ImprimirImprimir

Así como el pueblo hebreo luego de salir en el éxodo, luego de haber tenido la pascua, la noche de la pascua; pero antes de eso en la víspera de la pascua tuvo el cordero pascual siendo sacrificado y su sangre siendo aplicada en el dintel y los postes de la puerta de sus hogares para la preservación de la vida de los primogénitos.

Y luego como memorial en conmemoración de aquello que sucedió, Dios le ordenó que guardaran la pascua, celebraran la pascua, sacrificaran un cordero en la víspera de la pascua, tuvieran todo eso; y el día 15 comenzando en la tarde era el día de la pascua, lo cual el pueblo hebreo guardaba como un memorial; y aquel memorial hablaba de lo que sucedió allá en Egipto cuando sacrificaron el cordero pascual y la sangre fue aplicada en el dintel y los postes de los hogares, y el cordero fue asado y fue colocado dentro de los hogares y se lo comieron durante de la noche de la pascua.

Vean ustedes, todo eso luego ellos lo representaban en la pascua que ellos guardaban en cada ocasión el día de la pascua (el día 15); pero la víspera de la pascua era para sacrificar el cordero, y eso hablaba de aquella pascua que ellos habían tenido en Egipto; pero también en términos proféticos hablaba de una Pascua que vendría la cual el Cordero de Dios llevaría a cabo y El sería el Cordero Pascual. Y en la víspera de la Pascua, vean ustedes, encontramos que fue sacrificado. Y ahora, Cristo es nuestra Pascua en el Nuevo Testamento bajo el Nuevo Pacto y bajo la Sangre del Nuevo Pacto que es la Sangre de nuestro amado Señor Jesucristo.

Y ahora, en memoria de la Primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario como el Cordero de Dios, como el Cordero Pascual, nosotros sacrificamos o nosotros tomamos ese Sacrificio del Cordero Pascual; y de etapa en etapa encontramos que la Sangre ha sido aplicada en el dintel y los postes del corazón de cada hijo de Dios y también de la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico, pues la Puerta es Cristo, y Cristo es el que tiene la Sangre.

Esa Puerta está cubierta con la Sangre de Redención, y toda persona que entra por esa Puerta, está dentro de esa Casa, y esa Casa es la Iglesia de Jesucristo, está protegido para vida eterna, para no morir durante todo este tiempo que la muerte espiritual ha estado matando espiritualmente a millones de seres humanos; pero los que tienen sus nombres en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, que son los Primogénitos escritos en el Cielo, han sido preservados con vida eterna y para vida eterna, al estar dentro de esa Casa que tiene en la Puerta la Sangre de la Pascua, del Cordero Pascual.

Y ahora, nosotros como individuos estamos dentro de esa Casa, la cual Casa es la Iglesia del Señor Jesucristo, y la Puerta tiene la Sangre ahí aplicada, la Sangre de Cristo es la que está ahí en la Puerta, y Cristo es la Puerta.

Por lo tanto el que entra por esa Puerta queda protegido para vida eterna, fue para la preservación de la vida de los primogénitos que se llevó a cabo el sacrificio del cordero pascual allá en Egipto.

Y ahora, en el Nuevo Testamento fue sacrificado el Cordero Pascual, Jesucristo, en la Cruz del Calvario, para la preservación de la vida, la vida eterna de los Primogénitos de Dios escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero.

Y ahora, en memoria de Jesucristo y Su cuerpo siendo partido por nosotros y Su Sangre siendo derramada por nosotros, la Sangre del Nuevo Pacto, tomamos la Santa Cena. El pan representa el Cuerpo partido de Cristo por nosotros, y Su Sangre representa - o el vino representa Su Sangre derramada por todos nosotros.

Y ahora, nos dice San Pablo: “La muerte del Señor anunciáis hasta que venga.” O sea, que anunciamos la Primera Venida de Cristo y Su muerte en la Cruz del Calvario, y al decir: “Hasta que venga,” también estamos anunciando que El vendrá, estamos anunciando la Segunda Venida de Cristo. Todo eso está contenido en la Santa Cena, de todo eso habla la Santa Cena, y nosotros tenemos que tomarla conscientes de lo que significa para nosotros la Santa Cena, lo cual nos recuerda siempre el Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario realizado para nuestra Redención, nos habla de Redención.

Así que tomemos la Santa Cena conscientes de su significado para nuestras vidas.

Dejo nuevamente al Rvdo. Miguel Bermúdez Marín para continuar ministrando la Santa Cena. Que Dios les bendiga.

SALUDO DE SANTA CENA.”

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter