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Muy buenos días, amados hermanos y amigos presentes, y los que están a través de Internet y otros medios de comunicación. Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y en esta ocasión nos hable directamente a nuestra alma y nos revele Su Palabra y nos llene de grandes bendiciones espirituales y de grande conocimiento de las cosas celestiales, y también nos use grandemente en Su Obra en este tiempo final, y también llene Dios de Su Espíritu Santo a todos los que están siendo bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo, en esta etapa de bautismos para todos los creyentes en nuestro amado Señor Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, en este entrelace dispensacional. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

En esta ocasión reciban un saludo de Erica mi esposa, y los cachorritos reciban un saludo también de América quien les ama grandemente, y que pronto espera estar acá; también Erica espera estar acá en este año para la fecha que le ha sido dada a conocer a ustedes o que Miguel les dará a conocer en el día de hoy; ya Miguel les dará a conocer luego; vamos a ver...

También disculpen que he salido un poquito tarde. En este viaje según las recomendaciones médicas —que están correctas— yo tenía que estar en Puerto Rico recuperándome, pero Dios me ha permitido estar acá con ustedes, y en este viaje pues... algunas veces siempre salgo un poquito tarde para cuando ya Miguel me presenta, pero en este viaje a causa de que estoy recuperándome quizás, he estado saliendo un poquito más tarde para hablarle a las congregaciones; pero no me gusta salir hasta que tenga todo listo, para darles todo lo que Cristo tiene para ustedes.

En esta ocasión vamos a leer en San Juan, capítulo 6, versos 39 en adelante, dice... o 38 en adelante... aun tendríamos que leer casi todo el capítulo pero... capítulo 6, verso 37 en adelante, dice:

Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.

Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?

Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

Porque está escrito en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.

No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre.

De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.

Yo soy el pan de vida.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Para esta ocasión nuestro tema es: “ENTRANDO EN CONTACTO CON LO SOBRENATURAL.”

Toda persona ha deseado entrar en contacto con lo sobrenatural, toda persona ha deseado entrar en contacto con cosas espirituales, las cuales pertenecen a otra u otras dimensiones.

Ahora, para poder entrar en contacto con lo sobrenatural, con Dios y todo lo que El hace, tenemos que comprender que hay siete dimensiones: luz, tiempo, materia (son las primeras tres), y la cuarta es la dimensión de las ondas, y la quinta es la dimensión que se llama el infierno, y la sexta es la dimensión que se llama el Paraíso, donde van los creyentes en Cristo cuando mueren físicamente aquí en la Tierra; a la quinta dimensión van los que no han recibido a Cristo como su Salvador y no han lavado sus pecados en la Sangre de Cristo. O sea, que la quinta dimensión es para los incrédulos y la sexta dimensión es para los creyentes en Jesucristo cuando terminan su vida terrenal. Y luego en la séptima dimensión - es la dimensión de Dios, ahí es donde Dios habita. La séptima dimensión entonces es Dios.

Y ahora, para comprender estos misterios sobrenaturales, tenemos que comprender que Dios desde la séptima dimensión para El obrar, tiene que todo bajar por la sexta dimensión y luego tener en la sexta dimensión Sus instrumentos, y luego de la sexta dimensión bajar a esta dimensión terrenal y tiene que tener Su Instrumento aquí en la Tierra.

Por eso cuando Dios fue a libertar al pueblo hebreo, Dios descendió. Pero miren, quien le apareció allí fue el Angel de Jehová, ¿por qué? Porque el Angel de Jehová es un Hombre de la sexta dimensión, es el Angel del Pacto, es el cuerpo teofánico de Dios; ese cuerpo que fue visto por profetas en algunas ocasiones y por personas como Manoa y su esposa (los cuales fueron los padres de Sansón); también Abraham lo vio en diferentes ocasiones, lo vio como Melquisedec, y luego lo vio hecho carne en esta dimensión cuando le apareció como Elohím el día antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, también vio a los arcángeles Gabriel y Miguel materializados, y entonces comieron con Abraham.

Ahora, para entrar en contacto con lo sobrenatural en otra dimensión y ver, ya la persona ahí necesita tener las dos conciencias juntas; y eso le corresponde al mensajero de cada edad o de cada dispensación: hacer contacto con lo sobrenatural en otra dimensión (la sexta dimensión), para obtener la revelación divina de la Palabra correspondiente al tiempo en que Dios lo ha enviado. Y luego que recibe esa revelación, luego que Dios le da esa revelación y le abre el entendimiento para comprender todo ese Programa, toda esa revelación divina, luego ese mensajero predica esa revelación divina que ha recibido de parte de Dios y comienza la gente a escuchar, y comienza así Dios a obrar con la gente, y ahí está lo sobrenatural de la séptima dimensión que pasó a la sexta dimensión, y de ahí lo capta el mensajero para esa etapa, le es dado en esa dimensión y luego lo predica en esta dimensión terrenal; lo sobrenatural pasa a esta dimensión terrenal bajo la predicación y ministerio de ese mensajero, de ese profeta mensajero enviado por Dios para esa edad o esa dispensación.

Y las personas que escuchan y reciben en sus almas, en sus corazones, esa Palabra revelada, están en contacto con lo sobrenatural, y reciben las bendiciones celestiales, Dios les abre el entendimiento y el corazón para poder entender lo que se está hablando; y lo que no entiende de momento lo entenderá después; como le dijo Jesús a Pedro y por consiguiente a todos los discípulos, y a todo creyente en Cristo.

No todas las cosas las entendemos a la misma vez, sino que vamos en una forma progresiva; como un niño cuando va a la escuela no lo entiende todo. Cuando un niño va a la escuela por primera vez, no sabe álgebra ni química —nada de eso—; pero sigue estudiando ese niño, va pasando por diferentes etapas, diferentes grados, y luego llega a una etapa en donde le enseñan álgebra y química, y entonces la aprende y luego ya sabe álgebra y química, porque ya ha crecido.

¿Saben ustedes que el Rvdo. William Branham cuando habla acerca de los hijos e hijas de Dios, nos muestra que los Siete Sellos, la revelación de los Siete Sellos, es álgebra para los hijos e hijas de Dios?

Ahora, ya eso es para hijos e hijas de Dios que han llegado a cierto nivel. Y de edad en edad han ido subiendo de nivel, han ido subiendo de grado. {El Hno. William tiene un inconveniente con su garganta y dice: “Disculpen, les dije que estaba recuperándome.” —Editor}. Y para la séptima edad Dios envió al Rvdo. William Branham como había enviado a otros mensajeros para cada edad.

Y ahora, por medio del Rvdo. William Branham Dios obró cosas grandes y maravillosas, y él estuvo explicándole a las personas de la séptima edad lo que el ángel que lo acompañaba le dijo, de cómo pescar (cuando le estuvo enseñando cómo pescar), y le estuvo mostrando cómo pescar en una visión, lo cual representaba las diferentes etapas en el ministerio del Rvdo. William Branham; y el ángel le dijo que le iba enseñar a pescar. Entonces le dijo: “Arregla tu línea de pescar, coloca la carnada bien en el anzuelo y luego tira la línea (o sea, tira el anzuelo con la carnada).” Y hay una forma de tirarla.

El siendo pescador tiró su linea y se fue bien lejos hasta que se desenrolló todo el hilo y cayó bien lejos en el lago; porque el ángel le dijo que tenía que pescar, y para pescar buenos peces tenía que pescar en lo profundo. Luego que tiró su linea, cayó correctamente y comenzó a bajar, y el ángel le dijo: “Muy bien (o sea, eso es una felicitación), bien hecho.”

Luego le dijo: “Ahora vas a darle un halón (o jalón) suave, y los pececitos pequeños van a seguir esa carnada. Luego ten la línea de pescar tenza para que la tengas lista para el próximo halón (o jalón) que será un poco más fuerte, para que así cuando los peces pequeños estén persiguiendo la carnada, los peces grandes al ver a los peces pequeños seguir algo, los peces grandes vendrán.”

Siempre los peces grandes quieren comerse los peces pequeños; por lo tanto, si no hay nada que están persiguiendo, si no hay una buena carnada, pues se los pueden comer a ellos.

Y ahora, el ángel le está enseñando al Rvdo. William Branham a pescar.

Y ahora vamos a ver lo que le dice en la página 12 y página 13 del libro de “Citas,” que contiene un extracto del mensaje: “Magazín de la Voz,” predicado en el año 1956. Dice:

Yo quería coger un pez grande y hermoso, y comencé a preparar mi línea y señuelo (o sea, carnada). Entonces de mi lado derecho, detrás de mí, vino la misma voz del ángel del Señor, quien me había hablado a mí desde que yo era un niño, diciendo, ‘Yo te enseñaré cómo pescar. Pero tú debes guardar silencio ‒ no digas nada acerca de ello.’ Yo contesté: ‘Yo lo haré.’ El dijo: ‘Asegura tu señuelo.’ Esto lo hice. Entonces él dijo: ‘Ahora, para coger esos pescados grandes, tienes que ir más allá hacia lo profundo del agua (recuerden que está en una visión y se encuentra en un lago).’ Yo me volteé y arrojé con toda mi fuerza y la línea se fue hacia su distancia plena. El dijo: ‘Eso está bien.’ Al hundirse el señuelo casi hasta el fondo del agua cristalina, él dijo; ‘Ahora primero dale un estirón lento (o sea, un halón o jalón lento) y adquiere la atención de los peces pequeños. Después dale un estirón rápido y estira el señuelo lejos de ellos (o sea, darle un estirón más rápido y que quede el anzuelo con la carnada lejos de ellos, lejos de los peces pequeños), y los peces grandes lo seguirán cuando miren a los peces pequeños seguirlo.”

Porque cuando uno retira luego la carnada que ya han visto los peces pequeños (la retira de ellos), los peces pequeños salen nadando detrás de la carnada, y cuando los peces grandes ven eso, entonces los peces grandes van a salir.

Y los peces grandes lo seguirán cuando miren a los peces pequeños perseguirlo (o sea, perseguir la carnada). Recuerda, guarda silencio (por eso siempre hay que guardar silencio en algunas cosas que tienen que ver con el ministerio y la forma de guianza de parte de Dios) y no digas nada acerca de ello a nadie. Para el tercer halón (o jalón como se dice acá) fija tu línea tirante (o sea, bien estirada, o sea, estar seguro que la línea esté estiradita); tú estás listo para la pesca (o sea, cuando ya la tiene estiradita y ya los peces grandes están siguiendo la carnada, ‘ya estás listo para pescar peces grandes.’).”

Ahora miren, aquí está pescando con una línea de pescar. Eso es muy importante.

Yo dije, ‘Yo entiendo.’ Todos los ministros comenzaron a venir alrededor de mí, diciendo: ‘Hermano Branham, nosotros sabemos que usted puede coger peces.’ Yo respondí, ‘Oh sí, yo sé cómo hacerlo.’ Entonces comencé a explicarles el modo exacto relatado a mí por el ángel del Señor (cosa que no se puede decir, cómo el ángel le está explicando y cuando él le dice: ‘De esto guarda silencio.’). Yo me excité tanto queriendo enseñarles a los ministros cómo pescar, que yo sacudí el anzuelo completamente fuera del agua, cogiendo un pescado como del tamaño del señuelo.”

Cuando ya estaba listo para pescar los peces grandes, el ángel le había dicho: “Guarda silencio.” Le dio un jalón tan fuerte que se salió fuera del agua el anzuelo y pescó, pero pescó un pescadito tan pequeño que era del tamaño de la carnada. La Tercera Etapa, vean ustedes, que era esa, ustedes pueden ver que fue la pesca.

Y ahora, tenía que ser para pescar peces grandes, cuando se habla de los peces grandes... vamos a San Juan, capítulo 21, verso 11, que fue la pesca milagrosa (después que ocurrió la resurrección de Cristo). Cristo le apareció a ellos y ellos no habían pescado nada toda esa noche; por lo tanto, esta pesca ocurre en la mañana. Veamos capítulo 21, para que tengan el cuadro claro, dice:

Simón Pedro les dijo: Voy a pescar (verso 3 en adelante). Ellos le dijeron (los otros discípulos): Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.

Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús (cuando ya estaba amaneciendo).

Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.

Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. (este discípulo al cual Jesús amaba es Juan *el Bautista*, que era hijo de Salomé o Shalomé, y Shalomé es hermana de la virgen María; por lo tanto, era sobrino de la virgen María y por consiguiente según la carne era primo hermano de Jesús; igualmente Jacobo o Santiago. Jacobo es también Santiago, el mismo nombre).

Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos (o sea, que no estaba tan lejos de la orilla de la costa).

Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan (y el que estaba allí era Jesús, o sea, que Jesús sabía cocinar, sabía asar pescado y sabía hacer panes al fuego también).

Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar.

Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.”

Esta pesca milagrosa de peces grandes, vean ustedes, peces grandes fue los que vio nuestro Hno. Branham en el lago, y de esos peces grandes era que él quería pescar; pero por causa de decirle a los demás ministros de la séptima edad de la Iglesia representada en la edad, en la iglesia de Laodicea, por darle a conocer todo lo que el ángel le había revelado de cómo pescar, no logró pescar de los peces grandes, solamente pescó un pescadito muy pequeño.

Y ahora, aquí tenemos una pesca de peces grandes. También en el libro o evangelio según San Mateo, capítulo 13, versos 47 al 50, tenemos ahí la forma en que se llevará a cabo una gran pesca, pero ya no de anzuelo sino con una red, como esta pesca milagrosa que fue llevada a cabo cuando Jesucristo resucitó. San Mateo, capítulo 13, verso 47 al 50, dice:

Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge toda clase de peces;

y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera (recogen lo bueno en canastas pero lo malo lo echan fuera, lo botan).

Así será al fin del siglo (aquí hay una promesa de una pesca con una red para el fin del siglo).”

Cuando Jesucristo resucitó hubo una pesca milagrosa donde no habían peces, y fue una pesca de peces grandes. Peces grandes representa escogidos de Dios. Pues recuerden que Cristo dijo a Sus discípulos en una ocasión, siendo ellos pescadores, les dijo: “Venid en pos de mí y Yo os haré pescadores de hombres.” Peces representa hombres que son pescados con la red del Evangelio, son colocados en el Reino de Dios.

Y ahora, vean ustedes el porqué durante el tiempo de las persecuciones por las cuales pasó la Iglesia de Jesucristo, en donde hubo una etapa en donde se escondían en cavernas llamadas las catacumbas, dibujaban peces que representaban a los cristianos, y aún más la era de piscis (vean ustedes, ha cubierto todos estos dos mil años que han transcurrido desde que Cristo nació hasta este tiempo final).

Ahora, tenemos aquí una profecía del mismo Jesucristo, que para el fin del siglo habrá una pesca, y esa será una pesca milagrosa de peces, de peces buenos, como los peces grandes que pescaron los discípulos cuando Jesucristo había resucitado (153). Peces representa - peces grandes representa los escogidos de Dios del fin del tiempo o fin del siglo siendo pescados y colocados en el Reino de Dios.

Y los únicos escogidos que hay para ser pescados en el tiempo final, son los escogidos del Día Postrero de la Iglesia de Jesucristo que serán colocados en la Iglesia de Jesucristo, en el Cuerpo Místico de Cristo, los últimos escogidos escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero; y luego que sean pescados esos grandes peces, viene la pesca para los escogidos del pueblo hebreo que son 144 mil hebreos, 12 mil de cada tribu.

Así que tenemos en esa pesca milagrosa correspondiente al fin del siglo, tenemos dos grupos de escogidos para ser pescados en el tiempo final; mientras tanto son peces, pero cuando son tomados en la Red del Evangelio ya son pescados, ya fueron pescados.

De esto era que se trataba esa Tercera Etapa que el ángel le mostraba al Hno. Branham para ser llevada a cabo. Pero solamente bajo el ministerio de nuestro Hno. Branham, Dios dio la muestra de la Tercera Etapa, de lo que será esa Tercera Etapa más adelante, y qué será para la Novia, para las vírgenes fatuas, para el mundo también, para los perdidos, y también va a alcanzar a los 144 mil hebreos.

Y ahora, ¿por qué el mundo y las vírgenes fatuas? Bueno, y no hay ahí en esa pesca milagrosa, no solamente los peces buenos, sino aquí cuando Jesús habla para el fin del siglo dice que lo bueno echan en canastas, en cestas, y lo malo echan fuera. Ahora veamos lo que a continuación dice:

Y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los buenos,

y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

A los malos los echarán en el horno de fuego, en la gran tribulación, que será el día ardiente como un horno, en donde serán quemados por el fuego atómico; pero los buenos peces los echan en cestas, en canastas, son colocados en el Reino de Dios.

Y ahora, son colocados los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo, son colocados en la Casa de Dios para recibir toda la revelación divina del Día Postrero, recibir así la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y ahora vean que para esta pesca milagrosa correspondiente al fin del siglo, Cristo dice: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles...”

¿Quiénes estarán a cargo de esa pesca milagrosa? Los ángeles.

Por lo tanto, desde otra dimensión habrá ángeles y esos serán los arcángeles Gabriel y Miguel; y en esta dimensión la manifestación de los ángeles del Hijo del Hombre serán los ministerios de los Dos Olivos, los ministerios de Moisés y Elías, que son los ministerios con los cuales son llamados con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino todos los escogidos de Dios, todos los peces buenos de entre los gentiles, para ser colocados en el Reino de Dios, ser colocados en el Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de la Piedra Angular, y luego ser llamados los escogidos de Dios del pueblo hebreo que son 144 mil hebreos. Esos ministerios de los Dos Olivos son los que tienen que ver con esa pesca milagrosa del Día Postrero.

Siendo que Dios le hablaba a nuestro Hno. Branham acerca de la Tercera Etapa y le iba a enseñar cómo pescar peces grandes, él también siendo que esa Tercera Etapa siendo manifestada en toda su plenitud pescará, recogerá, todos los peces buenos, peces grandes, hijos e hijas de Dios, los escogidos de Dios del Día Postrero de entre los gentiles y también de en medio del pueblo hebreo, siendo que esa etapa corresponde al tiempo final; en algunas ocasiones o en muchas ocasiones nuestro amado Hno. Branham pensó que a través de él Dios llevaría a cabo todo este recogimiento de los escogidos del pueblo hebreo y también los escogidos del Día Postrero del Cuerpo Místico de Cristo. Y por eso él trató de ir y ya estaba en Egipto e iba a pasar a la tierra de Israel en una ocasión, para ir a predicar a los hebreos, esperando que Dios cumpliera lo que El ha prometido, y ellos recibieran a Cristo; pues él pensaba que siendo que en él estaba el ministerio de Elías en su cuarta manifestación, y siendo que Cristo en Espíritu Santo estaba manifestado en él, a través de él Dios llevaría a cabo el llamamiento para esos 144 mil hebreos. Pero es para la manifestación del ministerio de Elías en su quinta manifestación, y la manifestación de Moisés en su segunda manifestación, y la manifestación del ministerio de Jesús en Su Segunda manifestación.

Por eso antes de tomar el vuelo aéreo (el avión que lo llevaría a Jerusalén), estando en el mismo aeropuerto, el ángel le dijo: “No lo hagas, no es el tiempo, no es el tiempo, no es la hora y tiene que ser de acuerdo a la Escritura (o sea, los Dos Olivos).”

Y él fue al mostrador de la linea aérea, y le dijo: “Quiero viajar hacia cierto lugar.” Pero le dicen: “Pero su boleto dice ‘Jerusalén’, o sea, su boleto es para Israel. De Egipto a Israel.” — “Pero quiero cambiar, quiero ir para otro lugar.” Y le hicieron el cambio. El ángel le dijo que no fuera. O sea, que esa etapa para pescar esos peces grandes, 144 mil hebreos del pueblo hebreo, todavía no era para esa etapa, para ese momento. Y él no fue allá. Pero él dijo que algún día... dice: “Algún día Dios enviará un profeta allá, y entonces si sucederá.”

Y ahora, vean ustedes, eso corresponde para el ministerio del Día Postrero que es el ministerio de Moisés, de Elías y de Jesús; esos tres grandes ministerios estarán siendo operados por el Espíritu Santo que es el único que tiene ministerios.

Y ahora, siendo que los ministerios de Moisés y Elías para ser manifestados en la Tierra, están representados en el Cielo en los arcángeles Gabriel y Miguel, en el Cielo los Dos Olivos son Gabriel y Miguel, en la Tierra los Dos Olivos son los ministerios de Moisés y Elías siendo manifestados por el Espíritu Santo en el Día Postrero.

Y por cuanto Dios no tiene dos profetas en la Tierra para una edad o para una dispensación a la misma vez, entonces si tiene dos ministerios o tres ministerios mayores para ser manifestados aquí en la Tierra en medio de Su pueblo, entonces los estará manifestando en la misma persona, en el mismo hombre estará manifestando esos ministerios; en el que manifieste el ministerio de Elías por quinta vez manifestará el ministerio de Moisés por segunda vez y el ministerio de Jesús por Segunda vez. Porque el que tiene ministerios es el Espíritu Santo y El puede manifestar uno, dos o tres ministerios o más ministerios en una misma persona; puede venir un profeta y tiene que ser un profeta, y puede venir un profeta con una doble porción ministerial como vino el profeta Eliseo.

Y ahora, vendrá uno con una triple manifestación, una triple manifestación ministerial. Y con esa manifestación triple ministerial Dios llamará y juntará a todos Sus escogidos correspondientes al fin del tiempo; para el fin del siglo tenemos esa promesa.

Y por cuanto estos ministerios en el Cielo son los ministerios en el Cielo de Gabriel, de Miguel y de Jesús, ellos estarán respaldando esos ministerios; o sea, que habrá una manifestación de Gabriel, de Miguel y de Jesús en la Tierra; y eso será lo sobrenatural siendo manifestado en el Día Postrero con los tres grandes Personajes que están prometidos para ser manifestados en la Tierra. Como fue el día antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra en donde vino Elohím, Gabriel y Miguel en cuerpos visibles y cuerpos que podían comer, porque Elohím creó un cuerpo del polvo de la Tierra para Gabriel, el arcángel, creó otro para el arcángel Miguel y otro para Sí mismo, y aparecieron como hombres de aquí de la Tierra, comieron con Abraham, hablaron con Abraham; pero Abraham los reconoció, Abraham reconoció a Elohím y reconoció a los otros dos que Le acompañaban: Gabriel y Miguel.

La simiente de Abraham reconoció a Elohím cuando se hizo carne y estuvo en medio de los hebreos con el nombre de Jesús. Y la simiente de Abraham que son los hijos e hijas de Dios, la Simiente Celestial de Abraham que son los escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero y luego la simiente terrenal de Abraham para el Día Postrero representados en 144 mil escogidos, reconocerán esa manifestación, reconocerán a Elohím, Gabriel y Miguel en la manifestación del Día Postrero, reconocerán estos ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús siendo manifestados en el Día Postrero, y dirán: “Esto es lo que nosotros estábamos esperando.”

Y ahora vean ustedes el porqué Jesús dijo que la Venida del Hijo del Hombre sería como en los días ¿de quién? De Lot. Y en los días de Lot, pues apareció Elohím con Gabriel y Miguel en forma de hombres, en cuerpos como los hombres de la Tierra, y podían comer. Para ese tiempo hubo en la Tierra un mensajero dispensacional el cual fue Abraham, el padre de la fe. Y era un tiempo de entrelace también; por lo tanto, había llegado el fin para Sodoma y Gomorra, tipo y figura del fin del reino de los gentiles para el fin del tiempo.

Para este tiempo los ministerios de Jesús, de Gabriel y de Miguel, estarán manifestados en la Tierra, y esos serán los ministerios que llevarán a cabo la gran pesca milagrosa, y eso será lo sobrenatural.

Pero vean ustedes, a través de la historia Bíblica lo sobrenatural ha sido manifestado en esta dimensión terrenal a través de lo natural, a través de profetas, hombres comunes y corrientes, pero que han tenido las dos conciencias juntas, ellos pueden ver en otra dimensión, pueden oír y pueden recibir esa Palabra revelada de Dios y traerla a los seres humanos acá, y venir ungidos por Dios para esa visión; y así estarán manifestados esos ministerios que el Espíritu Santo da para bien de Su pueblo.

Y AHORA, PARA PODER ESTAR EN CONTACTO CON LO SOBRENATURAL TENEMOS QUE ENTENDER QUE LO SOBRENATURAL SE MANIFIESTA A TRAVES DE LO NATURAL, Y LAS OBRAS SOBRENATURALES SON VISTAS SIENDO HECHAS A TRAVES DE LO NATURAL, A TRAVES DE UN HOMBRE COMUN Y CORRIENTE.

Vean ustedes a Jesús, todas las personas veían que Jesús hacía milagros, echaba fuera demonios, sanaba a los paralíticos, resucitaba a los muertos, y decían que Jesús estaba haciendo esos milagros. Pero cuando Jesús explica bien el misterio, El dice: “Yo no hago nada de mí mismo, sino que como Yo veo al Padre obrar, así es como Yo obro; y como Yo escucho al Padre hablar, así es como Yo les hablo a ustedes.” Era lo sobrenatural perteneciente a otra dimensión siendo traído a esta dimensión terrenal a través de un hombre con un cuerpo humano pero perfecto, un cuerpo humano que vino por creación divina.

Lo sobrenatural se manifiesta, se expresa, a través de lo natural que nosotros podemos ver y escuchar; porque lo sobrenatural en una dimensión sobrenatural o en otra dimensión (la sexta dimensión o séptima dimensión) los seres humanos no la pueden ver, ni pueden escuchar, todas esas cosas y esos arcángeles, y no pueden escuchar la Voz de Dios en otra dimensión; pero se hace realidad aquí en la Tierra, se manifiesta aquí en la Tierra por medio de profetas que son ángeles ministradores enviados de Dios a los herederos de salvación, conforme a como nos explica San Pablo en Hebreos, capítulo 1, verso 14. “Porque Dios hace a Sus ángeles espíritu y a Sus ministros llama de fuego {Hebreos, capítulo 1, verso 7}.”

Y ahora, esos ángeles ministradores aparecen en algunas ocasiones en llamas de fuego, porque Dios hace a Sus ministros (esos ángeles ministradores) llama de fuego, y hace a Sus ángeles espíritus.

Y ahora, en la Tierra, pues tienen que tener un instrumento de carne a través del cual obrar, tienen que tener un instrumento de carne al cual revelarle estos misterios de Dios, darle esta Palabra para el pueblo.

Miren, ya que el Rvdo. William Branham dio a conocer mucho acerca del ángel que lo acompañaba. Así como Jesús luego dijo: “Yo no hago nada de mí mismo, sino lo que Yo veo al Padre hacer es lo que Yo hago; y lo que Yo escucho al Padre hablar, eso es lo que Yo les hablo a ustedes.”

Y ahora, siendo que la Palabra que Jesús hablaba era la Palabra del Padre, nosotros necesitamos ver que esa Palabra del Padre siendo dada al pueblo, llevaba a cabo lo que estaba prometido para aquel tiempo: a los pobres era anunciado, predicado, el Evangelio; los ciegos veían, Dios les daba la vista; los cojos andaban, recibían sanidad para poder caminar, y así por el estilo.

Veamos... vamos a ver el capítulo 12, verso 48 al 49, dice:

El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.

Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.”

Así que lo que Jesús hablaba no era la palabra de un hombre, sino la Palabra de Dios, era la Voz del Cielo. Y Dios hablando desde el Cielo, eso es la Trompeta de Dios, es la Voz de Dios representada en una Trompeta.

Y ahora, continuemos viendo más lugares donde nos habla Jesús acerca de lo que El habló, para que veamos que lo que El habló no es humano, no es de la Tierra sino del Cielo, y no todos escuchaban Su Voz, ¿por qué? Porque no todos escuchaban la Voz de Dios. Así fue en el tiempo de Moisés: no todos escucharon la Voz de Dios, la mayoría fue rebelde a lo que Dios habló a Moisés y Moisés le habló al pueblo. Pero en el capítulo 10, verso 3, dice:

...A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.”

¿Quiénes son los que oyen la Voz del Buen Pastor, de Cristo? Sus ovejas, las ovejas que el Padre Celestial le ha dado, que son las personas que tienen sus nombres escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero. Luego también en el verso 16 de este capítulo 10 de San Juan, dice:

También tengo otras ovejas que no son de este redil (o sea, no son del pueblo hebreo); aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

¿Y cómo escucharían la Voz de Cristo si El murió, resucitó y ascendió al Cielo? Pues Cristo en Espíritu Santo que es el Angel del Pacto, ha estado en la Tierra velado y revelado en el ángel mensajero de cada edad, hablando a ese mensajero, y luego ese mensajero hablando ungido con el Espíritu Santo, hablando a la humanidad, y entonces los que son de Dios han escuchado la Voz de Dios en cada edad y han sido recogidos y colocados en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Así es como Cristo ha estado llamando y juntando a Sus ovejas de edad en edad. Así es como ha estado lo sobrenatural manifestado en la Tierra, y así es como los que han escuchado la Voz del mensajero de su tiempo han estado en contacto, han entrado en contacto, con lo sobrenatural, para recibir a Cristo como su Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo, ser bautizados en Su Nombre y recibir el Espíritu Santo, y así nacer de nuevo y entrar a una nueva dimensión (la sexta dimensión); o sea, al nacer de nuevo obtienen un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, y así ya están en contacto - ese cuerpo teofánico de la persona está en contacto con la sexta dimensión; y por consiguiente siguen escuchando la Voz de Cristo a través del mensajero de su edad, el cual también tiene un cuerpo teofánico de la sexta dimensión en el cual capta toda esa revelación divina.

Y los que escuchan la Voz de Dios por medio del mensajero de cada tiempo, están escuchando la Voz del Cielo, la Voz de Dios, y están en contacto con lo sobrenatural y están en contacto con otra dimensión celestial.

Y ahora, lo celestial es velado y revelado en lo humano aquí en la Tierra, de otra forma nunca podríamos oír y entender a Dios hablando, si no lo hace en esa manera. Por eso Dios dijo a Moisés y Moisés le dijo al pueblo en Deuteronomio, capítulo 18, verso 15 al 19:

“Profeta como yo os levantará el Señor vuestro Dios, a él oiréis.”

¿A quién dice el Profeta Moisés y Dios le dijo al Profeta Moisés que hay que oír? Al Profeta que Dios envía. ¿Y por qué, no hay muchos predicadores y muchos líderes religiosos que también nos leen la Biblia y nos hablan acerca de la Biblia y nos consuelan con las palabras de la Biblia? Siempre hubo y hay en nuestro tiempo diferentes predicadores, diferentes ministros, que predican acerca de la Biblia. Pero vamos a ver cuál es la diferencia entre todos los predicadores y el profeta enviado de Dios para cierto tiempo. Y ése mismo... pues Moisés dice: “A él oiréis.”

Cuando Dios envía un profeta para una edad o para una dispensación, a ese profeta es al que el pueblo tiene que escuchar, aun los demás predicadores están llamados a escuchar ese profeta.

Pero podrán decir todos los demás predicadores: “Pero es que nosotros hemos estado en el seminario o en el instituto bíblico y hemos estudiado, y nos hemos graduado en teología y tenemos doctorados en divinidad, doctorados en teología; nosotros hemos ido al seminario y hemos aprendido ¡Cómo vamos a estar escuchando a un hombre si ya hemos escuchado los grandes teólogos!.” El mensaje, la revelación o la enseñanza que han obtenido, la han obtenido de acuerdo a lo que le han enseñado en los seminarios; por lo tanto su mensaje vino ¿de dónde? Del seminario, han sido formados en seminarios. Pero cuando Dios envía un profeta, ese ha sido enviado del Cielo y Su enseñanza la recibe del Cielo.

Y ahora vamos a ver más claramente la diferencia de un predicador común y corriente que ha obtenido su conocimiento en un seminario o en un instituto, a un profeta que lo ha recibido del Cielo directamente. Dice en el mismo capítulo 18, verso 18 al 19 de Deuteronomio:

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú (o sea, Dios le dice: ‘profeta les levantaré de en medio de tus hermanos como tu,’ o sea, como Moisés); y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.”

Y ahora, ¿dónde es que Dios coloca Sus Palabras? ¿En las personas que han ido a estudiar a un seminario o a un instituto religioso para obtener una buena preparación y ser ministros? ¿O a los profetas que Dios envía a la Tierra con las dos conciencias juntas, y en donde coloca un espíritu de profeta, un espíritu ministrador que es un ángel ministrador (porque un ángel es un mensajero)?

Y ahora Dios envía a Su Iglesia ángeles ministradores a los herederos de salvación (ángeles ministradores). Hemos tenido siete ángeles ministradores: los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia.

¿Y Dios enviará algún otro ángel mensajero a Su Iglesia? Pues la pesca milagrosa de los peces grandes no se llevó a cabo bajo el ministerio del séptimo ángel mensajero, pero él vio (cuando fue subido a otra dimensión más alta), le fue mostrado lo que será esa pesca milagrosa; pero le fue mostrada esa pesca milagrosa en otra forma, cuando le fue mostrada una carpa grande en donde la Columna de Fuego que lo acompañaba a él (al Rvdo. William Branham) se fue de él y se fue a un cuartito pequeño de madera y estaba hablándole a uno más arriba de él (o sea, que estaba hablándole a uno que estaba más arriba del Rvdo. William Branham).

Ahora, tenemos a San Pablo en la primera edad, pero más arriba de San Pablo estaba Ireneo, más arriba de Iréneo estaba el otro mensajero y así por el estilo; y más arriba del séptimo ángel mensajero, más arriba del cuarto Elías solamente está el quinto Elías, el segundo Moisés; o sea, el ministerio de Elías por quinta vez, el ministerio de Moisés por segunda vez y el ministerio de Jesús por segunda vez; y eso está más arriba, porque está en la Edad de la Piedra Angular que está más arriba que la séptima edad de la Iglesia y está más arriba de esa brecha que hay entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular.

Y es ahí en la Edad de la Piedra Angular donde la pesca milagrosa de los peces grandes tiene que ser cumplida; porque no puede ser caminando hacia más abajo de las edades, sino que Dios va hacia arriba; quién va hacia abajo es el reino de los gentiles que comenzó con la cabeza de oro en el tiempo de Nabucodonosor y ya en este tiempo se encuentra en los pies de hierro y de barro cocido; en la etapa en que la Piedra no cortada de manos que es la Segunda Venida de Cristo herirá a la imagen, el reino de los gentiles que estaba en los pies de hierro y de barro cocido y que estará en la etapa del reino del anticristo, y los desmenuzará con la gran tribulación que vendrá, donde caerán los juicios divinos; el reino de los gentiles, el reino del anticristo, será quitado y será establecido el Glorioso Reino Milenial de nuestro amado Señor Jesucristo.

Por eso cuando regresemos de la Cena de las Bodas del Cordero regresaremos a la Tierra para comenzar aquí el Glorioso Reino Milenial de Cristo con nuestro amado Señor Jesucristo, en donde todos tendremos la posición más alta que una persona pueda tener, y esa es la de ser Reyes y Sacerdotes y Jueces con nuestro amado Señor Jesucristo en Su Reino.

Quizás en el reino de los gentiles usted no tenga una posición alta, pero en el Reino de Jesucristo ustedes tienen las posiciones más altas que hay en ese Reino; y ese es un Reino eterno, por mil años y después por toda la eternidad.

Y ahora, vean ustedes que lo importante es: no es lo que es usted humanamente, porque eso es temporal, sino lo que es usted con Cristo, lo que es usted en el Reino de Jesucristo, no lo que es usted en el reino de los gentiles, no lo que es usted en el reino de este mundo, sino lo que es usted en el Reino de Jesucristo. Lo que es usted en el Cuerpo Místico de Cristo es lo importante, porque eso es para toda la eternidad, esa es la posición que no la perderá usted después que usted la tenga y ya usted haya sido adoptado. Mientras no haya sido adoptada la persona todavía está en etapas difíciles; pero cuado ya haya sido adoptada la persona, ya de ahí en adelante no hay ningún problema para la persona.

Por lo tanto, ¿la meta es llegar a qué? A la Adopción que es la transformación de nuestro cuerpo. Y para eso necesitamos lo sobrenatural siendo manifestado aquí en esta dimensión terrenal; y eso es en la misma forma en que ha sido manifestado de edad en edad lo sobrenatural a través del mensajero de cada edad, en donde Cristo, el Angel del Pacto, en Espíritu Santo ha estado obrando y ha estado hablando por medio del mensajero de cada edad y cumpliendo así Su Programa correspondiente a cada edad.

Ahora, hemos visto la diferencia que hay entre un ministro o predicador que habla acerca de la Biblia, que predica acerca de la Biblia, y un profeta de Dios enviado para una edad o una dispensación: ese profeta es un hombre con un espíritu teofánico de la sexta dimensión, un espíritu de profeta; porque Dios es el Dios de los espíritus de los profetas, y esos espíritus de los profetas son cuerpos teofánicos de la sexta dimensión, cuerpos angelicales; en palabras más claras: hombres de la sexta dimensión, llamados ángeles en esos cuerpos, pero cuando están manifestados en carne humana aquí en la Tierra, esos hombres son profetas, mensajeros de Dios, para ministrar la Palabra de Dios a los herederos de salvación. Y por eso el Cielo completo respalda a esos mensajeros de edad en edad.

Y ahora podemos ver el porqué lo sobrenatural se ha manifestado en diferentes edades y dispensaciones; aunque las personas que vivieron en esos tiempos —en su mayoría— no pudieron comprender y recibir esa visitación celestial. Pero los que han sido de Dios en cada edad y en cada dispensación han escuchado la Voz de Dios y han visto lo sobrenatural manifestado por medio de mensajeros que Dios ha colocado en este planeta Tierra; y cuando los han reconocido y han reconocido que lo sobrenatural está manifestado en ellos, y que las obras que son hechas por ellos son obras sobrenaturales que ningún hombre puede hacer, como le dijo Nicodemo a Jesús: “Nosotros sabemos que Tu eres enviado por Dios, porque ningún hombre puede hacer las cosas, las obras, que Tu haces si Dios no está con él.” Y así ha sido para cada mensajero que Dios ha enviado en cada tiempo.

Ningún hombre puede hacer lo que han hecho esos mensajeros de cada edad o de cada dispensación desde el Génesis hasta este tiempo final. Si Dios no era con esos mensajeros, nada podían hacer; estaban ungidos por Dios, por lo sobrenatural, y fueron obras sobrenaturales las que fueron hechas a través de hombres que vivieron en esta Tierra.

Por ejemplo: ¿quién podía libertar al pueblo hebreo de la esclavitud allá en Egipto, quién los podía libertar de Egipto y del faraón? Nadie podía libertarlos del faraón. Pero lo sobrenatural se manifestó por medio de Moisés y los libertó, fue en lo sobrenatural, fue Dios el que obró; todas las personas veían a Moisés, pero en Moisés estaba lo sobrenatural; la Columna de Fuego, el Angel de Jehová, estaba en Moisés velado y revelado, y Moisés era la Palabra para el pueblo y era la luz para el pueblo, la luz para aquella hora.

Por lo tanto, toda persona que iba a ser libertada tenía que hacer contacto con lo sobrenatural que estaba en Moisés, tenía que escuchar la Voz de Dios por medio de Moisés y hacer conforme a como Moisés les enseñaba, porque Moisés no estaba enseñando de sí mismo las cosas, sino como Dios le mostraba a él.

Por lo tanto era el Angel de Jehová, el Angel del Pacto, el que llevaba a cabo las obras a través del Profeta Moisés, era lo sobrenatural; era desde otra dimensión que todo era llevado a cabo, pero manifestado en esta dimensión a través de un hombre.

Y ahora, veamos cómo lo sobrenatural obraba, cómo venían visiones al Rvdo. William Branham y cómo el Rvdo. William Branham oraba por los enfermos y los enfermos se sanaban, y cómo él discernía los pensamientos del corazón de las personas. Continuemos leyendo esta visión; ya leímos la etapa de cómo pescar; y ahora continuemos... aquí vamos a leer lo último que habíamos leído, dice:

Entonces comencé a explicarle el modo exacto relatado a mí por el Angel del Señor. Yo me excité tanto queriendo enseñarle a los ministros cómo pescar, que yo sacudí (o sea, ‘jalé.’) el anzuelo completamente fuera del agua, cogiendo (o sea, pescando) un pescado como del tamaño del anzuelo. Parecía ser como que el cuero (o sea, la piel) del pescado estaba extendido tirantemente sobre el anzuelo (o sea, como que si la piel del pescado se había enrollado en el anzuelo). Pensé cómo habría de quitarlo . El Angel del Señor anduvo detrás de mí, a mi lado derecho y vino directamente al frente de mí —el mismo que he visto— un hombre alto, fuerte, del tamaño de un hombre de 200 libras, brazos grandes, vestido en túnica blanca, descalzo, cabello obscuro (y en otro mensaje dice que es un hombre que representa como 30 años, un hombre joven. Dice:). Me miró (o sea, es un hombre —digamos—, un hombre con el color de su piel como piel canela, tipo mexicano) me miró directamente en la cara y dijo: ‘Lo que te dije que no hicieras, hiciste.’ Yo pensé ‘esto es el fin de mí ahora,’ El dijo: ‘La primera vez que yo te dije que le dieras un estirón lento y que guardaras silencio acerca de ello, era cuando ellos ponían sus manos en las tuyas...”

Fue que la primera etapa o estirón era, representaba allí —cuando estaba pescando—, lo que representaba era cuando Dios le dio la señal en la mano, que las personas colocaban sobre la mano del Hno. Branham sus manos, y así en su mano había una señal, que si la persona tenía cierta enfermedad, se le hinchaba la mano, y por ciertas vibraciones y algunas cosas el Hno. Branham sabía qué enfermedad tenía la persona. Y algunas veces detectaba enfermedades que la persona todavía no tenía, pero que las iba a tener más adelante. Y esa fue esa primera señal o primera etapa. ¿Ven? Y el ángel le dijo: “No digas nada de esto (o sea, es una señal para que tu conozcas y le digas a las personas la enfermedad que tienen y entonces ores por la persona).

Pero vean, dice: “Tu segundo halón cuando yo te dije que...”

Pero el Hno. Branham mostró esa señal en público, cómo la mano se le hinchaba cuando ponían la mano sobre él (y las personas tenían enfermedades) y también en privado, en familias y eso, también les mostró cómo funcionaba esa señal. Y luego vinieron personas imitando con señales en sus manos, o en su mano derecha o en su mano izquierda y cosas así, imitando lo que hacía el Hno. Branham; como Janes y Jambres imitaron a Moisés allá en Egipto.

Moisés habló plagas a existencia y vinieron Janes y Jambres e hicieron lo mismo; Moisés había tirado la vara en el piso y se convirtió en una serpiente, y vinieron Janes y Jambres y tiraron sus varas y se convirtieron en serpientes también; pero la de Moisés se las tragó. Y cuando la de Moisés - luego Moisés la toma y se convierte en una vara, ¿cómo estarían Janes y Jambres? “Moisés, ¿y mi vara?...” {Aquí hubo un corte de luz - Editor}.

Eran visiones para conocer los secretos del corazón de la gente. ¿Ven? Vemos lo sobrenatural obrando y mostrándole a un hombre, a un profeta todas las cosas; y ese profeta hacía conforme a cómo le mostraba el ángel y cómo funcionaba. Dice, vamos a comenzar aquí para —ya vino la luz— para que todos escuchen.

La primera vez que yo te dije que le dieras un estirón lento y que guardaras silencio acerca de ello, era cuando ellos ponían sus manos en las tuyas. Tu segundo halón cuando yo te dije que sacudieras (o ‘jalaras.’) más rápido y que guardaras silencio acerca de ello (o sea, que halara más rápido la linea y así la carnada se movería más retirada de los peces pequeños, y entonces los peces grandes verían y vendrían) era cuando yo te daba las visiones para que supieras los secretos de los corazones de las gentes.”

Ahora miren quién le daba las visiones: el ángel que lo acompañaba.

... y mientras tu predecías lo que yo te decía yo hacía exactamente lo que te decía que hicieras.”¡Era el ángel el que obraba los milagro! Pero estaba usando un hombre y manifestando a través de ese hombre y manifestándose a través de ese hombre.

En lugar de guardarte silencio acerca de estas cosas, te subiste en la plataforma e hiciste un espectáculo público de estos dones Divinos. Mira lo que has causado: una muchedumbre de personificaciones carnales.’ Yo comencé a llorar verdaderamente fuerte, yo dije: ‘Siento mucho, Señor, que hice eso.’ La linea estaba apilada todo alrededor de mies pies. Yo tenía el señuelo en mi mano y mientras yo lloraba, comencé a recoger la línea pasandola por los dientes tratando de enderezarla (o sea, de desenredarla). Entonces El me miró con firmeza y dijo: ‘No dejes que se te enrede tu línea en esta clase de tiempos.’ Yo dije: ‘Yo trataré de que no se me enrede jamás, buen Señor.’ Entonces parecía que me iba hacia otra dimensión todavía más alta. La línea de pescar que tenía en mi mano se tornó en un (dice en una correa la traducción, pero es en un cordón o gabete de zapato de niño)... en un gabete o cordón de zapato como de media pulgada en diámetro. Yo estaba deteniendo un zapato de niño, con ojetes como de un octavo de pulgada en diámetro. Yo estaba tratando de poner este gabete (o cordón) de media pulgada por el ojete de un octavo de pulgada y yo había quebrado el cordón (o el gabete) en muchos hilos. El ángel del Señor estaba todavía parado en frente de mí y él preguntó firmemente, pero amorosamente, ‘¿Qué es lo que tratas de hacer?’ Yo respondí. ‘Estoy tratando de abrochar este zapato.’ El dijo: ‘estás usando la punta incorrecta de la correa (o sea, del gabete).’ Yo miré abajo a la otra orilla de la correa (o del gabete) y me fijé que estaba reducida y atada con una punta de metal que fácilmente entraría en el ojete.

Yo dije: ‘Oh, siento mucho, Señor, yo no me había fijado que estaba usando la orilla incorrecta.’ El dijo: ‘No puedes enseñar a niños cosas sobrenaturales sin causar comparaciones carnales.’ Entonces sentí que me iba a otra dimensión todavía más alta. Y estaba parado en el aire en una carpa grandiosa que jamás he visto en mi vida. Yo estaba sobre la gente con la plataforma abajo de mí.”

O sea, que él fue a una carpa y no era su carpa, ya estaba establecida y estaban ya aconteciendo cosas ahí. Cuando él regrese en la resurrección él verá y va a estar también en ese lugar, porque van a estar todos los escogidos de Dios en ese tiempo bajo esa manifestación plena que Dios estará llevando a cabo bajo el ministerio correspondiente al Día Postrero, bajo el ministerio correspondiente a la gran pesca milagrosa del Día Postrero que será el Ministerio de los ángeles del Hijo del Hombre; será el ministerio del Hijo del Hombre con Sus ángeles, será el ministerio de Moisés, de Elías y de Jesús siendo manifestados en el Día Postrero.

¿Pero habrá algún otro Angel Mensajero que Dios haya prometido enviar a Su pueblo, a Su Iglesia, en el tiempo final en el Día Postrero? Pues ya ha enviado siete ángeles mensajeros a Su Iglesia. En Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, dice:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Ese es el único Angel Mensajero que Cristo tendrá para manifestarse en Espíritu Santo en el Día Postrero y operar los ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús, para que así estas grandes promesas del Día Postrero sean llevadas a cabo, sean recogidos los escogidos del Día Postrero; y sean recogidos no solamente los escogidos de entre los gentiles, sino los escogidos del pueblo hebreo también, y eso será la pesca milagrosa del Día Postrero.

Y ahora, por eso para este tiempo final, el cual conforme al calendario gregoriano que se usa entre los gentiles, en muchos países gentiles estamos en el año 2000 que es el último año del siglo, y es también el último año del sexto milenio y por consiguiente es un año muy importante, aunque el calendario gregoriano tiene 365 días al año y el año profético tiene 360 días; pero vean ustedes, unas cosas pueden ser cumplidas conforme al calendario gregoriano y otras cosas conforme al calendario profético. Ahora, todo depende cómo lo determinó Dios.

Ahora, para el fin del siglo Cristo dijo: “Enviará Sus ángeles.” ¿Para qué? Para sacar la red llena de peces, colocar lo bueno en cestas, o sea, en canastas, y lo malo echarlo fuera, echarlo en el horno de fuego que es la gran tribulación donde el fuego atómico y el fuego volcánico quemará a los malos.

También en la parábola del trigo y de la cizaña Cristo dice que envía a Sus ángeles ¿para qué tiempo? Para el fin del siglo. Por lo tanto la labor que Dios hará en el tiempo final o fin del siglo, que será una labor sobrenatural, será por medio de esta manifestación de los ángeles del Hijo del Hombre. Por eso en Mateo 24, verso 31, dice:

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos.”

Esa Gran Voz de Trompeta es la Voz de Dios, la Voz de Dios hablándonos. ¿Y qué nos estará hablando? El Evangelio del Reino. Es la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino revelándonos el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus ángeles, revelándonos el misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Vean ustedes, esta Gran Voz de Trompeta, en la página 47 del libro de “Citas,” verso o párrafo 402, este párrafo está contenido en el mensaje “Las Diez vírgenes,” predicado en el año 1960. Dice:

No impediremos ni estorbaremos a los que duermen, porque sonará la trompeta.’ Algo acontecerá, ese algo Evangélico sonará, el anuncio de Su venida. ‘Y los muertos en Cristo resucitarán primero. Y nosotros los que vivimos y permanezcamos seremos transformados.’ Parados allí, y sentir un cambio; el pelo canoso se irá, las arrugas cesarán, cambiados en un momento, en un abrir de ojos. Y encontraremos a nuestros amados primero.”

Encontraremos a nuestros seres queridos que han de resucitar y todos estaremos juntos.

Y ahora vean ustedes, esa Gran Voz de Trompeta, esa Gran Voz de Trompeta del Evangelio sonará, ¿qué sonará? El anuncio de Su Venida, estará revelando el Gran misterio de la Segunda Venida de Cristo. También en la página 128 y 129 del libro de “Citas.” Veamos 128, párrafo 1143, dice:

Debajo de la Séptima Trompeta (o sea, esta Séptima Trompeta)... Debajo de la Séptima Trompeta es para Israel lo mismo que el Séptimo Sello fue para la Iglesia.”

Lo mismo que es el Séptimo Sello para la Iglesia... ¿Y qué es el Séptimo Sello para la Iglesia? La Segunda Venida de Cristo, pues la Séptima Trompeta de Apocalipsis, capítulo 11, verso 15 en adelante es lo mismo.

Ese Séptimo Sello no ha abierto todavía, Uds. saben; esa es Su Venida.” {Libro de “Citas,” página 128, párrafo 1144 —Editor}.

Y ahora pasamos a la página 129, párrafo 1150, dice:

Ahora, tan pronto como esta Iglesia, el misterio del Séptimo Sello es conocido (el misterio del Séptimo Sello es conocido, el misterio de la Segunda Venida de Cristo es conocido, ¿por quién? Por la Iglesia, por los escogidos), y los judíos son llamados por el misterio de la Séptima Trompeta que son dos profetas, Elías y Moisés.”

Y ahora, la Séptima Trompeta y el Séptimo Sello para Israel es lo mismo; o sea, para Israel la Séptima Trompeta es lo mismo que el Séptimo Sello para la Iglesia gentil, y el Séptimo Sello es la Venida del Señor.

Y ahora, acá nos dice que tan pronto que la Iglesia conozca el misterio de ese Séptimo Sello, y los judíos son llamados por el misterio de la Séptima Trompeta que son Moisés y Elías.

Y ahora, cómo ponemos en consonancia la Séptima Trompeta con el Séptimo Sello; porque la Séptima Trompeta para los judíos es lo mismo que el Séptimo Sello Para la Iglesia.

Y ahora, aquí el Séptimo Sello es la Venida del Señor y la Séptima Trompeta es Moisés y Elías. ¿Con quién viene el Hijo del Hombre? Con Sus ángeles, y Sus ángeles son Moisés y Elías. La Venida del Hijo del Hombre para el Día Postrero no puede ser separada de Sus ángeles, como la Venida de Elohím el día antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra no podía ser separada de Sus ángeles Gabriel y Miguel.

Y ahora, vamos a la página 130, párrafo 1164, donde dice:

Recuerden que los que están vivos y queden no impedirán a los que están durmiendo, porque la Trompeta de Dios, esa última Trompeta (esa última Trompeta, la Séptima Trompeta de Apocalipsis, capítulo 11, verso 15), esa última Trompeta (la sexta acaba de sonar), y esa última Trompeta como el último Sello, será la Venida del Señor; tocará (o sea, sonará) y los muertos en Cristo se levantarán primero.”

Y en la página 149 del libro de “Citas,” que contiene un extracto del mensaje “Avergonzados de El,” predicado en el año 1965, aquí en el párrafo 1333, dice:

Recuerden que los que viven y quedan no impedirán a los que duermen; porque la trompeta de Dios, esa última trompeta (la sexta acaba de sonar), y esa última trompeta, como el último sello, será la venida del Señor. Tocará, y los muertos en Cristo se levantarán primeramente... sólo descansando hasta ese tiempo.”

Y ahora vean ustedes, la Trompeta de Dios, la Voz de Dios, estará sonando, ¿y qué estará hablando, qué estará revelando? El misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo. Y por cuanto la Séptima Trompeta y el Séptimo Sello es la Venida del Señor, y el Séptimo Sello para la Iglesia es la Venida del Señor y la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo es la Venida —para el pueblo hebreo— de Moisés y Elías, el Hijo del Hombre viene con Sus ángeles; por eso lo mismo que es la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo es el Séptimo Sello para la Iglesia: la Venida del Señor.

Así es como la Iglesia y los hebreos verán la Venida del Señor, con el Hijo del Hombre con Sus ángeles, viniendo para pagar a cada uno conforme a sus obras; y eso es lo sobrenatural prometido para el Día Postrero para el llamado y recogimiento de todos los escogidos de Dios, y ser preparados para ser transformados y para los muertos en Cristo ser resucitados en cuerpos eternos.

Pero para conocer estas cosas y escuchar la Trompeta sonando, lo sobrenatural tiene que manifestarse por medio de lo natural aquí en la Tierra que tiene que ser el Angel del Señor Jesucristo, tiene que ser un Profeta en medio de la Iglesia de Jesucristo enviado para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto; porque ese Angel Mensajero viene ungido por el Espíritu Santo, en él estará operando un Espíritu de Profeta, el Espíritu de Profeta que le dio la revelación a Juan el apóstol. Ese Espíritu de Profeta es el que viene en el Día Postrero en medio de la Iglesia de Jesucristo manifestado en carne humana.

Y ese será el Profeta más grande que Jesucristo ha enviado a Su Iglesia, porque es un Profeta dispensacional que aparece en el tiempo de entrelace de la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, tiempo de entrelace, de empalme, tiempo en donde se lleva a cabo lo que algunas personas le llaman entronque y otros le llaman de otros nombres; pero todo es un entrelace.

Ahora, ese entrelace está prometido para ser llevado a cabo en este tiempo final. En el tiempo de Juan el bautista y de Jesús se estaba viviendo en un tiempo de entrelace; se llama también una encrucijada o también un lugar donde hay una intersección, y ponen un semáforo que para dar paso se coloca en verde, para que la persona tome precaución y se aguante prende en amarillo, y para que la persona pare prende el rojo; ahí hay transito que viene de muchas direcciones y van a muchas direcciones. Pero hay caminos que al hombre le parecen correctos, buenos, pero son caminos de muerte; pero hay un Camino que nos lleva a la Casa de nuestro Padre Celestial y ese es Jesucristo. Cristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre, sino por mi.” (San Juan, capítulo 14, verso 6).

Y ahora, el Camino de Dios ha tenido muchas intersecciones, muchos entronques —entronques dicen acá cuando hay esas intersecciones—, también le llaman encrucijadas o entrelaces.

Y ahora, en el Programa de Dios y Camino de Dios desde el Génesis hasta el Apocalipsis hay siete entronques, siete intersecciones, siete dispensaciones; y por consiguiente se requiere que la persona se detenga, vea la luz roja, la señal que hay ahí, y luego vea bien los rótulos; porque si quiere estar en el Camino de Dios e ir a la Casa de nuestro Padre Celestial, tiene que estar caminando en la carretera, en la autopista, que lo lleva hacia allá; y esa es la carretera de Dios, la carretera, la autopista del Rey, para caminar por ella los redimidos de Dios.

Y ahora, en estos entronques o intersecciones (intersecciones como en el tránsito de autos, de vehículos), encontramos que se requiere saber hacía dónde la persona va, se necesita saber cuál es la carretera correcta para esa nueva dispensación, y se requiere haber leído bien los anuncios que hay en el camino, para que la persona sepa que más adelante va a encontrar un entronque, o sea, una intersección y tiene que saber hacia dónde se va a dirigir; porque si toma la carretera equivocada nunca llegará a su meta, nunca llegará al lugar para el cual salió y al cual quiere llegar.

Y para que los hijos e hijas de Dios no fallen, en estos entronques Dios ha enviado al arcángel Gabriel y también le ha ayudado cuando ha sido necesario el arcángel Miguel. Tenemos el entronque allá o intersección allá del tiempo de Abraham; por eso dice que como fue en los días de Lot será la Venida del Hijo del Hombre. ¿Y El viene con quién? Con Sus ángeles, como vino allá a Abraham; Elohím con Sus ángeles Gabriel y Miguel.

Luego, para la Primera Venida de Cristo que era un tiempo de entronque, o sea, de una intersección, donde una nueva dispensación iba a comenzar, una nueva carretera, la carretera del Rey, Dios envió a Gabriel, al arcángel Gabriel (cuando hay estos entronques ya no son ángeles menores, sino ángeles mayores que son arcángeles); envió al arcángel Gabriel al sacerdote Zacarías que estaba ofreciendo el incienso en ese día en el templo, le apareció a la derecha del altar del incienso y le habló, le dijo que tendría un hijo por medio de su esposa Elisabet.

El sacerdote Zacarías había orado y su esposa también por tener un niño y la oración de ellos, del sacerdote Zacarías había sido escuchada por Dios y ahora la contestación le venía por medio del arcángel Gabriel. Le dijo: “Tendrás un hijo, le pondrás por nombre Juan, será profeta de Dios, y vendrá con el espíritu y virtud de Elías, y le preparará el camino al Señor; preparará un pueblo para que esté bien apercibido, convertirá el corazón de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la promesa.” Ese sería Juan el Bautista, precursor de la Primera Venida de Cristo. Ahí vemos lo sobrenatural siendo manifestado.

Y el sacerdote Zacarías le dice: “¿Pero cómo puede ser hecho esto, si ya yo soy viejo y mi esposa también?” O sea, como que la contestación de parte de Dios como que llegó tarde —aparentemente.— Pero la contestación es: “¿Hay alguna cosa imposible para Dios?” No la hay. Abraham y Sara tenían más años que el sacerdote Zacarías y que su esposa Elisabet, y Dios les dio un hijo. Y Dios si tiene que rejuvenecer a una persona para cumplir Su promesa lo hará.

Y Dios para cumplir la promesa de llevarnos a la Cena de las Bodas del Cordero nos va a rejuvenecer, nos va a dar un cuerpo eterno, inmortal e incorruptible y a los muertos en Cristo los va a resucitar en cuerpos inmortales y glorificados. ¿Ven que Dios para cumplir Sus promesas, si tiene que rejuvenecer una persona, o transformar a una persona, lo hace? Lo va a hacer con nosotros como lo hizo con Abraham y Sara; tipo y figura de lo que hará con nosotros.

Y ahora, el arcángel Gabriel le dice: “Ahora quedarás mudo porque no creíste, por ser incrédulo, no creíste lo que te dije.” Y le dijo... y ahora se identifica; no sabía quién era; el sacerdote Zacarías no sabía quién era ese ángel. Y ahora le dice: “Yo soy Gabriel.”

Ahora miren ustedes, este ángel aun tenía poder para enmudecer a una persona, o sea, que nuestro Hno. Branham hablando de este ángel dice que es un ángel muy poderoso.

Vamos a ver aquí en este mensaje que se titula “La Encrucijada del tiempo,” ó “El entronque del tiempo,” ó “El entrelace del tiempo.” Les dije que hay siete entronques, siente entrelaces que son siete dispensaciones donde se hace el entrelace de una dispensación con otra dispensación, ese entrelace es el entronque para dar paso a una nueva dispensación.

Y ahora, en ese entronque o entrelace o intersección allá en donde tenía que aparecer Juan el Bautista y luego Jesús, Dios envió un ángel mayor: al arcángel Gabriel, en ese entrelace o entronque o intersección o encrucijada; lo envió de nuevo a la virgen María para darle la noticia que ella era la mujer, la virgen, de la cual había hablado el profeta Isaías, le dijo que iba a concebir e iba a tener un hijo y sería llamado Hijo del Altísimo, Hijo de Dios, y le pondría por nombre Jesús y Dios le daría el Trono de Su Padre David, y heredaría sobre el pueblo hebreo, sobre las 12 tribus de Israel para siempre.

Y ahora vean ustedes, este arcángel colocándole el nombre al precursor y colocándole el nombre al precursado. Este es un ángel que tiene acceso al Libro de la Verdad, al Libro que contiene todas las cosas que han de suceder. Por eso al profeta Daniel del Libro de la Verdad dice: “Yo te mostraré lo que está escrito en el Libro de la verdad.” O sea, que al arcángel Gabriel o el arcángel Gabriel fue el enviado por Dios a Daniel para que le diera a conocer todas esas cosas que iban a suceder, porque ése es el arcángel que tiene acceso a ese Libro.

Y ahora ese arcángel, vean lo que el Rvdo. William Branham dice de este arcángel...

Recuerden que estamos hablando bajo el tema: “ENTRANDO EN CONTACTO CON LO SOBRENATURAL.” Por lo tanto tenemos que hablar de los ángeles, de los arcángeles y de Dios que está sobre todas las cosas, tenemos que hablar de las diferentes dimensiones.

Miren, en la página 2 de este librito titulado “Compendio,” y bajo el tema o sub-tema “Angeles,” dice:

Ahora, ángeles menores pueden llegar; por ejemplo el que viene y me visita es un ángel menor. Pero cuando vemos bajar a Gabriel algo grande está en camino. Gabriel anunció la Primera Venida de Jesús y él anunciará la Segunda Venida de Jesús. El tocará la Trompeta, los muertos en Cristo resucitarán. Gabriel, el gran arcángel de Dios.”

¿Quién tocará la Trompeta? El arcángel Gabriel. Por lo tanto en otra dimensión ese es el arcángel, el ángel, que toca la Trompeta; pero para que nosotros la escuchemos aquí, pues todo eso tiene que ser dado, revelado, a un hombre, a un profeta, tiene que entonces Dios enviar un espíritu de profeta de otra dimensión (de la sexta dimensión) a la Tierra en carne humana, para que reciba esa revelación divina, reciba esa Voz de Dios y la pase a nosotros y nos dé a conocer lo que Dios está hablando por medio del arcángel que suena la Trompeta, el arcángel Gabriel.

Y ahora, podemos ver que es un misterio grande el de este ángel y también el del arcángel Miguel, pero esos misterios son sencillos y algún día yo les dije a ustedes que ibamos a hablar; pero todavía no es el momento, porque podría pasar lo mismo que pasó cuando nuestro Hno. Branham dio a conocer ciertas cosas que el ángel le dijo, y se las explicó tal y como el ángel se las explicó y entonces surgieron imitaciones.

Ahora, cuando hemos visto estas manifestaciones de ángeles a través de la historia bíblica, vean a San Pablo, a San Pedro y a todos, y a los profetas del Antiguo Testamento, al mismo Jesús: ángeles anunciaron Su Venida, el ángel o arcángel Gabriel; el ángel también cuando nació fue el que habló con José y le dijo: “Vete a Egipto con el niño y con su madre.” Fue también el que le dijo: “Regresa —después— a la tierra de Israel.” Y se fue allá a Nazaret, a la tierra de Galilea. Y así por el estilo encontramos que en la vida y ministerio de Jesús hubo ángeles; por lo tanto ángeles mayores acompañaban a Jesús.

Y ahora, ¿no dice que cuando estaba en el desierto ayunando, ayunó, y dice que allí estaban las fieras, pero los ángeles le servían a Jesús? O sea, que el diablo tenía las fieras para tratar de que se comieran a Jesús, pero los ángeles de Dios estaban allí cuidando a Jesús.

El Angel de Jehová acampa en derredor de los que le temen y los defiende. Y cada hijo e hija de Dios tiene un ángel también, y ese es su cuerpo teofánico.

Y ahora miren, ya leímos que el arcángel Gabriel sonó la Trompeta, anunció la Primera Venida de Cristo y sonará la Trompeta de nuevo, anunciará la Segunda Venida de Cristo, porque sonar la Trompeta, la Trompeta es la Voz de Dios; y la Voz de Dios sonando en el Día Postrero, anunciando la Venida del Señor y revelando el misterio de la Segunda Venida de Cristo a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Ahora, en la página 18 del mismo librito “Compendio,” bajo el tema o sub-tema: “Angeles,” dice:

Si tomáramos un viaje en esta noche hacia el Cielo y me encontrara con el padre Abraham (o sea, el padre de la fe), y le dijera: ‘Abraham, ¿cuál es la cosa más grandiosa que jamás has conocido, cuál es la cosa más esencial que jamás has conocido?’ Abraham me diría: ‘La vida eterna.”

¿Por qué? Porque él todavía está viviendo en la vida eterna. Podía decir: “Yo viví en la tierra 175 años en aquel cuerpo que tuve allá, pero vean, todavía estoy viviendo acá en otro cuerpo; cuando Jesús resucitó, resucité yo también, porque lo más grande es la vida eterna.”

Por eso es tan importante recibir a Cristo como nuestro Salvador, lavar nuestros pecados en Su Sangre y ser bautizados en Su Nombre para recibir el Espíritu Santo y así recibir vida eterna, y recibir un cuerpo teofánico de la sexta dimensión. Cuando la persona recibe el Espíritu Santo, ahí ha recibido vida eterna, nació de nuevo, una nueva vida que es eterna y que cuando termine la vida terrenal en este cuerpo, la persona continúa viviendo porque ya tiene vida eterna.

Abraham diría que la cosa más esencial, más maravillosa es ¿qué? La vida eterna.

¿De qué le vale al hombre si gana todo el mundo y pierde su alma (preguntó Jesús) o qué recompensa dará el hombre por su alma? No hay dinero con el cual pueda comprar la vida eterna; los más multimillonarios se mueren cuando les llega el tiempo y no pueden escapar de la muerte. El hombre rico del cual habla Jesús, murió, y por cuanto no se había ocupado de la vida eterna fue al infierno, y quiso salir del infierno pero no le fue permitido; él deseaba que él o Lázaro fueran de nuevo a la Tierra, resucitase Lázaro, Dios resucitase a Lázaro para que fuese a hablarle a los hermanos del hombre rico, para que les dijera cómo era allí todo, para que buscaran a Dios y no fueran al infierno. Pero ven ustedes, dice Abraham: “A Moisés y a los profetas tienen; si no le escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco escucharán si alguno de entre los muertos se levanta.”

A través de la historia bíblica encontramos que se ha estado predicando acerca de Jesucristo, el Hombre que se levantó de entre los muertos, y miren, todavía hay millones de gente incrédula; aún cuando se levantó de entre los muertos y lo supo el concilio del sanedrín, porque los primeros que supieron que Jesús se había levantado de los muertos fueron los soldados que estaban allí cuidando esa cueva donde habían colocado una piedra, y luego el sumo sacerdote y los miembros del concilio del sanedrín, ellos fueron los primeros que tuvieron la noticia de la resurrección de Cristo; ¿pero qué hicieron? Por cuanto eran incrédulos, pues no podían creer.

Ellos habían dicho: “Hay que poner una guardia ahí de soldados, no sea que los discípulos vengan, se lo roben y digan que resucitó, porque El dijo que al tercer día iba a resucitar.” En vez de decir: “Bueno, si El dijo que iba a resucitar al tercer día, pues vamos todo el concilio del sanedrín a estar aquí; si resucita le damos la bienvenida y decimos: ‘Perdónanos, nos equivocamos.”

¿Pero qué hicieron? Más bien dijeron a Pilato que colocara una guardia allí para que vigilara a Jesús y no se pudiera salir, y los discípulos no pudieran entrar a llevarse a Jesús. Pero tenían miedo de que se cumpliera lo que Jesús había dicho, porque todo se había cumplido; y resucita y no lo creen; y aunque supieron que resucitó no quisieron que el pueblo supiera que había resucitado, porque eran incrédulos. Y un incrédulo aunque vea que ocurre el milagro, que lo sobrenatural se manifiesta, dice: “Lo veo, pero no lo creo.” Primero dicen: “Yo no, ver para creer.” Y después dicen: “Lo veo pero no lo creo.”

Y ahora, Jesús resucitado; ¿y qué hicieron ellos? Le pagaron a aquellos soldados para que dijeran que los discípulos se lo habían robado. Ahora vean ustedes, supieron que había resucitado. Bueno, yo creo que está un poquito más abajo el sumo sacerdote que donde estaba el hombre rico; y ya no puede ver al padre Abraham, porque el padre Abraham resucitó cuando Lázaro resucitó.

Así que esa clase de personas incrédulas, con gente incrédulas así, vean ustedes, no pueden ir al Cielo, porque han rechazado la oportunidad que Dios les ha dado, han rechazado esa manifestación de lo sobrenatural y no han hecho contacto con lo sobrenatural para creer, sino para ser incrédulo y combatir esa manifestación de lo sobrenatural.

Ahora, vamos a continuar leyendo aquí:

¿Qué diría Abraham acerca de lo más grande, de lo más glorioso y de lo más esencial que jamas ha conocido? Abraham diría: ‘La vida eterna (y eso decimos también nosotros: “¡La vida eterna!.” No hay cosa más grande para el ser humano que la vida eterna, y esa vida está escondida ¿en quién? En Jesucristo).’ Entonces tomaríamos otro viaje y nuevamente iríamos y llegaríamos con el gran arcángel Gabriel, el cual es el mensajero del Pacto para la gente judía. Y está parado a la Diestra de Dios, una de las ordenes más altas de ángeles en el Cielo. Y yo le diría: ‘Gabriel, eres un ángel poderoso, eres amado de Dios y has estado aquí por tiempo incalculable y quizás conozcas todo con respecto al Cielo, dónde cada cosa está ubicada, por cuanto eres uno de los ángeles a la diestra de Dios, y conoces todos los secretos del Cielo. Tocaste la Trompeta en la Primera Venida del Señor Jesús. Anunciaste Su Primera Venida y anunciarás Su Segunda Venida. Por lo tanto debes ser un hombre o un ángel poderoso.

Te quiero hacer esta pregunta: En todos los tesoros de Dios, ¿cuál es la cosa más tremenda que has hallado en todos Sus tesoros? Puedo ver a Gabriel enderezándose en forma muy atenta y diciendo: ‘Lo más grande que he hallado entre los tesoros de Dios desde que me creó a mí es la vida, Dios me hizo para que pudiera vivir eternamente, por la eternidad, y la vida es lo más grande que hay (La vida eterna).”

Y ahora miren cómo en esta forma sencilla nos muestra como si le estuviera haciendo una entrevista a Abraham y otra después al arcángel Gabriel, y nos revela muchas cosas acerca del arcángel Gabriel y de la posición de él con Dios en el Cielo.

Y ahora, para este tiempo final, veamos un poquito más acerca de lo sobrenatural y luego de la forma sencilla en que todo va a estar siendo manifestado. En la página 11 del mensaje: “La Encrucijada del tiempo,” —en español— dice el verso 97:

Fíjense cómo desciende el fuego cada vez, vean cómo vienen los profetas siempre, cómo son hechos los milagros, cómo Dios se vindica a Si mismo en sanidad y en poder todo el tiempo, en las encrucijadas (o sea, en los entrelaces dispensacionales); nunca antes, sino justo en las encrucijadas (o sea, en los empalmes, en los entronques) en el cambio de dispensación, en el cambio de tiempo (¿Ven? En esos cambios de dispensaciones).”

Y ahora vamos a ver un poquito más aquí, vamos a ver cuáles son los ángeles que vienen en esos tiempos de entronques o encrucijadas o cambios de dispensaciones. En esta misma página 11, verso 102, dice:

Gabriel era el ángel que estaba allí, él apareció en la encrucijada del tiempo.”

O sea, en el entronque o empalme o entrelace del tiempo, en ese entronque o entrelace de la Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley, y anunció la Primera Venida de Cristo, sonó la Trompeta de Dios allí, anunciando, revelando, allí la Venida del Señor; y sonará, tocará, la Trompeta, anunciará la Segunda Venida de Cristo, ¿cuándo? En el entronque dispensacional de la Dispensación del Reino entrelazándose con la Dispensación de la Gracia.

Ahora hemos visto estos entronques y quién es el ángel principal enviado ahí en esos entronques, en esos entrelaces dispensacionales. Lo vemos también cuando el profeta Daniel estuvo recibiendo la revelación divina del arcángel Gabriel, y le dice a Daniel: “Desde que tu oración fue hecha fue oída por Dios y yo he sido enviado a ti a causa de eso; pero se me opuso el príncipe de Persia y estuve luchando, peleando con él, y me ayudó vuestro príncipe Miguel, ningún otro me ayudó sino vuestro príncipe Miguel.” Necesitó ayuda el arcángel Gabriel y estaba el arcángel Miguel allí para ayudarle —el arcángel Miguel lo había echado del Cielo.— Y ahora necesitaba Gabriel ayuda y ahí está Miguel con su poderoso ejército para ayudar a Gabriel.

Y ahora, veamos aquí en la página 2, verso 11, de este mismo mensaje “La Encrucijada del tiempo,” o sea, el entronque del tiempo:

Escudriñando las Escrituras por mucho tiempo, me he dado cuenta que hay siete grandes encrucijadas en la Palabra de Dios (siete es el número completo de Dios, siete grandes encrucijadas, los cuales son siete grandes entrelaces dispensacionales, porque hay siete dispensaciones).”

Ahora, podemos ver cuál es el ángel que Dios envía siempre cuando llega el tiempo para un entronque, o sea, una intersección (como el tráfico, en el transito), un el entrelace dispensacional: es el arcángel Gabriel. aún para los cambios del reino de los gentiles de una etapa a otra, Dios envió al arcángel Gabriel y le ayudó el arcángel Miguel con su ejército. Son dos grandes ejércitos celestiales que tienen estos dos arcángeles: el ejército del arcángel Gabriel y el ejército del arcángel Miguel.

También está el ejército del arcángel lucero que cayó, fue derribado a Tierra por el arcángel Miguel; pero esos son ángeles caídos que han estado haciéndole daño a la humanidad y que se han apoderado del reino o los reinos de esta Tierra; y por eso el diablo se los ofreció a Cristo diciéndole que se los daría a El si postrado lo adoraba, pero Jesús los rechazó; porque Jesucristo obtendrá todos los reinos en el tiempo correspondiente en donde ya tendrá los que gobernarán con El en este planeta Tierra que son los redimidos por El, que es la Iglesia, los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo, los cuales estarán transformados para comenzar ese Reino Milenial de Cristo. En Apocalipsis, capítulo 11, nos dice cuándo será el tiempo. Dice, capítulo 11, verso 15 en adelante (dice):

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.”

Y ahora vean que es para el tiempo en que la Séptima Trompeta sea sonada que los reinos de este mundo pasarán a ser de nuestro amado Señor Jesucristo; dos mil años atrás el diablo se los ofreció si postrado adoraba al diablo; si Jesús adoraba al diablo postrado, entonces Jesús sería el rey de los reinos del mundo desde aquel tiempo, pero el ser, la persona, que sería adorada en ese reino ¿quién sería? El diablo y el primero que lo adoraría sería Jesucristo; eso fue lo que le pidió a Jesucristo, la adoración sería una adoración ¿qué? Satánica.

Es la misma adoración babilónica la cual se ha ido moviendo de tiempo en tiempo, y que en el tiempo final será la misma adoración que el reino del anticristo tendrá, porque el dragón, la serpiente, le dará su poder y su autoridad a la bestia, y vean ustedes, y su trono; por lo tanto el anticristo, el hombre de pecado, será el instrumento donde el diablo estará manifestado y estará reinando. Y la adoración de ese reino del anticristo que obligará la humanidad a servirle, vean ustedes, será una adoración a la serpiente antigua, al diablo, a satanás.

Ahora podemos ver que durante la gran tribulación los juicios divinos caerán sobre el reino del anticristo, porque ese reino tiene muchas cosas hechas en contra del pueblo hebreo y en contra de la Iglesia del Señor Jesucristo; y por consiguiente Dios vengará la sangre de Sus santos y de todos los mártires de la Iglesia de Jesucristo y también del pueblo hebreo.

Por eso el día de venganza del Dios nuestro corresponde a la Segunda Venida de Cristo, en donde se estará revelando el juicio divino que ha de venir sobre la raza humana, en donde naciones importantes dejarán de existir; y eso es una noticia muy triste para muchas naciones, pero así va a suceder; esas naciones o han perseguido al pueblo hebreo o han perseguido a la Iglesia de Jesucristo y tienen muchos crímenes, muchas muertes, las cuales encontramos que no hubo causas para que llevarán a cabo esas matanzas. Dios juzgará, ¿y quién escapará de esos juicios divinos?. Y todo eso será cuando Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y ya no habrá Sangre sobre el Propiciatorio en el Cielo; por lo tanto los pecados de la gente que no se han arrepentido, entonces ya no tendrán oportunidad de arrepentirse como Saúl ya no pudo arrepentirse, y la paga del pecado es muerte.

También Dios juzgará naciones; por lo tanto traerá a juicio a naciones, y en ese juicio para esas naciones (como naciones), Dios determinará las que tendrán que dejar de existir y no entrarán al Reino Milenial y también las que Dios permitirá que entren al Reino Milenial.

Y nosotros esperamos que así como la Misericordia de Dios ha sido extendida de edad en edad a cada edad y por consiguiente al territorio donde se cumple cada edad; pero cuando terminó la edad, ya la Misericordia de Dios no está en esa edad; y por consiguiente el tiempo de arrepentimiento de esa nación o naciones como edad donde se cumplieron esas edades ya pasó.

Pero ahora estamos en ese entronque o encrucijada dispensacional donde se está entrelazando la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, y en donde una Edad Eterna, la Edad de la Piedra Angular, ha sido abierta por Dios para los que en este entronque o entrelace dispensacional escuchan la Voz de Dios, la Gran Voz de Trompeta dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y la Misericordia de Dios es extendida sobre y a esas personas.

Por eso es que tenemos la Puerta de la Misericordia todavía abierta, para que todo aquel que en El cree no se pierda mas tenga vida eterna, y el llamado es: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre del Señor Jesucristo, en el Nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados (¿por qué? Porque la Misericordia todavía está extendida a nosotros) y recibiréis el Don del Espíritu Santo”; y así obtendrán el nuevo nacimiento y obtendrán el cuerpo teofánico de la sexta dimensión.

Y por cuanto la Edad de la Piedra Angular se ha abierto en la América Latina y el Caribe, la Misericordia de Dios está sobre el territorio latinoamericano y caribeño, y esperamos que muchas personas y naciones latinoamericanas entren al Glorioso Reino Milenial de Jesucristo, porque la Misericordia de Dios está extendida sobre la América Latina y el Caribe.

Ese es un misterio del Reino de Dios. Pero todas estas cosas son reveladas en este tiempo, en este entronque o encrucijada o entrelace dispensacional, y así los escogidos de Dios, la Iglesia de Jesucristo en la etapa de la Edad de la Piedra Angular, la etapa de Edad, la Etapa de Oro, la Edad de Oro, entra o ha entrado en contacto con lo sobrenatural y está escuchando la Gran Voz de Trompeta, la Voz de Dios, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

Hemos visto quién es o cuál es el arcángel enviado en cada entronque o entrelace dispensacional: el arcángel Gabriel, ése es el que sabe todas esas cosas que deben suceder, porque tiene acceso al Libro de la Verdad. Por eso le dice al profeta Daniel: “Yo te mostraré lo que está escrito en el Libro de la Verdad,” y le dice las cosas que han de suceder, pero se las muestra con esos símbolos, porque no puede hablarle abiertamente porque no es el tiempo.

Y cuando el profeta Daniel quiere saber, le es dicho: “Sella y cierra las palabras de esta profecía hasta el tiempo del fin.” ¿Por qué? Porque en el tiempo del fin el arcángel Gabriel estará sonando la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta, la Trompeta de Dios, y estará anunciando la Segunda Venida de Cristo; pero aquí en la Tierra tiene que tener un hombre, un Profeta, al cual venga toda esa revelación para que la dé a conocer a nosotros en la Tierra.

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Y Apocalipsis, capítulo 4, verso 1 (eso fue Apocalipsis, capítulo 22, verso 16), Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, dice:

Sube acá (¿a dónde vamos a subir? A la Edad de la Piedra Angular) y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Las cosas que sucederán después de las que ya han sucedido en las siete edades de la Iglesia gentil van a ser dadas a conocer a los que suban a donde Cristo estará en este tiempo final, El ha estado en Espíritu Santo en la primera edad, segunda edad, tercera edad, cuarta edad, quinta edad, sexta edad y séptima edad, velado y revelado en el ángel mensajero de cada edad, y en la Edad de la Piedra Angular estará Cristo en Espíritu Santo velado y revelado en Su Angel Mensajero, para darnos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y así lo sobrenatural estará siendo manifestado en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo en forma sencilla, dándonos a conocer todas estas cosas y preparándonos así para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Así es como nos da la fe, la revelación para ser transformados, la revelación de la Venida del Señor como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y ahora, para darnos a conocer estas cosas que deben suceder que El ha prometido, en Apocalipsis 22, verso 6, dice:

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

¿Cómo son dadas a conocer a los siervos de Dios, a toda la Iglesia de Jesucristo y después al pueblo hebreo, cómo son dadas a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto? Por medio del Angel del Señor Jesucristo. No hay otra forma establecida en la Palabra, en la Escritura.

Así que la única forma para lo sobrenatural de parte de Dios ser manifestado en el Día Postrero y nosotros escuchar la Voz sobrenatural de Dios, de Jesucristo, del Espíritu Santo, y tener así contacto con lo sobrenatural, es por medio de esta manifestación de Cristo, el Angel del Pacto, con Sus ángeles en el Día Postrero, velándose y revelándose en Su Angel Mensajero y hablándonos por medio de Su Angel Mensajero todas estas cosas que deben suceder pronto, para que así todos entremos en contacto con lo sobrenatural, y sean llamados y juntados los escogidos de Dios y sean sellados por el Espíritu Santo en el Reino de Dios, y sean preparados para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Hasta aquí les puedo hablar por el momento. Hay muchas cosas que si se las hablo, pues ya podría cualquier persona usarlas incorrectamente, como sucedió cuando el Rvdo. William Branham dio a conocer las cosas que el ángel le dijo de cómo pescar.

Pero ahora miren, ha estado llevándose a cabo una pesca milagrosa y nadie puede explicar cómo ha sucedido todo. Pero hay un Mensaje que ha sido colocado sobre toda la América Latina y el Caribe, y también ha llegado a Norteamérica y a otras naciones, con ese Mensaje de Gran Voz de Trompeta es que los escogidos, los peces escogidos, los peces grandes, los escogidos de Dios, serán llamados y juntados. Estamos viendo una pesca de peces grandes. Pero no se explican ciertas cosas para que nadie imite. En esta etapa lo que el ángel le dijo a nuestro Hno. Branham que guardara silencio, en esta etapa se guardaría silencio para lograr esa gran pesca de peces grandes, para lograr la pesca de los escogidos de Dios de entre los gentiles y después del pueblo hebreo.

Nadie sabe el mecanismo, el misterio, la mecánica y menos la dinámica para el llamado y recogimiento de los escogidos del pueblo hebreo. Muchos tratarán pero no lograrán pescar esos 144 mil hebreos. Pero algún día habrá Uno que habrá hecho una gran pesca, la pesca de los escogidos de Dios, y los habrá colocado en el Redil del Señor y después irá y pescará 144 mil hebreos; él no dará a conocer el misterio de cómo él lo hace, pero sabemos que el arcángel Gabriel está detrás de todo ese misterio, detrás de toda esa labor.

¿Vieron ahí que el Rvdo. William Branham dijo que el arcángel Gabriel tenía que ver con el pueblo hebreo? También tiene que ver con la Iglesia del Señor Jesucristo. Pero no vamos a descubrir ciertas cosas del arcángel Gabriel ni del arcángel Miguel, ni tampoco del Angel del Señor Jesucristo. Solamente vamos a estar trabajando en la Obra del Señor y vamos a dejar que siempre lo sobrenatural sea lo que se manifieste para que cumpla Dios lo que El ha prometido para este tiempo, y bajo una manifestación y Obra sobrenatural Dios continúe llamando y juntando todos Sus escogidos y complete el número de Sus escogidos y nos prepare para ser transformados y llevados con Cristo a las Cena de las Bodas del Cordero; y luego también llame y junte 144 mil hebreos.

Si logra la pesca de los escogidos, de los peces buenos, grandes, de la Iglesia de Jesucristo y los coloca en el Redil del Señor, logrará más fácilmente la pesca de 144 mil escogidos del pueblo hebreo.

El mismo Angel del Señor Jesucristo será el Instrumento para esa pesca, pero estará respaldado por el arcángel Gabriel y también por el arcángel Miguel, y por consiguiente por Dios, por Jesucristo; y así lo sobrenatural se manifestará también para el pueblo hebreo como para nosotros entre los gentiles. Y así es como estaremos en contacto con lo sobrenatural.

Y cuando llegue el tiempo de irnos, lo que le llaman platillos voladores o carros de fuego, dice el Rvdo. William Branham que serán los que nos llevarán en el Rapto, y que serán también los que tendrán que ver con nuestra transformación. Cualquier persona puede decir: “Pero ya eso es algo muy científico.” Pues mire, la ciencia humana no ha llegado ni a los tobillos de esa Ciencia, porque esa es la Ciencia de Dios que es más alta que la ciencia de los humanos.

Y ahora cualquier persona puede decir: “Pero nosotros no esperábamos que fuera así.” ¿Pero no se fue Elías así, que es el tipo y figura de todos los escogidos que se irán? ¿Y Cristo no ascendió al Cielo y una nube le quitó de los ojos de todos? ¿Y Enoc no se fue al cielo sin ver muerte? Y cuando Eliseo estaba en su casa, el siervo de Eliseo miró por la ventana —quizás a cierta hora, no sabemos a qué hora— y vio a los ejércitos enemigos de Siria, sirios, rodeando la casa de Eliseo para llevarse preso a Eliseo o quizás matarlo pensaba Giezi; y se asustó y le dice a Eliseo: “Padre mio, señor mío, ejércitos, los ejércitos nos rodean.” Y Eliseo le dice: “Son más los que están con nosotros que los que están en contra.”

Miren, los ejércitos enemigos podían estar ungidos con espíritus malos de los ángeles caídos que cayeron con luzbel o lucero que es el diablo, pero el ejército de Miguel y el ejército de Gabriel son más. Así que son más los que están con nosotros que los que están en contra. Y así también es para todos nosotros en este tiempo final. Si con el que tenía la doble porción ministerial (Eliseo), la doble porción ministerial de Elías, era así. ¿Cómo será para el que tendrá la triple manifestación o la triple porción ministerial: la de Elías por quinta vez, la de Moisés por segunda vez y la de Jesús por segunda vez? Las huestes celestiales estarán de su parte y de parte de todos los escogidos que estarán escuchando la Voz de Dios en este tiempo final.

Así como la quinta dimensión se abrirá para el mundo y verán cosas horrorosas de la quinta dimensión, de esa dimensión que pertenece al diablo, porque la quinta dimensión que es el infierno fue hecha para el diablo y sus ángeles, y será abierta para todos aquellos que han despreciado la Misericordia de Dios y no se han arrepentido, y no han recibido a Cristo como su Salvador; así como se abrirá esa dimensión y la verán, y verán esas cosas espantosas durante la gran tribulación; para los hijos de Dios, la sexta dimensión, la dimensión de los ángeles se abrirá y entonces veremos todos esa dimensión de los ángeles, veremos a todos esos ángeles, veremos a Gabriel y veremos al arcángel Miguel también.

Y ahora, cuando nosotros seamos transformados, ya veremos esa dimensión de los ángeles sin ningún problema, porque en el cuerpo glorificado que es la clase de cuerpo más grande, más importante, del nivel más alto, se puede ver en todas las dimensiones y se puede viajar a todas las dimensiones; pero no estamos interesados en viajar para la quinta, cuando para arriba está la sexta y la séptima dimensión; y en la séptima dimensión nos están esperando en la Casa de nuestro Padre Celestial, como el padre espera a su hijo que viene de una guerra y que viene del ejército y que viene victorioso; así nuestro Padre Celestial nos está esperando en Su Casa, en el regreso de está guerra terrenal y espiritual que hemos tenido a través de las diferentes etapas de la Iglesia de Jesucristo.

Y ahora, obtendremos en este tiempo, y Cristo obtendrá para nosotros en este tiempo la Gran Victoria en el Amor Divino y entonces nos iremos victoriosos, porque la guerra la habremos ganado con Cristo e iremos victoriosos a la Casa de nuestro Padre Celestial; y El nos colocará todos los honores allí, todas las medallas, todos los galardones que El tiene para todos nosotros.

Ahora, podemos ver cómo de edad en edad han entrado en contacto con lo sobrenatural, han entrado en contacto con otra dimensión que se ha manifestado en la Tierra, la dimensión de Dios; séptima dimensión a través de la sexta dimensión, haciéndose realidad en esta dimensión terrenal cuando Dios ha enviado a cada uno de Sus mensajeros en cada edad, y ha enviado ángeles del Cielo para estar con esos mensajeros y con el pueblo que ha recibido a ese mensajero; así es para nosotros en este tiempo final.

Y así es como nosotros entramos en contacto con lo sobrenatural en este tiempo final.

ENTRANDO EN CONTACTO CON LO SOBRENATURAL.” Ese ha sido nuestro tema para esta ocasión.

Estaré nuevamente con ustedes muy pronto, en la fecha que les dirá nuestro Hno. Miguel o nuestro Hno. Andrés, y esperamos conforme a los planes que tenemos que Erica y América también estén en ese recorrido y estén aquí con ustedes también.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y nos llene del conocimiento de todo Su Programa correspondiente a este tiempo final, y nos use también grandemente en Su Obra en este tiempo final. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención amados hermanos y amigos presentes, y dejo con ustedes al Rvdo. Miguel Bermúdez Marín para finalizar nuestra parte en esta ocasión, mientras tenemos... [La congregación dice: “¡William querido Tu pueblo está contigo!” —Editor].

¡Amén! Y ahora yo les voy a decir quién o quiénes están con ustedes y conmigo: el Señor Jesucristo y Sus arcángeles y Sus ángeles están con ustedes y conmigo también. Yo también estoy con ustedes para hablarles todas estas cosas que corresponden a este tiempo final.

Que Dios les bendiga, y mientras Erica y América cantan acerca del Hombre (Jesucristo) que nos transformó pasará nuestro amado amigo y hermano Miguel Bermúdez Marín.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

ENTRANDO EN CONTACTO CON LO SOBRENATURAL”

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