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Muy buenos días, amados hermanos y amigos presentes; es para mí una bendición muy grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo espiritual alrededor del tema: “LOS FRUTOS DEL SÉPTIMO SELLO”.Para lo cual quiero leer en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 al 6, donde dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas.

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la 

tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”.

Que Dios bendiga en nuestras almas Su Palabra y nos permita entenderla.

El misterio contenido en este Séptimo Sello, en el Libro de la Redención, en el Libro de los Siete Sellos, es el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

Este misterio ha estado en la mente de Dios desde antes de la fundación del mundo y no ha sido revelado a Su Iglesia en edades y dispensaciones pasadas porque es la revelación que Él le dará a Su Iglesia en este tiempo final, y con esa revelación le está dando la revelación para ser transformada y raptada en este tiempo final.

El misterio contenido en este Séptimo Sello, que es la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, es el misterio que todos han deseado conocer cómo vendrá, cuándo vendrá, dónde vendrá y el velo de carne en donde estará; todo eso ha sido un misterio para los grandes estudiosos de la Escritura.

Y este es el misterio que será revelado a la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final para darle el despertamiento más grande de toda la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo, desde que nació en el Día de Pentecostés hasta este tiempo final.

Será tan grande el despertamiento espiritual que le dará, que será transformada y raptada y llevada a la Cena de las Bodas del Cordero con la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles siendo revelado el Hijo del Hombre con Sus Ángeles a Su Iglesia en este tiempo final.

Ahora, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles tendrá una etapa muy importante, llamada la Tercera Etapa, en donde esa etapa estará manifestada en toda Su plenitud al final de la labor del Séptimo Sello.

Porque el Séptimo Sello estará llevando a cabo ciertas labores correspondientes al Programa Divino. Una de las labores es revelar la Palabra a la Iglesia del Señor Jesucristo; y esa es la Tercera Etapa manifestada en cuanto a la revelación de la Palabra. Y la Tercera Etapa con relación a grandes maravillas y milagros que serán hechos, eso será para el final; pero primero es la Palabra siendo revelada a la Iglesia del Señor Jesucristo, siendo revelado el Séptimo Sello, siendo abierto a la Iglesia de Jesucristo el Séptimo Sello, siendo dado a conocer el Séptimo Sello a la Iglesia de Jesucristo, o sea, siendo dado a conocer el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y eso es la apertura del Séptimo Sello a la Iglesia del Señor Jesucristo, tanto en cuanto a la revelación siendo dada como también al cumplimiento del Séptimo Sello.

Ahora, la Tercera Etapa corresponde al Séptimo Sello; y por lo tanto los frutos del Séptimo Sello será el resultado que obtendrá el Séptimo Sello en el cumplimiento de ese misterio. El Séptimo Sello, siendo la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, obtendrá unos frutos que están prometidos para el Día Postrero.

El Séptimo Sello es el misterio que al ser abierto en el Cielo causó silencio como por media hora. Así que vean ustedes lo grande que contiene ese Séptimo Sello: contiene la revelación más grande, la revelación de la Segunda Venida de Cristo; y esa es la revelación que para este tiempo final la Iglesia de Jesucristo obtendrá por medio de la manifestación del Séptimo Sello en la manifestación de esa Tercera Etapa, dando a conocer estos misterios divinos, trayendo la revelación divina para Su Iglesia en este tiempo final.

Y la revelación divina viene por medio de la Voz de Cristo hablándole a Su Iglesia en este tiempo final.

En Apocalipsis, capítulo 1, encontramos en el verso 10 la Voz de Cristo hablando en el Día del Señor; y el Día del Señor es el séptimo milenio. Dice así… Juan el apóstol dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.

Aquí tenemos a Juan el apóstol transportado en el espíritu al Día del Señor, o sea, al séptimo milenio, que es el Día del Señor, que es el Día Postrero; y Juan escuchó la Voz del Alfa y Omega como una gran voz de trompeta; y el Alfa y Omega es nuestro amado Señor Jesucristo, y lo escuchó hablando con una Gran Voz de Trompeta.

En Apocalipsis, capítulo 4, encontramos la Voz de Cristo nuevamente como una trompeta. Dice: “Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Aquí la Voz de Cristo promete darnos a conocer las cosas que sucederán después de las que ya han sucedido en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.Y para poder obtener la revelación de estas cosas que han de suceder, Él nos dice que subamos donde Él está: “Sube acá”.

De edad en edad encontramos a Cristo en cada edad manifestado en el ángel mensajero de cada una de estas edades. Toda persona que vivió en cada una de estas edades, o sea, toda persona que vivió en alguna de estas edades podía escuchar la Voz de Cristo llamando y juntando a Sus ovejas en Su Redil, que es Su Cuerpo Místico de creyentes, que es Su Iglesia, pues Él dijo en San Juan, capítulo 10 y versos 14 al 16:

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil (o sea, no son hebreos); aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.

¿Y cómo van a escuchar la Voz de Cristo si Cristo ascendió al cielo cuarenta días después de haber resucitado?, y se sentó a la diestra de Dios y ha estado haciendo intercesión en el Cielo como Sumo Sacerdote con Su propio Sacrificio, el Sacrificio efectuado en la Cruz del Calvario; y llevó Su propia Sangre y la colocó allá en el Cielo, como hacía el sumo sacerdote cuando entraba al lugar santísimo del templo que estaba en la tierra: colocaba la sangre de la expiación en el lugar santísimo, sobre el propiciatorio (que es el asiento o silla de misericordia mientras hay sangre allí ofrecida por la expiación o de la expiación; pero cuando no hay sangre y se requiere que haya sangre ahí entonces se convierte en un trono o silla de juicio).

Y ahora, Cristo ascendió al Cielo, al Trono que está en el Cielo, y Su propia Sangre la colocó en el Propiciatorio o silla de intercesión o silla de misericordia allá en el Cielo; y siendo Jesucristo el Sumo Sacerdote del Orden de Melquisedec, y Él es el mismo Melquisedec, ha estado haciendo intercesión allá en el Cielo; pero Su Espíritu Santo ha sido enviado desde el Día de Pentecostés hacia acá, y ha estado manifestado y ha estado produciendo el nuevo nacimiento de millones de hijos e hijas de Dios en el Reino de Dios.

Personas, almas, que han venido en estos cuerpos mortales y han hecho contacto con la vida eterna, con Cristo, lo han recibido como su Salvador, han lavado sus pecados en la Sangre de Cristo y han recibido Su Espíritu Santo; y así han nacido de nuevo y han obtenido un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, y han entrado así al Programa de Creación Divina, de esta nueva creación de la cual Jesucristo es el primero; una nueva creación de una nueva raza la cual es eterna.

Está Dios creando un cuerpo teofánico eterno para cada hijo e hija de Dios, y también nos creará un cuerpo físico y glorificado y eterno en este tiempo final, en el Día Postrero. Cuando los muertos en Cristo resuciten, resucitarán en cuerpos eternos, y nosotros seremos transformados y entonces tendremos un cuerpo eterno; y así estaremos todos en pie con un cuerpo eterno físico y con un espíritu teofánico eterno también. Ese espíritu teofánico eterno es un cuerpo de otra dimensión, o sea, de la sexta dimensión, parecido al cuerpo nuestro que tenemos en esta dimensión.

Y ahora vean ustedes esa nueva creación que está siendo llevada a cabo por nuestro amado Señor Jesucristo: para todos ser a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo, todos ser a imagen y semejanza del segundo Adán; y así para el Día Postrero obtener la inmortalidad, obtener cuerpos eternos, y luego estaremos aquí de 30 a 40 días, estaremos —como diríamos— estrenando ese cuerpo. Y si en este, miren todo lo que podemos hacer, ¡cómo será en el nuevo cuerpo! No habrá limitaciones.

Lo que nos puede tomar veinte años para realizar la Obra de Dios en este cuerpo, en muy poco tiempo lo podemos realizar en el nuevo cuerpo; porque no tendrá limitaciones y todo el poder de Dios estará manifestado en ese nuevo cuerpo; porque ya estaremos como reyes y sacerdotes en toda la plenitud. Y como reyes todo nos obedecerá, la naturaleza completa obedecerá a los hijos e hijas de Dios.

¿Y qué significa eso? Que todos los hijos de Dios tendrán poder y autoridad sobre toda cosa que existe en este planeta Tierra; y eso significa que no tendremos limitaciones cuando estemos en el nuevo cuerpo.

El ejemplo lo tenemos en Jesús. La raza humana vio un hombre perfecto, dos mil años atrás, el cual hablaba la Palabra y las cosas sucedían; Él no tenía limitaciones. Luego encontramos también a los profetas del Antiguo Testamento, que fueron instrumentos de Dios, los cuales hicieron cosas que humanamente no pueden ser hechas. Luego encontramos a los siete ángeles mensajeros, los apóstoles y los siete ángeles mensajeros, los cuales hicieron cosas que humanamente no pueden ser hechas, porque están fuera del alcance humano; pero fue Dios en ellos.

Encontramos al séptimo ángel mensajero, el reverendo William Branham, que hablaba la Palabra y las cosas sucedían. Y Dios nos mostró, nos dio una muestra. Dicen que “para muestra, con un botón basta”, y Dios nos dio una muestra por medio del séptimo ángel mensajero, de lo que será para el Día Postrero con los escogidos del Día Postrero que serán transformados y con el mensajero del Día Postrero de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular.

Vean ustedes, el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo: “Yo he visto la poderosa mano de Dios manifestada cinco veces”; o sea, está dando ahí una muestra de lo que será la plenitud de Dios manifestada en Su Iglesia en el Día Postrero, en la manifestación de la Tercera Etapa en cuanto a señales y maravillas y milagros, a una escala inconcebible a la mente humana.

Él dice que vio la mano poderosa de Dios manifestada cinco veces. Muestra la resurrección de un pez que llevaba ya como media hora que había sido pescado; y como era pequeño, le sacaron el anzuelo y todo su interior como que se salió de su boca también, y fue tirado al agua y quedó muerto ahí; pero como a la media hora Dios le dice a nuestro hermano Branham que hablara la Palabra sobre ese pececito; y habló la Palabra de resurrección, y resucitó el pececito.

¿Y por qué Dios le habla a Su profeta, al precursor de la Segunda Venida de Cristo, para que haga un milagro con un pececito?

¿Pues, no le dijo a Moisés: “¿qué tienes en tu mano?”, Moisés le dijo: “Una vara”? ¿No le dijo a Moisés: “Tírala al piso”, y se convirtió en una serpiente. Y después le dijo: “Tómala de nuevo”, y se convirtió nuevamente en una vara?1

¿Y no fue a Egipto y tiró la vara y se convirtió en una serpiente, y después la tomó y se volvió vara de nuevo? ¿Y esa misma vara convertida en serpiente, no se comió las demás varas de los encantadores que habían sido convertidas en serpientes por ellos?2¿Y después dónde estaban las varas o las serpientes de los otros cuando Moisés tomó su vara y siguió caminando? Se las había comido la vara de Moisés convertida en serpiente.

Ahora miren cómo con cosas sencillas Dios tipifica cosas grandes de Su Programa. La vara que Moisés tenía representaba la Palabra de Dios, y en la Palabra de Dios está todo el poder creativo de Dios. Por Su Palabra creó Dios los Cielos y la Tierra.

Y ahora, miren ustedes cómo también le dijo: “Mete tu mano en tu seno, ahí dentro”, y después le dice: “ahora saca tu mano”; y cuando la sacó, salió leprosa. Luego le dice: “Vuelve a meter tu mano”, la metió; y luego: “saca tu mano”, la sacó y salió limpia3.

Vean cómo en los profetas Dios tipifica o representa o refleja las cosas que Él hará en Su Programa. Por eso es que aunque miremos cosas que hayan sucedido en los profetas de Dios o que Dios le haya dicho a Sus profetas que hagan, aunque las veamos como cosas simples, recuerden: todo eso tiene un significado muy importante en el Programa de Dios, en lo que Dios hará.

Ahora miren cómo le dice al pececito, le da la vida al pececito; el pececito resucita y sigue nadando y se va. Y una cosa tan sencilla como esa ¿qué representará en el Programa Divino? ¿No dijo Cristo: “Venid a mí, y yo os haré pescadores de hombres”4?

El cristianismo en tiempos pasados usaba el símbolo del pez porque representa el cristianismo; porque la era cristiana o el cristianismo está bajo la era de Piscis. Piscis representa - la era de Piscis representa el cristianismo, ¿ven? Y ahora Cristo dice: “Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres”; porque están representados en los peces, los hijos e hijas de Dios, como también están representados en el trigo.

Ahora, vean cómo un pececito que ya había muerto es resucitado por la Palabra creadora hablada a través de un profeta. Esto nos habla de la resurrección de los muertos en Cristo. Pues dijo Jesucristo en San Juan, capítulo 5, verso 28 en adelante, dice:

“No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida”.

Ahí tienen la profecía de lo que está siendo representado en esa resurrección de ese pececito.

También cuando Jesús resucitó a Lázaro5, vean ustedes, fue la Voz de Cristo la que lo llamó fuera; y eso tipifica la Voz de Cristo, la Voz del Hijo de Dios llamando a los muertos en Cristo en el Día Postrero: “Oirán la Voz del Hijo de Dios y se levantarán”6, así como Lázaro escuchó la Voz de Jesucristo el Hijo de Dios, y se levantó, y caminó hacia afuera de la cueva, de la tumba, y salió; aunque atado todo, pero salió vivo; y Jesús dijo: “Ahora quiten todas esas ataduras, esas amarras”.

