ImprimirImprimir

Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos aquí en Jocotenango, Antigua Guatemala. Es para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios correspondiente a este tiempo final. Para lo cual vamos a leer en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 en adelante, donde dice:

“Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas.

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema es: “FIRMES CON EL SÉPTIMO SELLO”.

Para estar firmes con el Séptimo Sello necesitamos saber lo que es el Séptimo Sello, el cual, cuando fue abierto en el Cielo, dice que se hizo silencio en el Cielo como por media hora.

Es tan importante este Séptimo Sello en el Libro de la Redención que causó silencio en el Cielo como por media hora; los querubines, los serafines, los arcángeles y todas las huestes celestiales que adoraban a Dios, cesaron de hacerlo, guardaron silencio en el Cielo como por media hora.

Y media hora del Cielo, recuerden, para los seres humanos representa unos cuantos años, porque en el Cielo un día: para los seres humanos acá es un milenio, o sea, mil años; porque un día delante del Señor es como mil años, nos dice Segunda de Pedro, capítulo 3 y verso 8. Dice:

“Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”.

Y ahora, vean lo importante que es este Séptimo Sello, que hasta las huestes celestiales se silenciaron en el Cielo a causa de la apertura del Séptimo Sello en el Cielo. O sea, en el Cielo nadie sabía, nadie conocía el misterio de la Segunda Venida de Cristo, pues el mismo Cristo dijo que ni los ángeles conocían cuándo sería el día y la hora, y ninguna persona; y dijo aún más en Marcos, capítulo 13 (vamos a ver)… Marcos, capítulo 13 (vamos a leerlo, para ver lo que dice aquí), dice… capítulo 13, verso 26 en adelante, dice:

“Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.

Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo”.

Y ahora, vean ustedes cómo Jesucristo mismo dice que solamente el Padre celestial es el que conoce cuándo será el día y la hora; y dice que nadie más conoce cuándo será el día y la hora, ni aun los ángeles, ni aun el Hijo conoce cuándo será el día y la hora. O sea que Jesucristo estando en aquellos días allí en la Tierra no conocía cuándo sería el día y la hora. Luego que murió, resucitó y ascendió al Cielo, ya de ahí en adelante sí conocía cuándo sería el día y la hora, pero antes de Su muerte en la Cruz del Calvario y resurrección no sabía cuándo sería el día y la hora.

Y ahora, vean ustedes, para el tiempo de Su Venida, de la Venida del Hijo del Hombre, ¿qué estará realizándose en la Tierra? Pues en San Mateo, capítulo 24, verso 31, dice que enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta y juntarán a Sus escogidos; y esto es para cuando la señal del Hijo del Hombre es vista en el cielo. Dice San Mateo, capítulo 24, verso 30 al 31:

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Aquí podemos ver lo que estará sucediendo luego que sea vista la señal del Hijo del Hombre en el cielo.

Y ahora, en febrero 28 de 1963 apareció en el cielo una señal muy importante que no podemos dejar pasar por alto, porque es una señal muy significativa; y fue esta señal de una nube sobre los cielos de Arizona, a una altura de 26 millas, a la cual no pueden o en la cual no pueden formarse nubes porque no hay humedad.

Y ahora, su tamaño fue de 30 millas [48.3 kilómetros] de ancho, fue una nube gigante; fue vista sobre los cielos de Arizona, la vieron también desde Nuevo México. Y si esta nube la tornamos hacia la derecha, veremos el rostro de Jesucristo formado por esa nube.

Esta nube fue formada por ángeles de Dios: los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil (que son San Pablo, Ireneo, Martín, Colombo, Lutero, Wesley y el reverendo William Branham) y otro Ángel que era diferente a los demás, el cual se encuentra aquí. Es este que está volando aquí con Sus alas extendidas, y estos otros son los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil.

Y ahora, vean el misterio de esta nube: fue una nube formada por ángeles.

Y la Escritura dice que el Hijo del Hombre vendrá con Sus Ángeles y dice que vendrá en una nube, vendrá en una nube o en las nubes. En uno de los evangelios dice “en una nube” y en otro de los evangelios dice “en las nubes”, y los dos están correctos, porque esta nube está formada por ocho ángeles mensajeros en sus cuerpos teofánicos, y por consiguiente cada uno de ellos es una nube que está en conjunto con las demás nubes, con los demás ángeles; y por eso forman el rostro del Señor.

