ImprimirImprimir

Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí una bendición muy grande estar con ustedes en esta noche para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa, y ver nuestro tema para esta noche: “EL SÉPTIMO SELLO Y EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y JUICIO”.

Para lo cual quiero leer en San Mateo, capítulo 24, comenzando en el verso 34, donde nos dice:

“De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.

En este pasaje tenemos nuestro tema condensado, aquí está en miniatura el contenido de nuestro tema de esta noche: “EL SÉPTIMO SELLO Y EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y JUICIO”.

Nos dice este pasaje que leímos, que como fue en los días de Noé así será el día de la Venida del Hijo del Hombre: “… así será también la venida del Hijo del Hombre”.

El tiempo de la Venida del Hijo del Hombre será como el tiempo de Noé; y la misericordia estuvo manifestada allá, Dios la manifestó por medio de Noé: por 120 años predicándole al pueblo las cosas que iban a suceder en aquel tiempo: el juicio divino que vendría sobre la Tierra y destruiría a la raza humana.

Vean ustedes, en aquel tiempo, la misericordia de Dios por 120 años bajo el ministerio del profeta Noé manifestada. Fue la paciencia de Dios esperando hasta que Noé completara la construcción del arca, para entrar al arca él y su familia, y los animales y aves y reptiles que iban a salvarse en aquel tiempo; y el juicio divino también lo tenemos allá representado, el juicio divino del diluvio que cayó sobre la Tierra; y también tenemos representada allí la Venida del Hijo del Hombre.

¿Cómo podemos tener allí representada la Venida del Hijo del Hombre? Cuando se habla de Hijo del Hombre se está hablando de un profeta; y cuando se habla de la Venida del Hijo del Hombre para dos mil años atrás, fue la Venida del Ángel del Pacto, de Dios manifestado en un hombre llamado Jesús, en un profeta; eso fue la Venida del Hijo del Hombre dos mil años atrás.

Por eso es que Dios llama a Sus profetas Hijo del Hombre, porque ese es un título de profeta.

Cuando Dios colocó al ser humano en la Tierra, a Adán, encontramos que él era un profeta; y todo el gobierno de la Tierra, con todo lo que tenía, fue colocado en las manos de Adán; era el Hijo del Hombre de ese tiempo, en el cual estaba Dios manifestado, el cual tenía un espíritu teofánico de la sexta dimensión, y por consiguiente tenía las dos consciencias juntas y era un profeta; por eso Dios hablaba con él y él hablaba con Dios.

Dios estaba en Su cuerpo teofánico de la sexta dimensión llamado el Verbo; el Verbo, la Palabra, un cuerpo parecido al nuestro pero de la sexta dimensión. En ese cuerpo les apareció también a diferentes profetas, como a Moisés, a Josué; también le apareció a Manoa y su esposa para darles la noticia de que tendrían un hijo y le pondrían por nombre Sansón.

Manoa no sabía con quién estaba hablando; sabía que era un varón de Dios, un ángel de Dios, pero no sabía quién era ese Ángel; pero luego, cuando subió por la llama de fuego del sacrificio que estaba siendo consumido o consumado por el fuego, cuando subió por esa llama de fuego ese Ángel, Manoa dijo: “Hemos de morir, porque hemos visto a Dios cara a cara”. Era Dios en Su cuerpo teofánico de la sexta dimensión, llamado el Ángel de Jehová.

Por eso cuando le apareció a Moisés en aquella llama de fuego, le dijo: “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”. Y era el Dios también del padre de Moisés, Amram, y también era el Dios de Moisés, el cual había prometido a Abraham que libertaría al pueblo hebreo luego de los 400 años de esclavitud; y cuando le aparece a Moisés, ya estaban cumplidos los 400 años.

Encontramos que Él es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Él es el Creador de los Cielos y de la Tierra, el cual aparece en el Génesis llevando a cabo la Creación, pues dice:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. (Génesis, capítulo 1, verso 1).

Y en San Juan, capítulo 1, verso 1 en adelante, nos dice así:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.

Ahora, vean ustedes, en el Génesis dice, capítulo 1, verso 1:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”.

Y aquí en San Juan nos dice que el Verbo que era en el principio, y que era Dios, ese Verbo creó todas las cosas, por Él fueron hechas todas las cosas; y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. El Verbo, que era con Dios y era Dios, es el mismo Dios creador del Génesis, capítulo 1, verso 1; y ese Verbo en San Juan, capítulo 1, verso 14, miren lo que hizo:

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y deverdad(virtud)”.

Y cuando se hizo carne el Verbo, fue conocido por el nombre de Jesús; Jesús es el Verbo hecho carne. Por eso en el Antiguo Testamento, cuando Dios prometió la Venida del Mesías por medio del profeta Malaquías, nos dice que sería el Señor, el Ángel del Pacto, el que vendría; pero antes de Él vendría un mensajero preparándole el camino, el cual fue Juan el Bautista.

Capítulo 3, verso 1 en adelante, dice (Malaquías):

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí…(ese fue Juan el Bautista)”.

En Isaías, capítulo 40, verso 3 en adelante, cuando el profeta Isaías profetizó acerca de ese mensajero dijo que sería la voz de uno clamando en el desierto; y Juan el Bautista, cuando fue interrogado de “quién él era”, él les dijo a aquellos sacerdotes de los fariseos… eran sacerdotes y escribas los que vinieron a él preguntando quién era Juan; Juan les dijo quién él era.

Ellos le preguntaron:“¿Eres tú el profeta?”.

Juan les dijo: “No”.

—“¿Eres tú Elías?”. Juan les dijo que no, porque están preguntando si él es Elías Tisbita, porque ellos estaban esperando a Elías Tisbita. Y le preguntan si él es el Mesías, el Cristo; y Juan dice que no.

Y entonces le preguntan: “¿Quién tú eres? ¿Por qué estás bautizando si tú no eres el Cristo, ni eres el profeta ni eres Elías? ¿Por qué tú estás bautizando? ¿Quién tú eres?”. Juan el Bautista dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto, como dijo el profeta Isaías”1.

Juan el Bautista se identificó con la profecía que hablaba del precursor de la Primera Venida de Cristo. Una buena identificación; porque todo profeta no habla de sí mismo diciendo: “Yo soy profeta”, sino que él habla lo que Dios ya habló en Su Palabra, y se identifica con la profecía que habla de ese profeta que iba a venir; y entonces le muestra al pueblo que él es el cumplimiento de esa promesa divina.

Ahora podemos ver cómo Juan el Bautista se identificó con estas profecías que hablaban del precursor de la Primera Venida de Cristo. También Jesucristo identificó a Juan el Bautista como la voz de uno clamando en el desierto y como el Elías que tenía que venir. En San Mateo, capítulo 11, verso 10 en adelante, Jesús habla de Juan el Bautista diciendo:

“Porque éste es de quien está escrito:

He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,

El cual preparará tu camino delante de ti.

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir”.

Lo identifica como el Elías prometido para aquel tiempo, para preparar el camino del Señor; y Juan el Bautista se identificó también como la voz de uno clamando en el desierto, como dijo el profeta Isaías en el capítulo 40, verso 3 en adelante.

Y ahora, vean ustedes cómo Jesucristo ha identificado a Juan el Bautista como Su precursor, como el que tenía que venir preparándole el camino. Por eso Juan el Bautista estuvo preparando al pueblo y diciéndole al pueblo que después de él vendría otro varón: “Después de mí viene un varón del cual yo no soy digno de desatar la correa de su calzado; Él les bautizará con Espíritu Santo y Fuego”2.

San Juan nos habla de estas palabras de Juan el Bautista, y nos enseña que Juan el Bautista estaba también esperando al Mesías y estaba preparando al pueblo para que esperaran al Mesías también. Eso está en el capítulo 1 de San Juan, versos 24 en adelante; y aun podemos leer un poquito antes de eso: versos 19 en adelante dice:

“Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.

Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No”.

Están preguntándole si es el profeta del cual Moisés dijo: “Profeta como yo os levantará el Señor vuestro Dios; a él oiréis”. “A él oiréis”. Eso está en Deuteronomio, capítulo 18, versos 15 al 19.

“Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

Juan les respondió diciendo: Yo bautizo (a la verdad)con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.

Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.

También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús”.

¿Hicieron bien en dejar a Juan y seguir a Jesús? ¡Claro que sí!, porque Juan vino precursando la Primera Venida de Cristo y diciéndole al pueblo que después de él vendría un varón el cual los bautizaría con Espíritu Santo y Fuego; y las personas que iban a ser bautizadas con Espíritu Santo y Fuego serían las que seguirían a ese hombre al cual Juan le preparó el camino.

Los que se quedaron con Juan, vean ustedes, se quedaron con el hombre que dijo, hablando de Jesús y hablando de sí mismo, cuando vinieron a Juan a decirle: “Mira, aquel del cual tú diste testimonio ahora bautiza más personas que tú y le siguen más personas que a ti”. Y Juan dice: “A Él le conviene crecer y a mí me conviene menguar”3.

Los que se quedaron con Juan se quedaron con el que estaría menguando, el cual solamente los bautizaría en agua; pero los que siguieron a Jesús se fueron con el que seguiría creciendo y Su ministerio seguiría creciendo y llegaría un tiempo en que bautizaría con Espíritu Santo y Fuego a Sus seguidores, a los creyentes en Él.

¿Qué pasó con los discípulos de Juan luego que Juan el Bautista murió y murió Jesucristo? Juan el Bautista, vean ustedes, desapareció de la escena, y muchos años después, cuando ya Saulo de Tarso estaba convertido a Cristo y era un predicador, un apóstol y profeta y maestro también, y pastor también (en él se operaron todos esos ministerios)..., y ahora, en una ocasión en Éfeso, en el capítulo 19 del libro de los Hechos, vean lo que aconteció:

“Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos,

les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.

Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.

Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo”.

Ahora, vean ustedes que los seguidores de Juan no habían recibido el Espíritu Santo; los seguidores de Jesús sí estaban recibiendo el Espíritu Santo; porque la promesa de la Venida del Espíritu Santo era para los seguidores de Cristo, no para los seguidores de Juan. Para los seguidores de Juan sería hasta el bautismo en agua que Juan estaba efectuando, pero Juan enseñó que creyeran en el que vendría después de él.

Los que no creyeron en el que vino después de Juan se quedaron sin el nuevo nacimiento, porque para recibir el nuevo nacimiento se requiere creer en Cristo como nuestro Salvador, lavar nuestros pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo; y así se opera el nuevo nacimiento en el individuo, y así nace en el Reino de Dios.

Y ahora, vean cómo por dos mil años, aproximadamente, se ha estado llevando a cabo la Dispensación de la Gracia, en donde se ha estado efectuando el llamado de los hijos e hijas de Dios, como prometió Jesucristo en San Juan, capítulo 10, verso 14 al 16, donde dijo:

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.

Enestediagrama de la Iglesia del Señor Jesucristo encontramos las siete etapas o edades de la Iglesia gentil y los mensajeros de cada una de esas etapas; cada una de estas etapas entre los gentiles se cumplió en cierto territorio.

La primera edad se cumplió en Asia Menor, su mensajero fue San Pablo; la segunda edad se cumplió en Francia, y su mensajero fue Ireneo; la tercera edad se cumplió en Francia y en Hungría, y su mensajero fue Martín; la cuarta edad se cumplió en Irlanda y Escocia, y su mensajero fue Colombo; la quinta edad se cumplió en Alemania, y su mensajero fue Lutero; la sexta edad se cumplió en Inglaterra, y su mensajero fue Juan Wesley; la séptima edad se cumplió en Norteamérica, y su mensajero fue el reverendo William Branham, el cual ha sido el precursor de la Segunda Venida de Cristo, enviado por Jesucristo con el espíritu y virtud de Elías para este tiempo final.

Y ahora, luego que se han cumplido estas etapas en diferentes territorios, en donde Cristo ha estado manifestado en cada ángel mensajero llamando y juntando a Sus escogidos de cada edad, Cristo como el Buen Pastor llamando a Sus ovejas... ¿pero por medio de quién? Por medio de cada ángel mensajero hizo el llamado a Sus ovejas de cada edad.

Y para este tiempo final, ¿cómo estará llamando a Sus ovejas, Sus últimos escogidos?, de los cuales dice:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos”.

Por medio de siete ángeles llamó en las siete edades de la Iglesia gentil a Sus escogidos; y para el Día Final por medio de Sus Ángeles, que son los ministerios de Moisés y Elías, que son los Dos Olivos, estará llamando y juntando a Sus escogidos del Día Postrero.

Y así como por medio del Mensaje del Evangelio de la Gracia siendo predicado por cada ángel mensajero de las siete edades, fueron llamados y juntados los escogidos de Dios… con ese Mensaje del Evangelio de la Gracia se le reveló al pueblo el misterio de la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios quitando el pecado del mundo allá en la Cruz del Calvario, mostrando el territorio donde se cumplió Su Venida y la Obra que realizó Cristo en Su Primera Venida.

Vean cómo el Mensaje del Evangelio de la Gracia gira alrededor de la Primera Venida de Cristo. ¿Y qué es la Primera Venida de Cristo? Es la Venida del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob en carne humana, es la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová velado en carne humana, en aquel joven carpintero de Nazaret llamado Jesús.

Vean la simplicidad de Dios, Dios manifestado en simplicidad, el Dios Todopoderoso manifestado en forma sencilla: en un obrero de la construcción. ¿Quién se iba a imaginar que el cumplimiento de la Primera Venida de Cristo sería así? No se lo pudieron imaginar. Pensaron que sería un hombre más pulido, de un nivel social y económico más alto, con grandes títulos universitarios; pero, vean ustedes, el título que tenía era el de carpintero, y luego le dieron el título de rabí, que significa ‘maestro’; pero Dios, vean ustedes, le dio el título de Hijo de Dios.

Y ahora podemos ver que nuestro amado Señor Jesucristo fue el cumplimiento de la Venida del Ángel del Pacto, de la Venida del Verbo encarnado en un hombre nacido en la tierra de Israel. El pueblo hebreo sabía que el Mesías sería un profeta pero esperaban que fuera un hombre importante, y era un sencillo carpintero de Nazaret.

El pueblo hebreo está esperando la Venida del Mesías en este tiempo, y ellos dicen que será un profeta; pero la Iglesia del Señor Jesucristo también está esperando la Venida del Señor; y la Venida del Señor es el Séptimo Sello, la apertura del Séptimo Sello es la Venida del Señor.

Por eso cuando el Séptimo Sello fue abierto en el Cielo, en el capítulo 8 de Apocalipsis, verso 1, hubo silencio en el Cielo como por media hora, para que así no fuera interrumpido el Programa de la Segunda Venida de Cristo en su cumplimiento aquí en la Tierra.

Algunas personas cuando esperan un evento como este, quieren verlo todo en el mismo minuto. Así sucedió con la Primera Venida de Cristo: ellos esperaban ver la Primera Venida de Cristo ya en medio del pueblo hebreo como el Mesías prometido, y ya efectuando todo lo que Él tenía que hacer; pero un Programa Divino tiene sus diferentes etapas y toma cierto tiempo para llevarse a cabo.

Ellos sabían que sería un profeta, y ellos sabían que a la mitad de la semana el Mesías estaría en la Tierra y su vida le sería quitada a la mitad de la semana número setenta de la profecía de Daniel; pero para poder llegar a esa semana número setenta tenía que nacer en la Tierra y tenía que cumplir la promesa del niño que la virgen daría a luz.

Ahora vean ustedes cómo la Venida del Mesías sería cumplida y estaría en la Tierra unos cuantos años, desde que nacería hasta que cumpliría Su Obra en la Cruz del Calvario, Su Obra de Redención como Cordero de Dios, para lo cual Él vino; pero el pueblo hebreo tuvo al Mesías en la Tierra por 33 años.

¿Cuánto tiempo tomará el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo desde que comience hasta que concluya Su labor de Reclamo? Cuando todos estemos transformados y los muertos en Cristo resucitados, entonces podremos contar los años.

Muchas personas esperan que un evento como este ocurra en un minuto y ahí termine todo, y todos queden transformados y los muertos queden resucitados; pero vean ustedes, la promesa es que el Hijo del Hombre enviaría a Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta y juntaría a Sus escogidos.

También la promesa es que el Séptimo Sello será abierto a la Iglesia de Jesucristo, y será abierto el Séptimo Sello por el cumplimiento de la Venida del Señor; o sea, que el Señor en el cumplimiento de Su Venida estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder en este tiempo final; y las cosas que no pudieron ser reveladas a la Iglesia de Jesucristo por el reverendo William Branham serán reveladas en este tiempo final.

Él dijo que el Séptimo Sello no estaba revelado en su tiempo, pero que sería revelado más adelante; y el Séptimo Sello es la Venida del Señor; y él dijo que el Séptimo Sello será revelado por las siete voces de Apocalipsis, capítulo 10. Son los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, los que revelan este misterio del Séptimo Sello.

¿Y qué son los Siete Truenos? La Escritura nos dice en Apocalipsis, capítulo 10, qué son los Siete Truenos. Dice:

“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces”.

¿Qué son los Siete Truenos? La Voz de Jesucristo en Su Venida. Por eso el precursor de la Segunda Venida de Cristo nos dice que los Siete Truenos abrirán este misterio, porque el misterio del Séptimo Sello está revelado, está contenido en los Siete Truenos.

Ahora, sabiendo que los Siete Truenos contienen ese misterio… y a Juan el apóstol le fue prohibido escribir lo que los Truenos hablaron. Si Juan escribía los que los Truenos hablaron hubiera escrito el misterio del Séptimo Sello en los símbolos correspondientes; pero ese misterio sería revelado a la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final.

Ahora vamos a ver lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo con relación a este Séptimo Sello y su apertura. Página 481 [Los Sellos] dice así en el último párrafo:

“193. Ahora, noten que la apertura del Séptimo Sello también es en un misterio triple. Les he dicho que es el misterio de los Siete Truenos. Los Siete Truenos en el Cielo abrirán este misterio. Será en la mera Venida del Señor Jesucristo…”.

Ahora, vean ustedes cómo el misterio del Séptimo Sello será abierto a la Iglesia de Jesucristo: es por medio de los Siete Truenos; y los Siete Truenos son la Voz de Cristo. Tiene Cristo que venir manifestado en este tiempo final hablando a Su Iglesia; y Él hablando a Su Iglesia en este tiempo final es la Voz de Cristo clamando como cuando un león ruge y siete truenos emitiendo sus voces.

También en la página 482 y 483 [Los Sellos] nos dice:

“199. Vemos, pues, que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para (llevar)llamara Su Novia…”.

¿Para que Él viene? Para llevarse a Su Novia para la Cena de las Bodas del Cordero. Y Él viene hablándole a Su Iglesia con esa Gran Voz como cuando ruge un león y siete truenos emiten sus voces.

Los Siete Truenos son la Voz de Cristo hablándonos como León. Por eso dice que cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces. ¿Y cómo Él clamó? Como cuando ruge un león, porque viene como el León de la tribu de Judá, así lo ha presentado el precursor de la Segunda Venida de Cristo, como Juan el Bautista presentó a Jesús viniendo como el Cordero de Dios.

Ahora, la Segunda Venida de Cristo es como el León de la tribu de Judá, y viene clamando como cuando ruge un león y siete truenos emitiendo sus voces; o sea que viene hablando, hablándole a Su Iglesia el misterio de Su Venida, el misterio del Séptimo Sello; y con ese misterio siendo revelado a Su Iglesia estará llamando y juntando a Sus escogidos en este tiempo final.

Esa es la Gran Voz de Trompeta también: es la Voz de Cristo que Juan escuchó en Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, como una Gran Voz de Trompeta hablando con él en el Día Postrero o Día del Señor. Dice así:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.

¿Quién es el Alfa y Omega?, ¿quién es el primero y el último? Nuestro amado Señor Jesucristo. Es la Voz de Jesucristo en el Día del Señor, o sea, en el Día Postrero, que es el séptimo milenio; “porque un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día”.

Y ahora, para el Día Postrero o séptimo milenio, que es el Día del Señor, Cristo estará hablando en medio de Su Iglesia como León de la tribu de Judá, y Siete Truenos estarán emitiendo sus voces; el mismo que habló en las diferentes edades por medio de los mensajeros de cada una de esas edades; pero en esas edades Él estaba manifestado como Cordero, porque Su Primera Venida fue como Cordero de Dios; pero para el tiempo final Él cambiará de Cordero a León, y de Sacerdote a Juez de toda la Tierra.

Ahora, veamos este misterio del Séptimo Sello, porque sin conocer este misterio del Séptimo Sello no podemos ser transformados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero, porque para eso se necesita tener la fe para ser transformados y raptados, se necesita tener la fe del rapto.

¿Y dónde vamos a encontrar la fe del rapto o fe de traslación? El precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo en la página 128 del libro de Los Sellos:

“121.Ahora,los Siete Truenos de Apocalipsis permitirán que Él muestre a la Novia cómo prepararse para obtener esa gran fe de traslación”.

¿Qué es lo que le muestra y le da la fe para el rapto a la Iglesia? Los Truenos, que es la Voz de Cristo en el Día Postrero en medio de Su Iglesia, ya fuera de las siete edades de la Iglesia gentil; ya Él estará en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular. Por eso en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, dice:

“Sube acá(¿a dónde? A la Edad de la Piedra Angular), y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas (osea, después de las que ya han sucedido en estas siete edades de la Iglesia gentil)”.

Y ahora, ¿por medio de quién estará Cristo hablando en el Día Postrero?, porque ya los siete ángeles mensajeros a través de los cuales Él habló en las siete edades de la Iglesia gentil ya se fueron, ya terminaron sus ministerios y sus cuerpos mortales ya murieron.

Y ahora, ¿qué tenemos para la Iglesia de Jesucristo, de parte de Cristo, para poder escuchar Su Voz en este tiempo final dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y así estar escuchando esa Voz de Cristo clamando como cuando un león ruge y siete truenos emitiendo sus voces?

¿Cómo podemos escuchar la Voz de Cristo, los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto y revelándonos el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida del Señor?

Vamos a ver en la misma Biblia, por medio de quién estaremos escuchando todas estas cosas que deben suceder pronto, las cuales Cristo dijo que nos daría a conocer. Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice por medio de quién obtendremos el conocimiento de todas estas cosas que deben suceder pronto:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

¿A quién ha enviado? A Su Ángel Mensajero, así como envió un ángel mensajero a cada edad de la Iglesia gentil durante las siete etapas de la Iglesia gentil.Y ahora para la Edad de la Piedra Angular Jesucristo envía a Su Ángel Mensajero, este profeta que le dio a Juan el apóstol esta revelación del Apocalipsis; y por medio de ese profeta mensajero, Jesucristo el Buen Pastor estará hablando con esa Gran Voz como de trompeta y estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Yalestar escuchando la Voz de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, estaremos escuchando los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, que es la Voz de Cristo como León de la tribu de Judá clamando en este tiempo final y Siete Truenos emitiendo sus voces, y revelándonos el misterio de Su Venida, el misterio de Su Venida en la Edad de la Piedra Angular y a la Edad de la Piedra Angular, y a Su Iglesia.

Y ahora veamos un misterio correspondiente a este tiempo final. Cada edad tuvo su territorio donde se cumplió, y tuvo su mensajero y tuvo su Mensaje y tuvo el pueblo que recibió a Cristo manifestado en el ángel mensajero de cada edad: recibió Su Voz, escuchó Su Voz, porque Cristo dijo:

“... y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.

