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Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Para esta ocasión tenemos un tema muy importante el cual se entrelaza con el tema de mañana en la mañana, y por consiguiente este tema vendrá a ser como una introducción al tema de mañana. Así que en el tema de hoy saldrán muchas cosas que mañana también estaremos hablando. O en palabras más claras el tema de hoy está unido al tema de mañana, porque el tema de hoy es: “SIENDO GUIADOS EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO,” y para mañana tenemos el tema: “GABRIEL APARECIENDO EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.”

En esta noche vamos a leer en el libro del Apocalipsis para comenzar. Donde nos dice: “Después de esto mire...” capítulo 4 del Apocalipsis:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“SIENDO BIEN GUIADOS EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.”

Para ser bien guiados en la encrucijada del tiempo tenemos que saber lo qué es una encrucijada. Una encrucijada del tiempo en el Programa Divino es ese entrelace dispensacional donde se entrelaza una nueva dispensación con la dispensación que está llegando a su fin. También el Rvdo. William Branham ademas de llamarle una encrucijada a eso, le llama un empalme o un entrelace; eso es un entrelace dispensacional.

Y ahora, tenemos encrucijadas o empalmes de edades, donde una edad que está terminando se entrelaza con una nueva edad que va comenzando, y ahí se empalman; como en construcción, los que trabajan en construcción en la parte de madera, cuando fabrican una casa de tablas las cuales se entrelazan unas con otras, le llaman: “machiembra,” en donde una tabla se coloca y entonces viene la otra que se entrelaza, va sobre esa que ya fue colocada, y una parte de la tabla que va sobre esa, una parte va sobre esa tabla, la tabla anterior tiene un declive y entonces la nueva tabla que va clocada tiene una parte que entra sobre esa tabla y ahí se entrelaza una tabla con la otra. También las tablas de pisos (que se usan para pisos) son así también: se entrelaza la una con la otra. Y así son las edades y las dispensaciones; o sea, que para saber lo que es un empalme o un entrelace, si sabemos un poco de carpinteria...

Recuerden que Jesús era carpintero, por lo tanto El puede hacer bien esos entrelaces, esos empalmes, esas encrucijadas, para unir una dispensación con otra dispensación, y quede entrelazada una con otra.

El no puede tomar una religión pagana para entrelazarla con el cristianismo, no puede tomar una religión pagana para entrelazarla en el Programa de Dios con una dispensación. El tiene que tener una Obra en la cual El va llevando a cabo Su Programa y va entrelazando una nueva dispensación con la dispensación que está y que está terminando; y luego sigue esa dispensación y luego abre una nueva dispensación con una parte que se entrelaza con esa dispensación que está pasando; y después sigue esa dispensación. Y así se ve todo el Programa de Dios entrelazado una edad con otra edad nueva, y una dispensación nueva con otra edad que ya pasó.

Y así es la Obra de Dios en el Programa que El desde antes de la fundación del mundo pensó, y así lo programó y así tiene que El llevarlo a cabo. El para Sí mismo no está haciendo nada nuevo. ¿Cómo que no está haciendo nada nuevo? Claro que no. Porque ya todo eso El lo conoce, El lo pensó, lo programó, desde antes de la fundación del mundo.

¿Y qué es lo que El está haciendo entonces? El está cumpliendo Su Programa. El está llevando a cabo la Obra que El desde antes de la fundación del mundo pensó, programó, para llevar a cabo. Para Dios no hay nada nuevo, todo ya El lo pensó, lo conoció, desde antes de la fundación del mundo, y supo cómo hacerlo. Lo que El está es realizando lo que El pensó desde antes de la fundación del mundo. Para muchas personas son cosas nuevas, pero para Dios todo es conocido desde antes de la fundación del mundo.

Y ahora, siendo guiados en la encrucijada del tiempo es siendo guiados en ese empalme, en ese entrelace dispensacional o entrelace de una edad con otra edad. Cuando es un entrelace o un empalme o una encrucijada de tiempo de edad con otra edad, pues Dios envía un ángel mensajero para ese tiempo, y del cielo viene un ángel de Dios para acompañar a ese mensajero. Y se cumple la profecía de Hebreos, capítulo 1, verso 14, que son ángeles ministradores enviados a los herederos de salvación.

Y ahora, en cada ángel mensajero que El envía para cada edad se hace carne en El ese espíritu teofánico de la sexta dimensión, que es el Angel de Jehová que acampa en derredor de los que le temen y los defiende, ese ángel que tiene cada persona; también cada ángel mensajero tiene un ángel, o sea, un cuerpo teofánico de la sexta dimensión.

Y la Palabra viene al profeta, al mensajero, de cada edad.

“Porque no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus Secretos a Sus Siervos Sus profetas.” {Amos 3:7 - Editor}.

Y por medio de profetas siempre es que Dios ha guiado a Su pueblo, porque en ellos opera un espíritu ministerial de la sexta dimensión, un espíritu administrador, un ángel administrador o ministrador que ministra la Palabra de Dios para ese tiempo. Y ese ángel mensajero lo respalda el cielo completo, a ese ángel mensajero Dios lo protege en la edad en que El lo envía.

Las personas no saben cómo es que ese ángel mensajero para cada edad sobrevive en ese tiempo, y no saben cómo ese ángel mensajero recibe ese Mensaje, y cómo ese ángel mensajero logra éxito en el tiempo en que El vive. Algunas personas dicen: “Eso lo puede hacer cualquiera.” ¿Y por qué no lo hicieron?.

Ahora vean ustedes, ese ángel mensajero lo puede hacer, no por sí mismo, sino porque es enviado de Dios, en él viene un espíritu ministrador teofánico manifestado a través de ese mensajero para llevar a cabo esa Obra correspondiente a ese tiempo. Y siendo que es el mensajero enviado de Dios para ese tiempo, Dios lo respalda; porque Dios no lo puede abandonar porque ése es el Mensajero que El tiene para ese tiempo, para llevar Dios a cabo por medio de ese mensajero la Obra correspondiente a ese tiempo, la Obra de Dios correspondiente a ese tiempo, para que así se materialice lo que Dios pensó desde antes de la fundación del mundo para esa edad, para ese tiempo; y así se cumpla la Obra de Dios prometida en Su Palabra profética para ese tiempo.

Ahora hemos visto ángeles mensajeros, profetas mensajeros en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo Testamento. Por ejemplo vemos - podemos ver a Abraham, ese profeta de Dios y patriarca el cual fue visitado por Elohím, por Dios, en diferentes ocasiones. El fue el que lo mandó a salir de su tierra y de su parentela a una tierra que Dios le mostraría y donde Dios lo haría padre de naciones; le cambió el nombre a él y a Sara siendo ya ancianos; y luego vinieron a ser personas jóvenes para poder tener el hijo prometido.

En el capítulo 16 y también el capítulo 18 del Génesis nos habla de ese cambio de nombre y del hijo prometido que Dios le daría; y también en el capítulo 15 le habla del hijo prometido, el cual sería el heredero de Abraham.

Y ahora, tenemos a Abraham y a Sara rejuvenecidos en el capítulo 19 para tener el hijo prometido, vean ustedes, fue en el tiempo en que Dios iba a destruir a Sodoma y Gomorra que Dios visitó a Abraham, Elohím visitó a Abraham con dos personas más, que son los arcángeles Gabriel y Miguel. Y como fue en los días de Lot, en donde Dios visitó a Abraham, a ese profeta dispensacional, al profeta de la cuarta dispensación; así como fue en los días de Lot será la Venida del Hijo del Hombre, y Dios estará visitando a Su Iglesia nuevamente, estarán también los arcángeles Gabriel y Miguel; porque para el tiempo del fin dice el arcángel Gabriel al profeta Daniel en el capítulo 12: “En aquel tiempo se levantará Miguel vuestro príncipe, se levantará Miguel, el que está - el príncipe que está por los hijos de Israel.”

Y ahora, Miguel, el gran arcángel de Dios que peleó en contra del diablo en el cielo cuando el diablo se reveló, Gabriel con Sus ángeles pelearon en contra del diablo, lo vencieron y lo echaron por Tierra.

Y ahora en Apocalipsis, capítulo 10, nos habla de esa batalla, y nos habla de una batalla para el tiempo final.

Y ahora, esa batalla, vean ustedes, cada vez que se va a llevar a cabo una batalla entre el arcángel Miguel y el arcángel caído, luzbel, o diablo o satanás, encontramos que Apocalipsis, capítulo 12 es aplicado.

En el tiempo de la Primera Venida de Cristo hubo una batalla, y vean ustedes, allí estaba el arcángel Miguel, y el diablo se levantó en contra de Cristo, pero allí estaba el arcángel Miguel obteniendo la victoria en contra del diablo.

Y ahora para el tiempo final Apocalipsis, capítulo 12, volverá a estar en pleno cumplimiento. Y la batalla que en el cielo comenzó cuando se rebeló el diablo en contra de Dios y de Su Programa, encontramos que esa batalla que comenzó en el Cielo ha venido a ser la batalla de los seres humanos; la batalla que comenzó, la guerra que comenzó, entre ángeles ahora ha venido a ser una batalla, una guerra entre seres humanos.

O sea, que la batalla que comenzó en el cielo, en donde el diablo se rebeló en contra de Dios y le declaró la guerra a Dios, ahora cuando el diablo fue echado por Tierra, el diablo comenzó la batalla en la Tierra, en el Huerto del Edén en donde engañó a Eva y entró el pecado a la Tierra y se manifestó el pecado en la Tierra así como sucedió en el cielo, donde comenzó el pecado, el cual comenzó en el cielo en y por el arcángel caído, diablo, satanás o lucero o luzbel.

Y ahora, podemos ver que para el tiempo final luzbel o lucero, o diablo o satanás se hará carne en el anticristo, el hombre de pecado. Pero Cristo, el Angel del Pacto, estará con Su Iglesia en el Día Postrero.

El Rvdo. William Branham hablándonos de este gran misterio que estará cumpliéndose en el tiempo final, nos dice en el libro de “Los Sellos,” página 146, de la siguiente manera (dice):

“Y al mismo tiempo que el diablo cae del Cielo y se encarna en un hombre, el Espíritu Santo sube y viene encarnado en un hombre.”

Ahora vean lo que sucedió en el Cielo, en donde el diablo perdió la batalla en el Cielo porque el arcángel Miguel obtuvo la victoria en contra del diablo y es echado a la Tierra.

Y ahora para el tiempo final cuando el diablo cae del cielo se encarnará en un hombre que será el anticristo, el hombre de pecado, la bestia, pero para este mismo tiempo final el Espíritu Santo sube de las siete edades de la Iglesia y viene encarnado en un hombre, y eso será Apocalipsis 19, versos 11 en adelante, de lo cual el Rvdo. William Branham nos habla aquí mismo en el Libro de “Los Sellos,” página 256, donde dice:

“Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la tierra. El vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre.—”

Y ahora podemos ver que es un gran misterio escondido en la Mente de Dios el misterio de la Palabra siendo encarnada en un hombre, porque ese es el misterio escondido en el Séptimo Sello. También en la página 277, dice (orando dice):

“Pedimos que el Espíritu Santo venga ahora mismo, el Jinete del verdadero caballo blanco, mientras Su Espíritu, el Espíritu de Cristo, entre en confrontación con el anticristo, y El llame los Suyos.”

Viene para llamar los Suyos el Espíritu Santo.

¿Y cómo viene el Espíritu Santo en el Día Postrero? Viene en un hombre manifestado.

Y ahora, así como estuvo manifestado de edad en edad en cada ángel mensajero, vendrá manifestado en el Día Postrero en un Angel Mensajero, en Su Angel Mensajero, el Angel Mensajero del Día Postrero de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino, ahí vendrá el Espíritu de Cristo, Jesucristo vendrá en Espíritu Santo manifestado para llamar y juntar a Sus escogidos del Día Postrero y así guiarlos bien en la encrucijada del tiempo. Así como el Espíritu Santo estuvo en cada ángel mensajero guiando en la encrucijada del tiempo de cada edad, llamando y juntando a Sus escogidos en la encrucijada del tiempo de cada edad, y guiándolos bien en esa encrucijada del tiempo de cada edad a través de las siete etapas o edades de la Iglesia.

Y ahora para el Día Postrero hemos llegado a la encrucijada del tiempo de la Edad de la Piedra Angular entrelazándose con la séptima edad y con esa parte en donde él estuvo, el Rvdo. William Branham precursando la Segunda Venida de Cristo entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular, en ese lugar o espacio que hay, que no pertenece ni a la séptima edad ni tampoco pertenece a la Edad de la Piedra Angular; aquí en este espacio donde el Espíritu Santo estuvo en el Rvdo. William Branham precursando la Segunda Venida de Cristo y donde estuvo llamando y sacando fuera de la séptima edad, de la edad de laodicea, sacando fuera a Sus escogidos para preparalos, tenerlos bien apercibidos para lo que vendría más adelante en la Edad de la Piedra Angular, en esa Edad perfecta que surgiría, de la cual habló en la página 4 del Mensaje “La estatura de un hombre perfecto,” y habló de los que estarían en esa Edad Perfecta.

Y para estar en esa Edad Perfecta, el Mensaje del Rvdo. William Branham precursa todo lo que ha de suceder en esa Edad Perfecta y prepara al pueblo para escuchar al llamado en esa Edad perfecta que es la Voz de Cristo, esa Voz de Trompeta diciendo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder después de estas.”

Y ahora, esa misma Voz fue la que llamó a Lázaro del sepulcro dicíendole: “Lázaro ven fuera.” Esa misma Voz que llamó a Lázaro, que es la Voz de Cristo, es la Voz del arcángel, Voz de arcángel y Trompeta de Dios, que llama y junta a Sus escogidos en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular; y esa es la misma Voz, la Voz de Cristo, que llamará a los muertos creyentes en El, los resucitará y a nosotros nos transformará.

Vamos a ver la página 48 del libro de “Citas,” párrafo 417 lo que dice el Rvdo. William Branham. Dice:

“La misma voz que llamó a Juan que subiera, la misma voz que dijo a Juan, ¡Sube acá!, es la misma voz que llamará a la Iglesia algún día. ¡Amén! Llama la Iglesia también, la misma voz que llamó a Juan que subiera es la misma voz que llamó a Lázaro de la tumba. Esa misma voz del Arcángel. Cristo es la voz del Arcángel, la voz del Arcángel. ¿Ve? O esa voz de trompeta de Cristo llamó a Juan que subiera. La misma voz que llamó a Lázaro en el sepulcro de Lázaro. El hablo con fuerte voz. Esa misma voz dijo a Juan, ¡Sube acá! ‘Yo te enseñaré unas cosas que han de suceder.’ Esa misma voz sonará cuando los muertos en Cristo resuciten, porque la trompeta, la trompeta . . . ¿Qué es una trompeta? La voz de Cristo: Esa misma voz dijo ¡Sube acá!”

Y ahora vean ustedes, la Voz de Cristo ha estado de edad en edad en medio de Su Iglesia a través del mensajero de cada edad. Pero ahora en el Día Postrero, en el tiempo final, en la encrucijada del tiempo esa misma Voz sube a la Edad de la Piedra Angular y el Espíritu Santo sube, sube a la Edad de la Piedra Angular y viene manifestado en Su Angel Mensajero hablándonos y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Es la Voz de Cristo. Porque el Espíritu de Cristo así como estuvo en cada ángel mensajero en cada edad, estará en la Edad de la Piedra Angular en Su Angel Mensajero hablándonos todas estas cosas que deben suceder pronto, para así estar siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Y ahora aquí tenemos una encrucijada doble, porque tenemos una encrucijada entre la séptima edad de la Iglesia y la Edad de la Piedra Angular; y tenemos una encrucijada dispensacional.

Vean ustedes, cuando hay un cambio dispensacional ahí hay una encrucijada, una encrucijada de tiempo. Hay muchas encrucijadas porque hay muchas dispensaciones, siete dispensaciones; para cada entrelace dispensacional hay una encrucijada y alguien se tiene que parar en esa encrucijada, y esa Persona será el enviado de Dios para estar en esa encrucijada y para el Espíritu Santo estar en él manifestado hablándole a Su pueblo, a Su Iglesia y dándole a conocer el Mensaje correspondiente a ese tiempo, el Mensaje que corresponde a esa nueva Dispensación; y son llamados y juntados en esa encrucijada de tiempo todos los escogidos de Dios correspondientes a esa nueva edad que ha de comenzar, y así es también con las encrucijadas dispensacionales: son llamados y juntados por el mensajero dispensacional en el cual está el Espíritu de Dios, porque ése es el ungido con el Espíritu de Dios enviado para ser el instrumento de Dios en esa encrucijada de tiempo, y el pueblo de Dios ser bien guiado en esa encrucijada de tiempo.

Ese es el tiempo más difícil, porque ese es el tiempo en que el que no puede ver y recibir al ángel mensajero que Dios envía para ese tiempo en el cual viene Dios en Espíritu Santo manifestado dándole a conocer el misterio correspondiente a ese tiempo; el que no puede ver al mensajero estará todo confundido en esa encrucijada de tiempo.

Así como sucede cuando sale un grupo en un autobús y no conocen bien esas encrucijadas que son esos cruces, donde se llega a un cruce donde hay un semáforo —casi siempre— y donde hay una carretera que va hacia cierto lugar, otra hacia el otro lugar y otra hacia otro lugar; y entonces cuando se llega a ese lugar, la gente se pregunta: “Bueno, ¿y ahora qué carretera vamos a tomar para llegar al lugar que nosotros tenemos como meta llegar?”

Y ahora, cuando se llega a ese cruce que es una encrucijada, se necesita tener un guía que conozca bien el camino y que sepa qué ruta se va a tomar, que conozca bien el camino para entonces ser bien guiados en esa encrucijada y tomar el camino correcto y llegar al lugar que como meta teníamos.

Y ahora nosotros tenemos una meta y es ser transformados.

Y ahora, en la encrucijada del tiempo, ¿cuál es el Camino de Dios? Es el Camino que Dios ha establecido para que Su pueblo camine en él.

Y ahora hemos caminado como seres humanos a través del tiempo, y de las dispensaciones que Dios estableció para cada tiempo; así ha caminado la raza humana. Pero vean ustedes, no todos entraron en el camino, la carretera, la calzada, correspondiente a su tiempo.

Los ante-diluvianos no entraron en la calzada, en la carretera, que Dios estaba abriendo allí con el profeta Noé, y la gente no conoció hasta que vino el diluvio y se los llevo a todos, a todos los que no entraron en el camino, la calzada, en la carretera de Dios para esa nueva dispensación, la Dispensación del Gobierno humano; allí estaba en esa encrucijada un profeta dispensacional, el cual fue el instrumento de Dios para guiar a las personas en esa nueva dispensación; y estaban bien guiados y cuando llegó el momento de escapar entraron al arca y la puerta fue cerrada por Dios.

Dios dijo: “De aquí a siete días enviaré el diluvio.” Ya habían transcurrido de 100 a 120 años y ya el arca estaba lista para que entrarán al arca los que se iban a salvar, los que iban a escapar del juicio divino del diluvio.

Y ahora podemos ver que en esa encrucijada del tiempo, en esa encrucijada dispensacional hubo  un profeta dispensacional; cuando la encrucijada es de edad, pues Dios envía un profeta de edad que es menor. Pero cuando la cosa es una encrucijada, un empalme, dispensacional, entonces Dios tiene que enviar un profeta ¿qué? Dispensacional. Esa es la clase de profeta más grande que Dios tiene.

Y aunque hay muchos profetas en la Biblia que han pasado por esta Tierra y están en la historia Bíblica, solamente Dios tiene siete profetas dispensacionales, que son: Adán para la primera dispensación La Dispensación de la Inocencia. Set para la segunda dispensación, La Dispensación de la Conciencia. Y Noé para la tercera dispensación La Dispensación del Gobierno Humano. Y Abraham para la cuarta dispensación La Dispensación de la Promesa.  Y Moisés para la quinta dispensación, La Dispensación de la Ley. Y Jesús para la sexta dispensación, La Dispensación de la Gracia. Y El Angel del Señor Jesucristo para la séptima dispensación, La Dispensación del Reino.

¿Vieron? Siete profetas dispensacionales. Y ya seis de ellos han venido a la Tierra y han estado en esa encrucijada de tiempo y han introducido al pueblo a una nueva dispensación, y han estado siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Y ahora, en la encrucijada del tiempo, en este empalme o encrucijada dispensacional, en donde se entrelaza la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, tenemos que ser bien guiados para poder caminar en el Programa de Dios y no estar todos confundidos y poder llegar a la meta de nuestra transformación de nosotros los que vivimos y los muertos en Cristo ser resucitados y aparecer a nosotros en cuerpos eternos, y luego estar aquí en la Tierra de 30 a 40 días ya con el cuerpo nuevo, con el cuerpo eterno, en donde Dios llevará a cabo una manifestación en toda Su plenitud en medio de Su Iglesia que tendrá un cuerpo eterno cada hijo e hija de Dios, y luego nos iremos de esta dimensión terrenal a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, a la Casa de nuestro Padre Celestial.

Y ahora, en la encrucijada del tiempo en el cual vivimos, en donde hay un entrelace dispensacional, dice Jesucristo:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Apocalipsis, 22, verso 16 al 17. Y dice:

“El Espíritu y la Esposa dicen: Ven (ya pasamos al verso 17 de Apocalipsis, capítulo 22).”

“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Y ahora, en adición a recibir a Cristo como nuestro Salvador y lavar nuestros pecados en Su Sangre y ser bautizados en Su Nombre y recibir Su Espíritu Santo, y así estar bebiendo de la Fuente del Agua del Vida, estar bebiendo de Cristo y estar así tomando el Agua de la Vida que es el Espíritu Santo, tomaremos también el cuerpo físico pero glorificado, inmortal e incorruptible y eterno.

Así como tomamos el Espíritu Santo, el Agua de la Vida, y obtenemos el nuevo nacimiento y obtenemos un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, en adición tomaremos de la Fuente del Agua del Agua de la Vida y recibiremos el cuerpo físico, inmortal, incorruptible y glorificado. Y para eso tenemos que estar siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo, en donde Jesús ha prometido enviar a Su Angel para dar testimonio de estas cosas, ¿de cuáles cosas? De estas cosas que deben suceder en este tiempo final en la encrucijada del tiempo.

En Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, Jesucristo dijo con esa Voz de Trompeta:

“Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Subimos entonces a la Edad de la Piedra Angular que es donde Cristo estará hablando en este tiempo final así como estuvo en cada edad hablando por medio de cada ángel mensajero.

Y ahora, en la Edad de la Piedra Angular Cristo estará hablando por medio de Su Angel Mensajero todas estas cosas que deben suceder pronto.

¿Cómo que esta promesa que Cristo hace al decir: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder pronto.” Luego la cumplirá por medio de un hombre, de un Angel Mensajero? Claro que sí.

Veamos Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, y ahí veremos si será por medio de un Angel o no será por medio de un Angel Mensajero.

Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado a su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

Podemos ver claramente que es por medio de Su Angel Mensajero que Jesucristo dará a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, porque ese Angel Mensajero es un Profeta. Fue un Espíritu de Profeta, y un Espíritu de Profeta es un hombre de la sexta dimensión, el que le dio a Juan el apóstol la revelación del Libro del Apocalipsis en esta forma simbólica en que fue escrito. Y ese es el mismo Angel que Jesucristo envía a Su Iglesia en el Día Postrero para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto; y así estar siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Y ahora, por medio de toda la revelación divina que Jesucristo le dará a Su Angel Mensajero, porque toda revelación de Dios tiene que venir a un profeta, al profeta que Dios tenga para esa edad o para esa dispensación. Toda revelación divina para cada edad o para cada dispensación viene al profeta mensajero de esa edad o dispensación, y de ahí pasa al pueblo; porque ese profeta predica esa revelación divina al pueblo y así son llamados y juntados los escogidos de Dios con esa revelación divina siendo predicada; y así son enseñados por Dios todos los hijos e hijas de Dios, ¿dónde? En la Iglesia del Señor Jesucristo. Y así son alimentados en la Casa de Dios los hijos e hijas de Dios por el Siervo fiel y prudente de cada edad. Y así son bien alimentados y son bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Y para el tiempo final el Siervo fiel y prudente que tendrá Jesucristo en Su Casa, en Su Iglesia, será Su Angel Mensajero, a través del cual estará dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Y esa revelación que él traerá será el Alimento Espiritual para nuestra alma, ¿en dónde? En la Casa de Dios.

Y ahora podemos ver este misterio de cómo estaremos siendo guiados en la encrucijada del tiempo.

“SIENDO BIEN GUIADOS EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.”

Hemos visto este misterio de edad en edad y de dispensación en dispensación donde Dios ha enviado al profeta mensajero de cada edad o al profeta mensajero de cada dispensación para Su pueblo, el pueblo de Dios, estar siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Mañana veremos el respaldo que tiene cada ángel mensajero de parte de Dios al cual le envía ángeles del cielo para que lo cuiden y cuiden al pueblo que con ese mensajero estará. Y veremos hasta donde Dios nos permita ver.

Para mañana sería un buen día, con el tema que tenemos para mañana, de ver el misterio del Angel, quién es ese Angel del Señor Jesucristo. Pero si Dios no nos permite, pues no lo veremos. Pero algún día veremos quién es ese Angel.

Ahora “ver quién ese Angel,” quiero decir veremos quién es ese Angel el cual ministró a Juan el apóstol y el cual tiene que haber ministrado a través de toda la historia bíblica, y estaríamos viendo el misterio del Angel del Señor Jesucristo. Eso será si Dios nos permite hablar más claramente, pero si no, lo dejaremos para alguna otra ocasión en donde mencionaremos ese Angel por el Nombre que él ha tenido en otra dimensión cuando le dio a Juan el apóstol la revelación del Apocalipsis. Pero eso lo dejaremos pendiente para alguna ocasión. Todo será sencillo. Porque Dios obra las cosas grandes en forma sencilla.

Ahora, saber que estamos en la encrucijada del tiempo en donde un cambio dispensacional se está llevando a cabo en este tiempo, en donde la Dispensación del Reino se está entrelazando con la Dispensación de la Gracia, tenemos que estar bien guiados por Cristo, el Espíritu Santo, y para eso tenemos que tener el Espíritu Santo en medio nuestro como lo tuvo cada grupo de cada edad, lo tuvo en el mensajero de cada edad manifestado hablándoles el Mensaje correspondiente a cada edad.

Para la Iglesia como Cuerpo Místico la forma en que el Espíritu Santo se manifiesta en Su Iglesia es por medio del mensajero al cual viene la revelación divina y al cual viene el Espíritu Santo y lo unge, y lo usa en esa edad.

Y ahora, para este tiempo final tenemos la necesidad de tener a Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en este entrelace dispensacional, en este empalme dispensacional, o sea, en esta encrucijada dispensacional. Y solamente tenemos una Persona prometida en la Biblia para ser enviado en este tiempo final a la Iglesia del Señor Jesucristo para darle a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y ese es el Angel del Señor Jesucristo.

Dios es el Dios de los Espíritus de los profetas, o sea, de esos cuerpos teofánicos de los profetas. Por lo tanto El estará enviando a Su Angel Mensajero a Su Iglesia en el Día Postrero para en y por medio de Su Iglesia Cristo en Espíritu Santo estar velado y revelado hablándonos todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final, y estar guiando a Su Iglesia en este tiempo final, para que así Su Iglesia esté siendo bien guiada en la encrucijada del tiempo.

No hay otra forma para la Iglesia del Señor Jesucristo estar siendo bien guiada en la encrucijada del tiempo.

Ya el Espíritu Santo no está en ninguna de las siete edades de la Iglesia, por lo tanto el Espíritu Santo está libre, libre para manifestarse en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular a través de Su Angel Mensajero, que no estará atado a ningún grupo denominacional; por lo tanto el Espíritu Santo estará libre para obrar a través de Su Angel Mensajero y revelarle a Su Angel Mensajero todas estas cosas y él darlas a conocer a nosotros en este tiempo final, y hablarnos a nosotros ungido con el Espíritu Santo todas estas cosas que deben suceder pronto, y así ser guiados bien, estar siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Cuando hay una encrucijada de tiempo dispensacional pues Dios envía un Angel Mensajero mayor que es un Profeta Mensajero Dispensacional. Para las encrucijadas dispensacional los mensajeros son profetas, profetas dispensacionales, no son reformadores sino profetas dispensacionales.

Ahora, podemos ver los siete profetas dispensacionales, podemos ver las siete dispensaciones, podemos ver los siete mensajes dispensacionales, podemos ver también el pueblo correspondiente a cada dispensación, y podemos ver quiénes han sido esos profetas dispensacionales y cuál es el Profeta dispensacional que Jesucristo estará enviando en este tiempo en la encrucijada del tiempo, en donde se entrelaza la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, para que seamos bien guiados en la encrucijada del tiempo.

“SIENDO BIEN GUIADOS EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.”

Y ahora, ¿quiénes serán los que estarán siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo? Pues nosotros en este tiempo final.

En la América Latina y el Caribe latinoamericanos y caribeños, aunque se hayan ido a otras naciones, pero que tienen sus nombres escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero estarán siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Y ahora, mañana hablaremos con más detalles algunas cosas, porque para mañana tenemos el tema —para mañana en la mañana—: “GABRIEL APARECIENDO EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.” Estaremos viendo en la parte espiritual, en la dimensión sexta quién o quiénes son los que estarán trabajando en esa encrucijada del tiempo en este tiempo final. Veremos también cómo trabajaron en otros tiempos, en otras encrucijadas dispensacionales.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión dándoles testimonio de cómo estará siendo la Iglesia del Señor Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, cómo estará siendo bien guiada en la encrucijada del tiempo.

Y ahora, ¿dónde están los que estarían siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo en este tiempo final? Pues aquí estamos en esta tarde o en esta noche escuchando la Voz de Cristo, escuchando Su Mensaje final, escuchando Su revelación correspondiente a este tiempo final, y así obteniendo el conocimiento de todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final en la encrucijada del tiempo, en esta encrucijada dispensacional.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mi también, y pronto se complete el número de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de la Piedra Angular y pronto Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo y salga del Trono de Intercesión, tome el Título de Propiedad y haga Su Reclamo, y resucite a los muertos en Cristo y a nosotros nos transforme, y luego se manifieste en toda Su plenitud y luego nos lleve con El a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Dejo nuevamente al Rvdo. Miguel Bermúdez Marín para continuar y también llevar a cabo los bautismos en agua en el Nombre del Señor Jesucristo que estarán siendo llevados a cabo para las personas que no han sido bautizadas en el Nombre del Señor Jesucristo.

Porque San Pedro dijo:

“Arrepentíos , y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

Y así pues recibirán el nuevo nacimiento y obtendrán un cuerpo teofánico de la sexta dimensión.

En el libro de los Hechos, capítulo 2, verso 38 en adelante es que Pedro llama a los que fueron compungidos de corazón y se arrepintieron, los llama a arrepentimiento y a ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo.

Porque todos los que escuchan la predicación del Evangelio están llamados a arrepentirse de sus pecados y a ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo para recibir el don del Espíritu Santo y así recibir el nuevo nacimiento, y recibir un cuerpo teofánico de la sexta dimensión; y así estar en una vida nueva, una vida nueva para una raza nueva, para una creación nueva que Cristo está llevando a cabo.

Y esa raza nueva nace en el Reino de Dios, la Iglesia de Jesucristo, por medio de escuchar la predicación del Evangelio, arrepentirse de sus pecados, ser bautizados en el Nombre del Señor Jesucristo y recibir el Espíritu Santo, y así obtienen el nuevo nacimiento. Y cuando nace en el reino de Dios una persona, hay cánticos en el Cielo, porque hay gozo en el Cielo cuando un pecador se arrepiente, cuando un pecador se arrepiente y es bautizado en el Nombre del Señor Jesucristo y reciba el Espíritu Santo, ha nacido en el Reino de Dios un Rey, porque somos Reyes y Sacerdotes, y cuando nace un Rey hay cánticos, hay cánticos por los ángeles en el Cielo. “Hay gozo en el Cielo cuando un pecador se arrepiente.” Dijo nuestro amado Señor Jesucristo.

Ahora damos lugar a los bautismos en agua en el momento en que el Rvdo. Miguel Bermúdez Marín les diga, y los que están en lista para ser bautizados podrán ser bautizados en esta ocasión y otros mañana también; mañana también habrá otro grupo; y así mientras estemos aquí Miguel estará bautizando, y luego los que falten de ser bautizados, pues serán bautizados por ministros aquí; los que falten de la congregación sin estar bautizados serán bautizados en los diferentes días que sean establecidos para ser bautizados; ya eso le corresponde al ministro de la congregación, para que sean bautizados los que no hayan sido bautizados y no puedan ser bautizados en estos días que estaremos aquí.

Queremos que todos los hijos e hijas de Dios, esas almas de Dios que no han sido bautizadas sean bautizadas y estén listos, porque de un momento a otro (y no sabemos el año) Cristo terminará Su Obra de Intercesión, se completará el número de los escogidos de Dios y Cristo saldrá del Trono de Intercesión y llevará a cabo la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos.

Así que tenemos que estar todos preparados siendo bien guiados en la encrucijada del tiempo.

Bueno, vamos a dejar aquí a nuestro amigo y hermano, el Rvdo. Miguel Bermúdez Marín, para continuar y así llevar a cabo todo el programa que hay de aquí en adelante.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde, y continúen pasando una noche llena de las bendiciones de nuestro amado Señor Jesucristo.

“SIENDO BIEN ENSEÑADOS EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO.”

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