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Muy buenas noches, amados hermanos y amigos presentes aquí en San Luis Potosí, en la congregación de nuestro hermano y amigo Fernando.

Es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este Día Postrero; y estaremos hablando bajo el tema “EL LIBRO ABIERTO EN EL CIELO”, o sea, el Libro de los Siete Sellos. Para lo cual leemos en Apocalipsis, capítulo 5, versos 1 en adelante, donde dice:

“Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?

Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.

Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones,

que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.

Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Este Libro sellado con siete sellos, el cual se encuentra en la diestra de Dios en el Cielo, se encuentra en Aquel que está sentado en el Trono, que es Dios.

Y ahora, en este libro de Apocalipsis, capítulo 5, verso 1 en adelante, se pide que una persona que sea digna tome ese Libro - se presente y tome ese Libro; y no se halló a ninguno digno ni en el Cielo ni en la Tierra ni debajo de la Tierra; y allí estaban los veinticuatro ancianos (que son los doce patriarcas y los doce apóstoles), allí estaban los profetas de Dios, allí estaban también los arcángeles. ¿Y no son dignas esas personas? Claro que sí; pero todos habían venido por medio de la unión de un hombre y de una mujer, por lo tanto no eran dignos para tomar ese Libro y abrir esos Sellos. Tenía que ser una persona que hubiese venido por medio de creación divina; y Adán había venido por medio de creación divina pero había caído, y por consiguiente ya no era digno de tomar ese Libro.

Este Libro es el Título de Propiedad de los Cielos y de la Tierra; es también conocido como el Libro de la Vida del Cordero, es también conocido como la Biblia; y este Libro contiene los nombres de todos los que Dios predestinó desde antes de la fundación del mundo.

Ahora, el contenido de este Libro… Vean ustedes que cuando es abierto este Libro, encontramos que estos Sellos ya están cumplidos. Y ahora, vean ustedes, ya hay historia acerca del contenido de esos Sellos.

Ahora, para Cristo tomar ese Libro y abrir esos Sellos, los nombres de todos los escogidos de Dios —que tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero— tienen que ya haber sido manifestados en la Tierra en carne humana, tienen que estar manifestados todos los hijos e hijas de Dios, todos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo; y también los 144.000 hebreos, que tienen sus nombres también escritos ahí, en el Libro de la Redención.

Y ese Libro, que contiene los nombres de todos los escogidos de Dios, vean ustedes, va siendo manifestado, cumplido de etapa en etapa, de edad en edad; aunque el Libro está sellado, cerrado en el Cielo, pero va siendo cumplido el contenido de ese Libro.

Si ustedes buscan en el Libro de los Sellos, cuando es abierto en el Cielo ustedes encontrarán también… encuentran ahí la historia de los escogidos de Dios, encuentran la historia del cristianismo; y ahí encuentran también cómo los hijos e hijas de Dios, los miembros del Cuerpo Místico de Cristo —que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero—, han tenido que pasar por diferentes etapas de persecuciones; y es mostrada la persecución por la cual han pasado los hijos e hijas de Dios durante las diferentes etapas, y cómo fue que el diablo, el enemigo de Dios, se manifestó por medio de personas a través de las cuales el diablo obró en contra de los hijos de Dios.

Y ahora podemos ver ahí, en la apertura del Libro de los Sellos, podemos ver la apertura del Libro de los Sellos en cuanto al cumplimiento del contenido de esos Sellos. Y luego, a través de la revelación divina que viene para los escogidos de Dios, encontramos la historia de los hijos e hijas de Dios pasando por sus diferentes edades; encontramos la historia de los primogénitos de Dios, escritos en el Cielo desde antes de la fundación del mundo; encontramos la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo, que tiene los primogénitos de Dios, los cuales nacen en el Reino de Dios por medio de creer en Cristo como su Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo, y así reciben el nuevo nacimiento; y así es como se obtiene el cuerpo teofánico de la sexta dimensión, llamado el Ángel de Jehová que acampa en derredor de los que le temen y los defiende1.

Y ahora podemos ver cómo desde el Primer Sello en adelante encontramos la historia de la Iglesia de Jesucristo, desde los tiempos de Jesucristo y del nacimiento de la Iglesia allá el Día de Pentecostés; y vean ustedes cómo la historia del contenido de esos Sellos va siendo efectuada de etapa en etapa, de edad en edad, durante todas estas etapas de la Iglesia de Jesucristo, desde su nacimiento hasta el tiempo final, donde los últimos escogidos de Dios son llamados y juntados en la Edad de la Piedra Angular.

Recuerden que para el tiempo final, para la venida del esposo, todas las vírgenes habían cabeceado y se habían dormido; y en cuanto a la Iglesia de Jesucristo (al cristianismo completo, con las prudentes y las fatuas), encontramos que ya para el tiempo de Su Venida ya han transcurrido las siete etapas o edades de la Iglesia gentil y han terminado, y viene el llamado para despertar, en donde son llamadas a despertar todas las vírgenes porque ha llegado el tiempo de la Venida del Esposo; y ese es el llamado de Apocalipsis y también de Isaías, capítulo 60, donde dice (vamos a ver)… Nos dice Isaías, capítulo 60, verso 1 en adelante:

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz…”.

Eso es la Segunda Venida de Cristo.

En la Primera Venida de Cristo también se cumplió esta Escritura, y se cumple en Su Segunda Venida; como también Isaías, capítulo 61, se cumplió allá, y luego acá se cumple también en este tiempo final.

Y la parte que Jesús dejó sin leer, donde dice: “… y predicar el año de venganza del Dios nuestro”, o sea, “el día de venganza del Dios nuestro”, lo cual no leyó Jesús, para este tiempo final esa parte será cumplida por medio del Ungido de Dios, del Ungido con el Espíritu Santo en el Día Postrero, que estará proclamando el día de venganza del Dios nuestro; será ungido con el Espíritu de Dios, con el Ángel del Pacto, que es Jesucristo en Espíritu Santo.

Y ahora vean, este pasaje: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”, este pasaje nos habla de la Venida del Señor, que es nuestra Luz.

Él fue la Luz en Su Primera Venida; Él dijo2: “Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la Luz de la Vida”. Y en Su Segunda Venida Él sigue siendo la Luz del mundo.

Por eso en San Mateo, capítulo 17, en el Monte de la Transfiguración, donde está mostrando la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles viniendo en el Reino de Dios, Su rostro resplandeció como el sol; porque Él es la Luz del mundo, Él es el Sol de Justicia; y viene con Sus Ángeles, que son los ministerios de Moisés y Elías, para cumplir Su promesa de Malaquías, capítulo 4, verso 2, donde dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”.

Sus alas son los ministerios de Moisés y Elías y el Sol es la Venida de Cristo, Cristo en Su Segunda Venida como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y ahora, vean, por eso también San Pablo, usando este pasaje de Isaías 60, verso 1 en adelante, usando ese pasaje habló en Efesios, capítulo 5, verso 14, diciendo:

“Por lo cual dice:

Despiértate, tú que duermes,

Y levántate de los muertos,

Y te alumbrará Cristo”.

Y ahora, para el Día Postrero todas las siete edades ya han dormido y ahora viene el llamado para despertar.

Y ahora, ¿cómo vendrá ese despertamiento de Dios para los hijos e hijas de Dios? Un despertamiento es un avivamiento. Ya las siete etapas o edades de la Iglesia gentil murieron espiritualmente, sus etapas murieron, esas edades ya no tienen avivamientos; ya los escogidos que habían recibido el avivamiento en el tiempo en que vivieron, ya partieron y están en el Paraíso; y si quedan algunos de la séptima edad de la Iglesia gentil, no están en un avivamiento, ¿por qué?, porque ya el avivamiento terminó en la séptima etapa o edad y ya no hay avivamiento para los que estén en la séptima edad de la Iglesia gentil.

Y no solamente eso. Vamos a ver algo aquí muy importante. En el libro de Las Edades, página 390, miren lo que dice aquí el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el cual nació, vivió y tuvo su ministerio en Norteamérica; miren lo que dice aquí, algo muy tremendo (vamos a ver)… Hablando de la Edad de Laodicea, dice:

“105. ‘Son pobres’. Desde luego, eso quiere decir pobres espiritualmente. La señal de esta edad, cuando (haya terminado), es de iglesias más grandes y más cómodas, con más gente y con más manifestaciones de lo que se suponen que son demostraciones del Espíritu Santo; pero estos altares llenos de gente, con los dones del Espíritu en operación, con asistencia tan numerosa y todas estas demás cosas (dice aquí), no son de Dios (o sea, no quiere decir que son de Dios); porque aquellos que vienen al altar, rara vez se quedan para continuar con Dios, y cuando se ha terminado la campaña (está hablando de las grandes campañas evangelísticas), ¿dónde están todos aquellos que llenaron los pasillos para llegar al altar? Oyeron a un hombre (o sea, escucharon a un hombre), escucharon una oración, entraron a la red, pero no eran peces; porque siendo como la tortuga, se arrastraron de nuevo a sus propias aguas.

106. Luego hay todo esto que ha sido dicho acerca de las lenguas, que se supone que es la evidencia del Bautismo del Espíritu Santo, y la gente cree que está en un gran avivamiento. El avivamiento ha terminado. América del Norte tuvo su última oportunidad en 1957. Ahora, las lenguas son la señal de Dios de un desastre inminente, así como fueron cuando aparecieron sobre la pared en la fiesta de Belsasar”.

Norteamérica ya tuvo su última oportunidad ¿en mil novecientos qué?, cincuenta y siete (1957).

Y ahora, vamos a ver lo que nos dice en la página 212 del libro de Los Sellos en español, vamos a ver lo que encontramos aquí; acerca de los avivamientos dice:

“104. Y esa es la misma razón por qué los avivamientos que debemos tener hoy… Ahora, hemos tenido avivamientos denominacionales, pero no hemos tenido una verdadera sacudida. No, no señor. No piense que tenemos avivamientos, porque no los tenemos. Tienen millones y millones de miembros de iglesias, pero no hay nada de avivamiento. La Novia todavía no ha tenido un avivamiento; todavía no ha habido allí ningún avivamiento, ninguna manifestación de Dios para sacudir a la Novia. Estamos esperando eso. Se necesitarán esos Siete Truenos misteriosos para despertarla. Él los mandará, lo ha prometido”.

¿Qué es lo que despertará a un avivamiento verdadero a la Iglesia-Novia de Jesucristo? Los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10. Eso es lo que despertará a las vírgenes prudentes, a la Novia de Jesucristo, para entrar con Cristo (¿a dónde?) a las Bodas; y luego la puerta se cerrará.

¿Y dónde es que despierta la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, para entrar con Él a las Bodas? Por cuanto ya las siete etapas o edades de la Iglesia gentil han dormido, han terminado, tiene que despertar ¿dónde? Vamos a ver. Por la lógica, ¿cuándo despierta usted todos los días? En la mañana. Tiene que haber una mañana prometida en la Escritura; y por consiguiente esa es la cuarta vigilia, en donde la Venida del Hijo del Hombre es manifestada.

Vean ustedes cómo nos dice el mismo Señor Jesucristo hablando; vamos a ver en San Marcos qué nos dice, versos… Capítulo 13, versos 34 en adelante, dice:

“Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.

Velad, pues (¿Velar qué?, ¿velar por qué? Por la Segunda Venida de Cristo), porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa…”.

¿De qué casa? La Casa de Dios, que es la Iglesia de Jesucristo, sobre la cual Cristo ha sido colocado como Hijo sobre Su Casa3; y Él ha colocado sobre Su Casa siervos fieles y prudentes para que les den el Alimento a tiempo en cada edad a los hijos e hijas de Dios que vienen al Cuerpo Místico de Cristo, que nacen en el Cuerpo Místico de Cristo.

“Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana…”.

“Al anochecer” tenemos la primera o primeras edades de la Iglesia, luego “a la medianoche” tenemos ya las etapas del oscurantismo, luego “al canto del gallo” tenemos ya las etapas de Lutero, Wesley y William Branham, principalmente la fase final.

Pero vean ustedes, cada vigilia tiene 3 horas, y ahí tenemos, para el tiempo del canto del gallo tenemos: Lutero, Wesley y William Branham; ahí tenemos las 3 horas de la tercera vigilia. Y le tocó a nuestro hermano Branham la última hora de la tercera vigilia, que fue de 5 a 6 de la mañana.

Por eso él estuvo mirando la Luz del este, que es la Luz que trae Cristo en Su Segunda Venida, la cual es la Luz del Sol de Justicia naciendo y dándonos… alumbrándonos, dándonos Luz en este tiempo final; la misma Luz que el pueblo hebreo recibirá.

Vean ustedes, cuando el sol nace en la mañana, por el oriente (por allá por Japón y luego por Israel), esa luz que sale allá ¿dónde estaba antes de estar allá? Estaba en el occidente, en el continente americano; ahí estaba primero, y luego viajó hacia allá.

Y la Luz que dos mil años atrás estaba en la tierra de Israel (allá en el este), la Luz de la Primera Venida de Cristo, viajó del este rumbo al oeste, pasando por Asia Menor, Europa, Norteamérica y la América Latina y el Caribe; y luego para tornarse allá, se torna como la Luz de un nuevo día para el pueblo hebreo.

Recuerden que en la tarde, cuando se llega a la hora de la caída del sol, la luz que hay de ese momento en adelante corresponde a un nuevo día.

Por eso para el pueblo hebreo los días terminan en la tarde y comienza el nuevo día ahí también en la tarde; y por eso al tiempo de la tarde hay luz, luz para un nuevo día dispensacional, así como hay luz en la tarde para el nuevo día que está comenzando. Y ahora, así es de edad en edad también, de un día de edad a otro día de otra edad; y así es también con los años: la luz de un nuevo año comienza (¿dónde?) en la tarde, donde termina la luz del año que ha llegado a su final.

Y ahora, vean ustedes cómo Lutero vino en la primera hora de la tercera vigilia, Wesley a la segunda hora de la tercera vigilia y luego nuestro hermano Branham a la… Lutero a la primera hora de la tercera vigilia, Wesley a la segunda hora de la tercera vigilia y nuestro hermano Branham a la tercera hora de la tercera vigilia, a la hora del canto del gallo. Aunque los gallos cantan durante la noche en algunas - en diferentes horarios, pero de 3 de la mañana en adelante ustedes encontrarán que se escucha más el cántico de los gallos; y ya, cuando se llega a la última hora, de 5 a 6 de la mañana, ustedes encuentran a los gallos cantando.

¿Recuerdan también cuando Jesús le dijo4: “No cantará el gallo tres veces, sin que tú me hayas negado, Pedro”? Así que Pedro debe saber mucho de lo que es el canto del gallo, de lo que Cristo está hablando aquí.

Ahora, el canto del gallo, vean ustedes, corresponde a esta tercera vigilia, y nuestro hermano Branham vivió en esa etapa del canto del gallo; pero, si no fue ni en la primera, segunda o tercera vigilia, entonces por eliminación tenemos que saber que es en la cuarta vigilia la Segunda Venida de Cristo; pues así está profetizado también cuando dice Malaquías en el capítulo 4, verso 2:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”.

¿Cuándo nace el sol? Pues nace en la cuarta vigilia. Esto es en los países donde comienzan el día a las 6 de la mañana, ya el día con luz (o sea, cuando amanece a las 6 de la mañana); hay países, pues, que adelantan o atrasan el horario, depende si es en verano o en invierno. Pero en cuanto al Programa de Dios, se coloca a las 6 de la mañana como el comienzo de la cuarta vigilia; y la cuarta vigilia tiene 3 horas, como las otras vigilias anteriores también tienen 3 horas; y la cuarta vigilia es de 6 a 9 de la mañana.

Cristo resucitó, el Sol de Justicia se levantó victorioso en la cuarta vigilia, o sea, en la mañana del Domingo de Resurrección; o sea, en un nuevo día de una nueva semana, en ese nuevo día de esa nueva semana se levantó Cristo victorioso.

Y ahora, miren ustedes, hemos tenido esta semana de siete días de edades bajo la Dispensación de la Gracia; y ahora, la Edad de la Piedra Angular es un nuevo día, por eso es el día octavo; pero no hay tal cosa como día octavo en la semana. El día octavo es el día domingo y el día domingo es el primer día de la semana; pero podemos decir también que es el día octavo, porque en la Escritura también habla del día octavo, en donde la gavilla era mecida ante la presencia de Dios, la gavilla de los primeros frutos.

Y ahora, vean ustedes, Cristo resucitó en el primer día de la semana, que también es el octavo día.

Cristo resucitó (¿cuándo?) en la mañana; por lo tanto, los muertos en Cristo resucitarán en la mañana del Día Postrero, o sea, en los primeros años del séptimo milenio; y los primeros años son 125 años, que corresponden a una vigilia. En esos 125 años del séptimo milenio, en algún momento los muertos en Cristo resucitarán en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seremos transformados. Eso está representado en la resurrección de Cristo en la cuarta vigilia.

Cristo también, cuando caminó sobre las aguas del mar embravecido, donde la barca de los discípulos estaba en peligro, vean ustedes, fue también en la cuarta vigilia5.

Cuando encontramos que resucitó a Lázaro, lo resucitó el cuarto día, o sea, en el cuarto día de haber muerto, Cristo resucitó a Lázaro. Marta le dijo6: “Ya hiede porque ya es el cuarto día, ya tiene cuatro días”; pero vean ustedes, en el cuarto día fue la resurrección.

Ahora, hemos tenido también la Edad Luterana como el primer día, la Edad Wesleyana como segundo día, la Edad Pentecostal como tercer día, y ahora la Edad de la Piedra Angular como cuarto día. Ese es el cuarto día ahí, en el Programa de la Restauración, para la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos; es para obtener el cuerpo eterno todos los que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero; tienen sus nombres escritos en este Libro que está en la diestra de Dios sellado con siete sellos, el cual Cristo toma, lo abre en el Cielo y luego lo trae a la Tierra.

Cristo luego de tener todos los escogidos, ya habiendo sido manifestados en la Tierra en carne humana en el tiempo que les tocaría vivir, luego que eso haya ocurrido Cristo termina Su Obra de Intercesión y toma el Libro, lo abre en el Cielo y hace Su reclamo de todo lo que Él ha redimido con Su Sangre.

Pero recuerden que antes tienen que ser manifestados las personas, los nombres…, las personas que tienen sus nombres escritos ahí, en ese Libro, en ese Libro de los Siete Sellos, que es el Libro de la Vida del Cordero y que también es la Biblia.

Por eso es que el contenido de ese Libro, vean ustedes, ha venido a ser el contenido de la Biblia; lo que habla ese Libro de los Siete Sellos ustedes lo encuentran en la Biblia.

Y ahora, vean cómo también el Arcángel Gabriel le dice al profeta Daniel… Vamos a ver en qué capítulo le habla al profeta Daniel acerca de ese Libro. En el capítulo 12 le dice que los que tienen sus nombres escritos en el Libro, dice que serán resucitados. Daniel, capítulo 12, verso 1 en adelante, dice:

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo (o sea, de parte del pueblo hebreo); y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna (esos son tanto los escogidos de Dios del pueblo hebreo como los escogidos de Dios de entre los gentiles, los cuales resucitan antes de la gran tribulación)…”.

Y ahora, podemos mirar también en el libro de Daniel; vamos a ver otro pasaje donde Dios le habla por medio del Arcángel Gabriel, vamos a buscar el lugar; es en el capítulo 10, verso 21. Le dice:

“Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe”.

Ahora vean, en el Libro de la Verdad está todo lo que el Arcángel Gabriel le reveló al profeta Daniel.

Y ahora en el libro del Apocalipsis encontramos las mismas cosas siendo reveladas por el Ángel del Señor Jesucristo al apóstol San Juan. ¿Por qué? ¿De dónde las trae el Ángel del Señor Jesucristo? Del Libro de la Verdad.

Y ahora podemos ver que hay un libro, el Libro de la Verdad, el Libro de la Vida del Cordero, el Libro de los Siete Sellos, de donde viene toda la revelación divina de parte de Dios. También tenemos un libro llamado Libro de Memorias, donde están todas las cosas que las personas hacen aquí en la Tierra.

Tenemos la sección del Libro de la Vida y tenemos otra sección llamada el Libro de la Vida del Cordero. En la sección del Libro de la Vida es que están los nombres de todos los seres humanos que nacen en este planeta Tierra; aunque hay personas que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida, en esa sección, y tampoco en la sección llamada el Libro de la Vida del Cordero.

De eso habla el libro del Apocalipsis, en el capítulo 13, verso 8, habla de esas personas que no tienen sus nombres escritos allí, que son las personas que estarán adorando a la bestia y a su imagen. Dice capítulo 13, verso 8, de Apocalipsis:

“Y la adoraron…”.

¿A quién adoraron? A la bestia, adoraron al dragón. Ahora, dice… Vamos a leer un poquito antes, para que tengamos el cuadro completo. Desde el verso 1 del capítulo 13 de Apocalipsis dice:

“Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo (o “nombres de blasfemia” dicen otras versiones, otras traducciones de la Biblia).

Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,

y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses (esa es la gran tribulación, los 42 meses).

Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.

Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”.

Y ahora, en el capítulo 17, verso 8, también nos habla de personas que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida, y dice:

“La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”.

Ahora pueden ver aquí que hay personas que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida. Hay otras que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida; no en la sección del Libro de la Vida del Cordero, sino en la sección del Libro de la Vida, donde es escrito el nombre de las personas que nacen en esta Tierra; y esas personas pueden ser borradas del Libro de la Vida, de esa sección del Libro de la Vida. Por eso habla en la Escritura acerca de borrar el nombre del Libro de la Vida.

Eso vamos a ver dónde habla de que el nombre puede ser borrado, el nombre de alguna persona. Apocalipsis, capítulo 3, verso 5, vamos a ver lo que dice ahí; dice:

“El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”.

Y en Apocalipsis, capítulo 20, verso 12, dice:

“Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

Y la muerte y el Hades (o sea, la muerte y el infierno) fueron lanzados al lago de fuego. Ésta es la muerte segunda.

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.

Encontramos en la parábola del rey juzgando las naciones, en San Mateo, capítulo 25, que colocará Cristo a Su derecha a los corderos y a la izquierda a los cabritos; y mandará a los cabritos al infierno, al fuego, y a las ovejas las colocará en el Reino de Dios, preparado desde antes de la fundación del mundo para las ovejas, para los que tienen sus nombres escritos en la sección del Libro de la Vida y no son borrados sus nombres; y también para los que tienen sus nombres escritos en la sección del Libro de la Vida del Cordero, que son los primogénitos de Dios, escritos en el Cielo desde antes de la fundación del mundo.

En Apocalipsis, capítulo 22, verso 19, dice (18 y 19 dice):

“Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.

Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”.

Hemos visto que hay personas que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero ni en la otra sección del Libro de la Vida.

Hay otros que tienen sus nombres escritos en la sección del Libro de la Vida, pero pueden ser borrados sus nombres si vienen a ser personas que persiguen a la Iglesia del Señor Jesucristo o al pueblo hebreo.

Y hay otros que tienen sus nombres escritos en esa sección, los cuales no son borrados porque son personas que se han puesto de parte de la Iglesia de Jesucristo y en alguna forma le han ayudado; y ahí tenemos también al grupo de las vírgenes fatuas, que han sido de ayuda y bendición a través de las diferentes edades de la Iglesia del Señor.

El cristianismo tiene las vírgenes prudentes y las vírgenes fatuas.

La parte del cristianismo que es representado en las vírgenes fatuas es el cristianismo que no ha recibido el Espíritu Santo y por consiguiente no ha nacido de nuevo; y son mencionadas como las vírgenes fatuas porque no tomaron aceite en sus lámparas (las vírgenes fatuas); y el aceite representa el Espíritu Santo. Y por cuanto las vírgenes fatuas no tomaron el Espíritu Santo para así obtener el nuevo nacimiento, sino que solamente fueron cristianos profesantes…; profesaron a Cristo como su Salvador, pero no obtuvieron el nuevo nacimiento porque no recibieron el Espíritu Santo.

Y ahora, vean ustedes, esas personas han trabajado en la Obra de Cristo a través de las edades, y han sido de bendición para los escogidos que tienen sus nombres en la sección del Libro de la Vida del Cordero y que en el tiempo que les tocó vivir obtuvieron el nuevo nacimiento.

Ahora, recuerden, esas personas reciben una bendición de parte de Dios en el Juicio Final. En el tiempo final, el enemigo las perseguirá durante la gran tribulación y las matará, pero resucitarán después del Reino Milenial y entrarán a vida eterna; porque las cosas que han hecho en favor de Cristo y Su Obra y en favor de Su Iglesia, todo está escrito en el Libro de la Vida; y ahí hay un Libro también llamado el Libro de Memorias, donde están las obras de las personas.

Ahora, tenemos también a los primogénitos de Dios, los escogidos de Dios, que ese es el grupo que tiene su nombre escrito en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo, de los cuales Cristo dijo que son las ovejas que el Padre le ha dado y de las cuales dice que nadie las puede arrebatar de Su mano, de las cuales también dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y me siguen”.

Él dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este redil, las cuales también me conviene traer”7. Son los escogidos, los primogénitos de entre los gentiles, los cuales serían llamados y juntados a través de las diferentes edades de la Iglesia, por medio de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de los diferentes mensajeros de cada edad.

Y en este Día Postrero es que son llamados y juntados los últimos escogidos de Dios, las últimas ovejas del Redil del Señor. ¿Y son colocadas dónde? En el Redil del Señor, que es la Iglesia del Señor Jesucristo. ¿En qué parte del Redil? En la Edad de la Piedra Angular, que es la edad más importante de todas las edades.

En la página 379 y 380 del libro de Las Edades dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham, dice (hablando acerca de la Iglesia): “Mas me apropiaste cuerpo”

Eso está en Primera de Corintios, capítulo 15, verso 45, nos habla de que Jesús es el segundo Adán; y luego dice:

“[67]. De Él fue dicho: ‘Mas me apropiaste cuerpo’. Dios proveyó aquel cuerpo (o sea, el cuerpo que nació de la virgen María); María no lo proveyó. María fue la incubadora humana que cargó aquel Ser Santo y lo trajo a nacimiento. Fue Dios-hombre, tanto Dios como hombre. Él fue el Hijo de Dios. Fue también de la NUEVA creación. Dios y el hombre se encontraron y se juntaron; Él fue el primer Ser de esta nueva creación. Él encabeza esta raza nueva.

‘Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado’.

Colosenses 1:18

‘De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas’.

Corintios 5:17

Aquí podemos ver que aunque el hombre fue de la creación antigua; ahora en unión con Cristo, ha llegado a ser la nueva creación de Dios.

‘Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas’.

Efesios 2:10

‘Y vestir el nuevo hombre que es criado conforme a Dios en justicia y en santidad de verdad’.

Efesios 4:24

68. Esta nueva creación no es la creación vieja hecha de nuevo (esta nueva creación es una Nueva Creación; no es la creación vieja hecha de nuevo, sino que es una Nueva Creación); si fuera así (o sea, si fuera la vieja creación), entonces no se podría decir que es la creación nueva. La ‘nueva creación’ es exactamente lo que es. Es otra creación, distinta y aparte de la antigua. Ya no está obrando por medios carnales. Así fue como obró con Israel (o sea, por medios carnales). Él escogió a Abraham y también de la simiente de Abraham a través de la línea piadosa de Isaac. Pero ahora Él ha decretado una creación nueva, de todo parentesco, tribu y nación. Él es el primero de esta creación”.

Y de entre todas las naciones Él está llamando y juntando un pueblo para Su Nombre, o sea, una Nueva Creación; porque cuando la persona escucha la predicación del Evangelio y cree en Cristo como su Salvador y lava sus pecados en la Sangre de Cristo y recibe el Espíritu de Cristo, ha nacido de nuevo y pertenece a una Nueva Creación, de la cual Cristo es la cabeza, es el primero.

“Pero ahora Él ha decretado una creación nueva, de todo parentesco, tribu y nación (o sea, de todo pueblo, lengua y nación). Él es el primero de esta creación. Él fue Dios creado en la forma de hombre. Ahora, por medio de Su Espíritu está creando muchos Hijos para Sí mismo”.

¿Ven? Por medio de Su Espíritu, al recibir el Espíritu de Cristo, ahí obtenemos el nuevo nacimiento en esa Nueva Creación y venimos a ser parte de esa Nueva Creación; y por eso es que obtenemos un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, que pertenece a la Nueva Creación; ha obtenido un cuerpo de la sexta dimensión, creado por Dios, por Cristo.

“Esta es la revelación verdadera de Dios. Este fue Su propósito. Este propósito tomó forma por medio de la elección. Por eso es que Él podía ver hasta la última edad, cuando todo sería terminado, y verse a Sí mismo todavía en medio de la Iglesia como el Autor de esta nueva creación de Dios. Su poder soberano lo trajo a cumplimiento. Por Su propio decreto eligió los miembros de esta nueva creación”.

O sea, que una persona no puede decir: “Yo quiero ser un miembro de esa Nueva Creación”, ya Dios eligió quiénes serían los miembros de esa Nueva Creación, que es la Iglesia del Señor Jesucristo; y colocó sus nombres (¿dónde?) en el Libro de la Vida del Cordero, que contiene los nombres de los miembros de esa Nueva Creación:

“Por Su propio decreto eligió los miembros de esta nueva creación. Él los predestinó para ser adoptados hijos según el puro afecto de Su voluntad. Él lo trajo a cumplimiento por medio de Su omnisciencia y Su omnipotencia. Si Él no se hubiera asegurado de este detalle, ¿de qué otra manera podría saber que estaría en medio de la Iglesia recibiendo gloria de Sus hermanos? Él sabía todas las cosas y obró todas las cosas según lo que sabía para que se cumpliera Su propósito y Su puro afecto.

‘En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad’.

Efesios 1:11”.

Aquí tenemos la revelación de que los que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo —los cuales de edad en edad han estado naciendo en el Cuerpo Místico de Cristo por medio de creer en Cristo como su Salvador y lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo— ya fueron predestinados desde antes de la fundación del mundo para formar parte de la Iglesia de Jesucristo. Dice:

“69. ¡Aleluya! ¿No está usted gozoso porque pertenece al Señor?”. (Amén).

Ahora vean que no estamos por mera casualidad en esta Tierra, y no ha sido por mera casualidad que hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador: estábamos predestinados, ordenados por Dios, elegidos por Dios, para ser parte de ese Cuerpo Místico de creyentes, llamado la Iglesia de Jesucristo.

Hemos sido ordenados por Dios, predestinados por Dios, elegidos por Dios, desde antes de la fundación del mundo; y Él colocó nuestro nombre en el Libro de la Vida del Cordero, en esa sección donde están los nombres de los elegidos de Dios que formarían la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, en ese Libro sellado con siete sellos están nuestros nombres escritos. Y cuando sea manifestado en esta Tierra en carne humana la última persona que tiene su nombre escrito allí, terminará Cristo haciendo intercesión por esa persona y luego podrá salir del Trono de Intercesión para reclamar todo lo que Él redimió con Su Sangre preciosa; podrá entonces Él tomar el Libro sellado con siete sellos y abrirlo en el Cielo y hacer Su reclamo, y aquí en la Tierra entonces resucitar a los muertos en Cristo y transformar a los escogidos que están viviendo en este tiempo final.

Cristo todavía se encuentra en el Trono de Intercesión haciendo intercesión por sus últimos escogidos que están entrando en Su Cuerpo Místico de creyentes en la Edad de la Piedra Angular; porque es la única edad que está vigente delante de Dios y está recibiendo los hijos e hijas de Dios de este tiempo final. Y están siendo llamados y juntados todos los escogidos de Dios conforme a la profecía de Jesucristo que dijo: “Y enviará sus ángeles, y juntarán a sus escogidos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Es el llamado de los escogidos de Dios con esa Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final, que es la Voz de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, llamando y juntando a Sus escogidos con ese Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Ahora, encontramos que el Séptimo Sello (el Séptimo Sello, que es la Venida del Señor)… Miren ustedes, antes de ese Sello ser abierto en el Cielo y antes del Libro de los Siete Sellos ser tomado por Cristo y ser abierto en el Cielo, ese Séptimo Sello tiene que ser cumplido aquí en la Tierra; o sea, tiene que estar en la etapa que le corresponde aquí en la Tierra, para luego de eso Cristo dejar el Trono de Intercesión y venir manifestado luego en el instrumento o velo de carne donde esté la Palabra encarnada en el Día Postrero; porque ahí se estará cumpliendo el Séptimo Sello, ahí estará el Ángel que era diferente a los demás, que apareció en esta nube (este Ángel que apareció en esta nube), el cual es el Ángel que tiene el Séptimo Sello, conforme a lo que dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo en la página 469 del libro de Los Sellos en español, donde dijo:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo”.

Ahora, ¿quién es el que tiene el Séptimo Sello? El Ángel que era diferente a los demás. Y para el Séptimo Sello ser manifestado en la Tierra, ser cumplido en la Tierra…

Así como para ser manifestado el ministerio de cada ángel mensajero de cada edad en la Tierra, tuvo que venir cada ángel mensajero que se encuentra aquí, en esta nube, en su cuerpo teofánico, tuvo que venir en carne humana y tener su ministerio en la edad en la cual Cristo lo envió…; y por medio de ese ministerio y ese mensajero Cristo estuvo hablándole a Su pueblo y llamando y juntando a Sus escogidos.

Y para el Día Postrero, el ministerio que corresponde a la Edad de la Piedra Angular es el ministerio del Ángel que era diferente a los demás, siendo manifestado en carne humana y a través de carne humana a través del Ángel del Señor Jesucristo; y ahí estará el Séptimo Sello siendo cumplido en la Tierra; y estará pasando por sus diferentes fases o etapas hasta que se complete el número de los escogidos de Dios.

Porque el Séptimo Sello, que es la Venida del Ángel que era diferente a los demás en carne humana, eso es la Venida de la Palabra en carne humana, eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, viniendo en carne humana en el Día Postrero, viniendo en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero.

Por eso el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo, citando Apocalipsis 19 dijo:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19: la Palabra de Dios encarnada en un hombre; eso es la Venida del Ángel que era diferente a los demás, viniendo en carne humana, en un hombre de este tiempo final.

Así como estuvo manifestado en un hombre de cada edad (llamado el mensajero de cada edad) en la porción correspondiente a cada edad, así para el Día Postrero estará manifestado en el Ángel Mensajero de Jesucristo en la Palabra prometida para la Edad de la Piedra Angular, para la edad final; o sea, para la Edad Eterna de la Iglesia de Cristo, para este tiempo en el cual nosotros estamos viviendo.

Y toda promesa hecha para Su Iglesia para este tiempo final será cumplida en la Edad de la Piedra Angular por medio de la manifestación del Ángel que era diferente a los demás a través de Su Ángel Mensajero.

Pero ese Ángel Mensajero de Jesucristo no es el Señor Jesucristo; él solamente es el instrumento de Cristo a través del cual el Ángel que era diferente a los demás, que es Cristo, estará manifestado en el Día Postrero en el cumplimiento del Séptimo Sello; para luego que llame y junte a todos Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, luego Él hará Su reclamo: tomará el Libro de la Vida, el Libro, el Título de Propiedad; hará Su reclamo, y los muertos en Cristo luego resucitarán en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seremos transformados.

Estamos en una etapa muy importante en donde Cristo está llamando y juntando a Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino. ¿Dónde? En la Edad de la Piedra Angular. ¿En qué territorio? En la América Latina y el Caribe.

Y ahora, todo eso está bajo el Séptimo Sello del Libro sellado con siete sellos que está en la diestra del que está sentado en el Trono; el cual luego en Apocalipsis, capítulo 5, fue tomado por el Cordero; y luego en Apocalipsis, capítulo 6, fue abierto por el Cordero, desde el Sello número uno hasta el Sello número seis; y luego en Apocalipsis, capítulo 8, fue abierto el Séptimo Sello.

Ahora podemos ver que todo lo que es mostrado ahí, en esos Sellos, se cumple aquí en la Tierra durante todo ese tiempo de las diferentes etapas de la Iglesia de Jesucristo, desde su nacimiento hasta este tiempo final.

Y ahora, el Libro abierto en el Cielo es el Título de Propiedad, es el Libro de la Vida del Cordero, es el Título de Propiedad o Libro de la Redención, por el cual Cristo ha hecho intercesión en el Cielo, porque ha hecho intercesión por las personas que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero.

Cuando haya terminado Su labor de Intercesor, Él ya tomará el Libro, abrirá en el Cielo ese Libro, hará Su reclamo en el Cielo y vendrá entonces la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos; y de ahí en adelante habrá una manifestación plena, en donde se verán grandes maravillas, milagros y señales por medio del instrumento a través del cual la Palabra, el Verbo, estará manifestada en carne humana en este Día Postrero.

Será una nueva fase o etapa del ministerio de Cristo, del Ángel que era diferente a los demás, a través de Su Ángel Mensajero; y ya con esa manifestación serán llamados y juntados los escogidos del pueblo hebreo.

Vamos a ver algo aquí ya para terminar, vamos a ver si lo tenemos aquí. En la página 303 (vamos a ver aquí) del libro de Las Edades… vamos a ver si tenemos algo aquí. Dice, hablando de los 144.000 hebreos dice:

“105. Esto no sugiere, en ninguna manera, que no se registrarán más nombres de las tribus de Israel en el Libro de la Vida, porque muchos de estos (pero no multitudes) por medio de la elección estarán en la edad de la iglesia gentil y entrarán al Cuerpo de Jesucristo, mostrando que sus nombres en verdad permanecieron en el Libro de la Vida. Además, como mostraremos, según el Quinto Sello, a multitudes de mártires judíos les serán dadas ropas blancas y vida eterna por el Señor. También los 144.000 serán sellados al cumplirse Su Venida, probando así que sus nombres tampoco fueron borrados. En el Salmo 69 está mostrado perfectamente que son los malvados, los injustos repudiadores de Cristo y los destructores de Su pueblo, cuyos nombres serán quitados.

106. Como Israel (el pueblo escogido de Dios), en su mayoría perdió sus derechos en el Libro de la Vida al rechazar a Jesús, así también la mayoría de la iglesia gentil entrará a la condenación, con el resultado de que sus nombres serán borrados del Libro de la Vida, por causa del rechazamiento a la Palabra y de entrar…”.

Y sigue ahí enumerando las diferentes cosas en las cuales entrarán, que les causará el grave problema de sus nombres ser borrados del Libro de la Vida; porque se unirán a la bestia y a su imagen, al anticristo.

Y ahora, hemos visto este misterio. Y ahora, miren ustedes, vamos a ver un poquito aquí en la página 30 (vamos a ver) del libro de Las Edades; dice así, hablando del pueblo hebreo:

“109. Ahora, ¿cuándo volverá el Evangelio a los judíos? Cuando se haya terminado la dispensación de los gentiles. El Evangelio está listo para volver a los judíos. Oh, si tan sólo les pudiera decir algo que está a punto de suceder hoy, en este nuestro día. Esta gran cosa que va a suceder recorrerá hasta Apocalipsis 11; y aquellos dos testigos, aquellos dos profetas, Moisés y Elías, trayendo el Evangelio de nuevo a los judíos. Estamos listos. Todo está en orden. Igual como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles, así también los gentiles se lo llevarán de regreso a los judíos, y el Rapto sucederá”.

O sea que antes de suceder el rapto, el Evangelio va a pasar a los judíos por medio de los ministerios de Moisés y Elías; porque estarán estos ministerios en medio de los gentiles, en medio de la Iglesia gentil, para luego pasar al pueblo hebreo el Mensaje del Evangelio del Reino.

Hemos visto que antes de irse la Iglesia de Jesucristo algo grande va a suceder, que va a llamar la atención de los hebreos, 144.000 hebreos. Encontramos todo esto prometido en las Escrituras para ser cumplido en este Día Postrero conforme a las profecías divinas.

Y ahora, vean ustedes, el pueblo hebreo va a recibir esa bendición de parte de Dios; y, con esa bendición que va a recibir el pueblo hebreo, miren ustedes, la cual será por medio de los ministerios de Moisés y Elías, en la página 359 del libro Los Sellos en español dice:

“141. Ahora, Esaú no tenía necesidad del dinero de Jacob, como tampoco lo necesita Roma, porque Roma tiene las riquezas del mundo en sus manos. Pero hallamos que en aquella ocasión cuando todavía era Jacob, se encontró con Dios, y estaba pasando por ese tiempo de tribulación, entonces Jacob echó mano a algo que era real. Hubo un Ángel que bajó del Cielo, y Jacob mantuvo sus brazos alrededor del Ángel, y allí se mantuvo. Este Ángel le dijo: ‘Tengo que irme, ya está amaneciendo’. Hermano: ¡El Día está por aparecer, está por llegar!”.

¿Está por qué? Por amanecer. ¿Qué día? El día milenial, o sea, el séptimo milenio, y la séptima dispensación, o sea, séptimo día dispensacional también.

“142. Pero Jacob dijo: ‘¡No te voy a dejar ir si no me bendices! No puedes partir, yo me voy a quedar contigo. Yo quiero que venga un cambio a mi situación’. Esos son los 144.000, los ganadores de dinero que han sido tan deshonestos con las finanzas; pero cuando ellos por fin ven la cosa verdadera y la posibilidad de agarrarse de ello, allí estarán Moisés y Elías (porque es por medio de los ministerios de Moisés y Elías que estos 144.000 serán convertidos a Cristo, a Dios). ¡Amén! Ellos también lucharán con Dios hasta que los 144.000 de las doce tribus de Israel sean llamados y sacados fuera.

143. Eso sucede justamente antes de comenzar la tribulación. (Y ahí, vean ustedes, dice) ¡Cuán hermoso! Estos dos profetas predicarán como Juan el Bautista, y les dirán: ‘El Reino de los Cielos está a la mano. ¡ISRAEL, ARREPIÉNTANSE!’. ¿Arrepiéntanse de qué? ‘Arrepiéntanse de sus pecados y de su incredulidad, y regresen a Dios’”.

Y ahí lo vamos a dejar.

Ahora, vean ustedes que habrá algo sucediendo antes de comenzar la tribulación que llamará la atención del pueblo hebreo.

Y para la resurrección de los muertos en Cristo también estará sucediendo algo. Y cuando ya resuciten los muertos en Cristo y todos estemos transformados (y nosotros estemos transformados), algo muy grande estará sucediendo a nivel mundial; y ahí habrá grandes maravillas y milagros, porque la Iglesia de Jesucristo ya estará con su cuerpo eterno, y estaremos aquí de 30 a 40 días después de la resurrección.

Y durante ese tiempo grandes cosas estarán sucediendo, como cuando Cristo resucitó con los santos del Antiguo Testamento y estuvo 40 días sobre la Tierra, apareciéndoles a Sus discípulos en diferentes ocasiones, y predicándoles, hablándoles acerca del Reino, y realizando grandes maravillas también; grandes señales y milagros Él realizó también.

Bueno, hemos visto que todo esto está contenido en el Libro de los Siete Sellos; ahí aparecen los hebreos también y aparece la Iglesia gentil también.

Y ahora, podemos ver el misterio de este Libro abierto en el Cielo: es el Libro de la Redención, el Título de Propiedad de los Cielos y de la Tierra, es el Libro de la Vida del Cordero y es también llamado la Biblia; porque la Biblia, vean ustedes, es el contenido de ese Libro de los Siete Sellos.

La Biblia, vean ustedes, viene del Libro de la Verdad que está en el Cielo; de ahí es que el Arcángel Gabriel trajo esa revelación al profeta Daniel, de ahí es que vienen las revelaciones divinas a los profetas de Dios. Y vean ustedes cómo el Libro se ha estado materializando en la Tierra en seres humanos y también se ha estado haciendo letra en medio de los seres humanos.

Ahora podemos ver que lo que está en la Biblia, luego, cuando son abiertos los Sellos, aparece también allí en los Sellos.

Hemos visto: “EL LIBRO ABIERTO EN EL CIELO”.

Todavía no está abierto en el Cielo ese Libro, pero está cumpliéndose en la Tierra de etapa en etapa, de edad en edad. Desde los días de Jesús o desde los días de la Iglesia de Jesucristo naciendo el Día de Pentecostés en adelante, encontramos que ha estado cumpliéndose lo que está en ese Libro de los Siete Sellos.

Por eso es que en el Antiguo Testamento Dios habló por medio de los profetas y habló acerca de la Iglesia que nacería, habló acerca de ese Cuerpo Místico de Cristo, de esa Nueva Creación; habló de la Primera Venida de Cristo y del nacimiento de la Iglesia, y de todas estas etapas por las cuales pasaría la Iglesia del Señor.

Por eso es que podemos encontrar en el Antiguo Testamento profecías que hablan de estos días que estamos nosotros viviendo y del cumplimiento de estas cosas que Dios está realizando en este tiempo final; podemos ver que las cosas que están sucediendo en este tiempo están profetizadas tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

Hemos visto: “EL LIBRO ABIERTO EN EL CIELO”.

Hemos visto que Cristo todavía no ha salido del Trono de Intercesión, y gracias a Dios. Gracias a Dios por eso, porque todavía hay misericordia para los que faltan de recibir a Cristo como su Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo, y nacer de nuevo en este tiempo final, y ser colocados en la etapa correspondiente a este tiempo, que es la etapa de la Edad de la Piedra Angular; hasta que se complete el número de los escogidos de Dios, ¿que se completa dónde? En la Edad de la Piedra Angular; y después la puerta será cerrada, y ya no habrá más misericordia.

Pero habrá la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, y ya seremos inmortales físicamente también; y escaparemos de la gran tribulación que vendrá porque nos iremos con nuestro Señor Jesucristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ahora, hemos visto que no es un asunto de una lucha humana y de decir: “Yo quiero ser un escogido, yo quiero tener un cuerpo nuevo”, no; es algo que ya ha sido predestinado por Dios, destinado por Dios, elegido por Dios, desde antes de la fundación del mundo, para ser manifestado de edad en edad el propósito divino con los elegidos de Dios.

Estamos aquí creyendo Su Palabra y perseverando en ella porque hemos sido elegidos por Dios desde antes de la fundación del mundo y nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo; están escritos en ese Libro que está sellado en la diestra del que está sentado en el Trono, el cual es abierto en Apocalipsis, capítulo 6, versos del 1 al 17, y Apocalipsis, capítulo 8 , verso 1.

Y ahora hemos visto dónde estamos nosotros, dónde están nuestros nombres escritos y quiénes somos, y de dónde nosotros hemos venido, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos en el Programa de Dios. Hemos visto que pertenecemos a una Nueva Creación.

Al recibir a Cristo como nuestro Salvador y lavar nuestros pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu obtuvimos vida eterna. Porque vinimos primero en una raza caída, sin vida, sino con muerte; pero ahora recibimos vida eterna por medio de Cristo y recibimos un cuerpo teofánico con vida eterna; y ahora en el Día Postrero recibiremos un cuerpo físico glorificado con vida eterna también, para así estar en un cuerpo inmortal e incorruptible y jovencito por toda la eternidad.

¿Saben ustedes una cosa? Que no habrá niños ni ancianos en la Cena de las Bodas del Cordero de la Iglesia de Jesucristo; no habrá rapto para niños ni para ancianos, sino solamente para jóvenes. ¿Y qué será de los niños y de los ancianos que tenemos en la actualidad? No se preocupe por ellos: la promesa es que serán transformados y tendrán un cuerpo eterno y jovencito.

Y todos seremos jovencitos; por lo tanto, el rapto será para jóvenes. No será ni para ancianos ni para niños, sino para jóvenes, porque en cuerpos jovencitos estaremos todos.

Nuestros niños serán transformados y tendrán un cuerpo jovencito, representando de 18 a 21 años; y los ancianos nuestros tendrán un cuerpo jovencito también y eterno; y los jóvenes pues serán transformados también y obtendrán un cuerpo inmortal y tendrán un cuerpo jovencito también para toda la eternidad.

¿Ven? No habrá ni ancianos ni niños en el rapto, sino todos jovencitos, porque todos tendremos un cuerpo nuevo. Los niños recibirán un cuerpo jovencito, un cuerpo nuevo y eterno, un cuerpo de una persona joven, de 18 a 21 años de edad.

Eso Dios tiene para nuestros niños y para nuestros ancianos y para nuestros jóvenes también; para cada uno de ustedes y para mí también; y todo está conforme al Libro de la Verdad, al Libro de la Vida del Cordero, al Libro de la Redención que está en el Cielo.

Ha sido para mí una bendición grande estar con ustedes dándoles testimonio de EL LIBRO ABIERTO EN EL CIELO.

Que Dios les bendiga grandemente, que Dios les guarde; y adelante sirviendo a Cristo, perseverando en Su Palabra y esperando pronto el nuevo cuerpo que Él ha prometido para cada uno de nosotros.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, y pronto todos seamos transformados y tengamos el nuevo cuerpo, y vayamos a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, a la Casa de nuestro Padre celestial. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Con nosotros nuevamente Miguel Bermúdez Marín para continuar y finalizar nuestra parte en esta ocasión.

Que Dios les bendiga, y pasen todos muy buenas noches.

“EL LIBRO ABIERTO EN EL CIELO”.

[Revisión julio 2019]

1 Salmo 34:7

2 San Juan 8:12

3 Hebreos 3:6

4 San Mateo 26:34, San Marcos 14:30, San Lucas 22:34, San Juan 13:38

5 San Mateo 14:22-33

6 San Juan 11:39

7 San Juan 10:16

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