Ese rebaño es la Iglesia del Señor Jesucristo, ese Redil compuesto por los creyentes en Cristo escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Y para este tiempo final hemos visto que estará hablando por medio de Su Ángel Mensajero y estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ya en estas siete edades no puede hablar en este tiempo final, porque ya Él habló en estas edades por medio de Sus siete mensajeros, y ya se fueron; y ahora solamente nos queda la Edad de la Piedra Angular y nos queda un solo mensajero: el Ángel del Señor Jesucristo, que es un profeta dispensacional que Él ha prometido enviar para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. (Apocalipsis, capítulo 22, verso 16).

Y ahora, ¿a quién Jesucristo dice que enviaría? A Su Ángel Mensajero. ¿Por medio de quién serán dadas a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto? Por medio del Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; por medio de ese Ángel, Jesucristo estará manifestado y estará hablándole a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto.

Eso será en la Edad de la Piedra Angular, en donde se entrelaza una nueva dispensación. La Dispensación del Reino se entrelaza con la Dispensación de la Gracia, y el Mensaje del Evangelio del Reino se entrelaza con el Mensaje de la Dispensación de la Gracia, y el tiempo de juicio se entrelaza con el tiempo de misericordia.

Y Cristo como León de la tribu de Judá se entrelaza con el Cordero de Dios; o sea que Jesucristo en esa manifestación final a través de Su Ángel Mensajero comienza manifestándose como Cordero de Dios y luego cambiará a León de la tribu de Judá.

Y ahora, por eso es que también el Mensaje de la Gracia encontramos que es predicado por el Ángel de Jesucristo, a través del cual Jesucristo estará manifestado en misericordia; pero después el Mensaje del juicio divino estará siendo dado y estará siendo cumplido en este planeta Tierra. La puerta de la gracia y misericordia (que es Cristo en Su Primera Venida) se cerrará, y ya no habrá más entrada a la Dispensación de la Gracia y ya no habrá más oportunidad para salvación.

¿Recuerdan la parábola de las diez vírgenes? Dice que llegó un momento en que se oyó un clamor4: “¡He aquí el esposo viene; salid a recibirle!”, y se levantaron todas las vírgenes. Y las que tenían aceite en sus lámparas prendieron sus lámparas, encendieron sus lámparas, y salieron a recibir al esposo. Y las que no tenían aceite en sus vasijas, sus lámparas, cuando las prendieron, al encender sus lámparas estaban humeando, porque no tenían aceite; y en sus vasijas encontramos que no había aceite, y sin aceite las lámparas no pueden producir luz, por lo tanto sus lámparas estaban humeando. Y les dicen a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan”. Las prudentes dijeron: “Id vosotras, id a los que venden, y comprad para vosotras, para que no nos falte a nosotras y a ustedes”. Y mientras ellas iban, ¿qué sucedió? Dice así capítulo 25, verso 10 en adelante, de San Mateo:

“Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta”.

Después que entraron las vírgenes prudentes se cerró la puerta; y después vinieron las otras vírgenes:

“Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!

Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”.

La Venida del Hijo del Hombre está prometida con Sus Ángeles: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”. (San Mateo, capítulo 16, verso 27).

Y en el Monte de la Transfiguración Cristo mostró en esa visión la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles viniendo en Su Reino. Por eso aparecieron Moisés y Elías, que son los Ángeles del Hijo del Hombre que vienen con la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando a todos los escogidos de Dios.

Y ahora, la Venida del Hijo del Hombre es la Venida del Esposo para llevarse Su Iglesia a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Este misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles es el misterio más grande de los Cielos y de la Tierra, y es el misterio que estaba cerrado o sellado, estaba solamente en la mente de Dios, pero sería revelado a la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final.

Este misterio es tan grande que cuando fue abierto el Séptimo Sello en el Cielo hubo silencio en el Cielo como por media hora.

¿Qué es ese misterio del Séptimo Sello? Dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo, hablando acerca de estanube misteriosa que apareció en febrero 28 de 1963 sobre los cielos de Arizona, a una altura de 27 millas y 30 millas de ancho5. Para la ciencia es un misterio esta nube, pero el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo que esta nube fue formada por ángeles que vinieron; y uno de ellos lo arrebató y lo colocó también aquí, al precursor de la Segunda Venida de Cristo.

Aquí están los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil, y también hay un mensajero, un Ángel que es diferente a los demás ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil.

Si tornamos esta foto hacia la derecha, veremos que forma el rostro del Señor; aquítenemos los siete ángeles de las siete edades formando la barba del Señor yaquítenemos al Ángel que era diferente a los demás formando el cabello blanco del Señor.

Ahora, ¿qué dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo sobre estos ángeles formando esta nube? Página 469 en español, del libro deLos Sellos, dice así:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás (está hablando de este que está aquí). Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’”.

¿Quién fue el que levantó a nuestro hermano Branham y lo colocó en esta nube? Ese Ángel que era diferente a los demás; fue colocado en esa nube también en espíritu, o sea, en su cuerpo teofánico. Todos están aquí en sus cuerpos teofánicos, los siete ángeles mensajeros de las siete edades y este Ángel que era diferente a los demás.

Ahora, ¿quién es ese Ángel? Dice:

“154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello(ese Ángel es el que tiene el Séptimo Sello), lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo”.

Los ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil, de estas siete edades, tuvieron que venir manifestados en carne humana para tener su ministerio en la edad en que Dios los envió. Y ahora para esta edad, la Edad de la Piedra Angular, no tenemos a ninguno de estos siete ángeles porque ya se fueron; pero en estanube está representada la Iglesia de Jesucristo, y en esta nube están los siete ángeles de las siete edades de la Iglesia gentil y hay otro Ángel diferente a los demás.

Ese otro Ángel tiene que venir manifestado en carne humana en la Edad de la Piedra Angular, en el cumplimiento del Séptimo Sello, en la apertura del Séptimo Sello en cuanto a su cumplimiento, y revelarnos Su Venida en carne humana en este tiempo final.