Es que en aquellos tiempos preparaban a los muertos con especias y cosas así, y luego los envolvían en sábanas y cosas así. Y ahora, Lázaro ya estaba embalsamado con esas especias que le colocaban; aunque quizás no embalsamado como embalsaman en las funerarias, que le sacan todo lo de adentro; pero con las especias que le colocaban y todo, y envuelto así en las sábanas que usaban o lienzos (lo que fuera).

Y ahora, vean ustedes, cuando Jesús llegó… Él pudo haber llegado antes, pero Él se detuvo; aunque lo mandaron a buscar antes de Lázaro morir… le dijeron: “Lázaro tu amigo está enfermo, ven”. Pero Él no fue, Él no fue y dejó que el tiempo pasara.

Y luego, al tiempo, Él les… dice Jesús a Sus discípulos: “Vamos allá a Betania, porque nuestro amigo Lázaro duerme”. Y los discípulos pensaron que era del sueño normal, natural. Y si había estado enfermo y lo habían mandado a buscar, y ahora estaba durmiendo, pues estaba bien. Y los discípulos le dicen: “Bueno, si duerme, pues está bien”. Jesús les dice: “Lázaro ha muerto”, les hablaba del sueño de la muerte.

¿Y por qué dijo: “duerme”? Porque los santos no mueren sino que duermen.Solamente muere el cuerpo físico, pero la persona sigue viviendo en un cuerpo de otra dimensión.

Por eso en otras ocasiones… por ejemplo, con una jovencita que había muerto; cuando Jesús llegó a la casa donde estaba esa jovencita muerta, fue con el padre de la niña, y todos la estaban allí velando; pero Jesús dice: “Está dormida”.

Se burlaban de Jesús, la gente, porque la gente decía: “está muerta”, y ahora Jesús dice que está dormida. Jesús les dice: “está dormida y voy a despertarla”. Sacó a todos los incrédulos fuera de la casa, de la habitación donde estaba la niña, y solamente permitió a su padre y a su madre para allí Jesucristo despertar la niña y entregarla a su padre y a su madre. Y la despertó, pues la llamó; la llamó y vino de la sexta dimensión y entró otra vez al cuerpo físico, y continuó viviendo en ese cuerpo físico.

Y ahora, en el caso de Lázaro Jesucristo deja que transcurran ya tres días y al cuarto día se presenta.

Ahora, para muchas personas Jesús fue una persona desatenta, pues cuando le pidieron que fuera porque Lázaro estaba enfermo, ellos esperando que Jesús llegara allá y reprendiera la enfermedad de Lázaro y Lázaro quedara sano; no atendió el llamado de la familia de Lázaro, de Marta y María; y Lázaro murió de esa enfermedad.

Pero Jesús dijo: “Esa enfermedad no es para muerte (le dijo a Sus discípulos), sino para que la gloria de Dios sea manifestada”.

Porque como todo obra para bien, vean ustedes, esto iba a obrar para bien. Cristo iba a mostrar en tipo y figura lo que Él hará con todos los creyentes en Él que han muerto durante las edades pasadas, y algunos de los nuestros que han partido. Con la llegada de Jesús allí iba a producir la resurrección de Lázaro, tipo y figura de la resurrección de los muertos en Cristo para el tiempo de la Venida del Señor.

Ese es uno de los propósitos de la Segunda Venida de Cristo, ese es uno de los propósitos de la apertura o Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, que es el Séptimo Sello.

Allí Lázaro ya estaba en estado de corrupción. Marta, cuando Jesús dice: “Quiten la piedra”, Marta dice: “Señor, un momento, ya tiene cuatro días de muerto, ya hiede”. Porque después de las 72 horas ya el cuerpo ha entrado descomposición, en corrupción; y ya Lázaro había entrado a esa etapa.

Marta le había dicho: “Si tú hubieras estado aquí (o sea, cuando Lázaro estaba enfermo, cuando te mandamos a buscar), Lázaro no hubiera muerto; pero ahora ya murió. Has llegado pero ya está muerto”.

Jesús le dice: “Lázaro resucitará”.

Marta, habiendo escuchado las enseñanzas de Jesús en las cuales Él decía7:

“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”.

Y por cuanto no estaban todavía en el Día Postrero, pues Marta no estaba esperando la resurrección de su hermano; y por eso cuando Jesús le dice: “Tu hermano resucitará”, Marta enseguida le muestra a Jesús que ella creía en la resurrección, que ella creía en lo que Jesús había predicado, y le dice: “Yo sé que resucitará en el Día Postrero”; porque eso era lo que había enseñado Jesucristo.

Y a la verdad, Lázaro resucitará en el Día Postrero. Pero Cristo quería mostrar allí en tipo y figura la resurrección de todos los creyentes en Él que han muerto; y toma a Lázaro como el tipo y figura de la resurrección de los muertos en Cristo para el Día Postrero.

Y Cristo le dice a Marta: “Le dijo Jesús…”. Esto está en San Juan, capítulo 11, versos 24 al 29, dice:

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.

¿Quiénes son los que vivirán de nuevo?, ¿quiénes son los que resucitarán? Los que creen en Jesucristo resucitarán para vivir eternamente.

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente”.

No morirá eternamente porque habrá una resurrección, la primera resurrección, y se levantará en un cuerpo eterno en el Día Postrero. El Día Postrero es el séptimo milenio.

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”.

Le preguntó Jesús a Marta si creía eso. Y nosotros ¿qué decimos? ¡Amén! ¡También lo creemos! Y ella también lo creyó. Dice Marta:

“Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.

Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él”.

Ahora, vean ustedes cómo establece Cristo el tipo y figura allá de la resurrección. Por eso luego encontramos aquí, en el verso 32, dice:

“María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.

Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,

y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

Jesús lloró.

Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.

Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?”.

¿Y el que abrió los ojos al ciego e hizo tantos milagros en medio del pueblo hebreo no podía haber hecho también que los creyentes en Él, de edades pasadas, no murieran? ¡Claro que sí! Pero por cuanto hay un propósito conforme al Programa de Dios, Él permitió que Lázaro muriera, y también ha permitido que los creyentes en Cristo hayan muerto durante todas estas edades pasadas, y algunos de nuestro tiempo también.

Y Cristo había dicho: “El que cree en mí… o el que come este pan, vivirá eternamente”8; y vean, físicamente han estado muriendo los cuerpos de los creyentes en Cristo, pero los creyentes en Cristo no han muerto: han seguido viviendo en otro cuerpo y en otra dimensión; lo único que ha muerto es el cuerpo físico, pero Cristo tiene un nuevo cuerpo para todos los creyentes en Él, un cuerpo eterno.

“Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho”.

Ahora vean, siempre que Jesús hacía algún milagro, unos se regocijaban y otros iban allá a los fariseos y a los doctores de la ley y a los sacerdotes para decirles: “Jesús hizo tal cosa, hizo esto, hizo lo otro”. No sé cómo le llamarían ustedes... Y lo hacían no con buena intención. Y los fariseos y saduceos no querían saber esas cosas para creer en Jesús sino para ver cómo combatían a Jesús.

Así que vean ustedes todo lo que hizo Jesús aquí, lo cual vino a ser tipo y figura de lo que Él hará en este tiempo final; porque la escritura dice que la Trompeta de Dios sonará, esa Trompeta Final. Eso está en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, versos 14 en adelante, dice:

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.

Aquí tenemos esa Voz de Cristo, Voz de Mando, Voz de Arcángel y Trompeta de Dios. Y también en Primera de Corintios, capítulo 15, versos 49 en adelante, dice:

“Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial (pues todos seremos a imagen y semejanza de Cristo)”.

La imagen es el cuerpo teofánico, es la teofanía, ese espíritu o cuerpo teofánico de la sexta dimensión; y la semejanza es la parte física, el cuerpo físico eterno que hemos de tener; y así seremos iguales a nuestro amado Señor Jesucristo: con un espíritu teofánico, o sea, un cuerpo teofánico de la sexta dimensión como el que Él tiene, y un cuerpo glorificado y eterno como el que Él tiene: un cuerpo físico eterno y glorificado.

“Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción”.

O sea que no podemos heredar el Reino de Dios con este cuerpo mortal, y no podemos heredar la inmortalidad física con este cuerpo; o sea, con este cuerpo no podemos vivir eternamente, porque es mortal, es corruptible y es temporal.

He aquí, os digo un misterio (ahora tenemos aquí un misterio del Reino de Dios, del cual San Pablo nos va a hablar): No todos dormiremos (o sea, no todos vamos a morir); pero todos seremos transformados”.

Habrá una transformación, tanto para los que estamos vivos como para los que murieron en las edades pasadas; porque resucitarán en un cuerpo eterno, un cuerpo glorificado; y eso es un cambio del cuerpo que tuvieron, que se murió, a un cuerpo nuevo y glorificado. Y nosotros, los que estemos vivos cuando los muertos en Cristo resuciten, seremos transformados: nuestros átomos de nuestro cuerpo serán cambiados, y así obtendremos esa transformación. Y entonces seremos personas, almas vivientes, en un cuerpo eterno; así es como obtendremos la inmortalidad. ¿Cuándo?

“… en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta...”.

Si hay una Final Trompeta es porque hubo otras trompetas anteriores. Para cada edad Dios envió un mensajero, y por medio de cada uno de Sus mensajeros Cristo habló y llamó y junto a Sus escogidos en el Cuerpo Místico, que es Su Iglesia, en Su Cuerpo Místico, que es Su Iglesia. Y el que habla con esa Gran Voz de Trompeta en Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, es Cristo.

La Trompeta es la Voz de Cristo. Fue la Voz de Cristo en cada edad, hablando como una trompeta; y para la Edad de la Piedra Angular, para el Día Postrero, para el séptimo milenio, es la Voz de Cristo hablando como una Gran Voz de Trompeta, o sea, hablando por medio de Su Ángel Mensajero con un Mensaje dispensacional, con el Mensaje de la Dispensación del Reino, que es la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, con el cual nos da a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Dice:“a la final trompeta”; ahí tenemos la Final Trompeta: es esa Gran Voz de Trompeta. Es la Voz de Cristo hablando por medio de Su Ángel Mensajero y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Dice:

“… a la final trompeta;

porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”.

Los muertos resucitarán en cuerpos incorruptibles, o sea, cuerpos eternos; y nosotros seremos transformados; y entonces tendremos un cuerpo incorruptible inmortal y glorificado.

“Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad”.

Para poder ¿qué?, continuar viviendo por toda la eternidad y poder ir a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo; porque se requiere tener el cuerpo nuevo para ir a la Cena de las Bodas del Cordero. Con esta vestidura mortal, corruptible y temporal no podemos ir a la Cena de las Bodas del Cordero; tenemos que estar vestidos del nuevo cuerpo, tenemos que estar vestidos de inmortalidad.

“Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria”.

Ahí se acabó la muerte para los hijos e hijas de Dios; de ahí en adelante ya no habrá más muerte para usted ni para mí, porque tendremos un cuerpo inmortal.

Ahora, recuerden que esto es a la Final Trompeta; porque se tocará, sonará esa Trompeta Final, que es la Trompeta del Evangelio del Reino, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Es la Voz de Cristo en el Día Postrero hablándonos todas estas cosas.

Recuerden que esta Voz, esta Gran Voz como de trompeta que Juan escuchó en el Día del Señor, es la Voz del Alfa y la Omega, de nuestro amado Señor Jesucristo, el cual en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, dice: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder después de estas”.

¿Dónde vamos a subir? Vamos a subir a la Edad de la Piedra Angular, porque ya Él no está en ninguna de estas siete edades, pues ya los mensajeros en los cuales Él estuvo manifestado en cada edad, ya terminaron su tiempo, su ministerio, y se fueron y están en el Paraíso; y ahora solamente nos queda la Edad de la Piedra Angular y nos queda solamente un mensajero: el mensajero de la Edad de la Piedra Angular, que es el profeta mensajero de la Dispensación del Reino, de la séptima dispensación; y nos queda solamente un mensaje: el Mensaje del Evangelio del Reino, para ser predicado en la Dispensación del Reino y ser predicado en la Edad de la Piedra Angular.

Y vamos a ver quién es ese mensajero para la Edad de la Piedra Angular, que viene en la Edad de la Piedra Angular, a través del cual estaremos escuchando la Voz de Cristo como una Gran Voz de Trompeta dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Cristo dijo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder después de estas”, o sea, después de las que ya han sucedido en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.

Y en Apocalipsis 22, verso 6, dice: “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Ahora podemos ver por medio de quién es que esa Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto: es por medio del Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; porque en Su Ángel Mensajero estará Jesucristo en Espíritu Santo manifestado, hablando en el Día Postrero con esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, también Cristo da testimonio de Su enviado diciendo: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Jesucristo tiene un solo enviado para el Día Postrero y para la Edad de la Piedra Angular y para la Dispensación del Reino, para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y si encontramos al enviado de Jesucristo, al Ángel de Jesucristo, que es el profeta de la Dispensación del Reino y Edad de la Piedra Angular, estaremos encontrando a Jesucristo velado en Su Ángel Mensajero y revelado a través de Su Ángel Mensajero, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; las cuales Él prometió darle a conocer a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular, en la edad más alta. Esa es la etapa más alta a la cual llegaría la Iglesia del Señor Jesucristo; por eso esa etapa es también conocida como la Edad de Oro, como la Edad de la Piedra Angular y como la Edad de la cabeza de Oro del Reino de Dios.

El reino de los gentiles comenzó con la cabeza de oro allá, que fue el rey Nabucodonosor con su imperio babilónico; y ha ido bajando de la cabeza de oro al pecho y los brazos de plata, que fue el imperio medo-persa; y luego bajó al vientre y muslos de bronce, que fue el imperio griego; y luego bajó a las piernas de hierro, que fue el imperio romano, y luego los pies de hierro y de barro cocido, que corresponde a este tiempo final.

Eso es en el reino de los gentiles, donde el anticristo en el tiempo final estará manifestado en la Tierra, y en el cual el diablo estará manifestado y estará obligando a la humanidad a recibir la marca en la frente o en su mano; y el que no tenga la marca de la bestia o su número, no podrá comprar ni vender durante la gran tribulación.

Ahora vean ustedes por el otro lado, por el lado del enemigo, lo que el enemigo estará haciendo en el tiempo final; y vemos cómo el reino de los gentiles ha venido bajando: de la cabeza de oro a los pies de hierro y de barro cocido; de estar tan elevado allá, en la etapa más alta del reino de los gentiles, la cual está representada en el oro y en la cabeza de oro, ahora llega al tiempo final a los pies de hierro y de barro cocido, donde el reino de los gentiles va a desaparecer.

Con la Venida de la Piedra no cortada de manos llega el final del reino de los gentiles y llega el final del reino del anticristo, para dar lugar al Reino de Cristo, el cual será establecido en la Tierra y el cual gobernará sobre el pueblo hebreo y sobre todas las naciones; y habrá paz, habrá seguridad, habrá progreso, y todos obtendrán el conocimiento más alto de Dios y Su Programa.

“Porque toda la Tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar”, dice el profeta Habacuc en el capítulo 2 y verso 14, y también el profeta Isaías en el capítulo 11 y verso 9.

La Tierra será llena del conocimiento de la Segunda Venida de Cristo viniendo a Su Iglesia, a la etapa o Edad de la Piedra Angular, que representa el Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo.

Y siendo la Iglesia de Jesucristo el Templo de Jesucristo, el Templo espiritual de Cristo, la Edad de la Piedra Angular es el Lugar Santísimo de ese Templo espiritual.

¿Y dónde estaba la gloria de Dios manifestada en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón? Pues en el lugar santísimo, sobre el propiciatorio, allí estaba la gloria de Dios manifestada.

La Shekinah, la Columna de Fuego, estaba sobre el propiciatorio, en medio de los dos querubines de oro; y desde allí hablaba a Moisés todo lo que Dios quería que Moisés le dijera al pueblo.

Y ahora, en el Templo espiritual de Cristo, la Venida del Hijo del Hombre en gloria estará manifestada —Su Venida— en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, que es la Edad de la Piedra Angular.

Y estando la gloria de Dios en el tabernáculo de Moisés y templo de Salomón, en el lugar santísimo, sobre el propiciatorio, en medio de los dos querubines de oro (los dos querubines de oro representando los ministerios de Moisés y Elías, de los Dos Ungidos), ahí, en medio de la manifestación de Dios, de Jesucristo en medio de los ministerios de Moisés y Elías, ahí será que la gloria de Dios será vista por el pueblo hebreo; verán la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, la Venida del Hijo del Hombre con Moisés y Elías, con los ministerios de Moisés y Elías manifestados en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Jesucristo.

Esto es en la Edad de la Piedra Angular, y esto es la venida, apertura y cumplimiento del Séptimo Sello en la Tierra, en la Iglesia del Señor Jesucristo; y Su Venida producirá los frutos correspondientes a Su Venida.

Dice Jesucristo en San Mateo, capítulo 24, verso 30 al 31, que será vista la señal del Hijo del Hombre en el cielo, que las naciones se lamentarán y que el Hijo del Hombre será visto envuelto en una nube, viniendo en las nubes, y que enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta y juntarán a Sus escogidos.

Miren todas las cosas que son mostradas en el cielo para ser cumplidas, realizadas, en la Tierra, en la manifestación del Séptimo Sello, en el cumplimiento del Séptimo Sello, en el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles. Lo que Dios ha de hacer en la Tierra primero lo muestra en el cielo.

En febrero 28 de 1963 fue mostrado en el cielo lo que Dios haría en la Tierra. Aparecieron allí los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil, y apareció otro Ángel que era muy diferente a los demás, el cual tiene el Séptimo Sello, conforme a como dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo en el libro deLos Sellosen español, página 469.

Ycon la venida y manifestación de ese Ángel en la Tierra, estará cumpliéndose el Séptimo Sello y estará produciendo los frutos de Su Venida, que son los frutos del Séptimo Sello aquí en la Tierra.

Y estará produciendo la Tercera Etapa, la cual comienza con la Palabra creadora hablando, revelando los misterios de Dios correspondientes a este tiempo final: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Es identificado Cristo manifestado en Su Ángel Mensajero dándonos a conocer todas estas cosas. Donde Él esté tiene que estar dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y es por medio de Su Ángel enviado que son dadas a conocer todas estas cosas, porque en ese Ángel viene Jesucristo velado y revelado en medio de Su Iglesia, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y con Su manifestación Él produce todos estos frutos, LOS FRUTOS DEL SÉPTIMO SELLO.

Ahora, la Tercera Etapa pertenece al Séptimo Sello, pertenece a la Venida del Señor; y veamos las cosas que hará la Tercera Etapa. Veamos en la página 119 del libro de Citasen español, dice así… este es un extracto tomado del mensaje “Mire hacia Jesús” (página 5, 6 y 7 habla sobre esto), dice:

1057 - “La cosa que hemos estado mirando hacia adelante por tantos años, 4 ó 5 años, puede ser que más... es la Tercera Etapa que ha sido vindicado, y yo estoy seguro que ustedes saben lo que es. Nunca habrá una personificación de esto, no puede haberla, ahora está en existencia y yo he sido amonestado de esto... Que esto aquí ya ha acontecido, para que pueda identificar su presencia entre nosotros, pero esto no será usado en grande manera hasta que el Concilio empiece con su apretura. Y cuando lo haga, los pentecostales y etc. casi personificarán cualquier cosa que se pueda hacer; pero cuando venga ese tiempo (la apretura), entonces ustedes verán lo que han visto temporalmente, manifestado en su poder absoluto. Ahora, yo continuaré evangelizando, así como fui comisionado al principio, así seguiré. Pero ustedes tienen la Palabra y ustedes sabrán adonde mirar y en qué están parados. Yo debo de continuar evangelizando; y amigos míos, quédense firmes y continúen moviéndose porque la hora se aproxima rápidamente cuando algo se va a hacer, ahora tú vas a ver algunas cositas raras que pasarán... nada pecaminoso. No quiero decir esto... pero quiero decir algo raro de lo que es una inclinación regular, porque a lo que he alcanzado ahora en el ministerio, estoy deteniéndome y mirando el lugar y esperando para usarlo, pero se va a usar... y todo mundo sabe de cierto que así como el primero fue identificado (o sea, la primera etapa fue identificada), también el segundo (o sea, la segunda etapa fue identificada)fue identificado, y si tú piensas muy de cerca, tú que eres espiritual (como la Biblia dice, esto es para aquel que tiene sabiduría), el tercero es propiamente identificado. Nosotros sabemos dónde está, así que la Tercera Etapa está aquí, es tan sagrado que no debo hablar mucho de ello, como Él me dijo en el principio. Él me dijo: ‘De esto... no hables nada’, ¿ustedes recuerdan años atrás?... Ella habla por sí mismo. Pero traté de explicar los otros e hice un error en mi opinión. (Yo no digo que el Señor me dijo esto) Esto será lo que empezará la fe para el rapto para irse. Yo tendré que quedarme callado por un tiempecito. Ahora recuerden (y tú que estás oyendo esta cinta). Tú vas a ver un cambio en mi ministerio luego. Decayendo... no levantándose, decayendo... Ya estamos en la edad y no puede ir más allá. Tenemos que esperarnos aquí un minuto hasta que esto acontezca acá para alcanzarlo, y entonces viene el tiempo, y la presión está en un lugar donde tú estás oprimido entonces mira (lo que estoy preparando para decirte en estos momentos)... Mire la Tercera Etapa entonces, será absoluta y totalmente para los perdidos, pero será para la Iglesia y la Novia”.