Pero son ocho ángeles: siete son los siete mensajeros de las siete edades, y el otro que es diferente a los demás es el Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto, el que le apareció al profeta Moisés y el que libertó al pueblo hebreo, y el que luego les habló a los profetas del Antiguo Testamento, y también el que se hizo carne y habitó entre los seres humanos y fue conocido por el nombre de Jesús.

Ese es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, que estaba prometido para venir en carne humana, y para lo cual envió Su precursor Juan el Bautista delante de Él, preparándole el camino, conforme a Malaquías, capítulo 3, verso 1 al 2, y también la profecía de Isaías, capítulo 40, verso 3 en adelante.

Ahora, podemos ver que Juan el Bautista cuando estuvo en la Tierra, al recibir la visita de unos enviados por los fariseos…, que le preguntaron: “¿Tú, quién eres? ¿Tú eres el profeta? ¿Tú eres el Mesías? ¿Tú eres Elías?”; le fueron preguntando y él iba contestando: “No”.

—“¿Eres el Mesías?”. Juan decía: “No”.

—“¿Eres el profeta?”. Juan decía: “No”.

—“¿Eres Elías?”. Juan decía: “No soy Elías”.

Y cuando le preguntan: “Y entonces, ¿quién tú eres? ¿Por qué vienes bautizando? ¿Quién tú eres?, para que les digamos a los que nos enviaron a ti, les demos la respuesta de quién tú eres. ¿Qué dices tú de ti mismo?”. Juan dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto, como dijo el profeta Isaías: Aparejad el camino del Señor”. Y los que fueron enviados a Juan el Bautista eran de los fariseos1.

Y ahora vean ustedes cómo Juan se identificó en la Escritura y dio testimonio de quién él era.

Y ahora, después de Juan el Bautista vendría el Mesías, vendría el Cristo (Cristo significa ‘Ungido’, el ungido con el Espíritu de Dios), vendría el Ungido con el Espíritu de Dios, que es este Ángel Fuerte que desciende del Cielo.

El Mesías sería el hombre donde estaría el Ángel del Pacto habitando en carne humana; y por eso Juan el Bautista anunciaba que después de él vendría el Mesías, el Cristo, el Ungido, del cual él no era digno de desatar la correa de Su calzado2.

Ahora, vean ustedes cómo para el tiempo de Jesús, para Su Primera Venida —el cual era el Séptimo Sello de aquel tiempo—, encontramos que muchas personas estaban esperando la Venida del Mesías, pero ellos tenían una interpretación diferente a como fue cumplida la Primera Venida del Mesías. Ellos no esperaban que el Mesías fuera un carpintero, no esperaban que el Mesías fuera un obrero de la construcción, no esperaban que el Mesías fuera un hombre sencillo, sino que fuera un rey que apareciera en la Tierra y tomara el Trono de David, se sentara en el Trono de David y conquistara el imperio romano, lo venciera, y fuera establecido así el Reino de Dios en la Tierra, y el pueblo hebreo viniera a ser la cabeza de todas las naciones.

O sea que ellos lo que estaban esperando no era conforme a como Dios había prometido para ese tiempo, porque la Primera Venida del Mesías sería como el Cordero de Dios para quitar el pecado del mundo; y las Escrituras que hablaban del Mesías como Cordero siendo llevado al matadero3 serían las que serían cumplidas en la Primera Venida de Cristo.

Y, miren ustedes, en el Antiguo Testamento se profetizó de la Primera Venida de Cristo y de la Segunda Venida de Cristo; y hay profecías en las cuales cualquier persona puede pensar que está hablando de una sola, pero está hablando (aun en un mismo capítulo), aun en un mismo capítulo algunas veces habla de la Primera Venida de Cristo y de la Segunda Venida de Cristo; pero no pudieron comprender ese misterio de la Primera y Segunda Venida de Cristo.

Ahora, para el Día Postrero nosotros miramos a través de la historia bíblica y podemos ver que el Mesías estuvo en la Tierra, el cual es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, este Ángel que está aquí, arriba, el cual libertó al pueblo hebreo; ahí se encuentra en Su cuerpo teofánico. Y cuando esta nube apareció (y fueron tomadas fotos de esa nube y fueron publicadas luego en revistas norteamericanas), allí estuvo el séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil, el reverendo William Branham, el cual fue arrebatado en espíritu y fue colocado allí; estuvo allí en su cuerpo teofánico como los demás ángeles estaban en sus cuerpos teofánicos.

Y ahora, veamos lo que dijo acerca de estos ángeles que ahí estaban; dijo: “Y notaron que…”. Página 469 dice:

“153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello…”.

¿Cuál de esos ángeles es el que tiene el Séptimo Sello? Este Ángel que era diferente a los demás.

Y para el Séptimo Sello ser cumplido aquí en la Tierra, abrirse en cuanto a su cumplimiento y luego ser revelado a la Iglesia de Jesucristo, este Ángel tiene que venir en carne humana manifestado en el Día Postrero; así como estos otros ángeles mensajeros, para tener sus ministerios aquí en la Tierra en medio de la Iglesia de Jesucristo tuvieron que venir en carne humana; y cuando se les terminó el tiempo aquí, pues su cuerpo físico murió, pero ellos continuaron viviendo: pasaron al Paraíso, donde allí se han encontrado con su pueblo, o sea, con el grupo de hijos e hijas de Dios de la edad en la cual ellos vivieron y para los cuales ellos fueron los mensajeros. Ellos se encuentran en el Paraíso con su pueblo, los creyentes en Cristo de su edad.

Y ahora, para el Día Postrero solamente queda el ministerio del Ángel de Dios, el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, el cual es el mismo Jesucristo aquí en Su cuerpo teofánico; y tiene que venir velado en carne humana, tiene que tener un velo de carne de este tiempo final, a través del cual manifestarse y hablarle a Su Iglesia con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino en el Día del Señor (que es el séptimo milenio) y darle a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final; para poder así cumplirse el Séptimo Sello, y los hijos e hijas de Dios estar firmes con el Séptimo Sello, estar firmes con el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, Jesucristo en el Día Postrero velado y revelado en carne humana en Su Ángel Mensajero.

De esto habló el precursor de la Segunda Venida de Cristo en el mensaje de Los Siete Sellos, página 256, haciendo referencia al capítulo 19 de Apocalipsis, donde viene Cristo en un caballo blanco; y dijo:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

¿Qué será la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Es la Venida del Verbo, la Palabra encarnada en un hombre del Día Postrero, el cual tiene que ser un profeta; porque la Palabra viene siempre a los profetas de Dios, y toda revelación tiene que venir a un profeta.

Ahora vean, este Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19 es el mismo Ángel del Pacto, Ángel de Dios, Ángel Fuerte que desciende en Apocalipsis, capítulo 10, del cual dijo el precursor de la Segunda Venida de Cristo en la página 57 del libro de Los Sellos en español:

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.

17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel (o sea, al pueblo hebreo). ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

Ahora vean, el Mensajero a Israel ¿quién es? Este Ángel que era diferente a los demás, Él es el Ángel del Pacto, y Él viene a Israel directamente; pero Su Iglesia gentil está a punto de ser raptada, por lo tanto viene a Su Iglesia gentil, visita Su Iglesia gentil; y esa es la visitación de Dios a Su pueblo, a Su Iglesia, entre los gentiles, esa es la consolación del Israel celestial, de la Iglesia de Jesucristo. La consolación de la Iglesia de Jesucristo es la Segunda Venida de Cristo, es la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel que era diferente a los demás.

Ahora el misterio está en cómo Él viene en este Día Postrero. Él es el Ángel del Pacto, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, Él es el Mensajero a Israel, y Él es el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19; y eso es la Venida de la Palabra encarnada en un hombre. Ese es el misterio de la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová.

Y ahora, en el libro de Los Sellos, página 131, dice:

“131. Y ahora Jesús: Su Nombre sobre la Tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte, los venció y ascendió, entonces recibió un nuevo Nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Será revelado en los Truenos.

132. Fíjense en el misterio. Él viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta iglesia. Ustedes saben eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: Nadie entendía ese nombre, sino Él mismo.

‘Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes; y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES’.

Apocalipsis 19:13-16

133. Allí viene el Mesías, allí es donde está”.

¿Cómo viene? En un caballo blanco; ahí es donde viene el Mesías, allí es donde está, en ese caballo blanco. Y eso es la Venida de la Palabra, del Verbo: la Palabra, el Ángel del Pacto viniendo, el Ángel de Jehová viniendo en carne humana en el Día Postrero; es la Venida del Verbo, la Palabra encarnada en un hombre. Ese es el misterio de la Venida del Ángel Fuerte que desciende del Cielo y del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19.

Ahora, el velo de carne donde estará el Ángel del Pacto velado y revelado a través de carne humana, ese velo de carne no será el Señor Jesucristo; él será solamente el Ángel del Señor Jesucristo, el profeta mensajero de Jesucristo para la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino; y por medio de la manifestación del Ángel de Jehová, del Ángel del Pacto (que es Jesucristo en Espíritu Santo), a través de carne humana, a través de Su Ángel Mensajero, estarán siendo llamados y juntados todos los escogidos de Dios.

Y ahora, como dice San Marcos en la lectura que tuvimos del capítulo 13, verso 26 al 27, donde dice: “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria”, eso es lo que sucedió en febrero 28 de 1963. Ahí fue visto el Hijo del Hombre en Su cuerpo teofánico juntamente con los cuerpos teofánicos de los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil.

Y ahora, ¿qué más dice?

“Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo”.

O sea, primero son recogidos, juntados, los que están en el extremo de la Tierra, que son los escogidos que estarán viviendo en el Día Postrero; y después los que estarán en el Paraíso serán recogidos, o sea, serán traídos a la Tierra de nuevo en cuerpos eternos. O sea que es un recogimiento de todos los escogidos de Dios del Día Postrero bajo el ministerio del Ángel de Jehová, del Ángel del Pacto, velado en carne humana en Su Ángel Mensajero.

Es para bendición de los que vivimos y también para bendición de los que se encuentran en el Paraíso, porque su tiempo de vivir en la Tierra en cuerpos mortales ya terminó; pero ellos regresarán en un cuerpo eterno, como Dios lo ha prometido en Su Palabra.

En Hebreos y en Primera de Corintios nos habla de los elegidos de Dios. En el capítulo 12 de Hebreos dice que son los primogénitos escritos en el Cielo, y están escritos allá en el Cielo.

Y ahora, en Primera de Corintios, capítulo 15 y versos 49 en adelante, dice lo que Dios va a hacer con Sus escogidos en el Día Postrero, con los que estamos vivos y con los que han partido y se encuentran en el Paraíso; dice: capítulo 15, verso 49 en adelante, de Primera de Corintios:

“Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos (o sea, que no todos vamos a morir); pero todos seremos transformados (o sea, todos vamos a tener un cuerpo eterno, porque vamos a recibir un cambio),

en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta…”.

La Final Trompeta es la Gran Voz de Trompeta con la cual son llamados y juntados los escogidos de Dios; esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, gira alrededor de la Venida del Ángel del Pacto viniendo velado en carne humana. O sea que toda la revelación de la Venida del Ángel del Pacto, de Jesucristo velado en carne humana en el Día Postrero, será dada a todos los escogidos de Dios por medio del Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino.

¿Y qué pasará? Dice:

“… porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles…”.

O sea, los muertos en Cristo, luego que la Trompeta haya sonado, haya dado todo lo que tiene que dar, luego los muertos en Cristo resucitarán en cuerpos eternos; y nosotros los que vivimos, ¿qué pasará con nosotros? Dice:

“… y nosotros seremos transformados”.

¿Y dónde están las personas que serán transformadas en este tiempo final? Aquí estamos, en Guatemala y en diferentes partes de la América Latina y del Caribe. ¿Escuchando qué? ¿Dónde están los que estarían escuchando la Trompeta Final? Pues aquí estamos escuchando la Trompeta Final, que es la Voz de Cristo hablándonos por medio de Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, hablándonos con esa Gran Voz de Trompeta, o sea, con ese Mensaje del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, revelándonos así el misterio de Su Venida velado en carne humana en el Día Postrero.

Ese es el misterio de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, la Venida del Ángel de Jehová, del Ángel del Pacto, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios libertador del pueblo hebreo; ese Ángel de Jehová o Ángel del Pacto, el cual libertó al pueblo hebreo y los llevó luego a la tierra prometida y los estableció allí.

Y para este tiempo final llamará y juntará 144.000 hebreos, y así será convertido el pueblo hebreo como nación a Dios, a Cristo, y el Reino de Dios será establecido en medio del pueblo hebreo.

Pero antes de eso, entre los gentiles Él estaría llamando y juntando a Sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta bajo los ministerios de los Ángeles del Hijo del Hombre, que son los ministerios de los Dos Olivos, o sea, los ministerios de Moisés y de Elías siendo manifestados en carne humana en el mismo velo de carne, el mismo Ángel del Señor Jesucristo, en donde el Ángel del Pacto estará manifestado en este tiempo final; y es el Ángel del Pacto el que opera esos ministerios, porque Él es el único que tiene ministerios.

Él es el que se manifestó en los profetas del Antiguo Testamento y en los apóstoles también; en Jesús se manifestó en toda Su plenitud, en cada ángel mensajero de cada edad se manifestó en la porción correspondiente a cada edad y en este tiempo final estará manifestado en Su Ángel Mensajero, en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo de la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino.

