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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir unos momentos con ustedes de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios, y así ver el Programa Divino correspondiente a nuestro tiempo y ver las COSAS QUE HAN DE ACONTECER AL FINALIZAR EL SÉPTIMO SELLO, que es nuestro tema para esta ocasión.

Para lo cual quiero leer en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, donde dice:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Aquí Cristo nos habla con esa Voz de Trompeta (no es una trompeta literal, sino la Voz de Cristo hablándonos un Mensaje urgente para nosotros), y nos dice: “Sube acá”.

Ahora, ¿dónde vamos a subir? Tenemos que subir a la Edad de la Piedra Angular, así como los escogidos de cada edad subieron a la edad que les tocó vivir.

Estas siete edades corresponden a la Iglesia de Jesucristo desde San Pablo hasta el reverendo William Branham; y luego llegamos a la Edad de la Piedra Angular, que es la edad que nos corresponde a nosotros, la cual se cumple en la América Latina y el Caribe.

Y así como Dios habló por medio del mensajero de cada edad en el territorio donde lo envió: así también en esta parte final del Programa Divino, que es la Edad de la Piedra Angular, donde Cristo realiza la parte final para llamar y juntar a Sus escogidos del Día Postrero y sellarlos, y luego traer la resurrección del Cuerpo Místico de Cristo de las edades pasadas y la transformación nuestra.

Encontramos que esta parte de la Edad de la Piedra Angular se cumple en la América Latina y el Caribe, como cada una de estas partes del Cuerpo Místico de Cristo se cumplieron en diferentes territorios: Asia Menor, Europa y Norteamérica; y ahora la Edad de la Piedra Angular en la América Latina y el Caribe, donde Cristo está construyendo el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, así como construyó el Lugar Santo de Su Templo durante estas siete etapas o edades de la Iglesia gentil que han transcurrido.

Y ahora, estando nosotros en el territorio señalado por Dios para la Obra final de Cristo en Su Iglesia, encontramos que la invitación de Cristo es a subir a la Edad de la Piedra Angular, que es la edad donde Cristo en este tiempo final estaría hablando todas estas cosas que deben suceder pronto, para que así nosotros estemos al tanto de todo el Programa Divino que se estará cumpliendo en este tiempo final.

Todas estas cosas que han de suceder en este tiempo final son dadas a conocer por Cristo manifestado en el Día Postrero por medio de Su Ángel Mensajero, a través del cual nos da a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, conforme a Apocalipsis, capítulo 22 y verso 6 en adelante, donde nos dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Ahora vean cómo las cosas que deben suceder pronto son dadas a conocer por medio del Ángel de Jesucristo, a través del cual Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestado hablándonos todas estas cosas en la Edad de la Piedra Angular, que se cumple en la América Latina y el Caribe, que es el territorio privilegiado para esta manifestación de Cristo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular.

Con la venida de Cristo en Espíritu Santo a cada edad, en el mensajero de cada edad, se cumplió el Programa de Dios para cada edad; y con la venida de Cristo en Espíritu Santo en Su Ángel Mensajero del Día Postrero se cumplirá el Programa de Dios correspondiente a la Edad de la Piedra Angular, en el territorio latinoamericano y caribeño; y por medio de Su Ángel Mensajero Cristo nos dará a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y todo esto estará bajo el Séptimo Sello, o sea, bajo el cumplimiento de todo el Programa Divino que está bajo el Séptimo Sello, o sea, dentro del Séptimo Sello, que es dentro de la Venida de Cristo a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular, a la América Latina y el Caribe, en Su manifestación final en medio de Su Iglesia por medio de Su Ángel Mensajero, así como por medio de Su ángel mensajero de cada edad tuvo Cristo Su manifestación correspondiente a cada edad.

Ahora, ninguno de los siete ángeles mensajeros de Jesucristo, de las edades pasadas, ninguno de ellos fue el Señor Jesucristo, y el Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular tampoco es el Señor Jesucristo; pero en cada uno de los mensajeros de las siete edades estuvo Jesucristo en Espíritu Santo manifestado hablándole a Su pueblo de edad en edad, y así también en el Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, el Ángel de Jesús, estará Cristo en Espíritu Santo hablándole a Su Iglesia.

Y ahora, todas las cosas que deben suceder pronto estarán siendo dadas a conocer por Jesucristo a través de Su Ángel Mensajero en la Edad de la Piedra Angular, que se cumple en la América Latina y el Caribe.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”, dice Jesucristo en Apocalipsis, capítulo 22 y verso 16.

Ahora, ¿qué cosas son las que tienen que suceder, las que deben suceder en el Día Postrero? ¿Cuáles son estas cosas que han de suceder, que han de acontecer en el tiempo final?

Todas las promesas correspondientes al tiempo final, como la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, que es la Venida de Cristo en el Día Postrero: ¿Cómo y cuándo vendrá?, ¿y en quién vendrá manifestado en el Día Postrero?, ¿y qué ministerios estará manifestando en el Día Postrero? Todos esos misterios son revelados en el Día Postrero por Jesucristo a través de Su Ángel Mensajero; y así es como Cristo nos da a conocer las cosas que han de acontecer en este tiempo final.

Y al final del Séptimo Sello, que es al final de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero, tendremos el fin de todas las cosas; o sea que lo que sucede al finalizar de la manifestación de Cristo a través de Su Ángel Mensajero en el cumplimiento del Séptimo Sello...; que es el cumplimiento de la Venida del Ángel Fuerte, del Ángel que era diferente a los demás, de este Ángel que era diferente a los demás, que se encuentra aquí en esta nube formada por ángeles en sus cuerpos teofánicos.

Aquí lo podemos ver en mejor forma: los ángeles forman el rostro del Señor, y el Ángel que forma el cabello blanco, la peluca blanca del Señor aquí, es el Ángel que era diferente a los demás; pues Cristo, en la visión apocalíptica del capítulo 1 del Apocalipsis, verso 12 en adelante, dice:

“Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,

y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve…”.

Aquí tenemos el simbolismo del Hijo del Hombre y los atributos que Él estará manifestando; y con la Venida del Hijo del Hombre, todos estos atributos mencionados aquí...:

“… sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego;

y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”.

Todos estos atributos que son vistos aquí en el Hijo del Hombre, será lo que estará siendo visto manifestado en la Venida del Hijo del Hombre; y así estaremos viendo la gloria séptuple del Señor Jesucristo, del Hijo del Hombre.

Ahora, cuando veamos Su rostro como el sol, ¿qué estaremos viendo? Estaremos viendo a Cristo como Rey de reyes y Señor de señores, como el León de la tribu de Judá, como el Hijo del Hombre e Hijo de David; porque lo estaremos viendo como Rey de reyes y Señor de señores. Dice Malaquías, capítulo 4, verso 2:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”.

Así es como Dios le mostró al profeta Malaquías que sería la Venida de Cristo, del Hijo del Hombre en el Día Postrero, a y en la Edad de la Piedra Angular, a Su Iglesia y en medio de Su Iglesia, en la etapa del Lugar Santísimo de ese Templo espiritual de Cristo, que es Su Iglesia.

Y ahora, también lo veríamos con Sus ojos como llama de fuego, que son los ministerios de Sus Ángeles, los ministerios de Moisés y de Elías siendo manifestados. Y los escogidos de Dios, al estar viendo los ministerios de Moisés y Elías manifestados por Cristo, por el Hijo del Hombre, manifestados esos ministerios en medio de Su Iglesia, estarán viendo los ojos como llama de fuego del Hijo del Hombre.

Ojos representa siempre profetas, videntes, y ahí tendremos los ministerios proféticos de Moisés y Elías como los dos ojos del Hijo del Hombre como llama de fuego.

También estaremos viendo Sus pies. Aquí, Sus pies, dice:

“… y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno…”.

El bronce representa el juicio divino, y los profetas son el juicio divino; los profetas son los pies de bronce bruñido, que son los ministerios de Moisés y Elías.

“… su voz como estruendo de muchas aguas”.

Tiene y viene con el Mensaje de Cristo, en el cual tiene y habla la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo que se ha cumplido en el pasado, y también lo que Dios habló por medio de los mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil más lo que corresponde a este tiempo final. Dice:

“Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos…”.

La espada aguda de dos filos es la Palabra, la Palabra creadora de Dios, el Mensaje de Dios para nuestro tiempo, para este tiempo final.

Y “Su cabeza y Sus cabellos blancos como blanca lana”. El Ángel que era diferente a los demás es el que forma el cabello blanco del Señor aquí, en esta nube que forma el rostro del Señor.

Aquí tenemos el cabello blanco del Señor formado por el Ángel que era diferente a los demás; porque bajo la manifestación de este Ángel que era diferente a los demás, que es la manifestación de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero, el simbolismo del cabello blanco del Señor estará cumplido bajo el ministerio del Ángel que era diferente a los demás a través de carne humana, a través del Ángel del Señor Jesucristo.

Y estar viendo el ministerio de Cristo a través de Su Ángel Mensajero es estar viendo el cabello blanco del Señor Jesucristo, del Hijo del Hombre, como fue mostrado aquí en esta nube. O sea que el simbolismo del cabello blanco de Cristo, que lo presenta a Él como capacitado para juzgar el mundo entero, vean ustedes cómo aquí en este simbolismo se estará cumpliendo bajo el ministerio del Ángel que era diferente a los demás.

Vamos a ver si conseguimos por aquí este simbolismo en la forma en que lo presentó nuestro hermano Branham, para que podamos aquí comprender lo que esto estará significando para el pueblo de Dios en este Día Postrero. Vamos a ver si lo podemos conseguir, para que así tengamos un cuadro más claro de lo que este cabello blanco del Señor representa, y así… vamos a ver... Página 48, 49 y 50 dice [Las Edades]:

[40]. Cuán conmovedora e inspirativa fue la aparición de Jesús a Juan, quien estaba desterrado por causa de la Palabra (de Dios). ¡Y he aquí, la Palabra viva ahora estaba en frente de él! ¡Qué visión tan iluminadora! Porque todo atributo descriptivo tiene una significación (un significado). ¡Qué revelación de Su glorioso Ser!

41. 1. ‘Su cabello blanco como la nieve’. Juan se fijó en Él, y mencionó primeramente la blancura de Su cabello. Era blanco y brillante como la nieve. Esto no fue por causa de Su edad. Oh, no. El cabello resplandecientemente blanco no significa edad, sino experiencia, madurez y sabiduría. El Ser Eterno no cumple años. ¿Qué es el tiempo para Dios? Tiempo significa muy poco para Dios, pero sabiduría significa mucho. Es como cuando Salomón le rogó a Dios por sabiduría para juzgar al pueblo de Israel. Ahora, Él viene, el Juez de toda la Tierra. Él será coronado con sabiduría. Eso es lo que significa el cabello blanco y resplandeciente. Vea esto en Daniel 7:9-14:

‘Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas: y un Anciano de grande edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente.

Un río de fuego procedía y salía de delante de él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron.

Yo entonces miraba a causa de la voz de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta tanto que mataron la bestia, y su cuerpo fue deshecho, y entregado para ser quemado en el fuego.

Habían también quitado a las otras bestias su señorío, y les había sido dada prolongación de vida hasta cierto tiempo.

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de grande edad, e hiciéronle llegar delante de él.

Y fuele dado señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su reino no se corromperá’.

Allí está. Daniel lo vio con aquel cabello blanco. Él era el Juez que abría los libros y juzgaba con ellos. Daniel lo vio que venía en las nubes. Eso es exactamente lo que vio Juan. Ambos lo vieron exactamente igual. Ellos vieron al Juez con Su cinta de juicio alrededor de sus hombros, puro y santo, lleno de sabiduría, completamente apto para juzgar al mundo en justicia.

Aun el mundo entiende este simbolismo, porque en tiempos pasados el juez llegaba y convocaba la corte, estando vestido con una peluca blanca y un manto largo que significaba completa autoridad (un manto desde el cuello hasta los pies) para impartir justicia”.

Aquí hemos visto el simbolismo del cabello blanco del Señor, y hemos visto que ese cabello blanco lo coloca a Él, a Cristo, como Juez de toda la Tierra, como los jueces en Inglaterra y en otras naciones en tiempos antiguos se colocaban una vestidura larga y una peluca blanca que los señalaba como personas con la sabiduría correcta para juzgar correctamente, para efectuar un juicio justo a las personas que iba a juzgar.

