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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes y también los que están a través de internet. Que las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y en esta mañana nos hable Cristo directamente a nuestra alma y nos abra las Escrituras y nos enseñe los misterios del Reino de los Cielos, y así nos alimente el alma en esta ocasión. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Para esta ocasión, leemos en San Juan, capítulo 12, versos 24 o 23 en adelante... dice capítulo 12 de San Juan, verso 23 en adelante, dice:

“Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.

Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.

Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.

Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado.

Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.

Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “EL NOMBRE DE DIOS GLORIFICADO EN LA PRIMERA Y SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.”

El Nombre de Dios ha sido un misterio para todo el judaísmo y para todo el cristianismo y para todas las religiones que existen en el planeta Tierra, a tal grado que las religiones no han podido conocer el Nombre de Dios.

Y ahora, en el Exodo encontramos que Dios le dice al Profeta Moisés en el capítulo 6, verso 1 en adelante, dice:

“Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra.

Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy Jehová

Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos.”

O sea, que en el Antiguo Testamento antes de comenzar el Ministerio de Moisés, antes de Dios aparecerle a Moisés, Dios no se había dado a conocer ni Abraham, ni a Isaac, ni a Jacob, ni a los profetas antes de Moisés, con el nombre Jehová.

El nombre Jehová ha sido una composición teológica que han hecho de las cuatro consonantes: YHWH, a las cuales le han añadido otras letras para tratar de hacerlo pronunciable, y pronunciar un nombre. Pero vamos a ver lo que dice el Rvdo. William Branham con relación a esas cuatro consonantes... vamos a leer lo que primeramente le dijo Dios a Moisés en el Exodo, capítulo 13, verso 13 al 14, dice:

“Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

Y respondió Dios a Moisés: Yo Soy El Que Soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo Soy me envió a vosotros.”

Cuando vamos al original, encontramos que las letras allí dadas por Dios a Moisés como el Nombre de Dios son: YHWH; y Moisés escuchó la pronunciación de ese Nombre; traducidas al español son (o quiere decir, o le han dado esa interpretación): YO SOY; y en inglés, pues la traducen: I AM.

Y ahora, veamos otra ocasión en donde Moisés escuchó el Nombre de Dios, en el capítulo 33 y 34 del Exodo. Veamos, capítulo 33 del Exodo, verso 18 al 23, dice... del capítulo 33 del Exodo:

“El entonces dijo (o sea, Moisés)...”

”El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.

Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.

Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;

y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.

Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.”

Aquí Dios le promete pasar delante de Moisés, y así pasaría la Gloria de Dios delante de Moisés y Dios estaría proclamando Su Nombre allí.

Y ahora veamos el cumplimiento de esta promesa dada a Moisés por Dios. Capítulo 34, verso 1 en adelante, dice:

“Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.

Prepárate, pues, para mañana, y sube de mañana al monte Sinaí, y preséntate ante mí sobre la cumbre del monte.

Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.

Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas de piedra.

Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová.

Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, grande en misericordia y verdad;

que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.

Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.

Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad.

Y él (Dios) contestó: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna, y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque será cosa tremenda la que yo haré contigo.”

Aquí, vean ustedes cómo Dios le mostró a Moisés Su Gloria, cuando pasó frente a Moisés proclamando Dios Su Nombre, y había colocado Su mano sobre Moisés, pero Moisés estaba en la hendidura de la peña, y luego cuando pasó, entonces quitó Su mano de sobre Moisés, y entonces Moisés vio las espaldas de Dios, o sea, que vio a un hombre que iba caminando; era Dios en Su cuerpo teofánico, era Jesucristo en Su cuerpo teofánico.

Por eso es que en San Juan, capítulo 8, Jesucristo dice (capítulo 8, verso 56 al 58):

“Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”

¿Cómo era Jesucristo antes de Abraham y antes de todos los demás profetas y antes de Adán? Pues Jesucristo era un Hombre de la sexta dimensión, un Hombre en Su cuerpo teofánico; era Jesucristo en Su cuerpo teofánico, cuerpo angelical, llamado en el Antiguo Testamento el Angel del Pacto o Angel de Jehová; el cual le apareció a diferentes profetas, diferentes personas, le pareció en una Luz, y de esa Luz salía un Hombre y un Hombre hablaba con las personas en algunas ocasiones.

Y ahora vean ustedes cómo en ese Hombre llamado el Angel del Pacto o Angel de Jehová, dice que fue el que le dijo a Moisés Su Nombre, porque ese Angel de Jehová o Angel del Pacto que le apareció a Moisés en el capítulo 3 del Exodo, vean ustedes quién El mismo dice que es. Capítulo 3 del Exodo, dice:

“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta gran visión, por qué causa la zarza no se quema.

Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.

Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,

y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.

El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.

Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.

Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?

Y él respondió (Dios): Vé, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.”

Aquí podemos ver que este Angel de Jehová es el mismo Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, porque el Angel de Jehová es el mismo Dios en Su cuerpo teofánico.

Y ahora, en el capítulo 23 del Exodo, verso 20 al 23, dice:

“He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él (¿Dónde está el Nombre de Dios? En el Angel de Dios. Y el Angel de Dios es el cuerpo teofánico de Dios, el Angel de Jehová).

Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

Porque mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.”

Y ahora aquí tenemos el Programa Divino que estará llevando a cabo el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el mismo Dios con Su cuerpo teofánico; el cual llama a un hombre llamado Moisés para que Moisés sea el instrumento, el velo de carne, a través del cual ese Angel del Pacto se va a manifestar para llevar a cabo la obra de liberación del pueblo hebreo.

Dondequiera que esté Dios, estará velado y revelado por medio de un velo de carne; eso han sido los profetas de Dios a través de toda la Biblia: velos de carne donde el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, se ha manifestado conforme al Programa Divino correspondiente a cada etapa, y ha llevado a cabo la Obra correspondiente a cada tiempo.

Y por consiguiente la Obra que esos profetas han llevado a cabo no ha sido una obra humana, sino la Obra de Dios, ha sido Dios llevando a cabo Su Obra a través de seres humanos; y el Mensaje que han dado esos profetas no ha sido otra cosa sino el Mensaje de Dios para el pueblo; la Palabra de Dios ha sido colocada en el corazón y en la boca de cada uno de esos profetas mensajeros que Dios ha enviado. Por eso es que en cada uno de esos profetas de Dios, el Nombre de Dios ha estado manifestado; pero vean ustedes en la forma que ha estado manifestado el Nombre de Dios: Si buscamos en un diccionario bíblico encontraremos que los nombres de los profetas tenían que ver con el Nombre de Dios, el de Eliseo o el de Elías; todos estos nombres tenían que ver con el Nombre de Dios; y por consiguiente en ellos estaba una manifestación de Dios.

El Rvdo. William Branham hablando del nombre de Abraham, dice que Dios puso parte de Su Nombre en Abraham. También en el Nuevo Testamento encontramos que los mensajeros de las diferentes etapas o edades, han tenido una manifestación del Nombre de Dios, y Dios los ha usado en Su Programa, porque así como se manifestó en los profetas del Antiguo Testamento, Jesucristo en Espíritu Santo se ha manifestado en Sus apóstoles y en Sus siete ángeles mensajeros, y para el Día Postrero se manifestará a través de Su Angel Mensajero del cual El dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.” [Apocalipsis 22:16 - Editor].

Ahora, en los profetas del Antiguo Testamento hubo una manifestación de Dios; pero cuando apareció Jesús, allí apareció la Gloria de Dios manifestada y por consiguiente el Nombre de Dios estaba siendo proclamado, y sería glorificado el Nombre de Dios en la Primera Venida de Cristo.

Vean ustedes, cuando pasó Dios frente a Moisés manifestando allí Su Gloria, pasando la Gloria de Dios frente a Moisés, y Dios proclamando, manifestando, Su Nombre, y proclamando que El era Misericordioso y Clemente, dice:

“Y pasando Jehová por delante de él (o sea, por delante de Moisés), proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;

que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado.” [Exodo 34:6 - Editor].

Vean cómo Dios proclama Su Misericordia, Su Bondad, Su Amor, para aquellas personas que viven en el planeta Tierra.

Y ahora vean cómo la Misericordia de Dios ha sido extendida a la raza humana con la Primera Venida de Cristo; porque en aquel tiempo la raza humana estaba en el nivel en donde tenía que ser juzgada la raza humana, condenada y destruida, pero Cristo tomó el pecado del ser humano y murió por el ser humano cumpliendo lo que El dijo: “Si el Grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda.”

O sea, que toda persona tenía que morir, pero Jesucristo continuaba viviendo porque no tenía pecado; por lo tanto era inmortal: “Nadie me quita la vida, yo la pongo por mí mismo para volverla a tomar (dice Jesucristo).” Pero El se hizo mortal al tomar nuestros pecados, y entonces Dios vio los pecados de los seres humanos en una Persona: en Jesucristo, y por cuanto aquel era tiempo de juicio, el juicio divino cayó sobre Jesucristo. Y así Jesucristo libró de la muerte y destrucción a la raza humana. Y la raza humana, el —digamos— el 75% de ella no se ha dado cuenta de que existe porque una Persona libró a la raza humana de la destrucción total.

Estamos vivos, existiendo como seres humanos, porque Jesucristo murió en la Cruz del Calvario: “Si el Grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda, pero si cae en tierra y muere, mucho fruto lleva.” El fruto del Grano de trigo son más granos de trigo iguales al Grano de trigo que cayó en tierra y murió, para lo cual Cristo se reprodujo; el Grano de trigo que cayó en tierra y murió, nació en la forma de Su Iglesia, y es en la Iglesia (la planta de trigo) que Cristo se reproduce.

Así como el hombre se reproduce por medio de su esposa, Cristo se reproduce por medio de Su Iglesia que es Su Iglesia Novia, la Esposa del Cordero, para reproducirse de edad en edad y así la vida de Cristo pasar a través de Su Iglesia, a través de la planta de trigo y reproducirse en hijos e hijas de Dios; así como la vida que está en el hombre pasa a través de la mujer y se reproduce.

Y ahora podemos ver que la Simiente de Dios que son los hijos e hijas de Dios, están apareciendo de edad en edad en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, porque Cristo se está reproduciendo de edad en edad, en la manifestación de Jesucristo en Su Iglesia de edad en edad por medio de Sus mensajeros.

Dice el Rvdo. William Branham hablándonos acerca de la forma en que Dios obra de etapa en etapa, en la página 265 del libro de “Las Edades,” dice:

“Como ya hemos mencionado, Jesús se identifica con el mensajero de cada edad (con el mensajero de cada edad es que Jesucristo se identifica. En cada edad hay muchos predicadores, pero la identificación de Jesucristo es con el mensajero en cada edad). Ellos reciben la revelación de la Palabra para cada edad (o sea, que el mensajero de cada edad es el que recibe la revelación de la Palabra de Dios para esa edad, y miren lo que hace:). Esa revelación de la Palabra saca del mundo a los escogidos de Dios y los coloca en unión completa con Cristo Jesús. Estos mensajeros son llamados estrellas porque brillan con una luz prestada o reflejada, la Luz del hijo Jesús. También son llamados estrellas porque son ‘portadores de luz’ en la noche. Así que en la oscuridad del pecado, ellos traen la Luz de Dios a Su pueblo.”

También en la página 227, nos habla de estos mensajeros, dice:

“El mensaje a cada edad individual, tiene un incentivo para el creyente, animándole a ser un vencedor y así ser recompensado por el Señor. En esta edad, el Espíritu está prometiendo el Maná escondido y un Nombre escrito en una Piedrecita Blanca (eso es Apocalipsis, capítulo 2, verso 17).

Ahora, siendo que cada uno de estos mensajes es dirigido al ‘Angel’ (Mensajero humano), su porción es una grande responsabilidad como también un privilegio maravilloso. A estos hombres Dios hace promesas especiales, como en el caso de los doce apóstoles estando sentados en 12 tronos juzgando a las doce tribus de Israel. Luego, acuerdénse de Pablo, a quién le fue dada una promesa especial: la promesa de presentar a Jesús a la gente de la Novia de Su día.”

Aquí podemos ver que Cristo se identifica con el mensajero en cada edad, a él le da el Mensaje para cada edad, ese mensajero comienza a predicar ese Mensaje y Dios comienza a obrar por medio de ese mensajero y comienza Dios a llamar y a juntar a Sus escogidos de cada una de esas edades, vean la forma tan maravillosa que Dios obra para juntar a Sus escogidos de cada edad.

En el libro de “Los Sellos” también, página 103, dice el Rvdo. William Branham:

“Aquí está el plan: La primera cosa que sucede es un anuncio en el Cielo. ¿Qué sucede? Un sello fue abierto. ¿Qué es ese sello? Un misterio es dado a conocer. Cuando un misterio es revelado, entonces suena una trompeta declarando una guerra; una plaga cae a la Tierra, y se abre una edad de la Iglesia....”

Vamos a ver: “...Cuando un misterio es revelado, entonces suena una trompeta declarando la guerra, una plaga cae a la Tierra, y se abre una edad de la Iglesia. Ahora ¿para qué es la guerra? El ángel de la Iglesia capta el misterio de Dios aun no revelado completamente todavía, y cuando lo capta sale ante el pueblo después que le es dado el misterio; y ¿qué hace? El comienza a proclamar ese mensaje; y ¿qué sucede? Comienza una guerra espiritual; entonces Dios toma su mensajero juntamente con los elegidos de esa edad, y los pone a descansar; luego deja caer la plaga sobre todos aquellos que rechazaron, un juicio temporal.”

Luego para todos los que rechazaron el Mensaje de Dios que vino por medio del mensajero de Dios para ese tiempo, cae una plaga; o sea, que Dios se lleva al mensajero, se lleva al grupo de ese mensajero y luego derrama una plaga sobre los que rechazaron el Mensaje que Dios dio por medio de ese mensajero. Pero recuerden: los escogidos son llamados con ese Mensaje, los escogidos son recogidos en la edad que les corresponde.

En la página 102 del libro de “Los Sellos,” dice:

“Ahora el Cordero durante el tiempo de intercesión conoce los que tienen sus nombres en el Libro de la Vida desde antes de la fundación del mundo, y hasta que no vengan todos ellos a ser manifestados en esta tierra, El no puede dejar ese lugar. ¿Entienden? Allí está perfectamente la predestinación, El tenía que quedarse allí porque el vino a morir por todos aquellos que Dios había ordenado para Vida Eterna. El los vio por Su conocimiento previo, no por Su propia voluntad, porque Su voluntad es que no se pierda ninguno, pero por Su conocimiento anticipado, el sabía quién sería salvo y quién perecería. Entonces mientras faltara un solo nombre por ser declarado en la tierra, Cristo tendría que quedarse allí como intercesor para redimir ese individuo; pero tan pronto como ese último nombre haya sido echado al cloro, entonces los días de intercesión terminan. “El que es sucio, ensúciese todavía; y el que es santo, sea santificado todavía.” Entonces El deja el santuario, y ese lugar se convierte en tribunal de juicio. ¡Ay de aquellos que están fuera de Cristo en ese tiempo!

Ahora, estas cosas serán reveladas cuando el Cordero deje Su lugar de intercesión con el Padre (Eso está en Apocalipsis capítulo cinco). El tomó el Libro sellado con Siete Sellos y lo abre y los muestra al fin de la edad cuando la intercesión ha cesado y las edades de la Iglesia han terminado. El vino en la primera edad, Efeso, se reveló y envió el mensajero.”

Ahora vean ustedes el gran misterio que está aquí oculto en estos sellos. Vamos a ver otra página muy importante: la 115, dice:

“Esto viene en símbolo de una Iglesia; y saben que hay un sello, pero no saben exactamente lo que es todavía ese jinete sobre un Caballo Blanco, pero será revelado solamente en los últimos días cuando el Sello sea realmente abierto. ¿Abierto para quién? No para Cristo, sino para la Iglesia.

Eso me hace temblar. Espero que la Iglesia en verdad entienda esto; quiero decir, Uds. aquí a quienes voy a llamar ‘Novia.’ confío que entiendan. La voz es un trueno. Ahora, ¿de dónde vino la voz? Vino del trono de donde el Cordero acababa de salir como intercesor. Ahora está presente para tomar Su posición con Su Reina. El trueno vino de en medio del trono y salió para afuera; y el Cordero estaba parado acá afuera. El había salido del trono de Su Padre para tomar Su propio trono.

Todos como cristianos, sabemos que Dios juró a David que levantaría a Cristo para sentarse sobre Su Trono y le daría un Reino eterno aquí sobre la Tierra. Y lo hizo. Jesús dijo: ‘al que venciere (al anticristo y a todas las cosas del mundo) yo le daré que se siente conmigo en mi Trono así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en Su Trono.’ Ahora algún día, que está todavía por delante, El se levantará del Trono del Padre y tomará Su propio trono.”