Es la Venida de ese Ángel diferente a los demás el misterio contenido en el Séptimo Sello, que los Siete Truenos revelarían a Su Iglesia en este tiempo final.

Ese Ángel está prometido para venir en el tiempo final. Con Su Venida en carne humana, el misterio del Séptimo Sello (que es el misterio de Su Venida) será revelado, dado a conocer a Su Iglesia en este tiempo final; porque Él estará en medio de Su Iglesia manifestado con esa Gran Voz de Trompeta hablándonos y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Él estará manifestado en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo en este tiempo final; ese será el instrumento: el ángel señalado para la Edad de la Piedra Angular, en el cual estará el Ángel que tiene el Séptimo Sello, en el cual estará Cristo manifestado en carne humana en este tiempo final hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Y eso será la Venida de la Palabra, del Verbo manifestado en carne humana.

Ese Ángel que era diferente a los demás es el Verbo para ser manifestado en la Tierra. Y ahora, ¿qué dijo el precursor acerca de la Venida del Señor, acerca del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? En la página 277 del libro de Los Sellosen español, dice:

“[240]. … pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero caballo blanco, mientras Su Espíritu, el Espíritu de Cristo, entre en confrontación con el anticristo, y Él llame los Suyos”.

El Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19 es el Espíritu Santo, es ese Ángel que era diferente a los demás. Y ahora, ¿cómo vendrá en este tiempo final? En la página 256 de este mismo libro de Los Sellos en español, dice:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19: es la Venida del Espíritu Santo velado y revelado en carne humana, en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo, que es el mensajero de la Edad de la Piedra Angular y es el mensajero de la Dispensación del Reino; y él viene con el Mensaje del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Venida de Cristo para este tiempo final, gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, gira alrededor del Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel que tiene el Séptimo Sello.

Por eso en el Mensaje del Evangelio del Reino encontraremos que todo gira alrededor de la Venida de ese Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel que tiene el Séptimo Sello, para ser manifestado en la Tierra en carne humana, en un hombre de este tiempo final; eso es la Venida del Verbo, de la Palabra en carne humana para este tiempo final.

Y les repito lo que dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo, miren lo que él estaba precursando:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

En el mensaje “El único lugar provisto por Dios para adorar”, página 1 y 2, dice el reverendo William Branham de la siguiente manera; y vamos a ver lo que él dice; y está citando, haciendo referencia al Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19. En este libro de Citasencontramos ese extracto de ese mensaje; dice así:

1485 - “Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé: ‘¿Habrá otro avivamiento, veré otro tiempo?’”.

Recuerden que en cada ocasión en que Dios envió un mensajero para cada edad, Dios trajo un avivamiento por medio del ministerio que manifestó a través de ese mensajero.

Y ahora, “¿habrá otro avivamiento?”. Para que haya otro avivamiento tiene que haber otro mensajero con un Mensaje en donde Cristo esté manifestado hablándole a Su pueblo; y tiene que haber una edad: esa es la Edad de la Piedra Angular; y tiene que haber un territorio donde se cumpla esa edad.

Y ahora, ¿será en el oriente?, ¿o será en Europa? ¿Dónde será el avivamiento de la Iglesia de Jesucristo del Día Postrero? Dice:

“Y tan sólo recuerden, del Oeste vendrá un jinete en un caballo blanco”.

¿De dónde? Del oeste; y el oeste, que es el occidente..., para el cual Jesucristo dijo que la Venida del Hijo del Hombre sería como el relámpago que sale del oriente y se muestra (¿dónde?) en el occidente6. El occidente es el continente que tiene la promesa de la manifestación del Hijo del Hombre para el Día Postrero resplandeciendo como el relámpago, así como el pueblo hebreo tuvo la promesa y cumplimiento de la Primera Venida de Cristo; tiene que haber un territorio siempre donde se cumpla la promesa de Dios.Dice:

“Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estén listos. ¿Ven ustedes? Es una promesa”.

Si es una promesa, tiene que estar en la Biblia; ese Jinete de ese caballo blanco está en la Biblia, en Apocalipsis, capítulo 19: es el Jinete que viene en el Día Postrero, el cual es Cristo y es la Palabra encarnada en un hombre de este tiempo final; y ese hombre es el Ángel del Señor Jesucristo, es un profeta, porque la Palabra viene a los profetas de Dios; y la revelación del Séptimo Sello tiene que venir a un profeta y por medio de un profeta ser dada al pueblo de Dios, a la Iglesia de Jesucristo, porque toda revelación tiene que venir a un profeta y tiene que ser dada a través de un profeta.

Y ahora podemos ver el misterio de este Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19: es la Venida de Cristo, el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre, en un profeta de este tiempo final: el profeta de la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, con el Mensaje del Reino, que es el Ángel del Señor Jesucristo que viene dando testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Pero ese Ángel no es el Señor Jesucristo; pero en él estará Jesucristo velado y revelado hablándonos por medio de él todas estas cosas que deben suceder pronto; y no solamente eso, sino que también estarán los ministerios de Moisés y de Elías. Los ministerios de los Dos Olivos estarán manifestados en ese Ángel del Señor Jesucristo, porque el Hijo del Hombre viene con Sus Ángeles. Por lo tanto, los ministerios de Moisés por segunda vez, de Elías por quinta vez y de Jesús por segunda vez estarán manifestados en carne humana en el Ángel del Señor Jesucristo.

Ahora, hemos visto que Elías en su cuarta manifestación dijo: “Recorreremos esta senda otra vez”. Si la recorre otra vez, es la quinta vez; y la quinta vez que Elías recorre el camino ministerial, lo recorre acompañado con ese Jinete del caballo blanco de Apocalipsis, capítulo 19, que es la Venida de la Palabra en carne humana.

Donde esté la Palabra en carne humana velada y revelada, ahí estará también Elías en su quinta manifestación, y ahí también estará Moisés en su segunda manifestación; ahí estarán los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús, porque la Venida del Hijo del Hombre para el Día Postrero es con Sus Ángeles. Donde esté el Hijo del Hombre manifestado, ahí estará Moisés y Elías también.

Y ahora, ¿qué es Moisés y Elías, los Dos Olivos, para ser manifestados en el Día Postrero? Vamos a ver lo que será el quinto Elías. Recuerden que el ministerio de Elías tendría cinco manifestaciones, cinco veces sería manifestado el ministerio de Elías: en Elías Tisbita la primera ocasión, la segunda ocasión en Eliseo, la tercera ocasión en Juan el Bautista, la cuarta ocasión en el reverendo William Branham. Y la quinta ocasión (vamos a ver), ¿será Elías Tisbita el que vendrá literalmente, o será otro hombre en el cual estará ese ministerio?

El precursor de la Segunda Venida de Cristo, por cuanto él vino precursando la Segunda Venida de Cristo, la Venida del Hijo del Hombre, por cuanto el Hijo del Hombre viene con Sus Ángeles, pues tenía que hablar de la venida de Jesús, de la venida de Elías y de la venida de Moisés; porque está precursando la Segunda Venida de Cristo, y Su Venida es con Sus Ángeles.

Y ahora leamos en la página 399 del libro de Los Sellos en español, donde le hicieron la pregunta número 11, que dice así:

“11. El Elías que viene a predicar a los judíos, ¿es el verdadero Elías que estuvo en los días de Achab, o será solamente el espíritu de Elías en otro hombre?

(La contestación fue):

[94]. Yo he pensado que será un hombre de este tiempo ungido con ese espíritu…”.

¿Qué será la Venida del quinto Elías? Él es un hombre ungido con ese espíritu que estuvo en Elías Tisbita; y para un hombre aparecer con ese espíritu ministerial tiene que estar el Espíritu de Cristo en ese hombre, porque Cristo es el que tiene ministerios, y Jesucristo en Espíritu Santo es el que opera esos ministerios en las personas que él los coloca.

¿Quién estaba en nuestro hermano Branham? Jesucristo en Espíritu Santo manifestado, y operó el ministerio ¿de quién? De Elías por cuarta vez.

Y para este tiempo final Jesucristo dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Y las cosas que Cristo dijo que daría a conocer a Su Iglesia, ahora las da a conocer a través de Su Ángel Mensajero, porque en Su Ángel Mensajero viene Cristo manifestado en Espíritu Santo operando los ministerios de Moisés por segunda vez, de Elías por quinta vez y de Jesús por segunda vez.

En ese Ángel Mensajero de Jesucristo estarán los ministerios de Moisés, de Jesús y de Elías; por eso Juan el apóstol quiso adorar al Ángel de Jesucristo, pero el Ángel le dijo que no lo hiciera7.

Ese Ángel no es Moisés, ese ángel tampoco es Elías, ese ángel tampoco es Jesús; pero en él estarán esos tres grandes ministerios de Moisés, de Jesús y de Elías, porque en él estará Jesucristo en Espíritu Santo, el Verbo, la Palabra en carne humana, en Su Ángel Mensajero manifestado operando estos ministerios y dando a conocer a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto, y revelándonos Su Venida con Sus Ángeles en este tiempo final, y mostrándonos así el misterio enel Séptimo Sello, que es la Venida del Ángel que era diferente a los demás, el cual para este tiempo final vendría en carne humana, vestido de carne humana en un hombre de este tiempo final, en donde operaría estos tres grandes ministerios.

Ese es el misterio del Séptimo Sello.

El precursor de la Segunda Venida de Cristo, en la página 272 nos dijo, del libro de Los Sellos:

“165. El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: ‘Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas’, en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡La hora está a la mano! ¡Aquí estamos! ¡Oh hermano!”.

¿Cómo vendrá el Séptimo Sello? Como Juan el Bautista. ¿Y cómo va a venir como Juan el Bautista? Pues el precursor de la Segunda Venida de Cristo vino como Juan el Bautista, precursando la Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, ¿cómo va a venir el Séptimo Sello como Juan el Bautista? Juan el Bautista vino con el espíritu y virtud de Elías en su tercera manifestación; y el reverendo William Branham vino con el espíritu y virtud de Elías en su cuarta manifestación; y el Séptimo Sello viene con el espíritu y virtud de Elías en su quinta manifestación, y con el espíritu y virtud de Moisés en su segunda manifestación, y con el espíritu y virtud de Jesús en su segunda manifestación. Por eso viene como Juan el Bautista y viene como el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Y ahora, estuvo la Primera Venida de Cristo (y también la de Su precursor) cumplida en medio del pueblo hebreo por unos treinta años y algo, porque el Programa Divino correspondiente para aquel tiempo tenía que ir en forma progresiva: desde que Cristo fue colocado en el vientre de María, su cuerpo físico, célula sobre célula fueron multiplicándose, cuando Dios creó allí una célula de vida, y después de los nueve meses nació el cuerpo del niño Jesús.

Ahora vean, siguió creciendo, nació en Belén de Judea, fue por una temporada a Egipto y después fue llevado a Nazaret, donde se crio; y cuando tenía cerca de 30 años comenzó Su ministerio, y tuvo un ministerio de tres años y medio, y llegó a su final ese ministerio con la crucifixión de Cristo en la Cruz del Calvario. Cumplió el motivo de Su Primera Venida: pagar el precio de la redención de todos nosotros.

Ahora, vean ustedes, tuvo un comienzo (naciendo en Belén de Judea) y tuvo un final (muriendo en la Cruz del Calvario) el cumplimiento de la Primera Venida de Cristo; y eso tomó un lapso de tiempo de 33 años.

¿Cuánto tiempo tomará la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles? Cuando los muertos en Cristo resuciten y nosotros los que vivimos seamos transformados podremos contar el tiempo y ver si tomará más tiempo del que tomó la Primera Venida de Cristo.

Ahora, recuerden que el precursor de la Segunda Venida de Cristo hizo una advertencia muy solemne en esta misma página 472, y dijo:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)… Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece será algo completamente secreto, según la Biblia”.

