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Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su programa correspondiente a este tiempo. Para lo cual quiero leer en la Escritura, en el capítulo 3 de Hebreos, verso 1 al 6, donde nos dice San Pablo:

“Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús;

el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.

Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo.

Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.

Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;

pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.”

Nuestro tema es: “CRISTO CON SU IGLESIA NOVIA HOY.”

En este pasaje que hemos leído el apóstol San Pablo nos muestra que esta Casa de Dios es la Iglesia del Señor Jesucristo; por eso esa Casa somos nosotros.

Esta Casa, la Iglesia del Señor Jesucristo, es nada menos que la Familia de Dios, una Casa, una Familia que es descendiente de Dios; por eso es que los miembros de esta Familia, de esta Casa, son hijos e hijas de Dios, porque son descendientes de Dios, los cuales de etapa en etapa, de edad en edad entre los gentiles han estado naciendo en la Casa de Dios, y por eso es que Dios ha enviado cada ángel mensajero en cada edad en medio de la Casa de Dios; esos ángeles mensajeros han sido los siervos fieles y prudentes que Dios ha enviado a Su Casa en cada edad; y en cada edad, pues han nacido en la Casa de Dios los hijos e hijas de Dios.

Y ahora, ¿dónde se encuentra Jesucristo y Su Iglesia Novia en este tiempo final? En este tiempo final Jesucristo y Su Iglesia se encuentran en la etapa de la Edad de la Piedra Angular. Y ahí es donde nacen los hijos e hijas de Dios del Día Postrero, nacen en la Casa de Dios. Y por eso es que para este tiempo final el llamado contenido en el Libro del Apocalipsis, en el capítulo 4, nos dice tanto a la Iglesia de Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes como también a cada individuo que tiene su nombre escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, Cristo dice en Su llamado de este tiempo, en el capítulo 4, verso 1, dice:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

Y aquí tenemos el llamado final de Dios a Su Iglesia y a cada persona que tiene su nombre escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, y por consiguiente es parte de esa Iglesia Novia del Señor Jesucristo. El llamado es a subir a dónde El esta en el tiempo final y dónde El le da a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y siendo que el Cielo se está materializando en la Tierra de etapa en etapa, de edad en edad, y por eso es que El envía Sus ángeles mensajeros, los envía a Su Iglesia de etapa en etapa, y un espíritu, un espíritu teofánico ministra en cada edad manifestado a través de carne humana, y vienen a ser los ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, vean ustedes, las cosas del Templo Celestial se están materializando en esta Tierra en el Templo Espiritual del Señor Jesucristo. Así como en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón estaban materializados o materializadas las cosas del Templo Celestial, pero estaban materializadas en cosas simbólicas que allí habían sido colocadas en aquel templo que construyó Salomón y aquel tabernáculo que había construido el Profeta Moisés.

Pero en la Iglesia del Señor Jesucristo que es el Templo Espiritual de Jesucristo, el Nuevo Templo, el cual construye el Hijo de David, Jesucristo, ahí se materializan las cosas del Cielo en seres humanos; y por eso es que los ángeles de las siete edades de la Iglesia... miren aquí en el Libro del Apocalipsis quiénes son en el Cielo, para que luego podamos ver lo que corresponde a la Edad nuestra, la Edad de la Piedra Angular. En Apocalipsis, capítulo 1, verso 4, dice:

“Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono.”

Aquí tenemos siete espíritus delante del Trono de Dios, o sea, no están en el Trono sino delante del Trono.

En el tabernáculo que construyó el Profeta Moisés encontramos que Dios ordenó al Profeta Moisés colocar un candelero o candelabro con siete lámparas las cuales eran encendidas.

Y ahora, todo eso era colocado delante del lugar santísimo, no dento del lugar santísimo sino en el lugar santo, donde estaba también la mesa con los panes de la proposición y también estaba el lugar o el faro de oro o de incienso allí en el lugar santo de ese templo o tabernáculo que construyó Moisés y luego el que construyó el rey Salomón; allí delante del lugar santísimo, pues estaba el lugar santo.

Y ahora encontramos que esas siete lámparas que están en el candelero o candelabro en el Cielo son estos siete espíritus de Dios que están delante del Trono. Vean, en el capítulo 4, nos habla más claramente. capítulo 4, verso 4 al 5, dice:

“Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.”

Ahí tenemos los siete espíritus de Dios, y aquí son las siete lámparas que arden delante del Trono. Y en Apocalipsis, capítulo 5, verso 6, dice (5 al 6 dice):

“Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.”

Y ahora, encontramos que los siete espíritus de Dios enviados por toda la Tierra que son las siete lámparas que están delante de la Presencia de Dios en el Cielo, ahora en la Iglesia del Señor Jesucristo son los siete ángeles mensajeros en los cuales está el Espíritu de Cristo, el Espíritu de Dios, manifestado en cada edad.

En estos ángeles mensajeros de cada edad opera un espíritu ministerial teofánico de la sexta dimensión, y por consiguiente estos espíritus teofánicos de la sexta dimensión que se encuentran ministrando de edad en edad en la Iglesia de Jesucristo, son los instrumentos de Jesucristo en cada edad para llamar y juntar a Sus escogidos de cada edad; y así de edad en edad Cristo ir construyendo Su Templo Espiritual que es Su Iglesia, Su Casa, Su Familia, la descendencia de Dios. Porque la descendencia de Dios, los hijos e hijas de Dios, son el Templo Espiritual de Dios; porque Dios conforme a la promesa divina habitará en seres humanos; primeramente las primicias y después la plenitud de Dios, así como habitó en Su Templo humano llamado Jesús. Dios estaba en Jesucristo en toda Su plenitud habitando y llevando a cabo Su Obra correspondiente a aquel tiempo.

Y ahora, Cristo está construyendo Su Casa, que es Su Familia, Su Iglesia, de acuerdo al modelo celestial. Y conforme a ese modelo fue que Moisés construyó el tabernáculo, y luego de acuerdo a ese modelo fue que Salomón en una forma más amplia construyó el templo allá en Jerusalén.

Y ahora podemos ver porqué es que hemos de estar nosotros en la tierra de Israel como Cuerpo Místico de Jesucristo, como la Iglesia de Jesucristo. ¿Por qué? Porque miren ustedes: aunque Moisés construyó el templo o tabernáculo en el desierto en el territorio gentil, luego fue llevado a la tierra de Israel; y luego el que construyó Salomón fue construido ¿dónde? En Jerusalén.

Y ahora, el Templo Espiritual de Cristo El lo ha estado construyendo de etapa en etapa; parte encontramos que fue construido en la tierra de Israel y las diferentes etapas o edades entre los gentiles; pero ese Templo va a estar en la tierra de Israel y va a estar en Jerusalén, porque ese es el Templo que tiene ungido para Dios manifestarse en y desde ese Templo durante el Reino Milenial. Pero ese Templo es ungido antes de comenzar el Reino Milenial, es ungido con la plenitud de Dios; con la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros queda ungido con la plenitud de Dios el Templo Espiritual de Jesucristo.

Y ahora, para este tiempo final podemos ver cómo se ha estado materializando cada etapa del Templo: vimos como la etapa del Lugar Santo se ha materializado, y también vimos en los tiempos del Antiguo Testamento y en los días de Jesús como las partes correspondientes al Atrio estaban siendo manifestadas, y cómo el Sacrificio de Cristo fue llevado a cabo en la parte del Atrio de la Casa de Dios; y cuando decimos la parte del Atrio me refiero al Templo Espiritual, lo cual estaba representado en el atrio del templo literal.

Y ahora, este planeta Tierra es el Atrio, es el estrado de los pies de Dios; y la sexta dimensión es el Lugar Santo y la séptima dimensión es el Lugar Santísimo.

Y ahora, para este tiempo final la parte del Lugar Santísimo tiene que materializarse, y solamente se puede materializar todo lo del Lugar Santísimo del Templo Celestial, ¿dónde? En la Iglesia de Jesucristo, en la Edad de Oro que es la Edad de la Piedra Angular. Por eso nos dice: “Sube acá.” ¿Y a dónde vamos a subir? Pues vamos a subir a la Edad de la Piedra Angular, para que así El nos dé a conocer todas estas cosas que deben suceder en este tiempo final.

El Rvdo. William Branham hablando acerca de ese llamado de Apocalipsis, capítulo 4, dice en el mensaje de las edades, en el Libro de “las Edades,” pero teniendo aquí un párrafo contenido en este Libro de “Citas...” en la página 48 del “Libro de Citas,” verso o párrafo 4-17, dice...Aún podemos leer un poco antes, verso 4-16 y 4-17, dice:

“Ahora fijese, Juan siendo tomado hacia arriba inmediatamente después de la edad de la Iglesia era un tipo de las iglesia raptada. Inmediatamente después que se acabe la edad de la Iglesia, esta edad de Laodicea, entonces viene el rapto. La Iglesia se va como Juan se fue, a la presencia de Dios.”

Y ahora miren ustedes cómo un Rapto Espirital se lleva a cabo cuando somos llamados y subimos a la Edad de la Piedra Angular. Para que pueda ocurrir el Rapto literal e ir a la Casa de nuestro Padre Celestial a la Cena de las Bodas del Cordero, primeramente tiene que venir un Rapto espiritual; o sea, ser subido de la séptima edad de la Iglesia a la Edad de la Piedra Angular. Aún aquí hay una brecha entre la séptima edad de la Iglesia y la la Edad de la Piedra Angular en la cual estuvo el Espíritu Santo obrando por medio del Rvdo. William Branham en sus últimos años de ministerio aquí en la Tierra, y el Rvdo. William Branham le llama a esta etapa o a esta brecha, le llama vamos a ver...página 134 y párrafo 1137, dice el Rvdo. William Branham:

“El prueba todas Sus palabras- todas Sus palabras. Sólo piensen en ello: ¡todas sus palabras!. Y Uds. eran Su Palabra. El era la Palabra, y Uds. eran parte de Su Palabra.”

O sea, que si El es el Verbo, la Palabra, nosotros somos también la Palabra porque somos parte del Verbo, la Palabra, el Verbo que era con Dios y era Dios el cual se hizo carne y habitó en medio de los seres humanos.

El verbo que era con Dios era el cuerpo teofánico donde Dios habitaba, o sea, el cuerpo teofánico de Dios de la sexta dimensión el cual es llamado el Angel de Jehová, el cual libertó al pueblo hebreo allá en Egipto y el cual se manifestó por medio del Profeta Moisés en la porción correspondiente a aquel tiempo, y se manifestó por medio de los diferentes profetas en el Antiguo Testamento; y luego se manifestó en toda Su plenitud en Jesús; porque el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, creó aquel cuerpo en el vientre de María al crear una célula de vida, la cual se multiplicó célula sobre célula, y así creció en el vientre de María aquel cuerpo el cual nació en Belén de Judea, y vino a ser el cuerpo de carne donde Dios habitó en toda Su plenitud y con el cual llevó a cabo la Obra de Redención.

Por lo tanto fue la Sangre de Dios, Sangre sin pecado, la que fue derramada por cada uno de nosotros, era la única Sangre que podía quitar el pecado del mundo. En palabras más claras: el que murió en la Cruz del Calvario con el nombre de Jesús fue nada menos que el mismo Dios, pero murió en Su cuerpo físico; Su cuerpo teofánico no murió. Pero en Su cuerpo teofánico El bajó al infierno y le predicó a las almas encarceladas que se encontraban allí, las cuales habían sido desobedientes en el tiempo del Profeta Noé, no habían creído al Mensaje de Noé.

De eso es que nos habla el apóstol San Pedro en su primera carta, y nos muestra en su primera carta en el capítulo 3, verso 18 al 22, nos habla de cómo Cristo fue en Espíritu y predicó a los espíritus encarcelados los cuales en otro tiempo fueron...

“los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.”

Y ahora, no se está preparando un arca literal, sino que Cristo está preparándo Su Iglesia. Cristo es el Arca de Salvación, y por consiguiente también Cristo es Su Iglesia; porque el grano de trigo que fue sembrado en Tierra nació en la forma de una planta llamada Su Iglesia. Por lo tanto estar en Cristo es estar en el Cuerpo Místico de Cristo habiendo creído en Cristo como nuestro Salvador y habiendo lavado nuestros pecados en Su Sangre y habiendo recibido Su Espíritu Santo, y así nacemos en la Familia de Dios, en la Iglesia de Jesucristo; así es como entramos al Arca de Salvación que es Jesucristo, entramos al Cuerpo Místico de Jesucristo.

Y ahora, mientras Cristo está preparando Su Iglesia, Su Templo Espiritual, el Arca, encontramos que la Paciencia de Dios y la Misericordia de Dios ha estado extendida sobre la raza humana, y la Paciencia de Dios ha estado esperando que se complete la construcción de la Iglesia de Jesucristo, se completa la construcción del Arca.

Ahora, no tenemos el arca de Noé sino que tenemos a Cristo, Cristo en Su Iglesia como el Arca de Salvación. Por lo tanto la Iglesia de Jesucristo siendo el mismo Cristo en la forma de Su Iglesia, porque estábamos en El y estamos en El, somos parte de El.

Y ahora, donde único hay salvación es en Cristo. ¿Y Cristo está dónde? En Su Iglesia y con Su Iglesia. Así que Cristo con Su Iglesia, veamos dónde ha estado de etapa en etapa. Dice:

“Y ustedes eran Su Palabra. El era la Palabra, y Uds. eran parte de Su Palabra, y eso es la razón que Uds. fueron mandados acá para confirmar su lugar en la vida (o sea, que aquí estamos confirmando nuestro lugar en la vida eterna). No creo que Uds. captarán eso. El es la Palabra.”

Ahora, cuando se nos dice que El es la Palabra - El, la Palabra, el Verbo que era con Dios y era Dios es el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, Cristo en Su cuerpo teofánico, el mismo Dios en Su cuerpo teofánico; y así como en lo terrenal estábamos en nuestros padres terrenales, como Leví estaba en los lomos de Abraham; ahora siendo hijos e hijas de Dios estábamos en Dios en el Verbo que era con Dios y era Dios.

“¿Ahora lo captan? El estaba en los pies en Lutero (o sea, en el tiempo de Lutero) en los muslos en Wesley (o sea, en el tiempo de Wesley), en los hombros en pentecostés (o sea, en la etapa pentecostal o edad pentecostal o edad de Laodicea. Miren lo que quiere decir). El es la cabeza.”

Y ahora, ¿Cristo es qué? La cabeza. “El es la cabeza. Uds. tienen que ser una parte que se junta.”

Y ahora, para el tiempo de nuestro Hno. Branham, las personas del tiempo de nuestro Hno. Branham, luego que vino el llamado a salir de la séptima edad, las personas que salían en el tiempo de nuestro Hno. Branham recibiendo el Mensaje y salían de la séptima edad, tenían que subir un poquito más, subir a una etapa donde en algún momento se juntaría con la Cabeza, la etapa que se junta con la Cabeza, o sea, que hacía la conexión. Vean cómo viene la conexión de la Edad de la Piedra Angular —la Edad de la Piedra Angular no se conecta con la primera edad—: la conexión de la Edad de la Piedra Angular no es con el grupo de la primera edad, ni de la segunda, ni de la tercera, ni de la cuarta, ni de la quinta, ni de la sexta, ni de la séptima; sino con el grupo que salió de la séptima edad bajo el Mensaje del Rvdo. William Branham. Y ese grupo es señalado por el Rvdo. William Branham. Miren cómo es señalado, dice hablando de Cristo. Dice:

“El es la cabeza. Ustedes tienen una parte que se junta, esta hora que estamos viviendo ahora (o sea, esta parte que ellos estaban viviendo bajo el Ministerio del Rvdo. William Branham, que era una parte, una etapa, una brecha, entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular)...”

Vamos a ver cómo él le llama. Dice:

“No la parte de los pies (o sea, no la parte de los pies acá en el tiempo de Lutero), no la parte de los muslos (o sea, no la parte de los muslos en el tiempo de Wesley), no la parte de los hombros (o sea, no la parte de la séptima edad de Laodicea), sino la parte del cuello.”

Esta parte aquí donde el Espíritu Santo obra por el Rvdo. William Branham, él le llama aquí en este Mensaje “Probando Su Palabra,” él le llama la parte del cuello; fue predicado en el año 1964 ese Mensaje.

Y ahora vean, dónde él coloca su grupo en su tiempo. Pero no se puede quedar ahí el que escucha el Mensaje del Rvdo. William Branham, como tampoco se podía quedar el grupo de Juan con el Mensaje de Juan, sino que tenía que pasar adelante para escuchar la Voz de Dios a través de Jesucristo, y venir a ser parte del grupo de Jesucristo; porque los que siguieron a Juan el Bautista si se quedaban siendo del grupo de Juan el Bautista, nunca recibirían el Espíritu Santo; tenían que venir a formar parte del grupo del Señor Jesucristo, de aquel al cual le preparó el camino Juan el Bautista.

Y el Rvdo. William Branham ha preparado el camino para una nueva etapa o edad de la Iglesia de Jesucristo: la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo, donde son llamados a subir todos los hijos e hijas de Dios, para así poder recibir las bendiciones que Cristo tiene para este tiempo final; y recibir la plenitud del Espíritu de Dios los que estamos vivos cuando los muertos en Cristo sean resucitados.

Por lo tanto, tenemos nosotros que subir a la Edad de la Piedra Angular, y ese es un Rapto Espiritual que se lleva a cabo en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo. El Espíritu Santo también así como ha venido subiendo de etapa en etapa, de edad en edad, ha venido subiendo y ha venido manifestándose en cada ángel mensajero en cada edad, también en la Iglesia de Jesucristo como Cuerpo Místico ha venido subiendo de edad en edad. Y ahora en este tiempo el Espíritu Santo sube a la Edad de la Piedra Angular, para venir manifestado en un hombre de este tiempo final, el cual es el Angel del Señor Jesucristo en el cual el Espíritu Santo estará llamando a subir a todos los hijos e hijas de Dios para darle a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y ser así preparados para ser transformados en este tiempo final.

Y ahora, en la edad del cuello tuvimos al Rvdo. William Branham como en la primera edad tuvimos a San Pablo, y así en cada edad cada ángel mensajero; en la séptima edad estuvo el Rvdo. William Branham también y luego salió de ahí más arriba a la edad del cuello.

La Iglesia de Jesucristo viene subiendo con Cristo de edad en edad. Por eso es que tenemos que ver dónde se encuentra Cristo con Su Iglesia en este tiempo final, porque El ha estado con Su Iglesia de edad en edad manifestándose por medio del mensajero de cada edad.

Ahora veamos lo que nos dice en la página 48...

Recuerden: así como Juan el Bautista o Juan el apóstol fue subido cuando escuchó la Voz de Cristo en Apocalipsis, capítulo 4, él subió; así también sube la Iglesia del Señor Jesucristo, porque Juan representa a la Iglesia del Señor Jesucristo pasando por sus diferentes etapas. Y para este tiempo final la Iglesia de Jesucristo sube como Juan subió. Y así como Juan estuvo en las diferentes etapas de la Iglesia pasando por las diferentes etapas del Lugar Santo de la Iglesia de Jesucristo, pasa a la Edad de la Piedra Angular que es la Edad del Lugar Santísimo, por eso es que él sube y ve una Puerta abierta en el Cielo, sube y ve un Trono colocado en el Cielo. Todo eso tiene que materializarse en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, la página 48, verso 417, dice:

“La misma voz que llamó a Juan que subiera, la misma voz que dijo a Juan, ¡sube acá!, es la misma voz que llamará a la Iglesia algún día. ¡Amén! Llama a la Iglesia (o sea, llama a la Iglesia también), la misma voz que llamó a Juan que subiera es la misma voz que llamó a Lázaro de la tumba. Esa misma voz del Arcángel. Cristo es la voz del Arcángel, la voz del Arcángel. ¿Ve? O esa voz de trompeta de Cristo llamó a Juan que subiera. La misma voz que llamó a Lázaro del sepulcro El habló con fuerte voz... Esa misma voz dijo a Juan, ¡sube acá! ‘Yo te enseñaré unas cosas que han de suceder.’ esa misma voz sonará cuando los muertos en Cristo resuciten, porque la trompeta, la trompeta... ¿Qué es una trompeta? La voz de Cristo: el mismo que dijo: ¡sube acá!”

Y ahora, veamos lo que esta Voz de Trompeta estará hablando, dando a conocer a la Iglesia de Jesucristo, ¿dónde? en la Edad de la Piedra Angular. La página 47, dice (párrafo 402):

“No impediremos o estorbaremos a los que duermen, porque sonará la trompeta.’ Algo acontecerá, ese algo evangélico sonará, el anuncio de Su venida.”

“Ese algo evangélico,” o sea, el Evangelio del Reino siendo predicado en el Día Postrero por el Mensajero del Día Postrero ungido con el Espíritu Santo, y estará dando el anuncio de la Venida del Señor, revelando el misterio de la Venida de Cristo; ese misterio que nunca pudo ser comprendido por los grandes estudiosos de la biblia, como tampoco pudo ser comprendido el misterio de la Primera Venida de Cristo en los tiempos de la Primera Venida de Cristo; el misterio de la Segunda Venida de Cristo no ha sido comprendido, pero por medio de la predicación del Evangelio del Reino será revelado este misterio. La Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino sonando revelará este misterio; así como la Gran Voz de Trompeta del Evangelio de la Gracia revela el misterio de  la Primera Venida de Cristo. Es por medio de la predicación del Evangelio de la Gracia que conocemos el misterio de la Primera Venida de Cristo, y es por medio de la predicación del Evangelio del Reino que el misterio de la Segunda Venida de Cristo será revelado a los escogidos de Dios del Día Postrero.

Y ahora, ¿qué fue la Primera Venida de Cristo? Fue la Venida el Angel del Pacto, del Angel de Jehová que acompañó al pueblo hebreo durante todo el Antiguo Testamento, el cual se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo, y en el cual estaba la plenitud de Dios manifestada en medio del pueblo hebreo, y fue conocido por el nombre de Jesús o Jesucristo. Eso fue nada menos que el Verbo hecho carne como dice San Juan, capítulo 1, verso 14:

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.”

Y fue el Verbo hecho carne el que cumplió la Venida del Mesías y cumplió la Obra que el Mesías llevaría a cabo, que sería la Obra de Redención en la Cruz del Calvario; y cumplió la Roca herida por Moisés frente al Monte Sinaí.

Encontramos que esta roca que fue herida por Moisés —esa primera roca— representaba la Primera Venida de Cristo, y la segunda roca que Moisés hirió con su vara, pero que Dios le había dicho que le hablara a la roca, allá en Cades-Barnea o Refidím, vamos a ver... Cades-Barnea, la de Refidím fue frente al Monte Sinaí; pero de Cades-Barnea fue ya a la mitad del camino entre el Monte Sinaí y la tierra de Israel.

Esta segunda roca representa la Segunda Venida de Cristo. Moisés al herir esa roca, miren ustedes: Moisés era una persona muy sencilla y muy humilde, pero tenía un temperamento fuerte. Pero vean ustedes, todo el tiempo él se había comportado humildemente, pero llegó el momento en que el pueblo molestó tanto que el Profeta Moisés se sintió tan molesto con el pueblo que cometió el error que le impidió pasar a la tierra prometida: hirió la roca en vez de hablarle a la roca, y rompió el tipo y figura de la Segunda Venida de Cristo; porque en la Segunda Venida de Cristo no es Su Segunda Venida para ser herido como fue herido en la Cruz del Calvario, en Su Primera Venida. Moisés al romper el tipo y figura allá, miren ustedes, la primera roca siendo herida y dando agua nos muestra que siendo Cristo herido en la Cruz del Calvario nos daría el Agua de Salvación, nos Espíritu Santo. Cristo dijo a la mujer Samaritana que El le daría de un Agua que salta para Vida eterna. San Juan, Capítulo 4, verso 14:

“Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

También en el capítulo 7 de San Juan, verso 37 al 39, dice:

“En el último y gran día de la fiesta (esto fue en la fiesta de los tabernáculos), Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él (¿por qué? Porque El es el que bautizaría con Espíritu Santo y fuego, dijo el profeta Juan el Bautista); pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”

Y aquí podemos ver algo muy importante: Cristo en Su Primera Venida fue glorificado, y luego podía venir el Espíritu Santo; y Cristo en Su Segunda Venida será glorificado y  podrá venir el Agua para todos los hijos e hijas de Dios. La Venida del Agua, del Espíritu Santo en Su Primera Venida es el bautismo del Espíritu Santo donde obtenemos el cuerpo teofánico de la sexta dimensión, y el Agua que El estará dándonos en Su Segunda Venida cuando sea glorificado y Su Nombre sea glorificado otra vez. Pues Cristo dijo en San Juan, capítulo 12, vamos a ver... Verso 28:

“Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.”

Fue glorificado en Su Primera Venida el Nombre de Dios y fue glorificado Cristo en Su Primera Venida, y luego vino el Espíritu Santo el día de pentecostés, luego de llevar a cabo Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario. Y el Agua que El nos dará en Su Segunda Venida en adición al agua del bautismo del Espíritu Santo que El nos da por medio de creer en Su Primera Venida, lavar nuestros pecados en Su Sangre, ser bautizados en Su nombre y recibir Su Espíritu Santo, el Agua que El nos da en Su Primera Venida al completar Su labor en Su Primera  Venida desde el día de pentecostés en adelante, es el Agua del bautismo del Espíritu Santo en donde nos da un cuerpo teofánico de la sexta dimensión; en cuándo a todos los que están escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero hayan tomado de esa Agua se habrá completado el número de los escogidos de Dios; y entonces El nos dará en Su Segunda Venida del Agua del bautismo del Espíritu Santo en toda Su plenitud dándonos un cuerpo eterno, inmortal e incorruptible y glorificado.

Y ahora, en el libro del Apocalipsis, capítulo 21, también vean ustedes, cuando está terminando ya el Libro del Apocalipsis —en los últimos dos capítulos del Libro del Apocalipsis— El nos ofrece o nos da la oportunidad para tomar del Agua de la Fuente del Agua de la Vida. Dice capítulo 21, verso 6 en adelante de Apocalipsis:

“Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.”

Y ahora, esta bendición es para las personas que tienen sus nombres escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, porque esos son los hijos e hijas de Dios, y esos son los que tomarán del Agua de la Vida eterna física, al recibir el cuerpo eterno, inmortal y glorificado; así como primeramente tienen que haber tomado del Agua de la Vida eterna, recibiendo el Espíritu Santo al creer en Cristo como nuestro Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo, ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo y recibir el Espíritu Santo, y así recibir un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, un cuerpo angelical; y ese es el ángel de Jehová que acampa alrededor de cada uno de aquellos creyentes en Jesucristo, cada creyente nacido de nuevo tiene un ángel.

Y ahora, el dicho que comúnmente escuchamos: “Esa personas tienen ángel,” es realmente aplicado plenamente a los nacidos de nuevo, a los que han recibido el Espíritu Santo, y de ellos si podemos decir: “Esa persona si que tienen verdaderamente ángel,” el ángel, el cuerpo teofánico angelical de la sexta dimensión.

Y ahora, para estas personas es la promesa de un cuerpo eterno, inmortal y glorificado, que Cristo nos dará en el Día Postrero. A los que ya partieron los resucitará en un cuerpo eterno, inmortal y glorificado, y a nosotros si permanecemos vivos hasta la resurrección de los muertos en Cristo, pues seremos transformados; y así es como recibiremos el Agua de la Fuente de la Vida físicamente, así como hemos recibido el Agua de la fuente de la Vida al recibir el Espíritu de Cristo.

En Apocalipsis, capítulo 22, verso 16 al 17, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

¿Quién es el que da testimonio de estas cosas en las iglesias? El Angel del Señor Jesucristo que viene ungido con el Espíritu Santo. El Rvdo. William Branham dijo que este Angel es un Profeta, este Angel que le dio la revelación a Juan el apóstol es un espíritu de Profeta que en aquel tiempo le dio la revelación apocalíptica a Juan el apóstol. O sea, que este Angel estaba en Su cuerpo teofánico en los días de Juan el Bautista.

Para este tiempo final, para el tiempo en que la Iglesia tiene que subir a la Edad de la Piedra Angular, este Angel estará en medio de la Iglesia de Jesucristo manifestado en carne humana. Y a través de este Angel Cristo el Espíritu Santo, el Angel del Pacto, la Columna de Fuego, estará llamando a Sus escogidos a subir a la Edad de la Piedra Angular, y los estará reuniendo en la Edad de la Piedra Angular, y los estará preparando para recibir el Agua de la Fuente del Agua de la Vida eterna, estarán siendo preparados para recibir el cuerpo eterno, inmortal y glorificado.

Es en la Edad de la Piedra Angular donde son llamados y juntados y preparados para ser transformados los escogidos del Día Postrero, es ahí en donde recibimos la fe para ser transformados y raptados, es ahí en donde recibimos la fe de Rapto; la fe de Rapto es la revelación de Rapto, y la revelación de Rapto la dan los Siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10.

Dice Rvdo. William Branham en el libro de “Los Sellos,” en español, página 28... y los truenos es la Voz de Cristo, el Angel del Pacto. En Apocalipsis, capítulo 10... y la Voz de Cristo para el Día Postrero estará hablándole a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular por medio de Su Angel Mensajero. Es por medio de Su Angel Mensajero que estaremos escuchando la Voz de Cristo clamando cuando ruge un león y revelándonos el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo; y así estaremos obteniendo la fe, la revelación del Rapto, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo. Así como recibimos la revelación de la Primera Venida de Cristo para recibir el bautismo del Espíritu Santo y así recibir el cuerpo teofánico, cuerpo angelical de la sexta dimensión; y para recibir el cuero físico, eterno, inmortal e incorruptible y glorificado, recibimos la revelación de la Segunda Venida de Cristo.

Alrededor de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores es que gira todo el Programa Divino correspondiente al tiempo final, para la Dispensación del Reino. Y el Mensaje que revela ese misterio es el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino; ese es el Mensaje que viene proclamando el Espíritu Santo por medio de Su Angel Mensajero en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular.

Por eso, miren ustedes, en la página... estábamos leyendo 47, dice:

“porque sonará la trompeta.’ Algo acontecerá, ese algo evangélico sonará, el anuncio de Su venida. ‘Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Y nosotros los que vivimos y permanezcamos  seremos transformados.’ Parados allí, y sentir un cambio; el pelo canoso se irá, las arrugas cesarán, cambiados en un momento, en un abrir de ojos. Y encontraremos a nuestros seres amados primero.”

En la página 128 y 129 del libro “de Citas,” página 128, verso 1143 o párrafo 1143, dice:

“Debajo de la Séptima Trompeta es para Israel lo mismo que el Séptimo Sello fue para la Iglesia.”