Vean cómo nos dice el Rvdo. William Branham aunque está predicando aquí en el primer sello, está predicando sobre los Sellos del libro del Apocalipsis, él dice que todavía esto está por delante (o sea, en el futuro), nos dice que todavía Cristo está sentado en el Trono del Padre; pero algún día se va a levantar del Trono del Padre, va a tomar el Libro de los Siete Sellos, los va a abrir y va a reclamar toda Su herencia. O sea, que el Rvdo. William Branham está predicando por revelación divina las cosas que han de suceder más adelante cuando Cristo, el Cordero, se levante del Trono del Padre; y las cosas que ya han sucedido, pues también las dice, nos muestra que ya hay cosas que sucedieron. Pero ahora, miren ustedes:

“Ahora algún día, que  está todavía por delante, El se levantará del Trono del Padre y tomará Su propio Trono. Entonces sale para llamar a Sus súbditos. ¿Cómo los va a reclamar? El ya tiene el Libro de la redención en Su mano.”

Y ahora, vamos a ver lo que ha estado sucediendo en la página 99, ahora leemos el segundo o tercer párrafo, dice:

“Ahora el Libro fue planeado y escrito antes de la fundación del mundo. Este mismo Libro, la Biblia, verdaderamente fue escrito antes de la fundación del mundo. Y Cristo, siendo el Cordero, fue muerto antes de la fundación del mundo. Y los nombres de los miembros de Su Novia fueron puestos en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo; pero este Libro ha estado sellado, y hasta ahora se están revelando los nombres que están allí.”

¿Y cómo se están revelando los nombres que están allí? Pues de edad en edad a medida que Cristo obra por medio del mensajero de cada edad, van siendo llamados los nombres que están en ese Libro, esos nombres van siendo manifestados de edad en edad en las personas que componen la Iglesia Novia del Señor Jesucristo.

Cristo dijo en San Juan, capítulo 10... El dijo en el capítulo 10, verso 3:

“A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.”

Luego, del verso 7 en adelante, pues no habían comprendido esa alegoría, dice:

“Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.

Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (o sea, vida eterna).

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

Las ovejas oyen la Voz del Buen Pastor, la Voz de Cristo por medio del mensajero que El envía en cada etapa, en cada edad, de Su Iglesia. Es Cristo velado y revelado en el mensajero de cada edad, llamando y juntando a Sus ovejas, llamándolas por el nombre de ellas; porque Cristo tiene el Título de Propiedad, Cristo conoce los nombres que están escritos en el Libro de la Vida del Cordero, y El murió para redimir todas esas personas que tienen esos nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero.

Y a medida que Cristo a través del mensajero de cada edad así como estuvo en los apóstoles, y luego en los siete ángeles mensajeros y luego en este tiempo final, a medida que Cristo se manifiesta a través de Sus mensajeros, va llamando y juntando las personas que tienen sus nombres escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero. Porque esos nombres que están escritos en el Libro de la Vida del Cordero allá en el Cielo, son manifestados acá en la Tierra.

En palabras más claras: el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos se está materializando aquí en la Tierra, se está haciendo realidad aquí en la Tierra ese Título de Propiedad de etapa en etapa; y los nombres contenidos en ese Libro, los nombres que serán redimidos, vean ustedes, tienen que ser manifestados aquí en la Tierra y tienen que ser llamados y juntados para que así estén en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, y reciban así su redención; sean lavados con el Cloro de la Sangre de nuestro amado Señor Jesucristo que nos limpia de todo pecado.

Ahora, a medida que se ha ido predicando el Evangelio y Dios envió a Sus apóstoles, y luego a Sus siete ángeles mensajeros y en el Día Postrero a Su Angel Mensajero, Cristo ha estado llamando esos nombres que están escritos allí, porque ya en el momento en que Cristo llama esos nombres en cada edad, pues están en la Tierra esas personas, ya están manifestados en la Tierra y El los va llamando de edad en edad. O sea, que Cristo está pasando a lista en la Tierra, y llamando y juntando a Sus ovejas porque El las llama por su nombre.

Y ahora vean, estas etapas de la Iglesia son etapas donde Cristo pasa a lista, llama a Sus ovejas, las junta y obra para ellos el Programa Suyo correspondiente a ese tiempo; y así las ovejas son redimidas, son restauradas, al Dueño original, a Jesucristo nuestro Salvador, porque a El, el Padre le ha dado esas ovejas para que les dé vida, y vida en abundancia que es vida eterna.

Luego, cuando llegue el tiempo en que Cristo repartirá los galardones en la Cena de las Bodas del Cordero, también serán llamadas por su nombre las personas que estarán allí que serán los redimidos por el Cordero de Dios.

Ahora, podemos ver este gran evento que ha estado sucediendo de etapa en etapa, en donde el Buen Pastor, Cristo, ha estado llamando las ovejas que no son del redil hebreo, sino de los gentiles, las ha estado llamando de edad en edad por el nombre de esas ovejas.

Y ahora, esa Obra que Cristo ha estado haciendo ha sido de bendición para toda persona que tiene su nombre escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero. Pero Cristo no puede salir del Trono de Intercesión para tomar el Libro de los Siete Sellos, el Título de Propiedad, hasta que haya entrado al Cuerpo Místico de Cristo hasta el último de los escogidos de Dios que tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero.

Y ahora podemos ver que lo único que puede atrasar —diríamos atrasar— la resurrección de los muertos y la transformación nuestra, es el que todavía falten personas que están escritas en el Cielo, en Libro de la Vida del Cordero, de ser llamadas, juntadas, redimidas, colocadas, en el Cuerpo Místico de Cristo, o sea, nacidas de nuevo; para lo cual hay un proceso: tienen que escuchar la predicación del Evangelio, tienen que recibir a Cristo como su Salvador, tienen que creer en Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario y en ese Sacrificio, y colocar sus pecados confesados a Cristo, ser colocados en el Sacrificio de Cristo, y así Su Sangre nos limpia de todo pecado, y ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo y luego recibir el Espíritu Santo, y así obtener el nuevo nacimiento y así nacer en el Reino de Dios, en el Reino de los Cielos, nacer en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Porque la Iglesia del Señor Jesucristo no se puede ir de aquí en el Rapto a la Cena de las Bodas del Cordero incompleta, tiene que ir completa, sin que le falte ni un miembro de ese Cuerpo Místico de creyentes. O sea, que la Familia de Dios, los hijos e hijas de Dios tienen que ir completos, la Familia de Dios tiene que ir completa a esa Gran Fiesta de la Cena de las Bodas del Cordero.

Y ahora, así como hubo un misterio en cada etapa, en cada edad, en donde Dios tenía un mensajero en cada edad, proclamando el Mensaje de cada edad y llamando y juntando los escogidos de cada edad, en donde un misterio estaba siendo manifestado; abierto en cuanto a cumplimiento, pero no abierto a la mente humana, estaba velado de la mente humana, pero estaba abierto en cuanto a cumplimiento; y se estaba llevando a cabo la Obra que estaba sellada en el Libro de lo Sellos, en el Libro de la Redención correspondiente a esa edad. Dios obró así, y la gente no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo, y se estaba llevando a cabo lo que sería más adelante la historia de la Iglesia de Jesucristo y la Obra de Cristo en cada edad.

Y ya han transcurrido las siete etapas o edades de la Iglesia, y ahora nos encontramos en la Edad de la Piedra Angular donde Dios está obrando, Cristo está obrando, y está llamando y juntando a Sus escogidos del Día Postrero con la Gran Voz de Trompeta, y el Séptimo Sello está manifestándose. Recuerden que antes de Cristo tomar el Libro y abrir los sellos, esos sellos tienen que estar manifestados en la Tierra.

Y ahora, tenemos los diferentes sellos que tienen que ser cumplidos para luego Cristo tomar el Título de Propiedad, terminar Su Obra de Intercesión, tomar el Título de Propiedad y abrir esos sellos; o sea, abrir el Título de Propiedad y hacer Su Obra de Reclamo, reclamar a todos los que El ha redimido con Su Sangre Preciosa, resucitar a los muertos en Cristo y transformarnos a nosotros los que vivimos en este tiempo final, si permanecemos vivos hasta que los muertos en Cristo resuciten.

Por eso es que el Rvdo. William Branham dice que El tomar el Libro y abrirlo en el Cielo y hacer el reclamo, eso todavía está en el futuro; pero que estos sellos primero tienen que ser cumplidos en la Tierra antes de Cristo terminar Su Obra de Intercesión, levantarse del Trono de Intercesión y tomar el Libro y abrir esos sellos.

O sea, que el contenido de esos sellos Cristo lo cumple aquí en la Tierra, y después El tomará el Título de Propiedad, abrirá todo el misterio, y reclama a los que El ha redimido con Su Sangre preciosa, los resucita —a los que ya han partido— y a nosotros los que vivimos nos transformará.

Y ahora, por eso es que miren ustedes aquí:

“Ahora el Libro fue planeado y escrito antes de la fundación del mundo. Este mismo Libro, la Biblia, verdaderamente fue escrito antes de la fundación del mundo. Y Cristo siendo el Cordero, fue muerto antes de la fundación del mundo. Y los nombres de los miembros de Su Novia fueron puestos en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo; pero este Libro ha estado sellado, y hasta ahora se están revelando los nombres que están allí.” [Libro de “Los Sellos,”- Editor].

Y todavía se están revelando los nombres que están allí, revelándose aquí en esta Tierra, siendo manifestados en la Tierra y siendo llamados y juntados los que tienen sus nombres escritos en el Cielo.

En la página 98, el Rvdo. William Branham, dice:

“Ojalá antes de Su Venida podamos ver todas estas cosas en detalles, pero si no nos alcanzara el tiempo, veremos todo cuando El venga; así que no es tan importante.”

No es tan importante si no lograban ver todo bajo el Ministerio del Rvdo. William Branham, él dice: “Pero si no nos alcanza el tiempo, veremos todo cuando El venga.” Y el Séptimo Sello, el Rvdo. William Branham dijo: “No está abierto, pero será abierto cuando El venga, será abierto en Su Venida.” El dice esto en la página 474 (dice...) y 475... vamos a ver si estas son las páginas, si no... 482 y 483, dice:

“En la hora de Su Venida cuando acontecerá la destrucción de la Tierra, Uds. saben que cuando le hicieron la pregunta en cuanto a cuándo sería la señal de Su Venida y del fin del mundo en Mateo 24. El les contestó eso y les habló de Israel estando de nuevo en su país, en el verso 31, pero luego se fue a las parábolas, diciendo:

‘De la higuera aprended la parábola: cuando ya su rama se enternece, y sus hojas brotan, sabéis que el veranos está cerca.

Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.’

San Mateo 24, verso 32 al 33.

Está hablando de Israel en su propia patria. Pero, ¿notaron que El no habla nada de la revelación del Séptimo Sello; y también acá en Apocalipsis en la apertura de los sellos, también lo omitió? Vemos pues que es un misterio por completo, y la hora todavía no ha llegado para que se diera a conocer este misterio. Hemos llegado hasta aquí, y lo demás nos será dado allí en el tiempo cuando aparezca Jesús nuevamente sobre la Tierra para llevar Su Novia.”

¿El misterio del Séptimo Sello cuándo la Iglesia Novia del Señor Jesucristo lo conocería? Cuando Jesucristo venga de nuevo para llevar a Su Novia, a Su Iglesia. ¿Y cómo viene El para llevar a Su Iglesia? Página 57 del libro de “Los Sellos,” dice:

y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza (o sea, que está aquí citando Apocalipsis, capítulo 10).

Ahora, si Ud. se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento El fue llamado el Angel del Pacto; y El ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

...Y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

¿Recuerdan el ángel de Apocalipsis capítulo uno? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve ud.? La Iglesia está a punto de ser raptada, El viene por Su Iglesia.”

Y ahora, el Angel Fuerte que desciende del Cielo es el Mensajero a Israel, y viene por Su Iglesia, porque viene en el tiempo en que Su Iglesia tiene que ser raptada, y para eso le tiene que dar la fe para el Rapto; y la fe para el Rapto la dan los Siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, conforme a la página 128 del libro de “Los Sellos” —en español.— ¿Y qué es lo que revelan los Siete Truenos? Pues revelan el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida del Señor.

Y ahora, veamos aquí en la página 472 de “Los Sellos,” en español, dice.

“Noten bien el mensaje del tiempo del fin (este Sello)...”

¿Cuál es el Mensaje del tiempo del fin? El Séptimo Sello. El Mensaje del tiempo del fin es el Mensaje de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

“Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)... El nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece será algo completamente secreto, según la Biblia (o sea, que el Séptimo Sello cuando empiece, y si tiene un comienzo, pues tiene que tener un final) ...cuando comience será algo completamente secreto, según la Biblia. Pero antes de conocer eso... Recuerden Apocalipsis 10:1-7: que al fin del mensaje del séptimo ángel, TODOS los misterios de Dios, serían conocidos. Estamos en el tiempo del fin — la apertura del Séptimo Sello.”

Y ahora miren ustedes: tenemos la apertura del Séptimo Sello en cuanto a cumplimiento del Séptimo Sello. Así como los otros sellos también tienen que ser cumplidos en la Tierra antes de que Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y tome el Libro y haga Su Reclamo; el Séptimo Sello tiene que ser cumplido en la Tierra y tiene que llevar a cabo la Obra correspondiente, y luego que haya llevado a cabo la Obra correspondiente y hayan sido llamados y juntados todos los escogidos de Dios, luego Cristo saldrá del Trono de Intercesión porque ya habrá redimido hasta el último de los escogidos, ya los habrá llamado y juntado a todos, y estarán ya limpios porque la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado. O sea, ya habrán recibido a Cristo como su Salvador todos los escogidos del Día Postrero. Y Cristo al terminar Su labor allá, se levanta del Trono de Intercesión, toma el Libro de los Siete Sellos el cual se ha estado cumpliendo en la Tierra, pero ha estado cerrado, sellado en el Cielo.

Pero Cristo ha estado llevando a cabo la Obra que contiene ese Libro sellado, y ha estado llamando a todos los escogidos que tienen sus nombres escritos en el Cielo en ese Libro sellado con Siete Sellos, que es el Libro de la Vida del Cordero. Y cuando ha terminado su labor de Intercesión, le toca tomar el Libro, abrir el Libro, abrir los sellos, y reclamar todo lo que El ha redimido con Su Sangre Preciosa, resucitará a los muertos creyentes en El y nos transformará a nosotros los que vivimos.

Ahora veamos un poco más acerca del Séptimo Sello, dice:

“Estamos en el tiempo del fin — la apertura del Séptimo Sello.

El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: ‘Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas,’ en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista; viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡la hora está a la mano! ¡aquí estamos! ¡oh hermanos!.”

Y ahora vean ustedes, nos muestra un cuadro de lo que fue en el pasado la Primera Venida de Cristo, y nos muestra que será algo paralelo a lo que fue la Primera Venida de Cristo y Su precursor.

Y ahora el Séptimo Sello viene como vino Juan el Bautista y como vino el nacimiento del Señor Jesús.

¿Y cómo puede ser posible que venga como Juan el Bautista, y venga el Séptimo Sello como el nacimiento de Jesús? Sencillo. El Ministerio que estaba en Juan el Bautista era el Ministerio del Elías; por lo tanto en el Séptimo Sello y cumplimiento del Séptimo Sello, el Ministerio de Elías tiene que estar manifestado; y tenemos la promesa de que el Ministerio de Elías en su cuarta manifestación precursa la Segunda Venida de Cristo, y luego la Venida del Hijo del Hombre es con Sus ángeles y Sus ángeles son los Dos Olivos, Moisés y Elías. El Ministerio de Elías por quinta ocasión estará presente en la apertura, la manifestación del Séptimo Sello, la manifestación o apertura en cuanto a cumplimiento del Séptimo Sello aquí en la Tierra, aún sin estar abierto en el Cielo todavía el Séptimo Sello, y aún sin estar abiertos en el Cielo los Siete Sellos, y aún sin estar abierto el Título de Propiedad.

Vean, esos sellos tienen que estarse cumpliendo en la Tierra gradualmente; y ahora se han estado cumpliendo desde el tiempo de los apóstoles hacia acá. Durante las edades se estaban cumpliendo los sellos y en este tiempo final se están cumpliendo los sellos: Séptimo Sello, también el sexto sello, y también parte del quinto sello, y también el cuarto sello; estos son los sellos que tienen que cumplirse en este tiempo final.

Y ahora, viene como vino Juan el Bautista; por lo tanto tiene que el Ministerio de Elías estar manifestado por quinta ocasión en la manifestación del Séptimo Sello, y viene como el nacimiento de Jesús allá en un establo; por lo tanto el Ministerio de Jesús tiene que estar presente aquí en la Tierra por segunda vez en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo. Cristo, el Angel Fuerte que desciende del Cielo, nuestro Salvador, tiene que estarse manifestando en la Tierra en medio de Su Iglesia en este tiempo final en el cumplimiento del contenido del Séptimo Sello; y también Moisés, el Ministerio de Moisés tiene que estar en la Tierra, porque el Hijo del Hombre viene con Sus ángeles y pagará a cada uno conforme a Sus obras.

Y ahora vamos a ver un poco más aquí, dice la página 474 de “Los Sellos,” y 475:

“Ahora noten: Es por Dios que yo les digo la verdad, ya que estas cosas me son Espiritualmente discernidas; son discernidas por el Espíritu Santo. Y cada cosa ha identificado su lugar en la Biblia. Ahora, el gran secreto bajo este sello (o sea, bajo el Séptimo Sello), yo no lo conozco. ¡No lo conozco! No lo pude descifrar, no pude captar lo que decía. Pero yo sé que eran los Siete Truenos tronando rápidamente uno tras otro, haciendo siete estruendos, y eso se abrió hacia algo más que vi. Cuando vi eso busqué la interpretación y me pasó tan rápidamente que no lo pude descifrar (o sea, que el Rvdo. William Branham escuchó y vio, pero no pudo descifrar lo que él escuchó y lo que él vio). Eso es correcto. Todavía no es la hora para eso, pero está llegando a ese ciclo, está llegando cerca. Entonces lo que hay que hacer es recordar que les estoy hablando en el Nombre del Señor. Estén preparados, porque no saben en qué hora algo pueda suceder.

Ahora, cuando esta cinta esté en circulación, quizás sea el instrumento para correr a diez mil de mis amigos, porque van a decir: ‘El hermano Branham está tratando de hacerse un siervo o profeta ante Dios.’ Déjenme decirles esto, mis hermanos: Eso es un gran error. Yo únicamente les estoy diciendo lo que vi y las cosas que me han sido dichas. Uds. hagan lo que gusten. yo no sé quién será, ni qué va a suceder (o sea que está hablando de una persona ahí).” — “Yo no sé quién será.”

El está preparando el camino, él es precursor de uno que vendrá después de él, y también él dice que Su Mensaje es el que precursa la Segunda Venida de Cristo. Por lo tanto aunque se haya ido el Rvdo. William Branham, su Mensaje ha quedado y ese Mensaje es el que presenta lo que será para el Día Postrero la Segunda Venida de Cristo, lo que será para el Día Postrero el Séptimo Sello siendo cumplido.

“Yo no sé quién será, ni qué va a suceder. ¡No sé! Solamente sé que esos Siete Truenos contienen el misterio por cuya razón hubo silencio en el Cielo (y el silencio vino cuando fue abierto en el Cielo el Séptimo Sello; y el secreto lo tienen los Siete Truenos, la Voz de Cristo, el Angel Fuerte). ¿Todos entienden?

Quizás sea ahora el tiempo y la hora cuando aparezca esta gran persona que hemos estado esperando. Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir la gente a la Palabra, ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre. No habrá dos aquí al mismo tiempo (¿De qué está hablando? Pues de una persona, dice:).”

“Quizás sea ahora el tiempo y la hora cuando aparezca esta gran persona que hemos estado esperando...”

Como Juan el Bautista decía: “Después de mí viene uno del cual yo no soy digno de desatar la correa de su calzado; yo les bautizo en agua, pero El les bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Y los que entendían el Mensaje de Juan, pues estaban esperando esa gran persona que vendría después de Juan, al cual Juan le estaba preparando el camino.

“Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir la gente a la Palabra, ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre (o sea, hasta que resucite en un cuerpo eterno). No habrá dos aquí al mismo tiempo (o sea, que está hablando de otra persona, de otro Profeta). Y aun si así fuera (o sea, y aun si estuviera el precursor y el precursado), y aún si así fuera, él crecerá y yo menguaré.”

¿No fue eso lo mismo que dijo Juan el Bautista cuando le dijeron que a Jesús le seguían más personas y bautizaba gente, estaba bautizando y venían a El para ser bautizados y le seguían más personas que a Juan? Juan dijo: “No puede el hombre hacer nada si no le fuere dado de Dios.” Por tanto lo que estaba haciendo Jesús, le estaba siendo dado de Dios para ser hecho todo aquello que El hacía. Y dice: “A El le conviene crecer y a mí menguar.” El precursor dijo que aquel al cual él le estaba preparando el camino, el cual él identificó como Jesús: le convenía crecer a Jesús y a Juan siendo el precursor le convenía menguar. Y ahora, el Rvdo. William Branham dice lo mismo.

Ahora los discípulos de Juan lucharon porque no menguara Juan y su Ministerio, pero miren ustedes, menguó; y solamente en la Biblia tenemos muy poco escrito acerca de Juan el Bautista; y de Jesús tenemos todo el Nuevo Testamento que nos habla de Jesús, ¿por qué? Porque creció más el precursado que el precursor.

El precursor es un profeta de edad que viene preparándole el camino a un Profeta dispensacional, el cual cubrirá toda la dispensación y Su Mensaje llegará al mundo entero:

“Y aun si así fuera, el crecerá y yo menguaré. ¡Yo no sé! Pero Dios me ha dado el privilegio de mirar y ver lo que es, lo vi abrirse hasta donde lo vi.”

Y como le dio Dios el privilegio de mirar y ver lo qué es, él vio que venía un hombre después de él, dice:

“Yo no sé quién será, ni que va a suceder...” Y también dice: “Cuando aparezca esta gran persona...” Y después dice: “No habrá dos aquí al mismo tiempo. Y si así fuera, El crecerá y yo menguaré.”

Al que él le está preparando el camino la promesa es que crecerá; por lo tanto todo lo que haga en la Obra de Dios será prosperado, ¿por qué? Porque será el cumplimiento de la Palabra prometida para ese tiempo, lo que él estará haciendo será lo que Dios prometió hacer, lo que Jesucristo prometió hacer para este tiempo final.

Por lo tanto, la Palabra que sale de la Boca de Dios en su cumplimiento, cumplirá todo lo que Cristo ha prometido para este tiempo final, será prosperada esa Palabra en todo aquello para lo cual Dios lo envió.

Por lo tanto vendrá sellado todo el Programa de Dios en Aquel que viene después del precursor. Todo el Programa que Dios llevará a cabo después del precursor vino sellado en Jesús (el precursado), todo el Programa que Dios llevaría a cabo en favor de la humanidad, en favor del pueblo hebreo y en favor del Israel Celestial.

Y ahora, podemos ver que hay un misterio muy grande que está sellado bajo el Séptimo Sello para ser cumplido en medio de la raza humana, en medio de la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular; ese misterio contenido en el libro del Apocalipsis, en el Séptimo Sello se estará cumpliendo aquí en la Tierra sin estar abierto en el Cielo el Libro de los Siete Sellos, porque para ser abierto el Libro de los Siete Sellos en el Cielo, tiene que cumplirse hasta el Séptimo Sello, tiene que cumplirse aquí en la Tierra.

En la página 464 y 465, nos dice el Rvdo. William Branham:

“Debemos recordar que este Séptimo Sello es el fin del tiempo (es el fin del tiempo de todas las cosas). Correcto. Las cosas escritas en el Libro de la redención, sellado desde antes de la fundación del mundo con Siete Sellos, todo termina. Es el fin de este mundo agitado; es el fin de la naturaleza agitada, y es el fin de todo. En eso también encontramos el fin de las Trompetas, de las Copas, de la Tierra; y aun es el fin del tiempo. El tiempo termina, así nos lo dice la Biblia en Apocalipsis, capítulo 10 : 1-7 (verso del 1 al 7), donde el ángel dijo: ‘El tiempo no será más.’ Y eso será en el día cuando este gran evento suceda. Allí todo termina.

Al final del Séptimo Sello es el fin de la Edad de la Iglesia; es el fin del Séptimo Sello; es el fin de la Trompetas; es el fin de las Copas, y aun es el fin de la entrada al Milenio. Todo eso está contenido en el Séptimo Sello.”

¿Ven que todo el Programa de Dios está contenido en ese Sello para este tiempo final? Todo el Programa de Dios correspondiente a este tiempo. Luego dice:

“Es como disparar un cohete al aire. Este cohete hace una explosión por aquí cerca y luego mucho más alto hace otra explosión y luego de allí salen cinco estrellas. Una de esas cinco hace una explosión y de allí salen otras cinco estrellas y una de esas estrellas explota y de allí salen otras cinco estrellas y después desaparece gradualmente. Así es el Séptimo Sello. Allí termina el tiempo para el mundo. Es el fin del tiempo para esto y aquello y todas las cosas. Todo termina con el Séptimo Sello. Ahora, ¿cómo lo va a hacer Dios? Eso es lo que no sabemos, no lo sabemos. En esto será el tiempo para todas estas cosas y la entrada del milenio.

Ahora, noten que la apertura de este sello (o sea, del séptimo) fue tan tremenda que hasta los Cielos mismos fueron silenciados por este evento por el tiempo de media hora.”

Cuando Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo, pues ya estarán todos los que tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, ya estarán todos en el Cuerpo Místico de Cristo; los de las edades pasadas ya están, pero faltan los de la Edad de la Piedra Angular; y por eso así como Cristo obró en las edades pasadas y llamó y juntó a Sus escogidos, lo hace en la Edad de la Piedra Angular y como hubo un territorio para cada edad, también hay un territorio para la Edad de la Piedra Angular.

Hubo un territorio donde Cristo en Espíritu Santo se manifestó en el ángel mensajero de cada edad y de ahí se extendió para muchos otros territorios, y así es en la Edad de la Piedra Angular: hay un territorio, hay un Mensaje y un mensajero, hay un pueblo y de ahí se extiende para otros lugares, para otra gente y para otros ministros.

Pero hay un mensajero con un Mensaje, y un pueblo que en este tiempo final lo estarían recibiendo en un territorio; y ahora el territorio es la América Latina y el Caribe, el pueblo es el pueblo latinoamericano y caribeño, y aunque algunos se hayan ido a otros lugares o continentes, hasta allá les llega el Mensaje, y el Mensaje es el Evangelio del Reino, la Gran Voz de Trompeta o Trompeta de Dios, y el mensajero es el que Jesús dice que enviaría:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

En ese Angel Mensajero vendrá sellado todo el misterio del Séptimo Sello, en ese Angel Mensajero vendrá sellado todo el misterio de la Obra que Cristo estará haciendo en la manifestación o cumplimiento del Séptimo Sello, incluyendo el misterio del Nombre Nuevo del Señor Jesucristo.

Ese Angel Mensajero de Jesucristo que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, y Juan se postró ante él para adorarlo y el ángel le dijo que no lo hiciera, ese Angel es el Angel Mensajero de Jesucristo que El envía a Su Iglesia en este tiempo final para por medio de él, Cristo el Angel Fuerte que desciende del Cielo manifestarse y llevar a cabo la Obra del Séptimo Sello, antes de El tomar el Título de Propiedad en el Cielo y abrir esos sellos.

Y cuando complete Su labor por medio de ese Angel Mensajero, Cristo lo adoptará y adoptará a los escogidos del Día Postrero, y adoptará a los escogidos de las edades pasadas resucitándolos en cuerpos eternos y mostrará el misterio del Séptimo Sello a los que no hayan visto hasta ese tiempo cuál es el misterio del Séptimo Sello. Y mostrará el misterio del Nombre Eterno de Dios, Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Nombre Nuevo del Señor Jesucristo, y glorificará Dios nuevamente Su Nombre en este tiempo final, y glorificará a Su Angel Mensajero y glorificará a cada uno de los escogidos de Dios, porque nos dará un cuerpo glorificado, eterno, inmortal e incorruptible.

Dios obró por medio de Jesús, y el Nombre de Dios para Redención estuvo manifestado en carne humana, en el precursado al cual Juan le preparó el camino; y toda la labor que hizo Jesús en Su Ministerio la hizo en ese Nombre; y por esa causa es que no encontramos a Jesús diciendo a los enfermos o a los que estaban con espíritus malos en ellos, no encontramos a Jesús diciendo: “En el Nombre de Jehová yo te sano.” ó “Levantate y anda.” ó “En el Nombre de Jehová salgan espíritus malos de la gente.” Sino que Jesús decía: “¡Salgan!” Porque en El estaba el Nombre de Dios para Redención.

Como el rey o el presidente de una nación cuando habla al público y ordena algo, él no tiene que decir el nombre, todos saben que ese es el rey y que ese hombre lleva ese nombre, él ordena y todo eso fue ordenado en el nombre del rey.

Y ahora, vean ustedes cómo Jesús no tenía que mencionar ningún nombre, algún nombre para sanar los enfermos, El ordenaba y las enfermedades, espíritus de enfermedades, que estaban en las personas, sabían quién era el que estaba ordenando que salieran de esas personas y obedecían al Señor Jesucristo, porque El llevaba el Nombre de Dios para Redención.

Todos los milagros que hizo Jesús son una muestra de la liberación que El llevaría a cabo para los seres humanos, porque los libertaría del poder del enemigo, del reino del enemigo, del reino de las tinieblas y nos colocaría en el Reino de Luz, en el Reino de Dios.

Y ahora, podemos ver que bajo el Ministerio de Jesús todo lo que El hizo, lo hizo en y con ese Nombre, y El dice: “Glorifica Tu Nombre, (le dice) Padre glorifica Tu Nombre.” Dios dice: “Lo he glorificado (eso fue en la Primera Venida de Cristo) y lo glorificaré otra vez (eso es en la Segunda Venida de Cristo, la Venida del Angel del Pacto en el Día Postrero en el cumplimiento del Séptimo Sello).”

En el Séptimo Sello siendo manifestado estará sellado, velado el misterio del Nombre Nuevo del Señor Jesucristo, del Nombre Eterno de Dios y Nombre de la Ciudad Celestial, de la Nueva Jerusalén; ahí estará sellado el misterio del Angel Fuerte que desciende del Cielo, ahí estará sellado el misterio del Angel que era diferente a los demás ángeles, ahí estará sellado el misterio de este Angel que forma la peluca blanca aquí en el rostro del Señor; estos son ángeles, los ángeles de las siete edades de la Iglesia y un Angel que era diferente a los demás. Los ángeles de las edades forman la Barba del Señor, y el Angel que era diferente a los demás forma el Cabello Blanco del Señor [El Heno. William muestra la fotografía de la nube - Editor].

¿Y qué dijo el Rvdo. William Branham de ese Angel que era diferente a los demás? En la página 469, dice, del libro de “Los Sellos,” en español, dice:

“¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba, y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo ángel. El era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. les dije también que: ‘Me levantó, me alzó.’ ¿Se acuerdan?.

Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. Los otros sellos significaron mucho para mí, desde luego, pero Uds. no se imaginan lo que ha significado este séptimo.”

Y ahora el misterio de este Angel que era diferente a los demás que forma la peluca blanca o Cabello Blanco del Señor, estará el Ministerio de ese Angel velado en el Angel del Señor Jesucristo.

El Rvdo. William Branham hablándonos también de ese Angel que era diferente a los demás, en la página 23 del Mensaje: “Tratando de Hacer servicio a Dios fuera de Su voluntad,” dice... vamos a tener la foto para que estemos viendo lo que nos dice. El dice que escuchaba que le era dicho que la foto la cual él tenía en esta forma, la tornara o mirara hacia la derecha, dijo:

“Voltéalo derecho (o sea, a la derecha).

Yo pensé: ‘Quizás esa voz quiere decir que lo voltee a la derecha.’ Y cuando lo hice, Uds. ven lo que es: la Cabeza de Cristo de Hottman (es el cuadro de Hottman, Cristo a los 33 años) a la edad de treinta y tres. Aquí, miren, aquí vean Su barba oscura (en el cuadro, pues está la barba oscura; por eso dice: ‘Su barba oscura, Su barba negra), Su rostro, Sus ojos, Su nariz y el resto. Vea la parte en Su pelo (o sea, en Su Cabello) aquí ascendiendo. Y El está cubierto con una peluca del Angel Blanco para mostrar que el mensaje de El siendo Dios es la verdad. El es el Juez Supremo del Universo, Juez Supremo del Cielo y de la Tierra, El es Dios, y ninguna otro cosa sino Dios. El es Dios expresado en forma humana llamado el Hijo de Dios, siendo el Hijo la máscara.”

Y ahora vean ustedes, todo eso está representado aquí, y el Cabello Blanco lo forma el Angel que era diferente a los demás, es la peluca blanca o cabello blanco con el cual aparece en Apocalipsis, capítulo 1, verso 14, donde dice... 13 en adelante, dice:

“Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego;

y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;

y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.”

Esto está mostrado aquí, y también lo que sucedió en el monte de la transfiguración en donde Cristo se transfiguró delante de Sus discípulos, Su rostro resplandeció como el sol y Sus vestidos se hicieron blancos o se hicieron resplandecientes como la luz, y aparecieron Moisés y Elías hablando con El.

Ahora podemos ver en esta foto un evento grande del Programa Divino siendo mostrado en el Cielo. Ya los siete ángeles mensajeros de las siete edades tuvieron su tiempo y ya es historia, y solamente el Ministerio del Angel que era diferente a los demás, bajo el cumplimiento del Séptimo Sello, es lo que falta para la Iglesia de Jesucristo después del Ministerio del precursor de la Segunda Venida de Cristo.

Y el misterio de ese Angel que era diferente a los demás, el Angel que tiene el Séptimo Sello, tiene que ser cumplido en la Tierra en medio de la Iglesia de Jesucristo y ser llamados y juntados todos los escogidos de Dios. Por lo tanto para después del Ministerio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, para cumplirse luego el Séptimo Sello, tiene que ese Angel que era diferente a los demás estar en la Tierra obrando en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, al Angel de Jesucristo le acompañará esa manifestación del Angel que tiene el Séptimo Sello; y el misterio del Angel que tiene el Séptimo Sello, estará velado ese misterio en medio de la Iglesia de Jesucristo en el Angel del Señor Jesucristo.

Así que para la Iglesia de Jesucristo después de la séptima edad de la Iglesia, y después del precursor de la Segunda Venida de Cristo, le llega la parte más gloriosa y más importante de todo el Programa Divino en medio de Su Iglesia, porque le llega el tiempo para el Séptimo Sello ser cumplido, y el cumplimiento del Séptimo Sello está ligado al Angel que tiene el Séptimo Sello.

Por lo tanto, con esa manifestación del Angel que tiene el Séptimo Sello se completará lo que fue visto en Apocalipsis, capítulo 1: el Hijo del Hombre con Su Cabello Blanco y Su Cabeza Blanca.

Y ahora Cristo dice que ese Angel que era diferente a los demás es el que forma la peluca blanca, el Cabello Blanco del Señor, así que en este tiempo final nos encontraríamos en esa etapa gloriosa de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Todo el misterio del Séptimo Sello estará siendo cumplido, aunque no todas las personas se darán cuenta del Séptimo Sello siendo cumplido; pero luego al final, al final del Séptimo Sello, vean, el Rvdo. William Branham dijo: “Cuando comience será un misterio por completo, pero el final del Séptimo Sello será el fin para la Iglesia, el fin para el mundo, el fin de las trompetas y de las copas, y será también el fin del tiempo y el fin del mundo para la entrada al milenio.”

Podemos ver que el misterio más grande de todos los misterios de Dios, siendo el Séptimo Sello el misterio más grande, porque es el misterio de la Segunda Venida de Cristo con Sus ángeles, es el misterio que en este tiempo final estará cumpliéndose antes de que Cristo termine Su Obra de Intercesión, antes de que Cristo tome el Título de Propiedad y lo abra en el Cielo y reclame todo lo que El ha redimido con Su Sangre.

La Edad de la Piedra Angular es la Edad de corona de la Iglesia de Jesucristo, porque es la Edad donde el Séptimo Sello estará siendo cumplido en forma sencilla. Dijo el Rvdo. William Branham: “Será en una forma tan sencilla que si no vigilamos nos pasará por encima.” Y él dice que cuando Dios obra, obra en forma sencilla y en cosas pequeñas, El estará obrando en este tiempo final y estará cumpliendo el contenido del Séptimo Sello, y así El completará Su Obra en y con Su Iglesia, y luego reclamará a todos los que El ha redimido con Su Sangre, resucitará a los muertos en Cristo y a nosotros nos transformará.

Cuando El termine Su Obra de Intercesión, Cristo adoptará a Su Angel Mensajero y él llevará a cabo una labor muy importante cuando ya esté adoptado, y Cristo lo usará sin limitaciones; por medio de él será que la Visión de la Carpa será cumplida, Cristo la cumplirá por medio de ese Angel Mensajero que El envía, el cual El adoptará.

El cumplimiento de la Visión de la Carpa nadie lo puede llevar a cabo a menos que sea adoptado; por eso es que podrán tratar de cumplir la Visión de la Carpa, pero ahí hay un misterio y es el misterio del Séptimo Sello. Por eso el Rvdo. William Branham cuando estuvo teniendo la revelación o Visión de la Carpa donde la Tercera Etapa será cumplida... miren lo que dice el Rvdo. William Branham en la página 26 del libro de “Citas,” párrafo 216. Dice:

“Así que parece que quizá yo continuaré adelante hasta que quizá la carpa empiece, o lo que sea que EL HA ESCOGIDO PARA PRINCIPIAR A DECLARAR SU NOMBRE EN UNA MANERA NUEVA (Cristo declarar Su Nombre en una manera nueva, eso es el Nombre Nuevo del Señor). PERO CUANDO LO HAGA, SERA SOLO TAN PERFECTO COMO LOS OTROS SERAN O HAN SIDO.”

Esto es la Tercera Etapa. Pero para que todo esto pueda suceder, miren lo que hay aquí, en esa misma página 26, verso 218, dice:

“Así que, nosotros esta noche, queremos pensar en eso, y recordar que en medio de todo este clamor, Dios no puede enviar un avivamiento, HASTA QUE TENGA AL HOMBRE EN FORMA PARA RECIBIRLO. Y antes de que nosotros podamos tener este avivamiento. DIOS TIENE QUE LLAMAR FUERA Y ENTRENAR AL HOMBRE. (DIOS ENTRENA AL HOMBRE) PARA LLEVAR SU MENSAJE.”

 Si no tiene un hombre para usarlo para un avivamiento para una edad, pues no hay ningún avivamiento, no hay ningún Mensaje y no hay ningún llamado de parte de Dios para una edad.

Y ahora miren en la página 9 del libro de “Citas,” verso 72, dice:

“Cuando usted se queda en el Reino, se queda en el Evangelio, y hace bien, entonces uno de estos días Dios lo llamará fuera y lo pondrá a un lado, y lo adoptará como Su hijo ante la gente, y le dará alguna cosa que estremecerá las naciones con ello.”

Y ahora, en la página 40, aquí él habla acerca de la Visión de la Carpa, y dice:

“Y miré y he aquí iba esa real y suave Luz moviéndose de mí y se fue hacia el pequeño edificio. Y luego, hay algo diferente entre la Luz y el ángel, porque, todavía estaba él conmigo y la Luz se había retirado al edificio pequeño. Y este ángel, todavía hablando detrás de mí (el cual es un hombre grande), él dijo. ‘Yo te encontrare allí.’ Luego yo dije, ‘Yo no entiendo ¿por qué allí?, ‘El dijo, ‘Mira.’ Y esta mujer, cuando salió de allí con la camilla de ambulancia, ella estaba empujando la camilla hacia afuera al otro lado (había entrado acostada en la camilla, y cuando salió, salió caminando, empujando la camilla; y al otro lado en esa puerta de salida había una mujer, una señora que era la que tomaba el testimonio de los que estaban saliendo). Y la mujer le preguntó, ‘¿qué pasó?’ Ella dijo, ‘Yo no sé; solo aconteció (o sea, que las cosas acontecerán y la gente no sabrá cómo; hay un misterio ahí, vamos a ver...) Yo he estado en cama por años. ‘Y luego salió el hombre cargando sus muletas. y le preguntaron, dijo que no sabía; y venía a la plataforma a testificar. Y yo dije, yo no entiendo ello allí adentro.”

¿Ven? No estaba el hermano Branham allí, era Otro el cual estaba ministrando allí, y no era el tabernáculo o carpa del Rvdo. William Branham, era de otra Persona, él fue a un sitio donde estaba esa carpa y donde estaban llevándose a cabo esas actividades. Y la Tercera Etapa en los sellos y los Truenos, él dice que eso fue en un idioma desconocido; por lo tanto no era inglés, porque el inglés él lo conocía.

“Y fíjese, él es, siempre escritural, El dijo, ‘qué no dijo el Señor,’ cuando ores no seas como los hipócritas que les gusta hacer espectáculo público,’ dijo, ‘entra en tu cámara y cuando lo hagas, cierra la puerta. Luego ora a tu Padre que ve en secreto, y El que ve en secreto te recompensará en público.’ Y él dijo, ‘¿tú recuerdas ese nombre que buscabas esa vez que soñaste de ello? (cuando soñó acerca de la Visión de la Carpa y de lo que estaba sucediendo allí, y le tocó entrar a ese cuartito, él vio algún Nombre, porque después estaba buscando en dónde ese Nombre...) ¿recuerdas ese nombre que buscabas esa vez que soñaste de ello?...”

Pero no pudo él explicar, y aunque él supiera, conociera, él no podía hablar porque el Angel le dijo: “De esto no dirás nada, ya con la primera y segunda etapa mira todo lo que ha sucedido, todos los imitadores, personificadores que se han levantado, pero de esta etapa (de la tercera etapa) no le dirás nada a nadie, no explicarás.” Por eso también tenemos que aguantarnos y no explicar mucho.

El misterio de ese Nombre estará ahí, el misterio de ese Angel que tiene el Séptimo Sello estará ahí, el misterio de la Columna de Fuego yendo a ese lugar estará ahí, y si se fue del séptimo ángel mensajero, solamente puede... miren ustedes, estuvo en los apóstoles, estuvo en cada ángel mensajero y con cada ángel mensajero, y de un mensajero pasó a otro mensajero a medida que iba terminando una edad, luego se iba a otra edad y ungía al mensajero de la otra edad.

Y luego que termina su Ministerio el séptimo ángel mensajero, se tiene que mover más arriba, a la Edad de la Piedra Angular, para ungir a otro hombre y manifestarse a través de otro hombre, y llevar a cabo la Obra correspondiente a la Edad de la Piedra Angular; y por medio de esa manifestación es que todas estas cosas prometidas para ser cumplidas en la Tercera Etapa, serán cumplidas.

Ahora el Rvdo. William Branham dijo al comienzo: “El Séptimo Sello al comienzo será un secreto por completo.” Así como fue un secreto la Primera Venida de Cristo: nació luego de estar nueve meses en el vientre de María, todo eso era un secreto, luego nació en Belén de Judea, luego fue creciendo, se fue a Egipto con sus padres terrenales, o sea, con José y María —padres de crianza— y siguió creciendo, después de Egipto pasó a Nazaret donde se crió; pasó esa etapa de niño, de joven, de adolescente, de joven, y llegó a adulto, y luego comenzó Su Ministerio a los —casi— 30 años. Pero vean, hasta los —casi— 30 años todo eso era un secreto.

¿Quién se iba a imaginar que el Mesías era aquel joven carpintero, al cual conocían allí en Nazaret por muchos años, y conocían a José y a María? Dios escondió de los sabios y entendidos ese misterio, y ocultó del rey Herodes y de los demás reyes y del césar, el misterio de la Primera Venida del Rey de Israel.

¿No quería Herodes matar al Rey aunque era un niñito que había nacido? Entonces Dios ocultó todo ese misterio hasta el tiempo en que comenzó Su Ministerio con el pueblo hebreo. Solamente dos o tres personas sabían; como María, José y algunas personas más; pero muy pocas personas.

DIOS OCULTA ASÍ LAS COSAS GRANDES, PARA QUE EL DIABLO NO PUEDA INTERRUMPIRLAS.

Y por eso fue que Dios le dijo, el Angel le dijo al Rvdo. William Branham acerca de la Tercera Etapa, acerca del Séptimo Sello: “No dirás nada de esto.” Todo eso es para que no se interrumpa el Programa que está sellado bajo el Séptimo Sello, y así se vaya cumpliendo cada parte de ese Programa hasta que se complete y se llegue al final del Séptimo Sello.

O sea, se llegue al final de la Obra que el Séptimo Sello haría, y entonces se habrá completado el número de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo, y entonces Cristo sale del Trono de Intercesión, toma el Título de Propiedad; y cuando se toma el Título de Propiedad ya hace el reclamo porque ya tiene el Título de Propiedad.

Como cualquier propiedad, cuando usted tiene el título de propiedad esa propiedad es suya, mientras usted no tiene un título de propiedad, usted no tiene nada. Cuando Cristo toma el Título de Propiedad ya todo le pertenece y El reclama a todos los que El ha redimido con Su Sangre Preciosa y les da un cuerpo eterno, inmortal e incorruptible y glorificado igual al Suyo, y a los que estemos vivos en esos días nos transformará y nos dará un cuerpo eterno, inmortal e incorruptible y glorificado igual al cuerpo de nuestro amado Señor Jesucristo.

Y luego estaremos aquí 30 ó 40 días como Cristo estuvo aquí en la Tierra unos 40 días, y los santos que resucitaron con Cristo estuvieron 40 días también apareciéndole a muchas personas de sus familiares, así también los muertos en Cristo estarán de 30 a 40 días acá con nosotros, y nosotros estaremos aquí ya transformados de 30 a 40 días (30 ó 40 días).

Pues vamos a pensar que los que serán transformados, no sean transformados el mismo día, entonces habrá un lapso de tiempo, y así por el estilo; pero vamos a dejar eso quietecito ahora para que nadie, pues entre en esa etapa, porque eso está para más adelante. Y habrá un lapso de tiempo de 30 a 40 días, en donde grandes cosas Dios estará haciendo y en donde estará adoptando a Sus hijos, y en donde tendrá un Ministerio y un mensajero adoptado, y traerá del Paraíso a Sus ángeles mensajeros de las edades pasadas y a los apóstoles y los adoptará también.

Por cuanto ahí hay unas cosas que hay que esperar para darlas a conocer, las dejamos quietecitas y no hablamos de ellas, ya que van a ser cumplidas más adelante, tratamos de ver las cosas que necesitamos ahora en el momento para llegar a nuestra transformación.

Una de las cosas es que se complete el número de los escogidos de Dios y para eso trabajamos llevando el Mensaje; otra de las cosas es que cada persona esté bien con Dios, con su vida arreglada delante de Dios, sus faltas, errores y pecados confesados a Cristo y echados en la Sangre de Cristo, y así la persona estar limpia de todo pecado, porque la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado; y todos estar ya bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo, y haber recibido el Espíritu Santo y haber así nacido de nuevo cada uno de los que serán transformados en este tiempo final. Todas estas cosas son primero para que pueda venir nuestra transformación y la resurrección de los muertos en Cristo, y Cristo pueda terminar Su Obra de Intercesión en el Cielo.

Hemos visto que el Nombre de Dios fue glorificado en la Primera Venida de Cristo, y será glorificado en la Segunda Venida de Cristo; y ese misterio está sellado bajo el Séptimo Sello y bajo el cumplimiento del Séptimo Sello, y bajo la Obra del Séptimo Sello el Nombre que será glorificado en el Día Postrero estará obrando.

La Obra del Séptimo Sello Cristo la hace y el Nombre de Cristo es manifestado ahí, y Su Angel viene enviado por Cristo, viene en el Nombre del Señor Jesucristo trabajando en la Obra de Jesucristo; y cuando termine toda esa labor y Cristo adopte a Su Angel Mensajero, tendremos el Nombre de Dios glorificado por segunda vez; y entonces para el Reino Milenial todos conocerán el misterio del Nombre Eterno de Dios, nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Nombre Nuevo del Señor Jesucristo, el cual bajo el cumplimiento del Séptimo Sello estaría manifestado, pero velado de los ojos de los sabios y de los entendidos.

Y por cuanto Dios no quiere que se interrumpa el Programa que El estará llevando a cabo, mantenemos lo más reservadamente posible todas estas cosas para que sea Dios el que obre y nos continúe enseñando estos misterios del Reino de los Cielos.

Del Nombre Nuevo del Señor ya hemos visto la Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo, ese es el Nombre Nuevo del Señor para la Segunda Venida de Cristo.

El Rvdo. William Branham dice en la página 2 del libro de “Citas,” verso 11, dice.

“Pero viéndolo en la Escritura, viendo que cuando El se levantó y ascendió recibió un Nombre Nuevo que nadie conocía, entonces yo lo veo a El viniendo en Su Poder.”

Y en la página 131, él dice que el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis, capítulo 19, viene con un Nombre que ninguno entiende, un Nombre Nuevo, ese es el Nombre Nuevo que recibió Jesús, Jesucristo, cuando ascendió al Cielo victorioso y se sentó en el Trono de Dios, a la Diestra de Dios.

Ese misterio del Nombre Nuevo del Señor ha tenido a todos los estudiosos de la Biblia, a los teólogos, a los sabios y entendidos, confundidos; porque Cristo con un Nombre Nuevo y viniendo en Apocalipsis, capítulo 19, con un Nombre Nuevo, con un Nombre que ninguno entiende sino El mismo, eso para el cristianismo es algo que quizás muchas personas o teólogos pueden pensar que puede confundir a muchas personas; pero no es para confusión de ninguna persona, sino para la revelación, para los escogidos de Dios, para ser llamados, juntados y preparados para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Así que en la Segunda Venida de Cristo es glorificado el Nombre de Dios nuevamente: “Lo he glorificado y lo glorificaré otra vez.” Y Jesús mismo dice que les ha dado a conocer el Nombre de Dios, y lo dará a conocer otra vez. Dice San Juan, capítulo 17, verso 26, dice:

“Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.”

“EL NOMBRE DE DIOS GLORIFICADO EN LA PRIMERA Y SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.”

Que las bendiciones contenidas en el Nombre del Señor Jesucristo, en Su Primera Venida y en Su Segunda Venida, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto todos seamos adoptados, pronto se complete el número de los escogidos de Dios y los muertos en Cristo sean resucitados y los que vivimos seamos transformados, y todos llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención amados hermanos y amigos presentes, y será hasta la próxima actividad en la tarde, en la cual estaré nuevamente con ustedes para tener compañerismo alrededor del tema: “COMIENDO Y BEBIENDO LA CARNE Y LA SANGRE DEL HIJO DEL HOMBRE.” Ese será el tema para la próxima actividad.

Así que Dios les continúe bendiciendo a todos, Dios les guarde, y tenemos nuevamente el cántico lema que estamos usando, y mientras escuchamos el cántico, el Rvdo. Miguel Bermúdez Marín pasa para continuar y finalizar nuestra parte en esta ocasión.

Que Dios les bendiga y les guarde, y será hasta la próxima actividad Dios mediante.“EL NOMBRE DE DIOS GLORIFICADO EN LA PRIMERA Y SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.”

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