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Muy buenos días, amados hermanos y amigos presentes. Es para mí una bendición muy grande estar aquí en Venado, lugar que Bermúdez y yo visitamos en el mil novecientos setenta y... ¿cuánto, Miguel? 1971; y veintisiete años después estamos de nuevo aquí. También habíamos venido hace algún… de uno a tres años también por aquí.

Y para mí es de grande bendición estar nuevamente aquí en Venado, de San Luis de Potosí, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios bajo el tema: “LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO”.

Para lo cual quiero leer en San Juan, capítulo 8, y también Apocalipsis, capítulo 8. Vamos a ver aquí: San Juan, capítulo 8, verso 12 en adelante, dice:

“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy.

Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre.

Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.

Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Cristo se identifica como la Luz del mundo en este pasaje que hemos leído, porque la Luz siempre es la manifestación de la Palabra correspondiente a cada edad o dispensación. No hay Luz excepto por la Palabra de Dios correspondiente a cada edad y a cada dispensación.

El precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo en el libro de Citas, página 120, verso 1065:

1065 - “Él era la Luz vindicada de ese día. ¿Ve? Pero hay más Palabra para ser vindicada. Él tiene que vindicar más Palabra. Y cuando la última Palabra sea vindicada, entonces la muerte es sorbida con victoria y los muertos en Cristo se levantarán, y entrará el Milenio”.

Aquí tenemos la promesa de más Luz para el Día Postrero, en donde esa Luz, esa Palabra que será vindicada, al ser vindicada será la Luz del mundo para la raza humana para el glorioso séptimo milenio y Reino Milenial.

Vean ustedes, la Palabra prometida de la Venida del Mesías dos mil años atrás, al ser cumplida esa promesa en carne humana en la persona de Jesús, ¿fue qué? La Luz del mundo. Y el que siguió esa Palabra hecha carne estaba siguiendo la Luz del mundo; porque la Palabra hecha carne, cumplida, para cada edad o para cada dispensación, es la Luz de esa edad o de esa dispensación.

Y la Escritura nos dice: “En el principio era el Verbo (o sea, la Palabra), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios”. (San Juan, capítulo 1, verso 1 en adelante).

Y el verso 14 dice: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.

Ahora vean ustedes cómo la Palabra se hizo carne y vino a ser (¿qué?) la Luz del mundo. Él dijo1: “Yo soy la Luz del mundo; y el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la Luz de la vida”. Y vean cómo Cristo, la Palabra, la Luz de la vida, al ser manifestado es la Luz de todo ser humano.

Ahora, miren aquí lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo2:

1428 - “Y esta Luz de la tarde… Por supuesto, la gran Luz vendrá cuando Jesús mismo será manifiesto aquí en la Tierra, o arriba en los cielos, llevándose a Su Novia, y entonces el Milenio comenzará. Pero tenemos uno de los tiempos más terribles por lo cual pasar, que alguna vez haya estado ante los seres humanos”.

Ahora vean ustedes cómo la gran Luz que vendrá será la Venida del Señor; y esa es la Palabra, más Palabra que tiene que ser vindicada, o sea, cumplida en carne humana. Y cuando la última Palabra sea vindicada o sea cumplida en carne humana, entonces vendrá la resurrección de los muertos y la transformación de nosotros los que vivimos; y esa última Palabra que tiene que ser vindicada, confirmada, manifestada en carne humana, es la Segunda Venida de Cristo.

Ahora, nosotros necesitamos comprender este misterio, porque si no comprendemos este misterio…, nuestro hermano Branham dijo que todo sería tan sencillo que si no vigilamos nos pasará por encima y ni nos daremos cuenta del cumplimiento del Séptimo Sello, o sea, el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo; porque el Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo.

Apocalipsis, capítulo 8, verso 1, dice de la siguiente manera; quiero leer:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora”.

Ahora, vean ustedes, ese misterio contenido en el Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo; y dice nuestro hermano Branham, el precursor de la Segunda Venida de Cristo…, vamos a ver lo que dice en la página 119 del libro de Citas en español, verso 1058:

1058 - “Tal vez sea que estoy construyendo una plataforma para que alguien más suba en ella. Tal vez yo sea llevado antes de ese tiempo. /Pero yo creo que estamos tan cerca que yo no me moriré de edad avanzada (o sea, ‘no moriré de viejo’). Y siendo de cincuenta y cuatro (54) años, no me moriré viejo hasta que Él esté aquí”.

¿Hasta que quién esté aquí? Hasta que el Séptimo Sello, Cristo en Su Segunda Venida, esté aquí; o sea, hasta que esté Cristo aquí cumpliendo Su Venida, cumpliendo el Séptimo Sello.

“A menos que sea disparado, asesinado o alguna otra cosa, de algún modo muerto, pero no por la edad avanzada hasta que Él venga (o sea, ‘no moriré de viejo sin que Él esté aquí’)”.

En la actualidad nuestro hermano Branham, el cual nació en 1909, en la actualidad tendría 89 años de edad. Ya para esa edad la mayor parte de los seres humanos han partido. Son pocos los que pasan de 70 años. Los que llegan a 80 años —la Escritura dice— son los más fuertes3.

Y ahora, él dice que no morirá de viejo hasta que Él esté aquí. Ahora vean lo que a continuación dice:

“… pero no por la edad avanzada hasta que Él venga. Tal vez yo no lo haré pero este mensaje introducirá a Jesucristo al mundo”.

Por lo tanto, este Mensaje de nuestro hermano Branham, con el cual precursó la Segunda Venida de Cristo, estará presente dando testimonio de lo que es la Segunda Venida de Cristo en este planeta Tierra en el Día Postrero. Por lo tanto, lo que dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo lo estará usando el precursado para mostrarle al pueblo lo que fue prometido que sería la Venida del Señor, que sería el Séptimo Sello siendo cumplido.

Y ahora vayamos a lo que dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo que será la Segunda Venida de Cristo; porque como el precursor dijo, así tiene que ser. Miren, dice:

“‘Así como Juan el Bautista fue enviado como precursor a la Primera Venida, así este Mensaje será precursor de la Segunda Venida’. Y Juan dijo: ‘He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo’. Así es que será paralelo en todo. Y yo sé que será (él sabe que será así).”

Ahora, ¿qué es la Venida del Señor?, ¿qué es lo que él estaba precursando como la Venida de Cristo? Él dijo que él estaba precursando la Venida de la Palabra.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Éste era en el principio con Dios”.

San Juan, capítulo 1, verso 1 en adelante. Y el verso 14 dice:

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros…”.

Y ahora, cuando se hizo el Verbo carne se cumplió la Primera Venida de Cristo.

Ahora, ¿qué es el Séptimo Sello? Vamos a ver este misterio aquí, tanto del Séptimo Sello como de la Venida del Señor, porque ambas son la misma cosa.

En la página 469 del libro de Los Sellos en español dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo…, hablando acerca de esta nube, que apareció en los cielos de Arizona en febrero 28 de 1963, la cual para la ciencia es una nube misteriosa porque apareció a 26 millas de altura, con un tamaño de 30 millas4 de ancho; o sea, era una nube gigante a una altura en donde no se pueden formar nubes porque no hay humedad.

Y ahora, vean, esta nube si la tornamos hacia la derecha forma el rostro del Señor.

Y ahora vamos a ver qué en realidad es el misterio de esta nube. En la página 469 del libro de Los Sellos en español dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo, nuestro amado hermano Branham:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo”.

El Séptimo Sello, ¿quién lo tiene? Lo tiene el Ángel que era diferente a los demás, que se encuentra en esta nube, el cual levantó a nuestro hermano Branham y lo colocó en esta nube también. Estaban todos allí en cuerpos teofánicos, pues allí estaban los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil (incluyendo a nuestro hermano Branham), y había otro Ángel diferente a los demás. Ese Ángel que era diferente a los demás era el que tenía el Séptimo Sello.

Ahora, hemos visto que el Séptimo Sello es ese Ángel de los ocho ángeles que están en esa nube, porque están los siete ángeles de las siete edades de la Iglesia gentil y otro Ángel que es diferente a los demás. Y el misterio del Séptimo Sello, ¿cuál es? El misterio del Séptimo Sello es el misterio de ese Ángel que era diferente a los demás.

Y ahora, vean ustedes cómo dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que vendrá ese Séptimo Sello, que es la Venida del Señor, la Venida de ese Ángel que era diferente a los demás. Página 472 del libro de Los Sellos, dice:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello) (o sea, el séptimo)… Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece será algo completamente secreto, según la Biblia. Pero antes de conocer eso… Recuerden Apocalipsis 10:1-7: que al fin del Mensaje del séptimo ángel TODOS los misterios de Dios serían conocidos. Estamos en el tiempo del fin —la apertura del Séptimo Sello.

165. El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: ‘Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas’, en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡La hora está a la mano! ¡Aquí estamos! ¡Oh hermano!”.

¿Cómo viene el Séptimo Sello, o sea, la Segunda Venida de Cristo siendo cumplida? Viene como vino Juan el Bautista y viene como el nacimiento de nuestro Señor allá en Belén de Judea en un establo. Viene como vino Juan el Bautista porque el Séptimo Sello, que es la Venida del Hijo del Hombre, viene con Sus Ángeles; y Sus Ángeles son los ministerios de Moisés y Elías, los Dos Olivos. Y por cuanto viene con los ministerios de Sus Ángeles, viene con Moisés (que es uno de los Olivos) y viene con Elías (que es el otro de los Olivos); y Elías viniendo con el Hijo del Hombre en el Día Postrero, eso es el ministerio de Elías en su quinta manifestación.

Así viene el Séptimo Sello: viene como Juan el Bautista y viene como el nacimiento de Jesús; porque viene el Séptimo Sello, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles en el Día Postrero.

Y ahora, vean ustedes que todo será en una forma tan sencilla, tan humilde, que si no vigilamos nos pasará por encima el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en el Día Postrero.

Y ahora, ¿qué es la Venida de Elías para predicarle al pueblo hebreo? En la página 399 del libro de Los Sellos en español, le hacen la pregunta número 11 acerca del Elías que les predicará a los hebreos, el cual será uno de los Dos Olivos, será la quinta manifestación del ministerio de Elías en la Tierra; le preguntan:

“11. El Elías que viene a predicar a los judíos, ¿es el verdadero Elías que estuvo en los días de Achab, o será solamente el espíritu de Elías en otro hombre?

(Y la contestación fue):

[94]. Yo he pensado que será un hombre de este tiempo ungido con ese espíritu (¿Un hombre de qué tiempo? De este tiempo, ungido con ese espíritu); porque allá, cuando Elías ya había subido y Eliseo se encontró con los hijos de los profetas, ellos dijeron: ‘El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo’. Es que Eliseo obró igual a Elías”.

Que Dios ayude a todos Sus hijos en este tiempo final para en este tiempo final ver el ministerio de Elías, el cual estuvo manifestado en Elías Tisbita, luego en Eliseo, luego en Juan el Bautista por tercera ocasión, luego en el reverendo William Branham por cuarta ocasión; que Dios nos permita ver el ministerio de Elías por quinta ocasión en este Día Postrero: en un hombre de este tiempo final. Esa es la promesa: [94]. Yo he pensado que será un hombre de este tiempo ungido con ese espíritu…”.

Porque el Espíritu de Dios estará en ese hombre manifestando el ministerio de Elías por quinta ocasión, como estuvo en el reverendo William Branham el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo manifestando el ministerio de Elías por cuarta ocasión.

Y estuvo en Juan el Bautista; del cual el Arcángel Gabriel dijo que sería lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre, y manifestó el ministerio de Elías por tercera ocasión.

Y así sucedió también en Eliseo: fue el Espíritu de Dios manifestado en Eliseo el que lo ungió con el ministerio de Elías en su segunda manifestación en una doble porción.

Los hijos de los profetas cuando vieron a Eliseo haciendo lo mismo que había hecho Elías (o sea, abriendo el Jordán y pasando en seco) dijeron: “El Espíritu de Elías ha reposado sobre Eliseo”.

Que Dios permita a todos los hijos e hijas de Dios ver a Elías por quinta ocasión abriendo el Séptimo Sello. Así como lo vimos abriendo los seis Sellos de Apocalipsis, que lo veamos en el Día Postrero manifestado de nuevo, abriendo el Séptimo Sello, que es el Sello que faltaba de ser abierto.

Y ahora, cuando lo veamos podamos decir: “El espíritu de Elías ha reposado sobre un hombre de este tiempo”, y lo podamos señalar.

No será Elías Tisbita, el que vivió cientos o miles de años atrás, sino que será un hombre de este tiempo ungido con ese espíritu, porque tendrá el Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, el cual operará en él el ministerio de Elías por quinta ocasión.

Y ahora, ¿por qué habla nuestro hermano Branham de Elías y habla de Moisés también? Porque él es el precursor de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida del Hijo del Hombre; y el Hijo del Hombre viene (¿con quién?) con Sus Ángeles, y Sus Ángeles son Moisés y Elías. Tiene que hablar entonces de Jesús, de Moisés y de Elías, porque está precursando la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Y ahora, ¿quién será Moisés y quién será Elías? En el mensaje de Los Sellos, página 301 a la 302, dice:

“106. Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a librar al mundo antes del diluvio, Él mandó un águila (recuerden, un águila representa un profeta; ese águila fue ¿quién? Noé). Cuando decidió librar a Israel, también mandó un águila (¿quién fue? Moisés). ¿No cree usted que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este Mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a un ángel? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía usted que aquel mensajero era un profeta? ¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis 22:9 para ver si no fue un águila. Él era un ángel, un mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan completamente este libro de Apocalipsis. Ahora veamos lo que Juan vio:

‘Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Y él (el ángel) me dijo: Mira que no lo hagas (ningún verdadero profeta recibiría adoración, o mensajero cualquiera): porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios’.

Apocalipsis 22:8-9

107. Ahora, el Libro era tan importante, y es la Palabra de Dios. ¡Cuidado! Cuando la Palabra de Dios es revelada, tiene que ser traída por el profeta, porque solamente a él llega la Palabra de Dios”.

Cuando el pueblo está esperando la revelación de parte de Dios, tiene que estar esperando entonces que Dios envíe un profeta, porque a un profeta es que viene la revelación de Dios y por medio de ese profeta es que viene la revelación al pueblo de Dios.

Ninguna persona puede decir: “Yo tengo la revelación de Dios, Cristo me ha dado la revelación de tal misterio (por ejemplo, del Séptimo Sello)”. ¿Por qué? Porque la revelación tiene que venir a un profeta.

Y la revelación, vean ustedes, de los seis Sellos anteriores, vino al séptimo ángel mensajero, el profeta enviado por Dios con el ministerio de Elías por cuarta ocasión. Y para venir la revelación del Séptimo Sello, tiene que venir por medio de un profeta también; y solamente hay un profeta prometido para el Día Postrero, y es el último profeta prometido en la Biblia de todos los profetas que Dios enviaría a la raza humana. Y decir que es el último profeta, eso conlleva el cumplimiento de un sinnúmero de profecías que hablan del Día Postrero.

Es el profeta de la última dispensación, o sea, de la Dispensación del Reino, y es el profeta con el último Mensaje de Dios, con el Mensaje del Evangelio del Reino, y es el profeta de la Edad de la Piedra Angular, mensajero de la Edad de la Piedra Angular, y ese es ese Ángel de Jesucristo que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis.

Vean, vino mostrándole a Juan todas las cosas que iban a suceder; porque eso es lo que hacen los profetas de Dios: reciben la revelación de las cosas que han de suceder y luego la dan al pueblo de Dios. Por eso, vean ustedes, viene revelando las cosas que han de suceder, viene profetizando las cosas que han de suceder.

Por eso es que la Escritura identifica el libro del Apocalipsis como el libro profético el cual, al ser leído y guardado su contenido, el que lo lee y lo oye y lo guarda es bienaventurado. ¿Por qué? Porque es un libro profético. Apocalipsis, capítulo 1, verso 1 al 3, dice:

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan (y hemos visto quién es ese Ángel: es un profeta, dice el reverendo William Branham),

que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”.

Vean, es bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de esta profecía, porque esto es un libro profético; este libro contiene las profecías de todas las cosas que han de suceder, y está en este libro toda profecía correspondiente al Día Postrero y a los días de la Dispensación de la Gracia; todas esas profecías están condensadas o resumidas aquí en este libro de Apocalipsis.

Por eso dice: “El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”, porque el Espíritu Santo estaría hablando de edad en edad por medio de los ángeles mensajeros de cada edad; y escuchar al ángel mensajero en cada edad, los que vivían en ese tiempo de esa edad, era estar escuchando al Espíritu Santo, el cual estaba manifestado en el ángel mensajero de cada edad. Y para el Día Postrero encontramos que todo esto estaba ocurriendo.

La primera edad se cumplió en Asia Menor, donde estuvo el Espíritu Santo hablándole a Su pueblo, a Su Iglesia; estuvo dando testimonio de las cosas que tenían que ser dadas a conocer en aquel tiempo, las cuales fueron dadas a conocer por San Pablo; y escuchar a San Pablo era escuchar al Espíritu Santo (el que estaba en él) dando a conocer esas cosas correspondientes a esa edad primera. San Pablo decía5: “No vivo ya yo, vive Cristo en mí”.

Y ahora, escuchar a alguno de los ángeles mensajeros en la edad en que ellos fueron enviados era estar escuchando al Espíritu Santo en esa edad; pues Cristo dijo en San Juan, capítulo 10, que Él estaría hablando. Dice San Juan, capítulo 10, verso 14 al 16:

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.

¿Cómo escucharían la Voz de Cristo, la Voz del Buen Pastor, Sus ovejas, si Cristo murió, resucitó y ascendió al Cielo y se sentó a la diestra de Dios? ¿Cómo va a llamar ahora a Sus ovejas, Sus hijos? Por medio de Su manifestación en Espíritu Santo en el ángel mensajero de cada edad; por medio de cada ángel mensajero estuvo hablando y estuvo llamando y juntando Sus ovejas en cada edad.

Por eso la primera edad se cumplió en Asia Menor, y su mensajero fue San Pablo; la segunda se cumplió en Francia, y su mensajero fue Ireneo; la tercera se cumplió en Francia y en Hungría, y su mensajero fue Martin; la cuarta se cumplió en Irlanda y en Escocia, y su mensajero fue Colombo; la quinta se cumplió en Alemania, y su mensajero fue Lutero; la sexta se cumplió en Inglaterra, y su mensajero fue Wesley; la séptima se cumplió en Norteamérica, y su mensajero fue el reverendo William Branham.

Y ahora, ¿la Edad de la Piedra Angular dónde se cumple y quién es su mensajero? La Edad de la Piedra Angular se cumple en la América Latina y el Caribe, y su mensajero es el Ángel del Señor Jesucristo, que es un profeta y que es el último profeta de Dios, el profeta de la Dispensación del Reino, con el Mensaje del Evangelio del Reino.

Este profeta mensajero es el que viene con el ministerio de Elías por quinta ocasión y el ministerio de Moisés por segunda ocasión, y el ministerio de Jesús por segunda ocasión; porque el Hijo del Hombre viene con Sus Ángeles, como dice Jesús en San Mateo, capítulo 16, versos 27 al 28; y donde esté el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre, ahí también estará cumplimiento de la Venida de Sus Ángeles, o sea, de la Venida de Elías por quinta ocasión y de Moisés por segunda ocasión.

Y ahora, vean ustedes que el Ángel del Señor Jesucristo es un profeta, el cual para el tiempo final estaría aquí en la Tierra dándonos testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto; él estaría aquí en el tiempo final, para la Edad de la Piedra Angular, para darles a conocer a todos los hijos e hijas de Dios todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Hablando nuestro hermano Branham, el precursor de la Segunda Venida de Cristo, acerca de Moisés, en la página 326 del libro de Los Sellos en español dice:

“243. Moisés será la misma persona. Hallamos lo mismo en Apocalipsis 22:8”.

Moisés será la misma persona, y hallamos lo mismo ¿dónde? En Apocalipsis 22, verso 8. Y lo que hallamos en Apocalipsis 22, verso 8, ¿qué es?, ¿a quién hallamos ahí? Hallamos ahí al Ángel de Jesús. Dice:

“Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas”.

Ahí tenemos a Moisés. “Moisés será la misma persona. Hallamos lo mismo en Apocalipsis 22, verso 8”. Y en Apocalipsis 22, verso 8, quien aparece es el Ángel de Jesús; eso es Moisés en su segunda manifestación y es también Elías en su quinta manifestación.

Y ahora, ¿qué será la Venida del Hijo del Hombre? ¿Qué será la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10, y la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis, capítulo 19?; porque en ambos pasajes encontramos la Segunda Venida de Cristo.

Vean ustedes lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que será la Venida del Ángel de Apocalipsis, capítulo 10. Dice en la página 57 del libro de Los Sellos en español, dice de la siguiente manera (vamos a ver):

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.

17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

Ahora vean que el Ángel Mensajero a Israel viene por Su Iglesia primero, antes de ir al pueblo hebreo. Es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, descendiendo del Cielo envuelto en una nube, el cual es Cristo en Espíritu; es Cristo en Su cuerpo teofánico descendiendo del Cielo, Él es ese Ángel diferente a los demás que estaba en esta nube, el cual tiene el Séptimo Sello; y el Séptimo Sello es la Venida del Señor.

Y ahora, vean ustedes, este es el Ángel que forma la peluca blanca, el cabello blanco del Señor. Con el ministerio de este Ángel que era diferente a los demás, el cabello blanco del Señor, ese tipo y figura, ese simbolismo se cumple en este Día Postrero en la Venida de ese Ángel que era diferente a los demás.

Ahora, ¿cómo vendrá ese Ángel, cómo vendrá el Séptimo Sello? Vean que viene por el pueblo hebreo, viene por Israel, porque Él es el Mensajero a Israel, él es el Ángel del Pacto; pero la Iglesia de Jesucristo está a punto de ser raptada, ha llegado a su fin, por lo tanto Él viene por Su Iglesia. El pueblo hebreo verá en medio de la Iglesia de Jesucristo al Ángel del Pacto, al Ángel de Jehová, y dirá: “Este es al que nosotros hemos estado esperando”.

Y ahora, ¿cómo vendrá? Viene como el Mensajero a Israel, pero viene por Su Iglesia gentil. Y ahora, viene también como el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis, capítulo 19.

En la página 134 de Los Sellos, el precursor de la Segunda Venida de Cristo dice:

“142. Y noten ustedes: Cuando este Espíritu Santo que tenemos llegue a encarnarse, el que está en nuestro medio ahora mismo en la forma del Espíritu Santo, cuando Él llegue a ser encarnado en la Persona de Jesucristo, entonces nosotros le coronaremos como Rey de Reyes y Señor de Señores”.

Y ahora, vamos a ver este misterio. En la página 277 del libro de Los Sellos en español, orando nuestro hermano Branham dice:

“[240]. … pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero caballo blanco, mientras Su Espíritu, el Espíritu de Cristo, entre en confrontación con el anticristo, y Él llame los Suyos”.

Ahora, ¿quién es el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Es el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo.

Y ahora, ¿cómo vendrá en el Día Postrero el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Dice que vendrá el Espíritu Santo encarnado, fue lo que leímos en la página 134 del libro de Los Sellos. Y ahora, en la página 256 del libro de Los Sellos en español dice:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

La Palabra vendrá encarnada en un hombre; el Verbo, el Espíritu Santo vendrá encarnado en un hombre; y eso será la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19; eso será la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Ahora, en la página 166 del libro de las Citas en español…

Nos preguntamos: “¿Y de dónde vendrá Cristo, el Verbo, la Palabra, encarnado en un hombre en este tiempo final?, ¿de qué territorio?”. Vamos a ver. En la página 166 del libro de Citas, verso 1485 (lo cual es un extracto del mensaje “El único lugar provisto de Dios para adorar”, página 1 y 2). Ahora, dice:

1485 - “Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé: ‘¿Habrá otro avivamiento, veré otro tiempo?’”.

O sea, “¿Habrá otro avivamiento, otro despertamiento, como estos que surgieron de edad en edad cuando Dios envió el mensajero de cada edad, en donde hubo un despertamiento y Dios llamó y juntó a Sus escogidos?”. Ahora, “¿Habrá otro despertamiento, otro avivamiento?”. Dice:

“‘¿Veré otro tiempo?’. Y sólo recuerden, del Oeste (que es el occidente) vendrá un jinete en un caballo blanco (¿De dónde vendrá ese Jinete en ese caballo blanco? Del occidente, o sea, del oeste). Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estemos listos. Vean, es una promesa”.

¿Y dónde se encuentra esa promesa? Se encuentra en Apocalipsis, capítulo 19, que es la Venida de Cristo en un caballo blanco como la nieve; y la Venida de ese Jinete del caballo blanco es la Palabra encarnada en un hombre; y viene del occidente ese Jinete en ese caballo blanco, en el caballo blanco de la Palabra pura de Dios.

Y ahora, encontramos aquí que la Venida de la Palabra encarnada en un hombre será del occidente; vendrá en un hombre del occidente el Verbo, la Palabra, la Palabra encarnada en un hombre.

Y ahora, nuestro hermano Branham, siendo el hombre ungido con el espíritu de Elías en su cuarta manifestación, dice: “Recorreremos esta senda otra vez”; o sea que Elías, el ministerio de Elías, recorrerá por quinta ocasión la senda ministerial. Y ahora recorre la senda ministerial ¿con quién? Con ese Jinete que viene en ese caballo blanco, que es la Palabra encarnada en un hombre.

Donde esté la Palabra, el Verbo encarnado, la Palabra encarnada en un hombre de este tiempo final y del occidente (pues tiene que ser un occidental), ahí estará también el ministerio de Elías por quinta ocasión, cabalgando su camino ministerial por quinta ocasión; y ahí también estará el ministerio de Moisés por segunda ocasión, caminando o cabalgando su senda ministerial.

Ahí estarán los Dos Olivos ¿con quién? Con el Hijo del Hombre, con Cristo, con el Verbo, el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, con el Ángel que era diferente a los demás, viniendo en carne humana en un hombre de este tiempo final, del y en el occidente.

Ahora podemos ver que ya en el occidente Dios cumplió la séptima edad de la Iglesia gentil, en la parte norte del occidente. O sea, el occidente es el continente americano, incluyendo el Caribe; y el continente americano consta de Norteamérica, Centroamérica, Suramérica y el Caribe; y ya en Norteamérica cumplió la séptima edad de la Iglesia gentil, y manifestó el ministerio de Elías por cuarta ocasión en el séptimo ángel mensajero.

Y ahora se mueve de Norteamérica a la América Latina y el Caribe, como se movió de Asia Menor a Europa, y de Europa se movió a Norteamérica. Vean, siempre que se movió de un sitio a otro, se movió en el ángel mensajero de cada edad. Y ahora podemos ver que se ha movido de Norteamérica a la América Latina y al Caribe.

Y así como el Mensaje del Evangelio de la Gracia vino de los hebreos a los gentiles…: pasó de la tierra de Israel a Asia Menor, y de Asia Menor pasó a Europa, y de Europa pasó a Norteamérica, y de Norteamérica a la América Latina y el Caribe.

Y ahora, vean ustedes, el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo algo muy importante que no podemos dejar pasar por alto, porque aquí tenemos una revelación muy grande de cosas que estarían sucediendo en el tiempo final. Dice en la página 12-A del libro de Citas, verso 115:

115 - “Y ustedes creen que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre y yo estoy aquí para hacer conocer Su obra y Su forma. Durante los 15 o 16 años que he estado en el campo he sido muy renuente a estas cosas, pero ahí viene una hora cuando algo se está arreglando para suceder. El Mensaje irá a otra nación, a otro pueblo. Pero mientras estamos en la presencia de Su Santo Ser… creo que la Iglesia en América está casi para ser llamada; ella ha terminado; ella está lavada; ella está lista - la Iglesia real”.

Y ahora, el Mensaje, dice que irá a otro pueblo y a otra nación. Así como pasó: del pueblo hebreo pasó a Asia Menor, de Asia Menor pasó a Europa o a los europeos, y de Europa pasó a Norteamérica; y ahora de Norteamérica ha pasado a la América Latina y el Caribe.

Y ahora, vean ustedes cómo del occidente vendrá el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre, el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19; y ahí vendrá el ministerio de Jesús por segunda ocasión manifestado, vendrá el ministerio de Elías por quinta ocasión manifestado y vendrá el ministerio de Moisés por segunda ocasión manifestado; porque Dios no tiene dos profetas mayores al mismo tiempo, pero sí puede tener un profeta ungido con dos o tres ministerios mayores al mismo tiempo. Tuvo a Eliseo, el cual vino con una doble porción del espíritu que estaba en Elías; esa fue la petición de Eliseo.

Y ahora, vean lo que dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo en la página 474 y 475 [Los Sellos], dice:

“Yo no sé quién será, ni qué va a suceder”.

Está hablando aquí del Séptimo Sello, y recuerden que el Séptimo Sello es el Ángel que era diferente a los demás.

Para el Séptimo Sello cumplirse en la Tierra tiene que venir ese Ángel —que era diferente a los demás— velado, manifestado en carne humana, porque Él es el Verbo, la Palabra, y se tiene que hacer carne para cumplirse el Séptimo Sello aquí en la Tierra; y eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida de Cristo.

Y ahora, dice:

“Yo no sé quién será, ni qué va a suceder. ¡No sé! Solamente sé que esos Siete Truenos contienen el misterio por cuya razón hubo silencio en el Cielo”.

El contenido del Séptimo Sello ¿dónde está? En los Siete Truenos. Los Siete Truenos son los que revelan el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

Y los Siete Truenos ¿son qué? Pues la Voz del Ángel que desciende del Cielo, clamando como cuando ruge un león y siete truenos emitiendo sus voces. Es la Voz de Cristo, del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, viniendo en el Día Postrero en carne humana y hablándole a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto, y revelándole así el misterio de Su Venida a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular.

Así como vino de edad en edad en el mensajero de cada edad, ahora Él le revela a Su Iglesia Su Venida a la Edad de la Piedra Angular en carne humana, en Su Ángel Mensajero del Día Postrero; y eso será la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, y eso será la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo, y eso será la Venida del Ángel que era diferente a los demás; porque es el mismo Ángel, es el mismo Cristo, es el mismo Ángel del Pacto, es Jesucristo en Espíritu Santo en el Día Postrero viniendo a Su Iglesia, en la Edad de la Piedra Angular, para llamarla y juntarla en este tiempo final.

Esos siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, son la Voz de Cristo hablándole a Su Iglesia y revelándole el misterio más grande de todos, que es el misterio de Su Venida a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular; porque Él viene por Su Iglesia, y viene en la Edad de la Piedra Angular; y viene en carne humana en Su Ángel Mensajero en este tiempo final: viene en el mensajero a Israel; y primero se revela en medio de Su Iglesia para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y por eso es que nuestro hermano Branham fue el precursor de Ese que vendrá en el Día Postrero en carne humana manifestado; es el precursor del Ángel que era diferente a los demás, el cual viene en carne humana en un hombre de este tiempo final, y el cual viene (¿dónde?) en el occidente, o sea, en el continente americano.

Y el continente americano consta de Norteamérica, Centroamérica, Suramérica y el Caribe; y ya en Norteamérica se cumplió la séptima edad de la Iglesia gentil y Dios envió Su séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil; y ahora solamente queda la América Latina y el Caribe para Cristo cumplir Su Venida como el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, cumplir Su Venida en carne humana en Su Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular en la América Latina y el Caribe; y eso será el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19 viniendo del occidente para darle el avivamiento, el despertamiento final prometido a la Iglesia del Señor Jesucristo.

En la página 254 del libro de Los Sellos en español, miren lo que dice ahí el precursor de la Segunda Venida de Cristo. Y en la página 212... vamos a leer la 212:

“104. Y esa es la misma razón por qué los avivamientos que debemos tener hoy… Ahora, hemos tenido avivamientos denominacionales, pero no hemos tenido una verdadera sacudida. No, no señor. No piense que tenemos avivamientos, porque no los tenemos. Tienen millones y millones de miembros de iglesias, pero no hay nada de avivamiento. La Novia todavía no ha tenido un avivamiento; todavía no ha habido allí ningún avivamiento, ninguna manifestación de Dios para sacudir a la Novia. Estamos esperando eso. Se necesitarán esos Siete Truenos misteriosos para despertarla. Él los mandará, lo ha prometido”.

¿Qué es lo que le da el avivamiento final a la Iglesia de Jesucristo? Los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, que es la Voz de Cristo clamando como cuando un león ruge y siete truenos emitiendo sus voces. Es la Voz de Cristo en Su Venida, es la Voz del Ángel Fuerte que desciende del Cielo viniendo a la Tierra, viniendo en carne humana en Su Ángel Mensajero, y hablándonos por medio de Su Ángel Mensajero todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Ahora, vean ustedes, sigue diciendo:

“Solamente sé que esos Siete Truenos contienen el misterio por cuya razón hubo silencio en el Cielo. ¿Todos entienden?

174. Quizás sea ahora el tiempo y la hora cuando aparezca esta gran persona que hemos estado esperando. Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir a la gente a la Palabra (de Dios), ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre”.

El cumplimiento de la Venida de Cristo tendrá como fundamento el Mensaje del precursor de Su Venida: el reverendo William Branham.

“Si así es, entonces les estaré dejando para siempre. No habrá dos aquí al mismo tiempo (o sea, el precursor y el precursado no estarán aquí al mismo tiempo; pero dice). Y aun si así fuere (o sea: ‘Y aun si estuvieran aquí los dos a la vez’), él crecerá (¿De quién está hablando? De una persona) y yo menguaré. ¡Yo no sé! Pero Dios me ha dado el privilegio de mirar y ver lo que es; lo vi abrirse hasta donde lo vi”.

Y ahora, veamos lo que dice acerca del tiempo en que será abierto el Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo. Página 482 y 483 dice:

“197. Ahora, en la Obra completa tenemos, por la gracia de Dios, todos los misterios de los seis Sellos que habían sido sellados, y sabemos y entendemos que el Séptimo Sello no será dado a conocer al público.

198. En la hora de Su Venida, cuando acontecerá la destrucción de la Tierra, ustedes saben, cuando le hicieron la pregunta en cuanto a cuándo sería la señal de Su Venida y del fin del mundo, en Mateo 24. Él les contestó eso y les habló de Israel estando de nuevo en su país, en el versículo 31; pero luego se fue a las parábolas (diciendo):

‘De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas’.

Mateo 24:32-33

199. Está hablando de Israel en su propia patria. Pero, ¿notaron que Él no habla nada de la revelación de este Séptimo Sello; y también acá en Apocalipsis, en la apertura de los Sellos, también lo omitió? Vemos, pues, que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevar a Su Novia…”.

Ahora, ¿cuándo dice que será dado a conocer este misterio del Séptimo Sello? Cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevarse Su Novia. ¿Y cómo aparece? Aparece como el Ángel Fuerte que desciende del Cielo. Y es el Mensajero a Israel, pero viene por Su Iglesia gentil para llevársela a la Cena de las Bodas del Cordero; viene para llamarla, juntarla y darle la fe para ser transformados y raptados en este tiempo final; viene hablándole a Su Iglesia como cuando ruge un león, y los Siete Truenos emiten sus voces y revelan el misterio del Séptimo Sello, revelan el misterio de Su Venida, revelan el misterio de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, que se encuentra en esta nube.

Y ahora, vean ustedes cuándo sería revelado el Séptimo Sello a la Iglesia del Señor Jesucristo, el Séptimo Sello, que es la Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, podemos ver que el misterio del Séptimo Sello es el misterio de este Ángel que era diferente a los demás, porque ese Ángel es Cristo viniendo en el Día Postrero; y ahí en el cielo apareció la señal de Su Venida. Esa es la señal del Hijo del Hombre en el cielo, es la señal de la Venida de Cristo con Sus Ángeles para el tiempo final; y ahí encontramos que lo que ha sido cumplido en el cielo es cumplido aquí en la Tierra en el Día Postrero.

Así como para la Primera Venida de Cristo hubo una señal en el cielo, y fue la Estrella de Belén (como se le llama a la Estrella de Belén)…, la cual daba testimonio que ya el Mesías estaba en la Tierra, que era el tiempo de la Venida del Mesías; y así esta señal en el cielo da testimonio del tiempo de la Venida del Mesías, de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, el cual se encuentra en esa nube.

Y así como los siete ángeles mensajeros de las siete edades, para ser manifestados y tener sus ministerios aquí en la Tierra, tuvieron que venir en carne humana... Y este Ángel que era diferente a los demás, para poder tener Su ministerio aquí en la Tierra, el ministerio de Jesús, el ministerio de Elías y el ministerio de Moisés manifestados aquí en la Tierra, tiene que venir en carne humana; porque esos ministerios tienen que ser manifestados en carne humana para producir los beneficios para la Iglesia de Jesucristo: para llamar a los escogidos de Dios con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino (que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo), y juntarlos y darles la fe, la revelación, para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Ahora, vean ustedes cómo este misterio de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, que es la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo y también la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, es la Palabra encarnada en un hombre de este tiempo en el cual nosotros estamos viviendo.

Dijo nuestro hermano Branham: “Todo será tan sencillo (todo será manifestado en sencillez, en humildad) que si no vigilamos nos pasará por encima y ni siquiera lo veremos”. Dice [Sellos, pág. 472]:

[165]. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda (como esta) sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo!”.

Ahora, podemos ver cómo dice nuestro hermano Branham que será la venida y cumplimiento del Séptimo Sello, cómo será la Venida del Señor: será como vino Juan el Bautista y como vino el nacimiento de Jesús allá en un establo.

Ahora, todos los que hemos nacido en Cristo hemos nacido en Belén, porque Cristo es nuestro Belén. Belén significa la ‘casa del pan de Dios’, y Cristo es la Casa del Pan de Dios. Y la Iglesia del Señor Jesucristo, por cuanto es el Cuerpo de Cristo, ella también es nuestra Belén, como Cuerpo Místico de creyentes.

Y ahora, en Cristo nacerá… el Ángel Mensajero de Jesucristo nacerá de nuevo creyendo en Cristo como su Salvador y recibiendo la limpieza de sus pecados, y recibiendo el Espíritu Santo; y así obtendrá el nuevo nacimiento, habrá nacido (¿dónde?) en Cristo, por lo tanto habrá nacido en el Reino de Dios y habrá nacido así en nuestra Belén, en Belén. Y por medio de ese hijo de Dios, Cristo estará manifestado en el Día Postrero como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Estará Cristo manifestado como Hijo del Hombre e Hijo de David, y estará manifestando los ministerios de Jesús, de Elías y de Moisés en ese velo de carne llamado el Ángel de Jesucristo; pero ese Ángel Mensajero ni es Jesucristo, ni es Moisés, ni es Elías: es un hombre de este tiempo en el cual estará el Espíritu Santo, Cristo, el Ángel del Pacto, manifestando los ministerios de Moisés, de Jesús y de Elías en este tiempo final, en el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Cuando Dios habló de la venida de Elías para precursar la Primera Venida de Cristo, cuando se cumplió fue un hombre del tiempo de Jesús ungido con ese ministerio, y era Juan el Bautista. Por eso el velo de carne no se tenía que llamar Elías; el Ángel le dijo que le pusieran por nombre Juan, pero el ministerio era el ministerio de Elías; por lo tanto Elías estaba en la Tierra (eso era su ministerio), pero en un hombre - otro hombre, el cual era un hombre de aquel tiempo llamado Juan el Bautista.

Vean cómo el ministerio de Elías ha ido cambiando de velos de carne. Cambió de Elías Tisbita al velo de carne llamado Eliseo, y cambió del velo de carne llamado Eliseo al velo de carne llamado Juan el Bautista, y cambió del velo de carne llamado Juan el Bautista al velo de carne William Marrion Branham en su cuarta manifestación; y cambiaría del velo de carne William Branham al velo de carne el Ángel del Señor Jesucristo en el Día Postrero, que será un hombre de este tiempo en el cual estará el ministerio de Elías por quinta ocasión y estará el ministerio de Moisés por segunda ocasión y el ministerio de Cristo, de Jesús, por segunda ocasión también.

Por lo tanto, lo que comenzó Elías abriendo los Sellos (y abrió seis Sellos) lo continuará Elías en su quinta manifestación: abriéndole el Séptimo Sello a la Iglesia del Señor Jesucristo y dándole el avivamiento del Día Postrero por medio de los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10; que es la Voz de Cristo hablándole todas estas cosas que deben suceder pronto, revelando el misterio del Séptimo Sello, y así dándole la fe, la revelación del rapto, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo.

Así como la revelación para salvación es la revelación de la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios quitando el pecado del mundo en la Cruz del Calvario en Su Obra de Redención, así también la fe para ser transformados y raptados y obtener el cuerpo nuevo es la fe, la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo; y esa es la revelación que Cristo —viniendo en el Día Postrero en carne humana en Su Ángel Mensajero— nos estará dando, nos estará hablando por medio de Su Ángel Mensajero, por medio de ese profeta dispensacional de la séptima dispensación.

Es la primera ocasión en que Cristo envía a Su Iglesia un profeta dispensacional, por lo tanto es un profeta mayor que los siete ángeles mensajeros.

Por eso es que la manifestación de Cristo en Su Ángel Mensajero es la manifestación más grande de Jesucristo en Sus ángeles mensajeros en medio de Su Iglesia gentil; y luego se revelará al pueblo hebreo.

Ahora, podemos ver este misterio de LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO.

El Séptimo Sello es el Ángel que era diferente a los demás, y viniendo en carne humana manifestado en el Ángel de Jesucristo será la Luz para toda la humanidad para el glorioso séptimo milenio y para toda la eternidad; porque Él fue la Luz del mundo dos mil años atrás, cuando vino en carne humana en aquel joven carpintero llamado Jesús de Nazaret.

Y ahora para el Día Postrero Él continúa siendo la Luz del mundo: Él es la Luz del mundo para el glorioso Reino Milenial en Su Venida como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

“La Tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar”, dice Habacuc, capítulo 2, verso 14; y también Isaías, capítulo 11, verso 9. Serán llenos del conocimiento de la gloria de Dios manifestada en la Segunda Venida de Cristo, en la Venida del Ángel que era diferente a los demás, en la Venida del Espíritu Santo, que es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová viniendo en el Día Postrero en carne humana en Su Ángel Mensajero.

Eso es la Venida de la Palabra encarnada en un hombre, eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, viniendo en el occidente en un hombre de este tiempo final.

Hemos visto “LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO”.

Con la manifestación del Séptimo Sello en carne humana, la manifestación del Ángel Fuerte, del Ángel que era diferente a los demás y Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, viniendo el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre, tenemos la Luz del Séptimo Sello, la Luz del Ángel que era diferente a los demás manifestada en el Día Postrero.

Esa es la Luz para la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero y es la Luz para el pueblo hebreo en el Día Postrero también.

Y ahora se cumplirá para el pueblo hebreo la promesa de Isaías, capítulo 60, donde dice de la siguiente manera:

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”.

Es la gloria de Jehová manifestada en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, es la gloria de Jehová manifestada en la Venida de la Palabra encarnada en un hombre de este tiempo final, que es el Ángel del Señor Jesucristo. Por medio del Ángel de Jesucristo estará el Ángel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo manifestado dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Por eso es que en el Monte de la Transfiguración Su rostro resplandeció como el sol y Sus vestidos se hicieron blancos como la luz o resplandecientes como la luz, y aparecieron a cada lado del Señor: Moisés a un lado y Elías al otro lado. Ese es el orden de la Venida del Reino de Dios: es la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, que son los ministerios de Moisés y de Elías para este tiempo final.

Por eso el profeta Malaquías, en el capítulo 4, verso 2, dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”.

O sea que la Segunda Venida de Cristo es como el sol naciente, y por lo tanto es la Luz del mundo completo; es la Luz para todo ser humano que vive en este planeta Tierra en este tiempo final y durante todo el Reino Milenial.

Y ahora, vean el por qué también en Apocalipsis, capítulo 1, el Hijo del Hombre aparece con Su rostro como el sol. Dice así Apocalipsis, capítulo 1, verso 16:

“Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”.

Y Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante, dice:

“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces”.

Ahora, vean ustedes, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo desciende con el Librito abierto en Su mano, el Libro de los Siete Sellos, y desciende con Su rostro como el sol porque Él es la Luz del Séptimo Sello, Él es la Luz para todo ser humano que vive en este planeta Tierra.

Encontramos en la Escritura, que Dios estará resplandeciendo. El pueblo hebreo, miren ustedes cómo proclama a Dios. Dice en el capítulo 2 de Isaías, verso 1, dice de la siguiente manera:

“Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén”.

Y sigue ahí mencionando todo lo que él vio. Dice:

“Acontecerá en lo postrero de los tiempos (¿Cuándo? En lo postrero de los tiempos), que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones (eso es para el Día Postrero, o sea, para el séptimo milenio).

Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”.

Recuerden que todo será controlado desde la tierra de Israel. El Gobierno Milenial de Cristo, ese Reino será gobernado desde la tierra de Israel. En Jerusalén estará el Trono de Cristo.

“Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová”.

El pueblo hebreo caminará a la Luz de Jehová en el cumplimiento de la Venida del Mesías, en el cumplimiento de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, de Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante; y Apocalipsis, capítulo 19, verso 11 en adelante, que es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

Dice también en el capítulo 42 de Isaías, verso 6, de la siguiente manera; y vamos a leer lo que dice ahí, dice:

“Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones…”.

Y el capítulo 49, verso 6, dice [Isaías]:

“… dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra”.

En el capítulo 58 y verso 8 al 10 dice de la siguiente manera [Isaías]:

“Entonces nacerá tu luz como el alba…”.

¿Cómo nacerá la Luz para Israel? Como el alba, o sea, la luz de la mañana. “A los que temen mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia”. Esa es la Luz del alba, la Luz de la mañana.

“Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad…”.

Y en el capítulo 60 de Isaías, verso 19, dice:

“El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.

No se pondrá jamás tu sol (¿Quién es nuestro Sol? Cristo, Jehová), ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados”.

Y ahora pasamos al Salmo 4, verso 6, donde nos dice Dios:

“Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?

Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro”.

En el Salmo 36, verso 9, dice de la siguiente manera:

“Porque contigo está el manantial de la vida;

En tu luz veremos la luz”.

¿Cómo puede ser posible que en la luz veamos la luz? Tendremos luz, conocimiento, ¿con qué? Con la Luz de Dios en Su Venida manifestada. Lo que nos da la luz en todas las promesas de Dios, luz para comprender todas las cosas, lo que nos da luz en las promesas, en las profecías, será la Luz de Su Venida.

Cristo viniendo como la Luz del mundo nos alumbra y nos llena de luz y entendimiento todo nuestro ser; y así veremos…, en la Luz de Su Venida lo veremos a Él como la Luz del Séptimo Sello manifestado en este tiempo final.

En el Salmo 89, verso 15, vamos a ver lo que nos dice ahí; dice:

“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;

Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro”.

Y vean ustedes que en San Mateo, capítulo 17, en el Monte de la Transfiguración Su rostro resplandeció como el sol, y allí vieron Su rostro como el sol alumbrando, resplandeciendo; y en Apocalipsis, capítulo 1, verso 15 y 16, encontramos el rostro del Hijo del Hombre resplandeciendo como el sol; y en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1, también encontramos Su rostro resplandeciendo como el sol; y en Malaquías, capítulo 4, encontramos la Segunda Venida de Cristo naciendo como el sol; dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Ahora, ¿cómo viene? Viene como el sol naciente; esa es la Segunda Venida de Cristo; “y en sus alas traerá salvación”, Sus alas son Moisés y Elías, los ministerios de Moisés y Elías; por eso en el Monte de la Transfiguración aparecieron uno a cada lado, y Jesús con Su rostro resplandeciendo como el sol.

El sol es el astro rey; y Jesucristo, el Sol de Justicia, la Luz del mundo, es el Rey de reyes y Señor de señores.

¿Ven lo que es Su rostro como el sol? Es Cristo en Su Segunda Venida con Moisés y Elías, como Rey de reyes y Señor de señores.

También, cuando habla acerca de Cristo como el León de la tribu de Judá y como la raíz de David, está hablando de Cristo como Rey de reyes y Señor de señores; porque el león es el rey de los animales, y Cristo es el Rey de reyes y Señor de señores.

Ahora podemos ver estos misterios correspondientes a la Segunda Venida de Cristo; y podemos ver cómo para este tiempo final estará resplandeciendo Cristo como Rey de reyes y Señor de señores, y estará alumbrando el alma y el entendimiento de todos los hijos de Dios; y la Tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, porque nos estará resplandeciendo con Su rostro como el sol y nos estará alumbrando el alma y el entendimiento para poder comprender todo el Programa Divino correspondiente a este tipo final.

Y así es como la humanidad será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar: será llena del conocimiento de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en este Día Postrero; será llena la humanidad del conocimiento de la Venida de la Palabra encarnada en un hombre en este tiempo final, la Venida de la Palabra, del Verbo, en Su Ángel Mensajero en este tiempo final.

Por eso fue que Juan el apóstol quiso adorar en dos ocasiones al Ángel de Jesucristo, porque vio en él la manifestación de Jesucristo en las diferentes visiones en donde fue mostrada la Venida del Señor.

Podemos ver que el Ángel le dijo que no lo hiciera, que no lo adorara, porque él era siervo con Juan y con sus hermanos; le dijo que adorara a Dios.

Juan, vean ustedes, trató de adorarlo al ver esa manifestación de Cristo en él, pero el Ángel le dijo que no lo hiciera porque él es un profeta mensajero, el cual viene en el Día Postrero manifestando a Cristo, al Ángel del Pacto, manifestando al Ángel que era diferente a los demás, manifestando al Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

Ahora hemos visto el misterio del Séptimo Sello, hemos visto el misterio de este Ángel que era diferente a los demás.

Su Venida en carne humana en el Día Postrero en el Ángel de Jesucristo es la apertura en cuanto a cumplimiento del Séptimo Sello; y ese misterio siendo abierto a los hijos de Dios es el Séptimo Sello siendo abierto en cuanto al significado del Séptimo Sello, siendo abierto ese misterio a todos los hijos e hijas de Dios; y es la Voz de Cristo, esa Voz de los Siete Truenos (que también es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta), la cual contiene el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

Ahora hemos visto “LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO”.

La Gran Luz que vendrá es cuando Jesucristo mismo sea manifestado aquí en la Tierra, o sea, la Palabra encarnada en un hombre; eso es la Luz, la Gran Luz prometida que vendrá; porque la Gran Luz prometida que vendrá es la Venida del Señor con Sus Ángeles en el Día Postrero, y eso es la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, de Jesucristo en Espíritu Santo viniendo en carne humana en Su Ángel Mensajero.

Eso es el Verbo, la Palabra, viniendo nuevamente en el Día Postrero como vino dos mil años atrás: vino la Palabra encarnada en un hombre, el Verbo vino encarnado en un hombre, en un hombre sencillo de Nazaret llamado Jesús; y eso fue la Primera Venida de Cristo. Y para el Día Postrero vendrá de nuevo el Verbo en carne humana, conforme a Apocalipsis, capítulo 19; eso será la Palabra encarnada en un hombre de este tiempo final, el cual es el Ángel del Señor Jesucristo.

Y ahora, el misterio del Séptimo Sello ha sido abierto, ha sido revelado a la Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final por el Ángel que era diferente a los demás, viniendo en el Día Postrero en el Ángel de Jesucristo y manifestándose en carne humana por medio de ese Ángel Mensajero de Jesucristo.

Que todos los hijos e hijas de Dios que vieron los seis Sellos siendo abiertos por Elías en su cuarta manifestación, en donde estaba el Espíritu de Cristo manifestado, lo vean en este tiempo final abriendo el Séptimo Sello, en donde Elías estará por quinta ocasión manifestado en carne humana: Ese ministerio estará en carne humana manifestado en el Día Postrero en el Ángel de Jesucristo, y también estará el ministerio de Jesús manifestado por segunda vez en ese mismo velo de carne, y también el ministerio de Moisés por segunda vez.

Que Dios les permita ver a todos los hijos de Dios el regreso de Elías en su cuarta manifestación, abriéndoles el Séptimo Sello a los hijos e hijas de Dios; porque toda revelación tiene que venir a la Iglesia Jesucristo por medio de un profeta; y ese es el profeta de la Dispensación del Reino con el Mensaje del Evangelio del Reino; y esa manifestación de Cristo en él es la Luz del Séptimo Sello para todos los seres humanos.

Y esto es en la América Latina y el Caribe, que es la parte del territorio del occidente, del territorio..., del continente americano, que todavía no había tenido una manifestación de Cristo en alguna de las etapas o edades de la Iglesia gentil; pero tendría la edad más importante, que es la Edad eterna de la Piedra Angular, la edad a la cual la Iglesia de Jesucristo sube en el Día Postrero; y esa es la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo.

En esta edad, la Edad de la Piedra Angular, la Edad de Oro, es que se encuentra la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final para escuchar todas estas cosas que deben suceder pronto, y Dios cumplir todas estas cosas que deben suceder pronto, cumplirlas en este tiempo, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, donde se entrelaza una nueva dispensación: la Dispensación del Reino.

“LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO”.

No hay Luz sino por medio de la Palabra, el Verbo, en cada edad, en el cumplimiento de la Palabra prometida para cada edad. Y ahora, en el cumplimiento de la Palabra prometida para la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, tenemos la Luz del Séptimo Sello, la Luz del Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana en el Día Postrero, y teniendo Su ministerio en una edad perfecta: la Edad de la Piedra Angular, en donde llama y junta a Sus escogidos, y les revela este misterio, el misterio más grande de todos, y todos los demás misterios que giran alrededor de la Segunda Venida de Cristo.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión dándoles testimonio de LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO, en donde todos los hijos e hijas de Dios verían la Luz del Séptimo Sello manifestado, manifestada esa Luz en carne humana en el Día Postrero en el Ángel del Señor Jesucristo.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, la Luz del Séptimo Sello, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y nos alumbre completamente el alma y toda nuestra mente, todo nuestro entendimiento, para poder comprender todas estas promesas bíblicas, todas estas profecías correspondientes a este tiempo final; y pronto todos seamos transformados y raptados y llevados a las Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, juntamente con los muertos en Cristo que han de resucitar en cuerpo eternos. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, amados amigos y hermanos presentes, y los que han visto o estarían viendo esta conferencia a través de video: que Dios les bendiga grandemente, que Dios les guarde, y muchas gracias por vuestra amable atención.

Y adelante, caminando a la Luz del Séptimo Sello en este Día Postrero. Yo camino en este tiempo final a la Luz del Séptimo Sello, porque estoy viendo la Luz de Séptimo Sello manifestada en este tiempo final.

¿Y dónde están los que en el Día Postrero verían la Luz del Séptimo Sello y caminarían a la Luz de Su rostro en este tiempo final? Aquí estamos, en la América Latina y el Caribe. Aquí en Venado, de San Luis de Potosí, hay un grupo, y en diferentes lugares de la República Mexicana, y en los diferentes lugares de las naciones latinoamericanas y caribeñas.

Que Dios les bendiga y les guarde, y muchas gracias por vuestra amable atención.

Dejo nuevamente con nosotros al reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar y finalizar nuestra parte en esta ocasión, dándole gracias a Cristo por LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LA LUZ DEL SÉPTIMO SELLO”.

[Revisión diciembre 2018]

1 San Juan 8:12

2 Citas, pág. 160, párr. 1428

3 Salmo 90:10

4 26 millas = 41.8 Km; 30 millas = 48.3 Km

5 Gálatas 2:20

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