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Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes, y los que están a través de internet en diferentes lugares de la República de Chile.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y en esta noche nos hable Cristo directamente a nuestra alma y nos abra las Escrituras y nos llene de Sus bendiciones celestiales. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Quiero leer en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 al 6, donde dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas.

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “EL SÉPTIMO SELLO ABIERTO AL PÚBLICO”.

Este Séptimo Sello del libro del Apocalipsis, contenido en el Libro de los Siete Sellos, el cual es abierto en el Cielo y causa silencio en el Cielo como por media hora, es nada menos o contiene nada menos que el misterio de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en el Día Postrero. Por eso es tan grande ese Séptimo Sello y el misterio que contiene, que causó silencio en el Cielo como por media hora.

Y ahora, el precursor de la Segunda Venida de Cristo nos dice en el mensaje de Los Sellos en español, nos dice en la página 482:

“194. Entonces, yo creo que para nosotros que no conocemos esto, no será conocido hasta ese tiempo, pero sí será revelado en aquel día, en la hora cuando debe ser revelado; lo que nosotros debemos hacer, es ser sumamente reverentes ante Dios, y servirle y hacer todo lo que sabemos hacer, y vivir vidas justas, vidas cristianas.

195. Entonces encontramos que nos ha sido abierto el Sexto Sello, y lo vemos. Sabemos que el Séptimo Sello no puede ser abierto al público hasta que llegue esa hora. Ahora, hubo alguna razón por la cual Dios permitió la declaración de estos Siete Truenos, porque tiene que venir. Hallamos que Cristo, el Cordero, tomó el Libro en Su mano y abrió el Séptimo Sello, pero es un misterio escondido, nadie lo conoce; y eso cuadra exactamente con lo que Él dijo, que nadie conocería cuándo sería Su Venida. Tampoco conocerían nada acerca de este misterio de los Siete Truenos. Entonces esas dos cosas están unidas, de eso ya tenemos conocimiento, porque lo demás nos ha sido abierto, pero esto no. Pero sentado allá en el cuarto, vi esto abrirse y mostrar estos Siete Truenos. Ahora no más hasta allí podemos llegar.

(Luego, sigue diciendo):

196. Confío que cada uno sirva a Dios y hagan lo que es correcto; ámenle toda su vida y sírvanle, y Dios se encargará de lo demás.

197. Ahora, en la Obra completa tenemos, por la gracia de Dios, todos los misterios de los seis Sellos que habían sido sellados, y sabemos y entendemos que el Séptimo Sello no será dado a conocer al público.

198. En la hora de Su Venida, cuando acontecerá la destrucción de la Tierra, ustedes saben, cuando le hicieron la pregunta en cuanto a cuándo sería la señal de Su Venida y del fin del mundo, en Mateo 24, Él les contestó eso y les habló de Israel estando de nuevo en su país, en el versículo 31 (de San Mateo 24); pero luego se fue a las parábolas (diciendo):

‘De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas’.

Mateo 24:32-33

199. Está hablando de Israel en su propia patria. Pero, ¿notaron que Él no habla nada de la revelación de este Séptimo Sello; y también acá en Apocalipsis, en la apertura de los Sellos, también lo omitió? Vemos, pues, que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevar a Su Novia…”.

¿Cuándo será revelado a la Iglesia de Jesucristo el Séptimo Sello, el misterio contenido en el Séptimo Sello, que es Su Segunda Venida? ¿Cuándo será revelado a la Iglesia de Jesucristo el misterio de Su Segunda Venida, el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles? En el tiempo de Su Venida.

Ahora, tenemos entonces nosotros que saber cómo vendrá, para que así podamos obtener de Él en Su Venida el conocimiento del Séptimo Sello, o sea, el conocimiento de Su Venida.

En la página 57 del libro de Los Sellos en español, el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham, dice así, hablando del capítulo 10 de Apocalipsis, que es la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo, o sea, la Venida de nuestro amado Señor Jesucristo; dice:

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.

17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel”.

¿Cómo viene (el Ángel Fuerte que desciende del Cielo)? Viene como el Mensajero a Israel, porque Él es el Mensajero a Israel, llamado en el Antiguo Testamento el Ángel del Pacto o Ángel de Jehová.

“¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

Ahora vean ustedes, es el Mensajero a Israel. Y por cuanto la Iglesia de Jesucristo está todavía aquí en la Tierra, Él entonces viene por Su Iglesia para darle la fe, la revelación de Su Venida, y así darle la fe para ser transformada y raptada en este tiempo final; y así estará escuchando la Iglesia del Señor Jesucristo esa Trompeta de Dios o Gran Voz de Trompeta, que es la Voz de Cristo hablándole en este tiempo final con el Mensaje del Evangelio del Reino. Porque Él viene para Israel, pero tiene que pasar por en medio de la Iglesia gentil para poder —Su Iglesia— recibir la fe, la revelación de Su Segunda Venida, y ser transformada y raptada en este tiempo final.

Y por eso Él viene hablándole a Su Iglesia con esa Gran Voz de Trompeta de Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, donde nos dice así el apóstol San Juan:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.

¿Quién es el Alfa y Omega?, ¿quién es el primero y el último? Nuestro amado Señor Jesucristo. Es la Voz de Jesucristo en el Día del Señor, o sea, en el Día Postrero, que es el séptimo milenio; es la Voz de nuestro amado Señor Jesucristo hablándonos por medio de Su Ángel Mensajero todas las cosas que deben suceder pronto, en el tiempo final, o sea, en el Día Postrero.

Por eso en Apocalipsis, capítulo 4 y verso 1, nos dice Jesucristo de la siguiente manera (vean el pasaje cómo dice):

“Después de esto miré (dice Juan el apóstol), y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas”.

Ahora, ¿a dónde vamos a subir para escuchar la Voz de Cristo dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto?

Así como en la primera edad de la Iglesia gentil Cristo estuvo manifestado en Espíritu Santo por medio de San Pablo hablándole al pueblo, y llamando y juntando a Sus escogidos, y colocándolos en el Cuerpo Místico de Cristo en la primera etapa o edad de la Iglesia gentil…

Encontramos que toda persona que vivía en aquel tiempo escuchaba la Voz de Cristo por medio de San Pablo y era colocado en el Cuerpo Místico de Cristo; porque ese es el lugar para la reunión o recoger a los escogidos de Dios; porque esa es la Casa de Dios, esa es la Casa donde Dios ha colocado siervos fieles y prudentes, que son los mensajeros de cada una de esas diferentes edades o etapas, para que alimenten con la Palabra de Dios a todos los hijos e hijas de Dios en cada edad.

Y ahora, ¿los de la primera edad dónde tenían que subir? Tenían que subir a la Casa de Dios, a la primera edad; los de la segunda tenían que subir a la segunda edad; los de la tercera, a la tercera; los de la cuarta edad, a la cuarta edad; y así por el estilo, tenían que ir subiendo a la edad correspondiente al tiempo en que ellos vivieron para poder escuchar la Voz de Cristo por medio del mensajero que Dios había colocado en esa edad o etapa de Su Iglesia.

En Asia Menor colocó a San Pablo en la primera edad; en Europa colocó cinco ángeles mensajeros para Su Iglesia, donde tuvo cinco etapas la Iglesia de Jesucristo; y, luego, pasó a Norteamérica y colocó en Norteamérica al séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil, por medio del cual habló y llamó y juntó Sus hijos en la séptima etapa o edad de la Iglesia gentil. Para escuchar la Voz de Cristo en la séptima etapa de la Iglesia gentil, había que subir a la séptima edad y escuchar la Voz de Cristo por medio del séptimo ángel mensajero.

Y ahora, cuando han pasado o han terminado las siete etapas o edades de la Iglesia gentil y ya Dios habló, terminó de hablar por medio de Sus siete ángeles mensajeros de las siete edades, ¿dónde nos va a hablar Cristo en este tiempo con esa Gran Voz de Trompeta y así darnos a conocer todas las cosas que han de suceder en este tiempo final? Nos va a hablar aquí, en la Edad de la Piedra Angular. ¿Por medio de quién? Por medio del Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, que es llamado el Ángel del Señor Jesucristo y que es el profeta mensajero de la Dispensación del Reino con el Mensaje del Evangelio del Reino.

Ese Mensaje del Evangelio del Reino es esa Gran Voz de Trompeta; es la Voz de Cristo hablándonos a nosotros en este tiempo final por medio de Su Ángel Mensajero y revelándonos todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Ahora hemos visto dónde tenemos que subir en este tiempo para escuchar la Voz de Cristo dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y ahora, veamos cómo por medio de un profeta mensajero es que nos da a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Apocalipsis 22, verso 6, nos dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

¿A quién envía? A Su Ángel Mensajero. ¿Para qué? Para dar a conocer las cosas que deben suceder pronto.

Ninguna persona podrá conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, las cuales están profetizadas en la Palabra de Dios, a menos que sea por medio de ese profeta mensajero llamado el Ángel del Señor Jesucristo; porque en ese mensajero es que estará Jesucristo en Espíritu Santo hablando con esa Gran Voz de Trompeta y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Por medio de ese profeta mensajero estará dándonos a conocer el misterio del Séptimo Sello, porque por medio de ese profeta mensajero estará Jesucristo manifestado en la Tierra en este tiempo final hablándole a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto, y estará revelándole el misterio de la Venida del Señor con Sus Ángeles en este tiempo final.

Por eso dice... vamos a ver aquí [Los Sellos, pág. 482]:

“[166]. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra…”.

Así como apareció de edad en edad (en el mensajero de cada edad manifestado hablándole a Su pueblo), así aparecerá en este tiempo final, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino y Día Postrero; aparecerá así: manifestado en un hombre de este tiempo, llamado el Ángel del Señor Jesucristo, el profeta de la Dispensación del Reino, y por medio de él estará Jesucristo en Espíritu Santo hablándonos todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y así es como la Iglesia del Señor Jesucristo obtendrá el conocimiento del Séptimo Sello. Así es como será abierto al público —primeramente a la Iglesia de Jesucristo— este misterio del Séptimo Sello, y así es como la Iglesia del Señor Jesucristo conocerá el Séptimo Sello y todas las bendiciones que vienen en ese Séptimo Sello.

Ahora veamos cómo el precursor de la Segunda Venida de Cristo nos habla de la Venida del Señor. Él nos muestra que la Venida del Señor está colocada o profetizada en Apocalipsis, capítulo 10, que es la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo envuelto en una nube y con Su rostro como el sol; y Su Venida es la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, del Mensajero a Israel, viniendo a la Iglesia de Jesucristo primeramente, porque Su Iglesia ha llegado al fin del tiempo y tiene que ser transformada y raptada, y requiere Dios que tenga el conocimiento, la revelación que le da la fe para ser raptada; y es la revelación de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida de Cristo con Sus Ángeles, de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Sin esta revelación ninguna persona podrá ser transformada en este tiempo final para ir a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo; porque esa revelación de la Segunda Venida de Cristo es el misterio que la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino revela a la Iglesia del Señor Jesucristo.

El precursor de la Segunda Venida de Cristo nos habló acerca de esa Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta, y nos dijo en la página 47 del libro de Citas… Aquí tenemos (en la página 47 de Citas) un extracto del mensaje “Las diez vírgenes”; lo encontramos aquí en el párrafo o en el verso 402, donde dice:

402 – “Y nosotros que vivimos y hayamos quedado hasta la venida del Señor, no evitaremos o impediremos a los que duermen. Esos preciosos que sellaron su testimonio con su sangre. ‘No impediremos o estorbaremos a los que duermen, porque sonará la trompeta’. Algo acontecerá, ese algo evangélico sonará, el anuncio de Su venida”.

¿Qué da a conocer, qué revela, qué habla esa Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta en el Día Postrero? Revela la Segunda Venida de Cristo.

La Trompeta Final sonando es el Mensaje del Evangelio siendo predicado y revelando el misterio de la Segunda Venida de Cristo; porque así como el Evangelio de la Gracia gira alrededor de la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios llevando a cabo Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, el Evangelio del Reino gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Ahora veamos lo que a continuación dice aquí; veamos, dice:

“Algo acontecerá, ese algo evangélico sonará, el anuncio de Su venida”.

“Ese algo evangélico sonará”. ¿Y qué es “ese algo evangélico”? El anuncio de Su Venida.

“‘Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Y nosotros los que vivimos y permanezcamos seremos transformados’. Parados allí, y sentir un cambio; el pelo canoso se irá, las arrugas cesarán, cambiados en un momento, en un abrir de ojos. Y encontraremos a nuestros amados primero (a nuestros amados que partieron)”.

Ahora podemos ver lo que está prometido para este tipo final.

También en la página 130 de este libro de Citas tenemos un extracto del mensaje “Cisternas rotas”, página 33 a la 35 de “Cisternas rotas” (o sea, de esa conferencia titulada “Cisternas rotas”). Aquí, en el libro de Citas, página 130, verso 1164, dice:

1164 – “Recuerden que ‘los que están vivos y queden, no impedirán a los que están durmiendo (o sea, a los que murieron); porque la Trompeta de Dios, esa última Trompeta…’. La sexta acaba de tocar (de sonar). Y esa última Trompeta, como el último Sello, será la Venida del Señor. ‘(Sonará), y los muertos en Cristo se levantarán primero”.

Ahora vean aquí lo que es esa Trompeta Final sonando. “Esa última Trompeta, como el último Sello, ¿será qué? La Venida del Señor. Sonará, y los muertos en Cristo se levantarán primero”; pero primero suena esa Trompeta Final y Séptimo Sello, que es la Venida del Señor. Es revelado ese misterio a la Iglesia de Jesucristo para obtener la fe para ser transformada y raptada, y luego los muertos en Cristo resucitarán primero y nosotros los que vivimos seremos transformados.

Con el sonar de la Séptima Trompeta, de esa Trompeta de Dios, de ese Séptimo Sello revelando el misterio de la Venida de Cristo, serán llamados y juntados todos los escogidos de Dios en este tiempo final; porque:

“… enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos…”.

Y ya hemos visto lo que es esa Gran Voz de Trompeta: esa Gran Voz de Trompeta y Séptimo Sello es la Venida del Señor. Y sonará: será revelado ese misterio; y así son llamados y juntados los escogidos de Dios, bajo ese misterio del Séptimo Sello, bajo ese misterio de Su Segunda Venida, para luego ser transformados nosotros los que vivimos cuando los muertos en Cristo sean resucitados.

Ahora veamos aquí en la página 149, donde tenemos en el verso 1333 un extracto del mensaje titulado “Avergonzados de Él”, página 38. Dice:

1333 – “Recuerden que ‘los que están vivos y queden, no impedirán a los que están durmiendo; porque la Trompeta de Dios, esa última Trompeta…’. La sexta acaba de (sonar). Y esa última Trompeta, como el último Sello, será la Venida del Señor. ‘Tocará (o sea, sonará), y los muertos en Cristo se levantarán primero’. Sólo descansando hasta ese tiempo”.

Ahora podemos ver lo que es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta y lo que es el Séptimo Sello: es la Venida del Señor. Y la Venida del Señor, vean ustedes, es la cosa más sencilla de todas las cosas que Dios llevaría a cabo en Su Programa, pero es la cosa más grande del Programa Divino.

En el mensaje de Los Sellos en español, en la página 60, nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo:

“[28]. Hasta que lleguemos a ver lo que estos siete sellos tienen sellado por dentro apenas estamos suponiendo estas cosas; porque como les dije en el mensaje de esta mañana, DIOS ESCONDIDO EN LA SIMPLICIDAD, estamos seguros que pasaremos todo por alto si no es absoluta y genuinamente revelado por el Espíritu Santo y vindicado por Él mismo”.

Y ahora, en la página 472 del libro de Los Sellos, vean lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham, acerca del Séptimo Sello. Dice:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello) (o sea, hablando del Séptimo Sello)… Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. (El Séptimo…) El Sello del tiempo del fin, cuando empiece (o cuando comience) será algo completamente secreto, según la Biblia”.

O sea, su comienzo será un secreto; aunque esté comenzando, pero será un secreto; como fue un secreto la Primera Venida de Cristo. Su comienzo, hasta los veintinueve años y medio, era un secreto, y ya estaba cumplida Su Primera Venida aquí en la Tierra; casi por 30 años y era un secreto, y nadie sabía nada de la Primera Venida de Cristo.

Unos magos llegaron a Jerusalén buscando al Mesías, que había nacido conforme a como ellos decían, y ya la estrella tenía 2 años de estar apareciendo; y en Jerusalén los doctores en teología, el sumo sacerdote y los miembros del Concilio del Sanedrín (o sea, los miembros del Concilio de la religión hebrea) nada sabían de la Venida del Mesías; y ya estaba cumplida en medio del pueblo hebreo allá en Belén de Judea, donde había nacido el niño Jesús.

Ahora, miren ustedes, ellos sabían el lugar donde el Mesías tenía que nacer, y ellos sabían que tenía que nacer por medio de una mujer virgen, y ellos sabían que tenía que ser una descendiente del rey David; o sea que tenían mucha información; pero, vean ustedes, cuando se cumplió el nacimiento del Mesías apareció la señal de la Primera Venida del Hijo del Hombre en el cielo, que fue aquella estrella llamada la Estrella de Belén en la actualidad, y no le dieron importancia a aquella señal.

No le dieron importancia a aquella señal, y aquella señal para los sabios religiosos de aquel tiempo de la religión hebrea no significaba nada; pero vinieron unos magos del oriente, allá de Babilonia, y aparecieron en Jerusalén buscando al Mesías porque ellos dijeron que habían visto Su estrella en el oriente.

Ellos estando allá en Babilonia miraron hacia la tierra de Israel, mirando del este hacia el oeste; porque Babilonia, miren dónde se encuentra. Y ellos venían de ese territorio, de Babilonia (eran de allá de donde había nacido y se había criado Abraham), ellos venían de ese territorio. Vean, Babilonia está por acá, Babilonia y Ur de los caldeos está por esta área, donde Abraham nació y se crio.

Y estos magos… Esto está para el este de la tierra de Israel, ¿ven?, hacia el este. Ellos, estando acá en el este, miraron hacia la tierra de Israel (o sea, miraron del este al oeste) y vieron la estrella que es la señal de la Primera Venida de Cristo. La señal del Hijo del Hombre allí estaba en el cielo, anunciando la Primera Venida de Cristo.

Llegaron a Jerusalén buscando al Mesías; ya hacía dos años que estaba saliendo esa estrella. No sabemos cuánto tiempo tardaron aquellos hombres sabios en llegar a Jerusalén, pero llegaron buscando al Mesías. No lo encontraron en Jerusalén; preguntaron, nadie tenía información, excepto la información de que era en Belén de Judea que tenía que nacer el Mesías.

El rey fue el más que se interesó por el nacimiento del Mesías, no porque amaba Su Venida sino porque quería matarlo, para que no se cumpliera la promesa de Dios para el pueblo hebreo y para que el pueblo hebreo no tuviera un rey. Ahora, vean ustedes, investigó desde cuándo la estrella había salido; le dijeron que hacía como unos dos años; y por eso fue que después mató a todos los niños de dos años hacia abajo, de acuerdo al tiempo que la estrella había comenzado a aparecer.

Cuando los magos luego salieron de Jerusalén, vieron la estrella y siguieron la estrella, y fueron hacia Belén de Judea y encontraron al niño en la casa.

¿Y por qué lo encontraron en la casa y los pastores cuando lo encontraron fue en un pesebre? Los pastores lo encontraron cuando nació. Los magos lo encontraron cuando ya tenía unos 2 años aproximadamente.

No se iba a quedar viviendo allá en un pesebre José y María; tenía que luchar, trabajar, para superarse y tener bien al niño Jesús, y a María, a la cual amaba. Así que ya cuando los magos llegan, ya está en una casa. No sabemos si era una casa alquilada, si era una casa que había comprado o era una casa de los familiares de José o de María; porque ellos eran descendientes del rey David, eran príncipes.

José era un príncipe de la casa de David y también lo era la virgen María, era una princesa; pero eran pobres. Pero la pobreza, la situación económica, no les quitaba lo que ellos eran: descendientes del rey David; y algo más grande todavía: los escogidos para en su hogar aparecer el Mesías. Eso es un privilegio más grande, que ni se compra ni con dinero ni con posiciones terrenales; es predestinado por Dios.

Ahora, vean cómo se cumplió la Primera Venida de Cristo. Y estuvo en medio del pueblo hebreo por 29 años; primero como un infante, luego un niñito, luego un jovencito, luego ya una persona mayor de 21 años, luego llega casi a los 30 años y es bautizado por Juan el Bautista y comienza Su ministerio; pero antes fue al desierto, donde estuvo allí orando y ayunando, y no comió por 40 días y 40 noches.

Así como Moisés: encontramos que estuvo 40 días en el monte Sinaí sin comer, recibiendo la Palabra de Dios, la Ley de Dios, para el pueblo hebreo; y luego que rompió las tablas de la Ley volvió al monte y estuvo 40 días más.

Encontramos también al profeta Elías, que en una ocasión estuvo 40 días sin comer, cuando iba hacia el monte de Dios, el monte Sinaí; y encontramos a Jesús también ayunando 40 días, sin comer 40 días.

Encontramos también al profeta Daniel, que en una ocasión estuvo 21 días sin comer.

O sea, estos hombres de Dios, estos profetas de Dios, han tenido esas experiencias, y han estado así apartados buscando a Dios por largas temporadas sin comer.

Ahora, encontramos que Jesús luego comienza Su ministerio en medio del pueblo hebreo predicando y llevando a cabo grandes maravillas en medio del pueblo hebreo: sanidades de diferentes condiciones en las cuales se encontraban las personas; y allí estaba, en medio del pueblo hebreo, el Mesías prometido en Su Primera Venida.

Pero miren ustedes, no lo reconocieron. Decían que era Beelzebú y que por el dedo de Beelzebú echaba fuera los demonios; decían que tenía demonios, que era samaritano y que tenía demonios; y así por el estilo hablaban acerca de Jesucristo; también decían que era una engañador. Sin embargo era el Mesías prometido para el pueblo hebreo.

Ahora, si así hablaron acerca del cumplimiento de la Primera Venida de Cristo, ¿cómo será para el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo? ¿Qué cosas no hablarán los gentiles en contra de la Segunda Venida de Cristo?

Dice Apocalipsis, capítulo 17, versos 11 al 17, que la bestia y los reyes que le darán su poder y su autoridad a la bestia harán guerra contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque Él es Rey de reyes y Señor de señores; o sea que harán guerra contra la Segunda Venida de Cristo.

En Apocalipsis, capítulo 19, también encontramos en el verso 19 que la bestia y los reyes de la Tierra harán guerra contra el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19. Dice así… Vamos a ver, Apocalipsis 19, verso 19 dice:

“Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército”.

O sea, contra el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

Y el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19 es Cristo viniendo en Espíritu Santo, manifestado ¿cómo? Vamos a ver lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo; página 256 (la cual habíamos leído) dice:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

O sea que la bestia y los reyes de la Tierra harán guerra contra el Verbo, la Palabra encarnada en ese hombre.

Y miren cómo continúa diciendo aquí en la página 472, donde estaba leyendo hace algún momento atrás; dice:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)… Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. (El Séptimo…) El Sello del tiempo del fin, cuando empiece (o sea, cuando comience) será algo completamente secreto, según la Biblia. Pero antes de conocer eso... Recuerden Apocalipsis 10:1-7: que al fin del Mensaje del séptimo ángel TODOS los misterios de Dios serían conocidos. Estamos en el tiempo del fin —la apertura del Séptimo Sello.

165. El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: ‘Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas’, en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡La hora está a la mano! ¡Aquí estamos! ¡Oh hermano!”.

¿Cómo viene el Séptimo Sello siendo cumplido? Como vino Juan el Bautista y como vino el Señor Jesús. ¿Cómo vino Juan el Bautista? Juan el Bautista vino como el Elías que tenía que venir en aquel tiempo.

Y ahora el Séptimo Sello viene conforme a como está prometido: el Hijo del Hombre viene con Sus Ángeles en el Día Postrero, dice Jesucristo en San Mateo, capítulo 16, verso 27:

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”.

Sus Ángeles son Moisés y Elías.

Por eso en el libro de San Mateo, capítulo 17, verso 1 en adelante, cuando Jesucristo subió con Pedro, Jacobo y Juan al Monte de la Transfiguración y se transfiguró delante de ellos, aparecieron con Jesús (a cada lado): Moisés y Elías; porque allí, en esa visión, Cristo está mostrándole a Pedro, Jacobo y Juan la Venida del Hijo del Hombre en Su Reino. Allí están viendo ellos la Venida del Reino de Dios, en donde el Hijo del Hombre viene con Sus Ángeles, o sea, con Moisés y Elías.

Para el tiempo final, en el cumplimiento del Séptimo Sello, en el cumplimiento de la Venida del Señor, en el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, estarán los ministerios de Moisés por segunda vez y de Elías por quinta vez manifestados aquí en la Tierra.

¿Y dónde estarán esos ministerios manifestados? Estarán en el velo de carne donde esté cumpliéndose la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que será la Palabra encarnada en un hombre.

En donde esté la Palabra encarnada en un hombre, ahí estarán los ministerios de Moisés por segunda vez, de Elías por quinta vez y de Jesús por segunda vez; porque es el Espíritu Santo el que tiene ministerios y el que los coloca en seres humanos y los opera a través de esos seres humanos.

Y la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, y eso es la Palabra encarnada en un hombre, es el Verbo hecho carne en el tiempo final en un hombre del tiempo final.

Y así es como el Séptimo Sello será abierto en cuanto a Su cumplimiento en medio de la raza humana.

Pero ese hombre en el cual está el Verbo, la Palabra, hecho carne en Apocalipsis, capítulo 19, no es el Señor Jesucristo; ese velo de carne en donde estará la Palabra hecha carne no es el Señor Jesucristo, sino el Ángel del Señor Jesucristo.

Es en el Ángel del Señor Jesucristo en donde estará Jesucristo manifestado en Espíritu Santo, manifestando los ministerios de Moisés por segunda vez, de Elías por quinta vez y de Jesús por segunda vez, y hablándonos en este tiempo final y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

¿A quién envía? A Su Ángel Mensajero.

“Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Las cosas que Cristo dijo en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, que nos daría a conocer cuando nos dijo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder después de éstas”.

Y ahora por medio de Su Ángel nos da a conocer todas estas cosas.

¿Y por qué por medio de Su Ángel? Porque Su Ángel es el instrumento de Jesucristo para este tiempo final; y a través de Su Ángel Mensajero es que Jesucristo estará manifestado, estará velado y revelado en este tiempo final, hablándonos todas estas cosas que deben suceder pronto.

Pero, aun con todo y eso, Su Ángel no es el Señor Jesucristo; él es solamente Su profeta mensajero de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular, a través del cual Él para este tiempo final nos estaría dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y así nos estaría dando a conocer el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, viniendo con Sus Ángeles en este tiempo final.

Y así es como el Séptimo Sello es abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo primeramente. Luego será abierto a nivel mundial y será abierto también al pueblo hebreo.

Ahora, vean ustedes cómo para este tiempo final este misterio sería manifestado, sería cumplido: en simplicidad.

Este misterio es el que nos da la fe para ser transformados y raptados en este tiempo final; esa es la fe, la revelación, para ser transformados y raptados en este tiempo final y ser llevados a la Cena de las Bodas del Cordero.

Estar escuchando la Voz de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero dándonos a conocer todas estas cosas, dándonos a conocer el misterio del Séptimo Sello, es estar escuchando la Gran Voz de Trompeta sonando y revelándonos el misterio de Su Venida.

¿Vieron lo sencillo que es todo? Y así es como sería abierto el misterio del Séptimo Sello al público: por medio de la predicación del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo; o sea que gira alrededor del Séptimo Sello, de la Segunda Venida de Cristo.

Hemos llegado al tiempo más grande y glorioso de todos los tiempos. Hemos llegado al tiempo en que las vírgenes prudentes entran con Él a las Bodas, y luego se cerrará la puerta; y luego que la puerta sea cerrada, ya nadie más entrará para formar parte del Cuerpo Místico de Cristo, ni del Lugar Santo ni del Lugar Santísimo, porque ya se habrá completado el número de los escogidos de Dios. Luego tendrán que pasar por la gran tribulación el resto de los seres humanos, incluyendo al pueblo hebreo.

Ahora, hemos visto el misterio de EL SÉPTIMO SELLO SIENDO ABIERTO AL PÚBLICO. Es por medio de la Voz de Cristo a través de Su Ángel Mensajero dándonos testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto. Y eso es estar escuchando la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final revelándonos el misterio de Su Venida, revelándonos el misterio del Séptimo Sello.

Y así como hubo un territorio en donde se cumplió cada edad y en donde se cumplieron estas siete edades (que corresponden al Lugar Santo del Templo espiritual de Cristo), también para la Edad de la Piedra Angular (que corresponde al Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo) hay un territorio; ese territorio es la América Latina y el Caribe.

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra en el occidente, así será la Venida del Hijo del Hombre”1. La Venida del Hijo del Hombre resplandecerá (¿dónde?) en el occidente, y nosotros estamos viviendo en el occidente, en el continente americano, en Centroamérica, Suramérica y el Caribe.

Ese es el territorio para la manifestación del Hijo del Hombre en este tiempo final, y para obtener el conocimiento del Séptimo Sello abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo. Este es el territorio que tiene la bendición de Dios en este tiempo porque tiene la etapa que Dios está cumpliendo en este tiempo final, que es la etapa de la Edad de la Piedra Angular, donde se abre una nueva dispensación.

Por eso Dios nos ha enviado a vivir a la América Latina y el Caribe, porque es en este territorio donde Él estaría manifestado en este tiempo final, para nosotros hacer contacto con Cristo en Su manifestación y recibir la fe para ser transformados y raptados en este tiempo final, y obtener así la revelación del Séptimo Sello abierto a Su Iglesia en este tiempo final.

Hemos visto el misterio de EL SÉPTIMO SELLO ABIERTO AL PÚBLICO, abierto al público en cuanto a ser dado a conocer el misterio de Su Venida, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, que es la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo con los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús siendo manifestados en carne humana en Su Ángel Mensajero.

Ese es el misterio más grande de todos los misterios, y con razón Juan quiso adorar a los pies del Ángel del Señor Jesucristo. Es que vio el misterio del Séptimo Sello siendo manifestado en él, y vio a Jesucristo manifestado en Su Ángel Mensajero operando los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús en el Día Postrero, en el Día del Señor, que es el séptimo milenio.

Juan vio todas estas cosas, pero él no pudo escribir lo que los Truenos hablaron, porque lo que los Truenos hablaron es la revelación del Séptimo Sello, la cual sería dada a la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final por medio del Ángel del Señor Jesucristo; eso es conforme al Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

Y ese es el misterio más grande de todos los misterios de Dios: el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Este es el misterio que causó silencio en el Cielo cuando fue abierto en el Cielo el Séptimo Sello, y este es el misterio que todos los creyentes en Jesucristo que han leído la Biblia han deseado conocer; y hemos visto la forma en que Él lo daría a conocer a Sus hijos en este tiempo final: por medio de Su Ángel Mensajero sonando la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de “EL SÉPTIMO SELLO ABIERTO AL PÚBLICO”.

Y ahora, ¿dónde están las personas que recibirían y a los cuales sería abierto el misterio del Séptimo Sello en este tiempo final? Pues aquí estamos, en la América Latina y el Caribe, escuchando todas estas cosas que deben suceder en este tiempo y siendo identificadas las que ya han sucedido, y obteniendo así el conocimiento de EL SÉPTIMO SELLO ABIERTO AL PÚBLICO, abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, en la América Latina y el Caribe.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde; y adelante siguiendo a Cristo, la Palabra, en este tiempo final, porque pronto vamos a ser transformados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde, y derrame Sus bendiciones sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y pronto todos seamos transformados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, y pasen todos muy buena noches.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

“EL SÉPTIMO SELLO ABIERTO AL PÚBLICO”.

[Revisión junio 2019]

1 San Mateo 24:27

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