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Muy buenos días, maestras de los Cahorritos del León de la tribu de Judá; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para saludarles y pedirle a Cristo Sus bendiciones sobre cada una de ustedes. Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre ustedes y les use grandemente en Su Obra en este Día Postrero. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Reciban también un saludo de Erica y también de América para los cachorritos del León de la tribu de Judá, y que Dios les ayude grandemente y les use grandemente en este Día Postrero con los niños, los cachorritos del León de la tribu de Judá; o sea, que los niños a los cuales ustedes ayudan no son cualquier niño o niña, sino que son hijos del León de la tribu de Judá, por eso son cachorritos del León de la tribu de Judá; y ustedes tienen los niños más importantes de este planeta Tierra para ayudarlos.

Hay muchas maestras en este planeta Tierra que le dan clases a los niños en las diferentes escuelas, pero ustedes tienen los mejores niños, porque son niños del Reino de los Cielos, niños de Dios, niños, hijos del León de la tribu de Judá, de nuestro amado Señor Jesucristo.

Y los niños tener unas maestras tan buenas como ustedes también es una bendición grande y privilegio grande para todos ellos.

Es realmente un privilegio darle clase a los niños de Dios, hijos de Dios, de este tiempo final.

El trabajo con los niños en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Obra de Cristo, en la Iglesia de Jesucristo, es un trabajo muy especial en el cual se ayuda a las madres; tanto al padre como a la madre, porque ellos tienen una responsabilidad delante de Dios de enseñar a sus niños en el camino de Dios; y ustedes han venido a ser una ayuda para los padres de los niños de este tiempo final; o sea, que le están dando una mano a nuestros padres con sus niños.

Y todos los padres, pues tienen esa responsabilidad como nos dice en la Escritura por ahí por Deuteronomio {Deuteronomio 4:9 - Editor}, donde dice: “Y enseñaras a tus hijos; no solamente a tus hijos, sino a los hijos de tus hijos enseñaras estos mandamientos”; o sea, “enseñaras la Palabra a tus hijos (¿para qué?) para que guarden los mandamientos de Dios, vivan conforme a la Palabra de Dios.” Esto mismo fue lo que Dios en el capítulo 18 del Génesis vio que haría Abraham con Sus hijos. Dice capítulo 18, versos 16 en adelante, dice:

Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos (o sea, con Elohím, con Gabriel y con Miguel iba Abraham, los cuales habían visitado a Abraham y habían comido con Abraham, se habían materializado para esta visita tan especial).

Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer (o sea, aquí va a traer el juicio divino sobre Sodoma y Gomorra. Pero por cuanto no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos los profetas. Amos ¿capítulo qué? Capítulo 3, verso 7. Por lo tanto iba a revelar a Su siervo Abraham, este profeta dispensacional lo que iba a hacer)...”

Cuando Dios va a traer un juicio sobre la raza humana para una edad, pues tiene un profeta de una edad; pero cuando va a traer un juicio grande sobre la humanidad, pues tiene un profeta dispensacional. Por eso cuando Dios reveló a esos profetas dispensacionales del juicio divino que iba a venir sobre la Tierra en esos tiempos, era tipo y figura del juicio divino que iba a revelar para el Día Postrero, y que iba a llevar a cabo en el Día Postrero, y lo tiene que revelar a un profeta dispensacional en el tiempo final.

Tiene que haber un profeta dispensacional porque sería este tiempo final como en los días ¿de quién? De Noé. ¿Y cómo los días de quién más? De Lot. En los de Noé hubo un profeta dispensacional, ¿cuál fue? Noé. Y en los días de Lot hubo un profeta dispensacional el cual fue Abraham. Y aquellos juicios (el juicio del diluvio y el juicio de fuego en Sodoma y Gomorra) son tipo y figura del juicio divino que caerá sobre la raza humana.

Y ahora, veamos:

Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,

habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?

Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.”

O sea, para que Dios cumpla lo que Dios ha prometido a Abraham, para Abraham y su descendencia, Dios dice: “Yo sé que Abraham...” o sea, que Dios sabía que Abraham iba a hacer así. “Yo sé que Abraham...” Y que bueno es cuando Dios dice que El sabe que nosotros vamos a hacer así: vamos a enseñar a nuestro hijos, a nuestra familia, a temer a Dios y a cumplir sus mandamientos; para que se cumpla la promesa de Dios en nosotros y en nuestros hijos, en toda nuestra familia.

Vea, enseñándoles el camino de Dios Abraham haría que ellos estuvieran caminando en el Camino de Dios, y que Dios cumpliera lo que El prometió a Abraham, para Abraham y para su descendencia.

Y lo que Dios ha prometido para nosotros y para nuestra familia y nuestros familiares cercanos y lejanos enseñándoles el Camino de Dios para nuestro tiempo y que guarden la Palabra de Dios, caminaremos nosotros y nuestros familiares en el Camino de Dios y Dios cumplirá lo que El ha prometido: la salvación para nuestros familiares también.

Ahora, enseñándole a nuestros niños el camino de Dios, Dios cumplirá la bendición que El ha prometido para nuestros niños. O sea, que en la labor, el trabajo, que se hace con los niños está llevándose a cabo una preparación para ellos, para que la bendición de Dios se cumpla en ellos y en sus padres; y ustedes tienen esa bendición de parte de Dios y privilegio de enseñar a nuestros niños de este tiempo final.

Es una bendición, es un privilegio y también una responsabilidad; porque no se le puede añadir ni quitar a la Palabra revelada para nuestro tiempo; por lo tanto tiene que ser de acuerdo a la Palabra que Dios ha dado para nuestro tiempo, y por consiguiente de acuerdo a toda la Biblia; no le pueden agregar ideas humanas sino que tiene que ser de acuerdo a la revelación divina, aunque se usen formas que son para niños, pero que la revelación divina esté ahí.

Se usan diferentes formas como animalitos, muñequitos, árboles, pues Jesús usaba todas estas cosas también: usó peces, usó también ovejas, usó también la planta de trigo, la de mostaza, y así por el estilo usó diferentes cosas de los peces, los animales, los árboles. También encontramos que Dios en la Biblia ha usado la paloma, el cordero, el león y así por el estilo. Porque en todo esto se refleja la Obra de Dios, son tipo y figura de las cosas reales del Programa Divino; pero son mostradas en forma simple, en simplicidad, con cosas que nosotros ya conocemos.

Cristo dijo: “Si yo te he enseñado (le dice a Nicodemo), si he hablado cosas terrenales y no las creéis o no las entendéis; cómo será si te hablo las cosas celestiales.”

Si Dios nos habla en términos celestiales todo esto, de cómo es que funciona allá en forma celestial, no entenderíamos mucho menos; pero El nos habla en forma sencilla para que podamos entender, las cuales son tipo y figura de las cosas celestiales.

Bueno, EL TRABAJO CON LOS NIÑOS EN LA IGLESIA DEL SEÑOR JESUCRISTO en la Obra de Jesucristo para nuestro tiempo es un trabajo muy especial, y Dios tiene personas muy especiales como ustedes en esa labor tan hermosa con los niños.

Que Dios les use grandemente en esta labor con los niños y que les prospere espiritualmente y materialmente también, y que bendiga a los niños que están asistiendo a estas clases de niños, y que añada más niños a cada maestra, para así ser enseñados en el Camino de Dios; y que bendiga también a los padres que están enviando a los niños y que ponga en el corazón de más padres enviar sus niños para que reciban la enseñanza de la Palabra de Dios en esa forma en que los niños la pueden entender. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y dejo nuevamente con ustedes a nuestro amigo y hermano Miguel Bermúdez Marín.

Que Dios les bendiga y les guarde a todas y a todos también.

EL TRABAJO DE LAS MAESTRAS CON LOS NIÑOS EN LA IGLESIA.”

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