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Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes aquí en Villahermosa, Tabasco, República Mexicana; es para mí una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

También me acompañan mi esposa Erica y mi niña América, y también la doctora Nelly Fuentes del *Perú —por aquí les tenemos, pueden dar un saludito—, y también José Benjamín Pérez, también de Puerto Rico; y como ustedes han visto, nuestro hermano y amigo, Miguel Bermúdez Marín, a quien nosotros estamos acompañando en este recorrido.

Para esta ocasión tenemos la lectura en Josué capítulo 3, verso 1 en adelante, donde dice:

Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo.

Y después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento,

y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella,

a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino. Pero entre vosotros y ella haya distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella.

Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.

Y habló Josué a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del pueblo.

Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo.

Tú, pues, mandarás a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: Cuando hayáis entrado hasta el borde del agua del Jordán, pararéis en el Jordán.

Y Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios.

Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo.

He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán.

Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu.

Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.

Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,

cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega) —o sea, que era el tiempo de la cosecha—,

las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó.

Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.”

Este capítulo 3 de Josué, nos da testimonio de la guianza de Dios, y de las maravillas que Dios hizo con el pueblo hebreo, para pasar al otro lado del Jordán a la tierra prometida; y en donde Dios comenzó a engrandecer a Josué.

Nuestro tema es: “PREPARANDONOS PARA OBRAS MAYORES.”

Así como el pueblo hebreo tenía la promesa de la entrada de ellos a la tierra prometida, para lo cual Dios haría obras mayores, encontramos que en la misma forma en que Dios obró a través del Profeta Moisés, obraría a través de Josué. Josué era el siervo o sirviente o persona que estaba siempre con Moisés, y que atendía en el tabernáculo, él era Oseas hijo de Num, pero luego Moisés le cambió el nombre por Josué. Josué significa: “Salvador o Redentor.”

Y Josué sería el que llevaría el pueblo a la tierra prometida; el nombre Moisés significa: “Sacado o tomado de las aguas”; y Dios por medio del Profeta Moisés sacó de en medio del pueblo egipcio al pueblo hebreo. Aguas representa pueblos, naciones y lenguas.

Y ahora, el pueblo de egipcio como aguas, de ahí sacó Dios a Israel; lo mismo que sucedió con Su mensajero Moisés, que fue sacado de las aguas del Nilo, por donde iba en una canasta.

Ahora vean, con el nombre Moisés, Dios obró y libertó al pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto; pero ahora para la entrada del pueblo hebreo a la tierra prometida se requería un nombre que tuviera que ver con la entrada a la tierra prometida. “Redención o redimir,” es “volver al lugar de origen.”

Y ahora, Moisés que fue el Profeta mensajero de la Dispensación de la Ley, al cual le apareció el Angel de Jehová, que es el mismo Dios, el mismo Jehová, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob en Su cuerpo teofánico, y el cual llevaba el Nombre de Dios; y Moisés quiso saber el Nombre de Dios en el capítulo 3 del Exodo, y le pregunta al Angel de Jehová: “Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es Tu nombre qué les diré?, si ellos me preguntan: ¿cuál es su nombre (el nombre del que me está enviando, el Nombre del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob) qué les responderé a ellos?” Entonces el Angel de Jehová le dijo: “Yo Soy el que Soy. Y dirás al pueblo: Yo Soy me ha enviado a vosotros.”

Cuando vamos al original son cuatro consonantes: Y (o sea “i,” griega)- H-W-H; esas consonantes para poder ser pronunciadas como un nombre, necesitan unas letras adicionales, los teólogos le han añadido algunas letras, y en diferentes tiempos le han dado cierta pronunciación como: “Yave,” o “Yawe,” o “Yahab,” o “Jehová”; pero el Rvdo. William Branham vean lo que dice con relación a ese Nombre, que el Angel de Jehová le dio a Moisés como Su Nombre. Dice en el libro de “Los Sellos,” página 130... Dice:

... ‘Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco (no estaba sobre la tierra, sino en el Cielo) y el que estaba sentado sobre él, era llamado fiel y verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.

Y sus ojos eran como llama de fuego, había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.’

Apocalipsis 19, verso 11 al 12.

¿Sabe Ud. que el nombre de ‘Jehová,’ no es correcto? Cualquiera sabe que eso es la verdad. Ud. Dr Vayle, sabe eso. Los traductores no pudieron traducirlo; se deletrea J-V-H-U (o sea, en los diferentes idiomas, de acuerdo al idioma, pues son las letras correspondientes, dice). Eso no es Jehová, ni siquiera se aproxima. Por cuanto no sabían la traducción, entonces pusieron: ‘Jehová,’ pero ese no es Su Nombre. Fíjense: cada vez que hay una victoria o algo significativo sucede, un nombre es cambiado. Fíjense como fue en los días de Abraham, primero se llamaba ‘Abram’ pero no les podía nacer el hijo hasta que su nombre fuera cambiado a ‘Abraham;’ y lo mismo con Saraí. Ella tendría más que un vientre muerto hasta que su nombre fue cambiado a S-A-R-A.

El nombre ‘Jacob’ significa Suplantador, uno que ocupa el lugar de otro, un engañador. Eso fue lo que él hizo: se puso una piel de oveja y engañó a su padre, quien era profeta, para obtener la bendición del primogénito. Puso varas de álamo verde el en agua y las descortezó para que se viera lo blanco del palo, y así hizo que las vacas y las oveja preñadas parieran becerros y ovejas listados, pintados y salpicados de diferentes colores (Génesis, capítulo 30). Era nada menos que un engañador. Pero una noche se encontró con algo verdaderamente real, él supo que era algo real, y se mantuvo allí hasta el amanecer, hasta que venció; entonces su nombre fue cambiado a Israel, lo cual significa ‘un príncipe con poder ante Dios.’ ¿Correcto? Así fue con todos los vencedores.

Simón era un pescador, pero cuando su fe despertó y supo quién era Jesús, le dijo que El era el Mesías; Jesús también le dijo su nombre y el nombre de su padre (o sea, le dijo: ‘Tu eres Simón hijo de Jonás.’); entonces él venció, y su nombre fue cambiado de Simón a Pedro.

Saulo era un buen nombre. Saúl fue rey en una ocasión en Israel (o sea, que el nombre de Saulo se deriva del nombre Saúl); pero ese nombre no era apropiado para un apóstol; podía estar bien para un rey, pero no para un apóstol. Entonces Jesús le cambió ese nombre por Pablo. Fíjense en los Hijos del Trueno y los demás.

Y ahora Jesús: Su Nombre sobre la tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte; los venció y ascendió, entonces recibió un nuevo Nombre. Por esta razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Será revelado en los truenos.

Fíjense en el misterio. El viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta Iglesia. Uds. saben eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: Nadie entendía ese nombre, sino El mismo.

Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es llamado: El Verbo de Dios.

Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes; y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores.

Apocalipsis, capítulo 19, versos 13 al 16.

Allí viene el Mesías, allí es donde está.”

Ahí nos muestra lo que será la Venida del Mesías con un Nombre Nuevo. Más abajo dice:

...Pero Cristo es llamado ‘El Verbo de Dios.’ El es la Palabra, por eso es llamado ‘El Verbo de Dios.’ Ahora, El tiene un Nombre que nadie sabe, pero es llamado ‘El Verbo de Dios.”

La Segunda Venida de Cristo, que es la Venida del Angel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10, y en Apocalipsis, capítulo 19 viene sobre un Caballo Blanco como la nieve, con un Nombre Nuevo, con un Nombre que ninguno entiende.

Vean ustedes, para el Día Postrero ese misterio estará siendo manifestado en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo; y por medio de la Voz de Cristo, así como estuvo Cristo en Espíritu Santo en edades pasadas manifestado, hablándole por medio del mensajero de cada edad al pueblo, estará en el Día Postrero Cristo en Espíritu Santo manifestado a través del mensajero que El tendrá en el Día Postrero, y estará hablándonos todas esta cosas que deben suceder pronto y eso será Cristo hablándole a Su Iglesia, eso será la Voz de los Siete Truenos de Apocalipsis revelándole el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida de Cristo, el misterio de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, con un Nombre Nuevo.

Ahora, si antes pensábamos que era un misterio la Segunda Venida de Cristo, al saber que viene con un Nombre Nuevo, el misterio es mayor; es tan grande que Cristo hablando, profetizando, acerca de Su Segunda Venida dijo que nadie conocía cuándo sería el día y la hora, ni el Hijo del Hombre, “Sólo mi Padre,” dijo Cristo. Dice: “Ni aún los ángeles saben cuándo será.”

¿Y por qué Cristo no sabía? Porque el Padre que estaba en El no le había revelado, no le había dado a conocer, no le había hecho consciente ese misterio del día y la hora de la Segunda Venida de Cristo, el Angel del Pacto.

Pero ahora, vean ustedes cómo el Rvdo. William Branham dice que viene con un Nombre Nuevo, porque cuando ascendió al Cielo vitorioso y se sentó en el Trono del Padre recibió un Nombre Nuevo.

¿La Biblia habla acaso acerca de un Nombre Nuevo? Ya hemos visto que viene con un Nombre que ninguno entiende. El nombre “Jesús,” todos lo entienden, porque es el nombre usado por el Mesías en Su Primera Venida, para llevar a cabo la Obra de Redención, porque el nombre Jesús significa “Salvador o Redentor,” es el mismo Nombre de Josué, que significa “Redentor o Salvador.”

Y ahora, cuando ascendió al Cielo recibió un Nombre Nuevo; por eso es que la Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo que ninguno conocía, en Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, viene para el Día Postrero, y esa Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo le será dada al Vencedor que estará viviendo en el Día Postrero, en el tiempo de la Venida de Cristo.

Por lo tanto un mensajero obtendrá la victoria, y recibirá a Cristo en Su Segunda Venida con un Nombre Nuevo, ése será el único que conocerá el misterio de la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo; y dice que viene con esa Piedrecita, vean, dice:

Al que venciere, yo le daré el maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, que ninguno entendía, ninguno conocía sino aquel que lo recibe.”

Y aquel que recibirá esa Piedrecita con ese Nombre Nuevo, será el único que entenderá el misterio de ese Nombre Nuevo en la Piedrecita, y el único que entenderá el misterio de la Venida de esa Piedrecita.

Esa es la misma Piedra no cortada de manos que vio el profeta Daniel, en el capítulo 2, de su libro, en donde le interpretó el sueño a Nabucodonosor, el cual había visto una estatua gigante con su cabeza de oro, sus pechos y sus brazos de plata, su vientre y sus muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies de Hierro y de barro cocido, que representan el reino de los gentiles pasando por diferentes etapas.

El reino de Nabucodonosor es la cabeza de oro; Nabucodonosor con ese imperio es la cabeza de oro de esa estatua; el reino medopersa es el pecho y los brazos de plata; el reino o Imperio Griego o de los griegos es la etapa del vientre y los muslos de bronce; y el reino romano, el imperio romano es la piernas de hierro, y también pasa a otra etapa ese imperio romano: a la etapa de los pies de hierro y de barro cocido; o sea, tiene un cambio ahí en donde los pies son cubiertos de barro, lo cual habla de una unión, de una alianza.

Por lo tanto habrá ahí una alianza entre lo político y lo religioso. Pero será el mismo imperio romano cubierto de barro, tiene un cambio; y en los días de los pies de hierro y de barro cocido, es que la Piedra no cortada de manos está prometida para venir, y eso es la Segunda Venida de Cristo.

Y para ese tiempo el imperio de los gentiles estará en los pies de hierro y de barro cocido, que es la etapa del anticristo, del hombre de pecado; por eso es que para el Día Postrero, la gran victoria en el Amor Divino corresponde a Cristo con Su Iglesia, y los reinos de este mundo vendrán a ser de nuestro amado Señor Jesucristo conforme a Apocalipsis, capítulo 11, Apocalipsis, capítulo 11, es el capítulo del Ministerio de los ángeles del Hijo del Hombre, Ministerio de los Dos Olivos, y de los dos candeleros que están delante de la Presencia de Dios, que son los Dos Ungidos que están delante de la Presencia de Dios.

En el capítulo 11, versos 15 en adelante, dice:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo (o sea, ‘y de Su Ungido,’ porque Cristo significa ‘Ungido.’); y él reinará por los siglos de los siglos.

Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,

diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.

Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.

Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.”

Ahora, miren todo lo que está señalado para el tiempo del Ministerio de los Dos Olivos, al final del Ministerio de los Dos Olivos, el reino de la bestia, del anticristo, en la etapa de los pies de hierro y de barro cocido, será quitado, y será establecido el Glorioso Reino Milenial de nuestro amado Señor Jesucristo; y todo eso ocurre con la Trompeta final, esa Séptima Trompeta que es la Voz de Cristo.

Y ahora vean, bajo los ministerios de los Dos Olivos: de Moisés y Elías es que suena esa Séptima Trompeta.

Y ahora, vean ustedes cómo estará sonando para el pueblo hebreo esa Séptima Trompeta.

Y ahora, veamos lo que es esa Séptima Trompeta, veamos lo que dice el Rvdo. William Branham en el mensaje: “Fiesta de las Trompetas.” Leemos aquí en este libro de “Citas,” que contiene diferentes citas de diferentes mensajes del Rvdo. William Branham, veamos aquí lo que nos dice, en la página 128 y 129, la página 128, párrafo 1143, dice:

Debajo de la Séptima Trompeta (esa Séptima Trompeta que leímos en Apocalipsis, 11)... debajo de la Séptima Trompeta es para Israel lo mismo que el Séptimo Sello fue para la Iglesia”

¿Y qué es el Séptimo Sello para la Iglesia? La Segunda Venida de Cristo. ¿Y para Israel? La Séptima Trompeta es para Israel lo mismo que el Séptimo Sello para la Iglesia, es lo mismo que la Segunda Venida de Cristo para la Iglesia, ¿por qué? Porque el Hijo del Hombre viene con Sus ángeles.

Donde esté la manifestación del Hijo del Hombre, ahí estará la manifestación de los ángeles del Hijo del Hombre, la manifestación de los ministerios de Moisés y Elías, y ahí estará la manifestación del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis, capítulo 19, que viene del Cielo.

Y la manifestación del Angel Fuerte que desciende del Cielo en el capítulo 10 de Apocalipsis, el cual viene con el Librito abierto en su mano (ése es Cristo, el Angel del Pacto) y lo entrega a un hombre, ese hombre en el Día Postrero será el Angel del Señor Jesucristo, ¿y se lo entrega para qué? Para que se lo coma, y ese Título de Propiedad, la Palabra, se haga carne en ese Mensajero, en ese Profeta.

Dice el Rvdo. William Branham en la página 85 del mensaje “Tratando de Hacer Servicio a Dios Fuera de Su Voluntad,” página 85, dice:

Hay tan solo un Arca, ésa es Jesucristo (o ése es Jesucristo), ¡y El es la Palabra!.

Noten, Dios lo dijo al Profeta, dijo: ‘Come el rollo,’ en el viejo Testamento. Al Profeta del Nuevo Testamento El le dijo: ‘Come el librito.’ ¿Por qué? Para que el Profeta y la Palabra fueran uno. ¿Ven? Esa es el Arca, la Palabra de Dios.”

Y ahora, en el tiempo de Josué Dios dijo: “Cuando vean el Arca del Pacto, sigan al Arca del Pacto, porque ustedes no conocen el camino.”

Y ahora, en este mismo mensaje, en la página 83 y 84 dice el Rvdo. William Branham:

Cristo es nuestra Arca, la Palabra.”

Y ahora, más abajo dice —vamos a ver—:

Ellos quisieron su denominación. El no puede, noten, no puede ser llevado en carros nuevos denominacionales, Su Mensaje no puede ir en el carro de una nueva denominación cuando El está supuesto a estar contenido y venir en el corazón de un Profeta.”

Y ahora, ¿cómo viene el Arca del Pacto, la Palabra, Cristo, para que nosotros veamos el Arca del Pacto y sigamos el Arca del Pacto, para entrar a la tierra prometida, a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del Glorioso Reino Milenial? Viene contenida en el corazón de un Profeta.

Así ha sido de etapa en etapa, porque Dios estableció en el Antiguo Testamento que el arca del pacto tenía que ser llevada en los hombros de los sacerdotes, de los Levitas. Era llevada el arca del pacto, porque le fueron colocadas dos varas (una a cada lado), en los anillos que tenía el arca del pacto, y entonces la tomaban y la cargaban. Cuando en el tiempo de David colocaron el arca del pacto en un carro de bueyes, o tirado por bueyes, un carro nuevo, encontramos que estuvo eso en contra del Programa de Dios.

Y mientras caminaban los bueyes, el arca del pacto se movía en ese carro tirado por bueyes, y Uza extendió sus manos para aguantar el arca, que no se cayera, y murió, porque tocó el arca del pacto, y trajo luto para todo el pueblo, y el gozo que tenían se les apagó, y les vino luto y tristeza; porque estaban tratando de hacer un Servicio a Dios, un buen servicio a Dios, pero fuera de la voluntad de Dios.

Porque todo servicio a Dios tiene que ser de acuerdo a como Dios ha establecido en Su Palabra.

Y ahora, toda revelación que Dios tiene para Su pueblo, tiene que ser de acuerdo al Orden de Su Palabra. “Porque no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos (¿a quiénes?) a Sus siervos Sus profetas.” Amos, capítulo 3, verso 7.

Y en el capítulo 18, verso 15 en adelante de Deuteronomio, Dios estableció la forma en que vendría Su Palabra al pueblo. Y veamos la forma establecida por Dios, y Dios no quita esa forma. Dice, capítulo 18, verso 15 en adelante de Deuteronomio:

Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.”

¿A quién hay que escuchar? Al Profeta que Dios envía; ¿por qué? Porque en ese Profeta viene el Espíritu Santo velado y revelado hablándole a Su pueblo la Palabra Divina para ese tiempo, para esa edad y para esa dispensación.

Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb (o sea, en el Monte Sinaí) el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.”

¿Por qué Dios le dice a Moisés y Moisés le dice el pueblo que Dios levantará Profeta de en medio de sus hermanos como él, como Moisés? Y dice: “A él oiréis.” ¿Por qué? Porque Dios coloca Su Palabra en la boca de ese Profeta, y la Palabra de Dios es hablada, para que sea escuchada por el pueblo de Dios.

Pero hay siempre algunos que dicen: “Yo no estoy interesado en escuchar a un profeta.” Y algunos dice que ni creen en profetas, cuando Dios habla de profetas, y el mismo Cristo dijo que enviará también profetas.

Y ahora, Cristo ha colocado en Su Iglesia apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros; así que Dios tendrá siempre un profeta para poder traer la revelación de cada tiempo a Su pueblo, porque no puede hacer nada sin que antes revele Sus secretos, ¿a quiénes? A Sus siervos, Sus profetas.

Sus profetas, son personas que vienen con un espíritu teofánico, un espíritu angelical, manifestado en carne humana, y por consiguiente son espíritus ministradores enviados de la presencia de Dios a los herederos de salvación, conforme a Hebreos, capítulo 1, verso 14; y son estos espíritus ministradores los mensajeros correspondientes a cada etapa de la Iglesia de Jesucristo; como fueron en el pasado los profetas del Antiguo Testamento.

Y ahora, para el Día Postrero Cristo dice en Apocalipsis, 22, verso 16:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

El Rvdo. William Branham hablando de este ángel, dice que ese ángel era un Profeta, dice que podía haber sido Elías, él dice que ése es un espíritu de profeta. Un espíritu de profeta es un cuerpo angelical de la sexta dimensión, o sea, que es un hombre de la sexta dimensión, que viene a la Tierra en carne humana, viene manifestado en un hombre de acá de la Tierra, para tener el Ministerio correspondiente a ese tiempo en medio del pueblo de Dios, son ángeles ministradores enviados a los herederos de salvación, ángeles de Dios trayendo la Palabra de Dios para el pueblo.

Y ahora, estos ángeles son hechos espíritus y llama de fuego, estos ministros de Dios.

Y ahora, podemos ver el porqué El ha enviado, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, profetas mensajeros a Su pueblo, al Israel terrenal, el pueblo hebreo, y al Israel Celestial, que es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y para este tiempo final El ha prometido enviar Su Angel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias. Ese Angel es un espíritu de profeta, que es enviado a Juan en aquel tiempo, para darle la revelación Apocalíptica en forma simbólica, y para el Día Postrero está prometido para ser enviado a la Iglesia de Jesucristo, para dar testimonio de estas cosas que deben suceder pronto en las iglesias.

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.” Apocalipsis, 22, verso 16. Y Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

Las cosas que deben suceder pronto son reveladas a la Iglesia del Señor Jesucristo, por medio del Angel del Señor Jesucristo, son mostradas por este Angel a la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final; y así Cristo cumple Su promesa de Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, donde dice Cristo con esa Voz como de Trompeta: “Sube acá y Yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Las cosas que sucederán después de las que ya han sucedido en las siete edades de la Iglesia, Cristo las va a revelar a Su Iglesia, ¿cómo? Pues por medio de Su Angel Mensajero, al cual envía para manifestar a Sus siervos las cosas que deben acontecer pronto en este tiempo final.

Por lo tanto, el que estará escuchando, o los que estarán escuchando, a este Angel dando Su Mensaje de parte de Dios, estarán escuchando al que lo envió. Cristo dijo: “El que recibe a uno de estos mis pequeñitos, a mí recibe, y el que a mí recibe, recibe al que me envió.”

Y ahora, de etapa en etapa El ha estado enviando Sus ángeles mensajeros para cada etapa, para cada edad, y los que han escuchado esos mensajeros, han estado escuchando a Jesucristo, el cual en Espíritu Santo ha estado velado y revelado en el ángel mensajero de cada edad, llamando y juntando a Sus ovejas de cada edad; como El prometió en San Juan, capítulo 10, versos 14 en adelante, para recoger a todas Sus ovejas en Su Redil.

El Redil del Señor es Su Iglesia, donde El reúne todas Sus ovejas, y el Buen Pastor, pues es Jesucristo nuestro Salvador; y Cristo llama a Sus ovejas por sus nombres, ¿por qué? Porque sus nombres están escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Cuando la persona escucha la Voz de Cristo, y lo recibe en la edad que le toca vivir, ha escuchado el llamado de Cristo, porque Cristo lo ha llamado por su nombre, porque Cristo es el que tiene los nombres en Su Libro, el Libro de la Vida del Cordero.

Y ahora, miren lo que dice en San Juan, capítulo 10, verso 14 en adelante:

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

¿Y cómo van a escuchar la Voz del Buen Pastor, la Voz de Jesucristo, si El murió, resucitó y ascendió al Cielo y se sentó en el Trono de Dios? ¿Cómo van a escuchar Su Voz? Pues Cristo en Espíritu Santo estaría en la Tierra en medio de Su Iglesia, velado y revelado, en el ángel mensajero de cada edad, hablando y llamando y juntando a Sus ovejas. Y Sus ovejas en cada etapa reconocerían la Voz del Buen Pastor ¿por qué? Porque ellas conocen Su Voz, la Voz de Cristo, porque son las ovejas que el Padre le ha dado a Jesucristo, para que les dé Vida Eterna.

Y ahora, hemos visto la forma en que Cristo ha estado cumpliendo esta promesa, y ha estado llamando y juntando a Sus ovejas de etapa en etapa; por eso también en el capítulo 11, verso 51 y 52, dice:

Esto no lo dijo por sí mismo...” O sea, el sumo sacerdote dice... vamos a leer un poquito antes, verso 47 en adelante del capítulo 11 de San Juan, dice:

Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio (o sea, el concilio de la religión hebrea), y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre (o sea, Jesús)... este hombre hace muchas señales.

Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;

ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.

Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;

y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Así que, desde aquel día acordaron matarle.”

Acodaron matar a Jesús desde aquel día; pero la muerte de Jesús era para congregar en uno a todos los hijos de Dios que estaban dispersos, dispersos por el mundo entero.

Y ahora, ¿cómo los congrega? Los congrega en Su Redil que es Su Iglesia; ésa es la Obra que El hace de etapa en etapa, de edad en edad. Por lo tanto de etapa en etapa, cuando se llega al final de una edad, el pueblo es preparado para algo grande que Dios va a hacer en ese tiempo; y es la manifestación de Cristo en Espíritu Santo, velado y revelado, en el ángel mensajero de cada edad. Y ahí viene el llamado para los escogidos de Dios, las ovejas de Cristo, para ser colocadas en el Redil de Jesucristo, en Su Iglesia que es Su Cuerpo Místico de Creyentes.

Y para el Día Postrero Cristo en San Mateo, capítulo 24, verso 31, dice:

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”

Esos son los ministerios de los ángeles del Hijo del Hombre, los ministerios de los Dos Olivos, los ministerios de Moisés y Elías, enviados con la Gran Voz de Trompeta, para llamar y juntar los escogidos, primeramente de entre de los gentiles, y después los escogidos del pueblo hebreo que son 144 mil hebreos.

Cuando se haya completado el número de los escogidos de la Iglesia de Jesucristo, luego vendrá el llamado para los hebreos; por eso es que los predicadores que han tratado de convertir el pueblo hebreo a Cristo no lo han logrado, porque no puede Dios llamar al pueblo hebreo antes de que haya entrado la plenitud de los gentiles, que es la plenitud de la Iglesia del Señor Jesucristo, la plenitud de los gentiles en cuanto a la Iglesia de Jesucristo.

Y ahora, San Pablo nos dice en Romanos, capítulo 11, ahí San Pablo está citando lo que Dios dijo por medio del profeta Isaías en el capítulo 59, o sea, la referencia está en Isaías, 59, verso 17 al 21. Pero leamos aquí lo que San Pablo dice en el capítulo 11, versos 25 en adelante de su carta a los Romanos, dice:

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio (recuerden que es un misterio del cual San Pablo habla aquí), para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles (o sea, hasta que haya entrado hasta el último de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo).

Y luego todo Israel será salvo, como está escrito:

Vendrá de Sion el Libertador,

Que apartará de Jacob la impiedad.

Y este será mi pacto con ellos,

Cuando yo quite sus pecados.

Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”

Los 144 mil hebreos no pueden entrar, hasta que haya entrado hasta el último de los miembros de la Iglesia de Jesucristo en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, para lo cual tienen que ser llamados para poder ser juntados en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

De etapa en etapa, de edad en edad, Cristo en Espíritu Santo ha estado en el ángel mensajero de cada edad haciendo esa labor: llamando los escogidos de cada edad, en el territorio correspondiente a cada edad.

Primero fue en la tierra de Israel por medio de los apóstoles, pero después comenzó Dios a tratar con los gentiles, o sea, se tornó a los gentiles para llevar de entre los gentiles un pueblo para su Nombre. Dios trata con los gentiles como individuos, con el pueblo hebreo trata como nación.

Pero ahora de entre hebreos y gentiles, Dios ha estado llamando un pueblo para Su Nombre, creyente en nuestro amado Señor Jesucristo, y ésa es la Iglesia del Señor Jesucristo formada, creada, por Cristo de etapa en etapa, con piedras vivas que son seres humanos que han escuchado la predicación del Evangelio y han recibido a Cristo como su Salvador, han lavado sus pecados en Su Sangre, y han sido bautizados en Su Nombre, y han recibido el Espíritu Santo, y han recibido por consiguiente el nuevo nacimiento.

Vean la forma en que Cristo llama y junta a Sus ovejas en Su Redil, en Su Cuerpo Místico de creyentes que es Su Iglesia, nacen en Su Iglesia de etapa en etapa; y para este tiempo final, vean ustedes lo que ha sucedido al mirar la historia de la Iglesia de Jesucristo.

En la Tierra de Israel nació la Iglesia de Jesucristo el Día de Pentecostés, y luego de un lapso de tiempo allí, Dios tratando con Su Iglesia, llamando y juntando hebreos en el Cuerpo Místico de creyentes, luego se tornó a los gentiles y envió a San Pablo a los gentiles, y comenzó la primera etapa o edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles, para llamar dentro de los gentiles un pueblo para Su Nombre, y de vez en cuando entraban hebreos también. Asia Menor, donde San Pablo fue el mensajero, y donde Cristo en San Pablo llamó y juntó a Sus escogidos.

San Pablo decía: “No vivo ya yo, vive Cristo en mí.” [Gálatas 2:20 —Editor]. Y ahora, lo que vivía San Pablo, dice: “Lo vivo en la fe del Hijo de Dios (o sea, de Jesucristo).” Luego pasa Cristo en Espíritu Santo a la segunda etapa de Su Iglesia, la cual se cumplió en Francia y su mensajero fue Ireneo, o sea, que pasó a Europa Cristo, para llevar a cabo el llamado de Sus ovejas, las cuales llamaría y juntaría, ¿y las colocaría dónde? En Su Redil Su Cuerpo Místico de creyentes.

Por un Espíritu es que se entra a ese Redil, a ese Cuerpo Místico de creyentes; luego en el mismo Europa, Cristo pasa a una tercera etapa, donde envía el ángel mensajero para esa tercera etapa, el cual fue Martín, y fue el mensajero que estuvo en Francia y en Hungría. Ireneo solamente estuvo en Francia, pero ahora Martín ministra en Francia y en Hungría, porque Martín era de Hungría.

Y luego viene la cuarta etapa de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles, en Irlanda y Escocia, donde envían a Colombo; y luego viene la quinta etapa de la Iglesia de Jesucristo en Alemania, donde envía a Lutero; y luego viene la sexta etapa de la Iglesia de Jesucristo en Inglaterra, donde envía a Jhon Wesley; y luego viene la séptima etapa de la Iglesia de Jesucristo en Norteamérica, donde envía al Rvdo. William Branham.

Esos son los siete ángeles mensajeros en las siete edades, en los cuales estuvo Cristo en Espíritu Santo, velado y revelado en la Palabra prometida para el tiempo en que ellos vivieron, a través de los cuales Cristo se manifestó y llamó y juntó a Sus ovejas de cada edad, a los escogidos de cada edad.

Y luego de terminar en Norteamérica, el ministerio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, el Rvdo. William Branham, fue séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles y también precursor de la Segunda Venida de Cristo. ¿Luego qué más tiene Dios? Tiene la Edad de la Piedra Angular, que es la edad que corresponde al Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo, las siete edades corresponden al Lugar Santo del Templo Espiritual de Cristo.

Y ahora, con piedras vivas El ha estado formando Su Templo Espiritual, Su Iglesia que son seres humanos, es formada por seres humanos ese Templo Espiritual, esa Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, pasa a la América Latina y el Caribe, para llamar y juntar Sus escogidos con los cuales formará el Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual, formará la Edad de la Piedra Angular, con piedras vivas, seres humanos vivos creyentes en nuestro amado Señor Jesucristo, para así completar Su Templo Espiritual; porque no puede haber un templo que tenga atrio y lugar santo y que no tenga lugar santísimo, porque el Lugar Santísimo es el lugar, la parte del Templo más importante, porque es donde está el Trono de Dios, es donde está el Arca del Pacto, es donde está el Propiciatorio y es donde está la Columna de Fuego, el Angel del Pacto manifestado sobre el Propiciatorio, y es donde están los Querubines de oro, y también los dos querubines de madera de olivo que estaban en el Templo que construyó en el rey Salomón.

Y es ahí en esa parte del Templo Espiritual de Cristo, la Edad de la Piedra Angular, la parte del Lugar Santísimo de ese Templo Espiritual, que estarán los Ministerios de los Dos Olivos representados en los Dos Olivos, en los Dos Querubines de olivo, cubiertos de oro del templo que construyó Salomón.

Y ahora, en el Templo Espiritual de Cristo tiene que materializarse en el Lugar Santísimo, en la Edad de la Piedra Angular, todo lo que estaba en el lugar santísimo, tanto del templo que construyó Salomón como del tabernáculo que construyó Moisés; porque en ambos templos estaba la representación del Templo Celestial; son el tipo y figura, la sombra de las cosas Celestiales.

Y ahora, en la Iglesia de Jesucristo que es el Templo de Dios, el Templo Espiritual compuesto por seres humanos, todo lo que está en el Cielo, en el Templo Celestial, se materializa en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, no es un Templo hecho de manos con piedras y madera, sino un Templo hecho, creado, por Jesucristo, con piedras vivas, seres humanos. Ese es el Nuevo Templo para morada de Dios en Espíritu Santo en toda Su plenitud. Y Dios moraba en el lugar santísimo sobre el arca del pacto, sobre el propiciatorio, allá en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón.

Y Cristo en el Día Postrero morará en el Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual, pues ya las demás edades pasaron.

Y ahora, Cristo, el Arca del Pacto, ha estado entrando a Su Templo Espiritual, a Su Iglesia, en el corazón de cada ángel mensajero, entró en la parte del Templo, viene entrando el Atrio, Lugar Santo (en el Lugar Santo pasó a través de los siete ángeles mensajeros), y ahora para pasar al Lugar Santísimo tiene Cristo que enviar al Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, al Mensajero del Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo, que es el Angel del Señor Jesucristo, el Profeta del Día Postrero, para venir el Arca del Pacto, Cristo venir velado y revelado en Su Angel Mensajero, y así venir el Arca del Pacto en el corazón de un Profeta, venir al Lugar Santísimo de ese Templo Espiritual.

Y por eso es que dijo el Rvdo. William Branham:

Noten, Dios le dijo al Profeta, dijo: “Come el rollo” en el Antiguo Testamento. Al profeta del Nuevo Testamento él le dijo: “Come el librito.” ¿Por qué? Para que el Profeta y la Palabra fueran uno. ¿Ven? Esa es el Arca, la Palabra de Dios.” [página 83 del Mensaje “Tratando de hacer un servicio Dios fuera de Su Voluntad.” —Editor].

Vean cómo viene el Angel del Pacto al Templo espiritual de Cristo, viene Cristo, la Palabra, a Su Iglesia en el corazón de un Profeta, en donde se hace Cristo, la Palabra, uno con ese Profeta, viene en el corazón de ese Profeta al Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual; al comerse el Título de Propiedad se hace carne en ese Profeta, Cristo, la Palabra.

¿Para entrar a dónde? Al Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual, y ahí estar el Arca del Pacto, Cristo, el cual viene en el corazón de un Profeta en el Día Postrero, llamado el Angel del Señor Jesucristo, para ahí tener las manifestaciones más grandes del Espíritu Santo desde el Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual; y así ser manifestadas las Obras mayores que El ha prometido para Su Iglesia, para el Día Postrero; en donde El, Cristo, en Espíritu Santo, estará obrando a tal grado, que solamente por la Palabra Creadora siendo hablada, ocurrirán los milagros, sin que siquiera se coloque encima la mano de la persona que estará siendo usada por Dios para esa labor. Será todo por la Palabra hablada.

Dice —vamos a ver—, dice en la página 4, párrafo 28 [libro de ‘Citas’ —Editor]:

Yo sinceramente creo que antes que la Iglesia pueda tener el Rapto, tiene que tener fe de Rapto. Nosotros no podemos tener una fe para sanidad divina, mucho menos para fe de rapto. Tenemos que tener una fe que nos cambie y que vivifique este cuerpo y sea levantado. Yo creo, que hay una Iglesia en camino esta noche, un poder del Dios Divino, que el hombre hablará la Palabra aquí y resplandecerá como relámpago.”

Luego pasamos a la página 6, párrafo 49, dice:

¡Oh! Hermano, dénme una Iglesia llena del Espíritu Santo. Dios hará en un año lo que todos los teólogos fracasaron en hacer en dos mil años. Usted espere hasta que el ungimiento de la Iglesia verdadera dé en casa. Ellos tienen fe, el remanente pequeño. Después que las puertas de los gentiles es cerrada, Oh, Dios, ungirá una Iglesia entonces. ‘El que es sucio, ensúciese más. El que es justo justifíquese más, y el que es Santo, santifíquese más,’ y Dios ungirá la Iglesia con el poder de Dios y cosas tomarán lugar, no solamente eso entonces, pero El lo está haciendo hoy.”

Ahora vean, después que la Puerta de los gentiles sea cerrada (o sea, la Puerta de la Gracia), entonces ya habrá Cristo terminado Su Obra de Intercesión en el Cielo, se habrá completado la Iglesia del Señor Jesucristo, y entonces Cristo saldrá del Trono del Padre, tomará el Título de Propiedad y reclamará a todos los que El ha redimido con Su Sangre Preciosa; y cosas mayores sucederán en ese tiempo, ¿por qué? Vean porqué: recuerden que la Puerta de los gentiles tiene que ser cerrada. Conforme a San Lucas, capítulo 13, versos 24 en adelante, dice:

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.”

La Puerta de la Misericordia, que es Cristo, se cerrará, porque la Dispensación de la Gracia cerrará Su Puerta; y entonces Dios ungirá una Iglesia con toda la plenitud del Espíritu de Dios, Dios adoptará a Su Iglesia porque ya estará completa Su Iglesia, y entonces resucitará a los muertos en Cristo y a nosotros nos transformará.

Ahora, ¿qué ministerio estará operando ahí en ese tiempo, en la Iglesia de Jesucristo? En la página 9 y párrafo 72, dice [libro de ‘Citas’ —Editor]:

Cuando usted se queda en el reino, se queda en el evangelio, y hace bien, entonces unos de estos días Dios lo llamará a fuera y lo pondrá a un lado, y lo adoptará como Su hijo ante la gente, y le dará alguna cosa que estremecerá las naciones con ello.”

Ninguno de los siete ángeles mensajeros fue adoptado, porque la Adopción es la Redención del cuerpo. La Adopción es la manifestación de los hijos de Dios en cuerpos eternos. La Adopción es la Redención del cuerpo en donde nosotros obtendremos un nuevo cuerpo, eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

Y cuando tengamos el nuevo cuerpo, hemos obtenido la Redención del cuerpo, ya seremos inmortales físicamente también, con Vida Eterna físicamente, y jovencitos para toda la eternidad, representando de 18 a 21 años de edad en ese nuevo cuerpo que será un cuerpo glorificado, igual al cuerpo de nuestro amado Señor Jesucristo, y entonces todo el poder divino estará en cada uno de esos escogidos.

Y ahora, Dios adoptará a un Angel Mensajero: al primero, San Pablo, no lo adoptó, pero tuvo una manifestación grande a través de San Pablo; al segundo ángel no lo adoptó, aunque tuvo una manifestación grande a través del segundo ángel mensajero; al tercero, al cuarto, al quinto, al sexto, al séptimo; a ninguno de ellos los adoptó, pero tuvo manifestaciones grandes a través de ellos.

Y ahora, son tipo y figura esas manifestaciones de lo que Dios hará en el Día Postrero a través del Angel Mensajero que El adopte, el cual será el Angel del Señor Jesucristo, ése es el Angel Mensajero que Cristo adoptará en el Día Postrero estando vivo, así como también adoptará a los siete ángeles mensajeros de las siete edades resucitándolos de entre los muertos; pero estando vivo, el único mensajero que será adoptado será el Angel del Señor Jesucristo, pues ya los otros terminaron su tiempo aquí en la Tierra y no fueron adoptados, no fueron transformados; pero Dios los usó grandemente, y todo lo que Dios hizo por medio de ellos es tipo y figura de lo que Dios hará por medio de Su Angel Mensajero en el Día Postrero.

Y ahora, será Cristo en Espíritu Santo en Su Angel Mensajero, obrando y cumpliendo Sus promesas para este tiempo final, y llamando y juntando a todos Sus escogidos del Día Postrero y preparándonos para obras mayores que Cristo hará en este tiempo final.

Y entonces la Visión de la Carpa y las grandes maravillas, señales y milagros, que vio el Rvdo. William Branham en visión, serán cumplidas en la Adopción de ese Angel Mensajero que estará viviendo en el Día Postrero.

Siempre para Dios hacer las cosas ha tenido un profeta mensajero en la Tierra, y con ese profeta mensajero ha llamado al pueblo de ese tiempo; por lo tanto la Iglesia del Señor Jesucristo tendrá un Mensajero en el Día Postrero que será adoptado, y juntamente con ese Mensajero será adoptado el grupo que estará oyendo la Voz de Dios a través de ese Angel Mensajero.

Por eso es que Cristo del Mensajero que más habla es de Su Angel Mensajero, habla de una manera bastante abierta, cuando dice:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Y ésa es la bendición grande que Cristo tiene para Su Iglesia, enviándole Su Angel Mensajero, para que le dé testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto; y tenga así la Iglesia una revelación clara y verdadera de todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final, y conozca así los misterios del Reino de Dios correspondientes a este tiempo final, y reciba así la revelación del Séptimo Sello, la revelación que los Truenos dan, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, con un Nombre Nuevo.

Y ese misterio lo conocerá solamente el Angel del Señor Jesucristo que estará en el Día Postrero, y ese Angel es el que recibe esta Piedrecita Blanca con un Nombre Nuevo, o sea, que recibe a Cristo con un Nombre Nuevo en Su Segunda Venida, él es también el que recibirá la Adopción como Angel Mensajero. Y por eso la promesa: “Al que venciere Yo le daré autoridad sobre las naciones y las regirá con vara de hierro, así como Yo he recibido de mi Padre.” En la misma forma en que Jesús recibió del Padre esa autoridad, dice: “El Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo.” Y Cristo dijo: “Toda potestad me es dada en el Cielo y en la Tierra.”

Y ahora, en la misma forma que recibió Cristo todo poder y autoridad en el Cielo, lo otorga al Vencedor en el Día Postrero, y también dice: “Al que venciere Yo le daré que se siente conmigo en mi Trono, así como Yo he vencido y me he sentado con mi Padre en Su Trono.” Y recibió un Nombre Nuevo, el Vencedor recibió un Nombre Nuevo, Cristo recibió un Nombre Nuevo que es el Nombre de Dios, el Nombre del Padre, y es también el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, el Nombre de la Nueva Jerusalén. La Nueva Jerusalén tiene un Nombre, y el Nombre es el Nombre Eterno de Dios.

Y ahora, vean ustedes que el que se sentó en el Trono fue el que recibió el Nombre Nuevo, así como sucedió con José el cual es tipo y figura de Cristo, en Su Primera Venida y en Su Segunda Venida. José cuando le reveló el sueño al faraón, luego el faraón lo colocó como segundo en el reino; primero estaba el faraón y segundo José, le dio su anillo, que es tipo del Espíritu Santo, y le dio un nombre nuevo: “Zafnat-panea.”

Y ahora, vean ustedes, se sentó como príncipe allá en Egipto y todo poder le fue dado, el faraón dijo: “Por tu palabra se gobernará, se regirá, toda mi casa, solamente seré yo mayor que tu.” El único mayor que José era el faraón, nadie más.

Y ahora vean ustedes, Cristo cuando ascendió al Cielo recibió un Nombre Nuevo, que es el Nombre del Padre, y recibió toda la administración del Reino de Dios.

Y ahora, para el Día Postrero El promete que al Vencedor le dará que se siente con El en Su Trono; ahora, Cristo se sentó en el Cielo en el Trono del Padre, pero el Trono de Cristo es el Trono de David, del cual el arcángel Gabriel le habló a la virgen María, y le dijo que el niño que tendría sería llamado hijo de Dios, y Dios (Su Padre) le daría el Trono de David, Su Padre, y reinará para siempre, reinará sobre las 12 tribus de Israel para siempre; ése es el Trono de Jesucristo aquí en la Tierra, para reinar sobre él por el milenio en medio del pueblo hebreo, en ese Trono es que Cristo promete sentar al Vencedor con El.

Y ahora, para saber quién será el que se sentará con Cristo en Su Trono, veamos que Cristo para sentarse en el Trono del Padre, recibió el Nombre del Padre, y recibió un Nombre Nuevo cuando ascendió al Cielo.

Y ahora, Cristo en el Apocalipsis, capítulo 3, verso 12, dice:

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios (en el Templo de Dios la Iglesia de Jesucristo será una persona importante), y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

El Vencedor del Día Postrero, que será el Angel del Señor Jesucristo, recibirá esa bendición, y Jesucristo escribirá sobre él el Nombre de nuestro Dios, el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Su Nombre Nuevo, lo cual es un misterio grande del Reino de Dios, para poderse sentar el Vencedor con Cristo en Su Trono.

Es un misterio grande el misterio del Angel del Señor Jesucristo; pero para el Día Postrero estará en carne humana en medio de la Iglesia de Jesucristo dándonos testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto, y así estaremos recibiendo la fe, la revelación, para ser transformados y raptados en este tiempo final, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, en Su Obra de Reclamo, para así recibir nuestra transformación y recibir un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, igual al cuerpo de nuestro amado Señor Jesucristo.

Así como hemos recibido la revelación de la Primera Venida de Cristo como Cordero de Dios en Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, para recibir el perdón de nuestros pecados y recibir el Don del Espíritu Santo y así recibir el cuerpo teofánico de la sexta dimensión, ese Programa gira alrededor de la Primera Venida de Cristo; pero alrededor de la Segunda Venida de Cristo gira el Programa de la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, y todo eso corresponde a obras mayores que Jesucristo estará haciendo en medio de Su Iglesia.

Por lo tanto, Cristo estará preparando a Su Iglesia en este tiempo final para obras mayores que El hará, y nosotros estaremos por consiguiente siendo preparados en este tiempo final, para las obras mayores que El hará, y cumplirá así la Visión de la Carpa completamente, cuando las puertas de los gentiles se hayan cerrado, entonces vendrá esa manifestación plena de Jesucristo.

Y ahora, Su Angel tendrá que tener un Ministerio, a tal grado que Cristo lo use, para el recogimiento de todos los escogidos del Día Postrero; y cuando se complete ese número, habrá realizado las obras de Jesucristo, Cristo a través de Su Angel, y entonces será Adoptado, porque habrá trabajado en los negocios del que lo envió (de Jesucristo), y habrá agradado al que lo envió (a Jesucristo), y el que lo envió (Jesucristo) lo adoptará, lo transformará, y entonces el ministerio pasa o sube a una escala sin limitaciones, y será la primera ocasión en que el Espíritu de Dios opere, obre, a través de un hombre, de un Profeta adoptado. La primera ocasión fue en Jesucristo, y la segunda será en el Angel del Señor Jesucristo.

Ahora, podemos ver porqué estamos siendo preparados para obras mayores: es que en este tiempo final Dios corona toda Su Obra, corona Su Iglesia, trayendo ese ministerio a existencia, y trayendo la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos; por eso es que luego que sean llamados y juntados todos los escogidos, y se haya completado el Cuerpo Místico de Cristo, Cristo adoptará a Su Angel Mensajero, lo transformará, y entonces será Cristo en toda Su plenitud en Su Angel Mensajero.

Pero ese Angel Mensajero no es el Señor Jesucristo, por eso cuando Juan quiso adorarlo, Juan el apóstol se postró a sus pies para adorarlo y el Angel le dijo: “Mira, no lo hagas, yo soy consiervo tuyo y con tus hermanos los profetas, adora a Dios, porque el testimonio de Jesucristo es el espíritu de la profecía.” Apocalipsis, capítulo 19, versos 6 al 10; y Apocalipsis, capítulo 22, versos 6 al 10 también.

Y ahora, podemos ver porqué el Angel no quiso, no aceptó, la adoración de Juan: porque es un Profeta, el Profeta final de Jesucristo, el Profeta para la Dispensación del Reino, con el Mensaje del Evangelio del Reino, de la Gran Voz de Trompeta, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, en Su Obra de Reclamo.

Ese es el Angel Mensajero más grande que Jesucristo enviaría a Su Iglesia, por eso estarán los Ministerios de Moisés, de Elías y de Jesús, operados por el Espíritu Santo en ese Angel Mensajero, ése es el Angel Mensajero de Apocalipsis, capítulo 7 que viene con el Sello del Dios vivo, para llamar y juntar 144 mil hebreos; ése es el Angel Mensajero que estará trabajando en medio de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles, para Cristo por medio de él, llamar y juntar Sus escogidos finales de Su Iglesia, y luego tornarse al pueblo hebreo, y llamar y juntar los escogidos del pueblo hebreo, que son 144 mil hebreos.

Ahora, podemos ver la bendición tan grande que para este tiempo final tendría la Iglesia del Señor Jesucristo, a través de la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo en Su Angel Mensajero, enviado para dar testimonio de estas cosas que deben suceder pronto.

Yo Jesús he enviado mi ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias” (Apocalipsis 22, verso 16)...

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”; para así tomar el cuerpo glorificado, eterno, inmortal y jovencito para toda la eternidad.

Cristo ofreció Agua de Vida en Su Primera Venida, y eso era el Don del Espíritu Santo, para obtener el nuevo nacimiento y obtener el cuerpo teofánico de la sexta dimensión; y para este tiempo final nos ofrece del Agua de la Vida, de la Fuente del Agua de la Vida para obtener nuestra transformación, y obtener el cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, en adición al Agua de la Vida del Don del Espíritu Santo, para recibir el cuerpo teofánico, lo cual obtenemos primero y después recibiremos el cuerpo físico, eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

Y todo eso no es otra cosa, sino las obras mayores que El ha prometido hacer, bajo el Ministerio del Día Postrero, en donde Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestado en Su Angel Mensajero, serán cumplidas las obras mayores que Cristo ha prometido para Su Iglesia. Y Su Iglesia estaría siendo preparada para esas obras mayores, que Cristo estaría manifestando en medio de Ella, a través el Ministerio correspondiente al Día Postrero.

Por lo tanto, estamos preparándonos para obras mayores, en donde por la Palabra Creadora siendo hablada, las cosas se materializarán, sin necesidad de orar por los enfermos, sin necesidad de poner las manos sobre los enfermos, solamente hablando la Palabra.

El Rvdo. William Branham dice, él dice:

Ahora nosotros oramos por los enfermos, pero para ese tiempo no se orará por los enfermos, sino que se dirá la Palabra.”

Vean, vamos a leer dos o tres lugares, dice en la página 16, párrafo 122 [libro de ‘Citas,’ —Editor]:

Yo fui sólo inspirado de hablar esas palabras y de decir que un día glorioso todos los dones en la Iglesia, serán puestos a un lado en el mantel, así como lo era (como lo era en el tiempo de los apóstoles) y el Espíritu Santo mismo tomará la Iglesia en tal control de amor y vendrá hasta que los enfermos serán sanos, los ciegos verán, los cojos andarán sin que las manos sean puestas sobre ellos. Ello sólo será una grande unidad.”

Y eso es lo que fue visto en la Visión de la Carpa, de tal forma que los que entraban en ese cuartito eran sanados, y salían y les preguntaban: ¿Cómo fue? ¿Qué sucedió?” — “No sé qué sucedió, sólo sucedió, sólo sucedió que recibí mi salud, pero no sé como fue.” ¿Por qué? Porque no pueden explicar diciendo: “Oraron por mí, me pusieron las manos encima y pidieron a Dios que me sanara.”

Es que el secreto es que por la Palabra Creadora siendo hablada ocurrirán todas estas obras mayores; y el ejemplo, el tipo y figura, nos lo dio Cristo a través del Rvdo. William Branham, el cual dice que ha visto la Mano poderosa de Dios cinco veces manifestada, y eso fue cinco ocasiones en que el ángel que lo acompañaba le dijo: “Habla.” El habló y las cosas sucedieron.

• Una ocasión fue cuando la creación de ardillas (en diferentes ocasiones), las cuales luego él cazó con su rifle y luego se las llevó y se las comió.

• La otra fue cuando un pececito, que había sido pescado y echado al agua, estuvo muerto por alrededor de media hora, y luego el Espíritu Santo le dijo: “Háblale al pececito, tráelo a la vida.” Le habló la Palabra Creadora y el pececito resucitó.

• Otra ocasión fue cuando le habló a una tormenta de nieve que comenzaba a caer ya, y el Señor le dijo, el ángel le dijo: “Yo Soy el Creador,” y comenzó a hablarle, y luego le dice: “Háblale a la tormenta, yo creé los vientos, yo creé todo, háblale a ella, a la tormenta y se irá.” El le habló y le dijo que se fuera, y se fue.

• Otra ocasión fue cuando habló salvación, para los hijos de una hermana llamada Hattie Wright, habló la Palabra de salvación para ellos, le dijo: “Yo te los doy.” Y ellos cayeron compungidos de corazón y pidiendo misericordia.

• Y otra ocasión fue cuando habló la Palabra de sanidad para su esposa, que iba a ser operada y tenía un tumor en un ovario, y dijo orando por ella durante la noche, porque al otro día iba a ser operada, el ángel le dijo: “Lo que tu digas sucederá.” Y él dijo que antes que el doctor ponga su mano sobre ella (cuando la va a operar), antes que ponga su mano sobre ella, el tumor desaparezca.

Y cuando el doctor en la mañana fue a examinar, para ver dónde iba a ser la operación (porque ya le habían tomado las radiografías), cuando fue para tocar cómo estaba el tumor, tocó pero unos segundos antes la esposa de nuestro Hno. Branham, la hermana Meda, sintió como un calor que le entró al cuerpo, y luego cuando el doctor fue a colocar su mano allí, no encontró el lugar, tocó no estaba y preguntó: “¿Era este lado?” Buscó en el otro lado, tampoco estaba. Y le dice: “No tiene nada, está usted bien, no tiene ningún tumor, no hay que operarla.”

Todo eso fue por la Palabra Creadora que fue hablada, y así se materializó.

Ahora, esas ocasiones el Rvdo. William Branham no fue el que quiso hacer estas cosas, sino que el Angel le dijo que las hiciera, fue dirigido por el Angel del Señor.

Y ahora vean ustedes, cómo por la Palabra que él habló las cosas sucedieron sin él colocar las manos sobre las cosas que tenían que cumplirse. Y él dice que lo que hemos visto en parte manifestado en esas ocasiones, será manifestado en toda su plenitud, cuando venga la apretura en contra de la Iglesia Novia del Señor Jesucristo, y entonces Dios hará cosas mayores que estremecerán a la humanidad.

Cosas mayores, porque para ese tiempo Cristo adoptará a Su Angel Mensajero, y adoptará a Su Iglesia, y las puertas de los gentiles ya estarán cerradas, y Dios estremecerá este mundo como nunca antes lo ha hecho, y entonces la humanidad estará viendo algo que solamente fue visto en los días de Jesucristo nuestro Salvador; pero a través del Ministerio del Día Postrero ya adoptado, y con Su Iglesia ya adoptada. Esa será la manifestación más grande de Cristo en Su Iglesia desde que nació el día de pentecostés, porque será el tiempo de Adopción, tiempo en que transformará a Su Angel Mensajero y en que nos transformará a todos nosotros en este tiempo final, y eso de por sí es una obra mayor, y en adición todas las demás obras que haga Cristo en y con Su Iglesia en este tiempo final.

Por eso la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes y todos nosotros como individuos, estamos preparándonos para obras mayores que Cristo hará en medio de Su Iglesia y a través de Su Iglesia, y a través del Ministerio del Angel del Señor Jesucristo.

PREPARANDONOS PARA OBRAS MAYORES.”

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta noche, dándoles testimonio de esta preparación para las obras mayores que Cristo hará en este planeta Tierra, en medio de Su Iglesia y con Su Iglesia, y con el Mensajero Suyo, llamado el Angel del Señor Jesucristo.

Mañana estaremos nuevamente en las actividades que están señaladas (Miguel, vamos a ver si viene por aquí) y también el domingo en la mañana en las actividades correspondientes. ¿Mañana en la noche Miguel, o en el día tenemos? [El Hno. Miguel confirma cuándo son las actividades —Editor]. Mañana estaré también con ustedes y también el domingo, para seguir viendo todas las cosas que Cristo quiere que nosotros sepamos en este tiempo final.

Hoy fue el tema: “PREPARANDONOS PARA LAS OBRAS MAYORES.” Y hemos visto que esas obras mayores están prometidas para ser manifestadas en este tiempo final. Siempre lo que Dios hace está prometido ya en Su Palabra.

Luego, mañana estaremos con el tema: “PRODUCIENDO EL MAYOR FRUTO PARA DIOS.” Y el domingo el tema será: “LA UNION DE CRISTO CON SU IGLESIA.”

Así que, tenemos dos temas muy importantes para mañana sábado y el domingo, en adición de las actividades que han de llevarse a cabo durante el día de mañana y del domingo.

Ha sido para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de cómo estamos siendo preparados para obras mayores.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto Cristo complete el número de Su Iglesia, y pronto El se levante del Trono del Padre, tome el Título de Propiedad y reclame todos los que El ha redimido con Su Sangre, los resucite los muertos creyentes en El, y a nosotros nos transforme, y luego tenga Su manifestación plena en Su Iglesia, y luego nos lleve con El a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención amados amigos y hermanos presentes, y continúen pasando una noche llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

PREPARANDONOS PARA OBRAS MAYORES.”

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