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Muy buenos días a todos. Y muchas felicidades a los padres en este día de los padres en el cual nos encontramos para darle gracias a Cristo por ser padres, y saber también que Dios es Padre de cada uno de nosotros que vivimos en este planeta Tierra y que por medio de Jesucristo Dios es nuestro Padre Celestial, el cual ha producido el nuevo nacimiento en nosotros. Que las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador sean sobre todos ustedes padres, y también sobre todos los que están aquí presentes y los que están a través de Internet y demás medios de comunicación. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

En esta ocasión quiero leer en Isaías, capítulo 6, verso 1 en adelante, donde nos dice:

En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.

Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

Y dijo: Anda, y dí a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.

Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vean con sus ojos, ni oigan con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se conviertan, y haya para él sanidad.

Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto;

hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra.

Y si quedare aún en ella la décima parte, ésta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “LOS GUARDIANES DEL TEMPLO.”

En esta ocasión hemos visto en la lectura que hemos tenido al profeta Isaías viendo la Gloria de Dios manifestada, al ver a Dios sentado en Su Trono y estos serafines que estaban sobre El, y vio ahí el Templo Celestial y los que estaban en ese Templo Celestial.

Dice el profeta Isaías que uno de los serafines voló teniendo en su mano un carbón encendido tomado del Altar con unas tenazas y tocando en su boca, le dijo: “He aquí esto ha tocado tus labios y es quitada tu culpa y limpio tu pecado.” Ahí tenemos al Espíritu Santo volando hacia el profeta Isaías.

Y ahora, el Templo Celestial, encontramos que contiene las cosas que fueron colocadas en tipo y figura en el tabernáculo que construyó el Profeta Moisés y el templo que construyó el rey Salomón.

Así como el ser humano ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios, y por eso lo más que se parece a Dios es el ser humano y lo más que se parece al ser humano es Dios, porque son iguales, es hecho a imagen y semejanza de Dios, el ser humano, el hombre; no así los animales.

Y ahora, vean ustedes, así como el hombre tiene cuerpo, espíritu y alma; encontramos que Dios tiene cuerpo, espíritu y alma. Encontramos a Dios como el Espíritu Eterno, ese es el alma, Dios, el Padre. Luego encontramos al Verbo que salió de Dios el cual creó todas las cosas, ese es el cuerpo teofánico de Dios, el Espíritu Santo; en ese cuerpo teofánico es que Dios habitó y creó todas las cosas, ¿de dónde vino? De Dios. Y luego el cuerpo físico de Dios como nuestro cuerpo físico es el cuerpo que El creó en el vientre de María creando una célula de vida, una célula de sangre, la cual se multiplicó célula sobre célula y se formó así el cuerpo de Jesús, el cual nació en Belén de Judea a través de la virgen María; y ese cuerpo es el cuerpo físico de Dios. Ahí tenemos en Jesucristo a Dios en la forma de hombre (como nosotros) con un cuerpo, un espíritu teofánico dentro del cuerpo y el alma dentro de ese cuerpo teofánico; ahí tenemos a Dios hecho a imagen y semejanza del hombre, ¿por qué? Porque Dios creó al ser humano a imagen y semejanza Suya.

Y ahora hemos visto que esto es un misterio grande, pero vean lo sencillo que es. Por eso Jesús podía decir: “Antes que Abraham fuese Yo Soy.” ¿Por qué? Porque antes que Abraham, Jesús era en Su cuerpo teofánico.

Y ahora, ¿dónde estaban los hijos e hijas de Dios? En Dios. Y cuando Dios se creó y cuando Dios entró en Su Programa de Creación, de Dios fue que salió el Verbo, el cuerpo teofánico. Y Dios en Su Programa de Creación, vean ustedes, El mismo ha entrado en Su Programa de Creación.

Y ahora, Dios al tener este cuerpo teofánico que salió de Dios, ahí en ese cuerpo teofánico está el Nombre de Dios y también están todos los hijos e hijas de Dios. Así como en un padre terrenal, en un hombre, están todos los hijos que él va a tener, o sea, todos los cuerpos físicos ahí están.

Así como dice San Pablo en su carta a los Hebreos, que cuando Abraham diezmó a Melquisedec, Leví diezmó a Melquisedec, porque Leví estaba en los lomos de Abraham; todavía no había nacido Isaac, por consiguiente no había nacido tampoco Jacob y por consiguiente no había nacido Leví, y ya estaba diezmando a Melquisedec, porque estaba en los lomos de su bisabuelo; en los lomos de su bisabuelo Abraham, estaba Leví, y no solamente Leví sino los 12 patriarcas y también estaba Jacob y estaba Isaac, y también estaba todo el pueblo hebreo. Miren dónde estaba el pueblo hebreo: en los lomos de Abraham.

Y ahora, podemos ver dónde estaba cada uno de los hijos de Israel. Pero si caminamos más hacia atrás, seguimos hasta llegar a Adán, y cuando seguimos más hacia atrás llegamos a Dios: y Adán de Dios.

Y ahora, cada hijo e hija de Dios estaba en Cristo que es Melquisedec.

Y ahora, todos los hijos e hijas de Dios, esas almas de Dios, en sus almas son hijos e hijas de Dios; en sus almas encontramos que son simiente de Dios, semilla de Dios, hijos e hijas de Dios. Aunque al venir a esta Tierra obtenemos un cuerpo mortal, corruptible y temporal y obtenemos también un espíritu del mundo, pero Cristo habló de un cambio, de un nuevo nacimiento y eso es lo que ocurre en el nuevo nacimiento: que Cristo nos da un cuerpo teofánico de la sexta dimensión y así entramos en el Programa de Creación Divina, de esa Nueva Creación de la cual Cristo es el Primero, es la Cabeza, una Nueva Creación, ya no la antigua creación; porque conforme a la antigua creación que comenzó con Adán hemos venido a esta Tierra por medio de nuestros padres terrenales y hemos aparecido en una raza caída la cual perdió la bendición de Dios. Dice: “Por cuanto todos pecaron, todos han sido destituídos de la Gloria de Dios.” (Romanos, capítulo 3, verso 23).

Y ahora, el ser humano fue destituido de la Gloria de Dios al pecar, y por esa causa la descendencia de Adán ha estado viniendo a la Tierra sin obtener primeramente un cuerpo teofánico, o sea, sin primeramente vivir en la sexta dimensión en donde se obtiene el cuerpo teofánico para luego venir a esta dimensión terrenal y obtener un cuerpo eterno, un cuerpo inmortal e incorruptible.

El ser humano, vean ustedes, cayó de la Vida Eterna; y Dios no permitió que el ser humano luego de su caída tomará del Arbol de la Vida en esa condición en que se encontraba, ¿por qué? Porque entonces sería el ser humano un pecador con Vida Eterna. Y se requiere que el pecado sea quitado para el ser humano vivir eternamente. Por eso dijo Dios “que no sea que alargue su mano, que extienda su mano y tome del Arbol de la Vida y viva para siempre,” viva eternamente; por esa causa sacó a Adán y a Eva del Huerto del Edén.

Y ahora, siendo que la raza humana cayó de la Vida Eterna y cayó en las manos del enemigo de Dios, o sea, que el ser humano viviría en el reino de las tinieblas, el reino del maligno, hasta que el Reino de Dios sea restaurado.

Y ahora, cada persona que viene a este mundo y nace en esta Tierra por medio de la unión de sus padres terrenales, nace en este mundo en el reino del maligno, nace en el mundo. Pero vean ustedes, cuando la persona escucha la predicación del Evangelio y recibe a Cristo como Su único y suficiente Salvador y es bautizado en Su Nombre y recibe el Espíritu Santo, la persona ha sido trasladada del reino de las tinieblas al Glorioso Reino de Su Hijo Jesucristo, al Glorioso Reino del Hijo de Dios.

Y ahora, vean cómo ocurre este cambio: es por medio del nuevo nacimiento, y eso es una liberación como la liberación que Dios realizó utilizando al Profeta Moisés allá en Egipto cuando libertó al pueblo hebreo. Allí Dios en esa liberación física que realizó con el pueblo hebreo está reflejando la liberación que El llevará a cabo con y para todas esas almas que vienen de Dios. Primero realiza una liberación interior, nos liberta Cristo, y con Su Obra realizada en la Cruz del Calvario El pagó el precio de la Redención y así El nos libertó; y cuando Lo aceptamos como nuestro Salvador se materializa en nosotros esa liberación, y somos sacados del Egipto espiritual, del mundo, del reino de las tinieblas, del reino del maligno, y trasladados al Reino de Dios, al Reino de nuestro amado Señor Jesucristo; y ahí es donde nosotros obtenemos el cuerpo teofánico; y donde la persona nace de ahí la persona es ciudadana.

Y ahora, vean ustedes, por medio del nuevo nacimiento encontramos que somos ciudadanos del Cielo, ciudadanos de la Nueva Jerusalén.

Y ahora, siendo nosotros creyentes en Cristo, al recibir el Espíritu de Cristo, eso es entrar a la tierra prometida, la tierra prometida del bautismo del Espíritu Santo, la tierra prometida del cuerpo teofánico que El ha prometido para todos nosotros; pero por cuanto pertenece a otra dimensión, la sexta dimensión, es invisible a la vista humana; pero es llamado el Angel del Pacto o Angel de Jehová que acampa en derredor de los que le temen y los defiende.

Cristo dijo hablando de Sus hijos, de los creyentes en El representados en los niños, dijo hablando de los niños: “Sus ángeles ven el Rostro de mi Padre cada día.” Cuando dice: “sus ángeles,” eso es sus cuerpo teofánicos; porque el cuerpo teofánico es un cuerpo angelical. Estando en cuerpos teofánicos, los hijos de Dios son vistos como los ángeles de Dios.

Y ahora, vean ustedes, la promesa que aparece en el libro de Daniel, y también en el libro del Apocalipsis, capítulo 17 y capítulo 19, la Venida de Cristo como Rey de reyes y Señor de señores viniendo en un Caballo Blanco con un poderoso Ejército, ese Ejército Celestial es la Iglesia del Señor Jesucristo, esa es la multitud de millones o millares de ángeles que vienen con El en Su Segunda Venida.

Y cuando Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo, tome el Título de Propiedad y haga Su reclamo, Su Obra de Reclamo, resucitará a los muertos en Cristo en cuerpos glorificados y a nosotros nos transformará, y ese será el poderoso Ejército del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis, capítulo 19. Y eso es para el Día Postrero que es el séptimo milenio, es ahí el tiempo señalado como el Día del Señor.

Y ahora, todo lo que está en el Cielo en el Templo Celestial, fue reflejado en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón, y es materializado en un Nuevo Templo que es el Templo Espiritual del Señor Jesucristo el cual es Su Iglesia. Así como hubo guardianes del templo en el templo terrenal, y en el Celestial hay guardianes del Templo también, que son los 144 mil hebreos. Pero también hay guardianes en el Lugar Santísimo que guardan el Arca del Pacto y el contenido que está dentro del Arca del Pacto.

Y ahora, lo que ha sido visto en el Trono de Dios en el Cielo, en el Lugar Santísimo Celestial, es lo que se representó en el lugar santísimo del tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón.

Por lo tanto, así como Cristo ha estado materializando el Atrio y el Lugar Santo del Templo Celestial y del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó el rey Salomón; en este tiempo final mirando la historia de la Iglesia podemos ver cómo todo eso ha sido materializado y como durante el tiempo de la Primera Venida de Cristo, así como el atrio - en el atrio se sacrificaba el macho cabrío de la expiación, el día diez del mes séptimo para la reconciliación del pueblo hebreo con Dios, Cristo fue sacrificado en el Atrio que es el tiempo de Adán hasta Jesús.

Todos los que vivieron en el tiempo de Adán hasta Jesús estaban en el Atrio de la Casa de Dios. Por eso el rey David decía y oraba por el Atrio de la Casa de Dios y deseaba estar en los Atrios de la Casa de Dios.

Luego del Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario, encontramos que a la Casa de Dios se entra por el Atrio donde está el Sacrificio de Cristo; así como en el Antiguo Testamento en el tabernáculo que Moisés construyó y en el templo que construyó el rey David, se entraba por el atrio a la casa de Dios, y en el atrio estaba el sacrificio, y el altar del sacrificio allí estaba y estaba también aquel mar, aquel mar de bronce donde estaba el agua de ese mar de bronce, el cual estaba sobre 12 bueyes; o sea, que ese mar de bronce estaba sobre 12 bueyes y dentro estaba el agua.

Y vean, todo eso nos habla de todo lo que estaría en el Templo del Señor Jesucristo. Por eso es que en el Atrio se escucha la predicación del Evangelio que sale del lugar donde Cristo esté manifestado de etapa en etapa, desde ahí Cristo habla por medio del mensajero en cada edad, y luego en la Edad de la Piedra Angular; y los seres humanos escuchan la predicación del Evangelio. “Y el que creyere y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado.” Dice Jesús en San Marcos, capítulo 16. (San Marcos, capítulo 16, verso 15 al 16).

Y ahora vean ustedes, ¿el Sacrificio de Cristo está dónde? En el Atrio. Y también el mar de bronce lleno de agua. Ahí al recibir a Cristo como nuestro Salvador en el Atrio, luego somos bautizados, ahí está también la Sangre derramada del Sacrificio, Lo recibimos, somos bautizados en agua y luego se entra dentro del Templo, se entra al Lugar Santo y es colocada la persona en la edad que le corresponde; y luego en el Día Postrero entran por el Atrio, pasan por el Lugar Santo y llegan al Lugar Santísimo.

Y ahora, para el Día Postrero nos habla el Rvdo. William Branham del mar de vidrio que aparece en Apocalipsis, capítulo 15, lo cual muestra que para el tiempo final o Día Postrero habrá algo grande aconteciendo en esta Tierra en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Quiero leer lo que dijo el Rvdo. William Branham acerca del mar de vidrio y de esa multitud que está en el mar de vidrio, para que así podamos nosotros tener un cuadro claro de lo que estará sucediendo en este tiempo final.

El Rvdo. William Branham tuvo una revelación muy grande de parte de Dios para el tiempo en que él vivió, y él nos habló acerca del mar de vidrio. Y esto lo vamos a leer tan pronto lo tenga listo, pues lo que sucede ahí en el libro del Apocalipsis en el capítulo 15, es algo muy grande. Vamos a ver en el mensaje: “El Trono,” ahí nos habla del mar de vidrio el Rvdo. William Branham, y vamos a ver lo que nos dice acerca de lo que será el cumplimiento de este capítulo 15 del Apocalipsis. Dice:

Ahora, en Revelación, capítulo 15, el remanente de la Simiente de la mujer, el cual eran los santos de la tribulación, que pasaron por la tribulación, fueron hallados. (¡Mire!) parados en el mar. Y estaba lleno con fuego, sangre, llamas rojas lamiendo hacia adelante el fuego de Dios. Ellos habían obtenido la victoria sobre la bestia (Roma), sobre su número, sobre la letra de su nombre, y sobre su imagen, y habían salido. Y por la predicación de Moisés y Elías, esos dos profetas que aparecerán a Israel para sacar fuera este grupo de gente, los santos del periodo de la tribulación, en este tiempo que serán traídos dentro.”

Ahora vean cómo los santos que pasarán por la gran tribulación, las vírgenes insensatas que no tenían aceite en sus lámparas serán llamadas y saldrán por medio del Mensaje y Ministerio de los Dos Olivos. Dice:

(¿Lo ven Uds.? Ellos ya están en gloria) Y aquí están los santos (o sea, los escogidos ya están en gloria, vamos a ver:).

Y por la predicación de Moisés y Elías, esos son dos profetas que aparecerán a Israel para sacar fuera ese grupo de gente, los santos del periodo de la tribulación, en este tiempo que serán traídos dentro.

¿Ven?, La Iglesia es raptada ya (o sea, los escogidos ya estarán en el Cielo). (¿Lo ven Uds.? Ellos ya están en gloria). Y aquí están los santos de la tribulación, los santificados que siendo la falta mía y suya, ellos nunca han oído la Palabra. Y ellos la hubieran oído y rechazándola, ellos fueran adelante para el infierno (o sea, si la rechazaban, pero vean ustedes, durante la gran tribulación ellos escucharán... vamos a ver). Pero si ellos nunca la han oído, Dios es justo, el periodo de la tribulación viene a ellos.”

El Sexto Sello tiene un propósito triple, dice el Rvdo. William Branham en el libro de “Los Sellos,” y él dice que ese propósito triple tiene que ver con la purificación de la Tierra, la purificación también de los 144 mil hebreos y la purificación de las vírgenes insensatas o fatuas que no tenían aceite en sus lámparas. Y ahora continuemos viendo aquí:

Y yo vi como un mar de vidrio mezclado con fuego: y esos que habían obtenido la victoria sobre la bestia y sobre su imagen y sobre su marca y sobre el número de su nombre, estaban parados en el mar de vidrio, teniendo arpas de Dios.’

Ahora Uds. ven, ellos nunca habían entrado dentro, pero ellos habían oído la Palabra. Ahora escuchen, ven qué clase de doctrina oyeron ellos, vean si ello compara con la Iglesia ahora.

Y ellos cantaban el cántico de Moisés el siervo de Dios (eso es, después que Moisés había cruzado al otro lado), y el cántico del Cordero, diciendo: grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; (¿Quién es ese Cordero? ¡Señor Dios Todopoderoso!)... justos y verdaderos son Tus caminos, Tu Rey de los Santos.

¿Ven lo que ellos Le reconocieron ser? No ninguna tercera persona de la trinidad, pero ‘¡El Señor Dios Todopoderoso, el Rey de los Santos!’ ¡Escuche! ¿Está Ud. listo? Verso 4:

¿Quién no te temerá, oh Señor (Elohím), y glorificará. ¿Quién es ese? No sea que ellos no te teman y glorifiquen Tu Nombre.’

Ellos fueron lavados por las mismas aguas por las cuales o por las que Uds. han sido lavados, oyendo la Palabra en la fe y poder de Jesucristo viendo el Todopoderoso. Es la revelación entera en el principio. La cosa entera está envuelta en la Revelación de quién es Jesucristo: ‘¡Dios hecho carne entre nosotros!.” {Libro de Revelación, capítulo 4, parte 3, página 40-42 —Editor}.

Esa es la revelación que tendrán las vírgenes insensatas cuando ellas reciban el Mensaje, pero ya será demasiado tarde para obtener Misericordia, porque ya Cristo habrá salido del Trono de Intercesión, y por consiguiente ya Cristo estará con Su Iglesia como el Angel Fuerte que desciende del Cielo envuelto en una nube, y estará Cristo con Su Iglesia llevando a cabo lo que El ha prometido para Su Iglesia; ya Cristo estará casado con Su Iglesia, Su Iglesia Novia que será la Esposa del Cordero.

Y ahora, esas vírgenes fatuas no pertenecen al grupo de los elegidos, de los escogidos de Dios; pero esas vírgenes insensatas no se perderán; esa es la gran multitud que aparece sobre el mar de vidrio en Apocalipsis, capítulo 15, y tienen el cántico de Moisés y del Cordero; porque estarán bajo el Ministerio de Moisés y Elías y de Jesús; porque esos tres Ministerios estarán siendo operados por el Espíritu Santo.

Por eso es que en Apocalipsis, capítulo 7, aparecen también esas vírgenes insensatas, y aparecen en el capítulo 7 que es el capítulo en donde el ángel que sube de donde sale el sol, el cual tiene el Sello del Dios vivo (o sea, el cual tiene el Espíritu Santo) y el cual llama y junta 144 mil hebreos, encontramos que también es el que tiene el Ministerio para llamar y juntar esas vírgenes fatuas después que la Puerta de los gentiles se haya cerrado; después que se haya completado el número de los escogidos de Dios entonces vendrá la oportunidad para 144 mil hebreos, y también para las vírgenes insensatas que pasarán por la gran tribulación. Por eso aparecen en el capítulo 7 del Apocalipsis, y también aparecen en el capítulo 15 del Apocalipsis.

Y vean, los 144 mil hebreos aparecen en el capítulo 7 también del Apocalipsis y aparecen en el capítulo 14 del Apocalipsis; o sea, que primero aparecen los 144 mil y luego aparecen las vírgenes insensatas que salen de la gran tribulación, pero que obtienen la victoria. Y aunque durante la gran tribulación morirán los 144 mil hebreos, pero resucitarán para estar en el Reino Milenial, resucitarán al final de la gran tribulación; pero las vírgenes insensatas morirán durante la gran tribulación, la bestia, el anticristo, el hombre de pecado en el cual estará el diablo manifestado en toda su plenitud, matará a las vírgenes insensatas, a las vírgenes fatuas, como también matará a los 144 mil hebreos, enviando ejércitos de diferentes naciones, de esas diez naciones y de esos diez reyes que le darán su poder y su autoridad a la bestia.

Y las vírgenes insensatas o fatuas morirán durante la gran tribulación; pero no resucitarán para estar en el Reino Milenial, sino que resucitarán después del Reino Milenial para ser juzgadas delante del Trono Blanco de Jesucristo y luego entrarán a la eternidad.

Y ahora, mirando todo este Programa Divino que Dios estará llevando a cabo, vean ustedes, cómo en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón, en el atrio estaba el altar del sacrificio y también estaba el mar con agua, mar de bronce (bronce significa o representa el juicio divino); el altar del sacrificio también era de bronce. Todo eso nos habla del juicio divino, el juicio divino cayendo allí sobre el sacrificio. Y el juicio divino cayó sobre Jesucristo y fue sacrificado, El fue el Sacrificio por nosotros.

Y ahora, vean ustedes, las vírgenes insensatas no entran al Lugar Santo sino que permanecen en el Atrio, pero las vírgenes prudentes de cada edad entran al Lugar Santo, a la parte que les corresponde con el mensajero de su edad.

Hubo un candelabro con siete lámparas encendidas en el Lugar Santo, lo cual representa la Iglesia de Jesucristo con sus siete etapas que son las siete lámparas y sus siete mechas encendidas, que son los siete ángeles mensajeros encendidos con el Fuego del Espíritu Santo.

Vean cómo lo que estaba en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón y el Templo que está en el Cielo, se ha estado materializando en el Templo Espiritual del Señor Jesucristo. Cristo está construyendo un Nuevo Templo compuesto por seres humanos que son piedras vivas, así como Cristo es la Piedra viva, la Piedra del Angulo que los edificadores rechazaron. El es la Piedra viva, la Piedra del Angulo, la Piedra Angular de esa Nueva Raza que Dios está creando.

Y ahora, tenemos en el Lugar Santo los ángeles mensajeros de cada edad, y tenemos los cuatro evangelios protegiendo el libro de los Hechos y así protegiendo los hechos del Espíritu Santo que El llevaría a cabo de etapa en etapa.

Y ahora, pasamos al Lugar Santísimo, donde en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón tenemos el arca del pacto; dentro del arca del pacto las tablas de la Ley, las tablas de piedra donde está escrita la Ley, los diez mandamientos; y tenemos también una vasija de oro llena de Maná; y tenemos la vara de Aarón que reverdeció; tenemos sobre el arca del pacto el propiciatorio que vendría a ser la tapa del arca del pacto; y en el propiciatorio tenemos los dos querubines de oro y allí esos dos querubines de oro están mirando hacía el centro. ¿Por qué? Porque ahí están los guardadores del arca del pacto, los guardadores de la Ley que está ahí dentro, los guardadores del arca del pacto con todo lo que está dentro del arca del pacto; y en medio de los dos querubines de oro tenemos la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, Jesucristo en Espíritu Santo en la Columna de Fuego allí manifestado.

Y todo eso Cristo tiene que actualizarlo en Su Iglesia para que sea un Templo conforme al modelo que Moisés vio en el Cielo y construyó en la Tierra, y también de acuerdo al modelo y los planos que el rey David le dio a su hijo Salomón para que construyera el templo; pues el rey David tuvo la revelación de cómo construir ese Templo.

Y encontramos en el lugar santísimo del templo que construyó el rey Salomón, que Salomón construyó dos querubines de madera de olivo con sus alas extendidas, eran gigantes esos querubines de madera de olivo, medían unos 14 pies. Vamos a ver exactamente cuánto medían: Primera de Reyes, capítulo 6, verso 23 en adelante, dice:

Hizo también en el lugar santísimo dos querubines de madera de olivo, cada uno de diez codos de altura.”

O sea, 14 píes con 4 pulgadas {14' 4"}, que son cuatro metros y medio (o sea, 4 metros con 50 centímetros). Y dice que él colocó esos querubines dentro del lugar santísimo. Dice:

La altura del uno era de diez codos, y asimismo la del otro (la del otro querubín).

Puso estos querubines dentro de la casa en el lugar santísimo, los cuales extendían sus alas, de modo que el ala de uno tocaba una pared, y el ala del otro tocaba la otra pared, y las otras dos alas se tocaban la una a la otra en medio de la casa.

Y cubrió de oro los querubines.”

Ahí tenemos estos dos querubines de oro.

Y ahora veamos qué más sucedió allí. En el capítulo 8, verso 6 en adelante de Primera de Reyes también dice:

Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar, en el santuario de la casa, en el lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines.

Porque los querubines tenían extendidas las alas sobre el lugar del arca, y así cubrían los querubines el arca y sus varas por encima.”

Y ahora, los que cubrían el arca del pacto, vean ustedes, son los dos querubines de madera de olivo cubiertos de oro. La madera representa la humanidad y el oro representa la divinidad. Y tenemos la promesa de Dos Olivos para el Día Postrero en Apocalipsis, capítulo 11, y Zacarías, capítulo 4, verso 1 al 14. Y el ángel le dice al profeta Zacarías cuando él pregunta: “¿Qué son esos Dos Olivos y qué son esas dos ramas de olivo?” Porque le fue mostrado todo en símbolos, el Angel le dice: “¿No sabes qué es esto?” El profeta Zacarías dice: “No, no, Señor mío.” Y el ángel le dice: “Estos son los dos ungidos que están delante de la Presencia de Dios.”

Y ahora, en el Lugar Santísimo están delante de la Presencia de Dios los dos querubines de madera de olivo cubiertos de oro, estos son los Dos Ungidos que están delante del Señor de toda la Tierra. Zacarías, capítulo 4, verso 14 y Apocalipsis, capítulo 11, verso 3 en adelante, dice:

Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.

Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.”

Vean ustedes cómo en la Casa de Dios que es la Iglesia de Jesucristo en la cual se está materializando el Templo Celestial, se está materializando en la Tierra, así como Dios se materializó en la Tierra en la persona de Jesús.

Y ahora vean ustedes, Jesús fue el Templo humano de Dios, y ahora Dios moraba en Jesús en toda Su Plenitud.

Y ahora la promesa es que Dios morará en Su Iglesia en toda Su Plenitud. Por eso la Iglesia del Señor Jesucristo está representada en Jesucristo nuestro Salvador. Y todo lo que El es y a todo lo que El es heredero nosotros somos herederos, estábamos con El desde antes de la fundación del mundo.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo es Cristo en forma de Su Iglesia. Cristo en forma de Su Iglesia, porque de Cristo es que salió Su Iglesia. Así como de Adán salió Eva, de Cristo salió la Eva Espiritual que es Su Iglesia. Y así como Dios le dio una compañera a Adán para multiplicarse y traer hijos e hijas de Dios, Dios le ha dado una Compañera a Cristo que es Su Iglesia, para Cristo reproducirse en hijos e hijas de Dios. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo son nada menos que la reproducción de Jesucristo. Por lo tanto, así como Cristo es el Hijo de Dios, todos los miembros de la Iglesia de Jesucristo son hijos e hijas de Dios, es la reproducción del Segundo Adán.

Y ahora por medio de Creación Divina es que Cristo está reproduciéndose, por medio de la Palabra creadora que es Cristo viene esta reproducción, y Cristo habla Su Palabra creadora y cuando la persona escucha la Voz de Cristo, la predicación del Evangelio y Lo recibe como su Salvador, se materializa en la persona el Programa de Salvación, el Programa de Redención, es bautizada la persona en el Nombre del Señor Jesucristo como lo hacían los apóstoles y lo hacía San Pablo; y luego la promesa es que Cristo le dará a cada persona el Don del Espíritu Santo; y así se realiza en la persona el nuevo nacimiento y obtiene un espíritu teofánico, un cuerpo teofánico, un cuerpo angelical de la sexta dimensión, y viene así a ser un miembro del Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Nadie puede entrar al Reino de Dios, nadie puede entrar a la Iglesia de Jesucristo sino por medio del nuevo nacimiento, por medio de escuchar la predicación del Evangelio, recibir a Cristo como su Salvador, lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y ser bautizado en Su Nombre y recibir el Don del Espíritu Santo, y así la persona obtiene el nuevo nacimiento y así ha nacido en la Casa de Dios, la Iglesia de Jesucristo, ha nacido en el Reino de Dios la persona, y viene a materializarse en la Iglesia de Jesucristo esa alma que estaba en Dios y por consiguiente estábamos en el Templo Celestial. Es un misterio pero es una realidad que El estaría llevando a cabo, es una realidad en la Iglesia de Jesucristo de etapa en etapa, de edad en edad.

Por eso la representación del Templo Celestial aquí en la Tierra ya no es el tabernáculo que construyó Moisés, ya no está; tampoco es el templo que construyó el rey Salomón, ya no está; pero hay un Nuevo Templo que está siendo construido, creado por Cristo, y ese Nuevo Templo que es la representación del Templo Celestial es la Iglesia del Señor Jesucristo, un Templo, una Casa, la Casa de Dios, para morada de Dios en Espíritu Santo.

Por lo tanto esta Casa, la Iglesia de Jesucristo, es la Casa más importante que hay, es la Casa de Dios, la Casa del Israel Celestial.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo de etapa en etapa va recibiendo la materialización de todo lo que estaba en el templo que construyó *Salomón y el tabernáculo que construyó *el profeta Moisés (o sea, templo que construyó Salomón y tabernáculo que construyó el Profeta Moisés); porque aquellos templos fueron construidos de acuerdo al modelo del Templo Celestial.

Y ahora, el Templo Espiritual que Jesucristo está construyendo Lo está construyendo de acuerdo al Templo Celestial, y se está materializando en ese Templo Espiritual, se está materializando lo que está en el Templo Celestial. Vean cómo se ha materializado en cada edad lo que está en el Templo Celestial correspondiente al Lugar Santo. Hemos visto el candelabro o candelero con sus siete lámparas que vio el profeta Zacarías y que también aparece en Apocalipsis, capítulo 4. Capítulo 4 del Apocalipsis, versos 4 al 5... aun vamos a leer un poquito más, vamos a comenzar en el verso 1:

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas (¿después de cuáles? Después de las cosas que ya sucedieron en las siete etapas o edades de la Iglesia del Señor Jesucristo).”

Las siete etapas o edades fueron representadas en este diagrama que el Rvdo. William Branham usó para predicar acerca de “La estatura del Hombre Perfecto,” y también para predicar acerca de “Las Siete Edades de la Iglesia.”

Encontramos el tiempo de los apóstoles aquí en esta parte pequeña. Y luego encontramos las siete edades de la Iglesia, sus siete ángeles mensajeros, y encontramos aquí las siete iglesias de Asia Menor que representaron las siete etapas por las cuales pasaría la Iglesia de Jesucristo. Luego tenemos una brecha aquí, un espacio aquí, donde el Espíritu Santo estaría obrando por medio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, y estaría dando a conocer la historia de la Iglesia durante sus siete etapas y estaría llevándose a cabo la precursión de la Segunda Venida de Cristo (o sea, que el precursor de la Segunda Venida de Cristo estaría preparándole el camino).

El Rvdo. William Branham dice que esta es la etapa del cuello, porque la etapa de la Piedra Angular es la etapa de la Cabeza.

Y ahora, luego de las siete edades pasamos a la Edad de la Piedra Angular que es la Edad del llamado a subir: “Sube acá.” Así como Cristo estuvo manifestado en cada edad a través del mensajero de cada edad hablando y llamando a Sus escogidos en cada edad, en ellos fue la manifestación de Cristo en medio de la Iglesia de Jesucristo.

Y ahora, en medio de la Iglesia de Jesucristo en el Edad de la Piedra Angular Cristo estará manifestado en Su Angel Mensajero dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Por eso nos dice: “Sube acá y Yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.” Y luego encontramos al Angel del Señor Jesucristo siendo enviado para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, aquí en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

Y ahora, la misma Voz que habla desde el Cielo, desde el Trono Celestial, desde el Lugar Santísimo del Templo Celestial, en la Iglesia de Jesucristo que es el Templo aquí en la Tierra que representa el Templo Celestial estará hablándole a Su Iglesia, y lo que le estará hablando a Su Iglesia será la Voz del Trono Celestial, la Voz de Cristo desde el Trono Celestial siendo manifestada en Su Iglesia y desde Su Iglesia a través del mensajero que El tendrá en la Edad de la Piedra Angular que será Su Angel Mensajero.

Y así lo que está en el Cielo estará siendo reflejado en Su Iglesia, lo que está en el Trono Celestial estará siendo reflejado en Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular. Por eso es que la Voz del Trono Celestial viene a la Iglesia del Señor Jesucristo a la Edad de la Piedra Angular, al Angel Mensajero, y del Angel Mensajero viene al pueblo de Dios; ese es el Orden Divino para escuchar la Voz del Trono Celestial, ¿en dónde? En medio del Templo Espiritual que es la Iglesia de Jesucristo nuestro Salvador.

Y ahí los guardianes en el Lugar Santísimo, los guardianes del Arca del Pacto, los cuales estarán vigilando por esa Palabra que estará en el Arca del Pacto, serán los Dos Querubines de oro sobre el propiciatorio que representan a Gabriel y Miguel en el Cielo; por lo tanto ellos estarán en medio de la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, pues ellos han estado moviéndose en medio de la Iglesia de Jesucristo y también en este mundo de etapa en etapa.

Y ahora, para el Día Postrero ellos estarán en medio de la Iglesia de Jesucristo y sus ejércitos también, y estarán defendiendo a la Iglesia del Señor Jesucristo. Y estarán los Ministerios de los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro, eso nos habla de los Ministerios de los Dos Ungidos que están delante de la Presencia de Dios; los cuales estarán delante de la Presencia de Dios, delante de la Presencia de Jesucristo, delante de la Presencia del Angel del Pacto, delante de la Presencia de la Columna de Fuego en el Lugar Santísimo.

Y ahora, estos Dos Querubines de madera de olivo con sus alas extendidas estarán cubriendo el Arca del Pacto con todo lo que contiene el Arca del Pacto.

Y ahora, tenemos los Querubines que cubren el Arca del Pacto en el Cielo ahora en el Templo Espiritual de Jesucristo. Y ahora vean ustedes cómo es que estará el Arca del Pacto en la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero. Página 83 y... vamos a leer página 85... 83, 84 y 85 del libro o del folleto que contiene el mensaje: “Tratando de Hacer Servicio a Dios Fuera de su Voluntad,” dice:

Cristo es nuestra Arca, la Palabra (¿quién es el Arca del Pacto? Jesucristo nuestro Salvador. Dice:). Ellos quisieron su denominación. El no puede, noten, no puede ser llevado en carros nuevos denominacionales, Su Mensaje no puede ir en el carro de una nueva denominación cuando El está supuesto a estar contenido y venir en el corazón de un Profeta.”

El Arca del Pacto ha estado viniendo a la Casa de Dios, el Nuevo Templo de Dios, porque ya no está el tabernáculo que construyó Moisés ni el templo que construyó Salomón, eran tipo y figura tanto del Templo Celestial como de la Iglesia del Señor Jesucristo, y el arca del pacto era tipo y figura de Jesucristo nuestro Salvador.

Y ahora, tenemos a Cristo, el Arca del Pacto, entrando a la Casa de Dios de etapa en etapa, de edad en edad en el corazón de un mensajero. Para llegar al Lugar Santísimo, pues tiene que venir entrando por el Atrio, pasando al Lugar Santo y luego llegando al Lugar Santísimo.

Tenemos los profetas del Antiguo Testamento los cuales trajeron a Cristo, la Palabra, entraron con Cristo, la Palabra, al Atrio. Y luego los siete ángeles mensajeros, los apóstoles y los siete ángeles mensajeros entraron con Cristo, el Arca del Pacto, al Lugar Santo; pasaron cada uno por su edad con el Arca del Pacto.

Vean, cuando terminaba un mensajero entonces Cristo enviaba otro mensajero y el Arca del Pacto pasaba del corazón de un mensajero al corazón de otro mensajero; porque el arca del pacto tenía que ser cargada (el arca del pacto) por sacerdotes, no en un carro nuevo tirado por bueyes, sino en los hombros de los sacerdotes.

Por lo tanto los escogidos de Dios siendo Sacerdotes y siendo Reyes, entre todos los Reyes y Sacerdotes están los mensajeros que trabajaron en la Casa de Dios como sacerdotes, como siervos fieles y prudentes; pero ninguno de los siete ángeles mensajeros tuvo un ministerio de sumo sacerdote; aunque Cristo el Sumo Sacerdote estuvo manifestado en ellos, pero ninguno tuvo un ministerio dispensacional.

Pero luego que termina el Arca del Pacto de ser llevada de una edad a otra en y por el mensajero de cada edad, pasa del último ángel mensajero al Angel Mensajero del Señor Jesucristo de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino, y El entra al Lugar Santísimo que es la Edad de la Piedra Angular y coloca ahí el Arca del Pacto dentro del Lugar Santísimo, y queda protegida ya no por un ángel mensajero de una edad, sino que queda protegida por los Ministerios de los Dos Querubines de oro que están sobre el Propiciatorio y por los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro; que son los Ministerios de Moisés y Elías los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro y los Dos Querubines de oro que son Gabriel y Miguel.

Y ahí tenemos los guardadores o cuidadores del Arca del Pacto, y ahí está el Trono de Dios en Su Iglesia, ese es el Trono del Señor Jesucristo en Su Iglesia para Dios morar en Su Iglesia en el Lugar Santísimo sobre el propiciatorio en toda Su Plenitud en medio de los Dos Querubines de oro y los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro; ahí es donde para el Día Postrero estará la manifestación plena de Dios, la manifestación de Dios en toda Su Plenitud, ahí es donde estará la manifestación de Jesucristo en toda Su Plenitud. Y ahí es donde estarán Elohím, Gabriel y Miguel en ese Templo Espiritual, y ahí estarán los escogidos del Día Postrero y ahí estará el Angel del Señor Jesucristo, y ahí estará el Trono de Jesucristo.

Ahora, siendo que este Templo Espiritual de Jesucristo está siendo creado por Jesucristo con seres humanos; recuerden que Jesucristo es el Arca del Pacto y que tiene que venir contenida en el corazón de un hombre; por lo tanto el Arca del Pacto estará en medio de Su Iglesia en un hombre el cual traerá a Cristo, el Angel del Pacto, el Arca del Pacto, lo traerá al Lugar Santísimo o el Angel del Pacto traerá a ese hombre al Lugar Santísimo porque será guiado por el Angel del Pacto.

Y el Angel del Pacto que es Jesucristo el cual tiene el Nombre de Dios, estará manifestado por medio de ese Angel Mensajero, como se manifestó por medio de los siete ángeles mensajeros, de los apóstoles y de los profetas del Antiguo Testamento.

Y ahora, en el arca del pacto estuvo el maná escondido, el maná en una vasija de oro que representa la revelación de Jesucristo. Y la revelación de Jesucristo, la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, estará en el Lugar Santísimo dentro del Arca del Pacto. Por eso es que Cristo en Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, dice:

Al que venciere, yo le daré a comer del maná escondido (eso es la revelación de la Segunda Venida de Cristo para el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, para obtener así la fe para ser transformados y raptados). Y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.”

El mismo que recibe el Maná escondido y come de él, es el que recibe la Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo. Y Cristo es la Piedra Angular, la Piedra del Angulo que los edificadores desecharon, Cristo es la Piedra no cortada de manos que vio el profeta Daniel cuando le interpretó el sueño al rey Nabucodonosor.

Esa Piedrecita o Piedra no cortada de manos viniendo e hiriendo los pies de hierro y de barro cocido de la imagen que vio el rey Nabucodonosor, representa la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo hiriendo el reino o imperio del anticristo el cual estará existiendo en este tiempo final, pero que será quitado para ser establecido el Glorioso Reino de nuestro amado Señor Jesucristo.

La Segunda Venida de Cristo quitará al reino de los gentiles y establecerá el Reino de Dios en la Tierra. Y esa Piedrecita no cortada de manos viene con un Nombre Nuevo, ese es el Nombre Eterno de Dios el cual le fue revelado al Profeta Moisés cuando quiso saber el Nombre del Angel del Pacto. Y el Angel del Pacto que es el mismo Dios en Su cuerpo teofánico, en Su cuerpo angelical, le dio como Nombre cuatro consonantes que son YHWH. (“Y,” que para nosotros también es la “i,” griega).

Y ahora, tenemos la promesa de un Nombre Nuevo para la Venida de esa Piedrecita Blanca, la cual será recibida por el Vencedor. ¿Y qué significa esto? Que el Vencedor que será el Angel del Señor Jesucristo que estará viviendo en el Día Postrero, recibirá la Segunda Venida de Cristo, recibirá a Cristo en Su Segunda Venida con un Nombre Nuevo; por consiguiente él será el único que conocerá el misterio de la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo, y él estará dando a conocer esta revelación a los escogidos de Dios en el Día Postrero.

Y así Cristo a través de Su Angel Mensajero estará hablándonos como León de la tribu de Judá y los Siete Truenos que es la Voz de Cristo como León de la tribu de Judá, estarán emitiendo Sus voces y estarán revelando el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo, el misterio de la Venida de la Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo.

El Vencedor es el que tiene la promesa de recibir esa Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo, la promesa de recibir a Cristo en Su Segunda Venida con un Nombre Nuevo, a ése que Lo recibirá con un Nombre Nuevo será que le será revelado por Cristo Su Nombre Nuevo, y en adición Cristo en Apocalipsis, capítulo 3, verso 12, dice:

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios (o sea, que será una persona muy importante en la Iglesia del Señor Jesucristo, Iglesia que está compuesta por los santos de la siete edades, los apóstoles, y los creyentes del tiempo de los apóstoles, y los escogidos del Día Postrero; será una columna, una persona muy importante) y nunca más saldrá de allí (o sea, que permanecerá ahí en la Iglesia de Jesucristo por el milenio y por toda la eternidad); y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

Cristo tiene un Nombre Nuevo el cual recibió cuando ascendió al Cielo victorioso. Y con ese Nombre Nuevo es que Jesucristo se manifestará en Su Segunda Venida, con ese Nombre Nuevo es que viene la Piedrecita Blanca no cortada de manos. Dice el Rvdo. William Branham en la página 131 del mensaje de “Los Siete Sellos,” dice:

Y ahora Jesús: su Nombre sobre la Tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte; los venció y ascendió, entonces recibió un Nuevo Nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Será revelado en los Truenos.”

Los Truenos contienen la revelación del Nombre Nuevo del Señor Jesucristo, contienen la revelación de la Segunda Venida de Cristo, contienen la revelación de la Venida de la Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo, contienen la revelación del misterio del Séptimo Sello. Dice: “Será revelado en los Truenos.” Por eso los Truenos dan la fe para el Rapto, la revelación para el Rapto de los escogidos, le dan la fe para ser transformados y raptados y llevados a la Casa de nuestro Padre Celestial, a la Cena de las Bodas del Cordero.

Así como la Primera Venida de Cristo y Su Nombre de Redención, nombre humano de Dios para Redención y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario nos dan la fe para ser salvos, nuestros pecados ser borrados con Su Sangre y recibir el Espíritu Santo, y así recibir un cuerpo teofánico de la sexta dimensión y así obtener el nuevo nacimiento y ser colocados en el Reino de Dios, nacer en el Reino de Dios.

Y ahora, con la revelación de la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo en Su Obra de Reclamo, recibimos la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Recibimos la fe, la revelación para ser transformados y obtener el nuevo cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado. Para eso es la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo en Su Obra de Reclamo: para la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos.

Ahora vean ustedes un misterio contenido en la Primera Venida de Cristo, aunque la Primera Venida de Cristo fue cumplida desde que Cristo nació en Belén de Judea, encontramos que la Obra de Redención fue llevada a cabo en la Cruz del Calvario cuando Jesús tenía 33 años de edad, o sea, que la Primera Venida de Cristo estuvo cumplida en la Tierra, vino como Redentor, vino como Cordero de Dios para quitar el pecado del mundo, pero tardaron 33 años hasta que Cristo en Su Primera Venida llevó a cabo Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario.

O sea, que el velo de carne donde estaría cumpliéndose la Primera Venida de Cristo estaba en la Tierra, nació en Belén de Judea y ahí estaba la Primera Venida de Cristo cumplida. Pero Su Obra de Redención no estaba cumplida hasta que murió en la Cruz del Calvario, resucitó y luego ascendió al Cielo para interceder por todos nosotros.

Y ahora, para el Día Postrero tenemos nosotros la revelación de lo que ha sido la Primera Venida de Cristo. La Primera Venida de Cristo como Redentor y Su Obra de Redención se completó en 33 años. Su Primera Venida para realizar la Redención en la Cruz del Calvario, vean ustedes, requirió 33 años, tener el velo de carne donde se cumpliría toda esa Obra de Redención, tenerlo aquí en la Tierra por 33 años, y estaría trabajando en la Obra de Dios; y ya cuando tenía casi 30 años comenzó el Ministerio Mesiánico.

Y en ese Ministerio Mesiánico encontramos las grandes obras que Dios realizó a través de Su velo de carne Jesús, era Dios en forma de hombre a la imagen y semejanza humana, pero en un cuerpo creado por Dios y con un espíritu teofánico eterno.

Y ahora, para el Día Postrero tenemos la promesa de la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo, Nombre que será escrito en un hombre que El enviará a la Tierra y que obtendrá la victoria en el Amor Divino en el Día Postrero.

Por eso es que ustedes encuentran que el Rvdo. William Branham le colocó al tabernáculo en el cual él estuvo ministrando, le colocó su apellido, le puso: “Tabernáculo Branham.” ¿Por qué? Porque esto está reflejando algo mayor de lo que estaba sucediendo allí. Aquello fue el tipo y figura de lo que Cristo haría tanto con Su Iglesia como Cuerpo Místico de creyentes donde El colocará Su Nombre Nuevo, pues la Iglesia de Jesucristo como Novia es “La Señorita Jesús.”

Pero la Iglesia del Señor Jesucristo al obtener el matrimonio, las bodas con Cristo, obtendrá un Nombre Nuevo. Así como también el Instrumento que Cristo tenga para obtener la Gran Victoria en el Amor Divino, el mensajero que Cristo tenga en el Día Postrero, el cual será un Mensajero dispensacional para poder entrar al Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo; por eso se estará manifestado en él un Ministerio de sumo sacerdote, el Ministerio de Cristo de Sumo Sacerdote lo podrá operar plenamente en ese Angel Mensajero que El tendrá, porque será un Angel Mensajero dispensacional.

Y por consiguiente así como el sumo sacerdote era el que tenía la lámina de oro con el Nombre de Dios escrito en su frente, decía: “Santidad a Jehová,” o sea, “Santidad a YHWH.”

Ahora vean ustedes, era el sumo sacerdote, el que tenía el Nombre escrito en la frente y el que podía entrar al lugar santísimo, y el que tenía el ministerio para la reconciliación del pueblo hebreo con Dios cada año, por eso Cristo reconciliará al pueblo hebreo con Dios en el Día Postrero bajo el Ministerio del Angel del Señor Jesucristo en el Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual.

Si no se llevaba a cabo la labor correspondiente al lugar santísimo el día 10 del mes séptimo de cada año (labor que le tocaba al sumo sacerdote), no quedaba reconciliado el pueblo hebreo; por eso es que muchas persona han tratado de convertir el pueblo hebreo a Cristo pero no han podido, solamente han sido convertidos a Cristo hebreos como individuos, pero la nación hebrea como nación no ha sido convertida a Cristo.

Pero Cristo, el Sumo Sacerdote del Templo Celestial, en Su manifestación final como Sumo Sacerdote y como Rey de reyes y Señor de señores también, a través del mensajero que entrará al Lugar Santísimo, llamará y juntará 144 mil hebreos y así será convertido Israel a Cristo, 144 mil hebreos que son los escogidos, los elegidos de Israel para ser los guardianes del Templo. Pero los guardianes del Lugar Santísimo y del Arca del Pacto son los Dos Olivos: Moisés y Elías; los Dos Ungidos que están delante de la Presencia de Dios en el Cielo son Gabriel y Miguel. Vean, porque ellos han estado siempre guardando, protegiendo, esa Palabra.

Por eso es que Gabriel cuando le apareció al profeta Daniel le dijo: “Yo te mostraré lo que está escrito en el Libro de la Verdad.” Ahora podemos ver que Gabriel siendo uno de los guardadores de la Palabra, conocía lo que estaba allí.

Ahora podemos ver que en la Tierra, en el Templo Espiritual de Cristo estarán estos Ministerios de estos arcángeles y estarán los Ministerios de los Dos Olivos: Moisés y Elías en el Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo, y así se estará guardando el Arca del Pacto y estará siendo guardado todo lo que está dentro del Arca del Pacto.

Ahora, continuemos aquí... hablándonos de la Venida de Cristo sobre un Caballo Blanco con un Nombre Nuevo, dice:

Será revelado en los Truenos.

Fíjense en el misterio. El viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta Iglesia. Uds saben eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: nadie entendía ese Nombre, sino El mismo.”

Y ahora vean, esta revelación de la Venida del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, será la revelación que le dará la fe para ser transformados y raptados los escogidos del Día Postrero en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Y ahora vamos a ver cómo el Arca del Pacto, Cristo, le dará a un hombre el Título de Propiedad; pues en Apocalipsis, capítulo 10, luego de haber tomado el Título de Propiedad en el capítulo 5 del Apocalipsis... Título que nadie, ningún hombre ni en el Cielo ni en la Tierra ni debajo de la Tierra podía tomar y luego abrir y leer; luego Cristo toma ese Libro, lo abre en el Cielo y luego lo trae a la Tierra en el capítulo 10 cuando desciende como el Angel Fuerte envuelto en una nube y con Su rostro como el sol, como fue visto en el Monte de la Transfiguración, donde Cristo mostró a Pedro, Jacobo y Juan lo que sería la Venida del Hijo del Hombre en el Reino de Su Padre, y aparecieron allí Moisés y Elías.

Y ahora, en el libro del Apocalipsis, capítulo 10, Cristo viene con el Librito abierto en Su Mano y El clama como cuando un león clama, como cuando un león ruge, Siete Truenos emiten Sus voces; pero le fue prohibido a Juan escribir lo que los Siete Truenos hablaron; porque lo que los Siete Truenos hablaron dice el Rvdo. William Branham que contiene el misterio del Séptimo Sello; o sea que lo que los Truenos hablaron es la revelación del Séptimo Sello.

Ahora, por cuanto los Truenos hablaron allí, Cristo habló allí, Cristo estará hablando acá en este tiempo final, el Angel Fuerte que es Cristo, el Angel del Pacto, el Mensajero a Israel, estará hablando en medio de Su Iglesia en este tiempo final y estará revelándonos el misterio del Séptimo Sello, el misterio de Su Segunda Venida.

Y ahora, veamos lo que sucede, dice que Juan escuchó una Voz del Cielo que le dijo: “Vé al Angel Fuerte que tiene el Librito abierto en Su Mano y pídele el Librito.” Vamos a leer esto, porque esto es muy importante, porque esto tiene que materializarse en la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final. Capítulo 10, verso 8 en adelante, del Apocalipsis, dice:

La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Vé y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.

Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.

Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.

Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.”

Esto al materializarse en la Iglesia de Jesucristo, será Cristo, el Angel del Pacto, dándole el Título de Propiedad a un hombre, a Su Angel Mensajero para que se lo coma, pues Juan representa a la Iglesia de Jesucristo con Sus ángeles mensajeros, con Sus siete ángeles mensajeros y con el Angel del Señor Jesucristo de la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, Cristo en el Día Postrero le estará dando el Título de Propiedad a un mensajero, a un hombre, para que se lo coma y para que profetice sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes; o sea, que será un Mensaje profético el cual tendrá ese Mensajero, ese Profeta de Jesucristo que recibirá ese Título de Propiedad. Y él le hablará a toda la Iglesia de Jesucristo todas estas cosas que deben suceder pronto, ¿por qué? Porque ese Angel Mensajero es el que tiene el Mensaje profético para dar a conocer todas estas cosas que sucederán pronto sobre muchos pueblos, naciones y lenguas, y sobre la Iglesia de Jesucristo y sobre las vírgenes insensatas y sobre los 144 mil y sobre el pueblo hebreo y sobre el mundo entero.

Y ahora, vean el porqué el Angel del Señor Jesucristo en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, es el enviado de Jesucristo para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto. Y en Apocalipsis 22, verso 16, dice el mismo Jesucristo:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Ese Angel del Señor Jesucristo es el Enviado de Jesucristo, es el que recibe ese Título de Propiedad ya abierto por Jesucristo en el Cielo; y ese Angel Mensajero es el que coloca ese Título de Propiedad en la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, en el Lugar Santísimo, en el Arca del Pacto; así como Moisés colocó las tablas de la Ley, las tablas del pacto divino dentro del arca del pacto, ahora Cristo enviando Su Angel Mensajero y dándole el Título de Propiedad, este Angel Mensajero colocará dentro del Arca del Pacto, dentro de Cristo, el Arca del Pacto, colocará el Título de Propiedad.

Y la Iglesia del Señor Jesucristo teniendo el Título de Propiedad en el Día Postrero, le serán restaurados todos los derechos que perdió Adán y Eva en la caída, le será restaurado el derecho a la Vida Eterna física en un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, le será restaurado el derecho a cada miembro de la Iglesia de Jesucristo a ser Reyes y Sacerdotes y Jueces en esta Tierra en el Glorioso Reino Milenial de Jesucristo nuestro Salvador, le será restaurado todo el poder y autoridad que perdió Adán y Eva en la Caída, le será restaurado a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y por eso es que seremos transformados, porque seremos restaurados a la Vida Eterna en un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado; sin el Título de Propiedad en la Iglesia de Jesucristo en el Lugar Santísimo no podría haber resurrección de los muertos en Cristo y transformación de nosotros los que vivimos; pero con el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos abierto y estando en la Iglesia de Jesucristo en el Lugar Santísimo, tenemos el derecho a ser restaurados a todo lo que perdió Adán y Eva en la caída.

Y así en la Edad de la Piedra Angular estaremos viviendo en el tiempo de la restauración de todas las cosas, de todas las cosas que perdió Adán y Eva en la caída seremos restaurados para vivir con Cristo por toda la eternidad, seremos restaurados a la Vida Eterna física en un cuerpo eterno para tener la manifestación de Dios en toda Su Plenitud en cada uno de nosotros como individuos y así tener la doble porción: la porción del cuerpo teofánico y la porción del cuerpo físico, eterno y glorificado y así ser a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo, y así estar completa la Familia de Dios con Vida Eterna en cuerpos eternos.

Vean lo grande que es la Iglesia del Señor Jesucristo, es la Familia de Dios, los hijos e hijas de Dios, es la Realeza Celestial, Reyes y Sacerdotes con Jesucristo el Rey de reyes y Señor de señores y Juez de toda la Tierra.

Y ahora veamos cómo es que recibe el Profeta del Día Postrero el Título de Propiedad, y porqué lo recibe y para qué lo recibe. Página 85 del mensaje: “Tratando de Hacer Servicio de Dios Fuera de Su Voluntad,” dice el Rvdo William Branham:

Hay tan solo un Arca, ese es Jesucristo, y El es la Palabra (el Verbo).

Noten, Dios le dijo al profeta (al profeta del Antiguo Testamento)... Dios le dijo: ‘Come el rollo,’ (recuerden que en el Antiguo Testamento la Biblia estaba, no en un libro así con páginas como la tenemos en la actualidad, sino que estaba enrollados, pergaminos enrollados. Y ahora le dice:) ‘Come el rollo,’ (le dice al profeta, Dios al profeta Ezequiel) en el Viejo Testamento. Al profeta del Nuevo Testamento, El le dijo: ‘Come el Librito.’ (eso es en Apocalipsis, capítulo 10, verso 8 en adelante). ¿Por qué? Para que el Profeta y la Palabra fueran uno (o sea, para que la Palabra se haga carne en ese Profeta). ¿Ven? Esa es el Arca, la Palabra de Dios.”

Y Ahora vean cómo el Arca del Pacto entra al Nuevo Tempo, al Templo Espiritual de Cristo, a la Iglesia de Jesucristo, al Lugar Santísimo de ese Templo Espiritual, entra a la Edad de la Piedra Angular que es el Lugar Santísimo del Cuerpo Místico de Cristo, de ese Templo Espiritual, y así la promesa de Cristo: “Al que venciere Yo le daré a comer del Maná escondido,” se cumple al comerse ese Librito abierto y al darle a conocer a los escogidos de Dios del Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular todas estas cosas que deben suceder pronto, les estará dando a comer ese Título de Propiedad. Y así todos comemos el Librito abierto que el Angel Fuerte, Cristo, el Angel del Pacto, que desciende del Cielo lo trae a la Tierra para dárselo a Su Iglesia; dándoselo al Mensajero de Su Iglesia del Día Postrero, lo estará entregando a Su Iglesia para que se lo coma el Mensajero y lo comparta con toda la Iglesia del Señor Jesucristo; y así la Iglesia de Jesucristo con todos Sus miembros (que son los escogidos junto al Angel Mensajero de Jesucristo), son restaurados al Huerto del Edén, comen así del Arbol de la Vida.

Hemos comido del Arbol de la Vida al comer, al recibir y creer en la Primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención, para recibir el cuerpo teofánico. Y comemos del Arbol de la Vida de nuevo al recibir la revelación de la Segunda Venida de Cristo y creerla con toda nuestra alma; así es como comemos la revelación de la Segunda Venida de Cristo, así es como comemos con y en nuestra alma. “Porque no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios.” Y la boca de Dios siempre han sido los profetas de Dios.

Y ahora, de la boca de Dios para cada edad, del mensajero de Dios para cada edad salió la Palabra de Dios para cada edad. Y de la boca de Dios para la Edad de la Piedra Angular que será el Angel del Señor Jesucristo el Profeta de la Dispensación del Reino, saldrá la Palabra de Dios que se comerán los escogidos del Día Postrero para vivir eternamente, para obtener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Si alguno de los nuestros de nuestro tiempo parte, no tiene ningún problema, porque resucitará en un cuerpo eterno en el Día Postrero que es el séptimo milenio. Conforme al calendario que se usa entre los gentiles el próximo año será el primer año del séptimo milenio de Adán hacia acá y tercer milenio de Cristo hacia acá. Pero si aplicamos el Calendario profético, ya ese Calendario tiene 360 días solamente, no como el calendario gregoriano que tiene 365 días y cuarto.

Y ahora, dejemos que Dios cumpla todo lo que El ha prometido, y todo saldrá de acuerdo al calendario de Dios y también tendrá su aplicación el calendario de entre los gentiles. Conforme al calendario que se usa entre los gentiles (el calendario gregoriano; en la mayor parte de las naciones gentiles usan ese calendario), estamos viviendo en el último año del siglo, estamos viviendo en el fin de siglo desde hace años, pero este es el último año de este siglo.

Y ahora, para el fin del siglo Cristo dijo que enviará Sus ángeles, ¿para qué? Para la gran cosecha. San Mateo, capítulo 13, versos 30 al 43. Y San Mateo, capítulo 13, verso 47 al 50 dice que enviará Sus ángeles para llevar a cabo la pesca milagrosa y recoger lo bueno en canastas, en cestas, y lo malo echarlo fuera, echarlo a la gran tribulación donde pasarán por los juicios divinos.

Para el fin del siglo en que veamos los Ministerios de los ángeles del Hijo del Hombre, los Ministerios de Moisés y Elías, es el fin del siglo del cual habló Cristo, y es el fin del siglo en donde los escogidos, el trigo sería llamado y juntado, ¿en dónde? En la Casa de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo. Y luego serán llevados a la Cena de las Bodas del Cordero, a la Casa de nuestro Padre Celestial.

Ahora, no sabemos en qué año termine ese recogimiento con Gran Voz de Trompeta llamando y juntando todos Sus escogidos de entre los gentiles en el Cuerpo Místico de Cristo y después el llamado de 144 mil hebreos.

Sabemos que la resurrección será para el Día Postrero que es el séptimo milenio porque Cristo así lo prometió en San Juan, capítulo 6, versos 39 al 58: “Y Yo le resucitare en el Día Postrero.” En cuatro versos o versículos de ese capítulo 6, Cristo dice para los creyentes en El, que creen en Jesucristo y creen en el que lo envió, y comen Su Carne y beben Su Sangre, y comen el Pan vivo que descendió del Cielo que es Cristo, Cristo ha dicho: “Y yo le resucitaré en el Día Postrero.”

Así que en el Día Postrero que es el séptimo milenio vendrá la resurrección de los muertos en Cristo.

Ahora, ¿en qué año del Día Postrero? No sabemos. Por lo tanto estaremos esperando listos nosotros nuestra transformación y la resurrección de los muertos en Cristo, para esa manifestación plena de Dios en Su Iglesia y para ir a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Y para que ese Título de Propiedad no sea afectado, nadie le quite ni le añada a ese Título de Propiedad; porque a una Escritura de una propiedad luego que ha sido juramentada... y recuerden que Cristo el Angel Fuerte jura, levanta Su mano al Cielo en Apocalipsis, capítulo 10 y jura por el que vive por los siglos de los siglos, que creó los Cielos y la Tierra, el mar y las cosas que están en el, que el tiempo no será más.

El, Cristo, trae ese Título de Propiedad, y nadie le puede ni quitar ni añadir. Y para que nadie le quite y nadie le añada, es colocado en el Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo; donde únicamente puede ministrar en el lugar santísimo (en el Antiguo Testamento) el sumo sacerdote correspondiente a ese tiempo.

Y ahora, ninguna otra persona podía llevar a cabo las labores correspondientes al sumo sacerdote en el lugar santísimo; los hijos de Aarón trataron de hacerlo en una ocasión (dos hijos de Aarón) y murieron.

Y ahora, en el Día Postrero Cristo coloca el Título de Propiedad nuevamente en la Tierra en medio de Su Iglesia en el Lugar Santísimo, de regreso estaría en el Día Postrero el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos para la restauración de todas las cosas, para la restauración de la Iglesia de Jesucristo a la Vida Eterna físicamente en cuerpos eternos, y para la restauración del pueblo hebreo como nación con el Espíritu de Dios en medio del pueblo hebreo manifestado sobre el Trono de David, manifestado Cristo, sentándose en el Trono de David y con El se sentará el Vencedor sobre el cual El tendrá Su Nombre escrito y el cual habrá comido del Maná escondido, se habrá comido el Título de Propiedad.

Nosotros estamos viviendo en el tiempo más grande de toda historia de la Iglesia del Señor Jesucristo, pero el tiempo más sencillo de todos los tiempos; es el tiempo en que los hijos e hijas de Dios serán restaurados a la Vida Eterna con cuerpos eternos, es el tiempo en donde Cristo completará el número de Su Iglesia, el número de los escogidos, el número de Su Cuerpo Místico de creyentes, es el tiempo en donde Cristo completará la creación, la construcción, de Su Templo Espiritual para morada de Dios en Espíritu Santo en toda Su Plenitud en Su Iglesia.

Y así Su Iglesia que es la Familia de Dios, los hijos e hijas de Dios, serán restaurados a la Vida Eterna y entonces seremos inmortales físicamente también. Todavía físicamente somos mortales porque no tenemos todavía el nuevo cuerpo, pero lo vamos a tener porque vamos a ser transformados y vamos a recibir un cuerpo glorificado, y entonces la muerte desaparecerá para nosotros y se cumplirá lo que fue dicho por el apóstol San Pablo hablándonos de la resurrección de los muertos en Cristo y transformación de nosotros, cuando dijo: “Porque es necesario que esto corruptible...” Vamos a ver: “He aquí os digo un misterio...” Primera de Corintios, capítulo 15, versos 51 en adelante:

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta (la final Trompeta, o sea el final Mensaje de Jesucristo que es el Mensaje de Jesucristo de Gran Voz de Trompeta a través de Su Angel Mensajero en la Edad de la Piedra Angular, ese es el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino)... en un momento, en un abrir y cerrar de ojos.”

Ahora, los profetas son los ojos de Dios, los mensajeros de las siete edades son los siete ojos de Dios que recorren toda la Tierra. Y hemos tenido un abrir y cerrar de esos siete ojos de Dios; un abrir de ojos cuando aparece el mensajero de una edad, un cerrar de ojos cuando muere el mensajero de una edad; o sea, que los siete ojos de Dios han estado siendo abiertos y cerrados uno a uno.

... en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”

¿Por qué? Porque Cristo en Apocalipsis, capítulo 22, verso 12, dice (vamos a leerlo tal y como lo dice Cristo ahí):

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”

Según sea su obra usted será recompensado; al que trabajó poco, poco le será recompensado; al que trabajó mucho, mucho le será recompensado; y al que mucho le ha sido dado, mucho le será demandado, porque puede trabajar mucho.

Ahora, podemos ver que nuestro trabajo en el Señor no es vano, como no es en vano el trabajo que han hecho los mensajeros de cada edad con los escogidos de cada edad, y los apóstoles en los días en donde la Iglesia de Jesucristo nació el Día de pentecostés, y luego más adelante el Evangelio pasó a los gentiles; o sea, que nuestra labor en el Señor (o sea, en la Iglesia de Jesucristo) no es en vano.

Las labores que la gente lleva a cabo en la Tierra, vean ustedes, al no ser hechas en la Obra de Cristo, pues no tienen ninguna recompensa, no tienen promesas, no hay promesas de recompensas para esas labores; pero las labores que son llevadas a cabo en la Iglesia de Jesucristo y en favor de la Iglesia de Jesucristo, aunque sea un vaso de agua fresca, no perderá su recompensa si le es dada una poca de agua fresca a un hijo de Dios que tenga sed.

Pero la obra más grande que una persona pueda hacer en el mundo, por más grande que sea, Cristo no ha dicho: “Yo le voy a recompensar.” Es lo que se haga en la Iglesia de Jesucristo, en el Reino de Dios, no lo que se haga en el reino del mundo.

Ahora hemos visto estos misterios del Reino de los Cielos, y eso nos da más animo y más entusiasmo para trabajar más ampliamente en la Obra de Jesucristo nuestro Salvador. “Porque, ¿qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre viene en el Reino de Su Padre con Sus ángeles y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.” (San Mateo, capítulo 16, versos 26 al 28).

El Hijo del Hombre viniendo con Sus ángeles es Cristo, el Angel del Pacto, manifestando Su Ministerio y manifestando los Ministerios de Sus ángeles que son los Ministerios de Moisés y Elías. En esos Ministerios tendremos el respaldo Celestial, estará Cristo y Sus arcángeles Gabriel y Miguel respaldando esos Ministerios que estarán siendo operados en el Día Postrero en medio de la Iglesia de Jesucristo, en el Profeta Mensajero de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular, que es el Angel del Señor Jesucristo.

Para eso es que Cristo dice: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.” Y ahí tenemos los Ministerios que estarán guardando el Arca del Pacto y todo lo que contiene el Arca del Pacto; esos son los Ministerios guardianes en el Lugar Santísimo para el Día Postrero.

Y hemos visto cómo lo que está en el Cielo en el Lugar Santísimo, se materializará aquí en la Tierra, así como (vean ustedes) los 24 ancianos que están en el Cielo se materializó aquí en la Tierra, son los 12 patriarcas y los 12 apóstoles.

Y ahora, podemos ver cómo se va materializando de etapa en etapa lo que está en el Cielo.

Y ahora, podemos ver que nuestra presencia en este planeta Tierra es la materialización en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Iglesia de Jesucristo, de lo que está en el Cielo en el Lugar Santísimo. En todos nosotros se está materializando lo que está en el Cielo en el Lugar Santísimo.

Hemos visto: “LOS GUARDIANES DEL TEMPLO.” Y hemos visto que son los 144 mil hebreos los guardianes del Templo, ellos son los guardianes de la Iglesia de Jesucristo durante el Reino Milenial. Pero los guardianes del Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo son los Dos Olivos, Moisés y Elías, Ministerios que estarán en el Angel del Señor Jesucristo. Y los guardianes del Templo Celestial que vendrán a la Iglesia de Jesucristo para guardar a la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, son los arcángeles Gabriel y Miguel.

Así que vean ustedes cómo se estarán fusionando los Ministerios de Moisés y Elías con los arcángeles Gabriel y Miguel y con el Angel del Señor Jesucristo en el Día Postrero, y el Ministerio de nuestro amado Señor Jesucristo.

Vean cómo Jesucristo se estará fusionando en Su Iglesia en el Día Postrero, en Su manifestación final, en medio de Su Iglesia enviando a Su Angel Mensajero y usándolo en el Día Postrero, así como usó a Sus ángeles mensajeros de las edades pasadas.

LOS GUARDIANES DEL TEMPLO.”

En el Angel Mensajero de Jesucristo estará manifestándose lo que en las edades fueron los cuatro evangelios y lo que fue la manifestación de los cuatro rostros:

Rostro de león: eso fue bajo el ministerio de San Pablo.

Rostro de buey: eso fue durante las edades del oscurantismo, edades de sacrificio.

Luego rostro de hombre: eso fue el tiempo de los reformadores, tiempo que comenzó con Lutero y Wesley, y tiempo de los pentecostales o etapa pentecostal (y luego esto sucedió...); tiempo de los reformadores, tiempo de rostro de hombre fue la quinta edad, sexta edad y séptima edad.

Y luego rostro de águila: eso fue el precursor de la Segunda Venida de Cristo y luego el Angel del Señor Jesucristo.

Y ahora, para el Día Postrero esas cuatro manifestaciones de rostro de león, rostro de buey, rostro de hombre y rostro de águila, esas cuatro manifestaciones estarán en el Angel del Señor Jesucristo y en la Edad de la Piedra Angular como guardianes en el Lugar Santísimo, de todo lo que está en el Lugar Santísimo, del Arca del Pacto con todo lo que contiene el Arca del Pacto, y ahí estará la Presencia de Dios, la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en el Día Postrero sobre el Propiciatorio, sobre Su Trono.

Y ya de eso hablaremos en otra ocasión, sobre el Trono en la Iglesia de Jesucristo en el Lugar Santísimo sobre el Arca del Pacto.

Ha sido para mí un privilegio estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de “LOS GUARDIANES DEL TEMPLO.”

Cada instrumento de Dios en su tiempo, en el Cuerpo Místico de Cristo, fue un guardián en la edad que le tocó vivir; el mensajero fue el instrumento de Cristo y desde otra dimensión recibió su ayuda.

Y ahora nos encontramos en el tiempo más glorioso de todos los tiempos, y aunque no podamos comprenderlo plenamente, sabemos que es el tiempo más grande de todos los tiempos, a tal grado que seremos transformados pronto en este tiempo final; pero no sabemos el año, pero sabemos que es una promesa para este tiempo final, para el séptimo milenio, pero no sabemos el año del séptimo milenio en que esto sucederá; pero nos toca a nosotros estar preparados cada día para ese Gran Evento que se cumplirá en nuestras vidas.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, nuestro Salvador, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto todos seamos transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Esta tarde en la próxima actividad también tendremos la Santa Cena. Así que estemos preparados para la próxima actividad dentro de unas... hora y media ó 2 horas —más o menos— estaremos de regreso para tener la próxima actividad, eso será de 3:30 a 4:00, por ahí, estaremos de regreso para la próxima actividad en donde esperamos que Dios derrame de Sus bendiciones sobre todos nosotros.

Mientras tenemos el cántico de Erica y América que nos habla del Hombre que nos transformó el cual es nuestro amado Señor Jesucristo, pasará nuestro Hno. Miguel. Y cualquier cosa importante que tenga que decirnos, lo dirá y luego pasará nuestro Hno. Félix Caro para tener algún cántico y luego ser despedidos.

Con nosotros nuestro amado Hno., el Rvdo. Miguel Bermúdez Marín para continuar luego del cántico que nos habla del Hombre que nos transformó. Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

Agradezco a todos los que han colaborado para el pago o abono al principal del préstamo que tenemos del terreno último que hemos adquirido, les agradezco lo que han hecho, y le pido a Jesucristo que les bendiga grandemente y les prospere grandemente y les siga usando grandemente en Su Obra.

Ya el pago está supuesto a estar realizado, o si no ha sido realizado, ya con lo que recibirá Miguel de algunas personas hoy, completará lo que tenga que completar (si necesita completar algo); y así se hará el abono —si no se ha hecho todavía— del terreno. Ya está casi todo listo. Si no se ha hecho todavía, pues ya lo estarán haciendo durante la semana para así que pronto salgamos de esa deuda y ya, pues, estemos libres de esa deuda para así continuar trabajando más ampliamente en las demás labores.

Bueno, el cántico y nuestro Hno. Miguel con nosotros.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos grandemente, les guarde a todos y les bendiga grandemente. Con nosotros ya tenemos el cántico, mientras yo escuche el cántico, pues ya lo tenemos aquí. Bueno, que Dios les bendiga y les guarde y nos veremos esta tarde en la próxima actividad.

LOS GUARDIANES DEL TEMPLO.”

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