Y así como estuvo llamando y juntando a los escogidos de cada edad por medio de Su manifestación en el mensajero de cada edad, también en la Edad de la Piedra Angular estará llamando y juntando a los escogidos de la Edad de la Piedra Angular; y así como cada edad se cumplió en cierto territorio señalado por Dios, también la Edad de la Piedra Angular se estará cumpliendo en cierto territorio elegido por Dios desde antes de la fundación del mundo.

¿Y cuál es ese territorio donde se estará cumpliendo la Edad de la Piedra Angular y estará el llamado de la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando a los escogidos de Dios? Pues es nuestro territorio, el territorio latinoamericano y caribeño, para así los escogidos de Dios del Día Postrero estar ¿cómo? Firmes con el Séptimo Sello, firmes con la Segunda Venida de Cristo, firmes con la Venida del Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová.

Y estando firmes con el Séptimo Sello pues estaremos firmes con la Primera Venida de Cristo y con Su Segunda Venida; porque no desechamos la Primera Venida de Cristo, la Primera Venida del Ángel del Pacto, el cual vino en carne humana en el velo de carne llamado Jesús y llevó a cabo la Obra de Redención en la Cruz del Calvario, de la cual hemos recibido la bendición de la salvación y todas las demás bendiciones contenidas en la redención que realizó Cristo en la Cruz del Calvario.

Y ahora nos da otra porción, nos da la doble porción: nos da en este tiempo final Su Segunda Venida, la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, velado en carne humana en Su Ángel Mensajero, revelándonos todos estos misterios de este Día Postrero; y así revelándonos el misterio de Su Venida en este tiempo final a Su Iglesia en carne humana, en un velo de carne de este tiempo final.

Porque la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que será la Venida del Espíritu Santo. ¿Pero cómo vendrá el Espíritu Santo? Vendrá en carne humana.

O sea que el Ángel del Pacto, este Ángel de Jehová… Así como los otros ángeles mensajeros (que están aquí en sus cuerpos teofánicos) para tener sus ministerios se hicieron carne y vinieron en un cuerpo de carne, cada uno en la edad que le tocó vivir, ahora para este Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová (que es Jesucristo en Su cuerpo teofánico), para tener Su ministerio del Día Postrero prometido para el tiempo final, tiene que venir velado en un cuerpo de carne humana, en un velo de carne redimido por la Sangre de Jesucristo, en un hombre redimido por la Sangre de Cristo.

Y ahora, vean ustedes, eso es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19. Página 256 del libro de Los Sellos, dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo:

“121. Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Es la Venida del Verbo en carne humana en este tiempo final. Pero ese velo de carne no es el Señor Jesucristo; él es solamente un hombre de este tiempo final, un profeta mensajero de este tiempo final, el profeta mensajero de la Dispensación del Reino y profeta mensajero de la Edad de la Piedra Angular; y por medio de ese profeta mensajero, llamado en la Escritura “el Ángel del Señor Jesucristo”…, del cual Cristo dice: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. (Apocalipsis, capítulo 22, verso 16).

Y también del cual dice [Apocalipsis 22:6]: “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado a Su Ángel, para manifestar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Para mostrar a Sus siervos ¿qué cosas? Las cosas que deben suceder pronto, que son las cosas que Cristo en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, dijo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder después de estas”. Las cosas que han de suceder después de las que ya han sucedido en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.

Ahora, las cosas que han de suceder después de esas que ya han sucedido son las cosas que sucederán en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino.

Y el territorio para cumplirse la Edad de la Piedra Angular es la América Latina y el Caribe; este es un misterio que estaba oculto bajo el Séptimo Sello. Y cada uno de ustedes, latinoamericanos y caribeños, estaban en y bajo el Séptimo Sello, por lo tanto ustedes son parte del misterio del Séptimo Sello.

¿Cómo, cuándo y a quiénes vendría y en qué territorio vendría el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19? Ese era un misterio bajo el Séptimo Sello, que no había sido abierto en las edades pasadas porque sería abierto en el territorio y a la gente en donde se cumpliría ese misterio.

Y ahora, las personas de ese territorio, que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo, verían Su Venida y entenderían Su Venida, porque Él les abriría el misterio de Su Venida y les hablaría por medio del Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino; les hablaría, les revelaría ese misterio; y así nos abriría el entendimiento en nuestra alma y en nuestra mente, y entonces las Escrituras serían abiertas, reveladas a nosotros; y entonces, desde lo profundo de nuestro corazón, de nuestra alma, el clamor sería: “Yo lo veo, yo lo entiendo. ¡Esto era lo que yo estaba esperando!”. Pues esto es lo que Dios prometió para el Día Postrero, para este tiempo final: la Venida del Ángel del Pacto. Esa es Su Venida: la Venida de Cristo, la Venida del Ángel del Pacto velada en carne humana en un hombre de este tiempo final.

Pero ese hombre no es el Señor Jesucristo, pero en ese hombre estará el Ángel que era diferente a los demás, el Ángel que tiene el Séptimo Sello, el cual es el Ángel de Jehová, el cual es Jesucristo en Su cuerpo teofánico; y tomará un cuerpo de carne de este tiempo final, un velo de carne, para usarlo y revelarse a Su Iglesia en este tiempo final; porque Su cuerpo glorificado se encuentra en el Trono de Dios en el Cielo.

Él dijo que se sentó en el Trono de Dios, a la diestra de Dios4; y Él está allí haciendo intercesión por todos los hijos e hijas de Dios hasta que entre hasta el último de los escogidos de Dios; y cuando entre el último de los escogidos de Dios, se completará así el Cuerpo Místico de Jesucristo, que es Su Iglesia, el cual se completará en la Edad de la Piedra Angular.

Es acá arriba donde se completa el Cuerpo Místico de Cristo; y es en la Edad de la Piedra Angular donde Cristo está hablándoles a los latinoamericanos y caribeños, porque esa edad se cumple entre los latinoamericanos y caribeños. Así que miren con quiénes se completa el Cuerpo Místico de Cristo en este tiempo final: con latinoamericanos y caribeños.

Y ahí, miren ustedes, ahí tendremos todos los colores, todos los colores estarán ahí. ¿Por qué? Porque unos son piel canela, otros son más claritos y otros son más oscuritos; pero todos esos hijos e hijas de Dios son los escogidos del Día Postrero, que escucharían la Voz de Cristo, verían Su Venida, la Venida del Ángel del Pacto velado en carne humana y revelado a través de carne humana, dándonos testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto; y así estaría llamando y juntando a todos los escogidos de Dios del Día Postrero.

Así que podemos ver que la América Latina y el Caribe es el territorio que está lleno de escogidos de Dios en este Día Postrero, y por eso a ese territorio es que Jesucristo envía Su Ángel Mensajero para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y así los escogidos del Día Postrero, así como estuvieron firmes con Cristo manifestado en el ángel mensajero de cada edad, así también los escogidos del Día Postrero estarán firmes con Cristo, con el Séptimo Sello, en este tiempo final, en el territorio latinoamericano y caribeño. Y si alguno se ha ido a otra nación buscando un mejor trabajo o mejores condiciones de vida o estudios, hasta allá le llegará el Mensaje también, porque Dios no perderá a ninguno de Sus escogidos. Pero la mayoría, ¿dónde estarán? En la América Latina y el Caribe.

Que Dios ayude también a los que están en otras naciones, que les llegue el Mensaje y que les llegue a tiempo siempre el alimento espiritual. Con las facilidades que tenemos en la actualidad no hay ningún problema para que les llegue el Alimento a tiempo, a medida que va Dios dándonos el alimento espiritual para todos los escogidos de Dios.

Ahora, podemos ver que hemos llegado al tiempo en donde la Iglesia de Jesucristo se pararía firme con el Séptimo Sello, se pararía firme con la Segunda Venida de Cristo, que será la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19; de la cual el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo en la página 166 del libro de Citas en español, en donde tenemos un extracto del mensaje “El único lugar provisto por Dios para adorar”; aquí tenemos el verso 1485, que dice:

1485 - “Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé: ‘¿Habrá otro avivamiento…?’”.

O sea, otro despertamiento espiritual, como estos que han sucedido en las diferentes etapas o edades donde Dios ha enviado un mensajero.

Y si Dios va a darle a Su pueblo un avivamiento, un despertamiento espiritual, tiene que tener un mensajero y tiene que tener una edad y tiene que tener una dispensación donde se realice ese avivamiento. Los siete grandes avivamientos o despertamientos de la Iglesia de Jesucristo han ocurrido durante las siete etapas o edades de la Iglesia gentil en los territorios donde se han cumplido esas edades.

Y ahora, se pregunta nuestro hermano Branham: “¿Habrá otro?”. Claro que lo hay: es en la Edad de la Piedra Angular. Y ahora vamos a ver cómo vendrá ese avivamiento, ese despertamiento, para los escogidos de Dios. Dice:

1485 - “Y sólo recuerden, del Oeste…”.

¿Cuál es el oeste? Ese es el occidente. El este está por allá por donde está la tierra de Israel, y se encuentra en el Medio Oriente.

