ImprimirImprimir

...en Valencia, Venezuela, en esta actividad de esta tarde; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final, en el cual nosotros vivimos. Es realmente un tiempo muy importante el que nos ha tocado a nosotros vivir. Y en este tiempo - tenemos para este tiempo grandes profecías que tienen que ser cumplidas; y los que, pues, ya hemos llegado al año 2000, nosotros, pues, tenemos que estar con nuestras cabezas levantadas al cielo, esperando siempre el cumplimiento de todas las profecías, esperando nuestra redención. Jesucristo dijo que cuando viésemos todas estas cosas suceder, levantásemos nuestras cabezas al Cielo porque nuestra redención está cerca.

Ahora, vean ustedes, cuando se llevó a cabo el tiempo de redención para realizar el Sacrificio en la Cruz del Calvario por nuestro amado Señor Jesucristo, encontramos que para ese tiempo ya habían entrado la gente al siglo nuevo, que era el siglo I del milenio número cinco, y ya estaban viviendo por ahí unos 25 años - cerca de 30 años - 26 años, ya dentro del siglo I del quinto milenio; y una señal grande, una señal *doble grande que fue vista en aquel tiempo, fue la señal en el cielo, o sea, la señal, la estrella. Y luego cuando transcurrieron cerca de 30 años apareció por el desierto un hombre que al salir del desierto vino predicando al pueblo hebreo, llamando a las personas al arrepentimiento y bautizándolas; y luego bautizó a Jesús, un primo de él; y luego continuó también trabajando en la Obra Cristo, y predicando y bautizando también; él y su grupo estuvieron llevando a cabo esa labor......... con un Mensaje cada uno de ellos y bautizando la gente; o sea, Juan y su grupo bautizando la gente, después Jesús y Su grupo bautizando la gente.

Para el tiempo final el precursor vino llamando la gente al arrepentimiento y bautizando a la gente en el Nombre del Señor Jesucristo; o sea, él y las personas que con él estaban trabajando en la Obra de Cristo, los ministros, bautizaban a la gente en el Nombre del Señor Jesucristo.

Y para este tiempo final encontramos que nuevamente tienen que estar siendo llamados al arrepentimiento, la gente, y siendo bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo todos los creyentes que no han sido bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo, para así que se llene la Casa de Dios, se complete el número de los escogidos de Dios. Y eso es una señal grande en el cristianismo; porque con ese llamado final y recogimiento final se cerrará plenamente la Dispensación de la Gracia y así se completará el Cuerpo Místico de Cristo, y vendrá la redención para nuestros cuerpos, así como en el tiempo de Jesús se cumplió todo ese Programa Divino donde hemos visto a dos personas: Juan el Bautista primeramente, y después más adelante Jesús. Y luego Su Obra (la de Jesús), fue coronado con la muerte Suya en la Cruz del Calvario, y luego Su resurrección, y luego estuvo con ellos un tiempo de 40 días, y después vino Su Espíritu Santo 10 días después de haberse ido, y fueron llenos del Espíritu Santo, y ahí comenzó una nueva dispensación plenamente, donde las personas luego eran también bautizados en esa nueva dispensación.

Ahora, vean ustedes, se cerró con dos personas la Dispensación *de la Ley*, con dos personas bautizando y llamando el pueblo al arrepentimiento y bautizando en agua; y ahora para el tiempo final ya vino el precursor de la Segunda Venida de Cristo llamando al pueblo al arrepentimiento y bautizando en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y restaurando la fe de los padres a los hijos y el corazón de los hijos a los padres, para este tiempo final, son llamados y juntados todos los últimos escogidos de Dios, y todos los que no han sido bautizados en el

Nombre del Señor Jesucristo son bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo; y terminará la Dispensación de la Gracia, se cerrará la puerta de la Dispensación de la Gracia en algún momento, y ya Cristo resucitará a los muertos creyentes en El y nos transformará a nosotros, y llevará a cabo la Obra de Redención del cuerpo........ transformación para nosotros los que vivimos y la resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos eternos. O sea que la señal es que en este tiempo final un grupo de escogidos de Dios correspondientes al Cuerpo Místico de Cristo, o sea, el grupo que corresponde a la Edad de Oro, la Edad de la Piedra Angular, esté bautizando en el Nombre del Señor Jesucristo y esté llamando al pueblo al arrepentimiento, así bautizando a todos en el Nombre del Señor Jesucristo los que, pues, no han sido bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo; esto es una señal grande en este tiempo final.

Así que como nos dice en la Escritura, en el libro de los Hechos, capítulo 2, nos dice el mismo San Pablo predicando, nos dice en el capítulo 2, verso 32 en adelante. Dice:

“A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:

Dijo el Señor a mi Señor:

Siéntate a mi diestra,

Hasta que ponga a tus enemigos

por estrado de tus pies.

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

Al oir esto, se compungieron de corazón, y dieron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”

Aquí podemos ver cómo fue cumplido el mandamiento divino de Cristo, el cual dijo que se bautizara en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, por cuanto Dios lo ha hecho Señor y Cristo, y que se bautizaran en el Nombre del Señor Jesucristo, porque el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es Señor Jesucristo. Y así es como ellos, San Pablo, San Pedro y demás apóstoles, bautizaron a todos los que arrepentidos de sus pecados creyeron en Cristo y le recibieron como su Salvador; para así, *dice, luego recibir el Espíritu de Cristo y obtener el nuevo nacimiento.

Por eso San Pedro dice: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

Así que los apóstoles bautizaban a todos los creyentes en Cristo, y luego le es prometido recibir el Espíritu de Cristo en algún momento, luego de haber sido bautizados; no importaba cuánto tiempo pasase, ellos recibían el Espíritu Santo.

Y para las personas de la casa de Cornelio que habían creído y recibieron el Espíritu Santo, Pedro dijo que nada impedía para ellos ser bautizados, porque ellos habían creído en Cristo y habían recibido el Espíritu de Cristo, por lo tanto nada podía estorbar a que ellos fuesen bautizados.

Así que la bendición es para todos los creyentes en nuestro amado Señor Jesucristo. Es un requisito bíblico para todo creyente en nuestro amado Señor Jesucristo ser bautizado en el Nombre del Señor Jesucristo.

Así que, amados hermanos y amigos que están reunidos en esta tarde en esta actividad, en donde serán bautizados para así cumplir el requisito divino... Aunque el agua no quita los pecados, el bautismo en agua no quita los pecados, pero es un requisito divino para todos los creyentes en Jesucristo, como una demanda de buena conciencia.

Así que Dios les bendiga grandemente, Dios les guarde y adelante en vuestra actividad de esta tarde; y sepan que ha comenzado una señal grande a ser manifestada en medio de la raza humana con los escogidos en la Edad de la Piedra Angular, bautizando a todos los creyentes que aún no han sido bautizados y a todos los que vendrán al conocimiento de Cristo.

Que Dios les bendiga y les guarde y les use grandemente en Su Obra, y les prospere en este año 2000 grandemente, espiritualmente y materialmente.

En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y a todos... a Miguel, que Dios te bendiga, Miguel; y a Oscar también... Cardona; y que pasen una tarde llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador.

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter