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Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final; para lo cual quiero leer en el libro del Apocalipsis, capítulo 4 y el capítulo 1. Leemos capítulo 1, verso 10 al 11, y capítulo 4, verso 1, donde nos dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.”

Luego en el capítulo 4, verso 1, dice:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Para esta ocasión tenemos la continuación del Mensaje, del tema: “EL EXODO DEL DIA POSTRERO,” en donde estaremos escuchando: “LA GRAN VOZ DE TROMPETA EN EL EXODO DEL DIA POSTRERO.”

La Voz de Cristo en el Día Postrero, en el Exodo del Día Postrero, es lo más importante que nosotros podemos escuchar, como en el primer éxodo, el cual fue llevado a cabo por el Angel de Jehová a través del Profeta Moisés. Dios le dijo al Profeta Moisés que El libertaría al pueblo y que pondría Su Palabra en la boca de Moisés. Por lo tanto, para Moisés escuchar la Voz del Angel de Jehová, en el cual estaba Dios manifestado —y por consiguiente era el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Angel de Jehová,— escuchar la Voz del Angel de Jehová para Moisés era la cosa más importante; y fue por medio de la Voz del Angel de Jehová a través del Profeta Moisés, que fueron llevadas a cabo todas aquellas maravillas en Egipto, y luego fue llevado a cabo el éxodo, en donde el pueblo salió libre, el pueblo que estaba esclavizado, un pueblo de esclavos, salió libre rumbo a la tierra prometida.

La Voz de Dios, del Angel del Pacto en el éxodo con Moisés, fue lo más importante que el pueblo hebreo podía escuchar. Por eso es que en el libro del Exodo, capítulo 23, verso 20 al 23, dice:

“He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.

Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

Porque mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.”

Aquí Dios dice por medio de Su Angel le dice al Profeta Moisés, tanto para Moisés como para el pueblo, le dice: “He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.” O sea, que el que iba a llevar al pueblo hebreo a la tierra prometida, ¿quién era? Era el Angel de Jehová, el cual es el mismo Dios en Su manifestación en un cuerpo angelical, en el cual está Dios manifestado en toda Su plenitud. Y escuchando la Voz del Angel de Jehová es que el pueblo entraría a la tierra prometida.

Vean ustedes, los que no escucharon la Voz del Angel de Jehová no entraron a la tierra prometida estando vivos; ni aún siquiera Moisés pudo entrar a la tierra prometida estando vivo. ¿Por qué? Porque cuando Dios le dijo al Profeta Moisés, en la ocasión en que el pueblo tuvo sed... En la primera ocasión allá frente al Monte Sinaí, le dijo: “Hiere la roca y ella dará aguas para el pueblo”; pero en la segunda ocasión, en otro territorio del desierto, allá en el territorio que ya estaba cerca a la tierra prometida, el cual... vamos a ver... fue Cades-Barnea; en ese territorio el pueblo tuvo sed, clamó, se levantó en contra de Moisés y en contra de Aarón; pero Dios estuvo con Moisés y por consiguiente con Aarón, y le dijo a Moisés: “Háblale a la roca, ella dará agua para el pueblo.”

Por cuanto aquella roca, al igual que la primera roca, representaban a Cristo: la primera roca representaba a Cristo en Su Primera Venida y la segunda roca representaba a Cristo en Su Segunda Venida; y ahora, la primera roca dándole agua al pueblo en Su Primera Venida es dándole Cristo, el Espíritu Santo, a los que creen en El, a los que ven y reconocen Su Venida y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario; y El tenía que ser herido en la Cruz del Calvario para quitar nuestros pecados.

Y ahora, Cristo, la Roca, esta segunda roca la cual Dios le dijo a Moisés que le hablara, representa a Cristo en Su Segunda Venida, y por consiguiente, por cuanto ya llevó a cabo Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, en Su Segunda Venida no viene para ser herido, para quitar nuestros pecados, porque ya eso El lo hizo en Su Primera Venida; o sea, que no viene para ser crucificado; ya eso sucedió una vez. Por lo tanto Su Segunda Venida no tiene nada que ver con el pecado, para quitar el pecado.

Y ahora, todo lo que tenga que ver con el pecado, para el perdón de los pecados y ser limpios de todo pecado, está en la Primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario; por lo tanto no tendrá ninguna relación con el pecado la Segunda Venida de Cristo, sólo la Primera Venida de Cristo.

En Su Segunda Venida es para llevar a cabo la Obra de Reclamo, y así darnos el Agua del nuevo cuerpo que El ha prometido para todos nosotros; o sea, producir la transformación de nuestros cuerpos. Y esto es para todos aquellos que estarán vivos en el Día Postrero y verán Su Venida, Lo recibirán en Su Segunda Venida, creerán en Su Segunda Venida y estarán firmes en Su Segunda Venida, recibiendo Su Palabra, escuchando Su Voz, la Gran Voz de Trompeta, y siendo así preparados para ser transformados en el Día Postrero.

Vean, Dios le dijo a Moisés: “Háblale a la roca y ella dará agua para el pueblo.” O sea, que no se requería un sacrificio, ya ese Sacrificio fue hecho en la Primera Venida de Cristo; ya tenemos un Sacrificio por el pecado para ser limpios de todo pecado y ser reconciliados con Dios.

Y ahora, con la Obra de Redención en la Cruz del Calvario, al recibirlo como nuestro Salvador, obtenemos el nuevo nacimiento, obtenemos el perdón de nuestros pecados, obtenemos la limpieza de nuestros pecados con Su Sangre y recibimos un cuerpo teofánico de la sexta dimensión. Y para el Día Postrero Cristo, la Roca en Su Segunda Venida, nos dará un cuerpo eterno: El es el que nos bautizará en toda Su plenitud; o sea, el bautismo del Espíritu Santo, al recibirlo como nuestro Salvador y recibir Su Espíritu Santo, son las primicias del Espíritu; y para el Día Postrero la transformación es la plenitud del Espíritu Santo, en donde El transformará nuestros cuerpos y entonces tendremos una doble porción: el cuerpo teofánico (la primera porción, que son las primicias) y el cuerpo físico eterno y glorificado (que es la otra porción, en donde obtendremos la inmortalidad física también). Y ahora, Cristo en Su Segunda Venida, vean ustedes, nos dará estas bendiciones en Su Obra de Reclamo.

Ahora, los que han partido en edades pasadas están esperando en el Paraíso para obtener su resurrección en cuerpos eternos. Cristo, cuando termine de llamar y juntar a Sus escogidos en este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo, habrá completado su labor de Intercesor en el Cielo, y Su Obra de Intercesión como Sumo Sacerdote, y se levantará del Trono de Intercesión, tomará el Título de Propiedad y reclamará todo lo que El ha redimido con Su Sangre preciosa. Y toda la Obra que El habrá hecho en este tiempo final, antes de El terminar Su labor de Intercesión en el Cielo, pues corresponde al Séptimo Sello; toda la Obra que El estará haciendo después de la Obra que hizo por medio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, el Rvdo. William Branham, todo lo que haga de ahí en adelante corresponde al Séptimo Sello.

Y ahora, para este tiempo final estaremos frente a la Roca que tipificaba aquella roca de Cades-Barnea, o sea, estaremos frente a la Segunda Venida de Cristo, para El darnos el Agua del bautismo del Espíritu Santo en toda su plenitud, que es la redención de nuestro cuerpo. Así como nos da las primicias al darnos Su Espíritu Santo y producir el nuevo nacimiento en nosotros y darnos así un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, en adición en el Día Postrero nos dará un cuerpo eterno, inmortal y glorificado.

Ahora, recuerden que es Cristo, la Roca, el Angel de Jehová, el Angel del Pacto, el que lleva a cabo esa labor. En Su Primera Venida tuvo un velo de carne llamado Jesús, con el Nombre de Redención, el nombre Jesús, que en hebreo es Josué o Yoshua; para el Día Postrero, conforme a la Escritura, El tiene un Nombre Nuevo; y dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del Cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.” Apocalipsis, capítulo 3, verso 12.

Y ahora, veamos lo que el Rvdo. William Branham nos dice en el libro de Citas, en un extracto del Mensaje “Proezas de Fe,” predicado en Chicago, en diciembre 13 del 1953. Dice:

“Muy pronto El revelará algo que está por suceder. ¡Oh hermano! Si lo tengo bien (Dios me perdone si estoy equivocado), pero viéndolo en la Escritura, viendo que cuando El se levantó y ascendió recibió un Nuevo Nombre que nadie conocía; entonces yo lo veo a El viniendo en Su Poder... Ahora, si esa fe puede venir en ese tiempo, ¿por qué no puede quedarse todo el tiempo?”

Ahora, aquí nos muestra que El viene con un Nombre Nuevo. El viene con un Nombre Nuevo, y ahí está el misterio de la Segunda Venida de Cristo. Y hay un Angel diferente a los siete ángeles mensajeros, el cual está aquí en esta foto y el cual forma el cabello blanco del Señor; ése es el Angel que tiene el Séptimo Sello; por lo tanto ese Angel tiene el Nombre del Séptimo Sello; y el Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo. Así como el Nombre de Dios estaba en el Angel que le apareció a Moisés y cuando se hizo carne fue manifestado en medio del pueblo hebreo, y allí estaba en carne humana y era llamado Jesús.

Vean, cuando apareció a San Pablo que iba camino a Damasco para buscar a los cristianos para llevarlos presos - traerlos presos a Jerusalén, se le apareció el Angel del Pacto, el Angel de Jehová en aquella Columna de Fuego, Llama de Fuego o Pilar de Fuego que le había aparecido al Profeta Moisés, y le dice a Saulo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coses contra el aguijón.” Y Saulo sabiendo que aquella Columna de Fuego era el Angel de Jehová, el Angel del Pacto que le había aparecido al Profeta Moisés, le dice: “Señor (o sea, Elohim), ¿quién eres?” Porque Pablo pensaba que le estaba haciendo un servicio a Dios, al Angel del Pacto, y ahora se encuentra persiguiendo al Angel del Pacto, al Angel de Jehová, al mismo Dios. Y le dice: “¿Quién eres, Señor?” Y El le dice: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.”

¿Qué había sucedido? Cristo había dicho: “Salí del Padre y vuelvo al Padre. Salí de Dios y vuelvo a Dios.” El era aquella Columna de Fuego que libertó al pueblo hebreo y se hizo carne, el Angel del Pacto se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo; y luego para el tiempo de las siete etapas o edades de la Iglesia y el tiempo de los apóstoles, volvió a ser la Columna de Fuego manifestado en medio de Su pueblo.

Y ahora, encontramos que el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, esa Columna de Fuego, ha estado en medio de Su Iglesia de etapa en etapa ungiendo a Sus diferentes mensajeros, a los apóstoles y a los diferentes mensajeros, y ha estado llamando y juntando a Sus escogidos de edad en edad, y ha estado así produciendo una Nueva Raza, una Nueva Creación; o sea, que la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, el cual es Jesucristo, ha estado reproduciéndose y ha estado realizando el nuevo nacimiento en millones de seres humanos. Así que una Nueva Raza ha estado naciendo primeramente en la sexta dimensión, la dimensión del Paraíso, y pronto será manifestada en toda su plenitud en cuerpos eternos cuando Cristo termine esa etapa de reproducción en la sexta dimensión.

Cuando se complete el número de los escogidos de Dios, cuando se complete la creación de esa Nueva Raza en la sexta dimensión, entonces El nos creará un cuerpo físico eterno, inmortal, incorruptible y glorificado; y entonces esa Nueva Raza será traída a existencia aquí en esta dimensión, en cuerpos eternos, y después nos iremos de aquí a la Cena de las Bodas del Cordero. Pero antes de irnos, antes de ir a la Cena de las Bodas del Cordero estaremos aquí en los cuerpos nuevos, estrenando esos cuerpos nuevos por 30 ó 40 días, y ahí estará la manifestación plena de Dios, esa Adopción, en donde todos tendremos el cuerpo nuevo y Dios se manifestará en toda Su plenitud en nosotros, sin limitaciones.

Estaremos adoptados; por lo tanto, todo lo que perdió Adán y Eva lo tendremos recuperado en nosotros, en nuestras vidas, cuando tengamos el nuevo cuerpo. Ahora lo tenemos recuperado pero en el cuerpo teofánico, pero pronto lo tendremos en un cuerpo físico, eterno, inmortal e incorruptible.

Así que lo que estamos esperando de parte de Cristo es algo muy grande, que nunca antes en la historia de la raza humana se ha llevado a cabo, excepto en Jesucristo nuestro Salvador.

Y ahora, para esta Adopción tiene que cumplirse primeramente el Séptimo Sello; y el comienzo del Séptimo Sello en la Tierra será un misterio por completo, pero luego será dado a conocer a la Iglesia de Jesucristo ese misterio, y por consiguiente será dado a conocer el misterio del Angel que era diferente a los demás, que es el Angel que tiene el misterio del Séptimo Sello; o sea, que conocer el misterio del Séptimo Sello es conocer el misterio de ese Angel y su manifestación para el Día Postrero.

Y ahora, veamos lo que nos dice el Rvdo. William Branham en la página 22 del libro de Citas, que contiene un extracto de “Hebreos, Preguntas y Respuestas Número 3.” Dice... Esto fue predicado en el año 1957. Dice... hablando del pueblo hebreo, dice:

“Cuando vean a Jesucristo viniendo por la Novia, ellos dirán: ‘Mirad, este es el Dios a quien esperábamos. ¡Este es El!’ Pero El no viene por ellos, viene por Su Novia.”

El que el pueblo hebreo está esperando en este tiempo final estará primeramente con Su Novia, que es Su Iglesia. Y más abajo de este mismo párrafo, dice:

“Cuando el Señor Jesucristo venga por Su Novia, y ellos lo vean a El, ellos dirán: ‘Este es el que hemos esperado, allí está El’ El se levantará con sanidad en Sus alas.”

Eso es lo que dice Malaquías, capítulo 4, verso 2: “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de Justicia y en Sus alas traerá Salvación.” En otras versiones dice: “Y en sus alas traerá sanidad, salud.”

Veamos en el libro de Citas también. Nos dice, vamos a ver aquí... Dice 166 del libro de Citas, párrafo 1485, que es un extracto del Mensaje “El único lugar provisto de Dios para adorar,” predicado en noviembre 28 de 1965; o sea, que eso fue un mes no completo antes de irse nuestro hermano Branham. Dice:

“Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé: ‘¿Habrá otro avivamiento, veré otro tiempo?’ (Como han habido estos avivamientos - como hubo estos avivamientos en cada edad cuando Dios envió cada mensajero. Dice:) Y sólo recuerden, del Oeste vendrá un jinete en un caballo blanco (¿de dónde? Del Oeste). Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estemos listos. ¿Ven Uds.? Es una promesa.”

¿Y dónde está esa promesa en la Biblia? Pues en Apocalipsis, capítulo 19 dice que viene un Jinete en un Caballo Blanco, el cual pues es Cristo en Su Segunda Venida. Y ahora aquí el Rvdo. William Branham identifica de dónde en el planeta Tierra vendrá ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis.

¿Y qué será la Venida de ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis conforme a la Escritura y conforme a la revelación divina que Dios le dio al Rvdo. William Branham, el cual fue el precursor de ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19? Por lo tanto, si él es el precursor, él es el que le prepara el camino; porque el precursor viene preparándole el camino al que viene o al que vendrá después de él.

Veamos lo que dice el Rvdo. William Branham con relación a ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19. En la página 131 del libro de “Los Sellos,” nos habla el Rvdo. William Branham de la siguiente manera, en el primer párrafo dice:

“Y ahora Jesús: Su Nombre sobre la tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte; los venció y ascendió, entonces recibió un Nuevo Nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Será revelado en los Truenos.”

Para conocer el misterio de la Segunda Venida de Cristo y Su Nombre Nuevo, se requiere estar escuchando los Siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 al 11. Y los Siete Truenos es la Voz de Cristo, el Angel del Pacto, viniendo y clamando como cuando ruge un león. Y eso de estar escuchando los Siete Truenos es estar escuchando la Voz del Angel del Pacto, la Voz del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Y ahora, ¿cómo vamos a escuchar la Voz de Cristo, el Angel del Pacto, en este tiempo final? Si fuese literalmente, ¿cuántos de ustedes saben hebreo? Y para colmo: el hebreo que se hablaba en los días de Jesús. Así que, la verdad, necesita comprender este misterio para poder estar esperando correctamente la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida del Angel Fuerte de Apocalipsis, capítulo 10, que desciende del Cielo, el Angel Fuerte, el Angel de Jehová, el Angel del Pacto.

Ahora, para hablarnos en este tiempo final necesitamos que nos hable en forma que lo podamos entender; y la promesa es que El nos hablará con Gran Voz de Trompeta. Eso es lo que hemos visto en Apocalipsis, capítulo 1 y capítulo 4, que El habla con esa Gran Voz de Trompeta en el Día Postrero. Y nos dice en el capítulo 4 con esa Voz de Trompeta: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

 El habló, el Angel del Pacto, por medio de los profetas del Antiguo Testamento, habló también por medio de Jesús, habló por medio de los apóstoles y habló por medio de cada ángel mensajero en cada edad. En cada uno de ellos estuvo la manifestación del Angel del Pacto, del Angel de Jehová, del Espíritu Santo, hablándole a Su pueblo. Y para este tiempo final, ¿en quién estará Cristo, el Angel del Pacto, el Espíritu Santo, el Angel de Jehová, manifestado hablándole a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto? Veamos cómo será este misterio. Dice:

“Fíjense en el misterio. El viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta iglesia. Uds. saben eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: Nadie entendía ese nombre, sino El mismo.”

Así que solamente El en Su manifestación final será el que entenderá ese Nombre; aunque todos los que lo recibirán sabrán que ahí está el Nombre, aunque no lo puedan entender; pero él sí lo entenderá. Apocalipsis 19 dice que nadie entendía ese Nombre sino él mismo:

“Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes; y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.’

Apocalipsis 19, verso 13 al 16.

Allí viene el Mesías, allí es donde está.”

Y más abajo dice: “Pero Cristo es llamado ‘EL VERBO DE DIOS.’ El es la Palabra, por eso es llamado ‘EL VERBO DE DIOS.’ Ahora El tiene un Nombre que nadie sabe, pero es llamado ‘El Verbo de Dios.”

En la página 132 dice: “Cristo tiene una espada aguda, que sale de Su boca —la Palabra viva. Esa es la Palabra de Dios revelada a Sus siervos, como cuando dijo a Moisés: ‘Vé y extiende tu vara y pide moscas,’ y aparecieron moscas. Correcto. Lo que Dios dijere, así lo hacía y se cumplía. Su Palabra viva. Dios y Su Palabra son la misma Persona. Dios es la Palabra.”

Y ahora, ya hemos visto que la Venida del Señor es la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, y el Rvdo. William Branham dijo que viene ¿de dónde? Del Occidente.

A través de las edades Lo encontramos, a Cristo, el Angel del Pacto, de edad en edad en el mensajero de cada edad, y va moviéndose de edad en edad y de territorio en territorio. Comenzó Su Obra allá en el Este, Medio Oriente, la tierra de Israel, manifestado en carne humana en toda Su plenitud, en el velo de carne llamado Jesús, luego se manifestó en los apóstoles y luego en San Pablo, y luego siguió manifestándose de etapa en etapa en el mensajero de cada edad. De la tierra de Israel pasó a Asia Menor; de Asia Menor pasó a Europa, donde tuvo cinco etapas o cinco edades y cinco manifestaciones en los cinco ángeles mensajeros de las cinco edades que se cumplieron en Europa, que fueron Ireneo, Martin, Colombo, Lutero y Wesley; en ellos estuvo el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, manifestado en la porción correspondiente a cada edad. Luego en Norteamérica, en el Rvdo. William Branham en la séptima etapa o edad de la Iglesia y luego en esta brecha entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular. Y Norteamérica corresponde a la parte Norte del continente americano; y el continente americano, que consta de Norteamérica, Centroamérica, Suramérica y el Caribe es el Oeste del mundo.

Y ahora, en la parte Norte ya se cumplió la séptima edad y la séptima manifestación de Cristo, el Angel del Pacto, el Espíritu Santo, a través del Rvdo. William Branham; pero ahora para la Edad de la Piedra Angular ¿dónde cumplirá El, en el Oeste, Su Palabra prometida? ¿Y dónde le confirmará - le vindicará y confirmará a Su Iglesia Su Palabra cumpliendo Su Promesa?

Por cuanto tiene que ser en el Oeste, lo único que queda del Oeste, fuera de las siete edades de la Iglesia, es la América Latina y el Caribe. Ya Norteamérica tuvo su tiempo en la séptima etapa o edad de la Iglesia gentil, bajo el Ministerio del Rvdo. William Branham. Por eso es que el Rvdo. William Branham dice: “Norteamérica tuvo su última oportunidad.” Y ya está lejos, porque su tiempo de redención ha terminado. Y ahora solamente le queda para la Iglesia de Jesucristo en el Occidente: la América Latina y el Caribe. Por lo tanto, de la América Latina y el Caribe tiene que venir el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, que es Cristo, el Angel de Jehová, el Angel Fuerte que desciende del Cielo en Su manifestación final, para estar en medio de Su Iglesia manifestado, hablándole a Su Iglesia con esa Gran Voz de Trompeta y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Ahora, veamos este Angel del Pacto descendiendo del Cielo. Dice el Rvdo. William Branham en la página 57 del libro de “Los Sellos” en español. Dice:

“Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza...’

Ahora, si Ud. se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento El fue llamado el Angel del Pacto; y El ahora viene directamente a los Judíos porque la iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘...y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.’

¿Recuerdan el ángel de Apocalipsis capítulo uno? Este es el mismo. Un angel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve Ud.? La Iglesia está a punto de ser raptada, El viene por Su iglesia.”

Y ahora el Mensajero a Israel, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, viene en el Día Postrero por Su Iglesia; pero después se revelará al pueblo hebreo.

Y ahora, veamos este misterio. En la página 134 también nos habla de Cristo, el Angel del Pacto, el Espíritu Santo, y nos dice:

“Y noten Uds.: Cuando este Espíritu Santo que tenemos llegue a encarnarse... (Así que tenemos la promesa que el Espíritu Santo vendrá manifestado en carne humana, o sea, que tendrá un velo de carne de este tiempo final a través del cual estará manifestándose en la Edad de la Piedra Angular, como tuvo un velo de carne en cada edad para manifestarse y llamar a Sus hijos de cada edad o cada etapa en los territorios correspondientes), el que está en nuestro medio ahora mismo en la forma del Espíritu Santo, cuando El llegue a ser encarnado en la Persona de Jesucristo, entonces nosotros le coronaremos como ‘Rey de reyes y Señor de señores.”

Un espíritu no puede ser coronado. Para ser coronado tiene que tener un cuerpo de carne; por eso El vendrá para manifestarse en carne humana como Rey de reyes y Señor de señores.

“Entonces nosotros le coronaremos como ‘Rey de reyes y Señor de señores.”

Y ahora, veamos otros lugares, para que así... Veamos la página *277 del mismo libro de “Los Sellos,” donde nos dice... La página 277 dice... Orando dice el Rvdo. William Branham:

“Pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero Caballo Blanco... (¿Quién es el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19? El Espíritu Santo, el Angel del Pacto), mientras Su Espíritu, el Espíritu de Cristo, entre en confrontación con el anticristo, y El llame los Suyos.”

Y para este tiempo final habrá una confrontación en donde el Espíritu de Cristo y el anticristo se enfrentarán. Eso está profetizado. Y vean, en la página 270 del libro de “Los Sellos,” dice:

“Aquí vemos la Vida y la Muerte llegando a su último encuentro. El Caballo Blanco de Vida verdadera (o sea, el caballo blanco de Apocalipsis 19) y el caballo amarillo de credos mezclados. La cosa está llegando a un verdadero reto.”

Sigue diciendo: “Hay un solo color original: el blanco. Cualquier otro color es algo mezclado. Cristo está sobre la Palabra completamente blanca y sin adulterio desde el principio. ¡Amén! Todo color sería blanco si no hubiese intervenido alguna química.”

Ahora vean cómo Cristo viene sobre el Poder de la Palabra pura. Recuerden que una bestia o bestias, en la Biblia son poderes; y la Palabra pura, recuerden, es un Poder. Y Cristo viene sobre la Palabra pura: el Caballo Blanco de Apocalipsis 19.

Y ahora, ¿qué será el cumplimiento de este misterio tan grande que cuando fue abierto en el Cielo bajo el Séptimo Sello, en el capítulo 8, verso 1, del Apocalipsis, causó silencio en el Cielo como por media hora? Los ángeles, los querubines y todos los que alababan a Dios en el Cielo y cantaban a Dios, cesaron de cantar, y hubo silencio en el Cielo como por media hora. Este misterio es tan grande que causó silencio en el Cielo; y esto fue para que el enemigo de Dios no supiera lo que es ese misterio. Y ahora... vean ustedes - para que no conociera el secreto de ese misterio y no pudiera interrumpir y no pudiera imitar el misterio de ese Séptimo Sello; para que así el Séptimo Sello se cumpliera sin interrupciones mayores.

Ahora, en la página 146 del libro de “Los Sellos,” dice el Rvdo. William Branham:

“Al mismo tiempo que el diablo cae del Cielo y se encarna en un hombre, el Espíritu Santo sube y viene encarnado en un hombre.”

Y para este tiempo final el diablo se encarnará en el anticristo, pero el Espíritu Santo se encarnará en otro hombre. Y si nosotros encontramos al hombre donde estará el Espíritu Santo manifestado, estaremos encontrando al Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, estaremos encontrando al Angel de Jehová, al Angel del Pacto, a Jesucristo en Espíritu Santo, manifestado en el Día Postrero en medio de Su Iglesia. Si encontramos ese hombre: “el Espíritu Santo sube y viene encarnado en un hombre.”

Y ahora, ¿dónde va a subir? Pues tiene que subir a la Edad de la Piedra Angular. Ha estado subiendo de edad en edad y tiene que subir a la Edad de la Piedra Angular para venir ahí manifestado en un hombre del Día Postrero.

En la página 256 del libro de “Los Sellos” en español, también habla el Rvdo. William Branham del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, y nos dice:

“Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, El vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre.—”

Eso fue lo que enseñó el Rvdo. William Branham y eso fue lo que precursó el Rvdo. William Branham: la Venida de Cristo, el Angel del Pacto, el Verbo, el Angel de Jehová, viniendo en carne humana para el Día Postrero en un hombre del Día Postrero, en medio de Su Iglesia. Eso fue lo que dijo el Rvdo. William Branham, por lo tanto eso es lo que tiene cumplirse en este tiempo final como cumplimiento de lo que él dijo que vendría después de él.

Y ahí es donde estará Cristo, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el que ha estado con el pueblo hebreo en el Antiguo Testamento y ha estado en medio de Su Iglesia durante la Dispensación de la Gracia de edad en edad manifestado a través de cada ángel mensajero que El ha enviado.

Ahora, siempre el velo de carne es un hombre del tiempo en el cual Dios se manifiesta. Por lo tanto el velo de carne no es Dios, el velo de carne no es Cristo, no es el Angel del Pacto, sino es solamente el instrumento que El tendrá para esa manifestación final. Y tiene que ser un profeta, porque la Palabra viene a los profetas de Dios. “Porque no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas.” (Amós 3:7 - Editor)

Y toda persona que está esperando la revelación del Séptimo Sello, la revelación de los Truenos, siendo hablada, pues tiene que saber que tiene que ser por medio de un profeta; porque por medio de los profetas es que Dios siempre ha hablado, y es en los profetas que siempre Dios se ha manifestado y ha llevado a cabo la Obra correspondiente a cada edad y a cada dispensación. Ese es el Orden Divino.

Y ahora, si encontramos ese hombre donde estará el Verbo, la Palabra hecha carne, pues estaremos encontrando la manifestación de Cristo, el Angel del Pacto, prometida para el Día Postrero, para llamar y juntar a Sus escogidos con esa Gran Voz de Trompeta y darnos a conocer estos misterios correspondientes al tiempo final, y revelarnos así el misterio de la Venida de Cristo, el Angel del Pacto, a Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, para este tiempo final Cristo, el Angel del Pacto, estará dándole a comer Su Palabra, el Título de Propiedad, al instrumento en el cual El se estará manifestando y a través del cual El le estará hablando a Su Iglesia. Por lo tanto ese instrumento tiene que ser un profeta y tiene que ser un profeta dispensacional.

Dice el Rvdo. William Branham que la promesa... “la promesa le será confirmada a la Iglesia Novia.” Y en este tiempo final la promesa correspondiente a la Edad de la Piedra Angular, la Edad de Oro, la promesa de la Venida del Angel del Pacto, de la Venida del Angel Fuerte que desciende del Cielo, le será confirmada a Su Iglesia y le revelará ese misterio.

El Rvdo. William Branham dijo que todo será tan sencillo que si no vigilamos nos pasará por encima. Cuando él habla de lo que él está precursando y a lo cual él le está preparando el camino, él está hablando de esa manifestación de Cristo, el Angel del Pacto, a través de carne humana. Por eso es que, vean ustedes, en el Mensaje... vamos a ver un poquito aquí... En el Mensaje de “Los Sellos,” en la página *472, él dice:

“Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)...”

El Mensaje del tiempo del fin para la Dispensación del Reino ¿cuál será? Será este Sello; y “este Sello,” Séptimo Sello, es la Venida del Señor. El Mensaje para el Día Postrero es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo, es el Mensaje de la Venida del Angel Fuerte que desciende del Cielo, la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19.

“Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)... El nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece (o sea, cuando comience) será algo completamente secreto, según la Biblia.”

O sea, que este misterio del Séptimo Sello cuando comience será un secreto y nadie sabrá que estará cumpliéndose el Séptimo Sello en sus etapas primeras; como fue un misterio y un secreto la Primera Venida de Cristo naciendo allá en Belén de Judea; y aun cuando estaba en el vientre de María, y aun cuando nació, y aun cuando tuvo que ir a Egipto, y aun cuando regresó de Egipto con José y María y fueron a Nazaret a vivir, todo eso es un misterio; y nadie sabía que la Primera Venida del Mesías, la Primera Venida de Cristo, estaba cumplida en medio del pueblo hebreo. Ese misterio se mantuvo así por cerca de 30 años y muy pocas personas conocían que ese misterio de la Primera Venida de Cristo estaba cumpliéndose allí en Jesús de Nazaret.

Pero decirle a la gente que ese joven - o niño, y después un jovencito y después una persona ya adulta, era el cumplimiento de la Primera Venida del Mesías, eso era una herejía para los grandes líderes de la religión hebrea, porque ellos esperaban que la Venida del Mesías fuera algo tan grande y con tanta... tanta “pompa,” diríamos, que los grandes líderes religiosos serían los primeros que estarían frente al cumplimiento de la Venida del Mesías dándole la bienvenida y presentándolo al pueblo.

Pero vean ustedes, se cumplió la Primera Venida del Mesías, ni el sumo sacerdote ni los grandes líderes religiosos de aquel tiempo, como el Concilio del Sanedrín, excepto 2 ó 3 cuando ya estaba en Su ministerio... 2 ó 3 le reconocieron, como Nicodemo, también Gamaliel y José, fueron aquellos de los cuales habla la Biblia que eran discípulos secretos de Jesús; no daban a conocer que ellos eran discípulos de Cristo, porque entonces los expulsaban del Concilio de la religión hebrea.

Y ahora, vean ustedes, el resto no creían en Jesús como el Mesías. Por eso cuando lo crucificaron y Pilatos colocó un escrito que decía: “Jesús el rey de los judíos.” Ellos dijeron: “Quita ese escrito, porque él no es el rey de los judíos.” Y Pilatos dijo: “Lo que he escrito, lo he escrito, así se queda.” Ellos decían: “Pues entonces colócale que él dijo que era el rey de los judíos.” Pero Pilatos lo dejó tal y como había sido escrito, pues tenían que colocar la causa por la cual estaba muriendo la persona en la cruz.

Y ahora, fue un secreto para el mundo religioso de aquel tiempo, fue un secreto para la religión organizada del pueblo hebreo, la religión del judaísmo bajo la Ley; pero ese misterio fue revelado a personas sencillas, como pescadores, agricultores y diferentes personas de la clase media y de la clase pobre, y también a algunos de la clase alta, pero muy pocos; ese era el misterio más grande correspondiente a aquel tiempo. Porque el misterio más grande es la Venida del Señor, y tiene dos partes: la Primera Venida, la cual ya fue cumplida, y la Segunda Venida, que corresponde a este tiempo final.

Y ahora, para este tiempo final, así como fue un secreto la Primera Venida de Cristo (fue un secreto por cerca de 30 años, más 9 meses en el vientre), la Segunda Venida de Cristo, o sea, el Séptimo Sello en su comienzo, dice el Rvdo. William Branham: “será un misterio por completo.”

¿Y por cuántos años será un misterio el Séptimo Sello? Será un misterio hasta que sea abierto ese misterio a los escogidos de Dios. Y para los escogidos ya no será un misterio, pero para el mundo seguirá siendo un misterio hasta que Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y entonces venga y se manifieste en toda Su plenitud en el Mensajero que El tendrá en el Día Postrero, a través del cual El se estará manifestando, llamando los escogidos. Y cuando complete el número de los escogidos, adoptará a ese Mensajero, y entonces tendremos la manifestación plena de Jesucristo, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, a través de carne humana. Y a través de ese velo de carne Cristo, el Angel del Pacto, estará viniendo como el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19.

Por consiguiente ese Angel Mensajero de Jesucristo, Cristo, el Angel del Pacto, el Angel Fuerte que desciende del Cielo, le dará a comer el Título de Propiedad. ¿Y cómo El hará esto y por qué? Dice el Rvdo. William Branham en el Mensaje: “Tratando de hacer un servicio a Dios fuera de Su Voluntad,” dice en la página 85:

“Hay tan sólo un Arca, y esa es Jesucristo (¿Esa Arca es quién? Jesucristo), y El es la Palabra. Noten, Dios le dijo al profeta... Dijo: ‘Come el rollo’ en el Viejo Testamento (o Antiguo Testamento; o sea, a Ezequiel, por el capítulo 2 y el capítulo 3 de Ezequiel). Al profeta del Nuevo Testamento, El le dijo: ‘Come el librito.’ (Eso es Apocalipsis, capítulo 10, verso 8 en adelante) ¿Por qué? Para que el profeta y la Palabra fueran uno. ¿Ven? Esa es el Arca: la Palabra de Dios.”

Ahora vean cómo es que la Palabra y el Mensajero vienen a ser uno. Vean cómo el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos completo, viene a ser uno. ¿Por qué? Porque el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, al comérselo un hombre, un profeta, ese Título de Propiedad estará en ese profeta. Y eso significa que ese Profeta tendrá el Título de Propiedad, porque si se lo come... así como la comida que comemos se hace células de nuestras células o de nuestro cuerpo, ese Título de Propiedad se hará carne en ese Mensajero, en ese profeta.

Y ahora vean, esto es un misterio grande correspondiente a este tiempo final. Veamos lo que nos dice... La Palabra - sin la Palabra no se puede hacer el rapto ni puede venir la transformación, no puede venir la Adopción; por lo tanto, tanto el Mensajero como el pueblo que va a ser adoptado, necesitan la Palabra.

Y ahora, todos necesitamos ese Título de Propiedad; y necesitamos comernos ese Título de Propiedad para ser adoptados; por lo tanto, lo recibe el Mensajero de parte de Cristo, se lo come y lo comparte con nosotros, y así nosotros nos comemos esa Palabra para ser adoptados en este tiempo final.

No puede venir la Adopción para una persona sin recibir la Palabra del Día Postrero. Ninguna persona que esté viva en el Día Postrero podrá ser transformado sin recibir la Palabra, sin escuchar la Voz de Cristo, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová como esa Gran Voz de Trompeta o Trompeta de Dios dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Y es por medio del Angel Mensajero que se come ese Título de Propiedad, que viene el Mensaje profético del Día Postrero, de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular. Por eso la Voz del Cielo le dijo a Juan, el cual es tipo y figura del Angel Mensajero del Día Postrero y también de la Iglesia de Jesucristo del Día Postrero, como también fue tipo y figura de la Iglesia de Jesucristo y Sus mensajeros de las edades pasadas en las diferentes etapas en que Juan estuvo en la revelación del Apocalipsis.

Y ahora, en Juan se está representando, tipificando, lo que estará sucediendo en este tiempo final con la Venida del Angel Fuerte que desciende del Cielo, dándole el Librito, el Título de Propiedad, al Mensajero del Día Postrero, como lo hizo con Juan en aquel tiempo.

Y ahora, la Iglesia de Jesucristo tendrá la Palabra, el Título de Propiedad, en este tiempo final para ser restaurada a la vida eterna física, cada miembro del Cuerpo Místico de Cristo ser restaurado a la vida física, eterna, inmortal; y la Iglesia de Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes será restaurada a todo lo que perdió Adán y Eva en la caída; por eso podrá ser llevada con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, por eso podrá casarse con Cristo, unirse con Cristo y ser igual a Cristo, a imagen y semejanza de Jesucristo nuestro Salvador, y podrá estar en la Cena de las Bodas del Cordero, y podrá también estar en el glorioso Reino Milenial de Cristo.

Ahora, hemos visto cómo es que la Palabra se hace carne en el Mensajero y también en cada persona.

Ahora, hay más para la Iglesia de Jesucristo de este tiempo final. Vamos a buscar un lugar donde nos muestra el Rvdo. William Branham, nos dice que Apocalipsis, capítulo 10, es la Palabra nacida de la matriz de la Novia. Por eso es que dice en el Mensaje de “Las Siete Edades,” página 186 y 187, nos habla de la Iglesia-Novia como una Novia y Esposa a través de la cual Cristo va a reproducirse.

Y ahora, en el Mensaje de “Los Sellos,” página 368, nos dice que la Novia, la Iglesia, está embarazada, con dolor de parto para dar a luz a Cristo. Y si está embarazada tiene que dar a luz a Cristo, tiene que dar a luz el cumplimiento de la Venida del Señor.

También nos dice el Rvdo. William Branham en el Mensaje “La Señal...” Vamos a ver si lo tenemos a la mano ese Mensaje... Nos dice algo aquí muy importante... El Mensaje “La Señal,” página 41, dice: “Cuando Ud. y la Palabra lleguen a ser UNO, entonces TODA promesa, TODA PROMESA ES SUYA; porque la Palabra le obedece.”

Por eso es que Apocalipsis, capítulo 11, el misterio de los Dos Olivos, hablan la Palabra, fuego sale de su boca y las cosas sucederán. ¿Por qué? Porque es la Palabra hecha carne. Y hemos visto cómo se hace carne la Palabra: es Cristo dándole el Título de Propiedad a Su Mensajero para que se lo coma, y él comiéndolo, comiéndose el Libro; y así se hace carne el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos ya abierto, el cual Cristo trae en Apocalipsis, capítulo 10. Y así se hace carne la Palabra en el Mensajero que lo recibe, y luego será adoptado; y al ser adoptado todo le obedecerá, aun la naturaleza; por lo tanto podrá hablar la Palabra creadora y cosas venir a existencia. No habrá limitaciones en cuanto a lo que Dios hará por medio de ese Mensajero que se estará comiendo el Título de Propiedad en el Día Postrero.

Y Dios nos dio la muestra por medio del Rvdo. William Branham, y el Rvdo. William Branham puso como ejemplo cinco manifestaciones del Espíritu de Dios a través de él, en donde por la Palabra creadora hablada sucedieron las cosas:

Una fue cuando resucitó a un pecesito que un hermano que había ido a pescar con él en el río, estando en el bote del hermano Branham, pescó un pescadito pequeño y luego lo soltó al agua. Y dice que hasta las tripas del pescadito, parece, se habían salido del cuerpo del pescadito; y Dios le había dicho por medio del Rvdo. William Branham a la persona que iba con él pescando, que la Gloria de Dios iba a ser manifestada, iba a ver la Gloria de Dios manifestada. Y cuando ya llevaba como media hora el pecesito en el agua flotando, muerto, Dios le dijo al hermano Branham que le hablara al pecesito - que le hablara al pecesito para que viniera a la vida; y le habló la Palabra creadora y el pecesito revivió, fue resucitado. Y eso fue la Gloria de Dios siendo manifestada en una forma tan sencilla.

Y ahora, ¿no fueron cosas así las cuales se cumplieron con Moisés, con Elías, y también con Jesús? ¿No le habló la Palabra a una higuera y la higuera se murió? También habló la Palabra para la creación de panes y peces, la multiplicación de los panes y de los peces. Vean, cosas sencillas. También cuando no hubo pescados o peces para pescar, los apóstoles, les dijo: “Tiren la red a la derecha y hallaréis.” Habló esa Palabra creadora y vinieron a existencia peces que fueron pescados por los apóstoles.

Y así por el estilo encontramos la Palabra creadora siendo hablada por Jesús y viniendo a existencia cosas que no existían. Por ejemplo, dándole vista a los ciegos, cosa que no tenían los ciegos vista para ver, fueron dadas por la Palabra creadora; y oídos a los sordos para oir. Todo eso le fue dado por la Palabra creadora de Dios en Jesús.

Y ahora, miren ustedes cómo en forma sencilla Dios muestra los tipos y figuras de lo que El estará haciendo en este tiempo final a través de la manifestación que El tendrá en el Día Postrero, a través de un hombre que El adoptará en el Día Postrero, el cual será el Profeta de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular, el cual se comerá esa Palabra, ese Título de Propiedad, ese Libro de los Siete Sellos. La orden divina fue que se comiera el Librito, y luego que se lo comió le fue dicho: “Es necesario que profetices nuevamente, otra vez, sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.” Así es como viene la profecía, el Mensaje profético del Día Postrero; y ahí se darán a conocer también los juicios divinos que han de caer sobre naciones, pueblos y lenguas, bajo la profecía del Día Postrero a través del que se come el Libro, el Título de Propiedad.

Si encontramos ese instrumento en el cual estará Cristo, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el Espíritu Santo manifestado en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, en donde El se hará carne, estará manifestado en carne humana, estaremos encontrando el instrumento a través del cual Cristo, el Angel del Pacto, tendrá la manifestación plena del Día Postrero y le hablará a muchos pueblos, naciones y lenguas con esa Gran Voz de Trompeta, con esa Espada que sale de Su boca, con ese fuego que sale de Su boca, que es la Palabra creadora de Dios, la cual vimos manifestada en los profetas del Antiguo Testamento, en Jesús, en los apóstoles, en los siete ángeles mensajeros; y en el Rvdo. William Branham, vean ustedes, la vimos manifestada en diferentes ocasiones; y de todas esas ocasiones él escogió cinco casos donde por medio de la Palabra creadora hablada fueron realizadas las cosas sin ni siquiera orar, sin ni siquiera poner las manos encima; le habló al pecesito y lo trajo a vida, lo resucitó, lo resucitó ¿quién? la Palabra creadora.

Y por cuanto el cristianismo, los cristianos, están representados en peces... ¿Recuerdan? Cristo dijo a los apóstoles: “Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres.” En la parábola también de la red, encontramos que para el Día Postrero, para el tiempo final, para el fin del siglo, Cristo dice que vendrán los Angeles y echarán la red y la sacarán, y luego recogen lo bueno en cestas y lo malo echan fuera. Cristo dice: “Así será en el fin del siglo: saldrán los Angeles y apartarán a los malos de entre los buenos.” Habrá un recogimiento de los buenos para ser entregados a Cristo, a Dios; y los malos serán echados al horno de fuego, que es la gran tribulación, donde será el lloro y el crujir de dientes.

Y ahora vean, el Rvdo. William Branham hablando la Palabra creadora por orden divina, aquel pecesito está representando la resurrección de los muertos en Cristo. Y siendo que aquel pecesito llevaba como media hora, como que está más directamente relacionada esa resurrección del pecesito con los santos de la Edad de la Piedra Angular, aunque también cubrirá a los santos de las otras edades pasadas; porque Cristo dijo en el capítulo 5 de San Juan que todos los muertos escucharán la Voz del Hijo de Dios, la Voz del Hijo del Hombre; y saldrán a resurrección, serán resucitados; así como Cristo resucitó a Lázaro en el cuarto día.

Ahora, el cuarto día allí está tipificando la Edad de la Piedra Angular. ¿Por qué? Hemos tenido la etapa o Edad Luterana: un día de edad; hemos tenido la Edad Wesleyana: segundo día de edad, en la restauración de la Iglesia; y hemos tenido la Edad Pentecostal: tercer día de edad; y ahora estamos en el cuarto día de edad: la Edad de la Piedra Angular, en donde los muertos en Cristo serán resucitados y nosotros los que vivimos seremos transformados. Miren a dónde hay que subir para escuchar esa Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo en este tiempo final. Y esa es la Voz de la Resurrección: la Voz de Cristo en el Día Postrero.

El Rvdo. William Branham nos dice en el libro de Citas, página 48, párrafo 417:

“La misma voz que llamó a Juan que subiera (eso es en el capítulo 4 de Apocalipsis), la misma voz que dijo a Juan: ¡Sube acá! es la misma voz que llamará a la Iglesia algún día. ¡Amén! Llama la Iglesia también. La misma voz que llamó a Juan que subiera es la misma voz que llamó a Lázaro de la tumba. Esa misma voz del Arcángel. Cristo es la Voz del Arcángel, la Voz del Arcángel, ¿Ve? Oh, esa Voz de Trompeta de Cristo llamó a Juan que subiera. La misma voz llamó a Lázaro en el sepulcro de Lázaro. El habló con fuerte voz... esa misma voz dijo a Juan: ¡Sube acá! ‘Yo te enseñaré unas cosas que han de suceder.’ Esa misma Voz sonará cuando los muertos en Cristo resuciten, porque la Trompeta, la Trompeta... ¿Qué es una trompeta? La Voz de Cristo: el mismo que dijo: ¡Sube acá!”

Y en la página 47, párrafo 402, dice:

“No impediremos o estorbaremos a los que duermen, porque sonará la trompeta.’ Algo acontecerá, ese algo Evangélico sonará (o sea, ese “algo Evangélico”: el Evangelio del Reino) ...ese algo Evangélico sonará, el anuncio de Su Venida.”

¿Y qué es lo que va a estar sonando esa Trompeta final o Gran Voz de Trompeta? ¿Qué es lo que va a estar revelando (sonando es predicando)? El Anuncio de Su Venida, revelando el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

“Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Y nosotros los que vivimos y permanezcamos seremos transformados.’ Parados allí, y sentir un cambio; el pelo canoso se irá, las arrugas cesarán, cambiados en un momento, en un abrir de ojos. Y encontraremos a nuestros seres amados primero.”

Ahora vean todas las cosas que están contenidas en ese misterio del Séptimo Sello, en el Exodo del Día Postrero. Y por medio de la Voz, la Gran Voz de Trompeta, que es la Voz de Cristo hablándonos y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, es que obtenemos el conocimiento de todo ese Programa Divino correspondiente a este tiempo final, somos llamados, juntados y preparados para ser transformados en este tiempo final. Esta es la introducción a nuestra transformación, esta es la preparación para ser transformados en el Día Postrero, y para ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y para luego venir para el glorioso Reino Milenial con Cristo, descendiendo de la Casa de nuestro Padre Celestial.

Hemos llegado al tiempo en donde la Voz de Trompeta en el Exodo del Día Postrero nos estaría revelando todas estas cosas que deben suceder pronto, y estaríamos así siendo preparados para nuestra transformación.

No hay otra voz, no hay otra trompeta que pueda preparar a la Iglesia de Jesucristo para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, sino la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo, en el Exodo del Día Postrero.

Cualquier otra voz lo que hará es entretener a las personas. Y cuando digo “cualquier otra voz,” me refiero a voces vivas en este tiempo; y cuando digo “a voces vivas” me refiero a personas que estén enseñando alguna cosa estando vivos ellos aquí.

Hemos tenido mensajeros en las siete edades, que fueron la Voz de Dios para cada edad; pero ya ellos se fueron. Y ahora solamente nos queda la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo, la Gran Voz de Arcángel, llamando y juntando a los escogidos en la Edad de la Piedra Angular y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, para así ser preparados para nuestra transformación.

No pierdan el tiempo escuchando otras voces. Hay muchos maestros en este tiempo final, todas las sectas religiosas y todas las religiones tienen sus maestros; esas son voces sonando sus trompetas. Pero la trompeta que nos dará la fe para el rapto, la revelación para el rapto, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo, la revelación del Séptimo Sello, es una sola trompeta: la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo, manifestado en el Día Postrero por medio de Su Angel Mensajero; y aquí hablamos claro para que nadie vaya a decir que puede ser por medio de cualquier mensajero. Ya los demás mensajeros terminaron su labor... Y mucho menos por medio de alguna otra persona que viva en este tiempo. Solamente habrá una persona que estará viviendo en este tiempo, al cual Cristo, el Angel del Pacto, el Angel Fuerte que desciende del Cielo, el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, estará viniendo y dándole el Título de Propiedad para que se lo coma, y dándole así la revelación correspondiente al Día Postrero, la revelación del Séptimo Sello, para que la dé a conocer a la Iglesia de Jesucristo.

Fuera de ese Mensajero no hay otro para el Día Postrero, para este tiempo final en el cual nosotros estamos viviendo. Y por medio de ese Mensajero será que se escuchará la Voz viva de Cristo, el Angel del Pacto, llamando y juntando a Sus escogidos, y revelándonos todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final. Y lo que estará hablando Cristo, el Angel del Pacto, por medio de ese Angel Mensajero, nadie podrá ni tendrá el derecho a interpretarlo, porque ya estará interpretado. Darle otra interpretación es quitarle la interpretación que Dios le ha dado a Su Palabra que habla por medio de Su Mensajero del Día Postrero. Y cualquier persona que le dé otra interpretación o le busque alguna interpretación, y predique cualquier otra interpretación, se estará hallando en graves problemas delante de Dios, porque puede caer en la categoría de los que les estarán añadiendo o les estarán quitando; y tendrán graves consecuencias delante de Dios.

Por lo tanto nadie se arriesgará, de los que conocerán el misterio del Día Postrero, y nadie tampoco escuchará a cualquier otra persona que venga trayendo otra revelación. Solamente estarán escuchando la Voz de la Trompeta final, de la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo por medio del instrumento que El tenga para el Día Postrero. Por eso es que Dios ha permitido que tengamos en nuestro tiempo imprentas y también grabadoras y cámaras de video con sonido, para que quede grabado todo lo que sea hablado por Cristo, el Angel del Pacto, a través del velo de carne que El estará usando en este tiempo final, para que así pueda pasar directamente a la Iglesia de Jesucristo sin añadirle ni quitarle en nada a esa Palabra que El estará hablando por medio de Su Mensajero del Día Postrero.

La Palabra impresa y la Palabra grabada en audio, en videos y en cintas magnetofónicas es para toda la Iglesia del Señor Jesucristo del Día Postrero, para obtener la revelación, la fe para ser transformados y raptados. Es la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Venida de Cristo, el Angel del Pacto y Su Obra que El estará llevando a cabo en este tiempo final; y en esa revelación encontraremos las Escrituras proféticas siendo abiertas, las Escrituras correspondientes a este tiempo final; y serán abiertas en forma tan sencilla que hasta los niños las podrán ver, podrán entender.

Ahora, ¿cuántos sabían que el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 vendría del Occidente? No lo sabíamos; pero ya fue profetizado por Cristo a través del Rvdo. William Branham. Y ahora el Occidente, la parte del Occidente que quedaba sin edad, porque ya las demás edades se cumplieron en diferentes territorios y la última en Norteamérica, la única parte del Occidente que quedaba sin pertenecer a las siete edades era la América Latina y el Caribe. Por lo tanto ese es el territorio para la aparición, para la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida del Verbo, del Angel del Pacto, el Angel de Jehová, Cristo, el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, lo cual será la Palabra, el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre del Día Postrero. Y siendo que corresponde al Occidente, será un occidental; y siendo que el cumplimiento de la promesa de la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, corresponde al Occidente, a la América Latina y el Caribe, pues tendrá que ser de la América Latina o el Caribe.

Así que podemos ver que ese misterio ha sido abierto para nosotros y es más sencillo de lo que nosotros podíamos imaginarnos ese misterio. “Como el relámpago que sale del Oriente (la tierra de Israel) y se muestra (¿dónde?) en el Occidente.” ¿En qué parte del Occidente? Pues la América Latina y el Caribe.

¿Vieron lo sencillo que es todo? ¿Vieron todas esas promesas, esas Escrituras proféticas? Al ser abiertas, hasta los niños las pueden entender. Recuerden, en la Biblia la profecía bíblica está sellada con símbolos, está... diríamos, codificada; pero cuando son abiertos esos misterios, esos símbolos, esas Escrituras, esas profecías, entonces todos podemos entender esas profecías.

Miren ustedes, cuando leíamos en las Escrituras que muchos son los llamados pero pocos los escogidos, y que los escogidos serán llamados por medio del Ministerio de los Angeles del Hijo del Hombre, pues dice: “Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta y juntarán a sus escogidos...” Hay escogidos entre los gentiles de la Iglesia de Jesucristo, y hay escogidos del pueblo hebreo, que son 144 mil hebreos. Y ahora, cuando se abre este misterio, entonces si alguien nos pregunta: “¿Y quiénes son estos escogidos que están aquí en la Escritura, que en el Día Postrero serán llamados? ¿Quiénes son los escogidos de la Iglesia de Jesucristo?” Pues nosotros levantamos nuestras dos manos y decimos: ¡Aquí estamos presentes escuchando la Gran Voz de Trompeta, la Gran Voz de Trompeta en el Exodo del Día Postrero! ¿Ven? Ese misterio ha sido abierto, y ahora no nos preguntamos: “¿Seré yo un escogido o no seré un escogido?” Porque la evidencia de un escogido es que escucha la Voz de Cristo para el tiempo que le toca vivir: “Mis ovejas oyen mi voz y me siguen.” “El que es de Dios, la Voz de Dios oye.” Así habló Jesús en San Juan, capítulo 10.

Y vean ustedes, en este tiempo final, ¿quiénes están escuchando la Voz de Cristo en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, en el Exodo del Día Postrero? Pues nosotros. Y por eso somos identificados como los escogidos del Día Postrero.

Así nos identifica Dios, Cristo, en Su Palabra, al estar escuchando Su Voz hablándonos en este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final. Y estar escuchando esa Voz es estar escuchando la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo, la Trompeta final, en este tiempo final; y así es como obtenemos la fe, la revelación, para ser transformados y raptados en este tiempo final.

“LA GRAN VOZ DE TROMPETA EN EL EXODO DEL DIA POSTRERO.”

Continuemos escuchando Su Voz, la Gran Voz de Trompeta, en el Exodo del Día Postrero y pronto seremos transformados como El lo ha prometido. Pero si alguno se va adelante, si alguno parte, muere su cuerpo físico, no hay porqué preocuparse: será resucitado por Cristo en este tiempo final.

Y en este tiempo final, cuando Cristo adopte a Su Angel Mensajero, entonces veremos grandes maravillas, señales y milagros, como fueron profetizados en la Visión de la Carpa. El mismo Angel que acompañaba al Rvdo. William Branham estará ahí presente, y la misma Columna de Fuego que lo acompañaba estará ahí presente en el cumplimiento de la Visión de la Carpa. Y las cinco veces que vio el poder de Dios manifestado en toda su plenitud, las cuales fueron cinco demostraciones o muestras que Dios nos dio por medio del Rvdo. William Branham, estará ese mismo poder manifestado en toda su plenitud hablando esa Palabra creadora; a tal grado que no habrá necesidad ni siquiera de poner las manos sobre los enfermos.

Cuando ese Ministerio de Cristo, el Angel del Pacto, esté operando en ese Mensajero que El tendrá en el Día Postrero, en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, él no tendrá necesidad de poner las manos sobre los enfermos, él no tendrá ni siquiera necesidad de orar por los enfermos, sino de hablar la Palabra creadora, y las cosas sucederán.

Ustedes encontrarán que en los casos que fueron una muestra de lo que será en el Día Postrero en esta manifestación plena de Dios, ustedes encontrarán que en las cinco muestras que nos dio el Rvdo. William Branham como muestras de esa manifestación plena del Poder de Dios en el cumplimiento de la Tercera Etapa, ustedes encontrarán que en ninguna de esas ocasiones el Rvdo. William Branham, en ninguna de esas ocasiones oró por la sanidad o por la creación ni por la resurrección del pecesito; él habló la Palabra, que fuera resucitado, que viniera de nuevo a la vida, y vino a la vida; a la tormenta le habló la Palabra, que los vientos volvieran a su lugar, y se fueron a su lugar; para la salvación de los hijos de la hermana Hatty Wright habló la Palabra creadora diciendo: “Yo te los doy en el Nombre del Señor Jesucristo,” y fueron salvos; y en la sanidad de la hermana Branham, del tumor que estaba en un ovario, cuando fue a ser examinada para ser operada (pues ya estaban en esos trámites y ya le tocaba el tiempo para ser operada), Dios le mostró todo cuando él oró por ella, estando a una distancia... de un Estado a otro: estando ella en Tucson, Arizona, y él estando en Jeffersonville, Indiana; y él orando por ella, para que Dios estuviera con ella y la ayudara, el Señor le dijo: “Lo que tú digas sucederá. Como tú lo digas así sucederá.” Y él dijo: “Antes que el médico coloque su mano sobre el tumor: que desaparezca.” Y así sucedió.

Vean, no oró, no estuvo orando ni poniendo las manos sobre ella, sino que habló esa Palabra creadora, habló fuera de existencia el tumor, y así sucedió; y antes del médico colocar su mano, desapareció; ella sintió esa manifestación en ella. Pero miren, ya él lo había hablado durante la noche; y por la mañana, al otro día, ella obtuvo los resultados; porque la Palabra fue: antes que el médico colocara su mano sobre ella; o sea, que cuando el médico fue a colocar su mano, ahí desapareció el tumor.

Y otra de las ocasiones fue cuando habló a existencia ardillas. El fue a cazar ardillas y no habían ardillas; y Dios le recordó el pasaje de San Marcos: “Si tuvieres fe y dijeres a este monte: pásate de aquí allá, se pasará; y nada será imposible.” No dice: “Si oras para que Dios lo pase,” sino: “si dices a este monte...” Dios le recordó esa Escritura, y le dice: “¿Cuántas ardillas quieres?” El hermano Branham le dice: “Cinco.” Y entonces el Señor le dice, el Angel le dice: “Pues di dónde las quieres, habla la Palabra.” Y él comenzó: habló que una apareciera en tal lugar; apareció y la cazó. Y fue y la buscó, vio que sangraba, y dice: “no es una visión, pues las visiones no sangran.” O sea, que para él eso era una experiencia nueva, en la primera ocasión, porque eso se repitió por muchas ocasiones: digamos unas 3 ó 6 veces, más o menos, diferentes ocasiones.

Ahora, en esas diferentes ocasiones, vean ustedes, hablaba la Palabra, decía: “que una ardilla aparezca allí”; aparecía, la cazaba, y el Angel le decía: “¿Y ahora dónde quieres que aparezca la otra?” Y entonces él escogía un lugar difícil, donde las ardillas no acostumbraban a estar, y entonces decía: “que aparezca en aquel árbol,” y aparecía, la cazaba, iba la buscaba, y sangraba. Eso es la Palabra creadora que creó los Cielos y la Tierra, ahora siendo colocada en un hombre para darnos una muestra de lo que Dios hará en este tiempo final cuando adopte a un Mensajero que El tiene en Su Programa adoptar en el Día Postrero, a un profeta dispensacional, Profeta de la Dispensación del Reino, que se comerá el Título de Propiedad y por lo tanto será restaurado a todo lo que perdió Adán y Eva en la caída. Y será la primera ocasión en que Jesucristo adopte a un ser humano; y luego adoptará al resto de los miembros de Su Iglesia que han partido y a los que están vivos en este tiempo final; pero por alguien comenzará esa Adopción.

Ahora, vean ustedes cómo nos dio Dios la muestra por medio del Rvdo. William Branham, cómo también nos dio la muestra por medio de Moisés y por medio de Jesús y por medio de Elías y otros profetas. Pero en el Rvdo. William Branham fue más marcada la muestra de lo que Dios hará en este tiempo final.

En un momento el Rvdo. William Branham se detuvo y no... ya tenía unas cuantas ardillas; y el Señor le dice: “¿Cuántas fue las que tú pediste? ¿Dónde quieres que aparezca la otra? ¿No eran cinco las que tú querías?” Y siguió hablando la Palabra y siguió cazando ardillas donde no habían ardillas; por la Palabra creadora vinieron a existencia y las cazó. Así como los apóstoles pescaron peces donde no habían peces; pero Cristo por medio de la Palabra creadora dijo la Palabra, y dijo que tiraran la red hacia la derecha y hallarían; por lo tanto los creó, y ellos los pescaron.

Ahora, podemos ver lo que estará sucediendo cuando sea adoptado el Angel del Señor Jesucristo, el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino, y ahí vendrá la Adopción también para todos los escogidos de Dios de este tiempo final; y todos tendremos restaurado todo lo que perdió Adán y Eva en la caída. Y la Iglesia como Cuerpo Místico de creyentes, tendrá restaurado todo el Poder que perdió la Iglesia allá en tiempos pasados; todo ese Poder que era visto manifestado en los apóstoles estará restaurado a la Iglesia, y todo el Poder que perdió Adán y Eva estará restaurado en y a la Iglesia del Señor Jesucristo; y todos estaremos restaurados a la vida eterna con cuerpos eternos.

Por eso es tan importante estar escuchando la Gran Voz de Trompeta en el Exodo del Día Postrero; porque todas esas bendiciones vienen para los que estarán escuchando la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Cristo, en el Exodo del Día Postrero.

Ha sido para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión dándoles testimonio de la Gran Voz de Trompeta en el Exodo del DíaPostrero.

Estaré nuevamente con ustedes durante todo este mes, durante las actividades principalmente de los domingos, para que así puedan escuchar también durante la semana diferentes videos de diferentes actividades en diferentes países; y así puedan también estar comiendo ese Alimento espiritual que está almacenado para todos ustedes. Y les tendré informados de todo lo que Dios tenga para ustedes y para mí, y también de lo que estaremos haciendo en este nuevo año 2000.

Estén preparados los que no han sido bautizados en agua, en el Nombre del Señor Jesucristo; porque enseguida que tengamos las facilidades ya listas les estaremos anunciando que podrán ser bautizados todos los que no han sido bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo.

Bueno, que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto se complete el número de los escogidos de Dios, y pronto Cristo resucite los muertos creyentes en El, y a nosotros nos transforme, y así nos adopte a todos y tengamos la manifestación plena de los hijos e hijas de Dios en este planeta Tierra, y nos lleve pronto a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Quiero decirles que viene una etapa —y parece que está comenzando— en donde van a ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo por - y en la Edad de la Piedra Angular, y por ministros de la Edad de la Piedra Angular, juntamente con el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, van a ser bautizados miles de personas; no solamente los escogidos, sino también miles que vendrán al final para entrar al Programa, aunque luego que seamos transformados los que entrarán pasarán por la gran tribulación. Pero nosotros estaremos listos, preparados y transformados, y nos iremos luego con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Pero antes habrá un llamado para las vírgenes insensatas y para 144 mil hebreos. Antes de irnos de aquí ellos verán esa manifestación plena de Dios. Ahora, Dios está tratando con los escogidos, pero va a tratar con el resto del cristianismo y con el pueblo hebreo.

Así que estemos listos para nuestra transformación, que es la meta más cercana e inmediata en el Programa Divino, y después el resto de los seres humanos en esa etapa; porque la Tercera Etapa es para la Novia, los escogidos, es para las vírgenes insensatas o fatuas y es para los perdidos; para los perdidos, no para salvación, porque ya se les habrá pasado el tiempo; pero las vírgenes fatuas entrarán a la gran tribulación ya con el conocimiento de esa Tercera Etapa, de esa manifestación plena de Dios; y también en esa Tercera Etapa o fase, el pueblo hebreo, 144 mil hebreos, recibirán los beneficios de esa Tercera Etapa, o sea, de esa manifestación plena de Dios, en donde será la Palabra creadora siendo hablada.

Ese es el Ministerio a través del cual ocurrirán las grandes maravillas, señales, milagros y aun sanidades en el Exodo del Día Postrero cuando sea adoptado el Angel del Señor Jesucristo, de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino.

Bueno, así que... creo que está muy pequeño el lugar, aunque cualquiera lo puede ver grande; pero ya ustedes van a darse cuenta que es muy pequeño todavía el lugar. Pero Dios nos ha provisto un poco de terreno y podemos también ampliar el lugar, aunque sea ampliándolo con lonas; porque cuando hay emergencia lo más rápido son - es las lonas; y en tiempos donde hay temblores y terremotos lo más seguro son las lonas; nadie le gusta meterse bajo una torta o placa de concreto, porque si se cae aplasta a las personas. Así que una lona en tiempo de terremotos es más segura: se mueve juntamente con el movimiento de cualquier temblor o terremoto. Bueno, vamos a dejar eso quietecito ahí. Recuerden que para la resurrección habrá un terremoto como hubo un terremoto para la resurrección de Cristo y los santos del Antiguo Testamento que resucitaron con Jesucristo nuestro Salvador.

Vamos a dejar eso quietecito ahí y en todos estos días estaremos viendo en el libro del Apocalipsis y demás libros proféticos, las cosas que estarán sucediendo en este tiempo final, y cómo nosotros estar listos para nuestra transformación; porque aunque hay muchas cosas que sucederán, nosotros lo que estamos esperando son las bendiciones que Cristo ha prometido para todos nosotros.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde, y continúen pasando una tarde o noche llena de las bendiciones de Jesucristo, nuestro Salvador. Con nosotros nuevamente Félix Caro para continuar y finalizar en esta ocasión esta actividad.

“LA GRAN VOZ DE TROMPETA EN EL EXODO DEL DIA POSTRERO.”

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