¿Y qué es el Séptimo Sello para la Iglesia? La Venida del Señor. Y ese misterio de la Venida del Señor es abierto por la Trompeta final o Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, y la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo, la Séptima Trompeta de Apocalipsis, capítulo 11, verso 15 en adelante es para el pueblo hebreo lo mismo que el Séptimo Sello para la Iglesia del Señor.

El Séptimo Sello para la Iglesia del Señor es la Segunda Venida de Cristo y la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo es la Segunda Venida de Cristo.

Primero los escogidos de entre los gentiles del cristianismo obtienen la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, y así obtienen la revelación, la fe para ser transformados y raptados, y luego el pueblo hebreo recibirá esa revelación de la Segunda Venida de Cristo bajo el sonido de la Séptima Trompeta; porque la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo es lo mismo que le Séptimo Sello para la Iglesia del Señor: es la Venida del Señor.

 En la página 129, párrafo 1150 de este libro de “Citas.”

“Ahora, tan pronto como esta Iglesia, el misterio del Séptimo Sello es conocido, y los judíos son llamados por el misterio de la Séptima Trompeta que son dos profetas Elías y Moisés.”

Y ahora, ¿cómo entendemos aquí que son dos profetas? Porque el Hijo del Hombre viene con Su ángeles. Dónde esté la Venida del Hijo del Hombre, pues ahí estarán también los ángeles del Hijo del Hombre. Por lo tanto, la Séptima trompeta y el Séptimo Sello es una misma cosa: la Venida del Señor.

Veamos en la página 130 de este mismo libro de “Citas,” párrafo 1164, el Rvdo. William Branham en el Mensaje “cisternas rotas,” predicado en el mes de julio, día 26 del año 1964, dijo:

“Recuerden los que están vivos y queden no impedirán a los que están durmiendo, porque la trompeta de Dios, esa última Trompeta (la sexta acaba de tocar), y esa última trompeta como el último sello, será la Venida del Señor; tocará, y los muertos en Cristo se levantarán primero.”

La Séptima Trompeta de Apocalipsis, capítulo 11, verso 15 en adelante y el Séptimo Sello de Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 son la Venida del Señor, son una sola cosa: la Venida del Señor, la Venida del Señor como el Séptimo Sello para la Iglesia y la Venida del Señor para el pueblo hebreo como la Séptima Trompeta.

Y ahora, este es el misterio más grande que Dios ha tenido en Su mente que en otros tiempos y edades y dispensaciones no reveló ni a los profetas del Antiguo Testamento, ni al pueblo hebreo, ni tampoco a los apóstoles, ni a los siete ángeles mensajeros, ni a Su Iglesia durante las siete etapas de Su Iglesia, ni durante la edad o etapa. Durante la etapa o brecha entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular llamado por el Rvdo. William Branham: “La etapa del cuello.”

Pero ahora en la Edad de la Piedra Angular somos llamados por Cristo, el Angel del Pacto, el Espíritu Santo, a través de Su Angel Mensajero para subir a la Edad de la Piedra Angular y El darnos a conocer todas estas cosas que tienen que suceder en este tiempo final; todas estas cosas que tienen que suceder bajo el Séptimo Sello, todas estas cosas tienen que suceder para nosotros obtener nuestra transformación y los muertos en Cristo obtener la resurrección en cuerpos eternos.

En la página 149, párrafo 1333 que contiene un extracto del Mensaje: “Avergonzados de El,” predicado en julio 11 del 1965, dice el Rvdo. William Branham:

“Recuerden que los que viven y quedan no impedirán los que duermen; porque la trompeta de Dios, esa última trompeta (la sexta acaba de tocar). Y esa última trompeta como el último sello, será la Venida del Señor; tocará, y los muertos en Cristo se levantarán primero (solo descansando hasta ese tiempo).”

Y ahora, la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos depende del Séptimo Sello que para el pueblo hebreo es la Séptima Trompeta. Todo ahora depende de la Segunda Venida de Cristo como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo. Y los que conocerán este misterio serán los que obtendrán su transformación, si están vivos para este tiempo y permanecen vivos hasta que los muertos en Cristo resuciten, y los que han partido en etapas pasadas y también de nuestro tiempo, pero que eran creyentes en Cristo y habían sido sellados con el Sello de Dios, el Espíritu Santo, y por consiguiente habían nacido de nuevo, serán resucitados en cuerpos eternos.

Ahora, en el tiempo de la Primera Venida de Cristo encontramos que El llevó a cabo la Obra de Redención para darnos el Agua del Espíritu Santo; pero cuando El nació y era un niño todavía no podía darnos el Agua de la Vida eterna, no podía darnos Su Espíritu Santo, cuando era un niño de doce años tampoco, cuando era un joven hasta los 30 años —casi 30 años— tampoco, aún cuando estaba durante Su Ministerio tampoco; pero cuando ya murió y resucitó y ascendió al Cielo desde el día de pentecostés en adelante a estado dándonos de Su Espíritu Santo de edad en edad a todos los creyentes en El.

Y ahora, podemos ver que Su Primera Venida tuvo diferentes etapas; los que creyeron en El aún sin todavía haber llevado a cabo la Obra de Redención, permanecieron creyendo en El y el día de pentecostés recibieron el Espíritu Santo, y los que de ahí en adelante creyeron en El y han creído en El en edad en edad han estado recibiendo el Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, y han estado naciendo en el Reino de Dios.

Y ahora en la Segunda Venida de Cristo, encontramos que la parte culminante de la Segunda Venida de Cristo es cuando El termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y haga Su Obra de Reclamo y resucite a los muertos en Cristo y nos transforme a nosotros; esa es la parte culminante de la Segunda Venida de Cristo.

Ahora, el Rvdo. William Branham en la página 472 del Libro de “Los Sellos,” nos dice que cuando el Séptimo Sello comience será un misterio por completo; porque el Séptimo Sello para la Iglesia del Señor Jesucristo es la Venida del Señor, la Venida del Verbo; y el Verbo que era con Dios y era Dios y el Verbo se hizo carne y habitó en medio de los seres humanos allá en medio del pueblo hebreo en Su Primera Venida.

Para el Día Postrero conforme a Apocalipsis, capítulo 19 y Apocalipsis capítulo 10, tenemos la promesa de la Venida del Verbo a Su Iglesia y después al pueblo hebreo. Y eso la Venida del Angel del Pacto, el Angel de Jehová, viniendo primeramente a Su Iglesia y después al pueblo hebreo.

Veamos lo que dice el Rvdo. William Branham con relación a la Venida del Verbo, del Angel del Pacto, del Angel de Jehová, a la Venida del Angel fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis capítulo 10. Dice, página 57 del Libro de “Los Sellos,” dice:

“Y vi otro Angel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza...

Y ahora, si Ud. Se fija bien. Notará que esta persona es Cristo, porque aún en el Antiguo Testamento él fue llamado el Angel del Pacto; y El ahora viene directamente a los judíos porque Su Iglesia ha llegado a su fin.

...y su rostro era como el sol, sus pies como columnas de fuego.

¿Recuerdan el Angel de Apocalipsis, capítulo uno? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿ve Ud.? La Iglesia está a punto de ser raptada, El viene por Su Iglesia (y ahora El viene por Su Iglesia).”

Y ahora, ¿cómo estará el Angel del Pacto, Cristo, en medio de Su Iglesia en el Día Postrero? Pues de edad en edad en el Antiguo Testamento estuvo en cada profeta y después estuvo en carne humana en toda Su plenitud en Jesús. Pero antes de ser bautizado por Juan era una persona sencilla en medio del pueblo hebreo y era un joven carpintero, o sea, un obrero de la construcción; pero en ese obrero de la construcción llamado Jesús se cumplió la Venida del Angel del Pacto.

Y ahora, de edad en edad Cristo el Angel del Pacto ha estado en medio de Su Iglesia manifestado por medio de cada ángel mensajero. Y para el Día Postrero tiene que estar en Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular. ¿Pero cómo va a estar manifestado en Su Iglesia Cristo el Angel del Pacto, siendo que El tuvo que tener un velo de carne en Su Primera Venida para manifestarse y cumplir Su Primera Venida y así estar en medio del pueblo y hablarle al pueblo para el Día Postrero?  Vamos a ver cómo tiene que estar en medio de Su Iglesia y en qué etapa estará Su Iglesia. En el Libro de “Los Sellos,” página 131, dice el Rvdo. William Branham:

“Y ahora Jesús Su nombre sobre la Tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte; y los venció y ascendió, entonces recibió un nuevo nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Esto será revelado en los Truenos.”

O sea, que el misterio del Nombre Nuevo y el misterio de la Segunda Venida de Cristo, la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, ese misterio será revelado en los truenos y los Truenos es la Voz de Cristo el Angel fuerte que desciende del Cielo.

Así que para conocer el misterio de la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 con un Nombre nuevo, la Venida del Verbo, tenemos que estar escuchando la Voz de Cristo el Angel fuerte que desciende del Cielo; y por consiguiente El tiene que tener un Instrumento a través del cual nos dé a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final; y ya hemos visto que será por medio de Su Angel Mensajero que El nos dará a conocer todas las cosas que deben suceder.

Y ahora, continuamos leyendo, dice:

“Fijense en el misterio. El viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta iglesia. Uds. saben eso. ¡Tiene que haber algo!. Ahora noten: Nadie entendía ese nombre, sino El mismo (viene con un Nombre nuevo y tiene que venir algo para cambiar Su Iglesia, y eso que tiene que venir es el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, el Verbo con un Nombre Nuevo que ninguno entenderá sino El mismo).

‘Y estaba con una ropa teñida en sangre y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Y los ejércitos que están en los cielos le seguían en caballo blancos vestidos de lino finisimo blanco y limpio.

 Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes; y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino y furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.’

Apocalipsis 19 del 13 al 16.

Allí viene el Mesías, allí es donde está.”

Y ahora vamos a ver con más claridad la Venida del Verbo. En esta misma página 131 al final dice:

“...Pero Cristo es llamado el ‘EL VERBO DE DIOS.’ El es la Palabra, por eso es llamado el ‘VERBO DE DIOS.’

Ahora, el tiene un nombre que nadie sabe, pero es llamado ‘EL VERBO DE DIOS.”

En la página 146 del Libro de “Los Sellos,” nos dice al final, en el último párrafo, dice:

“... al mismo tiempo que el diablo cae del Cielo y se encarna en un hombre, el Espíritu Santo sube y viene encarnado en un hombre.”

Ese es el misterio de la Venida del Espíritu Santo en el Día Postrero: sube a la Edad de la Piedra Angular y viene encarnado en un hombre el cual será el Angel del Señor Jesucristo. Y en la página 256 del Libro de “Los Sellos,” dice el Rvdo. William Branham:

“Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la tierra, El vendrá sobre un Caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre.—”

Y si conseguimos ese hombre habremos encontrado al Angel del Señor Jesucristo, al Instrumento a través del cual Cristo estará manifestado hablándole a Su Iglesia y dándole a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Y esta manifestación de Cristo en Su Angel Mensajero, Cristo en Espíritu Santo en Su Angel Mensajero, ese misterio estará escondido de los ojos de los sabios y entendidos, pero revelado a los escogidos de Dios. Y siendo que este Angel del Señor Jesucristo es el que le dio la revelacion a Juan y es un espíritu teofánico de la sexta dimensión, vendrá en medio de la Iglesia de Jesucristo, enviado por Cristo para ser el Instrumento de Cristo del Día Postrero, para Cristo por medio de Su Angel velarse y revelarse en medio de Su Iglesia y darnos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Por eso en Apocalipsis, capítulo 4, Cristo dijo: “Sube acá y yo te mostraré las cosas sucederán después de estas.” Y en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, estas cosas que deben suceder son dadas a conocer por el Angel del Señor Jesucristo. No hay ninguna contradicción ahí, lo que hay es una grande revelación de Jesucristo a través de Su Angel Mensajero, manifestado a través de Su Angel Mensajero y hablando a través de Su Angel Mensajero a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final; como estuvo velado y revelado en cada ángel mensajero de cada edad hablándole a Su pueblo y llamando a Sus hijos, así también por medio de Su Angel Mensajero en el Día Postrero:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

¿Para qué es enviado el Angel el Señor Jesucristo? Para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final. Es el mismo Angel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, viniendo en el Día Postrero a la Iglesia de Jesucristo a la cual es enviado primeramente y después es enviado al pueblo hebreo.

Así como el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, que le apareció al Profeta Moisés y a los patriarcas y a los profetas del Antiguo Testamento, luego vino en carne humana en medio del pueblo hebreo; así también el Angel del Señor Jesucristo es enviado en el Día Postrero en carne humana. Apocalipsis 22, verso 16, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

Este es el Angel Mensajero en el cual se cumplirán las palabras de Cristo:

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.” [Apocalipsis 3:21 - Editor].

Así como Cristo venció y se ha sentado con el Padre Celestial en el Trono Celestial, en el Trono en el Cielo, ahora Cristo al Vencedor lo sentará en Su Trono, y el Trono de Jesucristo es el Trono de David, es el Trono de Jesucristo aquí en la Tierra, el Trono de David, donde Cristo sentará al Vencedor; y ese será el Angel del Señor Jesucristo, el mismo que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, el cual estará en carne humana en el Día Postrero en medio de la Iglesia de Jesucristo.

En la reunión de estos ángeles de las siete edades de la Iglesia aquí en esta nube [El Hno. William muestra la foto de la nube - Editor], encontramos que entre ellos estaba otro Angel que era diferente a los demás, el cual se encuentra aquí formando el Cabello Blanco del Señor [El Hno. William muestra de nuevo la foto de la nube - Editor]. Y dice el Rvdo. William Branham hablando acerca de ese Angel en la página 469 del Libro de “Los Sellos”:

“¿Y notaron que dije que uno de esos Angeles era muy raro? Me pareció que era muy distinto a los demás. Estaban en una constelación de tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Angel. El era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó.’

Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el séptimo sello.”

Y ahora el Angel que tiene el Séptimo Sello (y el Séptimo Sello es la Venida del Señor), el Angel que tiene el Séptimo Sello es el que está aquí formando el Cabello Blanco del Señor [El Hno. William muestra la foto de la nube - Editor]. Para el cumplimiento del Séptimo Sello estará presente ese Angel manifestándose en medio de la Iglesia de Jesucristo, porque ese es el Angel que viene enviado a la Iglesia de Jesucristo, y El estará manifestado en carne humana en el Día Postrero; y por consiguiente estará el Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, cumpliendo Sus promesas para el Día Postrero, y estará dandonos a conocer todas estas cosas que estarán sucediendo en este tiempo final; y eso dará cumplimiento a la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19.

El Rvdo. William Branham hablando del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, nos dijo en el Mensaje: “El único lugar provisto por Dios para adorar,” en el mes de noviembre 28 del año 65 —o sea, el mes anterior a su partida— nos dijo... aquí tenemos en este “Libro de Citas,” el extracto de lo que él dijo, está en la página 166 del “Libro de Citas,” párrafo 1485, él dice:

“Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé: ¿habrá otro avivamiento, veré otro tiempo? Y solo recuerden, del oeste vendrá un jinete en un caballo blanco.”

¿De dónde vendrá? Del Oeste (y el Oeste es el Occidente), el Oeste, el Occidente, es el continente Americano; ya la séptima edad de la Iglesia gentil, la edad de Laodicea se cumplió en la parte norte del continente americano, en la parte norte del Oeste y ya ahora solamente queda Centroamérica, Suramérica y el Caribe para el cumplimiento de la Venida de este Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19. Dice:

“Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estemos listos.”

¿Ven ustedes? Es una promesa. Y si es una promesa tiene que estar en la Biblia, y ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 es este Jinete que viene del Occidente del continente Americano en este tiempo final, es Cristo el Angel del Pacto, el Espíritu Santo, el cual ha venido de edad en edad; y de la séptima edad de la Iglesia sigue subiendo, aquí en la séptima edad en Norteamérica, sigue subiendo esta etapa o brecha, después pasa a la Edad de la Piedra Angular en la América Latina y el Caribe.

Y con la Venida de ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 la Iglesia del Señor Jesucristo tiene el avivamiento, el despertamiento espiritual, del Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, en el territorio Latinoamericano y caribeño y de ahí se extiende ese despertamiento espiritual, ese avivamiento espiritual, de la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero; y ese despertamiento espiritual llegará hasta el pueblo hebreo.

Por eso cualquier persona escrita en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo; si aún se encuentra fuera de la América Latina y el caribe hasta allá le llegará el Mensaje del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, el Mensaje del Verbo, Cristo el Angel del Pacto a través de Su Angel Mensajero en el Día Postrero; y así entrará al avivamiento del Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular y será preparado para ser transformado y llevado con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ahora hemos visto este misterio de Cristo con Su Iglesia en el día de hoy, en la Edad de la Piedra Angular. Y hemos visto el territorio donde la Edad de la Piedra Angular se estaría cumpliendo en este tiempo final.

Ahora, hay un misterio muy grande en el Angel que libertó al pueblo hebreo, en el Angel de Jehová que aparecía a los profetas del Antiguo Testamento; pero ese misterio fue abierto cuando se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo.

Y ahora, el misterio del Angel del Señor Jesucristo ha sido un misterio que ni los teólogos han podido abrir, como tampoco pudieron abrir el misterio del Angel de Jehová en el Antiguo Testamento los teólogos del pueblo hebreo bajo la religión del judaísmo; pero cuando se hizo carne ahí estaba ese misterio manifestado.

Y ahora, todos los que querían conocer el misterio del Angel de Jehová, pues podían conocerlo cuando se hizo carne en medio del pueblo hebreo y fue conocido por el nombre del Señor Jesucristo.

Y ahora el misterio del Angel del Señor Jesucristo que le dio a Juan el apóstol la revelación Apocalíptica, vean ustedes, ese es el Angel enviado por Cristo, enviado por Dios, con la revelación de Jesucristo. El misterio de ese Angel es la revelación de Jesucristo en él y a través de él, Cristo velado y revelado a través de Su Angel en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular; así como el misterio de cada edad fue el misterio de Cristo, el Angel del Pacto, velado y revelado en el Angel Mensajero de cada edad.

Y ahora, para el Día Postrero hemos de conocer el nombre del Angel del Señor Jesucristo. Cuando ese misterio Cristo a través de Su Angel lo esté abriendo a Su Iglesia, entonces todos conocerán el nombre que tendrá ese Angel de Jesucristo aquí en la Tierra; ese es el misterio de ese Angel. Pero vean ustedes, ese Angel no aceptó la adoración que Juan el apóstol le ofreció, ¿por qué? Porque ese Angel no es el Señor Jesucristo, él solamente es el Instrumento de Jesucristo a través del cual Cristo se revela a Su Iglesia en el Día Postrero para darle a conocer todas estas cosas que deben de suceder pronto, y así abrirnos el misterio del Séptimo Sello, abrirnos el misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Ninguna persona que esté viviendo en el Tierra en el Día Postrero, cuando los muertos en Cristo resuciten, ninguna persona podrá ser transformada a menos que tenga la revelación del Rapto que es la revelación del Séptimo Sello, la revelación de ese misterio del Angel que era diferente a los demás, la revelación del misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y las personas que tendrán la revelación de ese misterio, pues estarán con Cristo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo, estarán con Cristo escuchando Su Voz a través de Su Angel Mensajero dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y eso es estar escuchando la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, eso es estar escuchando la Voz de los Siete Truenos emitiendo Sus voces y revelando el misterio del Séptimo Sello, y dándonos a conocer así la fe, la revelación de la Segunda Venida de Cristo, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

En la Primera Venida de Cristo vimos el misterio del Angel de Jehová que en el Antiguo Testamento le había aparecido a los profetas de Dios, y cuando se hizo carne tuvo Su nombre aquí en la Tierra con el cual llevó a cabo la Obra de Redención. Pero sin embargo Jesús no le dijo a nadie: “Mi nombre antes de venir aquí a la Tierra era tal nombre.” Pero Moisés le preguntó cuál era Su Nombre y le dio las cuatro consonantes: YHWH. Pero Jesús no le dijo: “Mi nombre allá en aquel tiempo era tal y se pronunciaba así.” Pero le dijo a los judíos: “Abraham deseó ver mi día, lo vio y se gozó.” Le dicen: “No tienes 50 años y dices que has visto a Abraham.” Jesús les dijo: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy.”

Y ahora, siendo antes que Abraham, pues tenía un Nombre que nadie conocía sino El mismo, y aún cuando vino en carne humana tenía un Nombre que nadie conocía, que nadie entendía, sino El mismo, y era un Nombre que ya otras personas también lo habían tenido; pero al estar ese Nombre en Jesús, vean ustedes, siendo el Verbo hecho carne era nada menos que el Ungido de Dios, el Ungido con el Espíritu Santo en toda Su plenitud; por lo tanto, era Señor y Cristo. Jesús es Señor y Cristo.

Y ahora, encontramos que para el Día Postrero muchas personas estarán viendo al Angel del Señor Jesucristo enviado por Jesucristo, pues es Cristo el que dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Y El es antes que Juan el apóstol, antes que los demás apóstoles, y antes que los mensajeros de las siete edades de la Iglesia. Miren, está dándole a Juan la revelación del Apocalipsis; pero El quizás nunca le diga a la Iglesia de Jesucristo y quizás tampoco al pueblo hebreo, cuál es Su Nombre cuando El estaba dándole la revelación a Juan el apóstol; o sea, quizás no le revele o quizás le revele en alguna ocasión el Nombre que El tenía antes de ser enviado a la Iglesia y venir en carne en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo. Pero El tiene un Nombre - El tiene un Nombre, pero Juan no escribió ese Nombre de ese Angel del Señor Jesucristo. Pero El estando en la Tierra en el Día Postrero conocerá ese misterio, y estando en la Tierra en el Día Postrero todos también conocerán el Nombre que El tendrá aquí en la Tierra; y en ese Nombre, pues estará un misterio que El solamente conocerá, misterio que tiene que ver con la Obra que Dios, que Cristo estará haciendo a través de El. Ese es el Angel Mensajero sobre el cual la promesa:

“Al que venciere yo le daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca y en la piedrecita un nombre escrito que ninguno conoce sino aquel que lo recibe.”

Y también se cumplirá la promesa de Apocalipsis... eso fue capítulo 2, verso 17 y Apocalipsis 3, verso 12, donde dice:

“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

Es Cristo el que promete enviar a Su Angel y es Cristo el que promete escribir sobre el Vencedor el Nombre de nuestro Dios, el Nombre de la ciudad de nuestro Dios y Su Nombre Nuevo; es Cristo el que dice que El tiene un Nombre Nuevo.

Así que ese misterio lo tendrá Cristo y lo revelará a Su Angel Mensajero. Y para que no surjan imitaciones el Angel del Señor Jesucristo será reservado en muchas cosas, para que así no se interrumpa la labor de Cristo correspondiente a la Edad de la Piedra Angular.

Y aunque quizás en algunas ocasiones cualquier persona pueda pensar que el Angel del Señor Jesucristo no sabe por dónde va caminando o no sabe qué hacer, él no discutirá sino que seguirá adelante como si no supiera. Pero él si sabrá. Porque así como Cristo el Espíritu Santo, el Angel del Pacto, guió a cada mensajero en cada edad y para algunos quizás fueron - parecían un poquito ignorantes o tontos, pero ellos estaban trabajando en aquello que Cristo les encomendó.

Y ahora, para el Día Postrero el Angel del Señor Jesucristo estará trabajando en la Obra de Cristo, en la forma que Cristo lo esté guiando. Aunque parezca un poco raro en la forma en que él trabaje en algunas ocasiones en la Obra de Cristo, Cristo le estará guiando y él no hará nada a menos que Cristo lo guíe a hacerlo en esa forma. Por lo tanto, la labor del Angel de Jesucristo en la Iglesia de Jesucristo será bajo la guianza del Espíritu de Cristo. “Porque no es con ejércitos ni con fuerzas, sino con mi espíritu (dice el Señor en Zacarías, capítulo 4).”

La Obra de Dios en Su Iglesia es por el Espíritu de Cristo en cada edad.

Así que cualquier persona podrá decir: “O es muy lento.” Otros podrán decir: “No, va muy rápido.” Otros podrán decir: “No, va muy lento en la labor que va llevando a cabo.” Pero lo importante no es si es lento o es muy rápido, sino que vaya con Cristo el Angel del Pacto, brazo a brazo trabajando en la Obra de Cristo. Podrían decir de Moisés que era muy lento y no sabía guiar al pueblo, porque para llevar al pueblo hebreo de Egipto a la tierra de Canaán, eso lo que tomaba era muy poco tiempo; porque miren: José cuando fue a sepultar a su padre Jacob en la tierra de Israel, fueron en poco tiempo y volvieron; pero ahora Moisés se tarda 40 años para llevar al pueblo hebreo rumbo a la tierra prometida. Pero era la guianza del Espíritu Santo, del Angel del Pacto, con Moisés. Y en la forma que guía el Espíritu Santo es la mejor forma para el pueblo hebreo en el Antiguo Testamento y para la Iglesia del Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento. A medida que iban caminando por esos desiertos por 40 años —por el desierto por 40 años— , iban naciendo los que iban a entrar a la tierra prometida, más algunos que sobrevivieron de los que salieron de Egipto.

Y ahora, a medida que Cristo ha estado llevando a Su Iglesia rumbo a la tierra prometida, durante estos dos mil años han estado naciendo en el Reino de Dios los que han de entrar la tierra prometida del Reino Milenial y los que han entrado a la tierra prometida del glorioso cuerpo eterno y glorificado. Y así vean ustedes, lo que para muchos ha sido un lapso de tiempo muy largo, no ha sido largo comparado con los beneficios que se han obtenido en la Iglesia de Jesucristo: muchos hijos e hijas de Dios en la Iglesia de Jesucristo.

Y en nuestra edad, aunque cualquier persona puede decir: “¿Tanto tiempo y todavía no han resucitado los muertos en Cristo y nosotros no hemos sido transformados?” Todo eso obra para bien. Porque han estado siendo llamados y juntados los escogidos de Dios. ¿Y tienen que nacer dónde? Pues en la edad que está vigente en este tiempo final, los hijos de Dios del Día Postrero.

Así que todo obra para bien. Y si pasa más tiempo, pues hay más hijos de Dios que tienen que nacer en el Reino de Dios. Pero cuando se complete el número, entonces la Familia de Dios estará completa, la Iglesia de Jesucristo estará completa, porque la Iglesia del Señor Jesucristo se completa en la Edad de la Piedra Angular, ahí es donde se completa la Familia de Dios. Y cuando se completen, los muertos en Cristo resucitarán, nosotros seremos transformados y nos iremos con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Lo importante es estar con Cristo en la edad que nos corresponde en este tiempo final. Lo importante es estar en la Casa de Dios con Cristo en Su Iglesia en este tiempo final, y así poder ver a Cristo con Su Iglesia hoy en la Edad de la Piedra Angular, la cual se está cumpliendo entre latinoamericanos y caribeños.

Y de cualquier otra nación podrán decir: “¿Qué tienen estos latinoamericanos y caribeños que hablan y creen así?” Pues lo único que tenemos es que Dios nos escogió para este Día, para ese territorio y para esta Edad, la Edad de la Piedra Angular. Y nosotros lo hemos reconocido porque El nos ha revelado ese misterio.

Y ahora, podemos ver a Cristo con Su Iglesia Novia hoy en la Edad de la Piedra Angular, y podemos vernos ahí en la Piedra Angular porque somos miembros de Su Iglesia Novia en la Edad de la Piedra Angular. La Edad de la Piedra Angular es la Edad más importante de todas las edades y es la Edad donde las bendiciones mayores para los hijos de Dios están establecidas para ser manifestadas esas bendiciones en este tiempo final.

Así que la parte más importante de la Iglesia de Jesucristo es la Edad de la Piedra Angular, porque es la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo. Todos los apóstoles desearon vivir en este tiempo y nuestros hermanos de las edades desearon vivir también en este tiempo; por lo tanto, nosotros que por Elección Divina nos ha tocado vivir en este tiempo.

Apreciamos con toda nuestra alma esta bendición tan grande que nos ha tocado en este Día Postrero, en donde podemos ver a Cristo con Su Iglesia Novia hoy, en la Edad de la Piedra Angular, siendo preparados para ser transformados en este tiempo final. Si alguno se va antes (de los nuestros) regresará en un cuerpo eterno. Así que no hay problema con los que se vayan adelante, porque serán testigos en la resurrección. Lo importante es estar con Cristo en este tiempo final, y así poder ver a Cristo con Su Iglesia Novia en la Edad de Oro, la Edad de la Piedra Angular.

“CRISTO CON SU IGLESIA NOVIA HOY”; lo demás ha sido historia lo cual nosotros ya conocemos. Pero ahora la realidad de Cristo y Su Iglesia la estamos viviendo nosotros en este tiempo final, en la Edad de la Piedra Angular.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de Cristo y Su Iglesia Novia hoy en tiempo presente. Por lo cual la historia de la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final se está realizando. La historia siempre es lo que se ha vivido; por lo tanto nosotros estamos viviendo la realidad del Programa Divino y por consiguiente estamos haciendo la historia de la Iglesia de Jesucristo de este tiempo final.

Sean personas que ocupen una parte importante en la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final, personas que ocupen su posición y lleven a cabo la labor que Cristo ha colocado en sus manos para este tiempo final. Rendidos a Cristo El los usará a ustedes y a mí también. Y luego en la historia bíblica de la Iglesia de Jesucristo, cuando estemos en el Reino Milenial, podremos leer la parte que llevamos a cabo en la Iglesia del Señor Jesucristo. Cuando leemos en la Biblia acerca de estos hombres y mujeres que fueron instrumentos de Dios, decimos: “Quisiera ser como uno de ellos.” Pues miren, ahora le ha tocado a usted la parte para usted ser como uno de ellos o mayor que uno de ellos [La congregación aplaude - Editor].

El más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que Juan. Así que usted puede y usted es mayor que todos aquellos del pasado del Antiguo Testamento porque es un hijo o una hija de Dio. Entonces nos dejamos usar por Cristo, y la Obra que El hará a través de cada uno de ustedes y de mí será mayor que la que hizo en el Antiguo Testamento.

Que las bendiciones de Cristo el Angel del Pacto sean sobre todos ustedes y que les use grandemente en Su Obra en este Día Postrero. Y que todos ustedes y yo también aparezcamos como los valientes, lo héroes de la fe, de este Día Postrero en el Reino de Dios. Y que pronto se complete el número de los escogidos de Dios y que pronto Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y resucite los muertos en Cristo, y transforme a todos los que estaremos vivos en este tiempo final cuando los muertos en Cristo resuciten. En el Nombre eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Ha sido para mí una bendición y un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión; continuaré con ustedes en estos días, y oren mucho por mí para que El siga dándome todo lo que debe ser hablado para así continuar creciendo en el conocimiento de todo el Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

Que Dios les bendiga y continúen pasando una tarde llena de las bendiciones de nuestro amado Señor Jesucristo.

“CRISTO CON SU IGLESIA NOVIA HOY.”

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