ImprimirImprimir

Muy buenas noches, amados hermanos y amigos presentes; es para mí una bendición muy grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Estaremos teniendo este compañerismo alrededor del tema: “EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”; y leemos en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, donde dice:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Nuestro tema, como les dije, es: “EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”.

En Apocalipsis, capítulo 8, verso 1, dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora”.

El Séptimo Sello es la Venida del Señor para el Día Postrero. Cristo es el Séptimo Sello. Y en Su Venida, el Séptimo Sello, Cristo, es manifestado en la Tierra.

Ahora, para poder comprender el llamado del Séptimo Sello, el llamado de Cristo en el Día Postrero en Su Venida, en Su manifestación por medio de carne humana, tenemos que comprender con más detalles este misterio del Séptimo Sello, o sea, este misterio de la Venida del Señor, para escuchar Su Voz en Su Venida en este tiempo final.

Nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham, en el mensaje de Los Siete Sellos, nos dice en la página 469 del libro de Los Sellos en español, hablándonos de esta nube formada por ángeles de Dios, por los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil y otro Ángel que era diferente a los demás, el cual también se encuentra en esta nube, el cual es este Ángel que encontramos aquí, que forma el cabello blanco o cabellera blanca del Señor aquí, en esta nube de ángeles que forman el rostro de Señor.

Ahora veamos lo que dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo con relación a esta nube formada por ángeles mensajeros, los ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil y el Ángel que era diferente a los demás. Dice:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? (¿A cual se refiere? A este Ángel que está aquí, que es el que forma el cabello blanco del Señor) Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello…”.

¿Quién tenía el Séptimo Sello? Ese Ángel que era diferente a los demás, el cual arrebató a nuestro hermano Branham y lo colocó en esa constelación de ángeles los cuales estaban en sus cuerpos teofánicos, y nuestro hermano Branham también fue arrebatado al cielo y colocado en esa constelación de ángeles también en su cuerpo teofánico. Dice:

“... lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo”.

Ahora, ¿por qué ha significado tanto este Séptimo Sello, el cual es el Séptimo Sello que tiene el Ángel que era diferente a los demás? Porque el Ángel que era diferente a los demás es el mismo Séptimo Sello, es el mismo Señor que descenderá del Cielo y estará manifestado en la Tierra en el cumplimiento de Su Venida, y estará haciendo el llamado final, el llamado del Séptimo Sello, o sea, el llamado de Cristo a Su pueblo, a Sus hijos, ese llamado de Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, donde dice con esa Voz de Trompeta:

“Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Es el mismo llamado que aparece en Tesalonicenses, capítulo 4, versos 13 en adelante, donde dice:

“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen (o sea, de los que han partido), para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.

Ahora vean cómo el Señor, el cual desciende del Cielo, es el que hace el llamado, el que viene con Voz de Mando, o sea, con Aclamación y con Voz de Arcángel y con Trompeta de Dios. Es el Ángel que era diferente a los demás, el cual es Cristo, el cual desciende del Cielo y trae Su Mensaje Final, trae Su llamado final para llamar y juntar a todos Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta, o sea, con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, revelando el misterio de Su Venida, revelando el misterio de Su Venida y de Su manifestación aquí en la Tierra en carne humana; y con esa revelación son llamados y juntados todos los escogidos de Dios y obtienen el conocimiento de todas estas cosas que están prometidas para suceder en este tiempo final.

Cristo hablando acerca del llamado o recogimiento de los escogidos de Dios para el tiempo final, dice en San Mateo, capítulo 24, versos 30 al 31:

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”.

Y aquí tenemos al Hijo del Hombre, el Ángel que era diferente a los demás, descendiendo del Cielo envuelto en una nube; ahí tenemos esa nube formada por ángeles donde está el Ángel que era diferente a los demás; ahí tenemos la señal del Hijo del Hombre mostrada en el cielo.

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Luego de esa manifestación encontramos que el Hijo del Hombre enviará Sus Ángeles, o sea, los ministerios de Moisés y Elías manifestados en la Tierra en carne humana para llevar a cabo el llamado, el recogimiento de todos los escogidos de Dios, dice:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos…”.

Esa Gran Voz de Trompeta con la cual vienen los Ángeles del Hijo del Hombre es la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino proclamando, revelando el misterio de la Venida de Cristo, revelando el misterio del Séptimo Sello, revelando el misterio de la Venida del Ángel que era diferente a los demás viniendo a la Tierra en carne humana, así como vinieron a la Tierra en carne humana los otros ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil, para poder tener sus ministerios aquí en la Tierra, y por medio de ellos Cristo en Espíritu Santo llamar y juntar a todos los escogidos de Dios de las diferentes edades.

Y ahora, para el Día Postrero, para el llamado de los escogidos de Dios, la Gran Voz de Trompeta o Trompeta de Dios, esa Gran Voz de Trompeta o Trompeta de Dios del Evangelio del Reino suena en la Edad de la Piedra Angular por medio de la manifestación del Ángel que era diferente a los demás en carne humana, en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; y Cristo en Espíritu Santo manifiesta los ministerios de Moisés y Elías en Su Ángel Mensajero, en un hombre de este tiempo final; y por medio de esos ministerios manifestados es escuchado el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando a todos los escogidos de Dios; ¿juntándolos dónde? En la Edad de la Piedra Angular.

Es la Voz de Cristo por medio de los ministerios de Moisés y Elías manifestados en carne humana en el Ángel del Señor Jesucristo. Es esta misma Voz de Cristo que fue escuchada por Juan el apóstol en el Día del Señor, como nos dice en Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, cuando dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.

¿Quién es el Alfa y Omega?, ¿quién es el primero y el último? Nuestro amado Señor Jesucristo. Es la Voz de Jesucristo en el Día Postrero (o sea, en el Día del Señor, que es el Día Postrero, o sea, el séptimo milenio) hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino y revelándonos el misterio de Su Venida; y con ese Mensaje llamándonos y juntándonos en la Edad de la Piedra Angular, y mostrándonos todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final, en el Día del Señor, o sea, en el séptimo milenio, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular; para así completarse el número de los escogidos de Dios, el número del Cuerpo Místico de Cristo, o sea, el número de los miembros de la Iglesia de Jesucristo, y poder Cristo hacer la intercesión hasta por el último de los escogidos; y luego salir del Trono de Intercesión y hacer Su reclamo en el Cielo de todo lo Él ha redimido con Su Sangre preciosa, y traer a vida nuevamente, traer a vida en cuerpos eternos a los muertos en Cristo, y a nosotros los que vivimos transformar nuestros cuerpos cuando los muertos en Cristo resuciten; y ahí entonces todos tendremos un cuerpo eterno y todos seremos a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo.

Y se cumplirán las Palabras de Cristo cuando dijo en San Juan [12:24]: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda; pero se cae en tierra y muere, mucho fruto lleva”, o sea, muchos granos de trigo iguales al grano de trigo que fue sembrado en tierra; y el grano de trigo que fue sembrado en tierra fue el Hijo del Hombre, Jesucristo, y ahora va a traer muchos hijos e hijas de Dios a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo.

Van a ser manifestados en la Tierra, en la adopción de los hijos e hijas de Dios, en la manifestación de los hijos e hijas de Dios van a ser manifestados en la Tierra muchos hijos e hijas de Dios con cuerpos eternos y espíritus teofánicos eternos también, todos a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo.

Ahora podemos ver la bendición tan grande que Dios nos ha dado con la Primera Venida de Cristo y Su muerte en la Cruz del Calvario, para poder Cristo traer hijos de Dios por medio de creación divina, con cuerpos teofánicos eternos y cuerpos físicos eternos también. Eso, vean ustedes, para el Día Postrero veremos a los hijos e hijas de Dios con cuerpos eternos cuando los muertos en Cristo resuciten en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seamos transformados.

Ahora, ¿quiénes serán los que serán transformados? Los que escucharon la Voz de Cristo en cada una de Sus edades, en cada una de esas siete edades de la Iglesia gentil, más los que estarán escuchando la Voz de Cristo en la Edad de la Piedra Angular.

Los que escucharon la Voz de Cristo en las edades pasadas fueron los que escucharon el Mensaje de Jesucristo por medio del mensajero de cada edad; y los que estarán escuchando el Mensaje de Cristo, de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino revelando el misterio de la Segunda Venida de Cristo, serán los que serán transformados en el Día Postrero, porque esos serán los que estarán escuchando esa Trompeta Final, que es la Trompeta del Evangelio del Reino revelando el misterio de Su Venida, y así dándonos la fe para ser transformados y raptados para el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular.

Así como para recibir el cuerpo eterno teofánico o espíritu teofánico eterno tuvimos que recibir, ver, entender y creer en la Primera Venida de Cristo, ahora para recibir el cuerpo físico todos los escogidos de Dios estarán viendo y creyendo en la Segunda Venida de Cristo, en adición a creer en la Primera Venida de Cristo; porque primero tienen que creer en la Primera Venida de Cristo, recibirlo como su Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo.

Y para el Día Postrero, en adición a eso, estarán creyendo en la Segunda Venida de Cristo, porque la estarán viendo, porque estarán viendo la Venida del Ángel que era diferente a los demás, de ese Ángel Fuerte el cual estará viniendo en carne humana manifestado en el Ángel Mensajero de Jesucristo en el cumplimiento de Su Venida, para con Gran Voz de Trompeta llamar y juntar a todos los escogidos de Dios y darles a conocer el misterio de Su Venida, darles a conocer el misterio de todas estas cosas que deben suceder pronto, en el Día Postrero.

Ahora, ¿por medio de quién estará hablándonos todas estas cosas que deben suceder pronto, en el Día Postrero? Eso es muy importante saberlo, porque en las siete edades o etapas de la Iglesia gentil la Voz de Cristo fue escuchada por medio de los mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil, porque siempre Dios ha obrado por medio de un hombre del tiempo en donde Él lleva a cabo Su Obra y ha hablado por medio de ese hombre en el tiempo correspondiente.

Por medio de San Pablo habló y por medio de cada uno de los siete ángeles mensajeros habló en cada una de las edades, y así fue como las ovejas de Cristo escucharon la Voz del Buen Pastor, fueron llamadas y fueron juntadas en el Redil del Señor, que es la Iglesia del Señor Jesucristo; y las últimas ovejas del Señor Jesucristo será llamadas y juntadas en el Día Postrero en el Redil del Señor, o sea, en la Iglesia del Señor Jesucristo, en la Edad de la Piedra Angular; y el llamado para las ovejas del Señor del Día Postrero es el llamado del Séptimo Sello, o sea, es el llamado del Señor Jesucristo velado y revelado en Su Ángel Mensajero en la Edad de la Piedra Angular, hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta todas estas cosas que deben suceder pronto, hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino todas las cosas que deben suceder en la Dispensación del Reino y en la Edad de la Piedra Angular, en el Día Postrero, o sea, en el séptimo milenio.

Ahora, ¿por medio de quién es que estaremos escuchando esta Voz? Por medio de Su Ángel Mensajero, pues en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6 en adelante, dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

¿Por medio de quién muestra las cosas que deben suceder pronto? Por medio de Su Ángel Mensajero. Por medio de Su Ángel Mensajero, el Séptimo Sello..., que es Cristo en el Día Postrero viniendo a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular y velándose y revelándose por medio de Su Ángel Mensajero, vean ustedes, por medio de Su Ángel Mensajero estaría dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, las cuales Él prometió en Apocalipsis, capítulo 4, que nos daría a conocer; y en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, Cristo reconfirma que Él ha enviado a Su Ángel, y dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Ahora, podemos ver que es por medio de Su Ángel Mensajero que son dadas a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y por medio de Su Ángel Mensajero es que obtenemos el conocimiento de todas estas cosas que deben suceder, de todos estos misterios proféticos que deben ser cumplidos en este tiempo final, para así nosotros escuchar Su Voz y ser llamados y juntados en la Edad de la Piedra Angular, ser recogidos en el Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia de Jesucristo, que es el Redil del Señor Jesucristo para Sus ovejas de edad en edad, y así es para este tiempo final.

Las últimas ovejas que Él llama y junta se encuentran en el Día Postrero viviendo, y son llamadas y juntadas con ese Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino; y todo eso se cumple en la América Latina y el Caribe, así como cada edad de la Iglesia gentil tuvo un territorio donde se cumplió y donde Dios se manifestó por medio del ángel mensajero de cada edad.

Y ahora, las ovejas del Día Postrero que son llamadas y juntadas son los latinoamericanos y caribeños escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Hay algunos latinoamericanos y caribeños que han viajado a otras naciones buscando mejores condiciones de vida y mejores condiciones en todos los sentidos, pero si tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero son escogidos de Dios y hasta ellos llegará el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta, llegará el Mensaje de Cristo dándoles a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y dondequiera que se encuentre, al escuchar ese Mensaje dirá: “Esto era lo que yo estaba esperando”. Lo mismo que dicen las ovejas del Señor Jesucristo que estarán en la América Latina y el Caribe escuchando Su Voz en el Día Postrero y obteniendo el conocimiento de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Es la Voz de Cristo representada en una Gran Voz de Trompeta, porque es un Mensaje dispensacional; al ser un Mensaje dispensacional es un Mensaje mayor.

¿Saben cuántos Mensajes dispensacionales Dios tendría en medio de la raza humana, Dios manifestaría en medio de los seres humanos? Solamente siete Mensajes dispensacionales, y por consiguiente solamente tendría siete profetas mensajeros dispensacionales, y por consiguiente tendría siete dispensaciones.

• Y la primera dispensación fue la Dispensación de la Inocencia, su mensajero fue el profeta Adán, su Mensaje fue el Mensaje de la Inocencia.

• La segunda dispensación fue la Dispensación de la Conciencia, su profeta mensajero fue Set, y el Mensaje fue el Mensaje de la Conciencia.

• Y luego vino la tercera dispensación que fue la Dispensación del Gobierno Humano, su profeta mensajero fue Noé, el Mensaje fue el Mensaje del Gobierno Humano.

• La cuarta dispensación fue la Dispensación de la Promesa, su profeta mensajero fue el profeta y patriarca Abraham, su Mensaje fue el Mensaje de la Promesa.

• Luego la quinta dispensación fue la Dispensación de la Ley, su profeta mensajero fue Moisés, su Mensaje fue el Mensaje de la Ley.

• Y la sexta dispensación fue la Dispensación de la Gracia, su mensajero fue Jesús, su Mensaje es el Mensaje de la Gracia.

• Y la séptima dispensación es la Dispensación del Reino, su Mensaje es el Mensaje del Evangelio del Reino y su profeta mensajero es el Ángel del Señor Jesucristo.

Ahora, podemos ver cómo para este tiempo final, así como se entrelazó la Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley cuando apareció Jesús al final de la Dispensación de la Ley, ahora en este tiempo final en el cual nosotros estamos viviendo se entrelaza la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, con la Venida del Ángel de Jesucristo, en donde Jesucristo estará manifestado llevando a cabo la Obra de introducción a la Dispensación del Reino, en donde llama con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino a todos los hijos e hijas de Dios a la Dispensación del Reino, para así obtener la revelación de la Segunda Venida de Cristo.

La revelación que estaba oculta en la mente de Dios y que ningún hombre podía descubrir ese misterio, para este tiempo final la Voz de Cristo hablándonos por medio de Su Ángel Mensajero, en la manifestación de Cristo en Su Ángel Mensajero, estará hablándonos este misterio, estará abriéndonos este misterio y así nos estará dando la fe, la revelación de la Segunda Venida de Cristo, para ser transformados y raptados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo en este tiempo final, que es el Día Postrero o séptimo milenio o Día del Señor, si le añadimos al calendario los años de atraso que tiene.

Un día delante del Señor es para los seres humanos como mil años, nos dice el apóstol San Pedro en Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 8; y también lo dice el profeta Moisés en el Salmo 90 y verso 4.

Ahora, podemos ver el tiempo en que estamos viviendo y podemos comprender lo que es el llamado del Séptimo Sello. El Séptimo Sello siendo Cristo en Su Segunda Venida es el llamado de Cristo en Su Segunda Venida, es el llamado de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, es el llamado de la Trompeta de Dios, es el llamado de la Voz de Arcángel, es el llamado de Cristo para los escogidos de Dios dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final, en la introducción del glorioso séptimo milenio; el cual, si le añadimos al calendario los años de atraso que tiene, ya ha comenzado el séptimo milenio y se encuentra en su primer siglo, y se encuentra en el primer tercio del primer siglo del séptimo milenio, que será también el siglo XXI.

Se encuentra ya el pueblo en el siglo XXI, si le añadimos al calendario los años de atraso que tiene; y por consiguiente se encuentra el pueblo ya en el séptimo milenio, en la introducción al séptimo milenio y la introducción al glorioso Reino de nuestro amado Señor Jesucristo.

Ahora, vean que es el Séptimo Sello el que hace la introducción al Milenio y al glorioso Reino Milenial; es Cristo, el Ángel que era diferente a los demás, manifestado en carne humana en el Ángel Mensajero de Jesucristo, el que hace la introducción al séptimo milenio y al glorioso Reino Milenial con el ministerio que manifiesta a través de Su Ángel Mensajero; o sea que el ministerio del Ángel que era diferente a los demás es la introducción al séptimo milenio y al glorioso Reino Milenial. Todo eso lo hace el Séptimo Sello, que es la Venida del Ángel que era diferente a los demás, manifestado en el Día Postrero.

Vean, en la página 464 y 465 del mensaje de Los Sellos, dice el precursor:

“139. Al final de este Séptimo Sello es el fin de la edad de la Iglesia; es el fin del Séptimo Sello, es el fin de las Trompetas, es el fin de las Copas y aun es el fin de la entrada al Milenio. Todo eso es contenido en el Séptimo Sello”.

Vean todas las cosas que están contenidas en el Séptimo Sello. Es que el Séptimo Sello es la Venida del Ángel que era diferente a los demás, que es Cristo viniendo en el Día Postrero velado y revelado en Su Ángel Mensajero hablándonos con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, hablándonos ese Mensaje a través de Su Ángel Mensajero, que es el profeta mensajero de la Dispensación del Reino.

Por lo tanto, Cristo no puede venir en un ángel mensajero de las siete edades de la Iglesia gentil predicándonos el Mensaje del Evangelio del Reino porque ninguno de ellos fue predicador del Mensaje del Evangelio del Reino, porque ninguno de ellos fue el mensajero de la Dispensación del Reino.

Tiene que ser por medio del mensajero de la Dispensación del Reino, que es el séptimo profeta mensajero dispensacional, para la séptima dispensación, que es la Dispensación del Reino; y por medio de ese profeta es que Cristo, el Ángel que era diferente a los demás, viene manifestado en carne humana dándonos a conocer todas estas cosas.

¿Con qué nos da a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto? Con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, porque ese Mensaje gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Así es como viene para todos los escogidos de Dios el llamado del Séptimo Sello. El Séptimo Sello es Cristo en Su Segunda Venida en medio de Su Iglesia gentil manifestado; es el Ángel que era diferente a los demás, el cual se encuentra aquí, en esta nube formada por ángeles, y el cual forma la cabellera blanca del rostro del Señor que está formado por esta nube.

Hemos visto lo que es el llamado del Séptimo Sello: es el llamado de Jesucristo, el Ángel que era diferente a los demás, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, velándose y revelándose en y a través de Su Ángel Mensajero, y hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino y revelándonos el misterio de Su Venida en Su Ángel Mensajero a Su pueblo, a Su Iglesia, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, en medio de los latinoamericanos y caribeños.

Pero ese Ángel no es el Señor Jesucristo, tampoco es Moisés y tampoco es Elías; pero los ministerios de Moisés por segunda vez, de Jesús por segunda vez y de Elías por quinta vez, estarán manifestados en él; porque el Ángel que era diferente a los demás (el cual es Cristo) estará manifestado en Su Ángel Mensajero y estará operando esos tres grandes ministerios en Su Ángel Mensajero.

Esos son los tres grandes ministerios prometidos para ser manifestados en el Día Postrero, en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Donde esté el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre ahí también estará el cumplimiento de la Venida de los Ángeles del Hijo del Hombre, que es la Venida de los ministerios de los Dos Olivos, la Venida de los ministerios de Moisés y Elías manifestados en un hombre de este tiempo final; ahí también estará el ministerio de Jesús manifestado en ese mismo hombre de este tiempo final, y ese hombre será el Ángel del Señor Jesucristo, que viene en el Día Postrero enviado por Cristo para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. (Apocalipsis, capítulo 22 y verso 16).

“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. (...) Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”. Dice así Apocalipsis, capítulo 22, verso 17.

Aquí tenemos la última oportunidad que tiene todo ser humano aquí en la Tierra, y sobre todo en la América Latina y el Caribe, donde es llevado a cabo el llamado del Séptimo Sello, el llamado de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero.

Hemos visto el llamado del Séptimo Sello, el llamado de Cristo a todos los escogidos de Dios, a todos los que tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero; porque el Hijo del Hombre enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta, y juntarán a Sus escogidos; para eso es la manifestación del Ángel que era diferente a los demás, de Cristo a través de Su Ángel Mensajero; y para eso es la manifestación de los ministerios de los Ángeles del Hijo del Hombre, o sea, los ministerios de Moisés y Elías y Jesús en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo, siendo operados estos ministerios por el Ángel que era diferente a los demás, que es Cristo en Espíritu Santo, Cristo en Su cuerpo teofánico manifestado en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y así llamándonos y juntándonos en el Día Postrero, en el Cuerpo Místico de Cristo, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular y en la Dispensación del Reino.

“EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”. Ese es el llamado a los escogidos de Dios en el Día Postrero, porque es el llamado de Jesucristo por medio de Su Ángel Mensajero a todos los escogidos de Dios, los cuales tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Así como Asia Menor tuvo muchos escogidos en la primera edad, en el tiempo de San Pablo; luego Francia tuvo muchos escogidos también en el tiempo de Ireneo; luego Francia y Hungría tuvieron escogidos también en el tiempo de Martin (en la tercera edad); luego Irlanda y Escocia tuvo muchos escogidos en el tiempo de Colombo, en la cuarta edad de la Iglesia gentil; luego Alemania tuvo muchos escogidos en el tiempo de Lutero, los cuales escucharon la Voz de Cristo por medio de Lutero; luego Inglaterra tuvo muchos escogidos en el tiempo de Wesley, los cuales escucharon la Voz de Cristo por medio de Juan Wesley; luego Norteamérica tuvo muchos escogidos en el tiempo del reverendo William Branham, precursor de la Segunda Venida de Cristo, el cual vino con el espíritu y virtud de Elías precursando la Segunda Venida de Cristo, los cuales fueron llamados y juntados.

Y ahora ¿cuál es el territorio que tiene muchos escogidos de Dios, que tiene los escogidos de Dios que estarán escuchando el llamado final de Cristo, el llamado de la Gran Voz de Trompeta juntando a todos los escogidos de Dios? Es la América Latina y el Caribe, el continente, el territorio que tiene muchos escogidos de Dios en su territorio, los cuales en este Día Postrero estarían siendo llamados y juntados por la Voz de Cristo a través de Su Ángel Mensajero.

Y al escuchar la Voz de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero el entendimiento es abierto, el corazón es abierto, y entonces comienzan a comprender todas estas Escrituras correspondientes al Día Postrero, que son abiertas por Jesucristo a través de Su Ángel Mensajero; y ahí es que el alma de la persona despierta a la realidad del Programa Divino correspondiente a este tiempo final para la América Latina y el Caribe y sus habitantes; y desde lo profundo de su alma el escogido dice: “Esto sí que yo lo entiendo, esto era lo que yo estaba esperando”.

Y así es como se identifica cada escogido de Dios con Cristo y Su Voz, Su Mensaje, llamando a Sus escogidos en el Día Postrero; y ese llamado le suena familiar acá en lo profundo de su alma, y así es como Cristo despierta el alma de Sus hijos, que estaba dormida dentro allá de su cuerpo.

Es tiempo de que los hijos de Dios estén despiertos, porque estamos en el Día Postrero; por lo cual dice la Escritura: “Despiértate, tú que duermes, levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”. Así dice en Efesios, capítulo 5, verso 14. Y esto lo está citando San Pablo de lo que fue dicho por Dios a través del profeta Isaías en el capítulo 60, verso 1 en adelante.

Y ahora San Pablo toma esa profecía y la usa para llamar a los hijos e hijas de Dios de la primera edad de la Iglesia gentil, despertarlos allá en lo profundo de sus almas, despertarlos al día que les ha tocado vivir, a la edad que les ha tocado vivir y a la dispensación que les ha tocado vivir, para que escuchen la Voz de Cristo por medio de San Pablo y sean llamados y juntados los escogidos de Dios de la primera edad de la Iglesia gentil.

Para ser llamados y juntados tienen que despertar, y la persona tiene que despertar allá en su alma; porque el alma de los seres humanos está dormida y tiene que despertar a la realidad del Programa de Dios. Son los hijos e hijas de Dios los que despiertan en la edad que les toca vivir cuando la Voz de Cristo los llama como llamó a Lázaro, allá cuando Lázaro estaba dormido o muerto su cuerpo físico, pero él estaba dormido porque los santos no mueren sino que duermen; y cuando Cristo lo llamó, Lázaro despertó del sueño de la muerte y se levantó y caminó hacia afuera de la cueva.

Los seres humanos están encuevados en sus propias ideas y en sus propias formas de vida ignorando el Programa Divino, pero por medio de la Voz de Cristo clamando, llamando a Sus hijos con esa Voz fuerte y poderosa por medio del mensajero de la edad correspondiente al tiempo en que los hijos e hijas de Dios viven, los hijos e hijas de Dios allá en su alma escuchan esa Voz y despiertan allá en lo profundo de su alma, y despiertan así a la realidad del Programa de Dios y descubren que son hijos de Dios y no lo sabían.

Algunas personas se han preguntado: “¿Quiénes serán los escogidos de Dios, quiénes son los hijos de Dios?”. Y muchas veces esas mismas personas son hijos o hijas de Dios y no lo saben, pero cuando escuchan la Voz de Cristo para la edad que les toca vivir y abren su alma y Cristo les abre las Escrituras y reciben esa Palabra, entonces claman y dicen: “¡Yo soy un hijo o una hija de Dios y no lo sabía!”.

Pero cuando lo sabe, cuando descubre que es una hija o un hijo de Dios, entonces se mantiene escuchando la Voz de Cristo todos los días de su vida. Y Cristo dijo1:

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.

Vamos a estar donde Jesucristo está. Él viene por nosotros para llevarnos a la Casa de nuestro Padre celestial y estar en esa gran fiesta de la Cena de las Bodas del Cordero, que durará tres años y medio; y luego regresaremos a la Tierra de nuevo pero con cuerpos eternos, para el glorioso Reino Milenial de Cristo, donde ya no estaremos como estamos en estos cuerpos mortales; algunos están como oficinistas, otros están como obreros de la construcción, otros están como conductores de camiones o de diferentes vehículos de transporte público, otros están trabajando en la agricultura, otros están trabajando en una cosa o en otra cosa, pero en el glorioso Reino Milenial estaremos como reyes y sacerdotes con Cristo en ese tiempo que está señalado como la luna de miel de Cristo con Su Iglesia, que es Su Esposa.

Ahora vean, la posición nuestra cambiará también, será una nueva posición en el glorioso Reino de Cristo; así como también nuestro cuerpo será cambiado en este Día Postrero, tendremos un nuevo cuerpo; y también tendremos una nueva posición en este planeta Tierra: la posición de reyes y sacerdotes en el Reino de Dios.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de “EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”, o sea del llamado de Cristo, el Ángel que era diferente a los demás, manifestado en Su Ángel Mensajero llamando y juntando a todos Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino.

“EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”.

¿Y dónde estarían y dónde están los que escucharían ese llamado del Séptimo Sello, ese llamado de la Gran Voz de Trompeta en el Día Postrero? Aquí estamos en este tiempo final, en la América Latina y el Caribe, escuchando el llamado del Séptimo Sello, el llamado de Jesucristo, el llamado de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; este llamado de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero dándonos a conocer las cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto se complete el número de los escogidos de Dios, y pronto los muertos en Cristo resuciten y nosotros los que vivimos seamos transformados, y seamos llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, amados amigos y hermanos presentes, y los que estén a través de la línea telefónica o de internet; pasen todos muy buenas noches, para continuar y finalizar nuestra parte en esta noche dándole gracias a Cristo por EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO a los escogidos de Dios en este Día Postrero, en la América Latina y el Caribe; llamado que llegará a todos los escogidos de Dios dondequiera que se encuentren; y aun si han viajado a otras naciones fuera de la América Latina y el Caribe, hasta allá les llegará el llamado del Séptimo Sello.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

“EL LLAMADO DEL SÉPTIMO SELLO”.

[Revisión noviembre 2018]

1 San Juan 14:2-3

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter