ImprimirImprimir

Muy buenas tardes, amables amigos y hermanos presentes aquí en San Andrés, Tuxtla, de Veracruz, aquí en la República Mexicana. Es para mí un privilegio grande estar con ustedes para compartir unos momentos con ustedes alrededor del Mensaje del Séptimo Sello.

Para lo cual quiero leer en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 en adelante, dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas.

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”.

Que Dios bendiga en nuestras almas Su Palabra y bendiga nuestras almas con Su Palabra, y nos deje comprender Su Palabra allá en lo profundo de nuestra alma y en todo nuestro ser. En el Nombre Eterno de Jesucristo. Amén y amén.

Nuestro tema es: EL MENSAJE DEL SÉPTIMO SELLO”.

Y para poder conocer el Mensaje del Séptimo Sello necesitamos conocer ¿qué? Lo que es el Séptimo Sello.

Cuando fue abierto el Séptimo Sello en el Cielo causó silencio como por media hora. Y ahora veamos lo que es ese Séptimo Sello tan misterioso que hasta causó silencio en el Cielo como por media hora. Vamos a ver este misterio del Séptimo Sello para poder comprender lo que es en realidad el Séptimo Sello. Vamos a leer en la página 472 del libro de Los Sellos, donde dice:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello) (el Mensaje del tiempo del fin ¿es cuál? Ese Sello, ese Séptimo Sello)... Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece será algo completamente secreto, según la Biblia. Pero antes de conocer eso... Recuerden Apocalipsis 10:1-7: que al fin del Mensaje del séptimo ángel TODOS los misterios de Dios serían conocidos. Estamos en el tiempo del fin —la apertura del Séptimo Sello.

165. El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: ‘Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas’, en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡La hora está a la mano! ¡Aquí estamos! ¡Oh hermano!”.

Aquí, vean ustedes lo que nos muestra: que el Mensaje del tiempo del fin..., dice:

“164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)...”.

El Mensaje del tiempo del fin es el Mensaje del Séptimo Sello. Con la apertura del Séptimo Sello y revelación del Séptimo Sello al pueblo, el pueblo tiene el Mensaje del Séptimo Sello. Y ahora, continuemos leyendo, dice:

[166]. Recuerden, el séptimo Ángel fue el más notable para mí. Me parecía más importante que cualquiera de los demás. Yo vi que estaban parados así en forma de pirámide, y yo estaba parado acá…”.

Y sigue hablando, más abajo dice:

“167. Yo estaba parado allí, y dejó de sonar la explosión (porque hubo una explosión), y yo estaba mirando así hacia el occidente; y ellos llegaron y me arrebataron al aire, y entonces yo estaba fuera de mí”.

¿Cómo estaba? Fuera de él, o sea que no estaba en el cuerpo sino había salido del cuerpo y había sido llevado con esos ángeles, los cuales estaban en sus cuerpos teofánicos, y él también fue sacado de él y fue llevado en su cuerpo teofánico (así como cuando visitó el Paraíso antes de partir definitivamente, él veía su cuerpo abajo y él se encontraba más arriba, en otro cuerpo).

“... y ellos llegaron y me arrebataron al aire, y entonces yo estaba fuera de mí. El Ángel que me parecía ser tan extraordinario estaba a mi izquierda donde yo entré a la constelación; pero contando de izquierda a derecha, Él hubiera sido el séptimo Ángel. Ahora, recuerden los siete mensajeros.

168. ¿Se acuerdan de la pirámide formada de piedra blanca según el sueño del hermano Junior Jackson, el cual les interpreté?”.

Y ahora, vamos a leer un poquito más... Vamos a ver dónde nos habla más acerca de este misterio del Séptimo Sello. En la página 475 nos dice:

[175]. Yo no puedo decirles (hablando del Séptimo Sello), porque no sé; pero uno de estos días, puede ser que no nos volvamos a ver más sobre esta Tierra, pero sí nos encontraremos ante el Trono de Juicio de Jesucristo; entonces sabrán que en aquel cuarto la revelación me vino de Dios, igual como me han venido todas las demás. El misterio de ese Sello (o sea, del Séptimo) no fue revelado, porque fueron Siete Truenos que tronaron, y allí está perfectamente, porque ninguno sabe nada al respecto, no estaba escrito. Entonces estamos en el fin”.

Y ahora veamos en algún otro lugar, vamos a ver dónde nos habla más del Séptimo Sello... En la página 482 y 483 nos dice:

“194. Entonces, yo creo que para nosotros que no conocemos esto, no será conocido hasta ese tiempo, pero sí será revelado en aquel día, en la hora cuando debe ser revelado; lo que nosotros debemos hacer es ser sumamente reverentes ante Dios, y servirle y hacer todo lo que sabemos hacer, y vivir vidas justas, vidas cristianas.

195. Entonces encontramos que nos ha sido abierto el Sexto Sello, y lo vemos. Sabemos que el Séptimo Sello no puede ser abierto al público hasta que llegue esa hora. Ahora, hubo alguna razón por la cual Dios permitió la declaración de estos Siete Truenos, porque tiene que venir”.

Tiene que venir ¿qué? La declaración de esos Siete Truenos, o sea, la Voz de Cristo, que es la Voz que emite los Siete Truenos en Su Venida, en Apocalipsis 10, que es la Venida del Ángel del Pacto, de Jesucristo viniendo en el Día Postrero; y viene porque Él es el mensajero a Israel, el Ángel del Pacto, y viene directamente al pueblo hebreo, por eso es que viene del occidente volando hacia el este; pero ¿qué sucede? Su Iglesia está a punto de ser raptada, porque ha llegado a su final y tiene que ser raptada, por lo tanto viene por Su Iglesia primeramente y después por el pueblo hebreo. Y ahora, dice:

“Hallamos que Cristo, el Cordero, tomó el Libro en Su mano y abrió el Séptimo Sello, pero es un misterio escondido, nadie lo conoce; y eso cuadra exactamente con lo que Él dijo, que nadie conocería cuándo sería Su Venida. Tampoco conocerían nada acerca de este misterio de los Siete Truenos”.

Pero dice que tiene que venir, tiene que cumplirse el Séptimo Sello y tienen que los Siete Truenos dar esa revelación a la Iglesia de Jesucristo. Ahora, ¿cuándo será? Más abajo dice:

“197. Ahora, en la Obra completa tenemos, por la gracia de Dios, todos los misterios de los seis Sellos que habían sido sellados, y sabemos y entendemos que el Séptimo Sello no será dado a conocer al público.

198. En la hora de Su Venida, cuando acontecerá la destrucción de la Tierra, ustedes saben, cuando le hicieron la pregunta en cuanto a cuándo sería la señal de Su Venida y del fin del mundo, en Mateo 24. Él les contestó eso y les habló de Israel estando de nuevo en su país, en el versículo 31; pero luego se fue a las parábolas, diciendo:

‘De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas’.

Mateo 24:32-33

199. Está hablando de Israel en su propia patria. Pero, ¿notaron que Él no habla nada de la revelación de este Séptimo Sello; y también acá en Apocalipsis, en la apertura de los Sellos, también lo omitió? Vemos, pues, que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevar a Su Novia…”.

¿Y cómo aparece? Aparece como el Ángel de Apocalipsis, capítulo 10, descendiendo del Cielo envuelto en una nube; y ese es el Séptimo Sello, es el Ángel que viene del Cielo, y tiene que venir para cumplir en la Tierra Su Segunda Venida.

Y ahora, vamos a continuar y vamos a ver qué es ese Séptimo Sello. Dice en la página 469 de Los Sellos dice:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro?”.

¿Se refiere a cuál? Se refiere a este Ángel que se encuentra aquí. Si tornamos la foto hacia la derecha es este que está aquí formando la cabellera blanca del Señor; porque esta nube formada por ángeles: los siete ángeles mensajeros de las siete edades y otro Ángel que era diferente a los demás, forman el rostro del Señor. No es que literalmente sea el rostro del Señor, sino que es formado por estos ángeles que están en sus cuerpos teofánicos y que aparecieron a esa altura de 26 millas de alto, con un tamaño (esa nube) de 30 millas1; y vean ustedes, formó esa nube, la cual al tornarla hacia la derecha forma el rostro del Señor, y el Ángel que era diferente a los demás forma la cabellera blanca del Señor.

Con ese Ángel viniendo a la Tierra..., como vinieron también los otros ángeles mensajeros de las siete edades viniendo a la Tierra en cada edad en la cual Dios los envió, y llevando a cabo el ministerio correspondiente a cada edad —Cristo por medio de ellos—, vean ustedes, se fue formando cada etapa de la Iglesia de Cristo.

Y vean ustedes, encontramos que para el Día Postrero el Ángel que era diferente a los demás tiene que venir a la Tierra para tener el ministerio (¿de qué?) del Séptimo Sello; y el Mensaje del Séptimo Sello es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, ese es el Mensaje del Séptimo Sello.

Vean, vamos a continuar leyendo, dice:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello…”.

Ninguno de los demás ángeles tenía el Séptimo Sello, por tanto, por medio de ninguno de los demás ángeles podía ser cumplida la Venida del Señor, la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles, por medio de ninguno de los otros ángeles podía ser cumplida la Venida del Séptimo Sello; y por consiguiente, por medio de ninguno de los otros ángeles, de los siete ángeles de las siete edades, por ninguno de ellos podía venir el Mensaje del Séptimo Sello, el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo; porque el Mensaje del Séptimo Sello es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, el Mensaje que revela la Segunda Venida de Cristo, el Mensaje que revela el misterio del Séptimo Sello, o sea, el misterio de la Segunda Venida de Cristo, el Mensaje que revela a la Iglesia de Jesucristo que la Segunda Venida de Cristo es la Venida de ese Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana, en un hombre de este tiempo final, y manifestando por medio de ese hombre los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús.

¿Ven lo sencillo que es todo? Todo es sencillo. Es la Venida de ese Ángel que era diferente a los demás viniendo.

Y ahora, ¿cómo tiene que venir? Vamos a ver, que lo diga el precursor de la Segunda Venida de Cristo; él hablando acerca del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, vean ustedes, dice que es el Espíritu Santo. Y ahora, en la página 134 del libro de Los Sellos en español dice:

“142. Y noten ustedes: Cuando este Espíritu Santo que tenemos llegue a encarnarse, el que está en nuestro medio ahora mismo en la forma del Espíritu Santo, cuando Él llegue a ser encarnado en la Persona de Jesucristo, entonces nosotros le coronaremos como Rey de Reyes y Señor de Señores”.

Y en la página 277 de Los Sellos, dice:

“[240]. … pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero caballo blanco…”.

¿Quién es el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Es el Espíritu Santo, el cual es Jesucristo en Espíritu Santo, el cual es el mismo Ángel del Pacto del Antiguo Testamento, que libertó al pueblo hebreo; y Él es el Dios ¿de quién? De Abraham, de Isaac y de Jacob; Él es el Creador de los Cielos y de la Tierra; Él es el Verbo, y en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios, y este era en el principio con Dios, y en el Verbo..., y por Él fueron hechas (¿qué?) todas las cosas; y nada de lo que ha sido hecho, fue hecho, ¿sin quién? Sin Él2.

O sea, que Él es el Creador de todas las cosas, el Creador de los Cielos y de la Tierra. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”3. ¿Quién? Dios, el Verbo que era con Dios y era Dios, porque era Dios en Su cuerpo teofánico; y el cuerpo teofánico es a lo que llamamos el Verbo, a esa teofanía.

Y luego el Verbo se hizo (¿qué?) carne; o sea, el Verbo vino en un velo de carne; y dentro de ese Verbo, dentro de ese cuerpo teofánico, ¿quién estaba? Dios; y entonces Dios estaba dentro de ese cuerpo teofánico, que es un cuerpo de la sexta dimensión parecido al nuestro pero de otra dimensión.

Y estando Dios en ese cuerpo de la sexta dimensión es un hombre de la sexta dimensión, pero luego se vistió de carne humana y se metió con ese cuerpo de la sexta dimensión dentro de un cuerpo de esta dimensión; y por eso es que Cristo decía: “el Padre que mora (¿dónde?) en mí”4, decía Él; porque ¿dónde estaba? Estaba dentro del velo de carne llamado Jesús.

Se hizo carne el Verbo, se hizo carne Dios; estando con Su cuerpo teofánico se hizo carne y habitó entre los seres humanos, y llevó a cabo la Obra de Redención en la Cruz del Calvario.

Dios se proveyó para Sí mismo un cuerpo para llevar a cabo la redención de todos los hijos e hijas de Dios; porque otro cuerpo no servía para llevar a cabo la redención del ser humano, porque todos los demás estaban contaminados con el pecado.

Y ahora, tenemos la promesa que el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19 viene para el tiempo final. Y ahora veamos quién es el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19. Capítulo 19, verso 11 en adelante, dice:

“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.

Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios”.

Ahí aparece nuevamente el Verbo de Dios, como apareció en San Juan, capítulo 1:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios”.

Y luego el verso 14 (de San Juan, capítulo 1) dice: “Y aquel Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros”.

Y aquí en Apocalipsis, capítulo 19, verso 11 en adelante, nos habla de la Venida del Verbo en un caballo blanco: el caballo blanco es el poder de la Palabra pura.

Todas estas cosas son los símbolos que corresponden a la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles para el Día Postrero.

Y ahora, dice que ese Jinete del caballo blanco que viene vestido de una ropa teñida en sangre, Su nombre es el Verbo de Dios, y dice [verso 14]:

“Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.

De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones (esa espada es la Palabra), y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores”.

¿Quién es el que viene? El que viene es este Ángel que era diferente a los demás; ese es el Verbo, ese es el Ángel del Pacto, ese es el Ángel que tiene (¿qué?) el Séptimo Sello; ese es el Ángel que tiene el Séptimo Sello, y el Séptimo Sello ¿es qué? La Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, veamos lo que es la Venida de ese Ángel que tiene el Séptimo Sello: es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

Y ahora, en la página 256 dice, del libro de Los Sellos:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra…”.

Ahora, ya lo vimos aparecer acá. Es el Ángel del Pacto, el Ángel que era diferente a los demás. Vimos Su señal allá arriba en el cielo y lo vimos ahí envuelto en una nube. ¿No dice así la Escritura5, que sería vista la señal del Hijo del Hombre en el cielo y entonces verían al Hijo del Hombre viniendo en una nube o en las nubes? Y ahora, dice:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

¿Y qué es eso de la Palabra de Dios encarnada en un hombre? Es este Ángel, que es el Verbo, la Palabra viniendo en carne humana en un hombre de este tiempo final y manifestándose por medio de ese hombre. Así como todos estos otros ángeles, que son los ángeles mensajeros de las siete edades, vinieron (¿cómo?) en carne humana; y cuando aparecieron en carne humana, cada uno de ellos fue el hombre de Dios de ese tiempo. Dentro de ese cuerpo estaba (¿qué?) un espíritu o cuerpo teofánico manifestado. Son ángeles ministradores, que ministran la Palabra de Dios ¿a quiénes? A los herederos (¿de qué?) de salvación, a los hijos e hijas de Dios.

Hebreos, capítulo 1, verso 14: “¿No son todos espíritus ministradores…”. “Espíritus ministradores”, o sea, cuerpos teofánicos que vienen manifestados en carne humana, ángeles enviados de Dios en carne humana, espíritus ministradores, espíritus teofánicos que vienen de otra dimensión, de la sexta dimensión, para ministrar la Palabra de Dios en cada edad; y ahora, el último que viene para ministrar la Palabra de Dios en el Día Postrero es el Ángel que era diferente a los demás, y ese es el Ángel del Pacto, ese es el Ángel de Jehová, ese es nuestro amado Señor Jesucristo en Espíritu Santo, es Jesucristo viniendo y tomando un cuerpo de los escogidos de Dios, un cuerpo de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo el cual será Su Mensajero, Su Ángel Mensajero del Día Postrero, de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino, y vendrá manifestado en ese cuerpo de carne; y eso será la Palabra, el Verbo, la Palabra encarnada ¿dónde? En un hombre.

Y ahora, vean ustedes, la revelación del Séptimo Sello, que es la revelación de la Venida de este Ángel viniendo en carne humana en Su Ángel Mensajero, manifestado a través de Su Ángel Mensajero, el mensajero de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino, para el Día Postrero el Mensaje del Séptimo Sello es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida de este Ángel; y alrededor de Su Venida en carne humana gira todo el Mensaje del Séptimo Sello, gira todo el Mensaje del Día Postrero, gira todo el Mensaje de Dios para la Iglesia de Jesucristo.

Y por cuanto la fe para el rapto la dan los Siete Truenos (porque los Siete Truenos son la revelación del Séptimo Sello, es la Voz de Cristo, del Ángel que era diferente a los demás clamando como cuando un león ruge y los Siete Truenos emitiendo sus voces), Cristo clama, habla a Su Iglesia con esos Siete Truenos al estar manifestado (¿cómo?) en carne humana.

La Palabra, Cristo, viniendo en carne humana en Su Ángel Mensajero, clama como cuando ruge un león (porque viene como el León de la tribu de Judá) y nos habla con Su Voz de los Siete Truenos de Apocalipsis; ¿y qué hace? Nos revela el misterio de Su Venida, el misterio del Séptimo Sello; porque ¿quién es el que tiene el Séptimo Sello? El Ángel que era diferente a los demás, Él es el que tiene el Séptimo Sello, Él es el que tiene el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo al venir en el Día Postrero manifestado en carne humana; y alrededor de Su Venida ¿qué sucede? Surge el Mensaje del Séptimo Sello.

El Mensaje del Séptimo Sello es el Mensaje del Ángel que era diferente a los demás. Toda la revelación de ese Ángel, de ese Ángel que tiene el Séptimo Sello, toda la revelación es el Mensaje del Séptimo Sello; todo lo que corresponde a Él y Su Venida en carne humana como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo es el Mensaje del Séptimo Sello.

Y ahora, ese es el Mensaje ¿de cuándo? Del tiempo del fin. Ese no es el Mensaje ni de la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta o séptima edad; el Mensaje de cada una de esas edades ¿lo dio quién? El mensajero de cada edad, Cristo por medio del mensajero de cada edad; pero ahora para el Día Postrero, el Mensaje del Día Postrero, el Mensaje del tiempo final, el Mensaje de la séptima dispensación es el Mensaje del Séptimo Sello, es el Mensaje del Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana manifestado en el Día Postrero.

Y ahora, vamos a ver algo aquí muy importante, página 162 del libro de Citas, párrafo o verso 1446, dice:

1446 - “Pero miren la Novia espiritual, cuando ella comience a tener un despertamiento…”.

Y ahora vamos a ver cómo es que puede tener un despertamiento la Novia espiritual de Cristo, todo tiene que ser de acuerdo a la Escritura. En la página 212 del libro de Los Sellos, dice:

“104. Y esa es la misma razón por qué los avivamientos que debemos tener hoy... Ahora, hemos tenido avivamientos denominacionales, pero no hemos tenido una verdadera sacudida. No, no señor. No piense que tenemos avivamientos, porque no los tenemos. Tienen millones y millones de miembros de iglesias, pero no hay nada de avivamiento. La Novia todavía no ha tenido un avivamiento; todavía no ha habido allí ningún avivamiento, ninguna manifestación de Dios para sacudir a la Novia. Estamos esperando eso. Se necesitarán esos Siete Truenos misteriosos para despertarla. Él los mandará, lo ha prometido”.

¿Qué es lo que le da el avivamiento del tiempo final a la Iglesia de Jesucristo, a la Novia? Los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10. ¿Y qué son los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10? La Voz de Cristo en Su Venida. ¿Revelando qué?, ¿qué revelan los Siete Truenos? Revelan el misterio del Séptimo Sello, el misterio de Su Venida.

El misterio del Séptimo Sello ¿está dónde? En los Siete Truenos, ahí está el misterio del Séptimo Sello; o sea, el contenido de los Siete Truenos es la revelación divina del Séptimo Sello, la revelación divina de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles en el Día Postrero, ¿manifestado cómo? En carne humana en Su Ángel Mensajero. Y ahora:

1446 - “... la Novia espiritual, cuando ella comience a tener un despertamiento, cuando ella comience a volver y colocarse en orden con la Palabra…”.

¿Y cómo se puede colocar en orden? Si estuviéramos en la primera edad de la Iglesia gentil y ellos estuvieran allá en el judaísmo, pues se colocarían en orden colocándose en la primera edad de la Iglesia gentil, bajo el ministerio de San Pablo; y si estuvieran viviendo en el tiempo de la cuarta edad, pues entonces tenían que moverse a la cuarta edad si estaban ellos metidos en una edad anterior, tenían que subir a la cuarta edad y estar bajo el ministerio de Colombo; y así ha sido de edad en edad: hay que colocarse en orden con la Palabra de Dios en la edad que corresponde a ese tiempo, bajo el ministerio de Cristo a través del mensajero de esa edad; eso es colocarse en orden, eso es estar al paso con Cristo.

Ahora, estar en una edad que no es la edad que corresponde a ese tiempo, eso es estar fuera (¿de qué?) de paso.

Y ahora, la Novia no puede estar fuera de paso, por lo tanto, tiene que colocarse en orden con la Palabra de Dios del Día Postrero, que es la Palabra de Dios en la Edad y de la Edad de la Piedra Angular; y esa Palabra es la Palabra del Mensaje del Séptimo Sello, esa es la Palabra del Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, ese es el Mensaje que viene para la Iglesia de Jesucristo; y vamos a ver lo que dice aquí, dice:

“... y colocarse en orden con la Palabra de Dios (ahora dice), miren entonces otra vez, ven, cómo que las escrituras en ese tiempo (o sea, cómo las escrituras en ese tiempo, o sea, comienzan a cumplirse y a colocarse todas en orden y a abrirse las escrituras, todo eso está envuelto ahí; ‘mire cómo las escrituras en ese tiempo’ dice), habrá un mensaje salir a coger esa Novia... (está mal traducido, pero ahí..., o sea, vendrá un Mensaje, o saldrá un Mensaje para coger esa Novia, para llamar y recoger a esa Novia) coger esa mujer… elegida (o sea, tomarla y colocarla en la edad que le corresponde)”.

Así la Novia no estará fuera de paso sino que estará en el paso que corresponde al Día Postrero, que es la Edad de la Piedra Angular, porque se ha venido caminando al paso de Cristo, porque Cristo ha ido caminando: del pueblo hebreo caminó a la primera edad, de ahí..., y los que caminaron al paso con Cristo estaban ¿dónde? En la primera edad en ese tiempo; luego caminó un poquito más arriba, a la segunda edad, y los que caminaron al paso con Cristo estaban en la segunda edad; los que se quedaron en la primera edad estaban fuera de paso, ya Cristo había salido de esa primera edad; los que caminaron a la tercera edad cuando Cristo caminó a la tercera edad estaban caminando al paso con Cristo, pero los que se quedaron en la segunda edad o en la primera edad estaban fuera de paso.

Ustedes han visto en el ejército cuando van caminando todos al paso y alguno se atrasa, ¿se salió de qué? De paso, se atrasó; y comienza el (quizás el sargento, que son los más duros)..., y entonces se tiene que meter en el paso otra vez porque está fuera de paso.

Y así, vean ustedes, hay que ir caminando al paso con Cristo y dar estos ocho pasos, porque en el octavo es que viene la bendición grande, en el octavo es que viene la transformación para los que vivimos y la resurrección para los muertos en Cristo; es ahí donde surge un Mensaje, surge el Mensaje del Séptimo Sello, el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, el Mensaje que gira alrededor de la Venida del Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana en el Día Postrero, en Su Ángel Mensajero, y manifestándose como el Séptimo Sello y cumpliendo el misterio del Séptimo Sello y revelándole a Su Iglesia ese misterio, revelándole a Su Iglesia el misterio de Su Venida en carne humana, en donde manifiesta el ministerio de Moisés, el ministerio Elías y el ministerio de Jesús, porque Él viene con Sus Ángeles en el Día Postrero.

Creo que con lo que hemos hablado tenemos suficiente para esta ocasión.

Hemos visto lo que es: “EL MENSAJE DEL SÉPTIMO SELLO”.

En todos los lugares que ustedes encuentren que ha sido anunciado que vendrá un Mensaje, recuerden, es el Mensaje del Séptimo Sello, es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, es el Mensaje que gira alrededor del Ángel que era diferente a los demás.

¿Quieren ver otros lugares donde está prometido que vendrá un Mensaje? Vamos a ver un poquito aquí, vamos a ver dónde podemos observar este... Vamos a ver aquí en la página 168 del libro de Citas, verso 1496 dice... Esta es una cita del mensaje “En las alas de una paloma blanca”, en donde nuestro hermano Branham ya cuando tenía 56 años y tenía que partir, dice que Dios lo sanó, y dice: “Me sanas ahora cuando ya me tengo que ir”; y eso es lo que hace con los escogidos, eso es lo que hace con todos los hijos de Dios.

Así que si alguno tiene algún problema de salud, recuerde que con la transformación va a quedar sano, y ya para irnos, porque es una sanidad completa. Si le falta un brazo o le falta un pie, o le falta un dedito aunque sea, no se preocupen, en el nuevo cuerpo no le va a faltar nada; y ahora, si le falta cabello tampoco se preocupe, en el nuevo cuerpo están todos los que Dios ordenó desde antes de la fundación del mundo para usted. Quizás ahora usted tenga menos de los que Dios ordenó para usted, pero no se preocupe, en el nuevo cuerpo que Dios ordenó para usted están todos completitos. Y ahora, dice:

1496 - “¿Por qué yo, un hombre viejo, sufrí toda mi vida, por qué Él me curó ahora? (O sea, ‘¿por qué me sana ahora?’)”.

56 años sufriendo, o póngale 49 años, porque le comenzó como a los 7 años, o sea 49 años sufriendo por un problema que los médicos, algunos decían que era gastritis o algo así, y otros decían que era un problema allá adentro, en el alma; y cada siete años, el año séptimo le atacaba ese problema, y cada vez que le atacaba casi lo mataba.

Pero miren, él no se había dado cuenta que eso era cada siete años; y ahora tuvo la séptima manifestación de ese problema en el año... la última vez que lo tuvo; y después, cuando le tocaba tener el mismo problema de nuevo, ya no le llegó, y se dio cuenta que eran ciclos de siete años; y ahora cuando estaba en el año que le tenía que llegar el problema, no le llegaba; dijo: “¡¿Qué pasó?! ¡Es que Dios me sanó!”.

Y eso es lo que Dios hace con Su Iglesia en el Día Postrero, en la etapa en donde debía venir el mismo problema de cada una de las edades pasadas. Pero ¿qué sucede? Seguimos hacia adelante y cada día hay más bendición de Dios. ¿Y qué sucede? Es que Dios, vean ustedes, ha resuelto el problema de Su Iglesia-Novia, y en lo físico también va a ser resuelto: tendremos el cuerpo nuevo.

Y ahora es una Iglesia nueva, no pertenece a ninguna de las siete edades de la Iglesia gentil; es una Iglesia nueva como Abraham y Sara. Miren ustedes, luego que sus nombres fueron cambiados y Dios lo visitó (a Abraham) el día antes de la destrucción de Sodoma, de ahí en adelante vino el cambio para Abraham y para Sara.

Sara siendo una mujer vieja no podía tener un hijo, y si hubiera tenido un hijo hubiera sido un fenómeno; porque una mujer vieja, de 89 años, tener un niño le tiene que salir muy mal.

Por eso las jóvenes deben casarse en el tiempo correcto; no esperar a tener muchísimos años, porque después se arriesgan a tener un niño con problemas. Y los jóvenes pues deben de buscar una buena muchacha y tener su familia, y así formar su hogar correctamente. Ahora..., siempre que sean de los creyentes, para que sea de bendición para ustedes; porque si no es un creyente pues lo puede halar hacia fuera (es una), y lo otro: que no está en la perfecta voluntad de Dios.

Abraham cuando le dijo a su siervo [Génesis 24:2]: “Busca una esposa para mi hijo Isaac”. ¿Cómo le dijo? “No vayas a buscar dentro de entre las cananeas, (eran incrédulos, eran idólatras), ve donde mi familia, de mi familia”.

Y ahora, de la familia de Dios, de los hijos e hijas de Dios es que los demás hijos, los hijos e hijas de Dios, deben de buscar su compañera los varones; y las jovencitas aceptar uno que sea un hijo de Dios, no uno de los cananeos o una de las cananeas. Abraham dijo que no lo hiciera, y Dios nos recomienda que no hagamos yugos (¿qué?) desiguales. El que lo haga, allá se tiene que atener a las consecuencias; y después, aunque ponga el grito en el cielo, pues, quien se lo buscó se tiene que atener a las consecuencias. Bueno, Dios nos permite saber estas cosas porque nos ama y quiere las bendiciones para nosotros.

Ahora miren, Abraham y Sara no podían tener un hijo siendo viejos, ya les dije que hubieran tenido un hijo que no hubiera sido el heredero, no hubiera sido el hijo de la promesa, sino que hubiera sido un hijo con muchos problemas y más problemas para sus padres; pero fueron rejuvenecidos; al ser rejuvenecidos fueron hechos de nuevo, jovencitos ahora; y ahora estaban listos para tener el hijo prometido.

Y ahora, vean ustedes, la Iglesia del Señor Jesucristo ahora es una Iglesia jovencita, está en la Edad de Oro, la Edad de la Piedra Angular; esa es la edad que recibiría al Hijo Prometido, al Séptimo Sello, al Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana en el Día Postrero, en Su Ángel Mensajero.

Las demás edades o etapas están viejas, como Sara en las etapas anteriores al año en que fue transformada; las demás etapas eran etapas de Sara vieja; desde... vamos a decir, desde que ya llegó a una etapa en donde no podía tener niños, de ahí en adelante estaba viviendo en una etapa ya de una señora... no sé si ustedes dicen vieja o ya anciana o ya muy madura, pero no podía tener niños; pero fue traída de nuevo a la juventud, a una mujer joven y Abraham también, y ahora sí podía tener el hijo prometido.

Y el hijo prometido de Abraham, que es la Segunda Venida de Cristo, ninguna de las siete etapas de la Iglesia gentil la podía tener, porque son etapas que ya son etapas que cae en la edad de viejas, por lo tanto pueden decir: “Nosotros tenemos como 500 años”. Se están identificando como viejas. “No, que nosotros tenemos como 300 años”, vieja que no puede dar a luz, no puede dar a luz la Segunda Venida de Cristo, no puede recibir al Ángel que era diferente a los demás en carne humana porque son viejas; pero la Edad de la Piedra Angular no puede decir que tiene 100 años o 200 años o 300 años, la Edad de la Piedra Angular lo único que puede decir es: “Nosotros somos jovencitos”. Esa es la mejor edad para tener un niño; y para tener el hijo prometido esa es la mejor edad.

Bueno, aunque tenemos poquito tiempo no les quise negar lo que Dios me dio allí; estaba apuntando y de momento dije: “En algún momento pues lo daré”, miren, lo que iba a hablar acá, para ustedes acá..., y esto, pues, como llegó lo apunté aquí, que no se me pasara, pero Dios permitió que se hablara en este momento y después abundaremos más acerca de esto en algún momento.

Vean ustedes, más adelante pues busquen en algunos mensajes de los que se predicarán en estos días, porque yo creo que Dios nos va a dar un poquito más acerca de esto, de la Venida del Hijo prometido.

Ahora, la promesa del Hijo prometido es la promesa de la Venida del Séptimo Sello, de la Venida del Ángel que era (¿qué?) diferente a los demás; ese es el Hijo de Abraham, ese es el Hijo prometido. En Su Primera Venida, vean ustedes, vino y le recibió un grupo pequeño; y ahora, para el tiempo final pues le recibirá un grupo joven, una Iglesia joven que estará en la Edad de Oro; la edad de oro es la edad de la juventud.

Y ahora, podemos ver la bendición tan grande que hay para todos los hijos e hijas de Dios en este tiempo final: es la bendición del Mensaje del Séptimo Sello, es la bendición del Mensaje de la Venida del Ángel que era diferente a los demás.

Él nos trae ese Mensaje por medio de Su Ángel Mensajero, y ese Mensaje gira alrededor ¿de quién? De la Venida de ese Ángel que apareció aquí en esta nube y que es el Ángel que tiene el Séptimo Sello.

Si es el Ángel que tiene el Séptimo Sello, el Mensaje del Séptimo Sello no puede girar alrededor de otro personaje sino de este que tiene el Séptimo Sello, no puede girar alrededor de los otros ángeles, porque ninguno de ellos tuvo el Séptimo Sello, sino tiene que girar alrededor del Ángel que tiene el Séptimo Sello, que es el Ángel que es diferente a los demás, el cual vendría en carne humana en el Día Postrero, en el Ángel Mensajero de Jesucristo.

Por lo tanto, el Mensaje del Séptimo Sello gira alrededor del Ángel que era diferente a los demás; y por cuánto estará en Su Ángel Mensajero, entonces estará ligado ese Mensaje al Ángel del Señor Jesucristo también; y por consiguiente, el Ángel que era diferente a los demás estará colocando ese Mensaje en la boca de Su Ángel Mensajero; y saldrá de la boca de Su Ángel Mensajero el Mensaje, la revelación del Séptimo Sello para todos los hijos e hijas de Dios. Y ese es el Mensaje que llama y junta, recoge a los escogidos de Dios y los coloca en el paso en que tienen que estar: en la Edad de la Piedra Angular, y nos prepara para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Y ese Mensaje llegará a dondequiera que esté cada escogido escrito en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo; por eso ese Mensaje recorrerá todos los lugares por donde estén los escogidos de Dios; y aunque para algunas personas parezca un Mensaje fanático..., pues el Mensaje que Dios prometió que enviaría, del cual habló nuestro hermano Branham, dijo que sería un Mensaje tildado (¿de qué?) de un Mensaje fanático, porque para algunas personas que no comprendan este misterio del Séptimo Sello, de la Venida de este Ángel que es diferente a los demás manifestado en el Ángel Mensajero de Jesucristo, podrán decir: “Eso es un fanatismo”.

¿No decían que era un fanatismo la Primera Venida de Cristo? Pero vean ustedes, lo que para ellos fue un fanatismo, para los creyentes era la bendición más grande que Dios había enviado en ese tiempo; y luego la humanidad descubrió que lo que llamaban fanatismo en aquel tiempo era la verdad de Dios para la humanidad; y lo que algunos llamarán fanatismo será la verdad de Dios para todos los hijos de Dios y para todos los que vivirán en el glorioso Reino Milenial.

Así que tenemos que entender todo esto, para que así sepamos que el Mensaje del Séptimo Sello por algunas personas será tildado de un Mensaje fanático; pero ya nuestro hermano Branham dijo que sería para muchos un Mensaje fanático, dirían que sería un Mensaje fanático; él dijo que un Mensaje fanático vendrá6.

Será fanático para algunas personas, pero para los escogidos de Dios será la pura verdad, la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Venida del Ángel que era diferente a los demás viniendo en carne humana en el Día Postrero en Su Ángel Mensajero; eso es el Mensaje del Séptimo Sello.

Por eso en la manifestación del Séptimo Sello por medio de Su Ángel Mensajero no podrá salir otro Mensaje; tiene que salir ese Mensaje de la boca del Ángel Mensajero de Jesucristo. Y ese es el Mensaje del tiempo del fin, ese es el Mensaje del Día Postrero, que es el séptimo milenio, el milenio postrero; ese es el Mensaje del milenio postrero, del séptimo milenio; y con ese Mensaje será llena la humanidad del conocimiento de la gloria de Jehová, de la Venida del Ángel que era diferente a los demás manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero.

¿No dice Habacuc, capítulo 2, verso 14, que la Tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová como las aguas cubren el mar? ¿Con qué será llena? Pues toda persona para ser llena de conocimiento tiene que obtener una enseñanza, tiene que obtener un conocimiento que le sea dado, que le sea enseñado; y ese conocimiento será el conocimiento de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, siendo dado ese conocimiento por medio del Mensaje del Séptimo Sello, siendo dado por medio del Mensaje de la Segunda Venida de Cristo.

Ese Mensaje también está representado en la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta; es el Mensaje también mostrado en los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10; ese es el trompetazo del Cielo, que infundirá ese avivamiento y ese revestimiento en los escogidos de Dios; ese es el Mensaje que traerá el avivamiento de la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, para ser transformados y raptados en este tiempo final; pero antes: ser llamados y juntados en este tiempo, en la Edad de la Piedra Angular.

Ha sido mí un privilegio muy grande estar con ustedes dándoles testimonio de EL MENSAJE DEL SÉPTIMO SELLO para la séptima dispensación y para la Edad de la Piedra Angular; ese es el Mensaje séptimo dispensacional, ese es el Mensaje del Evangelio del Reino.

No hay otro Mensaje que revele el misterio del Séptimo Sello, no hay otro Mensaje que revele el misterio del Ángel que era diferente a los demás, no hay otro Mensaje que revele el misterio de la Segunda Venida de Cristo; porque ese es el Mensaje del Evangelio del Reino, ese es el Mensaje del Séptimo Sello para todos los hijos de Dios.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde, y dejo nuevamente a Miguel Bermúdez Marín con nosotros para continuar.

Y los que estarán en la próxima actividad nos veremos allá, Dios mediante, y estaremos hablando sobre el tema: “La Obra del Séptimo Sello”, “Las Obras del Séptimo Sello”. Vamos a ver allá las Obras del Séptimo Sello, las cuales están prometidas, profetizadas que serán realizadas por el Séptimo Sello, o sea, ¿por quién? Por el Ángel que era diferente a los demás. El que hará las obras no será el Ángel de Jesucristo, sino el Ángel que era diferente a los demás, que estará manifestado en el Ángel del Señor Jesucristo.

Y si quieren seguir escuchando acerca de las Obras del Séptimo Sello, nos veremos allá en la próxima actividad los que estén allá; y los que no puedan llegar allá entonces lo leerán en los folletos o lo verán en el video.

Así que Dios les bendiga, que Dios les guarde, y adelante sirviendo a Cristo y recibiendo EL MENSAJE DEL SÉPTIMO SELLO.

Pasen todos muy buenas tardes. Con nosotros Miguel Bermúdez Marín.

“EL MENSAJE DEL SÉPTIMO SELLO”.

[Revisión diciembre 2018]

1 26 millas = 41.8 Km; 30 millas = 48.3 Km

2 San Juan 1:1-3

3 Génesis 1:1

4 San Juan 14:10

5 San Lucas 21:27

6 Los Siete Sellos: Dios en simplicidad, págs. 20 (72), 34 (122), 46 (179); Segundo Sello, pág. 179 (121); Tercer Sello, págs. 199 (36), 214 (115); Cuarto Sello, pág. 249 (86); Quinto Sello, pág. 315 (175).

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter