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Y ahora, pedimos a nuestro hermano y ministro Miguel Bermúdez Marín pase aquí también para que así llevemos a cabo junto a ustedes la Santa Cena, y tomemos así todos la Santa Cena en esta ocasión.

Ya hemos escuchado lo que San Pablo nos enseñó, lo que Jesús también nos enseñó acerca de la Santa Cena y de lo que representa. Y ahora vamos a tomar en esta ocasión la Santa Cena. Le pedimos a nuestro Miguel también...

 

REPARTICION DEL PAN: Aquí tenemos el pan que representa el Cuerpo de nuestro amado Señor Jesucristo, el cual fue partido por nosotros. Y ahora, partimos el pan para tomarlo en esta ocasión.

Al tomar el pan mantenga su mente y su alma en Dios, meditando, y que la Misericordia de Cristo sea sobre ustedes y que Cristo con Su Sangre quite toda falta y todo error y pecado que haya estado en nosotros, porque al ser confesado en estos momentos, la Sangre de Jesucristo que nos limpia de todo pecado quita, ha quitado de ustedes y de mi todo pecado, falta o error que hayamos cometido; mantenga su mente y su corazón puesta en Jesucristo nuestro Salvador mientras recibe el pan que ha sido partido en memoria de Jesucristo para ser tomado en memoria de Cristo en esta ocasión.

Y esperen hasta que ya se les avise para entonces comer el pan que representa el Cuerpo de Jesucristo nuestro Salvador: “Esperaos los unos a los otros,” como dice San Pablo en Su Carta de Primera de Corintios, capítulo 11.

Si tienen una música suave mientras meditamos y cada persona tome el pan en su mano, para luego cuando se les avise comerlo en memoria de nuestro amado Señor Jesucristo y Su Sacrificio en la Cruz del Calvario.

Todos los que han creído y han sido bautizados pueden tomar la Santa Cena y así representar la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario, que por nosotros murió y derramó Su Sangre para salvarnos a todos nosotros. Sin Cristo estábamos perdidos, pero ahora con Cristo hemos sido hallados y estamos en el Reino de Dios, trasladados al Reino de Su amado Hijo, Jesucristo.

Pruébese cada uno a si mismo mientras recibe el pan y medita en Cristo crucificado en la Cruz del Calvario por cada uno de nosotros.

[Los que en este lado y también en esta parte que todavía no han recibido el pan, pueden levantar su mano para que lleguen hasta ustedes y así reciban el pan... En esta sección si hay alguno que falta de recibir el pan de la Santa Cena, o en la otra sección o en alguna de las secciones, puede levantar su mano para que lleguen hasta usted y reciban el pan de la Santa Cena... Si todavía falta otra persona de recibir el pan de la Santa Cena puede levantar su mano para que lleguen hasta usted].

El evento más grande del Programa de Dios que la raza humana ha experimentado dos mil años atrás fue efectuado en la forma más sencilla que un ser humano pueda imaginarse: Jesús muriendo en la Cruz del Calvario, despreciado por el pueblo hebreo (Su pueblo) y condenado por el sumo sacerdote y el concilio del Sanedrín; exceptuando a José de Arimatea, Gamaliel y Nicodemo, y quizás algún otro del concilio del Sanedrín que no estuvieron de acuerdo con ese juicio y con condenar a Jesús.

Y luego siendo hallado inocente por Pilato, pero por congraciarse con el pueblo hebreo y por miedo a perder su posición Lo entregó a la muerte; aunque había dicho: “No halló ningún delito en El.” Pero por causas políticas y personales en cuanto a su posición, lo entregó a la muerte. Y muriendo allí en la Cruz del Calvario, ante la vista de los seres humanos estaba ocurriendo una desgracia para Jesús, el Profeta de Nazaret; pero en el Programa Divino y ante la vista de Dios estaba ocurriendo el milagro más grande en favor de la raza humana, estaba efectuándose la Obra de Redención, estaba muriendo un Hombre por todos los seres humanos.

Y ahora, El había dicho cuando dio el pan, partió el pan y lo dio a Sus discípulos: “Este pan es mi Cuerpo que por vosotros es partido.” Y El dijo: “Tomad, comed esto en memoria de mi.”

Y ahora, San Pablo nos dice en Primera de Corintios, capítulo 11, verso 23 en adelante:

Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.”

Y ahora en forma sencilla representamos el Cuerpo de Cristo en este pan, siendo partido por nosotros allí en la Cruz del Calvario. “Comed en memoria de mi,” dijo Jesucristo nuestro Salvador.

Comamos este pan como tipo y figura del Cuerpo de Jesucristo en memoria de Jesucristo y Su muerte en la Cruz del Calvario. Comed.

Padre Celestial, Te doy gracias, juntamente con esta congregación, por este pan que ha sido partido y ha sido bendecido por Ti, el cual hemos comido en memoria de Tu Sacrificio en la Cruz del Calvario.

Y ahora, tomaremos, repartiremos, el vino que representa Tu Sangre derramada en la Cruz del Calvario. Te pedimos bendigas este vino también y bendigas a todos los que en esta tarde o esta noche estamos comiendo este pan, que hemos comido, y estaremos tomando este vino que será repartido en esta noche, el cual representa Tu Sangre derramada en la Cruz del Calvario. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y ahora pueden repartir el vino para así tener el tipo y figura, el simbolismo, de la Sangre de Jesucristo, así como hemos recibido el símbolo del Cuerpo de Jesucristo nuestro Salvador.

Sin derramamiento de Sangre no se hace remisión, dice San Pablo en Su carta a los Hebreos. Por eso fue necesario que Cristo derramara Su Sangre en la Cruz del Calvario: para la Remisión de todos nosotros, para la Redención de cada uno de los escogidos de Dios escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Y ahora recibimos el vino que representa la Sangre de Jesucristo nuestro Salvador y que representa también la Vida de la Sangre que es el Espíritu Santo, la Sangre del Nuevo Pacto representada en el vino.

Al tomar el vino estamos dando testimonio de que la Sangre de Jesucristo nos ha limpiado de todo pecado y que estamos bajo la Sangre del Nuevo Pacto, el Pacto Nuevo que Dios prometió establecer con Su pueblo.

 

REPARTICION DEL VINO: Y ahora, en el vino, la copa, está representada la Sangre de Jesucristo, la cual nos ha limpiado de todo pecado. Y la Sangre de Jesucristo es la Sangre del Nuevo Pacto que por nosotros fue derramada en la Cruz del Calvario; y por eso es que nosotros en el nuevo cuerpo tendremos un cuerpo como Su propio Cuerpo, de Su propia Carne y de Su propio Espíritu y de Su propia Sangre también.

Y ahora, veamos lo que dice el apóstol San Pablo:

Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.” {Primera de Corintios 11:25-26 - Editor}.

Padre Celestial bendice esta copa que hemos de tomar en esta noche. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Tomemos la copa del Señor que representa la Sangre del Señor Jesucristo que fue derramada por nosotros.

Y al ver, al comprender, que Cristo murió en la Cruz del Calvario por todos nosotros, donde Su Cuerpo fue partido y Su Sangre fue derramada, le damos gracias a Dios por Jesucristo, nuestro Salvador.

Gracias, Oh Padre Celestial por Jesucristo y Su Sacrificio realizado en la Cruz del Calvario por cada uno de nosotros. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y ahora, sabiendo que tenemos un Redentor Poderoso que murió en la Cruz del Calvario y Su Cuerpo fue partido y Su Sangre derramada por nosotros, cantamos lo que Juan en Primera de Juan dijo con relación a la Sangre de Jesucristo.

//Si andamos en luz

como El esta en luz

comunión tenemos juntos

Y la Sangre del Señor Jesús

Limpia al pecador, limpia al pecador,

si limpia a todo pecador.\\

 

ORACION FINAL: Ha sido una bendición muy grande en esta noche estar tomando la Santa Cena del Señor, que representa el Cuerpo de Cristo y la Sangre de Cristo, que por nosotros fue partido Su Cuerpo y Su Sangre derramada para así ser establecido el Nuevo Pacto y entrar nosotros al Nuevo Pacto Divino bajo la Sangre de Jesucristo, el Cordero de Dios.

Y hemos tenido la Santa Cena en memoria de Jesucristo y Su Obra en la Cruz del Calvario. La Santa Cena habla de lo que ya sucedió y también habla de la Segunda Venida de Cristo, porque dice: “Hasta que El venga”; habla de Lo que hizo en Su Primera Venida y habla de Su Segunda Venida, en donde realizará la Obra de Reclamo.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes. Oremos:

Padre Celestial, gracias por esta bendición de estar tomando la Santa Cena en memoria de Ti y de Tu Sacrificio en la Cruz del Calvario.

Dios Eterno, en esta noche hemos dado testimonio que hemos creído en Ti y Tu Sacrificio en la Cruz del Calvario en Tu Primera Venida, y hemos dado testimonio de que hemos entrado al Nuevo Pacto que Tu has establecido bajo la Sangre Tuya derramada en la Cruz del Calvario que es la Sangre del Nuevo Pacto.

Gracias por estar bajo el Nuevo Pacto en Tu Programa.

Y Señor, gracias por esta noche tan maravillosa que Tu nos has dado, celebrando en memoria de Ti y de Tu Obra, celebrando Señor en memoria de Ti esta Santa Cena.

Ahora, Señor, Te pido acompañes a todos los que aquí han estado reunidos tomando la Santa Cena. Y Señor, Te pido que Tus bendiciones sean sobre cada uno de ellos y sobre mi también. Y Te pido Señor también que nos uses a todos grandemente en Tu Obra. Y que pronto se complete el número de los escogidos de Dios en Tu Iglesia y pronto Tu resucites a los muertos en Cristo y nos transformes a nosotros. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo.

Y Te pido nos acompañes a todos al salir de este lugar; cuida de cada uno de Tus hijos que aquí hemos estado reunidos en este culto de Santa Cena. Que el Angel de Jehová que acampa en derredor de los que le temen y los defiende, defienda a cada uno de Sus hijos que en esta noche saldrán de este lugar. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde, y quedan todos despedidos; y ya la próxima actividad aquí para los que vienen a ver los videos será el miércoles y luego el viernes también habrá actividad y el domingo en la mañana y también de medio de abajo, o sea, a eso de las 2:00 ó 3:00 de la tarde.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo y continúen pasando una noche llena de las bendiciones de Jesucristo, nuestro Salvador. Y pueden darle un abrazo a los que están cerca de usted, los varones a los varones y las hermanas a las hermanas, y los esposos a sus esposas y las esposas a sus esposos.

ACTIVIDAD ESPECIAL DE SANTA CENA.”

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