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Muy buenos días, amados hermanos y amigos reunidos aquí en Huaquillas, Ecuador; es para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final. Para lo cual quiero leer en San Juan, capítulo 3, versos 22 al 30 —disculpen, estoy un poco afectado pero Dios me ayudará.— capítulo 3 de San Juan, verso 22 al 30, dice:

“Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba.

Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.

Porque Juan no había sido aún encarcelado.

Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación.

Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.

Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.

El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido.

Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “EN LA FRONTERA DE UNA NUEVA DISPENSACION.”

Que Dios nos abra las Escrituras y nos enseñe Su Palabra, y abra nuestro corazón y nuestra mente para entender y recibir Su Palabra. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Ya que estamos aquí en territorio que es frontera de Ecuador con el Perú, veamos en lo espiritual lo que es una frontera Espiritual en el Programa Divino.

Una frontera es el lugar donde se entrelazan dos países, y los ciudadanos que viven en la frontera tienen derecho a entrar al otro lado de la frontera del país vecino, y pueden ir hasta la ciudad próxima a la frontera, o sea, a la ciudad que queda al cruzar la frontera la pueden visitar como si fueran personas de ese lugar sin necesidad de visas, ni de cosas; como ocurre cuando se llega al otro país a través de un vuelo aéreo y se llega al aeropuerto de ese país, donde no es una frontera, sino que ya es una ciudad, quizás la capital o alguna otra ciudad, en donde ya ahí las personas tienen que llenar otros requisitos.

Y ahora, en las fronteras espirituales del Programa Divino, tenemos que una dispensación se entrelaza con otra dispensación, tenemos también que una edad se entrelaza con otra edad y ahí hay una frontera, es un sitio donde las personas que son de una edad que está terminando tienen que pasar a una nueva edad; por lo tanto tienen que pasar la frontera.

Así ha sido de edad en edad. ¿Pero qué sucede? Hay personas que no han cruzado el otro lado de la frontera, y por consiguiente esas personas no reciben las bendiciones que hay al otro lado de la frontera.

En el otro lado de la frontera, pues hay otro presidente y hay otras leyes. Al otro lado de la frontera de una edad hay otro ángel mensajero con otro Mensaje para el Pueblo, con las leyes divinas correspondientes a esa edad, las cuales se van cumpliendo en esa edad; también cuando se trata de una frontera dispensacional, encontramos que ahí hay que pasar al otro lado para pasar a la otra dispensación que está ahí, porque se está entrelazando, ahí hay una frontera y hay que pasar al otro lado.

Hay personas que como las personas del pueblo hebreo, los espías que envió Moisés a examinar la tierra prometida, ellos se pasaron la frontera, ellos pasaron al otro lado y vieron la tierra prometida, doce príncipes, uno de cada tribu entre los cuales fueron Josué y Caleb.

Caleb era el príncipe de la tribu de Judá y Josué era el príncipe de la tribu de Efraín, y los otros diez príncipes pertenecían a las otras diez tribus, cada uno fue en representación de su tribu. Ellos vieron que la tierra era buena, vieron el fruto de la tierra: uvas gigantes, un fruto bueno, una tierra que fluye leche y miel; pero también vieron los habitantes de aquella tierra entre los cuales vieron a los descendientes de los gigantes, vieron gigantes allí, los cuales al pararse los príncipes hebreos al lado de ellos, parecían langostas (esos saltamontes que se comen la vegetación) al lado de aquellos gigantes; y diez de los doce príncipes se llenaron de miedo y vieron esos obstáculos, o vieron esos gigantes como obstáculos y dijeron: “No, no vamos a poder conquistar esta tierra a causa de sus habitantes, sus habitantes son gigantes; por lo tanto no podemos llegar a esta nación o estas naciones y conquistarlas, porque con gente gigante como esta quién va a pelear.” Vieron los hijos de un gigante allí y se llenaron de miedo.

Ahora, podemos ver que diez pensaban que no era posible llegar a la tierra prometida, que no era posible heredar lo que Dios había prometido para el Israel terrenal, pero dos de ellos no miraban los obstáculos, sino que miraban la promesa divina, y como Dios es verdadero, como El ha dicho así El hará “Los cielos y la Tierra pasarán, pero mi Palabra no pasará, sino que se cumplirá en su tiempo.”

Por lo tanto, Josué y Caleb - Josué y Caleb permanecían firmes creyendo lo que Dios prometió, aún viendo todos los obstáculos que presentaba aquella tierra, pero ellos veían la promesa, y veían el fruto bueno y veían que era conforme a la Palabra de Dios, la tierra que Dios había dicho que era buena y que fluía leche y miel, allí estaba, y ellos veían que era buena.

Y ahora, Josué y Caleb creyeron de todo corazón también que la iban a heredar; cuando regresan, regresan con el fruto de la nueva tierra, de la tierra prometida, regresan con frutos de la tierra prometida, regresan con un ramo de uvas gigante cargándolo entre ellos, llevando así del fruto de la tierra prometida, para que Moisés y el pueblo viera el fruto de la tierra prometida; o sea, que llevaban la evidencia.

Cuando llegaron donde estaba Moisés y el pueblo esperando, diez de los príncipes cuando dieron su informe, dijeron que era imposible conquistar esa tierra porque allí ellos vieron gigantes, los cuales eran tan grandes que ellos (los hebreos) parecían langostas, o sea, saltamontes, al lado de ellos; y con ese informe desalentaron al pueblo y el pueblo se llenó de temor, y el pueblo se levantó en contra de Moisés y de Aarón. Pero Josué y Caleb puestos en píe dieron su informe y dijeron: “Callese todo el mundo, la tierra es buena y ellos son nuestro pan, Dios la ha prometido para nosotros y la vamos a heredar; no tengan miedo.” Y por eso que hablaron Josué y Caleb... de los que salieron de Egipto, fueron Josué y Caleb los que recibieron la promesa que entrarían a la tierra prometida estando vivos, el resto de los que salieron de Egipto vivos, morirían en el desierto; y entrarían a la tierra prometida Josué y Caleb y el pueblo que había nacido en el desierto.

Y ahora, vean ustedes, cuando partió Moisés, Josué quedó frente al pueblo, ungido por Dios, Moisés oró por él; y ahora Josué, el que creía con toda su alma que podían heredar la tierra, era el líder del pueblo ahora, y a su lado estaba Caleb.

Josué representa al Espíritu Santo, a Cristo, que es el que metería al pueblo en la tierra prometida del nuevo cuerpo y en la tierra prometida del glorioso Reino Milenial; y Caleb representa a todos los verdaderos creyentes nacidos de nuevo, creyentes en la promesa de que entraremos en este tiempo final a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del glorioso Reino Milenial, y que seremos transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, a esa Fiesta y después regresaremos para el Reino Milenial, para estar como Reyes y Sacerdotes con Cristo reinando.

Ahora, podemos ver que hay que cruzar la frontera para heredar la tierra prometida; en la Tierra prometida están las bendiciones de Dios.

Y ahora, por cuanto hay que pasar al otro lado para heredar la tierra prometida, ellos tenían que pasar a través del Jordán para heredar Jericó y luego todos los demás lugares o ciudades que estaban al otro lado del Jordán.

Y para heredar la tierra prometida del Reino Milenial, hay que pasar al otro lado del Jordán en seco a la Tierra prometida, esto nos habla de que seremos transformados estando vivos, y eso es pasar al otro lado del Jordán, el Jordán representa la muerte, y pasar en seco el Jordán es pasar a la Tierra prometida del nuevo cuerpo sin ver muerte, y luego pasaremos a la Fiesta grande en el Cielo, la Fiesta de la Cena de las Bodas del Cordero, y después regresaremos ya como Reyes y Sacerdotes con toda la autoridad que nos confiere esa posición en el Reino de Dios y también como Jueces, y con un cuerpo nuevo y eterno, inmortal e incorruptible, en donde tendremos todo lo que necesitamos para vivir por toda la eternidad como Reyes y Sacerdotes y Jueces con Cristo.

Ahora, viendo nosotros que hay una frontera para pasar a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del glorioso Reino Milenial, en donde estaremos con Cristo como Reyes y Sacerdotes en Su Reino. Nos dice el Rvdo. William Branham, Profeta Mensajero, precursor de la Segunda Venida de Cristo, en el Mensaje “Parado en la brecha,” dice... El Rvdo. William Branham está viajando con su hijo Billy Paul, y él viajaba a largas distancias, viajaba por ejemplo desde Arizona hasta Indiana, y aquí está en uno de esos viajes largos, en una ocasión les diré de dónde a dónde era que estaba viajando, aquí en el mismo Mensaje debe decirlo quizás. Ahora dice, página 32 y 33 del Mensaje “Parado en la brecha,” dice:

“Ahora ‘en el amor divino,’ Divino amor. ¿Cómo puede ser Divino Amor si no es el —el Espíritu Santo? El Espíritu Santo es Divino amor (o Amor Divino).”

Aquí cuando él hace esta declaración, está hablando acerca de la gran victoria en el Amor Divino, y está hablando aquí de una ocasión en que fue dado un Mensaje en lenguas y un joven intérprete de las Naciones Unidas, intérprete de francés, escuchó el Mensaje que fue dado y le dio al Hno. Branham la interpretación de lo que fue hablado en ese otro idioma.

Y ahora, todo estaba relacionado al camino que había escogido el Hno Branham que era el verdadero camino, el camino correcto y la victoria que Dios le daría. Sigue diciendo:

“Ahora, mientras Billy y yo continuábamos por la carretera (ahora, luego cuando iba viajando), ¿ven?, continuábamos por la carretera, Billy se durmió de nuevo. Y Esto me dijo: ‘Te daré una señal eterna.’

Yo dije: ‘Señor, ¿que...? Esperé unos momentos y nada sucedió. Dije: ‘Señor, ¿qué es la señal eterna?’ Y esperé unos momentos. Y en ese momento miré hacia Billy; él estaba dormido (mientras Dios le está revelando acerca de una señal eterna, Billy estaba dormido, mientras está viniendo la revelación del Angel que acompañaba a nuestro Hno. Branham, mientras está viniendo la revelación del Angel al Profeta, Billy estaba dormido, y ahora el Angel dice:).”

Y El dijo (el Angel): ‘Te daré una señal eterna,’  nuevamente. Dijo: ‘Mira hacia el oeste desde donde tu estás (porque para el oeste o en oeste le iba a ser mostrada una señal eterna)...’ Mire hacia el oeste. ‘Mira hacia el oeste de donde tu estás (o sea, desde donde tu estás).’

Y volteé la cabeza así en la camioneta, para mirar; iba muy despacio. Y ¡oh hermano, el Espíritu del Señor! Yo sentí como que podía clamar y llorar. Y miré, y solo había una montaña con picos blancos. Dije: ‘Yo no sé, ahí no veo ninguna señal eterna.’

El dijo: ‘Tu nombre está escrito en todo eso.’

Oh, yo pensé: ‘¿Qué es eso?’ Y me puse muy débil y comencé a parar, a detenerme.

Y Billy se levantó y dijo: ‘¿Qué pasa contigo?’ Y yo tenía las manos dobladas así, el sudor estaba cayendo de mis manos, y estaba nevando (o sea, sudando, y era tiempo de frío y estaba nevando cuando todo eso estaba sucediendo).

Dije: ‘Billy algo está pasando. Yo sé que en una ocasión, en que hice mal. Yo sé que le he fallado a Dios.’ Y parecía que podía escuchar ese himno y ver miles de personas mezcladas, cojos, mancos, ciegos y paralíticos; escuchaba a un coro, la voz de alguna voz conocida cantando:

Atormentado por el enemigo,

(Uds. conocen el himno).

Llegó Jesús y al diablo derrotó.

Yo podía ver las lineas de los enfermos por todos lados, y tenía que pararme. Billy no sabía lo que estaba pasando. Y miré hacia arriba.

Me detuve y me fijé en la montaña, y vi los siete cerros (o sea, una montaña —eso es una cordillera—, con siete montes consecutivos, formando cada uno su pico). Ahora aquí esta, si desean ver algo. Habían siete picos sobre una montaña, una sola montaña, la cual se extendía por varias millas. La última montaña antes de pasar a la otra parte del país; no hay más montañas después de eso. Y estaba corriendo de este a oeste, como está colocada la montaña, y arriba tenía nieve (¿Y arriba estaba llena de qué? De nieve).

Me detuve y me fijé en la montaña (ya esto lo leí)...

Primero había dos picos pequeños, y luego un pico grande; y luego otro pico pequeño, y un pico más grande; y luego un pico más pequeño, luego una montaña grande, gigantesca y larga, cubierta de nieve. Y yo dije: ‘Señor, yo no entiendo lo que eso significa.’

El dijo: ‘¿Cuántos picos hay?’

Yo dije: ‘Hay siete.’

(Y ahora el Angel le pregunta:)

‘¿Cuántas letras hay en tu nombre (pues le había sido dicho que su nombre estaba escrito ¿dónde? Sobre esa montaña que tenía siete picos)?’

‘¿Cuántas letras hay en tu nombre?’

El comienza a deletrear, comienza a deletrear el nombre Branham y ahí aparecen siete letras, y luego también deletrea Marrion, donde aparecen también siete letras: Marrion).

Dice:

“B-r-a-n-h-a-m.”

Y luego dice:

“M-a-r-r-i-o-n  B-r-a-n-h-a-m.

Y había tres picos sobresalientes. El dijo: ‘Esos tres picos son el primero, segundo y tercer jalón (o etapas, etapas de su ministerio). El primero fue la primera parte de tu ministerio, cerro pequeño (o sea, un cerro pequeño), luego tu primer jalón (o halón) bien alto.’ Uds. saben, la señal en la mano (ese era un de los tipos en la montaña; alto)... Uds. saben, la señal en la mano (la señal cuando él colocaba la mano, y sobre la mano del Hno. Branham colocaban las personas la mano; y se le hinchaba la mano si la persona tenía alguna enfermedad, y ahí le era revelado a él qué enfermedad tenía la persona, detectaba la enfermedad que la persona tenía)...

Entonces ahí había un pequeño intervalo, el tiempo que me salí por estar demasiado cansado (o sea, que tomó unas vacaciones). Muchos de Uds. se acuerdan de eso. Y luego vino el discernimiento, el segundo jalón (o sea, la segunda etapa). Ahora, he tenido otro, ya van unos cuantos años de picos pequeños, ¿ven?, otra vez como cuando no había comenzado mi ministerio, y luego vino el tercero (o sea, un pico bien alto, una montaña bien alta).

Tres es el número de cumplimiento, ¿ven?, el tercero. El siguiente pico era cinco, el número de gracia. Y el siguiente pico era siete, el número de perfección (o sea, de los picos altos, ahí tenemos que la segunda etapa era el pico número cinco, era un pico, una montaña, bien alta en esa cordillera; y el séptimo, el séptimo pico es la tercera etapa, el último pico o montaña. Vean:)... El siguiente pico era cinco, el número de gracia. Y el siguiente pico (de los altos) era siete, el número de perfección, el fin. ‘Seis días trabajarás. El séptimo es el Reposo,’ el fin de la semana, el fin del tiempo. ¿Ven?. Y me detuve y se los mostré a Billy. Y los miré.

Y él me dijo: ‘que eso permanezca, si alguna vez hubiera una duda en tu mente, recuérdate de este lugar, vuelve aquí (así le dice el Angel al Hno. Branham; y por supuesto Billy si llega a tener alguna duda, ese lugar dará testimonio para que toda duda sea quitada)...’

Y él me dijo: ‘Eso, que eso permanezca, si alguna vez hubiera alguna duda en tu mente, acuérdate de este lugar, vuelve aquí.

Y Billy me tocó el hombro, me dijo: ‘¡Papá, mira hacia el este! Cómo es que ocurrió esto, yo no sé, pero ahí mismo, al lado este de la carretera, estaba ese basurero ardiendo. Millas y millas de cualquier ciudad, un basurero mugroso ahí al lado izquierdo de la carretera.

Yo estoy volviendo al ministerio. Amén. Ya sea viejo o joven, vivo o muerto, yo obedeceré a Dios hasta que la muerte me libere. Yo le he fallado al Señor, no queriendo.”

Y ahí, miren ustedes cómo en esa cordillera formada por esas siete montañas que están unidas, encadenadas, Dios le da una señal eterna; y la última montaña es la final, la última, la número siete, y representa la Tercera Etapa que es la etapa de la Palabra hablada y de la manifestación del Amor Divino, de lo cual Dios por medio del Rvdo. William Branham nos dio una muestra; pero la continuación es en la Iglesia de Jesucristo, siendo que la montaña va de este a oeste y que cuando el Angel le dice que mirara hacia la montaña, miró hacia la montaña y al mirar hacia la montaña, miren lo que el Angel le dice: “Y él dijo: ‘Te daré una señal eterna.’ Dijo: ‘Mira hacia el oeste de donde tu estas.”

Y ahora, la señal eterna estará en el Día Postrero, ¿dónde? En el oeste. En el oeste estará la señal eterna siendo manifestada, y estamos nosotros viviendo en el oeste; estamos viviendo nosotros en el oeste, en donde la promesa es la Tercera Etapa - para pasar de esa montaña que representa la Tercera Etapa, pasar a la tierra prometida del nuevo cuerpo, luego ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero y luego regresar a la Tierra para el glorioso Reino Milenial de Cristo.

Y ahora, vean ustedes, todo lo que está ahí hablado por el Angel que acompañaba al Rvdo. William Branham. Podemos ver que en la frontera ahí está esa montaña, esa última montaña de esa cadena de montañas que formaba esa cordillera, ese monte con siete picos.

Y ahora, para pasar a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del Reino Milenial, la séptima montaña que es la Tercera Etapa, es la que le da la fe a los escogidos de Dios para ser transformados y llevados con Cristo a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del glorioso Reino Milenial.

Hemos visto que hay un misterio grande cuando se llega a la frontera, y hemos llegado a la frontera, la Iglesia de Jesucristo ha llegado a la frontera de la Edad Séptima con la Edad de la Piedra Angular, la Iglesia del Señor Jesucristo ha llegado a la frontera la Dispensación de la Gracia con la Dispensación del Reino. Y la Tercera Etapa. siendo que es los Sellos siendo revelados, entre los cuales está el Séptimo Sello, que es y que contiene el misterio más grande contenido en el libro de los Sellos; con la revelación del misterio del Séptimo Sello, la Tercera Etapa estaría siendo manifestada, trayendo la revelación del misterio contenido en los Sellos y sobre todo en el Sello Séptimo que no pudo ser abierto al público en los tiempos del Rvdo. William Branham.

Cuando el Rvdo. William Branham estuvo predicando sobre los Sellos, estaba allí la Tercera Etapa siendo manifestada en la manifestación de la revelación divina siendo dada al pueblo. Y la Tercera Etapa siendo manifestada dando a revelación del Séptimo Sello al pueblo en el Día Postrero, vean ustedes, obra en forma sencilla; pero vendrá un momento en esa Etapa se abrirá hacia grandes maravillas, milagros y señales; esa etapa se abrirá hacia los muertos en Cristo y serán resucitados, y se abrirá en la parte física hacia todos los vivos creyentes para la transformación de nuestros cuerpos.

Todo está envuelto en esa Tercera Etapa llamada: “El Tercer Pull,” eso quiere decir Tercera Etapa o tercer halón; se toma esa palabra halón de la labor de pesca donde se tira el anzuelo y la linea para pescar, y después se le da cada uno de los alones correspondientes para pescar.

Y ahora, con la Tercera Etapa es que se pescarán los peces grandes, los peces escogidos, los escogidos de Dios de entre los gentiles del y para el Cuerpo Místico de Cristo y los escogidos de Dios del pueblo hebreo. ¿Ven lo sencillo que es todo?.

Esa Tercera Etapa obra para llamar y juntar a los escogidos con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, los escogidos de entre los gentiles para el Cuerpo Místico de Cristo; y obrará para el llamado de los escogidos del pueblo hebreo también, en donde en esa Tercera Etapa habrá grandes milagros y maravillas también para el llamado del pueblo hebreo.

Pero nosotros para creer no necesitamos ver milagros y señales, ya Dios mostró muchos a través del Rvdo. William Branham y a través de otros mensajeros (como San Pablo) que El envió. Nosotros creemos, nosotros creemos la Palabra de Dios revelada por el Espíritu Santo a Su Iglesia por medio del Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, en ese Mensaje viene toda la revelación del Séptimo Sello para la Iglesia del Señor Jesucristo. Y nosotros al escuchar toda esa Palabra siendo revelada, decimos: “¡Esto era lo que yo estaba esperando!” Y con nuestros corazones abiertos recibimos esa Palabra y se hace carne en nosotros esa Palabra, ese Mensaje, y nos da así la fe, la revelación, para ser transformados y raptados, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo.

Así como para nosotros ser nacidos de nuevo, nosotros para recibir el Espíritu Santo y así nacer de nuevo y tener un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, obtuvimos la revelación de la Primera Venida de Cristo, como el Cordero de Dios quitando el pecado del mundo en la Cruz del Calvario. Y para recibir el cuerpo nuevo, eterno y glorificado, en el Día Postrero recibimos la revelación de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, y El viene con un Nombre Nuevo que ninguno conoce, que ninguno entiende, sino El mismo.

Y ahora, podemos ver que hay un misterio grande, el cual es revelado a la Iglesia de Jesucristo, a los escogidos de Dios en este tiempo final. En este tiempo final los escogidos de Dios entran, pasan la frontera y entran a la tierra prometida de una nueva edad, la Edad de la Piedra Angular; y pasan la frontera y entran a una nueva Dispensación; y pasaremos la frontera y entraremos a un nuevo cuerpo eterno y glorificado, y pasaremos la frontera e iremos a la Casa de nuestro Padre Celestial, y pasaremos la frontera de nuevo y estaremos aquí para el glorioso Reino Milenial de Jesucristo, y con El reinaremos por mil años y luego por toda la eternidad.

“EN LA FRONTERA DE UNA NUEVA DISPENSACION.”

Durante el Reino Milenial de Cristo, la Dispensación que estará vigente será la Dispensación del Reino, pero hay un entrelace, hay un entrelace en donde se puede caminar en la frontera y se puede entrar al otro país y los del otro país pasar acá, al país de otra nación; porque están en una frontera.

Como cuando Jesús y Juan estaban en la Tierra, miren ustedes: Juan el Bautista fue el Mensajero de la séptima edad bajo la Dispensación de la Ley, y cuando apareció Jesús, El apareció en esa frontera, El apareció allí pero era el Mensajero para una nueva Dispensación y una nueva Edad, para la Edad de la Piedra Angular y para la Dispensación de la Gracia.

Pero El, miren ustedes, podía ahí en la frontera donde Juan estaba, compartir con ellos, hablarle de una nueva tierra, de una nueva Dispensación, hablarle de cosas nuevas que estarían manifestadas en una nueva Dispensación, les habló del bautismo del Espíritu Santo, les habló del nuevo nacimiento, les habló de un Reino el cual Dios le había encomendado y el cual le encomendaba a ellos.

Pero vean ustedes, allí estaba en la frontera, en ese entrelace dispensacional, pero luego cuando Cristo murió, y resucitó y luego estuvo con ellos 40 días apareciéndole a ellos en diferentes ocasiones, luego ascendió al Cielo, se sentó a la Diestra de Dios en el Cielo y diez días después el Espíritu Santo vino, Cristo en Espíritu Santo, y fueron llenos del Espíritu Santo 120 personas y allí comenzó plenamente la Dispensación de la Gracia.

Y de ahí en adelante, vean ustedes, para entrar a la Dispensación de la Gracia se entra siendo sellados con el Sello del Espíritu Santo, el cual produce el nuevo nacimiento y nos da un cuerpo nuevo y teofánico de la sexta dimensión, el cual pertenece al Cielo.

Para este tiempo final, estando en una frontera dispensacional, encontramos que vamos en la frontera, vamos a la Dispensación de la Gracia y vemos todas las cosas que hay ahí, participamos de ellas también y también pasamos la frontera al otro lado, a la Dispensación del Reino y vemos lo que hay ahí y participamos también de muchas bendiciones que hay ahí; pero muy pronto, cuando seamos transformados y los muertos en Cristo resucitados, estaremos de lleno en la Dispensación del Reino, totalmente en la Dispensación del Reino y luego nos iremos con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

El Mensaje para el pueblo hebreo es el Mensaje de la Dispensación del Reino, luego estaremos con Cristo tres años y medio en la Cena de las Bodas del Cordero, y regresaremos a la Tierra para el glorioso Reino Milenial de Cristo bajo la Dispensación del Reino. Ya no se estará en fronteras, sino ya dentro de la Dispensación del Reino.

En la actualidad, así como Cristo cuando estuvo en la Tierra estando en la frontera, en la frontera de la Dispensación de la Gracia y la Dispensación de la Ley, vean ustedes, El guardaba el sábado, o sea, los sábados se dedicaba principalmente a las cosas de la predicación y sanar los enfermos, el día de la pascua El guardaba la fiesta de la pascua y también otras fiestas que durante el año se efectuaban, todas esas cosas eran tipo y figura de las cosas que en una nueva Dispensación serían manifestadas.

Y ahora, nosotros en la frontera de una nueva Dispensación, tenemos y participamos también de cosas que son de la Dispensación que está llegando a su final, y por eso es que ustedes verán que todavía tenemos cosas como el bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, la Cena, lavatorio de los pies y muchas otras cosas que corresponden a la Dispensación de la Gracia; luego cuando estemos en el Reino Milenial veremos cómo todo eso estará cumpliéndose allá.

Ahora, estamos en una frontera dispensacional, y para pasar al otro lado de la frontera de lleno, y ser habitantes totalmente de ese país que está al otro lado de la frontera, ser habitantes Celestiales físicamente también con un cuerpo eterno. El séptimo pico contiene el misterio de la Tercera Etapa, en donde Dios estaría obrando primeramente por supuesto dándonos la revelación del misterio del Séptimo Sello y así por el estilo, llamando y juntando a Sus escogidos; todo eso está bajo el Séptimo Sello y todo eso está bajo la Tercera Etapa.

Recuerden que la Tercera Etapa cuando le mostró el Angel al Rvdo. William Branham las tres etapas, fue pescando; pero él no llegó a la Tercera Etapa para pescar los escogidos de la Edad de la Piedra Angular, los escogidos del Día Postrero, los escogidos que entrarían a una nueva Dispensación; o sea, que él no llegó a la etapa en que estaría revelando el misterio del Séptimo Sello para con ese misterio recoger los escogidos del Día Postrero.

Esa etapa es la que llama y junta a los escogidos del Día Postrero dando a conocer el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus ángeles. No hay otra cosa con la cual llamar y juntar los escogidos de Dios del Día Postrero. Los escogidos de Dios del Día Postrero, solamente pueden ser llamados y juntados con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores.

Y ahora, podemos ver que también el pueblo hebreo, 144 mil hebreos no pueden ser llamados y juntados, sino es con el Mensaje que contiene toda la revelación divina de la Segunda Venida de Cristo. ¿Vieron lo sencillo que es todo?

Pero tiene que ser de acuerdo al Orden de Dios: en el tiempo correcto, en la estación correcta, la edad correcta, el Mensaje correcto y el Mensajero correcto también. Por eso fue que el Angel le dijo al Rvdo. William Branham cuando quiso ir a Israel para tener actividades allá, para predicar allá, el Angel le dijo: “No vayas allá, no es el tiempo, y tiene que ser de acuerdo a la Escritura, a Apocalipsis, capítulo 11.” Y él era Elías pero en su cuarta manifestación, y es Elías en la quinta manifestación que le habla al pueblo hebreo y los llama con el Mensaje del Evangelio del Reino; así que no le fue permitido al cuarto Elías ir, porque no era el tiempo, ni era tampoco el Mensajero para ese propósito.

El Mensajero para ese propósito es el Mensajero que viene con el espíritu y virtud de Elías en la quinta manifestación de Elías. Y el Rvdo. William Branham hablándonos en el libro de “Los Sellos,” página 399 dijo que sería un hombre ungido con ese Espíritu de Elías, o sea, un hombre que vendría en el Espíritu y virtud de Elías, un hombre de este tiempo.

Ahora, podemos ver quién es el que le lleva el Mensaje al pueblo hebreo, es el mismo que le estará dando el Mensaje a lo escogidos de Dios de entre los gentiles, porque en ése Mensajero estará el Espíritu Santo manifestado, operando el Ministerio de Elías por quinta ocasión, de Moisés por segunda ocasión y de Jesús por segunda ocasión. Será la Obra del Espíritu Santo, Jesucristo en Espíritu Santo, a través de un Profeta Mensajero señalado en la Escritura, en el libro del Apocalipsis como el Angel del Señor Jesucristo.

¿A quién enviará Jesucristo? “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.” Ese es el Profeta Mensajero que en el Día Postrero estará con el Espíritu y virtud de Elías por quinta ocasión, con el Espíritu y virtud de Moisés por segunda ocasión y con el Espíritu y virtud de Jesús por segunda ocasión; porque estará el Espíritu Santo en él operando esos Ministerios.

El Espíritu Santo es el que tiene Ministerios, y el que los coloca en Sus Mensajeros y los opera a través de esos Mensajeros, y hace la Obra que El tenía para esa edad, y para esa dispensación y para ese territorio y esa gente de ese territorio.

Y ahora, a nosotros en el occidente nos ha tocado la mejor parte del Programa Divino.

El Rvdo William Braham dice que ya a Norteamérica le pasó el tiempo de Redención, ¿por qué? Porque ya pasó el tiempo de la séptima edad de la Iglesia gentil, y ahora solamente queda en el occidente la América Latina y el Caribe.

Es con los latinoamericanos y caribeños que el Amor Divino y la gran victoria en el Amor Divino la cumplirá, la manifestará, Jesucristo nuestro Salvador; es en el occidente donde estaba la montaña con los siete picos y con un nombre sobre toda la montaña; es en el occidente donde estaba el último pico, o sea, el séptimo pico que representa la Tercera Etapa. Y es en el occidente donde dijo el Rvdo. William Braham en el Mensaje “El único lugar escogido por Dios para Adorar,” en el libro de “Citas,” está en la página 166, párrafo 1485, pero en el mensaje “El único lugar provisto por Dios para adorar” en la página 1 y 2, lo habla el Rvdo. William Branham. Vamos a leer aquí lo que él dice:

“Ahora, yo estaba poniéndome bastante viejo y pensé, ‘¿habrá otro avivamiento, veré otro tiempo?’ Y sólo recuerden, del occidente vendrá un jinete en un caballo blanco (¿de dónde vendrá un Jinete en un Caballo blanco? Del occidente). Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estemos listos. Ven Uds. es una promesa.”

Y siendo que ya Elías recorrió el camino ministerial por cuarta ocasión en el occidente en Norteamérica, y ahora está la promesa que lo recorrerá nuevamente, ahora el único lugar que queda es la América Latina y el Caribe, porque ya lo recorrió en Norteamérica en la séptima edad de la Iglesia gentil, en la cuarta manifestación de Elías y ya él dice: “Ya el tiempo de Redención para América, Norteamérica, terminó.” Y también dice: “Ya no habrá más avivamientos en Norteamérica.” Y esa aunque es una Palabra fuerte, es una Palabra verdadera.

Vamos a ver dónde fue que él dijo que no habrá más avivamientos para Norteamérica, para que así veamos que entonces tiene que Dios tener otro lugar para cumplir la Visión de la Carpa y cumplir esa Tercera Etapa, donde el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 estará manifestado cumpliendo esa Visión. Y el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19 dijo el Rvdo. William Branham en el libro de “Los Sellos,” página 256, él dijo:

“Cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, El vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre.—”

El Verbo, la Palabra de Dios encarnada en un hombre vendrá en el occidente, el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, Cristo en Espíritu Santo manifestado en un hombre del Día Postrero.

Y ahora, vamos a ver lo que nos dijo el Rvdo. William Branham acerca de Norteamérica... Norteamérica es el lugar donde Dios cumplió la séptima etapa o edad de la Iglesia, Norteamérica es un territorio muy importante en el Programa de Dios, donde ya Dios ha cumplido Su propósito correspondiente a una de las edades de la Iglesia.

Y ahora, miren lo que el Rvdo. William Branham dice en el mes de agosto, día 22 del año 1965, dice en el Mensaje titulado “Cristo está revelado en Su propia Palabra,” o sea, Cristo revelado en Su propia Palabra; aquí en el libro de “Citas,” página 165, párrafo 1430, dice:

“Este es el tiempo en que el Hijo del Hombre sería revelado, el revelar del Hijo del Hombre. Ahora, el Hijo del Hombre en realidad fue revelado potencialmente por unos cuántos momentos, poco antes de que fuera quemado Sodoma (esto fue en el tiempo de Lot y de Abraham).

Ahora, ese hombre fue Elohím. Ese fue Dios, y Jesús es Dios. Y Dios fue revelado potencialmente allí mismo por unos pocos momentos para hablar con Abraham, en el juicio de investigación sólo por unos momentos. El Hijo del Hombre, Elohím, fue revelado solo por unos pocos minutos, porque la misma mañana siguiente fue ella quemada (o sea, Sodoma fue quemada en la mañana del otro día). ¿Cuándo? Antes de que el sol pudiera levantarse otra vez. Así que no puede quedar ninguna organización, no puede haber ningún progreso más amplio del que ya está pasando ahora mismo, porque ella se quemará antes de que el día alboree otra vez. El avivamiento se ha acabado a través de la nación. No va a haber ningún avivamiento más. Grandes despertamientos vastos (o sea, ya han bastado, han terminado), esta nación nunca lo recibirá. Uds. pueden tener asambleas intelectuales (o sea, pudieran tener asamblea intelectual), pero yo quiero decir avivamiento Espiritual (y ahora, viene, dice:). Hemos visto todo ello. Espero que estén aprendiendo. Estoy diciéndolo en tal manera que espero lo capten. ¿Ven? Se ha acabado. Un buen ministro dijo hace poco: ‘Hermano Branham, si yo sólo pudiera la alegría del Señor en mi corazón.’ Yo dije, ‘Hijo, el avivamiento se ha acabado.”

Y ahora, si Dios ha prometido un avivamiento para este tiempo final, que lo traerá Cristo, el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, Cristo, el Verbo, la Palabra encarnada en un hombre, y ya en Norteamérica se acabó el tiempo para los avivamientos, entonces ese Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, que es Cristo, viniendo en Espíritu Santo en un hombre manifestado, estará en algún otro territorio del continente Americano, estará en algún territorio del oeste, y solamente queda la América Latina y el Caribe.

Es la América Latina y el Caribe, son los latinoamericanos y caribeños los que tienen la promesa del avivamiento postrero, del avivamiento final, para ser llamados, juntados y preparados y ser transformados en el Día Postrero, para ir a la Cena de las Bodas del Cordero. Y de ese avivamiento que nos trae el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, el Espíritu Santo en Su manifestación final, será que podrán recibir avivamiento las demás personas de cualquier otro continente, y ese avivamiento llegará hasta el pueblo hebreo.

Hemos visto el misterio de “LA FRONTERA DE UNA DISPENSACION.”

¿Vieron todas la cosas que están ahí incluidas?

Y ahora, el avivamiento de cada tiempo tiene un Mensaje, tiene una edad, tiene un territorio, tiene un Mensajero y tiene un Nombre: el nombre que lleva el Mensajero. Ese avivamiento aunque lo produce Cristo, el nombre que se escucha es el nombre del Mensajero, y ahí lo vamos a dejar quietecito, porque si seguimos, nos colocamos nuevamente pero de lleno en lo que comenzamos a hablar en el primero de marzo de 1974, en el Mensaje... ¿cuál era Miguel? (El hermano Miguel responde: “La estatura de un Varón Perfecto,” - Editor) El Mensaje donde hablábamos acerca de la Edad de la Piedra Angular, y donde hablamos acerca del Nombre Nuevo y así por el estilo.

Así que miren ustedes, todas las grandes promesas que hay para nosotros, miren todas las grandes promesas que hay para los que pueden creer con toda su alma lo que Dios ha prometido para este tiempo final.

Y ahora, para poder recibir un avivamiento en el Día Postrero, lo primero que hay que hacer es recibir a Cristo en el Instrumento que El tenga para traer ese avivamiento; porque no puede venir - no puede venir un avivamiento sin que primero Dios tenga un Mensajero, y lo prepare y lo envíe para Dios producir ese avivamiento.

Bueno, vamos a dejar eso quietecito porque si abro este libro de “Citas,” aquí nos quedaríamos mucho tiempo más. No llegaba rapidito cuando ya Miguel me estaba llamando, porque estaba buscando la cita de lo que les leí de la montaña con los siete picos, y ya como en el libro de “Citas,” no estaba todo lo que necesitaba, tuve que buscar, abrir la maleta a lo último y buscar el librito titulado, el otro librito titulado “Parado en la brecha,” donde él narra esa experiencia; por eso me detuve un poco más buscando esas citas y el librito también, para darles a ustedes el máximo sobre este tema de una frontera, de la frontera, vamos a ver... El título del Mensaje: “EN LA FRONTERA DE UNA NUEVA DISPENSACION O DISPENSACION” Vamos a buscarlo bien:

“EN LA FRONTERA DE UNA DISPENSACION.”

Todavía hay mucho más, de lo cual también estaremos hablando en la próxima actividad, porque ya que estamos en un sitio de fronteras, pues Miguel colocó este tema: “EN LA FRONTERA DE UNA DISPENSACION”; y luego colocó para la próxima actividad de la noche “COMIENDO DEL FRUTO DE LA NUEVA TIERRA”; y el fruto de la nueva tierra está al otro lado, está en el territorio ahí cuando el pueblo comió del fruto nuevo, del fruto del territorio que ellos heredarían conforme a la promesa divina, ¿qué sucedió? Dejó de caer el maná del Cielo. Como se hace con los niños que se le da el pecho para darle leche o se le da la botella con leche, pero después que ya comen bien, a cierto tiempo ya se le quita o ellos mismos sueltan la botella y siguen comiendo del fruto de los alimentos que se les da.

Ahora, en la frontera de una nueva dispensación, nos encontramos para entrar a la tierra prometida del nuevo cuerpo, ya hemos entrado a la Tierra prometida de una nueva edad, la Edad de la Piedra Angular, y también a una nueva Dispensación; aunque todavía estamos en territorio de frontera. ¿Ve? Estamos acá y pasamos acá también; o sea, tenemos bendiciones ahí en la frontera de la Dispensación del Reino y también tenemos bendiciones en la frontera de la Dispensación de la Gracia, bendiciones que Cristo prometió para el tiempo final cuando la Dispensación de la Gracia estuviera terminando.

Ahí en la frontera hay grandes bendiciones. La Dispensación de la Gracia tiene grandes bendiciones en la frontera y también la Dispensación del Reino. Después seguiremos de lleno en la Dispensación del Reino, en el glorioso Reino Milenial.

Bueno, que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, para todos nosotros, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y se materialicen en nosotros en LA FRONTERA DE LA NUEVA DISPENSACIÓN, y se materialicen en nosotros en la frontera del final de la Dispensación de la Gracia. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Dejo nuevamente con nosotros al Rvdo Miguel Bermúdez Marín mientras el cántico que acostumbramos a tener; esta sonando.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.“EN LA FRONTERA DE UNA DISPENSACION.”

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