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Muy buenas tardes, amados hermanos y amigos presentes, radioyentes, televidentes y los que están a través de internet. Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y nos hable directamente a nuestra alma en esta ocasión nuestro amado Señor Jesucristo. En el Nombre Eterno de Jesucristo nuestro Salvador. Amén y amén.

Leemos en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 en adelante (y también en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante), donde dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora”.

Y en Apocalipsis, capítulo 10, dice:

“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas.

Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,

y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más…”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA”.

Debemos comprender que el Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo, y necesitamos comprender lo que es la Segunda Venida de Cristo.

Para poder comprender lo que es la Segunda Venida de Cristo necesitamos comprender lo que fue la Primera Venida de Cristo: fue la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová vestido de carne humana, o sea, con un velo de carne; y vino en la forma de un profeta en medio del pueblo hebreo, en un cuerpo que fue creado por el Ángel del Pacto, por el mismo Dios en el vientre de María, el cual nació luego en Belén de Judea y le pusieron por nombre Jesús, que significa ‘Salvador’ o ‘Redentor’, para llevar a cabo la Obra de Redención en la Cruz del Calvario.

Antes de llegar a la Cruz del Calvario y cumplir el propósito de Su Venida —de morir en la Cruz del Calvario llevando nuestros pecados y así quitar nuestros pecados, y realizar la redención nuestra—, allí, vean ustedes, tuvo 33 años aquí en la Tierra viviendo en medio del pueblo hebreo; nació, creció, fue un niño, fue un joven, fue un adulto y tuvo luego Su ministerio cuando tenía cerca de 30 años, hasta los 33 años.

En ese lapso de tiempo Él se manifestó como el Mesías, en esos tres años y medio tuvo Su ministerio mesiánico; predicó los primeros tres años de la semana número setenta de la profecía de Daniel; y para el pueblo hebreo, cuando murió Cristo en la Cruz del Calvario se detuvo esa semana, se detuvo a la mitad de la semana, como decía la profecía de Daniel, que a la mitad de la semana se le quitaría la vida al Mesías1.

Y faltan tres años y medio, que son los tres años y medio de la gran tribulación, en los cuales Dios tratará con el pueblo hebreo bajo los ministerios de los Dos Olivos, los ministerios de Moisés y Elías; los cuales estará manifestando el Espíritu Santo por medio de carne humana en un hombre de este tiempo final llamado el Ángel de Jesucristo, enviado para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, el cual es enviado a la Iglesia de Jesucristo; aparece en medio de la Iglesia de Jesucristo primeramente dando a conocer todos estos misterios de las cosas que deben suceder en este tiempo final y luego aparecerá en medio del pueblo hebreo dando a conocer también las cosas que deben suceder.

Y el pueblo hebreo lo reconocerá, verá ahí a Elías manifestado, lo recibirá como Elías y recibirá la bendición de parte de Dios, porque el profeta Elías estará aquí en la Tierra en su quinta manifestación. Y el pueblo hebreo está esperando a Elías el profeta, y está esperando la Venida del Mesías; y con relación a la Venida del Mesías el pueblo está esperando a un hombre ungido con el Espíritu de Dios, ungido con el Ángel del Pacto, o sea, un hombre donde esté el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob manifestado en carne humana.

Y antes de esa bendición llegar al pueblo hebreo, ¿primeramente estará dónde? En medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Cristo habló acerca de la Venida del Hijo del Hombre en San Mateo, capítulo 16, verso 27 al 28, cuando dijo: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”.

Y luego en San Mateo, capítulo 17, llevó a Pedro, a Jacobo y a Juan al Monte de la Transfiguración, se transfiguró delante de ellos y les mostró allí la Venida del Hijo del Hombre en Su Reino con Sus Ángeles; aparecieron Moisés y Elías, que son los Ángeles del Hijo del Hombre en Su Venida, son los ministerios de los Dos Olivos que estarán en la Venida del Hijo del Hombre; y allí ellos vieron la Venida del Reino de Dios.

Ahora, en San Mateo, capítulo 24, verso 3, dice:

“Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”.

Ahora, vean cómo le preguntan a Jesús cuándo sucederían estas cosas de las cuales Él habló con relación a la destrucción de Jerusalén y del templo en Jerusalén, de aquellos edificios que ellos le mostraron a Jesús, de los cuales Cristo dijo… Vean ustedes, capítulo 24, verso 1 al 2, dice:

“Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.

Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”.

Ellos querían saber cuándo iba a suceder esa destrucción para Jerusalén y le preguntan a Jesús cuándo sería el tiempo para suceder esas cosas; y Jesús les mostró que cuando vieran a Jerusalén cercada de ejércitos había llegado el tiempo, ese era el tiempo.

Y también le preguntan qué señal habrá de Su Venida, o sea, de la Venida del Hijo del Hombre, de la cual les habló diciendo: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (dice en San Mateo 16, verso 27 al 28).

Y también ellos querían saber cuál era la señal del fin del siglo, y le preguntan: “¿Qué señal habrá de Tu Venida, y del fin del siglo?”.

En San Mateo, capítulo 13, versos 30 al 43, y [capítulo] 13, versos 47 al 50, Cristo les muestra allí el fin del siglo, les muestra que para el fin del siglo se llevará a cabo la cosecha y que para ese tiempo el Hijo del Hombre enviará Sus Ángeles para llevar a cabo esa cosecha. Y la señal de que se ha llegado al fin del siglo es la aparición de los Ángeles del Hijo del Hombre llevando a cabo la cosecha del trigo, en donde luego la cizaña será echada al horno de fuego, o sea, a la gran tribulación, donde será el lloro y el crujir de dientes.

Eso es ser echados al día ardiente como un horno en ese lapso de tiempo de la gran tribulación, donde nos dice el profeta Malaquías en el capítulo 4 que será un día ardiente como un horno; dice:

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama”.

Para ese tiempo la radioactividad se soltará; está almacenada en bombas atómicas de hidrógeno y diferentes artefactos nucleares, pero será desatada para cumplirse el día ardiente como un horno. Habrá una Tercera Guerra Mundial también, que causará todos estos problemas para cumplirse lo que está escrito en la Palabra.

Y ahora, vean ustedes las cosas que sucederán en este planeta Tierra. Pero la señal de la Venida del Hijo del Hombre y la señal del fin del siglo, vean ustedes, la señal para cuando estuviera la Iglesia en el fin del siglo sería que enviaría a Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta para llamar y juntar a Sus escogidos, llamando y juntando al trigo en el Día Postrero.

La siega es el fin del siglo; o sea, que al vivir en el tiempo donde se esté llevando a cabo la siega, la cosecha del trigo, pues se está viviendo en el fin de siglo, en el fin del siglo del cual habló Cristo en San Mateo, capítulo 13, verso 30 al 43.

También Cristo hablando del fin del siglo dijo que sería como una red que es echada al mar...; vamos a ver, capítulo 13, verso 47 al 50, dice:

“Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos (buenos)…”.

¿Y qué harán con los malos? Dice:

“… y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes”.

Ahora, vean lo que sucederá con los malos: serán echados al horno de fuego, donde será el lloro y el crujir de dientes, que es la gran tribulación; donde se desatará la ira de Dios, y la radioactividad o fuego nuclear será desatado en este planeta Tierra.

Y ahora, vean ustedes que eso es inevitable. Aunque traten de evitar todas estas cosas, la Escritura dice: “Pero cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá destrucción repentina (o de repente). Pero vosotros no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón”2.

¿Por qué? Porque nosotros estamos viviendo de día, con la luz del Sol de Justicia resplandeciendo en un nuevo día dispensacional, en la mañana de un nuevo día dispensacional, con la Estrella de la Mañana resplandeciendo y con el Sol de Justicia naciendo en este tiempo final.

Eso es lo que está prometido para la Iglesia de Jesucristo; y eso es el Sol de Justicia naciendo para los que temen el Nombre del Señor, eso es la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en este tiempo final.

Y la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles para este tiempo final tendrá diferentes fases, ángulos o etapas que cumplirá: obrará para la Iglesia del Señor Jesucristo, obrará para las vírgenes insensatas (que no tenían aceite), obrará para el pueblo hebreo y obrará para el mundo también; para cada uno de esos grupos obrará produciendo aquello que está prometido para esos grupos.

Porque con la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles toda escritura prometida para el tiempo final tiene que ser cumplida; y para la Iglesia del Señor Jesucristo una de las cosas grandes que estará haciendo el Séptimo Sello —la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo manifestado, manifestando los ministerios de Moisés, Elías y Jesús— será que estará abriéndonos las Escrituras; y donde el precursor de la Segunda Venida de Cristo se detuvo, porque no pudo continuar hacia adelante para abrir el misterio del Séptimo Sello, él dijo que ese misterio del Séptimo Sello sería abierto más adelante.

Él dijo también en la página 98 del libro de Los Sellos en español, él dijo:

“15. Ojalá antes de Su Venida podamos ver todas estas cosas en detalle, pero si no nos alcanzara el tiempo, veremos todo cuando Él venga; así que no es tan importante”.

O sea, no era tan importante si no podían ver todo durante el tiempo del precursor de la Segunda Venida de Cristo, porque en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles entonces veríamos todo claramente.

Y ahora, el Séptimo Sello…, que es la Venida del Señor, del cual el precursor de la Segunda Venida de Cristo habló, diciendo en la página 482 y 483, dice:

“198. En la hora de Su Venida, cuando acontecerá la destrucción de la Tierra, ustedes saben, cuando le hicieron la pregunta en cuanto a cuándo sería la señal de Su Venida y del fin del mundo, en Mateo 24. Él les contestó eso y les habló de Israel estando de nuevo en su país, en el versículo 31; pero luego se fue a las parábolas:

‘De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas’.

Mateo 24:32-33

Está hablando de Israel en su propia patria. Pero, ¿notaron que Él no habla nada de la revelación de este Séptimo Sello; y también acá en Apocalipsis, en la apertura de los Sellos, también lo omitió? Vemos, pues, que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llamar a Su Novia…”.

Ahora, vean ustedes cuándo será dado a conocer este misterio del Séptimo Sello: es con la Venida del Hijo del Hombre, el cual viene en Apocalipsis, capítulo 10, para llevarse Su Novia, Su Iglesia; y viene como el mensajero a Israel, pero viene por Su Novia, Su Iglesia, porque ha llegado a su fin. La Iglesia ha llegado a su final y tiene que irse ya de aquí, porque la gran tribulación va a comenzar; y por cuanto la Iglesia de Jesucristo es pura, porque ha sido lavada en la Sangre de Cristo y no tiene pecado, no puede estar aquí en la Tierra; porque aquí en la Tierra estará todo lo que tenga pecado para pasar por la gran tribulación y recibir la purificación allí.

La Tierra será purificada, la Iglesia también será purificada (los que no tienen aceite en sus lámparas: las vírgenes insensatas), Israel también será purificado durante la gran tribulación; y así todo será purificado durante la gran tribulación, donde estarán cayendo los juicios divinos sobre la raza humana; y todo será purificado y todo el planeta Tierra será preparado para el glorioso Reino Milenial. Ahora, todo eso corresponde al tiempo final.

Ahora, bajo el Séptimo Sello (que es la Segunda Venida de Cristo, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles), en la etapa para la Iglesia, para la Iglesia-Novia (o sea, para los escogidos), Él estará dándole a conocer el misterio de Su Venida, estará dándole a conocer el misterio del Séptimo Sello, que es el misterio de Su Venida con Sus Ángeles; y así les estará abriendo el Séptimo Sello, les estará revelando el misterio del Séptimo Sello; y así es como estaremos escuchando la Voz de Cristo como la Voz de los Siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, y como la Gran Voz de Trompeta de San Mateo, capítulo 24, verso 31, y también de Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11; y Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, que es la Voz de Cristo hablándonos por medio de Su Ángel Mensajero en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, el cual es enviado por Dios para dar testimonio de estas cosas que deben suceder pronto, es enviado para dar testimonio a todos los siervos de Dios.

Y por eso en Apocalipsis 22, verso 16, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Ahora, hemos visto que por medio de Su Ángel Mensajero el misterio del Séptimo Sello estará velado y revelado a la Iglesia del Señor Jesucristo. El Séptimo Sello es el Ángel que es muy diferente a los demás, que apareció en esta nube formada por ángeles; y ese Ángel, al venir en el Día Postrero en carne humana manifestado en Su Ángel Mensajero, estará cumpliendo el misterio del Séptimo Sello, estará abriéndose en cuanto a su cumplimiento el Séptimo Sello y estará siendo revelado ese misterio a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y bajo el misterio del Séptimo Sello está esa Tercera Etapa de la cual habló el reverendo William Branham que es para la Novia, la Iglesia-Novia, o sea, los primogénitos, es también para las vírgenes insensatas, y es para los perdidos, que ya no pueden arrepentirse.

Esa fase del Séptimo Sello (porque la Tercera Etapa pertenece al Séptimo Sello), esa etapa es para cuando venga la apretura, en donde el poder de Dios en toda su plenitud será manifestado produciendo grandes señales y milagros y maravillas bajo los ministerios de Moisés y Elías; porque los grandes milagros y maravillas pertenecen a los Dos Olivos.

Y siendo que está prometido que Cristo, el Séptimo Sello, estará produciendo esa Tercera Etapa, es porque donde estén los ministerios de Moisés y Elías estará también el ministerio de Jesús; donde estén los Dos Olivos, ahí estará Jesucristo en Espíritu Santo manifestado. Y estos ministerios estarán manifestados en el Ángel del Señor Jesucristo, por lo tanto ahí estará Jesucristo en Espíritu Santo manifestado; porque Él es el Sello del Dios vivo. “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”, dice San Pablo en Efesios, capítulo 4, verso 30.

Y donde esté Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en el Día Postrero, ahí estarán los ministerios de Moisés por segunda vez, de Elías por quinta vez y de Jesús por segunda vez; y estarán llevando a cabo las cosas que están prometidas para ser efectuadas por estos poderosos ministerios, que ya en otros tiempos fueron manifestados, pero que para este tiempo final tienen una labor muy importante; y por eso vienen siendo manifestados por el Espíritu Santo, por Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero.

Y mientras llega el momento de la apretura, Jesucristo en Espíritu Santo por medio de Su Ángel Mensajero estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, estará revelándonos el misterio del Séptimo Sello, estará revelándonos todas esas cosas que debemos conocer, y estaremos siendo preparados para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Y cuando llegue la apretura los muertos en Cristo resucitarán en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seremos transformados; y ya el enemigo no podrá hacer lo que hizo en otras ocasiones, que mató a millones de hijos e hijas de Dios, que persiguió y destruyó a muchos miembros del Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Y cuando estemos en esa etapa de la apretura, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que será un tiempo en donde lo que hemos visto manifestado en parte en el precursor de la Segunda Venida de Cristo será manifestado en toda su plenitud. En el libro de Citas, página 119, párrafo 1054 y 1057, dice:

1054 - “Cuando esta persecución venga, no te asustes; hay una luz que dice que se llevará a Sus hijos. Ella no pasará por la tribulación (o sea, la Iglesia). Ella nunca lo hará. Él dijo que ella no, ella será levantada”.

O sea, la Iglesia no pasará por la gran tribulación; o sea, los primogénitos de Dios, los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, serán transformados y raptados; y los que estamos vivos seremos transformados y raptados, y los muertos en Cristo serán resucitados y raptados también.

Sigue diciendo en el párrafo 1057:

1057 - “La cosa que hemos estado mirando hacia adelante por tantos años (4 o 5 años, puede ser), es la Tercera Etapa, que ha sido vindicada y yo estoy seguro que ustedes saben lo que es. Nunca habrá una personificación de esto, no puede haberla. Ahora está en existencia y yo he sido amonestado de esto... que esto aquí ya ha acontecido para que pueda identificar su presencia entre nosotros, pero esto no será usado en grande manera hasta que el Concilio empiece con su apretura. Y cuando lo haga, los pentecostales y etc., casi personificarán cualquier cosa que se pueda hacer. Pero cuando venga ese tiempo (la apretura), entonces ustedes verán lo que ha sido visto temporalmente manifestado en Su poder absoluto”.

En nuestro hermano Branham estuvo parcialmente manifestada la Tercera Etapa, como una muestra de lo que será más adelante en la manifestación plena del Espíritu de Dios en medio de Su Iglesia para llevar a cabo estas grandes maravillas que están prometidas para el tiempo final. Dice:

Dice: “Ahora…”. Vamos a ver. Vamos a buscar un lugar aquí, dice:

“El tercero es propiamente identificado. Nosotros sabemos dónde está, así que la Tercera etapa está aquí, es tan sagrada que no debo hablar mucho de ella, como Él me dijo en el principio. Él me dijo: ‘De esto... no hables nada’. ¿Ustedes recuerdan años atrás?... Ella habla por sí misma. Pero traté de explicar los otros (o sea, las otras etapas) e hice un error en mi opinión. (Yo no digo que el Señor me dijo esto) Esto será lo que empezará la fe para el rapto para irse”.

Vean que la Tercera Etapa tiene que ver con la fe de rapto, tiene que ver con nuestra partida a la Cena de las Bodas del Cordero.

“Yo tendré que quedarme callado por un tiempecito. Ahora recuerden (y tú que estás oyendo esta cinta). Tú vas a ver un cambio en mi ministerio luego. Decayendo... no levantándose, decayendo... Ya estamos en la edad y no puede ir más allá. Tenemos que esperar aquí un minuto hasta que esto acontezca acá para alcanzarlo, y entonces viene el tiempo y la presión está en un lugar donde tú estás oprimido. Entonces mira lo que estoy preparando para decirte en estos momentos... Mira la Tercera Etapa entonces, será absoluta y totalmente para los perdidos, pero será para la Iglesia y la Novia”.

O sea que esa manifestación de poder en toda su plenitud que vendrá, en donde acontecerán grandes señales y maravillas, será para los perdidos, será para las vírgenes fatuas o insensatas y será también para la Iglesia-Novia de Jesucristo, que será transformada y raptada. Y eso tiene que ver con lo que Dios estará haciendo por medio del ministerio que Él estará manifestando en este tiempo final, en donde Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestado en Su Ángel Mensajero operando los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús.

En nuestro hermano Branham operó el ministerio de Elías y el de Jesús, temporalmente; y para este tiempo final estará operando los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús. Estos son los tres grandes ministerios que Él ha prometido manifestar en este tiempo final, en donde la Tercera Etapa estará llevando a cabo todas estas cosas que están prometidas para este tiempo final; y la parte más importante de la Tercera Etapa es la que viene antes de los grandes milagros y maravillas; porque Dios no coloca milagros y maravillas primero y después la Palabra, sino que coloca Su Palabra primero, primero viene la Palabra, y después vienen los milagros y las maravillas. Ustedes pueden ver que primero viene el Mensaje de parte de Dios y después, más adelante, los milagros y maravillas le seguirán.