Y ahora, “como el relámpago que sale del oriente (la tierra de Israel) y se muestra en el occidente, así será la Venida del Hijo del Hombre”5. Otros de los evangelios dice: “Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifestará”6, o sea, se revelará, se dará a conocer.

Y ahora, ¿dónde es que la promesa de la revelación o manifestación del Hijo del Hombre será para el Día Postrero? Será en el occidente, que es el territorio latinoamericano y caribeño.

El occidente también cubre Norteamérica, es el continente americano con el Caribe, pero ya en la parte de Norteamérica se cumplió la séptima edad de la Iglesia gentil; y ahora solamente queda la América Latina y el Caribe para cumplirse la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, para cumplirse la Venida del Ángel que era diferente a los demás, viniendo velado en carne humana y revelado por medio de carne humana.

Y ahora, ¿de dónde vendrá este Jinete en el caballo blanco? Dice:

“… del Oeste vendrá un jinete en un caballo blanco. Cabalgaremos esta senda otra vez”.

Ahora vean, Elías, el ministerio de Elías, ya está preparándose para recorrer de nuevo el camino ministerial, ¿pero lo va a recorrer con quién? Con el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, lo va a recorrer con la Palabra encarnada en un hombre; y la Palabra encarnada en ese hombre del Día Postrero tendrá ahí a Elías, el ministerio de Elías manifestado, y tendrá también el ministerio de Moisés manifestado y tendrá también el ministerio de Jesús manifestado.

Ahora vean, dice (vamos a leerlo de nuevo, dice):

“… del Oeste vendrá un jinete en un caballo blanco. Cabalgaremos (o sea, “recorreremos”) esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estemos listos. ¿Ven ustedes? Es una promesa”.

Y si es una promesa, tiene que estar aquí en la Palabra; y está en Apocalipsis, capítulo 19, verso 11 al 21; y eso es la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, del Ángel que era diferente a los demás, eso es la Venida del Ángel del Pacto, el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre, en un hombre de este tiempo final, el cual tiene que ser del occidente, o sea, del continente que corresponde al oeste de la Tierra, y ese es el territorio latinoamericano y caribeño.

Y ahora, veamos algo más acerca del ministerio de Elías en la página 399 del libro de Los Sellos en español. Le preguntaron acerca de Elías, el cual le predicará al pueblo hebreo; eso es la manifestación del ministerio de Elías por quinta ocasión. Y aquí, cuando dice: “Recorreremos esta senda, este camino otra vez”, si lo recorre otra vez, lo recorre por quinta ocasión.

Y ahora, dice en la página 399 del libro de Los Sellos, en esta sección de “Preguntas y respuestas”, en la pregunta número 11 dice así:

“11. El Elías que viene a predicar a los judíos, ¿es el verdadero Elías que estuvo en los días de Achab, o será solamente el espíritu de Elías en otro hombre?

(La contestación fue):

[94]. Yo he pensado que será un hombre de este tiempo (¿De qué tiempo? De este tiempo) ungido con ese espíritu (un hombre de este tiempo final ungido con ese espíritu ministerial de Elías); porque allá, cuando Elías ya había subido y Eliseo se encontró con los hijos de los profetas, ellos dijeron: ‘El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo’. Es que Eliseo obró igual a Elías”.

Y ahora, vean cómo el ministerio de Elías estuvo obrando trayendo la revelación de la Palabra: trajo la revelación de seis Sellos; pero faltó el Séptimo Sello, y él dijo que eso sería más adelante, eso sería cuando nuestro Señor apareciera sobre la Tierra. Vamos a ver. En la página 482 y 483 dice:

“199. Vemos, pues, que es un misterio por completo (hablando del Séptimo Sello), y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí: en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevar a Su Novia…”.

¿Y cómo dijo nuestro hermano Branham que aparecerá Jesús sobre la Tierra?

“… cuando nuestro Señor (Jesucristo) aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Cuando aparezca Jesucristo, el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre en el Día Postrero, ahí el misterio del Séptimo Sello (que es el misterio de Su Venida) será abierto a todos los hijos e hijas de Dios; o sea, el misterio de la Venida de Cristo, de la Venida del Ángel del Pacto, de la Venida del Ángel que era diferente a los demás, viniendo velado en carne humana en el Día Postrero. Eso es la Palabra encarnada en un hombre.

Cuando venga la Palabra encarnada en un hombre, ahí es donde el Séptimo Sello es cumplido y es abierto a la Iglesia de Jesucristo, por Cristo a través de ese velo de carne, que es el Ángel del Señor Jesucristo, al cual estará usando en este Día Postrero.

Pero ese Ángel no es el Señor Jesucristo; él solamente es Su profeta mensajero para la Edad de la Piedra Angular, que es una edad eterna, y por eso viene predicando el Evangelio Eterno; y viene como el mensajero también de la Dispensación del Reino, y por eso viene con el Mensaje del Evangelio del Reino. Viene con el Mensaje del Evangelio del Reino, que es el Evangelio Eterno para todos los seres humanos que viven en este planeta Tierra.

Y con ese Mensaje y en ese Mensaje estará la revelación del Séptimo Sello, la revelación de Su Venida, la revelación de la Venida del Ángel que era diferente a los demás velado en carne humana en el Ángel de Jesucristo y revelado a través de ese Ángel Mensajero, llevando a cabo las cosas que Él haría en este tiempo final; y eso es el cumplimiento del Séptimo Sello.

Y los escogidos de Dios estarán viendo el Séptimo Sello cumplido, porque estarán recibiendo la revelación del Séptimo Sello por medio del Ángel de Jesucristo, que estará predicando el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida del Ángel que era diferente a los demás.

Y así es como los escogidos de Dios del Día Postrero verán la Venida del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, de Jesucristo en Espíritu Santo velado y revelado en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, para ser llamados y juntados en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino y ser preparados para ser transformados en este tiempo final.

Vean, así es como se recibe la fe, la revelación para ser transformados en este tiempo final, así es como se recibe la fe de rapto en este tiempo final.

Y página 128 del libro de Los Sellos dice:

“121. Ahora, los Siete Truenos de Apocalipsis permitirán que Él muestre a la Novia cómo prepararse para obtener esa gran fe de traslación (esa fe de rapto)”.

¿Y qué es lo que le muestra ese misterio? Los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10. ¿Qué revelan los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, que es la Voz de Cristo hablando? El misterio del Séptimo Sello, el misterio de Su Venida.

Cristo hablando como cuando ruge un león y los Siete Truenos emitiendo sus voces, que es la Voz de Cristo hablando como León, ¿qué es lo que revelan? El misterio de Su Venida. Y la revelación de Su Venida es la revelación para nosotros ser transformados y raptados en este tiempo final; esa es la fe de rapto, la revelación de rapto que la Iglesia de Jesucristo, la Novia de Jesucristo estaría esperando en este tiempo final.

Sin esa revelación ninguna persona puede ser transformada y llevada a la Cena de las Bodas del Cordero, ninguna persona puede ser raptada o trasladada a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y para este tiempo final, Dios tendría un grupo de seres humanos, llamados los escogidos de Dios, los cuales verían Su Venida, escucharían Su Voz (la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino) y obtendrían la revelación de Su Venida; y obtendrían así la revelación, la fe para ser transformados en este tiempo final, y luego llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Los escogidos del Día Postrero ¿estarán cómo? FIRMES CON EL SÉPTIMO SELLO, firmes con el Hijo del Hombre viniendo con Sus Ángeles en este tiempo final; estarán firmes con el Ángel que era diferente a los demás velado en carne humana y revelado en carne humana, a través de carne humana, a través de Su Ángel Mensajero.

“FIRMES CON EL SÉPTIMO SELLO”.

Ahora, ¿dónde están las personas que en el Día Postrero verían Su Venida y estarían firmes con el Séptimo Sello? Pues aquí estamos, en la América Latina y el Caribe. Aquí estamos un grupo en la República de Guatemala, y en los diferentes países latinoamericanos y caribeños hay un grupo de creyentes; o sea, hay grupos de creyentes que estarían firmes con el Séptimo Sello en este tiempo final; o sea, estarían firmes con la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, viniendo Cristo, el Ángel del Pacto, el Ángel que era diferente a los demás, velado en carne humana en Su Ángel Mensajero, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes dándoles testimonio del Séptimo Sello, de lo que es el Séptimo Sello, y cómo estar FIRMES CON EL SÉPTIMO SELLO.

Que las bendiciones de nuestro amado Señor Jesucristo, el Ángel del Pacto, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y pronto se complete el número de los escogidos de Dios, y pronto todos seamos transformados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

“FIRMES CON EL SÉPTIMO SELLO”.

[Revisión abril 2019]

1 San Juan 1:19-28

2 San Mateo 3:11, San Marcos 1:7, San Lucas 3:16

3 Isaías 53:7

4 San Mateo 26:64, San Marcos 14:62, San Lucas 22:69

5 San Mateo 24:27

6 San Lucas 17:24 y 30

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter