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Muy buenas noches a todos, y buen provecho también en esta noche tengan todos; es para mí una bendición grande estar con ustedes aquí también en esta cena material; ya tuvimos la espiritual, y Dios nos bendijo grandemente en lo espiritual. Y hemos visto aquí ahora cuando Miguel nos explica cómo comenzó la Obra. Hemos visto cómo Dios ha estado prosperando Su Obra y cómo ha estado dándonos Alimento Espiritual. Comenzó con tres Mensajes en 5 casetes, y ya hay tantos Mensajes predicados, y casetes, videos y folletos, que nosotros mismos nos maravillamos.

Cuando comenzamos, Miguel, vean, dice que no tenía nada cuando fue a Puerto Rico, lo que tenía era una cosa, y era una deuda del terreno que le habían dejado a crédito, y después ... [El hermano Miguel dice: “Menos que cero.” - Editor]. Menos que cero, porque menos que cero es deudas. Y entonces Dios lo ha ido prosperando grandemente a él; y ahora pues le ha dado para trabajar muchos más equipos, más cosas para trabajar, y le provee mucho más.

Y ahora, vean ustedes, como él explicaba: que aún viene y regresaba con más de lo que tenía cuando salía en el viaje. Y así ha sido para todos nosotros en la Obra.

Y ahora miren: La Obra tiene más ahora que cuando comenzó; y ha estado invirtiendo, invirtiendo, a medida que Dios nos ha ido dando para trabajar en Su Obra. Y esta experiencia de Dios, vean ustedes, cuando hacemos algo tenemos más que cuando comenzamos; es lo mismo del milagro de los panes y los peces. Jesús comenzó con unos panecitos y unos pececitos, y cuando hizo el milagro y comieron todos sobró más que lo que tenían cuando había comenzado.

Y así es en la Obra de Dios en este tiempo final: Dios sigue proveyéndonos, porque hemos trabajado en Su Obra, somos fieles a El, y cada día El nos provee más, y tenemos más para trabajar en Su Obra. Eso es lo que hemos estado viendo en cada año. Y por eso es que cada año que pasa nosotros podemos ver que trabajamos más que en los años anteriores.

Y ahora, en este año por el Amor de Cristo hacia nosotros, El nos dará más para trabajar en Su Obra en este año en que estamos viviendo; es el último año del siglo y del milenio según el calendario gregoriano.

Así que vean ustedes, en este año Dios está obrando en una forma maravillosa en toda la América Latina y el Caribe, y todavía estamos esperando más y más de Cristo, más y más bendiciones; porque El es una Fuente inagotable de bendición y vida eterna para todos nosotros.

Estamos esperando hasta una nueva vestidura, porque El lo ha prometido. Y si trabajamos en este cuerpo con toda nuestra alma, ¿cómo será cuando estemos en el otro? No tendremos limitaciones. Así que esos 30 a 40 días van a ser muy gloriosos para todos nosotros aquí en la Tierra cuando estemos transformados. Y después cuando nos vallamos con El a la Cena de las Bodas del Cordero, va a ser algo glorioso estar allá en esa Gran Fiesta Celestial; y luego el Reino Milenial será glorioso también, porque estaremos con El como Reyes y Sacerdotes.

Personas que nunca llegaron a ser ni abogados, ni médicos, ni nada de eso, en el Milenio Reyes; en la posición más alta que una persona puede ocupar en ese Reino, después de la posición de nuestro amado Señor Jesucristo.

Así que vean ustedes: con las personas sencillas es que El hará esas cosas grandes en el Reino Milenial, teniéndonos en el nuevo cuerpo, en el cuerpo glorificado cuando estemos allí.

Ahora, vean ustedes cómo la Obra de Cristo se mueve de etapa en etapa, y cómo se está moviendo en nuestra etapa en esa forma sencilla, pero firme y segura siempre caminando hacia adelante.

Estamos en el tiempo final, no sabemos cuántos días, meses, años, nos faltan para ser transformados; pero tenemos que estar esperando el cumplimiento de esa promesa en el año en que vivimos, y en el mes que vivimos y en la semana que vivimos, y en el día que vivimos..... esperando el cumplimiento de esa promesa todos los días.

Y es que hemos esperando el cumplimiento de esa promesa año tras año, pero llegará un año en que se cumplirá esa profecía. Pero hay que estar esperándola en el año que uno está viviendo.

Así que amados hermanos y amigos, adelante sirviendo a Cristo bien agarrados de Cristo y Su Palabra, esperando el cumplimiento de Su promesa.

Y les agradezco mucho esta cena material, en donde he estado con ustedes disfrutando; y aquí este asado, acá es que yo rompo siempre la dieta, y acá pues... no debo de estar comiendo carne roja; pero acá rompo la dieta con ustedes, y por estos días, pues como carne roja y disfruto con ustedes..... hermosos que ustedes me brindan a mi y a Miguel.

Bueno, que Dios les bendiga y les guarde.

“PALABRAS A LOS VALIENTES.”

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