Y ahora, en esta parte del Mensaje surgiendo es la Tercera Etapa en una forma reservada para los escogidos de Dios, abriéndoles el misterio del Séptimo Sello (o sea, abriéndoles el Séptimo Sello, el misterio de Su Venida) y así tocándoles la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, con el cual son dados a conocer todos estos misterios de este tiempo final.

Ahora, por cuanto en la primera y segunda etapa que Cristo manifestó por medio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, al él dar a conocer esas etapas abiertamente y decir cómo funcionaban, hubo imitadores que interrumpieron el Programa que Dios estaba llevando a cabo por medio del reverendo William Marrion Branham, y se enredó la línea de pescar en ese tiempo; y muchos aparecieron imitando lo que hacía el precursor de la Segunda Venida de Cristo. Y el Ángel le dijo que él hizo lo que Él (el Ángel) le dijo que no hiciera, porque el Ángel le dijo que guardara silencio en cuanto a esas etapas.

Y ahora, le dijo… para la Tercera Etapa le dijo: “De esto no le dirás nada a nadie. Guardarás silencio en cuanto a esto”. Por eso de esa Tercera Etapa tenemos que hablar así, en una forma rápida y sin mucho detalle, solamente mostrando que esa Tercera Etapa es la etapa donde el Espíritu de Cristo… que es el mismo Jesucristo en Espíritu Santo, el mismo Ángel del Pacto manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero llevando a cabo la Obra correspondiente al Día Postrero.

Esa es la Tercera Etapa de la cual habló el precursor de la Segunda Venida de Cristo. Y Su Venida tiene diferentes fases, tanto para con Su Iglesia-Novia (con los escogidos) como también con las vírgenes insensatas, que son los creyentes en Cristo que no han recibido el Espíritu de Cristo (o sea, que no tienen aceite en sus lámparas) y que no pasarán al rapto para ir a la Cena de las Bodas del Cordero; no podrán ser transformadas, porque primero tienen que tener el Espíritu de Cristo, tienen que recibir el nuevo nacimiento, tienen que recibir el cuerpo teofánico, para luego recibir el cuerpo físico y eterno.

Y ahora, vean ustedes, también el Séptimo Sello tiene que ver con lo que Dios estará llevando a cabo en este planeta Tierra. Por lo tanto, la Segunda Venida de Cristo cubre todos los órdenes de la raza humana que estarán viviendo en este tiempo final; nada quedará fuera del Séptimo Sello, todo será impactado por el Séptimo Sello, todo será impactado por la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles.

Y para la manifestación del Séptimo Sello (que es la manifestación de la Tercera Etapa) los peces grandes que tenía que pescar nuestro hermano Branham en la visión que tuvo pescando en un lago, en donde el Ángel le dijo que le iba a enseñar a pescar..., y le dijo: “Ahora prepara tu anzuelo con la carnada. Ahora tírala lejos (todo eso lo fue haciendo). Y ahora dale un halón, hala en esta forma, y los pececitos pequeños van a ver y van a venir. Y luego hala un poquito más la cuerda, más rapidito; los peces pequeños van a seguir la carnada y el anzuelo, y los peces grandes van a ver lo que está sucediendo, van a ver a los peces pequeños siguiendo esa carnada, y entonces los peces grandes van a venir”.

Pero cuando le tocó hacer esa parte, haló tan fuerte que sacó la cuerda con el anzuelo y un pescadito tan pequeño que parecía la carnada que había colocado sobre el anzuelo; y el Ángel le dijo: “Has hecho lo que yo te dije que no hicieras”.

Eso fue cuando él les enseñó a pescar a todos los demás que estaban allí en el lago. Él les dijo: “Yo sé cómo pescar”. Ellos vinieron a él y le dijeron: “Hermano Branham, usted sabe cómo pescar” (eran muchos ministros que estaban pescando allí). Y entonces él les dijo: “Sí, yo sé cómo pescar. Vengan, que les voy a enseñar”. Y eso causó muchas imitaciones, porque ese secreto de cómo pescar en su edad era para él conocerlo y ponerlo a funcionar para pescar los peces (o sea, los hijos e hijas de Dios) correspondientes a esa edad.

Y ahora, vean ustedes el por qué tuvo bastantes problemas él en su vida ministerial con grupos religiosos; podemos ver por qué en parte: porque él enseñó cosas, o sea, les dio a conocer secretos que eran solamente para él conocerlos, se los dio a conocer a otras personas.

Pero ahora el Ángel, luego de decirle que había hecho lo que el Ángel le dijo que no hiciera, y tenía la línea toda enredada, el Ángel lo llevó a otra visión (o sea, lo pasó a otra visión más arriba) y le mostró una carpa; y en la carpa le mostró un cuartito pequeño, le mostró también un llamado al altar y le mostró también una línea de personas que iban para recibir la oración por sanidad, los cuales iban entrando en un cuartito pequeño; y dice que la Columna de Fuego que lo acompañaba a él, voló de él, y estaba hablando con otra persona más arriba de donde él estaba, y luego se fue a ese cuartito pequeño.

Recuerden que es una visión, por lo tanto su cumplimiento tiene parte…, o sea, tiene aplicación espiritual y también aplicación física. Así como el lago donde estaba pescando: no es que tenía que irse a un lago literal para ir a pescar peces, sino que los peces son los hijos e hijas de Dios; pues Cristo dijo3: “Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres”, dijo Jesucristo a Sus apóstoles, que eran pescadores; porque el cristianismo está representado en los peces y está bajo la era de Piscis.

Por eso los cristianos dibujaban un pez o dos peces allá en las catacumbas cuando eran perseguidos, porque el cristianismo está representado en los peces. Y por eso Cristo dijo: “Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres”.

Y por eso también vemos que para el fin del siglo dice que la red será sacada a la orilla, y serán recogidos los peces buenos y lo malo será echado fuera; y eso lo harán los Ángeles del Hijo del Hombre; y eso es para el fin del siglo, en donde aparecen los Ángeles del Hijo del Hombre, que son los ministerios de Moisés y Elías manifestados en el tiempo final.

Y ahora, vean ustedes cómo para pescar nuestro hermano Branham, cumplir la misión de pescar, tenía que ir al lago o al mar de las naciones, pueblos y lenguas; porque aguas representa pueblos, naciones y lenguas; y peces representa hijos e hijas de Dios, seres que escucharán la predicación del Evangelio de la Gracia y recibirán a Cristo como Salvador; y así son colocados en el Reino de Dios.

Ahora, podemos ver la aplicación que tiene esa visión en su cumplimiento.

Y ahora, la aplicación de la Visión de la Carpa también tiene su aplicación espiritual y su aplicación física. La aplicación física puede ser cuando llegue la apretura, pues para ese tiempo estaremos en una etapa en donde los terremotos y los volcanes y los temblores de tierra estarán ya a una escala mayor, y lo más seguro para actividades va a ser, seguramente, las carpas; y lo otro es que para una actividad en un lugar donde no hay un edificio, lo más rápido que se coloca es una carpa.

Así que para ese tiempo de la apretura vamos a ver el ministerio del Hijo del Hombre con Sus Ángeles llevando a cabo físicamente, literalmente, esa etapa con grandes señales, maravillas y milagros; y eso corresponde a los ministerios de Moisés y de Elías, de los Dos Olivos; pero el Hijo del Hombre, Jesucristo, estará ahí, porque con Él es que vienen Sus Ángeles, los ministerios de Moisés y Elías; o sea, con Cristo, con el Ángel del Pacto, que es Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en Su Ángel Mensajero.

Y ahora, podemos ver cómo vendrá esa Tercera Etapa haciendo esos grandes milagros y maravillas; pero antes de eso tiene que estar dándonos la Palabra revelada, dándonos a conocer el misterio de Su Venida, dándonos a conocer el misterio de Su Venida con Sus Ángeles como el cumplimiento del Séptimo Sello, el cumplimiento de Su Venida para este Día Final, que es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, el cual es el Verbo viniendo en carne humana.

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo en la página 256 del libro de Los Sellos.

Y en esa manifestación del Verbo, de la Palabra encarnada en un hombre, se cumplirá esa Tercera Etapa, en donde todas estas cosas que están prometidas para ser reveladas a la Iglesia de Jesucristo y estos grandes milagros que han de suceder, todo eso ocurrirá bajo la manifestación del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, o sea, bajo la manifestación de Jesucristo a través de carne humana en Su Ángel Mensajero.

En ese ministerio que estará operando Jesucristo por medio de Su Ángel Mensajero veremos esa Tercera Etapa manifestada. Y él no le enseñará a nadie cómo funciona esa Tercera Etapa, sino que la hará funcionar; la hará funcionar como Dios le muestre; sin revelarle las cosas que debe guardar para sí, para que no surjan imitaciones; porque el que se ponga a imitar tendrá graves problemas con Dios, y pierde la bendición de Dios.

Por lo tanto, el Ángel del Señor Jesucristo, amando a todos los creyentes en Cristo y a los ministros que colocará Cristo a su lado, para protegerlos no les dirá cómo funciona esa etapa, sino que la hará funcionar; y ellos la verán funcionando aunque no entiendan cómo es que funciona; pero ellos sabrán que será Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en Su Ángel Mensajero: será el Verbo, la Palabra, viniendo en carne humana en Su Ángel Mensajero y haciendo todas esas cosas.

Y él no dará mucha explicación de ciertas cosas para que así las cosas no se compliquen en la labor de esta hora final; porque en esta hora no se nos debe enredar la cuerda de pescar o la red de pescar, sino que debemos entender claramente cómo llevar a cabo la labor de este Día Postrero. Es por medio de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero que se llevará a cabo la labor de este Día Postrero; nadie podrá por su propia cuenta hacer esa labor.

Toda persona que quiera trabajar en esa labor trabajará unido al Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; y así le contará como una persona que está trabajando en la Obra de Cristo de este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular; y así no se complicará la labor de este Día Postrero; y así nadie tirará cada uno para su lado, sino que todos brazo a brazo trabajaremos unidos en el Programa de Dios de este Día Postrero.

Ahora, hemos visto EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA.

Y así como ha funcionado para abrirnos Su Palabra y darnos a conocer, abrirnos el Séptimo Sello, este Séptimo Sello que no pudo abrir al público nuestro hermano Branham y ahora ha sido abierto en forma tan sencilla...; ese misterio, que es lo más grande como misterio de Dios, es el misterio que estuvo en la mente de Dios desde antes de la fundación del mundo, y nadie lo podía abrir, y Dios no se lo revelaba a nadie; y ahora en este tiempo final en una forma tan sencilla nos abre ese misterio, nos da a conocer todo ese misterio.

Y ese mismo que nos ha revelado ese misterio, que es el Ángel que era diferente a los demás, ese mismo Ángel manifestado en carne humana es el que ha estado dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, por medio de Su Ángel Mensajero, Él es el que hará también todas las demás cosas correspondientes a Su Venida, Él es el que llevará a cabo todas estas etapas correspondientes a esa Tercera Etapa, donde grandes maravillas ocurrirán; pero eso, dice nuestro hermano Branham que será para cuando llegue la apretura.

Pero ya nosotros, al ver que lo más difícil, que era la apertura del Séptimo Sello, ese Ángel ha abierto ese Séptimo Sello y nos ha dado a conocer ese Séptimo Sello por medio de Su Ángel Mensajero; si eso, que era lo más difícil, que era el misterio más grande que a nadie había sido revelado (y está siendo revelado a nosotros); si eso, que es lo más grande, que era lo más secreto que Dios tenía, ha sido revelado a nosotros, ¡el resto también será cumplido!

Ahora tenemos que saber que ahí, en el Séptimo Sello, es que está la Tercera Etapa para cumplir todas las cosas correspondientes a la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles; y todo en simplicidad.

Algunas personas quizás tropiecen en la simplicidad, pero Cristo dijo4: “Mas bienaventurado el que no halle tropiezo en mí”. Eso fue para la Primera Venida de Cristo y también para la Segunda Venida de Cristo, porque tropezaron allá con el velo de carne donde se estaba cumpliendo la Primera Venida de Cristo, o sea, la Venida del Ángel del Pacto.

Y en el Día Postrero algunos tropezarán también con el velo de carne, el Ángel de Jesucristo, donde se estará cumpliendo la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel que era muy diferente a los demás; pero bienaventurado el que no halle tropiezo en él, en el velo de carne en el cual Dios estará cumpliendo Su propósito de este Día Postrero y en donde estará el Séptimo Sello manifestado, donde estará el Ángel del Pacto manifestado, donde estará el Ángel que era diferente a los demás manifestado en carne humana. Y eso es la Venida de la Palabra en carne humana: será la Palabra encarnada en un hombre, y por medio de ese hombre la Tercera Etapa manifestada en el tiempo final.

Ahora, ¿vieron ustedes cómo será que Dios estará obrando en este tiempo final? Por medio de la Palabra encarnada en un hombre. Por medio de la Palabra encarnada en un hombre vendrá la Tercera Etapa en sus diferentes fases, tanto para Su Iglesia-Novia como para las vírgenes insensatas y también para los perdidos.

Hemos visto EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA.

Cuando ya estemos transformados no habrá limitaciones, y ahí habrá una manifestación plena del poder de Dios; será la plenitud de Dios manifestada, la plenitud de Dios tanto en el Ángel del Señor Jesucristo como en la Iglesia del Señor Jesucristo, en la Edad de la Piedra Angular y en cada hijo e hija de Dios; pero todos bajo la dirección de Jesucristo en Espíritu Santo manifestado por medio de Su Ángel Mensajero, porque Dios tiene siempre un orden para ser cumplido. Y los que regresen en cuerpos eternos, los cuales han partido ya, estarán sujetos también a esa manifestación de Cristo en este tiempo final; o sea que ellos no actuarán como ellos quieran actuar, sino que ellos estarán actuando de acuerdo a la dirección de Cristo a través de Su manifestación en Su Ángel Mensajero; porque esto es bajo la dirección del Séptimo Sello en la Tercera Etapa.

¿Y dónde están los que estarían viendo el Séptimo Sello y estarían bajo la Tercera Etapa en este tiempo final? Pues aquí estamos, en la América Latina y el Caribe.

Cuando Él estuvo abriendo los Sellos, los seis Sellos, nuestro hermano Branham dijo que aquello era la Tercera Etapa; y cuando está abriendo el Séptimo Sello, esto es la Tercera Etapa en cuanto a traer la revelación de Su Palabra; luego vendrá en cuanto a traer milagros y maravillas, eso es para más adelante, cuando venga la apretura. Pero si está para traer la revelación, que es más grande que hacer un milagro físico, pues estará también para los milagros físicos; los milagros físicos serán más sencillos.

Bueno, hemos visto este misterio de EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA.

• Él, nuestro hermano Branham, dijo en una ocasión en ese mensaje “Mire a Jesús”, él dijo: “He visto la mano poderosa de Dios manifestada cinco veces”. Las cinco veces que él mencionó fueron: la resurrección de un pececito que llevaba media hora de muerto y estaba flotando en el río…; porque uno de los compañeros de pesca de nuestro hermano Branham había pescado, lo había sacado, y cuando le sacó el anzuelo salió la parte interior del pececito también; y fue echado al agua, y quedó flotando como por media hora.

Y Dios le dijo que iba a ver la gloria de Dios manifestada, y nuestro hermano Branham les dijo a los que estaban con él y a la persona que iba cerca de él, que la gloria de Dios iba a ser manifestada; y luego Dios le dijo que le dijera a ese pececito que le daba la vida; le habló al pececito, y el pececito volvió a la vida y se fue nadando.

Ahora, miren cómo Dios obra con algo tan sencillo; y cualquier persona dice: “¿Pero el poder de Dios ser usado para algo tan sencillo?”. Por cuanto nuestro hermano Branham es un profeta, por medio de los profetas Dios coloca los tipos y figuras, coloca el simbolismo de lo que Dios va a hacer más adelante.

Cualquier persona dice: “Pero eso es imposible que un profeta tan grande como nuestro hermano Branham ahora esté resucitando pececitos”. Bueno, ¿y qué de Moisés?, con una vara, y Dios diciéndole: “Tírala al suelo” y convirtiéndose en una culebra o una serpiente. ¿Qué de eso? Y después diciéndole: “Ahora tómala de nuevo por la cola”, y la tomaba por la cola y se volvía nuevamente una vara. ¿Qué de eso? Dios está colocando en tipo y figura cosas muy grandes, las cuales deben ser entendidas.

Luego, cuando fue…, luego le dice: “Ahora, si no creen a esta señal, creerán a la otra señal, a la segunda señal. Mete tu mano en tu seno”, la colocó; y ahora le dice: “Saca tu mano”; cuando la sacó estaba leprosa. Luego Dios le dice: “Ahora mete tu mano de nuevo”, la metió; y dice: “Ahora sácala”, y estaba limpia de nuevo.

Ahora, vean cómo Dios le muestra a Su profeta Moisés, un profeta dispensacional, cosas tan sencillas para que después él las haga allá en medio del pueblo hebreo.

Y miren también, cuando fue al faraón echó su vara allí frente al faraón; se volvió una serpiente; y vinieron los magos, los encantadores, y trajeron sus varas, unos encantadores trajeron sus varas, porque el faraón los mandó a buscar; y ellos decían: “Bueno, nosotros sabemos hacer lo mismo”; las tiraron, se volvieron serpientes. Y el faraón podía decir: “¿Ve? Hacen lo mismo que Moisés. ¿Qué de diferente tiene Moisés que mis magos?”. ¿Pero qué sucede? Mientras podía estar hablando esas cosas, la serpiente de Moisés (que era la vara convertida en serpiente) se tragó las otras serpientes; y luego Moisés toma su vara, la serpiente se vuelve vara, ¿y dónde están las varas o las serpientes de los demás? Desaparecieron. El poder de Dios manifestado por medio de Moisés anuló el poder del enemigo.

Ahora, vean ustedes cómo los imitadores fueron anulados en ese tiempo. Y ahora, vean ustedes cómo para el Día Postrero serán anulados los imitadores; porque no habrá imitación de esto que Dios va a hacer en este tiempo final.

Ahora, vean ustedes cómo resucitando aquel pececito Dios estaba mostrando algo grande: estaba mostrando Dios al cristianismo que ha partido en las edades pasadas y también el grupo de los nuestros que ha partido, estaba mostrando que van a resucitar en este Día Postrero; porque los cristianos están representados (¿en qué?) en los peces; y la resurrección de un pez representa la resurrección del cristianismo, la resurrección de los muertos en Cristo. Luego, vean ustedes cómo todo esto sucedió luego que ese pececito llevaba ya media hora de muerto más o menos.

• Luego, miren ustedes también la ocasión en que una tormenta de nieve venía sobre un lugar donde estaba cazando nuestro hermano Branham con sus amigos cazadores, y ya él se iba de ese lugar porque estaba el tiempo muy malo, y el Ángel le dijo: “Regrésate, no te vayas. Regresa al lugar donde estabas”. Y entonces comienza a hablarle y le dice: “Yo creé los Cielos y la Tierra, también los vientos (le dice); háblales, y ellos te obedecerán”. Y él les habló, y esa tormenta que venía se fue, desapareció. Eso es el poder de Dios usado sobre la naturaleza; y ese poder de Dios será usado sobre la naturaleza bajo los ministerios ¿de quién? De Moisés y Elías.

• Y luego encontramos el tumor que tenía en un ovario nuestra hermana Branham, la cual iba a ser operada; pero nuestro hermano Branham orando por ella mientras ella estaba en otro estado de Norteamérica para ser operada, nuestro hermano Branham orando por ella durante la noche, el Ángel le habló y le dijo: “Pide lo que tú quieras. Di lo que tú quieras y será hecho lo que tú digas”. Él dijo: “que antes que el doctor coloque su mano sobre el tumor, haya desaparecido, desaparezca, antes de que el doctor la opere; antes de que coloque su mano sobre el tumor, para revisar antes de operarla, desaparezca el tumor”.

Y cuando la llevaron para ser operada, y el doctor iba a colocar su mano para tocar donde estaba el tumor, desapareció el tumor; ella sintió como un calentón, algo caliente ahí, y eso era que estaba desapareciendo, había sido hablado fuera de creación; porque por la Palabra creadora se hablan fuera de existencia las cosas o se hablan a existencia las cosas. Y ahí está hablando fuera de existencia el tumor que estaba en el ovario de nuestra hermana Branham, lo habló fuera de existencia; y luego se cumplió antes del doctor colocar su mano sobre el tumor.

• Encontramos también en otra ocasión en que hubo unos jóvenes hijos de nuestra hermana Hattie Wright. Mientras nuestro hermano Branham estaba hablando acerca de la creación de las ardillas, y nuestra hermana Hattie Wright estaba escuchando, ella dijo: “Eso es la pura verdad”. Y el Espíritu de Dios en nuestro hermano Branham se manifestó, y habló ungido por el Espíritu de Dios a nuestra hermana Hattie Wright y le dijo: “Pide lo que tú quieras y te será concedido; y si no ocurre, yo soy un falso profeta”, dijo nuestro hermano Branham.

Ella tenía una hermana paralítica, sus padres ya ancianos, y ella podía pedir lo que ella quisiera y le sería concedido. Podía pedir que sus padres volvieran a ser jóvenes, pero después se iban a morir, porque se pondrían viejos de nuevo; podía pedir que su hermana fuera sanada, pero después cuando pasaran muchos años se iba a morir. Y ella, pensando en qué podía pedir, le pregunta a nuestro hermano Branham, y nuestro hermano Branham le dice: “Tienes que pedir lo que tú quieras”. Porque era ella la que tenía que pedir. Y ella dice: “Yo lo que deseo es la salvación de mis hijos”. Nuestro hermano Branham por Palabra de Dios dijo: “¡Yo te los doy!”; y ellos en ese momento cayeron rendidos llorando y recibiendo a Cristo como su Salvador.

Eso es dando salvación. O sea que viene una etapa muy importante para muchas personas, y sobre todo para familiares de los hijos e hijas de Dios. Y eso es así porque solamente se encontrará misericordia, durante todo el Reino Milenial, luego que Cristo salga del Trono de Intercesión, solamente en la Iglesia del Señor Jesucristo. Bajo esa manifestación será vista la misericordia de Dios siendo expresada; porque ya en el Cielo ya no habrá misericordia para ninguna persona, porque ya Cristo habrá salido del Trono de Intercesión.

• Y ahora, también hubo otra etapa o hubo otra manifestación poderosa, que fue la creación de ardillas. Fue Dios el que le dijo a nuestro hermano Branham que hablara las ardillas a existencia y aparecerían. Las habló y fueron creadas, porque la Palabra creadora de Dios estaba (¿dónde?) en el corazón y en la boca de Su profeta mensajero, precursor de la Segunda Venida de Cristo. Le fue dada la Espada del Rey; y la Espada del Rey ¿es qué? la Palabra de Dios, la Espada del Espíritu es la Palabra de Dios.

Y ahora, le fue concedida la Espada del Rey, la Palabra creadora de Dios a él, para mostrar Dios por medio de él lo que será la manifestación de la Espada del Rey en el Día Postrero, en el cumplimiento del Séptimo Sello.

Y todas las cosas que fueron hechas allá son muestra, son un tipo y figura de lo que Cristo estará haciendo en Su manifestación en este tiempo final, en el cumplimiento del Séptimo Sello.

Él dijo, hablando de esta Espada del Rey, de la Palabra, que mientras él oraba allá en el monte una Espada le cayó en su mano. Vamos a ver cómo él lo dice: página 470 [Los Sellos] dice:

“157. Tenía las manos así alzadas, y de repente algo me cayó en la mano. Ahora, yo no sé, no puedo decir. ¿Sería que estaba dormido? Yo no sé. ¿Estaba como fuera de mí? Yo no sé. ¿Fue una visión? No les puedo decir. Lo único que puedo decir es que fue igual a como cuando llegaron esos ángeles”.

Y cuando llegaron los ángeles y se lo llevaron, él dice que cuando se lo llevaron estaba fuera de él; o sea que esta es una experiencia en la cual él recibe esa Espada. Y ahora, vean lo que sigue diciendo:

“Entonces esto cayó en mis manos, y alcé la vista para ver; y era una espada. Tenía el puño de marfil, muy bello, y la guarnición era de oro puro; y la espada misma era como de cromo, como plata, pero muy brillante; y tenía un filo tan tremendo (o bien tremendo). Y pensé: ‘Eso es muy hermoso’. Y me cabía perfectamente en la mano. Entonces me di cuenta y dije: ‘Pero yo siempre he tenido temor de estas cosas’ —una espada. Pensé: ‘¿Qué haré con esto?’.

158. En ese momento una Voz tronó por todo el cañón e hizo rodar las piedras, y dijo: ‘ESTA ES LA ESPADA DEL REY’. Entonces volví en mí”.

¿Ven que estaba de fuera de él? “Volví en mí”, o sea, estaba en esa visión; aunque estaba en su cuerpo ahí, pero estaba en visión.

“Ahora, si hubiera dicho: ‘La espada de un rey’, entonces sería otra cosa. Pero dijo: ‘La espada del Rey’. Hay un solo Rey: Ese es Dios. Él tiene una sola Espada: ¡Su Palabra, por la cual yo vivo! ¡Que Dios me ayude a traer Su santa vestidura y con Su Palabra abierta aquí! ¡ES LA PALABRA! AMÉN”.

Ahora, vean lo que es la Espada del Rey, esa es la Espada del Espíritu; y a él le fue concedida esa Espada temporalmente.

Y ahora, vean cómo él habla acerca de esa Espada y nos dice… Leímos la página 470. Ahora vamos a leer en otro lugar donde nos habla de esta Espada; página 479 nos dice así (orando dice):

“[188]. Ruego que me ayudes y me concedas ser sincero, honesto y verdadero para que así pueda llevar el Mensaje hasta donde me es ordenado llevarlo. Luego, cuando me llegue el tiempo de descanso (o sea, de partir), cuando llegue allá al río y me lleguen las olas, oh Dios, concede que pueda entregar esta Espada a otro que sea honrado y que lleve la verdad”.

Esa Espada tenía que entregarla a otra persona. Y también encontramos en otro mensaje que él dice…, parece que es el mensaje “Fiesta de las Trompetas”, que él dice que tiene que entregar esa Espada a otro.

Ahora él tiene que entregar esta Espada, la Palabra, a otro. Y ahora, en Apocalipsis 19 viene el Rey de reyes y Señor de señores, y de Su boca sale una espada aguda; ahí está la Espada de nuevo. La Espada que estuvo temporalmente en el precursor de la Segunda Venida de Cristo, que es la Palabra de Dios, ahora pasó al precursado, pasó al Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, “y de Su boca sale una Espada aguda de dos filos, para herir con ella a todas las naciones, y Él las regirá con vara de hierro”. Es la Espada de la Palabra de Dios, esa es la Espada del Rey, del Rey de reyes y Señor de señores.

La boca de Dios, la boca de Cristo, siempre han sido Sus profetas; es de la boca de Su instrumento que viene la Palabra de Dios para el Día Postrero. O sea, del instrumento de Cristo para el Día Postrero, que es el Ángel de Jesucristo, viene la Palabra de Dios, porque él es la boca de Cristo; y de él saldrá esa Palabra, esa Espada de dos filos.

Hemos visto la Espada del Rey, hemos visto el misterio del Séptimo Sello, hemos visto el misterio de la Tercera Etapa; porque la Tercera Etapa es la Espada del Rey, la Tercera Etapa es el Séptimo Sello manifestado, la Tercera Etapa nos trae todas estas bendiciones prometidas para este Día Postrero; la Tercera Etapa trae el cumplimiento de toda promesa correspondiente a este tiempo final. Es Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en el tiempo final cumpliendo Sus promesas a Su Iglesia conforme a como están en la Escritura.

Es el Séptimo Sello, Jesucristo, el Ángel que era diferente a los demás, manifestado en el Día Postrero cumpliendo toda promesa correspondiente a la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Hemos visto el misterio de EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA.

La Tercera Etapa está dándonos la Palabra revelada, está dándonos la revelación del Séptimo Sello, y dará también toda otra cosa prometida a Su Iglesia; nos dará la resurrección de los muertos en Cristo y nos dará también la transformación de nosotros los que vivimos.

Bajo esa Tercera Etapa manifestada en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles recibiremos todas las bendiciones de Cristo correspondientes a este tiempo final; y Cristo en Espíritu Santo estará hablando en este tiempo final; y por medio de esa Palabra hablada, vean ustedes, nos abre el Séptimo Sello; por medio de esa Palabra hablada también nos dará toda bendición que Dios ha prometido para todos nosotros.

Y nosotros, toda Palabra hablada de parte de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero la recibiremos en nuestra alma; y luego se materializará esa Palabra hablada, porque es una Palabra creadora; y al recibirla y creerla en nuestra alma, se tiene que materializar, se tiene que cumplir lo que dice esa Palabra; porque esa Palabra es una simiente, una semilla que tiene que producir de acuerdo al fruto, de acuerdo al género, de acuerdo a lo que dice, de acuerdo a su género tiene que producir el fruto correspondiente.

Así que la Palabra creadora siendo hablada es recibida por los escogidos de Dios en sus almas; y luego se tiene que materializar todo eso que hemos recibido en nuestra alma.

Hemos recibido Su Palabra, y tenemos la promesa de que iremos a la Cena de las Bodas del Cordero. Tenemos la promesa de que si continuamos viviendo y los muertos en Cristo resucitan, nosotros seremos transformados. Ya tenemos esa semilla aquí, esa semilla de la Palabra, la cual tiene que materializarse y producir el cuerpo nuevo; porque es una Palabra creadora, es la Palabra creadora de Dios, la misma Palabra que fue hablada en el principio cuando dijo Dios: “Que sean los Cielos”, y fueron los Cielos. Cuando Él creó los Cielos y la Tierra con esa Palabra creadora es la misma Palabra creadora para nosotros en este tiempo.

Así que bajo esta Tercera Etapa, la cual tiene diferentes fases, recibiremos todas las bendiciones de Cristo en este tiempo final.

Estamos bajo la Tercera Etapa, en la fase de la Escritura siendo abierta a nosotros, en la fase del Séptimo Sello siendo abierto a nosotros; pero pasará por otras fases, en donde veremos la resurrección de los muertos en Cristo y veremos también la transformación de nuestros cuerpos, y veremos también los grandes milagros y maravillas que Dios ha prometido para ser manifestados en este tiempo final; pero esos serán para el final, con los cuales Dios llamará la atención del pueblo hebreo, serán a nivel mundial.

Así que, amados amigos y hermanos presentes, radioyentes, televidentes y los que están a través de internet: adelante con el Séptimo Sello bajo la Tercera Etapa, en esta fase tan gloriosa en la cual nosotros estamos recibiendo la revelación de Su Palabra de este Día Postrero, bajo la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final del Evangelio del Reino dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Que las bendiciones de nuestro amado Señor Jesucristo, el Ángel del Pacto, el Ángel que era diferente a los demás, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y se materialicen en cada uno de ustedes y en mí también. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

“EL SÉPTIMO SELLO Y LA TERCERA ETAPA”.

[Revisión agosto 2018]

1 Daniel 9:22-27

2 Primera de Tesalonicenses 5:3-4

3 San Mateo 4:19

4 San Mateo 11:6, San Lucas 7:23

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