Y la Tercera Etapa es el Séptimo Sello manifestado; es la Tercera Etapa esa etapa del Séptimo Sello, de la Venida del Señor obrando; y para ese momento de la apretura es que todo el poder de Dios va a ser manifestado, va a ser usado; va a ser usado en favor de la Novia y también de las vírgenes durmientes; y también los perdidos van a escuchar y van a ver, pero ya para los perdidos será demasiado tarde.

Vean cómo estará esa etapa manifestada. En la página 114 del libro deCitas, párrafo 1002, dice:

1002 - “La mujer que vive en esta condición mundana, mientras vive está ya muerta. Y si ella rechaza la misericordia, puede cruzar la línea de separación; y entonces ya no habrá lugar para ella. Entonces, ¿adónde estará con sus ojos pintados y su cabello cortado? Es que ella ha cruzado la línea y no hay manera de volver. Y tiene que haber un ministerio que le predique. Pero recuerden, para ese tiempo ya todo habrá cesado. ¡Es una cosa horrenda! Habrá un ministerio que mostrará grandes maravillas, Joel así lo dijo. Pero no habrá tiempo para la redención. Todo entonces es terminado, porque el Cordero ya habrá tomado Su Libro y la redención habrá cesado”.

O sea que cuando esas grandes señales y maravillas sean realizadas, las cuales el precursor de la Segunda Venida de Cristo dice que serán para cierto tiempo… Vamos a ver para cuándo es que dice. En la página 136 (después continuamos con la 114) dice párrafo/verso 1208, dice:

1208 - “[Pregunta 253]: ‘¿La Novia antes de que venga Jesús, ella tendrá todo poder del Espíritu Santo para hacer milagros, levantar muertos, y así sucesivamente como en la lluvia tardía – o es esta lluvia tardía para los 144.000 judíos? (Es una pregunta que le hacen a nuestro hermano Branham. Sigue diciendo).¿Tendrán todos los ministros esto, o sólo estamos esperando la venida?’ /(Ahora es cuando contesta nuestro hermano Branham)Ahora, lluvia tardía, 144.000 judíos, no; eso es cuando Elías y Moisés... Allí es donde los milagros tienen lugar”.

¿Dónde es que tienen lugar esos grandes milagros y maravillas bajo la Tercera Etapa y bajo el Séptimo Sello, para manifestar grandes milagros y maravillas? Bajo Moisés y Elías, bajo los ministerios de los Dos Olivos.

Y es para la Novia, para las vírgenes insensatas y para los perdidos; o sea que todos van a estar viendo esa manifestación poderosa. Pero dice que ya habrá salido Cristo del Trono de Intercesión en el Cielo.

Así que lo importante es ver lo que ocurre antes de que Cristo salga del Trono de Intercesión, que es el llamado de Gran Voz de Trompeta para todos los escogidos de Dios, para ser preparados para ser transformados y raptados.

Ahora, vamos a ver lo que dice nuestro hermano Branham:

“Las cosas que la gente ha estado buscando, los pentecostales por milagros, pero donde eso tendrá lugar será bajo Elías y Moisés... / Sólo debemos esperar la venida del Señor”.

¿Ven? Es la Venida del Señor, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, lo que la Iglesia del Señor Jesucristo necesita antes de que Cristo deje Su lugar allá en el Cielo. Es la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles llamando y juntando a todos los escogidos de Dios y dándoles a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y así dándonos la revelación de Su Venida, la revelación de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles para este tiempo final, y así dándonos la fe, la revelación para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Vean ustedes ahora lo que dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que es la Venida del Ángel Fuerte que desciende el Cielo. Página 57 del libro de Los Sellos dice, explicando lo que es el Ángel Fuerte de Apocalipsis 10 descendiendo del Cielo, el cual es Cristo descendiendo del Cielo. Dice:

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza...’.

17.Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘... y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18.¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

Ahora vean ustedes, es el mensajero a Israel y viene por Su Iglesia. Antes de revelarse al pueblo hebreo, Él viene en medio de Su Iglesia, se revela a Su Iglesia y en medio de Su Iglesia, y nos da a conocer el misterio de Su Venida; y así nos da la fe, la revelación para ser transformados y raptados, y luego nos iremos a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ahora, también en Apocalipsis, capítulo 19, tenemos la Venida del Señor viniendo sobre un caballo blanco como la nieve; y esa es la Venida del Ángel del Pacto, del mensajero a Israel. Y ahora vamos a ver cómo es presentada la Venida del Ángel o mensajero que viene en el caballo blanco de Apocalipsis 19, el cual es el Ángel del Pacto, el cual es el Espíritu Santo; porque el Ángel del Pacto es el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto es el mismo Dios en Su cuerpo teofánico, el cual es el mismo Jesucristo en Su cuerpo teofánico. Dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo orando: 

“[240]. … pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero caballo blanco, mientras Su Espíritu, el Espíritu de Cristo, entre en confrontación con el anticristo, y Él llame los Suyos”.

Aquí tenemos al Espíritu Santo como el Jinete del verdadero caballo blanco, del caballo blanco de Apocalipsis 19. Y en la página… eso está en la página 277 del libro de Los Sellosen español. Y ahora en la página 256 del libro de Los Sellosen español, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham:

“121.Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Es la Venida del Verbo en carne humana, la Venida de la Palabra en carne humana. Así como vino el Verbo en carne humana, dos mil años atrás, en aquel joven carpintero de Nazaret llamado Jesús, para el Día Postrero vendrá el Verbo, que es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová manifestado en carne humana en un hombre de este tiempo final.

Será la Venida del Verbo, de la Palabra en carne humana. “Cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será la Palabra encarnada en un hombre”.

Estará viniendo en un hombre el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, Jesucristo en Espíritu Santo manifestado, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y así preparándonos para ser transformados y raptados en este tiempo final.

¿Vieron el misterio de Su Venida, de la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Es la Venida del Verbo, de la Palabra encarnada, la Palabra en un hombre. Si conseguimos ese hombre, pues conseguiremos al Verbo, la Palabra, que es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová vestido de carne humana en un hombre de este tiempo final, y hablando por medio de ese hombre y llevando por medio de ese hombre, llevando a cabo el cumplimiento de lo que Él ha prometido para este Día Postrero; y así estaremos viendo la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles en este tiempo final.

Donde esté el Ángel del Pacto manifestado en carne humana estará el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.Por lo tanto, estarán los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús, manifestados en carne humana en ese hombre donde esté el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, el Espíritu Santo manifestado en este tiempo final.

Y estará hablándonos, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, las cuales Él prometió que nos daría a conocer.

Y en las escrituras, en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, donde encontramos a un hombre dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, es llamado el Ángel del Señor, el Ángel de Jesús. “Y el Señor, el Dios de los Espíritus de los profetas, ha enviado Su Ángel para manifestar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Ese Ángel es el último profeta que Dios envía a la Tierra, es el séptimo profeta dispensacional; porque solamente hay siete dispensaciones y para cada dispensación Dios envió un profeta dispensacional.

La primera dispensación: la Dispensación de la Inocencia; para esa dispensación Dios envió a Adán, ese fue el profeta de esa dispensación.

La segunda dispensación: la Dispensación de la Conciencia; para esa dispensación Dios envió a Set.

La dispensación tercera: la Dispensación del Gobierno Humano; y para esa dispensación Dios envió a Noé.

La cuarta dispensación es la Dispensación de la Promesa; y para esa dispensación Dios envió a Abraham, el Padre de la Fe.

La quinta dispensación es la Dispensación de la Ley; y para esa dispensación Dios envió al profeta Moisés.

La sexta dispensación es la Dispensación de la Gracia; y para esa dispensación Dios envió a Jesús.

Y la séptima dispensación es la Dispensación del Reino; y para esa dispensación Jesús envía Su Ángel Mensajero.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. Apocalipsis 22, verso 16.

Y Apocalipsis 22, verso 6, dice: “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Ese es el enviado para la Dispensación del Reino, dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Un profeta siempre viene dando a conocer las cosas que han de suceder, o sea que viene profetizando; y ese es el ministerio del Ángel del Señor Jesucristo: dar a conocer, profetizar las cosas que han de suceder, e identificar las que ya han sucedido conforme al Programa de Dios; y así revelarle a la Iglesia del Señor Jesucristo el misterio más grande de todos los misterios, que es el Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en este tiempo final.

Hemos visto el misterio de Su Venida con Sus Ángeles y hemos visto también las cosas que estará realizando, las cuales son los frutos del Séptimo Sello, o sea, los frutos que producirá la Segunda Venida de Cristo para la raza humana. Para los escogidos, que es la Novia de Jesucristo, producirá un fruto; para las vírgenes insensatas producirá un fruto también; para los hebreos, 144.000 hebreos, producirá un fruto también; y serán llamados y juntados con la Gran Voz de Trompeta, 144.000 hebreos, luego que los escogidos de entre los gentiles sean llamados y juntados y reciban la adopción, o sea, la transformación de sus cuerpos.

Las vírgenes fatuas también, o insensatas, se darán cuenta de lo que estará sucediendo y serán impactadas también por el Séptimo Sello, o sea, por la Segunda Venida de Cristo; y el mundo verá también el Séptimo Sello y la etapa en donde grandes maravillas, milagros y señales serán hechos por el Séptimo Sello; o sea, serán hechos por Cristo en Su Segunda Venida en el tiempo final, con Moisés y Elías, porque bajo los ministerios de Moisés y Elías están esos grandes milagros, maravillas y señales que estarán sucediendo en este tiempo final cuando venga la apretura.

Cuando venga la apretura vendrá la manifestación del poder de Dios en toda su plenitud, realizando grandes milagros y maravillas. Mientras llega ese momento Cristo está llamando y juntando a Sus escogidos con la manifestación de los ministerios de los Ángeles del Hijo del Hombre, o sea, con la manifestación de los ministerios de Moisés y Elías, la manifestación de los ministerios de los Dos Olivos, de los cuales dijo: “Y enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta y juntarán a Sus escogidos”.

La Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino sonando, siendo predicado el Evangelio del Reino, con ese Mensaje son llamados y juntados todos los escogidos de Dios en este tiempo final, de entre los gentiles primeramente y después del pueblo hebreo.

Y bajo esta etapa para/con los gentiles, llamando y juntando a los escogidos, los escogidos no necesitan sino escuchar la Gran Voz de Trompeta, el Mensaje del Evangelio del Reino, revelando el misterio de Su Venida; no necesitan milagros, no necesitan señales. Pero el pueblo hebreo va a necesitar milagros y señales, los cuales estarán siendo efectuados cuando llegue la apretura, en donde Cristo dejará el Trono de Intercesión y en donde nosotros seremos transformados; y luego todo el poder de Dios estará manifestado en Su Iglesia en toda Su plenitud; y bajo los ministerios de Jesús, de Moisés y de Elías en el Ángel de Jesucristo, serán vistos los milagros y maravillas más grandes que la humanidad pueda ver desde que existe la humanidad.

Serán paralelos a los que hizo Dios por medio del profeta Moisés y los que hizo Dios por medio de Josué y los que hizo Dios por medio del profeta Elías y los que hizo Dios por medio de Jesús el profeta de Nazaret y Salvador nuestro, nuestro Redentor.

Todo eso que vimos que sucedió en el pasado y que lo conocemos por medio de la historia bíblica, lo vamos a ver manifestado en este tiempo final y aun en una escala mayor.

Así que podemos ver las cosas que están prometidas para suceder. La humanidad va a ser estremecida, porque aun sucederán milagros que la mente humana no los podrá concebir. Como a una persona que le falta un brazo y que le sea creado un brazo, eso nadie puede concebirlo, nadie puede concebir que eso sea posible; pero para esa etapa va a ser posible porque serán milagros de creación.

Y esos están prometidos para la manifestación de los ministerios de Moisés y Elías; y el pueblo hebreo va a ver esa manifestación. Es bajo la manifestación del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, en esa etapa que ha de venir; pero ahora estamos en la etapa mejor.

¿Cómo va a ser posible que esta etapa sea mejor que la que viene? ¡Claro que sí! Porque esta es la etapa en donde los milagros que ocurren es: los milagros de la apertura de la Palabra, de la revelación divina, Dios manifestando Su Poder, abriéndonos las Escrituras para que las podamos entender, y abriéndonos el misterio del Séptimo Sello, el misterio la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles. ¡Eso es un milagro más grande que cualquier milagro físico que pueda ocurrir!

Y ese mismo poder que nos abre las Escrituras luego estará manifestado produciendo grandes milagros físicos también.

Es el mismo poder de Dios, el poder creativo de Dios manifestado en nuestro tiempo; ese es el mismo poder que será manifestado para la resurrección de los muertos en Cristo y para la transformación nuestra, y para los grandes milagros y maravillas que sucederán más adelante, y también para el llamado de 144.000 hebreos.

Ahora vean los frutos que estará produciendo el Séptimo Sello, o sea, la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en este tiempo final.

Ahora, cuando estén ocurriendo esos grandes milagros, para los gentiles ya la puerta se cerrará. Dice [párrafo 1002, pág. 114]:

“Y tiene que haber un ministerio que les predique. Pero recuerden, para ese tiempo ya todo habrá cesado. ¡Es una cosa horrenda! Habrá un ministerio que mostrará grandes maravillas, Joel así lo dijo. Pero no habrá tiempo para la redención. Todo entonces es terminado, porque el Cordero ya habrá tomado Su Libro y la redención habrá cesado. Jesús predicó y fue rechazado; luego prosiguió́ hacia aquellos que estaban encarcelados y no podían arrepentirse; ya no había tiempo para la salvación. ¡Ese mismo ministerio tendrá que repetirse! ¿Qué tal si eso pudiera ser la Tercera Etapa, a los que están perdidos eternamente? ¿Qué tal si así fuera? Ojalá que no sea. Pero ¿qué si es? ¡Piénselo bien por un momento! ¿Qué tal si así es? Dios no lo permita; yo tengo hijos... Pero sí parece estar muy cerca”.

Luego en el verso 1006 de esa misma página 114, dice:

1006 - “La primera fue la sanidad de los enfermos; la segunda fue la profecía que salió y el conocimiento de los secretos, de los pensamientos, la Palabra misma manifestada; lo cual es tremendo. Pero recuerden, el séptimo es el final. ¿Podría ésta ser la última etapa? Este sería el final. ¿Podría ser? ¡Piénselo! Piense en dónde está. El siete siempre es el final. Son tres etapas. El ministerio de Jesús fue en tres etapas. Primero fue la sanidad de los enfermos; la segunda fue la condenación de las organizaciones y el profetizar de lo que habían hecho, lo que era y lo que estaba por venir. Así hizo, ¿no es verdad? Pero Su tercera etapa fue cuando predicó a los perdidos que no podían ser salvos jamás. Luego vemos a Sodoma y Gomorra; Jesús mencionó ambos ejemplos cuando dijo: ‘Antes de la Venida del Hijo del Hombre será como en los días de Noé; será como en los días de Sodoma’. ¡Él se refirió a Noé! Tuvo tres etapas. La tercera fue a los perdidos después que la puerta fue cerrada”.

Después que la puerta del arca fue cerrada, ahí está esa Tercera Etapa; y la Tercera Etapa para los perdidos será cuando ya estará cerrada la puerta de misericordia, estará cerrada la puerta angosta, de la cual Cristo dijo: “Entrad por la puerta angosta, porque muchos tratarán de entrar y no podrán”. Ancha es la puerta que lleva a la perdición, pero la puerta que lleva a la vida Él dijo que era ¿cómo?, angosta; y Cristo es esa Puerta angosta por la cual entramos a la vida eterna.

Esa es la Puerta de la Iglesia del Señor Jesucristo, por esa Puerta entramos a la Casa de Dios; pero algún día la Puerta de la Primera Venida de Cristo para salvación será cerrada, y luego no habrá misericordia para ninguna persona que viva en este planeta Tierra; pero ya los escogidos habrán recibido su transformación, los que estamos vivos, y los que partieron habrán resucitado en cuerpos eternos; así que no hay problema para nosotros cuando eso ocurra.

Nos dice la Escritura, hablándonos acerca de la Puerta... Vamos a ver algún lugar donde nos habla de esa Puerta. Vamos a ver si encontramos ese pasaje rapidito, porque esa Puerta va a ser cerrada: capítulo 13 de San Lucas, versos 22 en adelante, dice:

“Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén.

Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.

Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.

Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.

Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

Y he aquí hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros”.

¿Ven cómo nos habla Cristo aquí de la Puerta?, y nos dice que será cerrada en algún momento esa Puerta. ¿Cuándo? Dice: “Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta”, después de eso vendrá ahí el lloró y el crujir de dientes, porque comenzarán ¿a qué? Dice: “Y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: no sé de dónde sois”.

¿No es esto lo mismo que sucede en San Mateo, capítulo 25, versos 10 al 13?, en la parábola de las diez vírgenes, cuando dice… vean ustedes, luego que se levantaron las vírgenes… Vamos a leer el verso 6 en adelante, de San Mateo 25, dice:

“Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!

Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!

Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco”.

En el otro lugar donde leímos anteriormente, cuando la puerta ya estaba cerrada y comenzaron a tocar y a pedir que les abriera la puerta, Él dijo: “No sé de dónde seáis”, y aquí dice: “No sé...”.

“De cierto os digo, que no os conozco.

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”.

La Venida del Hijo del Hombre es la Venida del Esposo para casarse con Su Iglesia, Su Novia, para entrar con ella a las Bodas y luego irnos con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; o sea, irnos a la recepción de las Bodas. Y la recepción será en el Cielo, en la Casa de nuestro Padre celestial.

Ahora vean todas las cosas que hace el Séptimo Sello, vean todos los frutos que tendrá el Séptimo Sello, tanto para Su Iglesia como para las vírgenes fatuas, como también para los perdidos, y también para el pueblo hebreo; o sea que todo es cubierto con el Séptimo Sello en este tiempo final.

Y para los escogidos vienen las más grandes bendiciones de Dios en el Séptimo Sello, en la Venida del Señor con Sus Ángeles. Ahí es donde vienen los frutos para nosotros, del Séptimo Sello.

“LOSFRUTOS DEL SÉPTIMO SELLO”.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta tarde, dándoles testimonio de LOS FRUTOS DEL SÉPTIMO SELLO, siendo que el Séptimo Sello es la Venida del Señor, la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles, llamando y juntando a todos Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta.

Que las bendiciones contenidas en el Séptimo Sello para Su Iglesia, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y se materialicen en ustedes y en mí; y pronto los escogidos que faltan por llegar escuchen la Voz de Cristo, sean llamados y juntados en la Edad de la Piedra Angular, y todos seamos preparados, y estemos listos y seamos transformados y luego llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

“LOS FRUTOS DEL SÉPTIMO SELLO”.

[Edición junio 2018]

1Éxodo 4:2-5

2Éxodo 7:10-12

3Éxodo 4:6-7

4San Mateo 4:19

5San Juan 11:1-44

6San Juan 5:25

7San Juan 6:39-40

8San Juan 6:58

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