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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes; es para mí una bendición grande estar nuevamente con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo cristiano alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo. Para lo cual quiero leer en Eclesiastés, capítulo 7, verso 8 en adelante, donde nos dice:

“Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios. Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Siendo que mejor es el fin del negocio que su principio, la última etapa del Programa Divino es la mejor, y vamos a ver entonces:

“LA ULTIMA ETAPA DEL PROGRAMA DIVINO CON SU IGLESIA”

Todo lo que Dios haría, ya desde antes de la fundación del mundo El lo programó, y está contenido todo Su Pensamiento de las cosas que El haría, están contenidos todos Sus Pensamientos en Su Palabra que ha sido hablada por medio de los profetas de Dios.

La Palabra hablada por medio de los profetas de Dios es el Pensamiento Divino expresado a través de los profetas, ese Pensamiento Divino viene al profeta y el profeta capta ese Pensamiento Divino, recibe esa revelación Divina y luego la habla, y cuando la habla ya eso es la Palabra de Dios hablada, esa Palabra de Dios hablada tiene que cumplirse en el tiempo para la cual Dios ha establecido en Su Programa.

El para cada generación ha hablado Palabra para ser cumplida, porque Dios nunca ha estado ocioso, sino que en todas las generaciones de la raza humana ha estado trabajando, llevando a cabo Su Programa y aun el universo completo, toda la Creación, dependen de Dios, El es el que da sustento a toda la Creación, de otra forma la Creación dejaría de existir; como piensan algunos científicos que puede suceder en algún momento, pues dicen que el universo se va expandiendo; pero luego llega un tiempo que se va contrayendo y ahí es que vienen los problemas.

Pero el Creador de los Cielos y de la Tierra es el que da sustento a toda Su Creación, y la sostiene, la mantiene existiendo; El la trajo a existencia y la mantiene en existencia, porque es Su Creación.

Y ahora, en el Programa Divino de Su Creación, tenemos lo más importante para Dios que es Su Iglesia, para Dios lo más importante son Sus hijos, los cuales componen Su Iglesia, los cuales son los que reciben a Cristo como su Salvador en el tiempo que les toca vivir, y lavan sus pecados en la Sangre de Cristo, reconociendo el Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario; ya no tienen que ir a un tabernáculo o templo literal como el que construyó Moisés o el que construyó Salomón para ir a arrepentirse allí y llevar a cabo un sacrificio por el pecado, sino que ya el Sacrificio por el pecado lo realizó Jesucristo nuestro Salvador.

Así como el sacrificio por el pecado, el sacrificio del macho cabrío que era sacrificado el día 10 del mes séptimo de cada año, por el sumo sacerdote que era el que podía efectuar ese sacrificio, ningún otro sacerdote podía llevarlo a cabo, y era el que podía tomar la sangre de ese sacrificio, colocarla en una vasija y luego llevarla al lugar santísimo.

Y ahora, siendo que el tabernáculo que construyó el Profeta Moisés se lo mostró a Dios, y ese tabernáculo representa el Templo Celestial, y en el Templo Celestial Aarón, ni ninguno de los descendientes de Aarón podía entrar con la sangre de la expiación, ellos eran sacerdotes terrenales en aquel templo o tabernáculo terrenal, porque aquel templo terrenal representaba el Templo Celestial; por lo tanto los sacerdotes, el sumo sacerdote terrenal (Aarón, y los demás sacerdotes hijos de él y descendientes de la tribu de Levi), representaban al Sumo Sacerdote Celestial y a los Sacerdotes del Templo Celestial, que son los hijos del Sumo Sacerdote del Templo Celestial.

Y ahora, Aarón no podía tomar la sangre de la expiación de aquel sacrificio efectuado por el sumo sacerdote para llevarla al Lugar Santísimo del Templo Celestial, porque para ministrar en ese Templo Celestial tiene que ser el Sumo Sacerdote de ese Templo Celestial.

Y el Sumo Sacerdote de ese Templo Celestial para llevar la Sangre de la Expiación para la reconciliación del ser humano con Dios, vean ustedes, tenía que ese Sumo Sacerdote hacerse carne, hacerse hombre aquí en la Tierra y efectuar un Sacrificio por el pecado, un Sacrificio perfecto representado en el sacrificio del macho cabrío de la expiación del día 10 del mes séptimo de cada año, y también representado en el cordero pascual que el pueblo hebreo sacrificó allá en Egipto la noche antes de su salida en el éxodo.

Y ahora, solamente se podía efectuar ese Sacrificio con un Cordero Perfecto, y los corderos terrenales no son perfectos, pero tenía que venir un Cordero Perfecto, y solamente un hombre perfecto es un Cordero Perfecto, y ese fue Jesucristo nuestro Salvador: Cordero Perfecto y Macho Cabrío Perfecto para morir.

Y el Sumo Sacerdote Melquisedec, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el cual le había aparecido a Abraham como Melquisedec, Rey de Salem y Sacerdote del Dios Altísimo, al hacerse carne y venir en medio de la raza humana, se proveyó de Sacrificio, se proveyó un Sacrificio, el cual fue Su propio cuerpo de carne, El se ofreció a Si mismo, llevando nuestros pecados, para así quitar de nosotros nuestros pecados y El morir por nuestros pecados, y Su Sangre ser presentada en el Templo Celestial, en el Lugar Santísimo, ser colocada allí sobre el propiciatorio que es el Trono de Dios, ser colocada la Sangre de la Expiación, la Sangre de Jesucristo nuestro Salvador.

Por eso El cuando murió, resucitó y ascendió al Cielo se sentó en el Trono de Dios y allí ha estado la Sangre de la Expiación, la Sangre del Cordero de Dios y Macho Cabrío, el cual es Jesucristo.

En Jesucristo y Su Sacrificio se cumplieron todos los sacrificios que el pueblo hebreo realizaba; por lo tanto, el Sacrificio por la paz lo hizo Jesucristo, el Sacrificio por nuestra reconciliación con Dios lo hizo Jesucristo, es el Sacrificio de Cristo; el Sacrificio por la preservación de la vida de los Primogénitos de Dios escritos en el Cielo lo hizo Jesucristo. El Sacrificio de Cristo cubre todos los sacrificios que el pueblo hebreo realizaba, todos apuntaban, señalaban, hacía Jesucristo nuestro Salvador.

Y ahora, Jesucristo ha estado en el Trono de Dios en el Cielo, pues El dijo que El se sentaría en el Trono de Dios, y cuando ascendió al Cielo se sentó a la Diestra de Dios, se sentó en el Trono de Dios y por lo tanto, todo poder y autoridad le fue dada en el Cielo y en la Tierra, El es Rey de los Cielos y de la Tierra.

Vean, en San Mateo, capítulo 26... ahí El nos habla de Su Sangre... cuando dio el pan y el vino a Sus discípulos para comer, vean cómo dice... capítulo 26, verso 26 al 29, dice:

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.”

Y ahora, Cristo ha estado en el Trono del Padre en el Cielo haciendo Intercesión, pero mientras tanto de etapa en etapa, de edad en edad, la Iglesia del Señor Jesucristo recuerda la muerte de Cristo y la promesa que Cristo ha hecho de que El regresará.

Y en el pan y el vino, en la Santa Cena, conmemora la muerte y resurrección de Cristo, y así da testimonio de que ha recibido a Cristo como su Salvador, y ha lavado sus pecados en la Sangre de Jesucristo y por consiguiente ha entrado al Nuevo Pacto, y se encuentra bajo la Sangre del Nuevo Pacto, se encuentra protegido completamente bajo un Nuevo Pacto establecido por Dios.

No necesitamos sacrificar un animalito, ya tenemos un Sacrificio Perfecto, no necesitamos estar bajo la Dispensación de la Ley guardando las leyes allá y todas estas fiestas establecidas por Dios, las cuales Dios iría cumpliendo de etapa en etapa.

Ahora, veamos lo que Cristo dijo en San Mateo, 24 verso... vamos a ver, en la parte... 26 de nuevo, verso 63 en adelante, dice:

“Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.

¿Qué os parece? Y respondiendo ellos (o sea, el concilio de la religión hebrea, los setenta miembros de la religión hebrea, o compuesto por setenta miembros de la religión hebrea; aunque algunos no estaban de acuerdo, como Nicodemo, José de Arimatea y Gamaliel —en lo que estaban haciendo ahí—, pero la mayoría estaba de acuerdo, y el sumo sacerdote pregunta a ellos ¿qué os parece?) Y respondiendo ellos dijeron: ¡Es reo de muerte!

Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban,

diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó.”

Ahora vean todo lo que hicieron con Jesucristo nuestro Salvador. Isaías ya había profetizado que Su rostro sería desfigurado, y por causa de los golpes que le dieron, no solamente los judíos, sino que después también los soldados romanos, Su rostro fue desfigurado.

Ahora, vean ustedes, le preguntan: “¿Eres tu el Cristo (el sumo sacerdote), dilo si tu eres?” Y les dice la verdad y entonces dicen que está blasfemando.

Vean, hay personas algunas veces que quieren saber cuál es la verdad, no para decir: “Yo la creo,”sino para atacarla y tratar de destruir la verdad. Pero la verdad no puede ser destruida, la verdad permanece siendo la verdad aunque destruyan el velo de carne donde está la verdad manifestada. San Pablo dice: “Nada podemos contra la verdad, sino por la verdad”; por lo tanto tenemos que siempre pararnos por la verdad y en la verdad.

Y ahora, la última etapa del Programa Divino es la Verdad Divina prometida para el tiempo final siendo manifestada, toda esa etapa final del Programa Divino, será verdadera y fiel a todo lo que está prometido para este tiempo final.

En la última etapa del Programa Divino Dios estará manifestado como ha estado en las demás etapas. ¿Y cómo ha estado en las demás etapas? Si ustedes buscan en el Antiguo Testamento, siempre Dios estuvo manifestado en cada etapa en un profeta mensajero, y por medio de ese profeta estuvo hablándole al pueblo. Por eso es que “No hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos (¿a quiénes?) a Sus siervos Sus profetas.”

O sea, que una persona muy inteligente con muchos grados universitarios y muchos grados en teología, su doctorado en teología y todas estas cosas, puede decir: “Yo estudié teología, soy un doctor en teología, yo voy a buscar la verdad, yo voy a buscar todo el Programa Divino correspondiente a mi tiempo.” Pero no dice: No hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a los teólogos, sino a Sus profetas. Los teólogos son los sabios y entendidos en asuntos religiosos. De los cuales Cristo en San Mateo, capítulo 11, verso 25 en adelante, hablando de los sabios y entendidos de aquel tiempo, dice, capítulo 11, verso 25 en adelante de San Mateo:

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Sí, Padre, porque así te agradó.

Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.”

Con estas palabras de Jesús, podemos ver que la sabiduría humana, la sabiduría terrenal no alcanza la revelación Divina, está escondida de los sabios y entendidos todas estas cosas que Dios estará cumpliendo conforme a Su Programa.

Ahora, pueden hablar acerca de las cosas que están prometidas en la Biblia, porque están ahí escritas, pueden decir: “Aquí en la Biblia dice que Dios va a hacer tal cosa.” Pero cuando la está haciendo no la pueden identificar y decir: “Esto que está aquí prometido en la Escritura, está cumpliéndose en esta persona, y ese hombre es el ángel mensajero para tal edad.” ¿Ve?

Pero después que ya ha pasado el tiempo y Dios da a conocer el misterio que estaba cumpliéndose ahí, entonces muchas personas dicen: “Miren lo sencillo que era todo, y a la gente de ese tiempo se les pasó por encima, con tantos grados en teología y se les pasó por encima el Programa de Dios en la etapa en que ellos vivieron,” y si nosotros no vigilamos se nos pasa por encima también el Programa de Dios de la etapa final.

No es con sabiduría humana que se obtiene el conocimiento del Programa de Dios en cada etapa, es por medio de la revelación Divina.

Y ahora, Cristo dice aquí, Cristo aquí le da gracias al Padre que escondió estas cosas ¿qué cosas escondió en aquellos días de los sabios y entendidos, de los teólogos de aquel tiempo de la religión hebrea? Pues la Primera Venida de Cristo. Y lo cumplió en forma tan sencilla en un joven carpintero de Nazaret, que se les pasó por encima el misterio más grande correspondiente a ese tiempo; podían decir: “Pero y aquí el doctor fulano de tal, no, dejame ver el libro del teólogo, rabino, teólogo tal a ver qué dice, aquí no dice... no dice que sería un carpintero el Mesías, dice que sería un Rey, por aquí vamos a ver lo que dice el otro teólogo, tampoco dice que vendría como un carpintero.” Pero vean, Dios escondió de los sabios y entendidos el misterio de la Primera Venida de Cristo.

Y ahora, solamente dos personas, dos predicadores sabían, conocían el misterio: Juan y Jesús, y fuera de predicadores, pues María, y esto porque el Arcángel Gabriel se lo reveló a ella, porque ese es el Arcángel Celestial, de la sexta dimensión que tiene acceso al Libro que contiene todas las cosas que deben suceder.

Así que este Arcángel le había aparecido también a Zacarías el sacerdote y le dijo las cosas que iban a suceder, y sobre todas las cosas que le iban a suceder a él y a su esposa; y era una noticia muy buena, que iban a tener un hijo, pues Dios había escuchado la oración de Zacarías.

Y ahora, Dios los va a premiar dándole  un hijo profeta, un hijo profeta del Dios Altísimo que vendría con el espíritu y virtud de Elías preparándole el camino al Señor. Y miren ustedes cómo Dios cegó a los sabios de aquel tiempo, ellos sabían que Elías vendría preparándole el Camino al Señor; pues en Malaquías, capítulo 4 dice que Dios enviará a Elías.

Y ahora, envía a Elías precursando la Primera Venida de Cristo, y no pueden ver a Elías estando en medio de ellos, predicando y bautizando la gente que vienen arrepentidas de sus pecados. Podían decir: “Vamos a ver lo que dice el rabino, teólogo, fulano de tal acerca de la Venida de Elías; por acá el Rabino fulano de tal dice que Elías se fue en un carro de fuego, como está aquí en la Biblia, por lo tanto tiene que venir en un carro de fuego, y si se fue allá al otro lado del Jordán en un carro de fuego, pues tiene que venir por allá por el Jordán en un carro de fuego, así que estamos esperando que Elías venga.” Y Elías allí predicándoles y no sabían que Juan el Bautista era el Elías que tenía que venir; y le preguntan a Juan: “¿Eres tu el Elías o eres tu el Cristo?.” Juan les dice: “No Soy.”

Literalmente no era el Profeta Elías, era otro hombre pero con el espíritu y virtud de Elías, y Juan el profeta de... Deuteronomio, capítulo 18, verso 15 al 19, el cual sería el Mesías, un Profeta igual a Moisés, porque Dios dijo por medio del Profeta Moisés, “Profeta como yo...” vamos a ver... a leerlo tal y como fue dicho, porque aquí tenemos dos formas... ha sido hablado en dos formas: una en la forma en que Moisés dice que Dios le dijo, y luego otra citando exactamente lo que Dios dijo. Dice, capítulo 18, verso 15 en adelante de Deuteronomio:

“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis (si es un Profeta como Moisés, pues no es Moisés literalmente, dice:).

conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oir la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

Y Jehová me dijo (y ahora, va a citar exactamente como Dios se lo dijo)... Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.”

Y ahora, podemos ver dónde es que Dios coloca Su Palabra, ¿dónde? En la Boca del profeta que El envía. Y podemos ver el porqué toda persona que vive en el planeta Tierra está responsabilizada delante de Dios de escuchar la Voz de Dios, la Palabra de Dios, por medio del profeta mensajero que El envía para ese tiempo.

Y ahora esta profecía, hemos visto que se cumple en toda Su plenitud en la Venida del Señor, y la Venida del Señor tiene dos partes: Su Primera Venida y Su Segunda Venida.

El pueblo hebreo en el tiempo de la Primera Venida de Cristo no pudo ver que Jesús era el Mesías, Dios cegó lo ojos del pueblo hebreo, y vieron a Elías, el cual era Juan el Bautista que vino con el espíritu y virtud de Elías; porque cuando Dios dice que enviará un profeta, el cual ya vino en tiempos pasados y que lo enviará de nuevo para traer un Mensaje, es el espíritu Ministerial, el Ministerio de aquel profeta siendo manifestado nuevamente en otro profeta, en otro hombre enviado por Dios.

Y ahora, no vieron al Elías que Dios les envió conforme a la promesa Divina, ni vieron al Mesías al cual él le preparó el camino; y para mayor confusión de los sabios y entendidos de aquel tiempo, Juan el precursor de la Primera Venida de Cristo y Jesús eran primos, porque Elizabet y María eran parientes; como también Juan y Jacobo eran primos de Jesús, porque eran hijos de la hermana de María (Salomé la hermana de María), eso está en San Juan, capítulo por ahí 19 —mas o menos.— Capítulo 19, esto es cuando Cristo estaba siendo crucificado, capítulo 19, versos 24 en adelante, dice:

“Entonces dijeron entre sí: No la partamos... (o sea, la capa de El, la túnica era de un solo hilo, no estaba dividida, entonces dijeron)... No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:

Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

Y así lo hicieron los soldados.

Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena (o sea, que todas estas mujeres estaban allí).

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.

Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa (Juan, el discípulo amado era sobrino de María, primo hermano de Jesús según la carne).”

Y ahora, todo ese movimiento mesiánico se veía como un movimiento familiar, vean, Juan el Bautista preparándole el camino a un hombre que vendría después de él, y cuando llega el momento y bautiza a Jesús, dice “ése es el hombre,” y era su primo.

Y ahora, podemos ver que Dios ocultó el misterio de la Primera Venida de Cristo de los sabios y de los entendidos, de los teólogos de aquel tiempo, de los miembros del concilio del sanedrín; aunque José de Arimatea, Gamaliel y Nicodemo estaban viendo que ninguna persona podía hacer aquellas cosas que Jesús hacia si Dios no estaba con El.

Por lo tanto esas personas aunque no seguían a Jesús, sabían que Jesús era el Enviado de Dios, era un Profeta, y por cuanto la promesa era la Venida del Mesías, ellos pensaban que Jesús podía ser el Mesías, ellos eran personas justas, personas buenas y que no estaban ciegos, aunque no entendían todo; porque miren, Nicodemo cuando fue donde Jesús y Jesús le dice que es necesario nacer de nuevo, Nicodemo dice: “¿Cómo puede hacerse esto? ¿Puede acaso el hombre ya siendo viejo entrar en el vientre de su madre y nacer?” Porque Nicodemo quería entrar al Reino de Dios, Jesús le dice: “De cierto, de cierto, te digo, que el que no nazca del Agua y del Espíritu no puede entrar al Reino de Dios o en el Reino de Dios.”

Y ahora, esto es un misterio grande, el misterio del nuevo nacimiento, para así nacer en el Reino de Dios, y todo ese misterio gira alrededor de la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios. Y todo el misterio de la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, y ahí estará cumpliéndose nuevamente: “Profeta como yo os levantará el Señor vuestro Dios, a él oiréis.”

Hay muchas voces religiosas que se levantaron en el tiempo de Jesús, y en el tiempo de los diferentes profetas de Dios para tratar de decir: “A nosotros también nos ha hablado Dios.” Y aun, miren, en el tiempo de Moisés, su propio hermano Aarón y su propia hermana, dijeron: “¿Pero no a hablado Dios también por nosotros?” Pues Dios no había hablado ni a través de Aarón, ni a través de María, sino a través de Moisés, y Moisés le dio a Aarón lo que Aarón tenía que hablar, y el único Profeta era Moisés, y Profeta dispensacional.

Cuando Dios envía un Profeta dispensacional, es porque una dispensación está llegando a su final y otra nueva dispensación está comenzando, se está entrelazando, y un Mensaje dispensacional está llegando a su final y un nuevo Mensaje dispensacional está comenzando.

Cuando Dios envía un Profeta dispensacional a la Tierra, ha enviado la Señal más grande que puede enviarle a los seres humanos.

Siempre la presencia de un Profeta de Dios enviado al Pueblo de Dios, es la señal para el pueblo, es la Señal de Dios, una Señal para el pueblo; porque sin visión, sin profecía, el pueblo perece. Cuando Dios envía un Profeta mensajero a Su pueblo, el pueblo eso es lo más que necesita para salir de todas las confusiones en las cuales lo hayan metido los predicadores con sus predicaciones de sabiduría humana; por lo tanto Dios envía un Profeta con la revelación del Cielo, para dar a conocer las cosas que el pueblo necesita conocer.

Y ahora, para cada tiempo Dios ha tenido el mismo Programa, la misma forma de obrar: por medio de un mensajero.“Porque no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas.”

Y cuando llegó el tiempo para el Mesías llegar, ¿qué era? Un Profeta también. Pero un Profeta mayor que todos los demás profetas, el Profeta de todos los profetas, en El estaba la plenitud de Dios, por lo tanto en El estaba todo Ministerio que había estado en todos los demás profetas, el mismo espíritu que había estado en los profetas operando esos Ministerios y hablándole al pueblo estaba en Jesús en toda Su plenitud. El Angel del Pacto, el Angel de Jehová, se había hecho carne y estaba en medio del pueblo hebreo, y con ese cuerpo de carne llevaría a cabo el Sacrificio para la Redención del ser humano, para la Redención de toda persona que tiene su nombre escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo.

Y ahora, vean ustedes la forma tan sencilla en que Dios vindicó, confirmó, cumplió, Su promesa correspondiente a aquel tiempo en un joven carpintero de Nazaret. Pero los sabios decían, cuando decían que Jesús era el Mesías - los discípulos de Jesucristo cuando decían que Jesús era el Mesías, los sabios decían: “De Nazaret, de Nazaret no ha salido nada de bueno, de Nazaret no ha salido ningún Profeta.”

Pero miren, si ellos estaban interesados en saber si Jesús verdaderamente era el Mesías, podían hablar con María, entrevistar a María, y decirle: “Vamos a ver si en verdad tu hijo es el Mesías o no es el Mesías. Lo primero, vamos a ver tu ascendencia para después ver tu descendencia”; y si buscaban su ascendencia llegarían hasta el Rey David, y tendrían que decir: “Verdaderamente tu eres una princesa, eres una descendiente del Rey David. “¿Y por qué estás viviendo tan pobremente, por qué estás viviendo por allá por Nazaret cuando tu eres de Belén de Judea? Vamos a ver, y ahora, tu esposo, vamos a ver la ascendencia de tu esposo”; y cuando buscan la ascendencia de su esposo llegan hasta David. “Pero si es un príncipe, un príncipe está trabajando como carpintero.”

Miren en lo poco que tenían a la descendencia de David, los grandes líderes religiosos y el gobierno de aquel tiempo, miren, tenían en nada la descendencia de David; tenían que luchar como los demás seres humanos, pero sin embargo eran miembros de la realeza del Trono de David.

Y ahora, por medio de María nació Jesús, y ahora podían decir: “Ahora vamos a ver este misterio, porque lo que hasta nosotros ha llegado es que tu quedaste embarazada y José te iba a dejar porque todavía no te habías casado, solamente estabas comprometida, ¿ahora, puedes explicar qué pasó?” Ella podía decir: “El arcángel Gabriel me apareció y me dijo así y así, que iba a tener un niño, yo le pregunté ¿cómo puede ser esto? Porque yo no he conocido varón todavía, no me he casado con José, estamos comprometidos (y eso era estar desposados: comprometidos), y el arcángel Gabriel me dijo: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre tí, hará sombra sobre ti, y tendrás un niño, concebirás en tu vientre y el Santo ser que nacerá, será Hijo de Dios.”

Ellos podían ir a la Escritura y decir: “Todo esto concuerda con la Escritura del Génesis, capítulo 3, verso 15, que la Simiente de la mujer, la cual es el Mesías prometido, e Isaías dijo que la virgen concebiría.

Ahora, podemos comprender cómo una virgen puede concebir: es por obra del Espíritu Santo. Y podían decir: “Esta Escritura de que una virgen iba a concebir, iba a dar a luz un hijo, nos tenía a nosotros confundidos; pero miren en forma tan sencilla que El la ha cumplido.” Y le podían decir: “María, tu eres la mujer más bienaventurada que ha pisado esta Tierra.” María podía decirle: “Cuando el Angel me dijo, el Arcángel Gabriel me dijo así, yo le dije: ‘Hágase con tu sierva conforme a tu Palabra,’ y eso es lo que ha sucedido.”

Y podían preguntarle a José: “Y José, ¿y qué tu dices de eso?” — “Bueno, yo cuando vi que estaba embarazada, para no ofenderla, no infamarla, me iba a ir en secreto, pero me apareció el Angel, el mismo Angel que le apareció a ella, el Arcángel Gabriel y me dijo: ‘No temas en recibir a María por esposa, porque lo que hay engendrado en su vientre, del Espíritu Santo es,’ y yo creí con toda mi alma, y yo no voy a resistir al Espíritu Santo; por lo tanto yo vengo a ser el padre de crianza de Jesús, lo cual es un privilegio grande para mí.”

Le podían decir los sabios, el sumo sacerdote y los setenta miembros del concilio del sanedrín: “José, tu eres el hombre más bienaventurado, nosotros con todo lo que hemos estudiado y el nivel tan alto que tenemos, no somos tan bienaventurados como tu que eres un carpintero.” Y podían decirle al pueblo luego... o podían decirle: “Y ahora, ¿cómo es esto de que Jesús es Nazareno, es de Nazaret? Si El es el Mesías, tendría que ser de Belén.” Ellos podían decirle (José y María): “Recuerdan el censo que el césar Augusto, césar ordenó, en donde cada persona tenía que ir a su ciudad para ser registrado allí en el censo, siendo de allá, pues nosotros estábamos viviendo en Nazaret y tuvimos que ir allá, y cuando fuimos a Belén de Judea, ahí me agarraron los dolores de parto y dí a luz al niño Jesús en Belén de Judea, y nos quedamos allí unos dos años, hasta que el Angel nos dijo que saliésemos de Belén de Judea.” O sea que por lo que se ve, pensaban quedarse en Belén de Judea. Lo que le pasa a muchas personas que se van a otros lugares, pero luego regresan por su lugar donde se criaron y ya quieren quedarse ahí, y quieren ya establecerse de nuevo en su lugar.

Y ahora, por lo que se ve, vean había nacido en un pesebre, pero ya cuando los magos llegan allá a Belén de Judea, ya el niño Jesús ya tiene unos dos años de edad, porque los magos comenzaron a ver la estrella desde hacia ya dos años; por lo tanto cuando llegan a Belén de Judea, ya el niño Jesús tiene alrededor de dos años de edad y está viviendo en una casa, así que José o alquiló, o compró o construyó una casa, y eso muestra que ya estaban establecidos. Pero cuando llegó el momento de peligro, en donde el rey Herodes quería matar al Mesías, entonces tuvieron que viajar a Egipto, y después que Herodes murió, entonces el Angel les dijo que regresaran a la Tierra de Israel y se fueron a Nazaret, y con esto estaba más seguro Jesús. Una: en Belén de Judea había peligro, mataron a todos los niños de dos años hacía abajo, o sea, que esos niños murieron por Jesús, pero luego murió Jesús - 33 años después o 31 años después murió por todos ellos, y por todos nosotros también.

Y ahora, el Angel Gabriel, vean ustedes, era el Angel que tenía que ver con la Primera Venida de Cristo, estaba a cargo de todos los preparativos de la Primera Venida de Cristo y de todo el Ministerio y de todas las cosas. ¿No dice la Escritura que cuando Jesús fue al desierto y ayunó, los Angeles de allí le servían? Y ahora no solamente tenía ángeles corrientes, sino el arcángel Gabriel también era uno de los principales, el principal o uno de los principales, o el principal juntamente con Miguel (el arcángel) de toda la labor que llevaría a cabo el Mesías.

Ahora, vean cómo el arcángel Gabriel estuvo atento a toda la vida del Mesías.

Vamos a ver un poquito de lo que dice el Rvdo. William Branham acerca del arcángel Gabriel, aquí dice... Recuerden que aquello fue en la última etapa del Programa de Dios con el pueblo hebreo bajo la ley, en donde se entrelazó una dispensación con otra dispensación, y un profeta mensajero dispensacional con otro profeta mensajero dispensacional, se entrelazó Jesús, el Profeta de la Dispensación de la Gracia, con el Profeta Moisés de la Dispensación de la Ley, Sus Mensajes se entrelazaron.

Y ahora, miren ustedes, cuando Moisés, también el Angel de Jehová estaba a cargo de toda la labor que Moisés llevaría a cabo.

Y ahora veamos la página 33 del libro de “Citas,”del Rvdo. William Branham... este libro de “Citas,” contiene diferentes extractos de diferentes mensajes del Rvdo. William Branham. En la página 33, párrafo 282, dice:

“Y parado allí estaba un ángel: el poderoso Gabriel, El es un mensajero a los Judíos. Recuerden Gabriel anunció la Primera Venida de Cristo, el ángel Gabriel anunciará la Segunda Venida de Cristo.”

Así que para la etapa final del Programa Divino con la Iglesia del Señor Jesucristo, tendremos la bendición de tener al Arcángel Gabriel con su ejército, trabajando desde una dimensión Celestial en favor de todas las personas que estarán en la última etapa del Programa Divino.

Algunas personas se preguntan: “¿Pero cómo es que pueden crecer tanto? Comienzan en un sitio, van a un lugar, no hay nadie, no hay creyentes, ponen un video y tienen unos cánticos y reparten literatura y se establece una congregación, y toda la gente quiere recibir esos Mensajes, ¿qué tiene esa gente?” Tenemos el Cielo de nuestra parte, porque estamos viviendo en la última etapa del Programa Divino, esa última etapa está colocada en la Edad de la Piedra Angular.

Cuando ya todas las personas pensaban que habían terminado todas las etapas de la Iglesia de Jesucristo, porque habían terminado las siete edades de la Iglesia, Dios ha estado creando como estuvo creando cada edad, ha estado creando la Edad de la Piedra Angular.

Es una Obra de Creación Divina, y El ha creado cada edad con seres humanos, con piedras vivas, porque cada una de esas edades es parte del Templo Espiritual de Cristo, es la Iglesia de Jesucristo siendo creada por nuestro amado Señor Jesucristo.

Vean, así como Dios le creó la compañera a Adán (al primer Adán), Dios le está creando una compañera al Segundo Adán, y esa compañera es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, vean ustedes cómo está colocando el Espíritu, en Su Iglesia a medida que van recibiendo a Cristo como su Salvador, lavando sus pecados en la Sangre de Cristo, siendo bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo y luego recibiendo el Espíritu Santo, porque para vosotros es la promesa y para todos cuantos el Señor vuestro Dios llamare, para vuestros hijos, para toda la familia, para todos los que El llame en este tiempo, así como fue en las edades pasadas.

Y ahora, en la Obra final o en la etapa final del Programa Divino en Su Iglesia, encontramos que lo que vimos manifestado en cada edad, un Mensaje, un Mensajero, un pueblo y un territorio, eso también lo veremos manifestado en la Edad de la Piedra Angular: un pueblo, un Mensaje, un Mensajero y un territorio; y podemos identificar todas estas cosas en este tiempo final.

Dios reflejó en las siete edades lo que El haría en este tiempo final; por lo tanto tendremos un Mensajero. “Porque no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas.”

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Apocalipsis 22, verso 16, y Apocalipsis 22, verso 6, dice:

“Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

Ahí tenemos dos lugares ya, donde Dios promete enviar Su Angel Mensajero, y esto es para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; por lo tanto habrá un Pueblo al cual será enviado este Angel del Señor Jesucristo.

Y ahora, ya podemos ver a través de la Escritura la promesa de parte de Cristo, de que El enviará Su Angel Mensajero. También encontramos a través de la Escritura la promesa de la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final, ese es el Mensaje de la Trompeta Final, del Evangelio del Reino, dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y con ese Mensaje que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, con ese Mensaje, con esa revelación Divina dándose al Pueblo, dándole al Pueblo el Angel del Señor Jesucristo, son llamados y juntados todos los escogidos de Dios de la última etapa del Programa Divino.

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos.”  (San Mateo, capítulo 24, verso 31). Y Primera de Corintios, capítulo 15, versos 49 al 58, San Pablo nos habla de la Trompeta Final, nos dice que todos no dormiremos, sino que seremos todos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos a la final trompeta, porque sonará la Trompeta, se tocará la Trompeta y los muertos en Cristo resucitan primero y nosotros los que vivimos seremos transformados.

En Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, verso 12 al 17 también San Pablo nos habla de esa Trompeta, cuando nos dice, vamos a ver... cuando nos dice que habrá un sonido de Trompeta, vamos a ver, capítulo 4, de Primera de Tesalonicenses, vamos a leer desde el verso 13 en adelante, dice:

“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza (o sea, que para nosotros es motivo de gozo saber que tenemos familiares que ya han partido, pero que son creyentes en Cristo; por lo tanto van a resucitar en cuerpos eternos, y van a aparecernos a nosotros, van a estar con nosotros y eso será un testimonio vivo de que la resurrección de los muertos en Cristo se ha cumplido).

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él (El los va a traer en cuerpos eternos).

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor...”

Y ahora, San Pablo nos enseña aquí que habrá un grupo de personas que estarán vivos en el tiempo de la Venida del Señor.

“... que habremos quedado hasta la Venida del Señor.

No precederemos a los que durmieron (o sea, no nos vamos a adelantar a los que durmieron, no vamos a recibir un cuerpo eterno primero que ellos, porque ellos resucitarán primero en cuerpos eternos y luego nosotros seremos transformados. Dice:)

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Y ahora, podemos ver aquí, que tenemos aquí la Voz de mando, la Voz de Arcángel y la Trompeta de Dios. Todo esto Cristo lo realiza en este tiempo final. Pero Cristo tiene que tener un Velo de carne a través del cual manifestarse para hablarle con Gran Voz de Trompeta a todos los hijos de Dios, hablarle con Voz de Arcángel a todos los hijos de Dios.

Vean lo que dice el Rvdo. William Branham con relación a esta Voz de Arcángel, en la página 41 del libro de “Citas,” párrafo 417, dice:

“La misma voz que llamó a Juan que subiera, la misma voz que dijo a Juan, ¡Sube acá!, es la misma voz que llamará a la Iglesia algún día. ¡Amén! Llama a la Iglesia también, la voz que llamó a Juan que subiera, es la misma voz que llamó a Lázaro de la tumba. Esa misma voz del Arcángel. Cristo es la voz del Arcángel, la voz del Arcángel. ¿Ve? O esa voz de trompeta de Cristo llamó a Juan que subiera. La misma voz llamó a Lázaro en el sepulcro. El habló con voz fuerte. Esa misma voz dijo Juan, ¡Sube acá! ‘Yo te enseñaré unas cosas que han de suceder.’ Esa misma voz sonará cuando los muertos en Cristo resuciten, porque la trompeta... ¿qué es una trompeta? La voz de Cristo: el mismo que dijo: ¡Sube acá!”

Y en el Día Postrero la Voz de Cristo estará en medio de Su Iglesia hablándole y dándole a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, ¿y cómo estará? Estará hablándonos por medio de Su Angel Mensajero. Y por cuanto Su Angel Mensajero es un Profeta Dispensacional, es representado en un Arcángel; como los siete ángeles mensajeros de las siete edades son representados en ángeles, son los ángeles de la Iglesia del Señor Jesucristo enviados de edad en edad.

Y para la etapa final del Programa Divino, para la Edad de la Piedra Angular, Jesucristo envía Su Angel Mensajero para dar testimonio de estas cosas que deben suceder pronto en medio de Su Iglesia y en medio de este planeta Tierra, Dios envía un Arcángel, eso es el Angel del Señor Jesucristo; en las siete edades envió siete ángeles que fueron los siete mensajeros de las siete edades.

Así que podemos ver que los mensajeros de cada edad son señalados como ángeles, pues en ellos estuvo un espíritu teofánico de la sexta dimensión, y la sexta dimensión es la dimensión de los ángeles, son cuerpos angelicales, cuerpos parecidos a nuestros cuerpos, pero angelicales, cuerpos de la sexta dimensión, y en cada ángel mensajero estuvo operando el Ministerio de cada edad, un espíritu teofánico de la sexta dimensión.

Esos ángeles mensajeros, vean ustedes, tienen sus cuerpos teofánicos de la sexta dimensión, y para el Día Postrero tendremos al Angel Mensajero del Señor Jesucristo, el cual no estará obrando, sino de acuerdo al Programa Divino correspondiente a la última etapa del Programa de Dios; un espíritu Ministrador estará operando a través de carne humana en el Día Postrero, y ese será el Angel del Señor Jesucristo, el Instrumento de Jesucristo, Cristo en Espíritu Santo estará manifestado en él llevando a cabo la Obra de la etapa final de Su Programa, así como estuvo en cada ángel mensajero, Cristo en Espíritu Santo manifestado y hablando Su Palabra creadora y llevando a cabo la Obra correspondiente a cada una de esas etapas de las siete edades de Su Iglesia.

Y ahora, podemos ver que en cada etapa del Programa Divino para Su Iglesia, hay un misterio, y el misterio más grande en cada etapa es el misterio de Cristo, Cristo en cada etapa en medio de Su Iglesia velado y revelado en el ángel mensajero de cada edad, en la porción correspondiente a cada edad y en el cumplimiento de la Palabra prometida para cada edad; y así Cristo confirma, vindica Su Palabra prometida a cada edad, y así es confirmado el Pacto, el Nuevo Pacto, a Su Iglesia en cada edad.

Y ahora, el Pacto de Cristo, el Nuevo Pacto está siendo confirmado a Su Iglesia en la última etapa del Programa Divino, está siendo confirmado en la Edad de la Piedra Angular; y por eso así como hubo un color del Arco Iris en cada edad, pero no un círculo completo, sino medio círculo, ahora en la Edad de la Piedra Angular es el círculo completo de los siete colores del Arco Iris manifestado en donde Cristo está confirmando el Pacto Divino a todos los hijos e hijas de Dios, y por cuanto está en un círculo con los siete colores manifestados, tiene que venir la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos en la Edad de la Piedra Angular, que es la Edad en donde la última etapa del Programa Divino es manifestado y es cumplido completamente.

Y ahora, la pregunta es: ¿Por qué todavía no hemos sido transformados? Por la misma razón que los creyentes de la primera edad no fueron transformados, ¿por qué no fueron transformados ellos aunque eran creyentes llenos del Espíritu Santo? Porque todavía faltaban personas de ser llamadas y juntadas en el Cuerpo Místico de Cristo, todavía faltaban personas de ser colocadas en cada una de las edades que faltaban.

Por esa misma causa es que todavía nosotros no hemos sido transformados: porque todavía falta que se complete el número de los escogidos de Dios en la Edad de la Piedra Angular; ya las demás edades han tenido Sus escogidos de Dios y todavía quedan algunos que se identifican con edades pasadas; pero la última etapa del Programa Divino corresponde a la Edad de la Piedra Angular, con un nuevo Mensajero, y no solamente de edad, sino dispensacional, y con un Mensaje dispensacional, y con un pueblo que estará dotado por Dios para tener percepción profética y poder ver el cumplimiento de las profecías divinas correspondientes a la última etapa del Programa de Dios.

Y así como cada grupo de escogidos de Dios en cada edad con el mensajero de cada edad podía decir: “Nosotros somos el grupo de esta edad y este es nuestro mensajero.” Ellos podían decir así, los que tenían la luz, pero ellos no tuvieron esa luz por completo, pero podían decir: “Nosotros creemos la Palabra de Dios correspondiente a nuestro tiempo.”

Pero ahora nosotros en este tiempo final, teniendo la revelación de todas estas cosas que deben suceder y teniendo el conocimiento de cómo van siendo cumplidas en nuestro tiempo. Si esa pregunta surge: “¿Quiénes son y dónde están los escogidos de Dios del Día Postrero de la última etapa del Programa Divino que recibirían al Angel del Señor Jesucristo?” Pues nosotros decimos: “¡Aquí estamos!” — “¿Y cuál es el territorio donde estas cosas serían cumplidas?” —  “Pues aquí con nosotros en la América Latina y el Caribe [la congregación responde Amén - Editor].

Y si quiere que le probemos que esa bendición era para nosotros, se la podemos probar fácilmente: ¿Creen ustedes todas estas cosas? [la congregación dice ¡Amén - Editor] Nosotros las creemos. Y ahora le podemos preguntar allá a los de Asía Menor, los de Europa y Norteamérica “¿Creen ustedes esto?” — “No, nosotros no creemos.” — “¿Ve? Que  no era para ustedes ¡Era para nosotros!” Dios envía Su revelación Divina a aquellos a quiénes la van a creer.

Y ahora, la revelación Divina del Séptimo Sello, la revelación Divina de la Venida del Hijo del Hombre con Sus ángeles, ¿ven para quiénes era? Para nosotros en la América Latina y el Caribe. Y si alguno se ha ido a otro territorio, de los latinoamericanos y caribeños, buscando mejores condiciones de vida en la parte económica, y tiene su nombre escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero hasta allá le llega el Mensaje.

Ahora, podemos ver a dónde está la bendición de Dios y dónde está el Arco Iris, el Arco Iris  doble, cuando digo el Arco Iris doble, pues dos Arco Iris se unen y forman el círculo completo; el círculo completo, los siete colores del Arco Iris está en la América Latina y el Caribe siendo manifestado, en donde está confirmandole el Pacto a Sus escogidos de este tiempo final, y con la manifestación del Pacto Divino siendo confirmado a la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular en la América Latina y el Caribe tenemos las bendiciones bajo el Nuevo Pacto. Y entre las bendiciones del Nuevo Pacto está la de un cuerpo eterno, inmortal e incorruptible y glorificado igual al cuerpo de Jesucristo nuestro Salvador, bajo ese Pacto Nuevo, está la reconciliación de todos los hijos e hijas de Dios con Dios.

Y a través de las edades pasadas, los escogidos de Dios han estado siendo reconciliados; pero solamente la parte espiritual ha se cumplido, la parte física se cumplirá en adición en este tiempo final, en adición a la parte espiritual, y la parte física de la reconciliación es la Redención del cuerpo, en donde obtendremos el cuerpo eterno, inmortal e incorruptible, nosotros los que vivimos, y los muertos en Cristo al resucitar también obtendrán el nuevo cuerpo; todo eso está bajo el Nuevo Pacto.

Y ahora, con la señal del Nuevo Pacto - y ahora, con la señal del Arco Iris sobre la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular en la América Latina y el Caribe, tenemos ahí la señal de que los escogidos de Dios de la Edad de la Piedra Angular que permanezcan vivos hasta que los muertos en Cristo resuciten, pues seremos transformados.

La Edad de la Piedra Angular es la Edad para la resurrección de los muertos en Cristo y para la transformación de nosotros los que vivimos, ninguna otra edad de las siete edades tuvo esa bendición. Pero antes de que ocurra la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, tiene que completarse el Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de la Piedra Angular.

Por eso es que llevamos el Mensaje por todos los lugares, y como le dijo Cristo a Pablo en una ciudad: “Yo tengo mucho pueblo en esta ciudad, por lo tanto habla, predica.”

Y ahora por cuanto Dios tiene mucho pueblo, ¿dónde? ¿Dónde es que tiene ahora Dios mucho pueblo? En la América Latina y el Caribe. Por lo tanto la orden de Cristo a Su Angel es: “Habla, da testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.” Y con ese Mensaje, pues son llamados y juntados todos los escogidos de Dios.

Y brazo a brazo con el Angel Mensajero de Jesucristo estará el pueblo creyente de Jesucristo, de la última etapa del Programa Divino, y estará trabajando brazo a brazo con el Angel Mensajero de Jesucristo llevando el Mensaje por todos los lugares, hasta que se complete el número de los escogidos de Dios, y entonces los muertos en Cristo resucitaran en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seremos transformados.

Este es un año muy importante para la última etapa del Programa Divino. Y el deseo nuestro sería que sea este nuestro último año en estos cuerpos mortales (pero no sabemos).

Ahora, la meta es que todos los creyentes que no han sido bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo en agua, sean bautizados, y todos los que sigan llegando al Mensaje y a la Edad de la Piedra Angular, sean bautizados en el Nombre de nuestro amado Señor Jesucristo, para que así Dios continúe completando Su Iglesia. Y así como comenzó Su Iglesia el día de pentecostés, y comenzó con 120 que habían sido ya bautizados, y luego cuando fueron llenos del Espíritu Santo, luego Pedro predicó y los que creyeron dijeron (y ahora...):

“Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”

Y ahora, estamos viviendo en la última etapa del Programa Divino, en donde la Iglesia del Señor Jesucristo teniendo a Cristo nuestro Señor y Salvador, en Su manifestación final, vean ustedes, completará el número de Sus escogidos en este tiempo final, y cuando se hayan completado, entonces tendremos el nuevo cuerpo.

Y ahora, vean cómo comenzó llamando el pueblo a arrepentimiento y siendo bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo para recibir el Espíritu Santo, así terminará la última etapa del Programa Divino, y luego pasará al pueblo hebreo. Y del pueblo hebreo pues no hablamos tanto para que no vaya a aparecer cualquiera por allá y trate de adelantarse al Programa Divino.

Hemos visto LA ULTIMA ETAPA DEL PROGRAMA DIVINO con la Iglesia del Señor Jesucristo. En y con esa última etapa es que se entrelazará también el pueblo hebreo con la Iglesia del Señor Jesucristo, y cuando ellos vean a Cristo en Su manifestación final (en la última etapa del Programa Divino), en medio de Su Iglesia, ellos dirán: “Este es el que nosotros estamos esperando.” Ya para ese tiempo el Angel del Señor Jesucristo estará adoptado.

Y ahora, ustedes podrán ver también, porqué el Angel del Señor Jesucristo esperará hasta ese momento en el cual él esté adoptado, y entonces el Mensaje irá al pueblo hebreo, pero solamente él conocerá los detalles de cómo hacer y qué hacer y qué hablar en ese momento preciso, y lo que no sepa, pues lo sabrá en ese momento. Lo importante es la Obra que Cristo está llevando a cabo con Su Iglesia en medio de los gentiles, ¿en qué territorio? En la América Latina y el Caribe, ¿con qué pueblo, qué gente? Con nosotros que estamos viviendo en este tiempo final.

Hemos visto “LA ULTIMA ETAPA DEL PROGRAMA DIVINO.”

Y esa última etapa del Programa Divino es la mejor etapa; mejor es el fin del negocio que el principio, y la última etapa es la etapa final, es el fin del negocio, ahí es donde todo llegará a su fin, donde también llegará a su fin el cuerpo físico, mortal y corruptible de los hijos de Dios, ¿por qué? Porque recibiremos un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

Hemos visto porqué es mejor el fin del negocio que el principio. Ya quisieran vivir en este tiempo San Pedro, San Pablo y todos los apóstoles y todos los siete ángeles mensajeros. ¿Pero saben ustedes una cosa? Que ellos no podían tener sus ministerios en este tiempo, porque ¿quién iba a atender la gente de aquellos tiempos pasados? Pero por cuanto ellos tienen ese deseo, pues van a estar con nosotros cuando resuciten en cuerpos eternos, ellos serán nuestros invitados en este tiempo final, y ellos dirán: “¡Esto era lo que nosotros deseábamos para nuestro tiempo! Pero miren ustedes, Dios le dio toda esta bendición a ustedes acá en este territorio.” Y Juan dirá: “Este es Aquel que me dio toda la revelación Apocalíptica.”

Así que podemos ver “LA ULTIMA ETAPA DEL PROGRAMA DIVINO,” la cual nos ha tocado a nosotros. Somos las personas más privilegiadas que viven en este planeta Tierra, y somos las personas más privilegiadas del Cuerpo Místico del Señor Jesucristo. Y decir eso es algo tan grande que todavía no lo podemos comprender.

Muchas personas leen la Biblia y dicen: “Me gustaría haber vivido en el tiempo de Enoc o en el tiempo de Noé, o haber vivido en el tiempo del Profeta Moisés, o haber vivido en el tiempo del Profeta Elías.” ¿Y saben ustedes una cosa? Si usted le pregunta a todos esos profetas en qué tiempo les hubiera gustado vivir a ellos, conociendo todo el Programa Divino ellos, pues hubieran dicho: “Pues ustedes son bastante tontos deseando vivir en este tiempo pasado, cuando ustedes tienen el mejor tiempo de todos los tiempos, ustedes están viviendo en el tiempo en donde van a ser adoptados, ustedes están viviendo en el tiempo, en el Día de Redención, en donde la Redención del cuerpo va a llevarse a cabo.”

Ahora, ¿a cuántos les gustaría, le hubiera gustado haber vivido en el tiempo de Noé, o en el tiempo de Enoc, o en el tiempo de Moisés? Yo le doy gracias a Dios por vivir en este tiempo, por enviarme a vivir en este tiempo final entre los latinoamericanos y caribeños, ese es un privilegio grande que Dios me ha dado a mí. ¿Y a quién más le ha dado ese privilegio de vivir en este tiempo final? A cada uno de ustedes también.

Así que nosotros tenemos el privilegio más grande que ser humano alguno pueda tener, nos ha tocado vivir en la última etapa del Programa Divino, en donde lo temporal se une con lo eterno; por eso somos colocados en una edad eterna, ¿por qué? Porque todo lo que El nos va a dar es eterno, nos va a dar Redención eterna, un cuerpo eterno, una transformación; esa transformación, esa Redención del cuerpo es para toda la eternidad, porque nunca más verá muerte la persona.

Así que es un privilegio grande vivir en la última etapa del Programa Divino.

Yo le doy gracias a Cristo por enviarme en esta última etapa de Su Programa, para darles testimonio a ustedes de todas estas cosas que deben suceder en este tiempo final; lo hago con toda mi alma, con todo mi corazón y con temor y temblor y con reverencia ante Dios. Yo le doy gracias a Dios por ese privilegio tan grande que El me ha dado, le doy gracias a Dios por darme el privilegio de conocer Su Simiente del Día Postrero, Su Simiente elegida, escrita en Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo.

El me ha enviado directamente a Su pueblo, a Su Simiente del Día Postrero, por lo cual le doy gracias a Jesucristo mi Salvador, y toda Gloria sea para nuestro amado Señor Jesucristo. Yo de mí mismo no he hecho nada, yo he dejado que Cristo sea el que haga la Obra en este tiempo final, y la Palabra que El me ha dado para Su pueblo, es la que yo les he dado a ustedes.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, prometidas para ser manifestadas en Su Iglesia en esta etapa final, se materialicen en cada uno de ustedes y en mí también y pronto El nos dé el nuevo cuerpo, el cuerpo glorificado, pronto todos ustedes y yo también seamos transformados y tengamos el nuevo cuerpo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Mientras escuchamos el cántico que Erica y América cantan, acerca de Jesucristo el Hombre que nos transformó, el que nos transformó interiormente y que nos transformará exteriormente también.

Escuchemos ese cántico y también todos los que quieran acompañar ese cántico, a Erica y América en ese cántico, de todo corazón, lo pueden hacer también. Ya tenemos el cántico por aquí [Himno: “Salmo 121” - Editor ]... solo en Jesucristo encontramos la felicidad.

Toda persona que quiera ser recordada en oración cuando Miguel ore por todos y que quiera que la Misericordia de Cristo sea extendida sobre usted, y que la salvación y vida eterna sean manifestadas de parte de Cristo para usted, levante su mano mientras Miguel aquí está con ustedes y él orará por todos ustedes.

“LA ULTIMA ETAPA DEL PROGRAMA DIVINO.”

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