Y ahora, vean ustedes, por cuanto la Iglesia del Señor Jesucristo es el Cuerpo Místico de Cristo, encontramos que en el Cuerpo Místico de Cristo estarían manifestados estos atributos divinos, y encontramos que en el Día Postrero Cristo se colocaría Su peluca blanca para estar como Juez de toda la Tierra.

Y en esta foto de la nube formada por los ángeles de Cristo de las siete edades y un Ángel que era diferente a los demás, encontramos que el Ángel que era diferente a los demás es el que forma el cabello blanco del Señor; y este es el Ángel que tiene el Séptimo Sello, como dijo nuestro hermano Branham en la página 469 del libro de Los Sellos en español; cuando habló de ese Ángel, dijo:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo”.

Aquí podemos ver que el Séptimo Sello es nada menos que ese Ángel que es diferente a los demás y que forma aquí, en esta nube formada por ángeles, forma el cabello blanco del Señor.

Con la venida y manifestación de este Ángel que era diferente a los demás, que es la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo en carne humana en Su Ángel Mensajero, estará Cristo en Su manifestación final con Su cabellera, Su peluca blanca; lo cual fue representado allá en este simbolismo de la peluca blanca del Hijo del Hombre, que representa a Cristo como Juez sobre la Tierra con toda la sabiduría para juzgar correctamente, para efectuar el juicio divino que tiene que ser dictado y efectuado en este planeta Tierra sobre pueblos, naciones y lenguas, y sobre seres humanos.

El juicio de la gran tribulación que caerá sobre la raza humana, vean ustedes, tiene que ver con el Juez de toda la Tierra, que es el que desde el Cielo dicta el juicio divino y lo revela por medio de Su manifestación a través de Su Ángel Mensajero, donde se estará cumpliendo la cabellera blanca del Señor Jesucristo.

Con ese Ángel que era diferente a los demás, manifestado en el Ángel Mensajero de Jesucristo de la Edad de la Piedra Angular, Cristo es manifestado con Su cabellera blanca en el Día Postrero. Y ahora, bajo el ministerio de Cristo, del Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel que tiene el Séptimo Sello y Su Venida es el cumplimiento del Séptimo Sello, vean ustedes [Los Sellos, pág. 472]:

[166]… el séptimo Ángel fue el más notable para mí. Me parecía más importante que cualquiera de los demás”, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, con la manifestación en carne humana de este Ángel, el cabello blanco del Señor es manifestado —ese atributo es manifestado y todos los demás atributos son manifestados— para estar como Juez de toda la Tierra nuestro amado Señor Jesucristo.

Y ahora, veamos la página 464 y 465 del libro Los Sellos, donde dice:

“[138]. Debemos recordar que este Séptimo Sello es el fin del tiempo de todas las cosas. Correcto. Las cosas escritas en el Libro de la Redención, sellado desde antes de la fundación del mundo con siete sellos, todo termina. Es el fin de este mundo agitado, el fin de la naturaleza agitada y es el fin de todo. En eso también encontramos el fin de las Trompetas (¿Dónde encontramos el fin de las Trompetas? En el Séptimo Sello), de las Copas, de la Tierra; y aun es el fin del tiempo (¿Dónde encontramos el fin para todas las cosas? En el Séptimo Sello). El tiempo termina, así nos lo dice la Biblia en Apocalipsis 10:1-7, donde el Ángel dijo: ‘El tiempo no será más’. Y eso será en el día cuando este gran evento suceda”.

Cuando el gran evento del Séptimo Sello, cuando el gran evento del Ángel que era diferente a los demás, que tiene el Séptimo Sello, sea manifestado en la Tierra en carne humana; bajo esa manifestación llegará a su final el tiempo, las Copas, las Trompetas, todas las cosas llegarán a su final.

“‘El tiempo no será más’. Y eso será en el día cuando este gran evento suceda. Allí todo termina.

139. Al final de este Séptimo Sello es el fin de la edad de la Iglesia; es el fin del Séptimo Sello, es el fin de las Trompetas, es el fin de las Copas y aun es el fin de la entrada al Milenio. Todo eso es contenido en el Séptimo Sello. (Vean, todas las cosas que corresponden a este tiempo final están contenidas ¿dónde? En el Séptimo Sello).

140. Es como disparar un cohete al aire. Este cohete hace una explosión por aquí cerca; y luego mucho más alto hace otra explosión, y de allí salen cinco estrellas. Una de esas cinco hace una explosión, y de allí salen otras cinco estrellas; y una de esas estrellas explota, y de allí salen otras cinco estrellas; y después desaparece gradualmente. Así es el Séptimo Sello. Allí termina el tiempo para el mundo. Es el fin del tiempo para esto y aquello y todas las cosas. Todo termina con el Séptimo Sello. Ahora, ¿cómo lo va a hacer Dios? Eso es lo que no sabemos, no lo sabemos. En esto será el tiempo para todas estas cosas y la entrada del Milenio.

141. Ahora, noten que la apertura de este Sello fue tan tremenda que hasta los Cielos mismos fueron silenciados por este evento, por el tiempo de media hora. Ahora, ¿es tremendo? ¿Qué es? No hubo nada que se moviera por ese tiempo. Una media hora puede que no sea mucho tiempo si usted se está divirtiendo, pero estando en suspenso entre la vida y la muerte, puede ser como un milenio. Esto fue tan grande que ni el mismo Jesús habló de ello, ni ninguno de los demás tampoco. Juan no podía escribir nada, no. A él le fue prohibido escribir acerca de esto; solamente dijo que había este silencio. Los veinticuatro ancianos ante el Trono, tocando sus arpas, ellos cesaron de tocar. Los ángeles cesaron de cantar. Piense en los querubines y en los serafines que vio Isaías allá en el templo, con sus tres pares de alas; tenían dos sobre la cara (o sea, sobre sus rostros), dos sobre los pies y con dos volaban; día y noche estaban ante Dios diciendo: ‘Santo, santo, santo es Dios Todopoderoso’. Y cuando entraba al Templo, vio que temblaban las columnas del templo con la presencia de estos ángeles. Y ahora, estos serafines santos se callaron, los ángeles cesaron de cantar; no había ninguna alabanza ni ninguna adoración alrededor del altar. No había nada. Había un silencio como de muerte por el tiempo de media hora. Todas las huestes celestiales estaban en silencio por esta media hora cuando fue abierto este misterio del Séptimo Sello en el Libro de la Redención. ¡Piénselo! Pero sí está abierto, porque el Cordero lo abrió. Lo que yo creo es que todos estaban dominados por un temor reverencial. No sabían, pero de repente allí estaba, y ellos cesaron de hacer todo. ¿Por qué? ¿Qué es?”.

Ahora, ustedes pueden ver cómo con la apertura del Séptimo Sello hay silencio en el Cielo como por media hora, pero en la Tierra se estará llevando a cabo una labor muy importante.

De esto también nos habla el precursor de la Segunda Venida de Cristo, y dice en la página 80 del libro de Los Sellos, dice: “Entonces…”. Vamos a ver.

“102. Juan estaba llorando. ¿Qué iba a suceder ahora? El anciano dijo: ‘Juan, no llores (más), porque aquí viene el León. Él es el que prevaleció’. Pero cuando Juan miró, él vio el Cordero ensangrentado que había sido inmolado. Cualquier cosa que ha sido muerto está lleno de sangre, como cuando le cortan (el cuello) el pescuezo u otra cosa, y entonces está lleno de sangre. Aquí venía este Cordero inmolado, y ¿para qué se presentó? Para hacer Su reclamo sobre la redención. ¡Amén! Oh, hermano, ¿no tiene usted el deseo de alejarse solo a un rincón y llorar por un rato? Aquí venía un Cordero todavía sangrando. Allí estaba Juan y todos los patriarcas pero no había ninguno que podía hacer la Obra. Entonces salió el Cordero y Sus días de intercesión habían cesado, los días de mediación; entonces es cuando este Ángel aparecerá. Espere hasta que lleguemos a los sellos mismos y Él dirá: ‘El tiempo no será más’. Entonces entra a la media hora de silencio; y fíjense bien las cosas que sucederán durante esa media hora del Séptimo Sello, Dios mediante”.

Durante esa media hora del Séptimo Sello estarán sucediendo muchas cosas en este planeta Tierra; pero, vean ustedes, cuando eso sucede encontramos que ya no hay oportunidad para las personas, cuando eso sucede allá en el Cielo.

Ahora, todo esto que Cristo está realizando en nuestro tiempo, lo está realizando pero recuerden que Él todavía está en el Trono de Intercesión en el Cielo, haciendo intercesión hasta que entre hasta el último de los escogidos de Dios.

Cristo, vean ustedes, en el Día Postrero en Su Venida primero es visto como Cordero y después será visto como el León de la tribu de Judá. Porque mientras Él está en el Trono de Intercesión en el Cielo, está como Cordero; cuando deje el Trono de Intercesión en el Cielo, ya estará como León y ya habrá entrado hasta el último de los escogidos de Dios. Pero recuerden que el León es el mismo Cordero, es el mismo Señor Jesucristo.

Y ahora, para el Día Postrero, a través de Su Ángel Mensajero primeramente Él estará manifestado como Cordero y después como León; a través del mismo instrumento Cristo revelará Su Programa como Cordero y después como León; y por medio de ese mismo mensajero Cristo estará realizando Su Obra correspondiente al Día Postrero, la parte final como Cordero y la parte del León de la tribu de Judá.

Cuando termine la Obra del Séptimo Sello, cuando termine el Séptimo Sello y Su Obra, encontramos que ha llegado a su final también todas las cosas; llega a su final el Séptimo Sello y llega a su final también el mundo, las Trompetas, las Copas, todo llega a su final; porque en el Séptimo Sello está todo, y el final de todo está en el Séptimo Sello. Todas las cosas están contenidas en el Séptimo Sello, y el final de todas las cosas lo encontramos (¿dónde?) en el Séptimo Sello.

Por eso Cristo, el Ángel que desciende del Cielo, el Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, Cristo, encontramos que es el que levanta Su diestra al cielo y jura por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, el mar y las cosas que están en él, la tierra y las cosas que están en ella, que el tiempo no será más1, porque todo llega a su final.

Al final del Séptimo Sello se acaba el tiempo para el mundo, para también las Copas, las plagas, para la Iglesia; para todo llega el final, el fin. Todo está bajo el Séptimo Sello.

El fin del mundo ¿dónde está? Está bajo el Séptimo Sello, está dentro del Séptimo Sello; y el fin de todas las cosas está ¿dónde? En el Séptimo Sello. Al final del Séptimo Sello, o sea, al final de la manifestación del Ángel que era diferente a los demás a través de carne humana en Su Ángel Mensajero, al final de ese ministerio que estará manifestando ahí, será el final también para todas las cosas: para el mundo, para la iglesia, para las plagas y para todas las demás cosas será también el final.

¿El fin de todas las cosas está dónde? En el Séptimo Sello, y al final del Séptimo Sello todo llegará a su final.

Ahora, podemos ver que bajo el Séptimo Sello están todas las cosas que deben suceder pronto, en el Día Postrero; está la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, o sea, está la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo manifestando el ministerio de Moisés, de Elías y de Jesús, y la Obra prometida para realizar Moisés, Jesús y Elías. ¿Todo está dónde? En el Séptimo Sello.

Hemos visto COSAS QUE HAN DE ACONTECER AL FINALIZAR EL SÉPTIMO SELLO, pero también tenemos que ver las cosas que deben suceder mientras el Séptimo Sello no ha terminado: el llamado de los escogidos de Dios con la Gran Voz de Trompeta (¿dónde?) en el occidente, en la América Latina y el Caribe. Mientras falte alguno de los escogidos por venir al Cuerpo Místico de Cristo, el Séptimo Sello no termina, no termina su labor entre los gentiles.

Hemos visto que todas las cosas que deben suceder están bajo el Séptimo Sello. Cosas que han de acontecer al finalizar del Séptimo Sello son las cosas finales que sucederán al terminar su labor el Séptimo Sello, o sea, Cristo a través de Su Ángel Mensajero en medio de Su Iglesia gentil.

Como fue en la Primera Venida de Cristo, la cual estuvo cumplida por 33 años aquí en la Tierra en medio del pueblo hebreo; pero, vean ustedes, tuvo una etapa de veintinueve años y medio que no fue conocida por el pueblo hebreo, no fue conocida esta etapa en el campo religioso; pero luego comenzó Su ministerio cuando tenía cerca de 30 años, y ahí fue conocido el propósito divino para el cual vino Cristo. Y llevó a cabo Su ministerio, y luego, al final de Su ministerio, llevó a cabo Su muerte en la Cruz del Calvario: fue realizada la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario para cumplir el propósito para el cual Él vino, que fue la redención nuestra: morir y derramar Su Sangre para limpiarnos de todo pecado y así obtener nuestra salvación.

Al final de Su Venida, vean ustedes, encontramos Su muerte en la Cruz del Calvario, luego Su resurrección y luego Su ascensión al Cielo. Todo eso sucedió al final de Su Venida, todo eso sucedió en el último año que Cristo estuvo en este planeta Tierra.

Y ahora, las cosas que han de acontecer al finalizar del Séptimo Sello son las cosas que han de suceder al final de la manifestación de Cristo a través de Su Ángel Mensajero, donde hay muchas cosas que han de suceder. Encontramos la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos; y encontramos también el fin del mundo: encontramos el fin de los reinos de este mundo, encontramos el fin del reino de los gentiles, representada esa parte en los pies de hierro y de barro cocido. Encontramos ahí todo lo que fue representado para el fin del tiempo, lo encontramos ahí representado, en el Séptimo Sello; y al final del Séptimo Sello todo llegará a su final.

Al final del Séptimo Sello llegará a su final nuestra estadía en un cuerpo mortal, porque entraremos a inmortalidad con un cuerpo eterno; al final del Séptimo Sello la Iglesia ha llegado a su final.

Al final del Séptimo Sello el pueblo hebreo ha llegado a su final o al final, para Dios cumplirle al pueblo hebreo las promesas correspondientes a la Venida del Mesías para sentarse en el Trono de David.

Al final del Séptimo Sello el tiempo para el reino de los gentiles se acaba; al final del Séptimo Sello se acaba, llega a su fin el reino o gobierno de los gentiles, para dar paso al Reino de Dios, darle entrada al Reino de Dios.

Hemos visto cosas que acontecen al finalizar el Séptimo Sello, o sea, al finalizar el ministerio del Ángel que era diferente a los demás por medio de carne humana en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; y también llega a su final la Obra mediadora de Cristo allá en el Lugar Santísimo del Templo que está en el Cielo, en donde Cristo está haciendo intercesión con Su propia Sangre por todos los hijos e hijas de Dios que Él ha colocado en la Tierra en carne humana; y cuando entre el último se habrá terminado la labor de intercesión en el Cielo para Cristo de Cordero de Dios convertirse en el León de la tribu de Judá, en Rey de reyes y Señor de señores, y manifestarse en toda Su plenitud en y a través de Su Ángel Mensajero en este Día Postrero; y adoptar a todos los hijos e hijas de Dios: a los muertos en Cristo resucitarlos en cuerpos eternos y a nosotros los que vivimos transformarnos; y así llegar a su final nuestro cuerpo mortal, corruptible y temporal, para dar paso al nuevo cuerpo que Cristo ha prometido para cada uno de ustedes y para mí también.

Hemos visto: “COSAS QUE HAN DE ACONTECER AL FINALIZAR EL SÉPTIMO SELLO”.

El Séptimo Sello hemos visto que es la Venida del Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel que tiene el Séptimo Sello; y con Su Venida y Su manifestación en carne humana en Su Ángel Mensajero, el Séptimo Sello estará siendo cumplido aquí en la Tierra, pero al final de la Obra del Séptimo Sello todo llegará a su final.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes dándoles testimonio de las cosas que acontecen al final del Séptimo Sello.

Que las bendiciones de nuestro amado Señor Jesucristo sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y pronto todos seamos transformados y raptados, conforme a la promesa de nuestro amado Señor Jesucristo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

“COSAS QUE HAN DE ACONTECER AL FINALIZAR EL SÉPTIMO SELLO”.

[Revisión noviembre 2018]

1 Apocalipsis 10:5-6

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