Su comienzo será algo secreto, según la Biblia. La Primera Venida de Cristo fue algo secreto según la Biblia, por casi 30 años; ya casi a los 30 años comenzó Su ministerio y comenzó a dar a conocer Su Venida: se identificó con las promesas mesiánicas y leyó la escritura donde decía: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido”,y comenzó a explicar o a leer todo lo que haría el Mesías en Su Primera Venida; y luego dijo: “Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros”8. Vean ustedes cómo dio testimonio de lo que se estaba cumpliendo en Él. Así también es para este tiempo final.

Ahora, ¿cuánto tiempo transcurriría antes de este misterio ser revelado a la Iglesia de Jesucristo?; y así la Iglesia conocer el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles en este tiempo final, que es la Venida del Ángel que era diferente a los demás velado y revelado en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo en este tiempo final.

Pero ese Ángel de Jesucristo no es el Señor Jesucristo, ni es tampoco Elías ni es tampoco Moisés; pero en él estarán manifestados estos ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús. Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestado en Su Ángel Mensajero dando testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ahora, hemos visto EL MISTERIO DEL SÉPTIMO SELLO y hemos visto EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y DE JUICIO.

Luego que termine esta labor correspondiente al Séptimo Sello con la Iglesia de Jesucristo, y los muertos en Cristo resuciten y nosotros los que vivimos seamos transformados (lo cual ocurrirá cuando llegue hasta el último de los escogidos de Dios al Cuerpo Místico de Cristo), luego Cristo saldrá del Trono de Intercesión o asiento de misericordia en el Cielo; y de ahí en adelante no habrá más misericordia, sino el juicio divino sobre este planeta Tierra.

Ahora podemos ver ese entrelace del juicio divino con la misericordia. Todavía la misericordia de Dios está sobre la Tierra y está sobre Su Iglesia, pero pronto la misericordia de Dios será detenida para dar lugar al juicio divino.

Es bajo el ministerio de Jesucristo en Espíritu Santo operando los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús en Su Ángel Mensajero, que la misericordia de Dios por última vez es manifestada; y luego el juicio divino vendrá sobre este planeta Tierra.

Lean en sus hogares, en el libro de Los Sellos (si ustedes lo tienen), lo que dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo con relación a los ministerios de Moisés y Elías. Dice que la misericordia de Dios fue rechazada por la gente cuando estuvieron predicando los Dos Olivos, y luego vino el juicio divino y se tuvieron que encarar a lo que los Dos Olivos dijeron que vendría sobre la Tierra.

La misericordia de Dios está siendo manifestada por última vez como en los días de Noé; pero cuando se cierre la puerta, luego termina la misericordia y viene el juicio divino, como sucedió en los días de Noé: cuando la puerta fue cerrada por Dios en el arca, luego vino el juicio divino, pero ya estaban dentro los que iban a escapar en el arca de ese juicio divino.

En esta noche hemos estado viendo este misterio de EL SÉPTIMO SELLO Y EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y JUICIO.

Hemos visto lo que es el Séptimo Sello y hemos visto también el tiempo de misericordia y juicio. Estamos viviendo en donde se estará entrelazando el juicio y la misericordia.

Estén dentro de la Casa de Dios. Oren por sus familiares, para que también los coloquen dentro de la Casa de Dios, que es el único lugar seguro antes que caiga el juicio divino sobre este planeta Tierra.

Antes de caer el juicio divino sobre la Tierra, bajo los ministerios de Moisés y Elías, habrá una manifestación grande de poder; pero ya para ese tiempo no habrá misericordia, ya para ese tiempo el Cordero, Jesucristo, habrá dejado el Trono de Intercesión.

Las grandes maravillas y milagros a nivel mundial las estará haciendo el Espíritu Santo, Jesucristo a través de Su Ángel Mensajero, luego que haya entrado hasta el último de los escogidos de Dios.

Cuando las personas vean esa manifestación, que será cuando llegue la apretura para los escogidos de Dios, ya será un tiempo en que los escogidos todos han entrado al Cuerpo Místico de Cristo; y en ese tiempo la resurrección de los muertos en Cristo ocurre, y la transformación de nosotros los que vivimos.

No podemos esperar ver esos milagros y maravillas a nivel mundial sin primero haber entrado al Cuerpo Místico de Cristo. Tenemos que estar dentro, porque ya para ese tiempo no habrá misericordia, sino que será el tiempo en donde el juicio de Dios es establecido para caer sobre la Tierra.

Así que estén preparados, aprovechando este tiempo de misericordia que hay en la Edad de la Piedra Angular, porque pronto terminará ese tiempo y el juicio divino de la gran tribulación vendrá sobre la Tierra.

Estemos preparados para ser transformados antes de que caiga el juicio divino sobre este planeta Tierra; estemos escuchando la Voz de Cristo, esa Gran Voz de Trompeta dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto y preparándonos para ser transformados y raptados.

“EL SÉPTIMO SELLO Y EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y JUICIO”.

Que Dios tenga misericordia de nosotros y de todos nuestros familiares también. Que Dios tenga misericordia de la América Latina y el Caribe. Que Dios tenga misericordia de los latinoamericanos y caribeños, y que puedan entrar todos con sus naciones al glorioso Reino Milenial de Cristo. Que los juicios de la gran tribulación no afecten tanto al territorio latinoamericano y caribeño. Que Dios tenga misericordia de todos nosotros en la América Latina y el Caribe.

Y que Dios les bendiga y les guarde a todos; y muchas gracias por vuestra amable atención, y pasen todos muy buenas noches.

“EL SÉPTIMO SELLO Y EL TIEMPO DE MISERICORDIA Y JUICIO”.

[Revisión septiembre 2018]

1San Juan 1:19-27

2San Mateo 3:11

3San Juan 3:30 (22-30)

4San Mateo 25:6

543.5 kilómetros x 48.3 kilómetros

6San Mateo 24:27

7Apocalipsis 19:10 y 22:8-9

8San Lucas 4:18-21

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter