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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes y los que están a través de Internet, o diferentes medios de comunicación.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y en esta ocasión nos hable directamente a nuestra alma, y nos abra las Escrituras y el corazón y nos permita entender Su Palabra. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Para esta ocasión leemos en Efesios, capítulo 1, verso 3 al 11, donde dice San Pablo:

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,

dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,

de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.”

“LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.”

Para poder comprender este misterio de la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, necesitamos comprender que Dios ha establecido conforme a Su Programa, dispensaciones para ser cumplidas en medio de la raza humana, en las cuales Dios estaría manifestándose y estaría siempre enviando un Profeta, un Mensajero dispensacional.

No puede haber una dispensación, si no hay un Mensajero dispensacional con un Mensaje dispensacional que abra esa dispensación.

Para poder comprender el misterio de las dispensaciones, necesitamos saber que Dios tiene siete dispensaciones para ser manifestadas con el ser humano:

·La primera dispensación es la Dispensación de la Inocencia, de la cual Adán fue su Profeta Mensajero dispensacional con el Mensaje para esa dispensación.

·Luego, la segunda dispensación es la Dispensación de la Conciencia, y su Mensajero fue Set, el Profeta dispensacional para la segunda dispensación, con el Mensaje de la segunda dispensación: el Mensaje de la Conciencia.

·Luego, la tercera dispensación es la Dispensación del Gobierno Humano, y su Mensajero fue Noé con el Mensaje del Gobierno Humano.

·Luego, la cuarta dispensación es la Dispensación de la Promesa, y su Mensajero dispensacional fue Abraham (el padre de la fe) con el Mensaje de la Promesa.

·Luego, la quinta dispensación fue la Dispensación de la Ley, y su Profeta dispensacional fue Moisés con el Mensaje de la Ley, que es el Mensaje de la quinta dispensación.

·La sexta dispensación ha sido la Dispensación de la Gracia, y su Mensajero es nuestro amado Señor Jesucristo con el Mensaje de la Dispensación de la Gracia, predicando, proclamando el año de la buena voluntad de Jehová.

·Y la Séptima Dispensación es la Dispensación del Reino, y su Mensajero es el Angel del Señor Jesucristo con el Mensaje de la Dispensación del Reino.

Estas son las siete dispensaciones que Dios tiene en Su Programa, las cuales han estado siendo manifestadas de etapa en etapa.

Cuando apareció cada Mensajero dispensacional, había llegado a su final la dispensación anterior, y ese Mensajero llega al final de la dispensación anterior para abrir una nueva dispensación, para introducir una nueva dispensación, ¿con qué? Con el Mensaje que Dios le da para una nueva dispensación; y llama y junta a los hijos de Dios en una nueva dispensación, y ahí se entrelaza una nueva dispensación, con la dispensación que está llegando a su final.

Así sucedió en cada etapa: cuando llegó cada Mensajero dispensacional, había llegado el fin de la dispensación que estaba en existencia, y había llegado el comienzo de una nueva dispensación, la cual comenzó a entrelazarse con la antigua dispensación.

El mundo antediluviano no comprendió este misterio de las dispensaciones, y no pudo comprender que al estar presente Noé (el Profeta de Dios), siendo un Profeta dispensacional, lo cual no comprendieron los antediluvianos; era Noé la Señal del fin de la Dispensación de la Conciencia, y por consiguiente era también el fin para aquella generación antediluviana; y se salvarían aquellos que entrarían al Mensaje del Profeta de una nueva dispensación, el cual fue Noé.

Ahora, podemos ver que hay un misterio muy grande cuando una nueva dispensación tiene que comenzar, pues aparece la señal más grande de que una nueva dispensación va a comenzar; ¿y cuál es? La venida del Profeta para esa nueva dispensación.

Un Profeta dispensacional es la clase de Profeta más grande que Dios envía al planeta Tierra en medio de la raza humana; por eso solamente tiene siete Profetas dispensacionales para la apertura de siete dispensaciones.

Y ahora, encontramos que el fin de una generación que vive bajo el tiempo de una dispensación, el fin de esa generación llega cuando aparece el Profeta de una nueva dispensación, introduciendo, entrelazando una nueva dispensación con la dispensación que está llegando a su final.

Por eso la presencia de Noé en la Tierra predicando y construyendo el arca, era la señal del fin de aquella generación antediluviana, porque era también la señal del fin de la Dispensación de la Conciencia (el fin de la segunda dispensación), para dar paso a la tercera dispensación: la Dispensación del Gobierno humano.

También encontramos que así fue en el tiempo de Abraham, y también así fue en el tiempo de Moisés; cuando apareció Moisés, se había llegado al final de la Dispensación de la Promesa, y se estaba entrelazando la Dispensación de la Ley con la Dispensación de la Promesa, y por consiguiente el fin para Egipto había llegado, y el fin de la esclavitud y para la esclavitud de los hebreos había llegado, porque había llegado el tiempo para una nueva dispensación ser entrelazada con la dispensación cuarta: la Dispensación de la Promesa.

Siempre que una nueva dispensación se entrelaza, es introducida, hay una liberación para los hijos de Dios, son libertados los hijos de Dios de la esclavitud; pero para el mundo un juicio cae y destruye a la humanidad.

Y ahora, miren ustedes en Egipto, Moisés llegó a Egipto y allí predicó, habló las plagas; las plagas que Dios le dijo a Moisés que vendrían sobre Egipto, las fue hablando a medida que Dios se las fue revelando, y Moisés hablaba esa Palabra y se cumplía esa Palabra, ¿por qué? Porque Moisés solamente estaba transmitiendo el Pensamiento Divino, Moisés estaba dando a conocer lo que Dios haría en cada una de esas etapas en donde esas diez plagas caerían.

Todo eso porque una nueva dispensación se estaba entrelazando con la Dispensación de la Promesa, y por consiguiente el juicio divino tenía que caer sobre Egipto y sobre el faraón, y sobre todos los primogénitos de Egipto; pero para el pueblo hebreo, los cuales no eran pueblos sino que eran esclavos; pero Dios los libertaría y los convertiría en un pueblo, en una nación; encontramos que para ese tiempo era tiempo de bendición para los hebreos. Porque para el tiempo de un entrelace dispensacional, siempre es tiempo de bendición para el Israel terrenal y también para el Israel Celestial en este tiempo final.

Y ahora, es tiempo de juicio divino para el mundo, pero es tiempo de bendición para el pueblo de Dios, para los hijos de Dios del Israel Celestial y para el Israel terrenal también.

Ahora, veamos cómo el juicio divino vino sobre Egipto, y luego también veamos cómo la bendición de Dios vino sobre Israel y cómo libertó Dios al pueblo hebreo, el cual tenía el sacrificio del cordero pascual y su sangre aplicada en el dintel de los postes de sus hogares.

En la noche de la pascua, la pascua fue sacrificada en la víspera de la pascua, pero durante la noche de la pascua comieron el cordero y su sangre estaba aplicada en el dintel y los postes de sus puertas; durante esa noche (a medianoche) vino la muerte, Dios visitó con juicio divino a Egipto, y los primogénitos de Egipto murieron, no solamente de los seres humanos, sino también de los animales; pero los primogénitos del pueblo hebreo estaban a salvo bajo la sangre del cordero pascual aplicada en el dintel y los postes de sus hogares.

Y ahora, podemos ver que hubo un misterio allí siendo cumplido para la preservación de la vida de los primogénitos del pueblo hebreo. Y para la preservación de los Primogénitos del Israel Celestial, tenemos el Cordero Pascual que es Jesucristo nuestro Salvador, el cual fue sacrificado la víspera de la pascua en medio del pueblo hebreo allá en Jerusalén en la Cruz del Calvario.

Vean cómo lo que sucedió en Egipto con el sacrificio del cordero pascual en la víspera de la pascua, se cumplió luego en Jesucristo en la víspera de la pascua, para la preservación de la vida de los Primogénitos del Israel Celestial.

Los Primogénitos del Israel Celestial escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, son los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo, redimidos por la Sangre del Señor Jesucristo, por la Sangre del Cordero de Dios. Por eso Juan el Bautista cuando presentó a Jesús, dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”

Y ahora, encontramos que la Sangre de los Primogénitos de Dios está aplicada en la Puerta, que es Cristo, la Puerta de la Casa de Dios; la Casa de Dios es la Iglesia del Señor Jesucristo, y la Sangre del Cordero la tiene Jesucristo, El es el Cordero de Dios.

Y ahora, los que entran a esa Casa, entran a la Casa que tiene la protección de la Sangre del Cordero aplicada en la Puerta, y por consiguiente están seguros en esa Casa: la Casa de Dios, que es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Cristo, vean ustedes, vino en el cumplimiento del tiempo, en donde el tiempo de la Dispensación de la Ley llegó a su final; allí estaba presente Cristo. Y con la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario terminó la Dispensación de la Ley, y una nueva dispensación quedaba establecida bajo la Sangre del Nuevo Pacto, la Sangre derramada de Jesucristo nuestro Salvador.

Ahora vean, para el establecimiento de la Dispensación de la Ley Dios envió un Profeta, y luego para el establecimiento de la Dispensación de la Gracia, Dios envió a Jesucristo, que es el Profeta mayor, el Profeta de todos los Profetas, porque en El habitó la plenitud de la divinidad corporalmente.

Y ahora, vean lo que San Pablo dice en Gálatas, capítulo 4, verso 4 al 5... 4 en adelante, dice:

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”

Y ahora, cuando se cumplió el tiempo Dios envió a Su Hijo nacido de mujer y nacido bajo la Ley. Siempre el Mensajero dispensacional viene, nace en la Tierra mientras todavía está vigente la dispensación que va a llegar a su final; pero ese Mensajero, aunque nace dentro de una dispensación que ha llegado a su final, es el Mensajero de una nueva dispensación.

Y ahora, vean a Cristo nacido bajo la Ley, cumplió con todos los requisitos de la Ley: fue circuncidado el octavo día, fue presentado al Señor Dios, y así por el estilo.

Y ahora, todo esto para El llevar a cabo Su Obra de Redención y redimir así a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la Adopción de hijos; por eso al recibir el Espíritu Santo, recibimos el Espíritu de Adopción.

El Espíritu de Adopción es el Espíritu Santo en donde la persona obtiene el nuevo nacimiento, y por consiguiente obtiene el cuerpo teofánico de la sexta dimensión.

“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!

Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.”

Ahora somos herederos de Dios y coherederos con Cristo Jesús Señor nuestro, por eso es que hemos recibido el Espíritu de Cristo.

“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;

porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” (Gálatas, capítulo 3, verso 26 al 27).

Ahora, podemos ver en estas Escrituras que la Primera Venida de Cristo tuvo un propósito: redimir a todos los que tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, redimir al Israel Celestial que se encontraba en esclavitud, como el Israel terrenal se encontró en esclavitud en Egipto.

Y ahora, en Romanos, capítulo 8, verso 14 en adelante, dice:

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”

El Espíritu de Adopción es el Espíritu Santo.

Y ahora, ese es el Espíritu que recibimos, y espiritualmente hemos obtenido una Adopción en el campo espiritual; y luego en el campo físico recibiremos la Adopción al recibir el cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, el cual recibiremos en el Día Postrero en una Nueva Dispensación.

Así como el bautismo del Espíritu Santo no se recibió bajo la Dispensación de la Ley, sino bajo la Dispensación de la Gracia, la cual introdujo Jesucristo, el Mensajero de la Dispensación de la Gracia. Por eso es que la resurrección Cristo la ha prometido para el Día Postrero conforme a San Juan, capítulo 6, versos 39 al 40, donde dice: “Y Yo le resucitaré en el Día Postrero.” También en San Juan, capítulo 11, verso 21 al 29 nos habla de la resurrección para el Día Postrero, eso fue lo que dijo Marta a Jesús, pero Cristo le dijo también: “Yo Soy la resurrección y la Vida.”

Y ahora, encontramos que viene una Adopción física de los hijos e hijas de Dios escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero. Y para esa Adopción física, en donde nuestros cuerpos serán redimidos físicamente, eso es la transformación del cuerpo, la Adopción del cuerpo; se requiere que una nueva dispensación se entrelace con la Dispensación de la Gracia; y la única Dispensación que se puede entrelazar con la Dispensación de la Gracia, es la Dispensación del Reino, que cubrirá el Séptimo Milenio de Adán hacia acá y Tercer Milenio de Cristo hacia acá.

La Dispensación del Reino, es la Dispensación que estará vigente en el Glorioso Reino Milenial de nuestro amado Señor Jesucristo, por eso es que los redimidos por Jesucristo en el Día Postrero entrarán a una nueva dispensación; y para entrar a una nueva dispensación tiene que venir un llamado de parte de Cristo, y para eso tiene que enviar un Mensajero dispensacional, el cual es el Angel del Señor Jesucristo, y lo tiene que enviar con un Mensaje dispensacional que es el Mensaje del Evangelio del Reino, el cual es la Gran Voz de Trompeta o Trompeta final, con la cual llama y junta a los escogidos de Dios en una nueva dispensación, y en una nueva Edad: la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, vean ustedes lo que el Rvdo. William Branham dijo en el Mensaje “El Rapto,” predicado en el 4 de diciembre de 1965, dice:

“El Espíritu Santo lo ha colocado todo correctamente para formar el cuadro y mostrarnos la hora en que estamos viviendo.”

Es muy importante conocer la hora en que estamos viviendo conforme al Programa de Dios.

“Estamos haciendo un cambio de dispensación.”

Es con palabras de mucho peso para el cristianismo completo: ‘ESTAMOS HACIENDO UN CAMBIO DE DISPENSACIÓN.’ Y si se está realizando un cambio de dispensación, entonces se está haciendo un cambio de la Dispensación de la Gracia a la Dispensación del Reino.

Y siempre que hay un cambio dispensacional, hay un Mensajero dispensacional en la escena, con un Mensaje dispensacional para entrelazar e introducir esa nueva dispensación con la Dispensación que está llegando a su final.

“Estamos a donde tenemos que dar vuelta a una esquina.”

Cada esquina en la Casa de Dios, la Iglesia de Jesucristo, el pueblo de Dios, recuerden, conlleva un cambio dispensacional.

“Es fácil cuando un albañil forma la esquina, y luego se colocan los ladrillos en una linea recta.”

Ahora, vean ustedes, un albañil es el que hace una esquina en una construcción. No todo el mundo sabe hacer una esquina, una esquina bien hecha tiene que llevar - si es una construcción en concreto, tiene que llevar una buena columna en esa esquina.

En Apocalipsis, capítulo 3, verso 12, dice:

“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios.”

Por lo tanto tiene que estar en una esquina, tiene que ser una buena columna en esa esquina de ese cambio dispensacional; y ese albañil tiene que formar esa esquina, tiene que construir esa esquina.

El Espíritu Santo en el Mensajero de esa esquina dispensacional, tiene que formar esa esquina, y luego se colocan los ladrillos en una línea recta.

“Por ejemplo, hacen como las denominaciones. Pero cuando llegamos a una esquina, cuando se tiene que dar vuelta... ahora, Dios no está construyendo un muro; El está edificando una Casa (esa Casa por supuesto es la Iglesia del Señor Jesucristo).”

Miren ustedes, tiene Atrio, y para pasar del Atrio al Lugar Santo, ahí hay un cambio de dispensación y aparece un Mensajero Dispensacional: nuestro amado Señor Jesucristo. Y para cambiar del Lugar Santo al Lugar Santísimo, hay un cambio de dispensación, y por consiguiente tiene que aparecer un Profeta dispensacional, el cual es el Angel del Señor Jesucristo.

“El está edificando una Casa. Y hay muchas cosas —muchas esquinas,— las cuales El ha predicho aquí en la Biblia. Ahora cualquiera puede tratar de hacer una esquina, pero tiene que ser según el plano. Si no es así, entonces se tiene que derrumbar.”

Tiene que ser de acuerdo al Plano bíblico, de otra forma tiene que ser derrumbada cualquier esquina que haga cualquier persona, tiene que ser de acuerdo al Plano Divino. Y de acuerdo al Plano Divino ‘no hará nada el Señor Jehová sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus Profetas.’

Y la forma de Dios hablarle a Su pueblo siempre ha sido por medio de un Profeta, de un hombre conforme a Deuteronomio, capítulo 18, verso 15 al 19: “Profeta como yo, os levantará el Señor vuestro Dios; a él oiréis (dijo el Profeta Moisés).”

Y ahora, para doblar una esquina tiene que ser de acuerdo al Plano Divino, de acuerdo a la Palabra de Dios, tiene que ser en el tiempo correcto, tiene que ser en la edad correcta, tiene que ser también en la dispensación correcta, y tiene que ser por el Mensajero correcto. No puede ser cualquier persona el que diga: “Vamos a hacer un cambio de dispensación.”

El único que hace cambios de dispensaciones es el Espíritu Santo, la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, y lo hace usando un Mensajero dispensacional; por lo tanto, se requiere que sea en el tiempo correcto, que sea en la edad correcta, que sea en la dispensación correcta, que sea por el Mensajero correcto y que sea un Mensaje correcto.

No puede haber un cambio de dispensación sin un Mensaje dispensacional nuevo para hacer ese cambio dispensacional; con ese Mensaje son dadas a conocer todas las cosas que han de suceder en esa nueva dispensación.

Y ahora, hemos visto que el Rvdo. William Branham dijo que se estaba llevando a cabo un cambio de dispensación. También encontramos en el Mensaje “Develando a Dios,” página 11, dice:

“Ese es Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo; es tan sólo la Dispensación del Reclamo. Dios es lo mismo, el mismo Dios, Dios se cambió, cambia Su forma. Si Ud. se fija aquí en Filipenses dice: ‘Se despojó a Sí mismo, y tomó la forma de hombre.”

Podemos ver a Dios en las diferentes dispensaciones manifestado por medio del Mensajero de cada dispensación.

Y ahora, las últimas tres dispensaciones son: la Dispensación de la Ley, la Dispensación de la Gracia y la Dispensación del Reino. En esas tres dispensaciones el mismo Dios es el que se manifiesta en la Dispensación de la Ley como Padre, en la Dispensación de la Gracia como Hijo (el Hijo de Dios), y en la Dispensación del Reino como Espíritu Santo.

Para esas tres dispensaciones tenemos al Angel del Pacto, el Angel de Jehová, la Columna de Fuego en Sus tres manifestaciones, donde esos tres Títulos son manifestados.

Por eso para la Dispensación de la Ley tenemos a Dios manifestado como Padre en la Columna de Fuego, la Dispensación de la Paternidad. En la Dispensación del Hijo tenemos a la Columna de Fuego, el Angel del Pacto manifestado en carne humana en Jesús, y luego que termina Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, muere, resucita y asciende al Cielo, y luego desciende en Espíritu Santo en la Columna de Fuego para las diferentes etapas de Su Iglesia.

Por eso cuando le apareció a Saulo de Tarso, la Columna de Fuego, esa Luz más fuerte que la Luz del sol, la misma Columna de Fuego o Pilar de Fuego que le había aparecido al Profeta Moisés en el capítulo 3 del Exodo, el cual era el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el cual le dijo a Moisés: “Yo Soy el Dios de tu padre (Dios de Amram), y el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.

Y ahora, Moisés reconoció que era Dios y cubrió su rostro porque tuvo miedo de mirar a Dios.

Y ahora, en el Nuevo Testamento cuando le aparece a Saulo de Tarso, le dice: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”

Pablo o Saulo sabiendo que aquel era el Angel de Jehová que le había aparecido a Moisés, era el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, le pregunta: “¿Quién eres Señor?” Le reconoció como el Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob y le pregunta: “¿Quién eres?” Porque Saulo pensó que él estaba haciéndole un servicio al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, persiguiendo a los seguidores de Jesús, pero ahora se encuentra persiguiendo a la Columna de Fuego, al Angel del Pacto, al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y le pregunta: “¿Quién eres?” Y el Señor le dice: “Yo Soy Jesús, a quien tú persigues.”

Y ahora, el Hijo de Dios está en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia en la Columna de Fuego de etapa en etapa, llevando a cabo la Obra de la construcción de Su Iglesia, la Creación de una Nueva Raza con Vida eterna.

Y en la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo encontramos las páginas de la historia con Vida eterna. Sin embargo las páginas de la historia de la humanidad, la historia secular es o son páginas de historia sin Vida eterna, son páginas de historia de vida temporal. Pero las páginas de la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo son con Vida eterna, son páginas de historia con Vida, en donde la Vida de Dios es manifestada.

La vida terrenal sin Cristo, es una vida que no tiene sabor, no tiene incentivos reales para vivir, porque el final es muerte sin esperanza de volver a vivir. Pero la vida terrenal con Cristo es una vida que tiene el incentivo de la Vida eterna, por lo cual el cristiano vive feliz y agradecido a Dios por ser un ser humano que le ha tocado vivir en este planeta Tierra para hacer contacto con Cristo, la Vida eterna, y confirmar su lugar en la Vida eterna. Y así el Pacto de Dios, el Nuevo Pacto ser confirmado a esa persona y por consiguiente a la Iglesia de Jesucristo de edad en edad, y la persona estar bajo la Sangre del Nuevo Pacto, estar dentro del Nuevo Pacto con Vida eterna.

Las personas que están en Cristo, nuevas criaturas son, las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas, todas pertenecen al Reino de Jesucristo. Las cosas nuevas del Reino de Dios para los hijos de Dios, vean ustedes, pertenecen al Reino de Jesucristo.

Y ahora, estamos en el Reino de Jesucristo con Vida eterna para pasar a una nueva dispensación, en donde recibiremos el cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

En la Dispensación de la Gracia recibimos el cuerpo teofánico de la sexta dimensión, en la Dispensación del Reino recibiremos el cuerpo eterno, inmortal y glorificado que Cristo ha prometido para los creyentes en El.

Y ahora, encontramos que en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, los escogidos de Dios entran a Vida eterna como individuos, y la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes entra a Vida eterna.

Ahora, para poder comprender este misterio en la Dispensación del Reino que es la Dispensación de la Venida del Señor, como nos dice el Rvdo. William Branham hablándonos acerca de la Dispensación de la Venida del Señor... en esta Dispensación: la Dispensación de la Venida del Señor, los escogidos de Dios como individuos entrarán a Vida eterna, y la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes entra a Vida eterna; por consiguiente la Iglesia del Señor Jesucristo pasa, sube de las edades (de las siete edades) a la Edad de la Piedra Angular.

Para la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes, ella entra a la Edad de la Piedra Angular y así ha entrado a eternidad, a una edad eterna, en donde todos los escogidos de Dios que estarán en la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, entrarán a eternidad cuando Cristo resucite a los muertos creyentes en El, y nos transforme a nosotros los que vivimos, entraremos a eternidad físicamente también.

Por eso dijo el Rvdo. William Branham que si un hombre conociera su lugar, la posición, conociera el Mensaje del momento en que le tocaría vivir en el Día Postrero, entraría a eternidad sin darse cuenta.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes al entrar a la Edad de la Piedra Angular, que es la Edad que representa al Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual, encontramos que ha entrado a una Edad eterna, por consiguiente la Iglesia del Señor Jesucristo es rejuvenecida como Cuerpo Místico de creyentes, es una Iglesia joven y que permanecerá joven, permanecerá para toda la eternidad, pues la Iglesia del Señor Jesucristo en y de la Edad de la Piedra Angular, continuará para el milenio y para toda la eternidad.

Las demás edades pasaron, esas edades eran temporales, pero la Edad de la Piedra Angular es una edad eterna, por eso no se puede convertir en una denominación. Las demás edades, luego que su Mensajero se fue, se convirtieron en denominaciones.

Por eso es que cualquier persona que trate de introducir una denominación en cualquiera de las edades de la Iglesia, lo que recibe la persona y los que entren en denominación, lo que reciben es muerte espiritual y después recibirán la muerte física en el lago de fuego.

Y cualquiera que trate de introducir una denominación en nuestro tiempo, en la Edad de la Piedra Angular, tendrá graves problemas delante de Dios. Esa persona sin darse cuenta —quizás— estará tratando de introducir muerte en nuestra edad, pero eso rebotará para las personas que traten de hacer eso y la muerte los alcanzará a ellos, y será muerte espiritual y después muerte física también.

Ahora, toda persona tiene que cuidarse de eso, porque serán tentados para que se conviertan en una denominación para obtener ventajas, pero eso es muerte espiritual para la persona que trate de introducir una denominación en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de la Piedra Angular, y para los que sigan también a esa persona; será maldición para la persona y para los que sigan a esa persona.

Dijo el Rvdo. William Branham que cuando tratan de poner a un hombre como su líder, eso es muerte, cuando tratan de poner a un hombre como su líder en vez del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es el Líder, el que está guiando a Su Iglesia de etapa en etapa, de edad en edad en su manifestación por medio del Mensajero de cada edad.

Y cuando Dios ha enviado un Mensajero en cada edad, ese no ha sido un hombre colocado por los hombres, sino *que ha sido el Hombre de Dios a través del cual el Espíritu Santo está guiando a Su Iglesia. Por lo tanto en cada edad la Iglesia del Señor Jesucristo ha tenido la guianza del Espíritu Santo, por medio de la manifestación del Espíritu Santo en el Mensajero de cada edad.

Para el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular por medio del Angel del Señor Jesucristo. Eso será la guianza del Espíritu Santo a Su Iglesia y a todos Sus escogidos del Día Postrero, y no será puesto por un hombre allí, sino por el Espíritu Santo, porque en él estará el Espíritu Santo guiando a Su Iglesia, y dándole a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

En Apocalipsis, capítulo 4, verso 1, Cristo con esa Voz de Trompeta dice: “Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.” Y para cumplir esa promesa, en Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.”

¿Quién es el enviado de Dios, del Señor, del Espíritu Santo, de Jesucristo? El Angel del Señor Jesucristo, ¿para qué? Para dar testimonio, para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, y así la Iglesia del Señor Jesucristo ser guiada por el Espíritu Santo a través del Angel del Señor Jesucristo, esa es la forma en que la Iglesia del Señor Jesucristo es guiada por Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Angel Mensajero en el Día Postrero.

Apocalipsis, 22, verso 16, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.”

Este es el enviado del Señor Jesucristo: Su Angel Mensajero, y ese Angel Mensajero es un Profeta dispensacional, el cual estando en espíritu, en cuerpo teofánico, le dio a Juan la revelación del Apocalipsis.

Y ahora, este es el Angel Mensajero del Señor Jesucristo a través del cual Jesucristo en Espíritu Santo se manifestará en el Día Postrero como la Raíz y el Linaje de David y la Estrella resplandeciente de la mañana, porque ese es el Angel Mensajero, el Siervo fiel y prudente, el Vencedor que en el Día Postrero recibe a Cristo, la Estrella resplandeciente de la mañana, con un Nombre Nuevo que ninguno entendía, sino aquel que lo recibe, sino aquel que lo recibe, que es el Angel del Señor Jesucristo; es el único que entenderá ese Nombre Nuevo con el cual viene esa Piedrecita blanca.

Y ahora, hemos visto la forma en que el Espíritu Santo estará manifestado en el Día Postrero en la Iglesia del Señor Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, en ese entrelace dispensacional, de la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, en donde la Iglesia del Señor Jesucristo al subir a la Edad de la Piedra Angular, ha entrado a eternidad como Iglesia, como Cuerpo Místico de creyentes.

Esa es la Edad y ese es el grupo que será reconocido por el Señor Jesucristo en la Dispensación del Reino, como la Iglesia del Señor Jesucristo del Día Postrero, del tiempo final; y a ellos se unirán los santos de las edades pasadas del Nuevo Testamento, para así estar completo el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Y ahora, en la Dispensación de la Venida del Hijo del Hombre, que es la Dispensación del Reino, en donde el tiempo de la Dispensación de la Gracia terminará y comenzará plenamente la Dispensación del Reino; por lo tanto el tiempo de la Dispensación del Reino. Encontramos que es ahí en la Dispensación del Reino, en la Edad de la Piedra Angular, que es una Edad eterna, donde los escogidos de Dios obtendrán la inmortalidad y por consiguiente como individuos entrarán a eternidad con un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

Hemos visto la Dispensación del cumplimiento del tiempo para la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes, al entrar a la Edad de la Piedra Angular, y para el cristiano nacido de nuevo como individuo.

Pero para Israel, encontramos que todavía falta tiempo para entrar a la Dispensación del cumplimiento de los tiempos. Israel, los ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, cuando reciban el Mensaje, entrarán a la Dispensación del Reino, y luego durante la gran tribulación morirán, pero resucitarán al final de la gran tribulación para nunca más morir. Por lo tanto ellos entran a la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, entran ellos a la plenitud del tiempo, entran a eternidad, cuando sean resucitados al final de la gran tribulación.

Pero los escogidos de Dios entran a la plenitud del tiempo o de tiempo cuando seamos transformados, y la Iglesia del Señor Jesucristo entra a la plenitud del tiempo cuando entra a la Edad de la Piedra Angular; al entrar a la Edad de la Piedra Angular ha entrado a la eternidad, la plenitud del tiempo.

Y ahora, el mundo o Israel como nación, encontramos que entrará a la plenitud del tiempo al final del Reino Milenial. Durante el Reino Milenial estará todavía en tiempo, y por consiguiente estará preparándose para entrar a eternidad.

Y ahora, el mundo, el mundo, los sistemas mundiales no entran a la plenitud del tiempo; el reino de los gentiles que gobierna los sistemas mundiales terminará al final de la gran tribulación, el fin del tiempo para el reino de los gentiles, o los últimos años para el reino de los gentiles serán los tres años y medio de la gran tribulación, donde caerán los juicios divinos sobre el reino de los gentiles, y los reinos de este mundo vendrán a ser de nuestro amado Señor Jesucristo; por lo tanto el reino de los gentiles no entra a la plenitud del tiempo, no entra a eternidad, ni tampoco entra al Reino Milenial, no entra a la Dispensación del Reino.

Y ahora, encontramos que el Reino de Jesucristo, el Reino de Dios es el que entra a la Dispensación del Reino y por consiguiente pasa a la plenitud del tiempo, pasa a eternidad el Reino de Jesucristo, y gobernar no solamente en el Milenio, sino por toda la eternidad.

Y ahora, para el planeta Tierra la plenitud del tiempo es cuando termine el Reino Milenial y se lleva a cabo el juicio final del Trono Blanco, y los que sean condenados, sean echados al lago de fuego; y los que salgan bien en el juicio entren a Vida eterna. Ahí es donde esas personas que serán juzgadas y obtendrán Vida eterna, entrarán a la plenitud del tiempo, a Vida eterna, lo cual será después del juicio final. Eso es para los que serán juzgados y saldrán bien.

Para la Iglesia del Señor Jesucristo y cada miembro de la Iglesia de Jesucristo, todo eso que ocurría allá, ocurre acá en este tiempo final. O sea, que en los primeros en los cuales se cumple de antemano lo que se va a cumplir después del Reino Milenial, son los escogidos de Dios de la Iglesia de Jesucristo de las edades pasadas y nosotros los que vivimos; y en la Iglesia de Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes, en la Edad de la Piedra Angular.

O sea, que todo lo que va a suceder después del Reino Milenial y después del juicio final, ocurre en la Edad de la Piedra Angular, en donde se abre una nueva dispensación, donde se entrelaza una nueva dispensación con la Dispensación de la Gracia.

Por lo tanto, se estará reflejando en la Iglesia de Jesucristo, en cada miembro de la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, lo que Dios va hacer después del juicio final, en la entrada a la eternidad, a la plenitud del tiempo, donde no habrá parada del tiempo, donde será por toda la eternidad la vida en este planeta Tierra y en el universo completo, en donde Cristo será Rey, Rey de todas las dimensiones y de todas la galaxias, porque conforme al Programa Divino, Dios controlará todo por medio de Jesucristo. Todo será juntado en Cristo.

Cristo es la Cabeza de toda la Creación de Dios, porque Jesucristo es Dios manifestado en carne: “Grande es el misterio de la piedad, Dios ha sido manifestado en carne.” Primera de Timoteo, capítulo 3, verso 16.

“Y aquel Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (y vimos Su Gloria, Gloria como del unigénito del Padre) lleno de Gracia y de verdad.” (San Juan, capítulo 1, verso 14)

El Verbo que era con Dios y era Dios se hizo hombre, se hizo carne y habitó en medio de la raza humana.

Y ahora, todo estará girando alrededor de Jesucristo, el Rey de los Cielos y de la Tierra; y el Glorioso Reino Milenial estará girando alrededor de Jesucristo nuestro Salvador, en la Dispensación del Reino.

Y ahora, la Dispensación del Reino es la que nos lleva, nos coloca y nos introduce a la Vida eterna física, nos introduce a la transformación de nuestros cuerpos, lo cual pronto sucederá, para los escogidos de Dios que estarán viviendo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, porque estarán viviendo en una Edad eterna.

Por eso es que seremos transformados y entraremos a eternidad todos los que permanezcamos vivos, hasta que los muertos en Cristo resuciten, lo cual será cuando se complete el último de los escogidos de Dios, y Cristo se levante del Trono del Padre, tome el Título de Propiedad y reclame todo lo que El ha redimido con Su Sangre Preciosa, y lleve a cabo así la Obra de Reclamo en la Dispensación del Reclamo, que es la Dispensación del Reino, que es la Dispensación de la Venida del Hijo del Hombre, para llevar a cabo la Obra de Reclamo.

Y ahora, hemos visto este misterio de la Dispensación del cumplimiento del tiempo y de la plenitud del tiempo.

Y ahora, para el planeta Tierra, la Dispensación del cumplimiento del tiempo, encontramos que el planeta Tierra ha estado pasando por la dimensión de tiempo de etapa en etapa y de dispensación en dispensación, como la Iglesia del Señor Jesucristo y como nosotros como individuos.

Y ahora, el planeta Tierra encontramos que pasó por el bautismo en agua en el tiempo de Noé con el diluvio, y fue justificada la Tierra (el planeta Tierra).

Luego con la crucifixión de Cristo y Su Sangre derramada en la Cruz del Calvario, la cual cayó sobre la Tierra, la Tierra pasó por la etapa de Santificación, por medio de la Sangre de nuestro amado Señor Jesucristo.

Con los juicios de la gran tribulación y el fuego que se desatará en la gran tribulación: fuego atómico y volcánico y también solar, y todo tipo de fuego que pueda producirse en la gran tribulación, la Tierra pasará por la primicias; como el ser humano con el Bautismo del Espíritu Santo, pasa por las primicias del Espíritu Santo, Bautismo de fuego del Espíritu Santo como las primicias.

Pero cuando recibamos nuestra transformación, estaremos recibiendo la plenitud de Dios, por lo tanto estaremos recibiendo la plenitud del fuego del Espíritu Santo para nuestra transformación; y así también la Tierra luego que reciba las primicias del fuego del Espíritu Santo y fuego físico durante la gran tribulación, luego pasará al Reino Milenial, y eso es tipo y figura de nuestra vida.

Luego de recibir el bautismo del Espíritu Santo nosotros estamos pasando por una etapa como en el Reino Milenial, reinando en un Reino Espiritual. Pero la parte física viene cuando recibamos la plenitud de Dios, recibamos nuestra transformación, y luego de la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, regresemos con Cristo a la Tierra para el Reino Milenial físico, en donde estaremos como Reyes y Sacerdotes.

Ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes en el campo espiritual, durante la séptima edad de la Iglesia estuvo pasando por la fiesta de los tabernáculos, y la fiesta de los tabernáculos será materializada en el Reino Milenial, es o representa el glorioso Reino Milenial de nuestro amado Señor Jesucristo.

Ahora, vean ustedes cómo la Iglesia del Señor Jesucristo durante la séptima edad de la Iglesia, en Ella se tipificó el Reino Milenial de Cristo. Pero en la Edad de la Piedra Angular se tipifica, se representa la eternidad. Por eso es que al estar en la Edad de la Piedra Angular, la Edad eterna de la Iglesia de Jesucristo, nosotros estaremos en el Reino Milenial y luego en la eternidad, con Cristo, en el glorioso Reino eterno de nuestro amado Señor Jesucristo.

Ahora, luego de los juicios de la gran tribulación para el mundo, el planeta Tierra pasará luego de la gran tribulación, pasará por el Reino Milenial de Cristo en el Séptimo Milenio de Adán hacia acá o Tercer Milenio de Cristo hacia acá. Y luego de eso vendrá otro bautismo en fuego en toda la plenitud, que es el bautismo del planeta Tierra.

Vean ustedes, fue *justificado con el diluvio, santificado al derramar Cristo Su Sangre sobre la Tierra, recibe las primicias del Espíritu con el bautismo de fuego de la gran tribulación (el día ardiente como un horno que viene para la raza humana y para el planeta Tierra), y luego recibe la plenitud del fuego de Dios en el fin del milenio, luego del juicio final.

Por eso es que en Apocalipsis, capítulo 20 nos habla del juicio final, y luego el capítulo 21, dice:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”

Esto es a causa del fuego por el cual pasará el planeta Tierra después del juicio final, donde los que salieron culpables serán lanzados en el lago de fuego, y los que salieron bien entrarán a Vida eterna. Todos seremos llevados a algún lugar para esperar a que este planeta Tierra pase por este juicio que ha de venir sobre el planeta Tierra.

Y ahora, podemos ver el planeta Tierra en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, y luego entrando a la plenitud del tiempo (o sea, entrando a la eternidad); por eso el planeta Tierra pasa por la séptima dispensación, y al final un juicio tiene que venir sobre el planeta Tierra, para así quitar todas las cosas que tienen que ser quitadas de la Tierra, como el diablo y todos los ángeles que se rebelaron en contra de Dios.

San Pablo dice: “¿No saben ustedes que los santos juzgarán al mundo y aun a los ángeles? (a los ángeles caídos).”

Y ahora, podemos ver que los Santos, la Iglesia del Señor Jesucristo con Cristo es la Corte divina que en el juicio final estará juzgando al mundo, y aun a los ángeles que se rebelaron en contra de Dios.

Ahora, podemos ver... miren aquí en el capítulo 20, verso 4 en adelante, dice:

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión,

y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.

Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Esta es una realidad que nosotros necesitamos comprender. Hay un lago de fuego para aquellos que no han recibido a Cristo como su Salvador. Hay un lago de fuego para las personas que no siguen adelante sirviendo a Cristo, y sus nombres son quitados del Libro de la Vida (de la sección donde pueden ser quitados).

Hay un lago de fuego para todos aquellos que no tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, hay un lago de fuego para la bestia, para el falso Profeta, para el anticristo, para el hombre de pecado, y para el diablo, y para todos los que han seguido al diablo, y a la bestia, y al hombre de pecado, al anticristo. Ahí será el fin para todo lo que no entrará a la plenitud del tiempo, que es la eternidad

Todo lo que no entrará a la plenitud del tiempo terminará ¿dónde? En el lago de fuego, que es la muerte segunda.

Y ahora, podemos ver que en la plenitud de tiempo o del tiempo se entra a eternidad, y la plenitud del tiempo para la Iglesia del Señor Jesucristo es la Edad de la Piedra Angular, porque ya no hay más edades.

La Edad de la Piedra Angular es una Edad eterna, que entra a eternidad, porque ya las siete edades que estaban bajo tiempo, terminaron; y ahora se entra a una Edad eterna, donde la Iglesia de Jesucristo no pasará a otra edad, permanecerá en Edad eterna, la Edad de la Piedra Angular donde Cristo estará manifestado como nuestro Rey eterno, como Hijo del Hombre e Hijo de David. Es para la Dispensación del Reino, donde Cristo se manifestará en medio de Su Iglesia como Hijo del Hombre e Hijo de David.

El Vdo. William Branham dijo en la página 13-A del libro de “Citas...” página 13A, párrafo 126 y 128, vean aquí dice:

“Justamente antes de la Venida, la condición mundial sería como la de Sodoma y el Hijo del Hombre se revelaría a Sí Mismo como el Hijo del Hombre, tal y como lo hizo en los días de Sodoma. Acusadores ciegos, ¿no pueden ver eso? ¡Sus Palabras son verdaderas! ¡Sin clavos, sin cicatrices sin huellas, sin espinas, es el Hijo de Dios personificado en Su Iglesia como Hijo del Hombre! Tiene que cumplir a Malaquías 4 y el resto de las Escrituras... El Hijo del Hombre revelado entonces como profeta, Hijo de David el Rey y ahora el Hijo de Dios para las edades de la iglesia.”

¿Ven? Durante las edades de la Iglesia como Hijo de Dios, para la Dispensación del Reino como Hijo de David:

“Como Dios no es hombre (Dios es Espíritu), y el Espíritu - Hijo es el Espíritu Santo el cual está revelando la edad de la iglesia; pero está prometido aquí, que en los últimos días el Hijo del Hombre sería Revelado.”

Y ahora, en el verso 128, párrafo 128, dice, de la página 13A del libro de “Citas:”

“Ahora, ¿qué prometió El? - Vindicarse a Sí Mismo en un hombre, un cuerpo humano, como lo hizo a Abraham, cuando el Hijo del Hombre... Sería el Hijo del Hombre, no el Hijo de Dios ahora, el Hijo de Dios en el Hijo del Hombre (o sea, el Espíritu Santo en un Profeta.). En el capítulo 1, versículo 2. Jehová llamó a Ezequiel, el Hijo del Hombre, exactamente como Jesús se llamó a Sí Mismo. Ustedes entenderán eso a través de la enseñanza de la semana. Vean, ¿qué es el Hijo del Hombre? - profético. ¿Qué sería Malaquías 4? - un profeta. ¿Cuáles eran estas cosas que han de suceder en los últimos días? Ahora, El no dijo cuando, El dijo que sucederían; sucedieron. Ahora... El aún es el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre, listo para ser revelado en los últimos días en el trono de David como Hijo de David... El es la Palabra y El sólo está cambiando Su máscara de lo que no podía verse a lo que está absolutamente declarado - la Palabra hecha carne.”

La Palabra hecha carne para el Día Postrero será: Hijo de David, para sentarse en el Trono de David. Pero tiene que estar cambiando de máscara, como ha ido cambiando de máscara, de velo de carne de etapa en etapa y de dispensación en dispensación.

Y ahora, miren:

“Listo para ser revelado en los últimos días en el trono de David como Hijo de David... El es esa Palabra. El sólo está cambiando Su máscara de lo que no se podía ver a lo que está absolutamente declarado - la Palabra hecha carne.”

Y cuando la Palabra, el Verbo se hace carne, entonces lo podemos ver manifestado en carne humana; y eso será para el Día Postrero, Hijo del Hombre e Hijo de David, como dos mil años atrás era Hijo del Hombre e Hijo de Dios.

Para la Dispensación de la Gracia tuvo que estar manifestado como Hijo del Hombre en forma visible, en carne humana, para luego durante la Dispensación de la Gracia, estar manifestado como Hijo de Dios en Espíritu Santo de etapa en etapa, de edad en edad en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Para el Día Postrero, para la Dispensación del Reino será Hijo del Hombre e Hijo de David, la Palabra hecha carne en el Día Postrero en un hombre del Día Postrero, en donde Cristo, la Raíz y el Linaje de David estará manifestado, cambiando de velo de carne de acuerdo a la dispensación correspondiente.

En edades pasadas el Hijo de Dios estuvo manifestado en carne humana y fue conocido por el nombre de Jesús, y luego que murió, resucitó y ascendió al Cielo, descendió el Día de Pentecostés, y estuvo manifestado el Hijo de Dios en Su Iglesia de edad en edad en carne humana en el Angel Mensajero de cada edad, en la Dispensación de la Gracia, la Dispensación del Hijo de Dios.

Y para la Dispensación del Hijo de David, que es la Dispensación del Reino, estará la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, manifestándose en el Día Postrero en carne humana, como Hijo del Hombre e Hijo de David, en medio de Su Iglesia primeramente y después en medio del pueblo hebreo.

Y eso será la Palabra hecha carne, el Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida de Cristo, el Espíritu Santo, el Angel del Pacto, la Columna de Fuego, lo cual y de lo cual dijo el Rvdo. William Branham en la página 256 del libro de “Los Sellos:”

“Cuando nuestro Señor aparezca sobre la tierra, El vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre.—”

Será el Verbo, la Palabra de Dios encarnada en un hombre, y eso será Hijo del Hombre e Hijo de David para el Día Postrero. Por eso viene con un Nombre escrito en Su muslo y en Su vestidura, que es “Rey de reyes y Señor de señores,” porque que viene como Hijo del Hombre e Hijo de David; es la Venida de la Columna de Fuego, el Angel del Pacto, el Espíritu Santo para la Dispensación del Espíritu Santo, que es la Dispensación del Reino, la Dispensación de la Venida del Señor, para así el Espíritu Santo venir en carne humana en el Día Postrero.

El Espíritu Santo se encarnará, se manifestará a través de carne humana, Cristo, Jesucristo se hará carne en medio de Su Iglesia en el Día Postrero, como Hijo del Hombre e Hijo de David, y eso es en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos: la Dispensación del Reino, la cual nos llevará a la eternidad como individuos, y llevará a la Iglesia de Jesucristo a la eternidad como Cuerpo Místico de creyentes. Y llevará todo a la eternidad conforme al Programa que El estará llevando a cabo durante el Reino Milenial, para llevar a eternidad al pueblo hebreo y también al planeta Tierra.

Ahora, podemos ver la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, en donde la eternidad se entrelaza con el tiempo, para que pasemos de la dimensión de tiempo a la eternidad.

Y ahora, hemos visto cómo es que la Iglesia de Jesucristo entra a eternidad, cómo es que cada miembro de la Iglesia de Jesucristo entra a eternidad, y cómo Israel entrará a eternidad; cómo también el mundo, el cosmos no entrará a eternidad porque habrá un nuevo mundo, un nuevo cosmos, un nuevo sistema: el Sistema de Dios; porque el sistema de los gentiles, el sistema representado en la estatua que vio Nabucodonosor, ese sistema no entra, ese mundo, ese cosmos no entra, sino que entrará el sistema de Dios, de Cristo, que establecerá para el Reino Milenial y luego entrará a eternidad. O sea, que el Reino de Cristo entrará a eternidad, el planeta Tierra también entrará a eternidad después del Reino Milenial, y el Cielo también a eternidad, y las cosas celestiales mismas a eternidad.

Y ahora, hemos visto este misterio de cómo se entra a eternidad en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, donde se entrelaza la eternidad con el tiempo, para pasar a los hijos de Dios a eternidad y a la Iglesia del Señor Jesucristo a eternidad. Esto es en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos.

“LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.”

La Dispensación del Reino donde se entrelaza la eternidad con el tiempo, y en donde se entrelaza la eternidad de la Iglesia con las edades de la Iglesia. Con la Piedra Angular viene el entrelace de eternidad con el tiempo. Ahí hay un entrelace, y pasa la Iglesia de Jesucristo de tiempo, de edades, a la Edad de la Piedra Angular a eternidad.

Estamos viviendo en una Edad Eterna, la Edad de la Piedra Angular; por eso el llamado es a subir a la Edad de la Piedra Angular, para poder también entrar a eternidad física, recibiendo un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, que es la Dispensación de la Venida del Señor.

Y ahora, ¿cuáles son los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, que como individuos han entrado a Edad eterna para entrar también a eternidad física en el Día Postrero, cuando los muertos en Cristo resuciten en cuerpos eternos y los santos, los escogidos vivos sean transformados? Pues nosotros los que vivimos en este tiempo final.

Los que hemos subido a la Edad de la Piedra Angular, hemos subido a una Edad eterna, para entrar a eternidad, recibiendo un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado.

Hay todavía misterios aquí en la Edad de la Piedra Angular, que serán abiertos gradualmente para así ser preparados para nuestra transformación. Pero aunque hay misterios que todavía no están abiertos totalmente, la promesa es que serán dados a conocer, porque El dijo:

“Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.”

Y una de las cosas que sucederán después de estas es nuestra transformación, nuestra entrada física a la Vida eterna.

Ahora, podemos ver claramente la Dispensación del cumplimiento de los tiempos.

En la Edad de la Piedra Angular encontramos la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, y encontramos también la plenitud del tiempo, encontramos ahí la eternidad también; porque la Edad de la Piedra Angular es el Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo; y en el lugar santísimo del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón, estaba el arca del pacto y estaba Dios sobre el arca del pacto, sobre el propiciatorio en medio de los dos querubines de oro; por lo tanto allí estaba la eternidad.

Y ahora, vean ustedes porqué no toda persona podía entrar al lugar santísimo, solamente el sumo sacerdote, y todos los hijos del sumo sacerdote que estaban en los lomos del sumo sacerdote, pero los que ya habían nacido no podían entrar al lugar santísimo.

Ahora, podemos ver claramente el tiempo que nos ha tocado vivir: nos ha tocado vivir en el tiempo del cumplimiento de los tiempos, en donde se abre la Dispensación del Reino, para que se cumplan todas las cosas que corresponden a la Dispensación del Reino.

Estamos en ese entrelace dispensacional; por eso es que las cosas correspondientes a nuestro tiempo son dadas a conocer mostrando las Escrituras, para que así todos estén conscientes que las cosas que están sucediendo en este tiempo, estaban prometidas en la Escritura, y Cristo en este tiempo las vindica, las cumple gradualmente, porque hemos llegado a la Dispensación del cumplimiento de los tiempos.

Como dispensación, la Dispensación del Reino se está entrelazando con la Dispensación de la Gracia; como Reino Milenial encontramos que la Dispensación del Reino estará en el glorioso Reino Milenial.

La Dispensación del Reino es la que dará lugar al glorioso Reino Milenial de Jesucristo nuestro Salvador, con todo lo que Cristo hace en este entrelace de la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, es introducido el Milenio Séptimo y Tercer Milenio de Cristo hacia acá, y por consiguiente se introduce el glorioso Reino Milenial de Cristo; así como con la Venida del Hijo del Hombre dos mil años atrás, Hijo del Hombre e Hijo de Dios y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, se introdujo la Dispensación de la Gracia.

Con la Venida del Hijo del Hombre, como Hijo del Hombre e Hijo de David, en el Día Postrero en Su Obra de Reclamo, se introduce la Dispensación del Reino, con todo lo que conlleva la Dispensación del Reino.

Hay cosas que todavía no las podemos comprender, pero más adelante las comprenderemos. Pero estando en la Edad de la Piedra Angular, la Edad Eterna de la Iglesia de Jesucristo, que es la Edad de los hijos del Reino para el Día Postrero, para la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, iremos comprendiendo gradualmente todas las cosas que deben suceder en la Dispensación del Reino en este tiempo final, en este entrelace dispensacional, donde se está construyendo una esquina —como dice el Rvdo. William Branham—, una esquina que representa una Dispensación nueva que se está estableciendo, en donde los escogidos de Dios son llamados a doblar la esquina, a cambiar de una dispensación a otra dispensación.

Y en una forma progresiva, Cristo lleva a cabo ese cambio de dispensación y pasa a Su Iglesia en forma gradual, de la Dispensación de la Gracia a la Dispensación del Reino, en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos.

Para poder estar la Iglesia de Jesucristo en el Reino Milenial, tiene que estar en la Dispensación del Reino, y para estar en la Dispensación del Reino, tiene que entrar a la Dispensación del Reino por medio del Mensaje del Evangelio del Reino.

Ahora, podemos ver este misterio de LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.

En la próxima actividad veremos: “LAS SEÑALES DE ESTE TIEMPO.” Ahí estaremos enumerando un sinnúmero de señales que fueron profetizadas para el tiempo del fin, para el tiempo de LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.

Mientras tanto, le damos gracias a Cristo por permitirnos vivir en el tiempo de la Dispensación del cumplimiento de los tiempos, que está siendo entrelazada con la Dispensación de la Gracia, en donde por la gracia de Dios hemos escuchado el llamado de Cristo, de la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando a Sus escogidos de este tiempo final.

En la página —ya para terminar—, en la página del libro de “Citas,” página 5A, párrafo 49, dice:

“Y este es el porqué se están haciendo estas cosas: el Espíritu Santo viene a la Tierra en la plenitud de Su ser para juntar a los hijos de las cuatro esquinas de la tierra para prepararlos para el Rapto.”

¿Quién es el que llama y junta a los escogidos de Dios, los hijos e hijas de Dios y los prepara para el Rapto? El Espíritu Santo.

¿Cómo viene el Espíritu Santo en el Día Postrero? Viene manifestado en carne humana por medio de Su Angel Mensajero, llamando y juntando los escogidos del Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, con la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, revelando el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Angeles, llamando y juntando los escogidos con la Gran Voz de Trompeta.

Y así viene el Espíritu Santo en el Día Postrero manifestado por medio de carne humana, a través de Su Angel Mensajero, llamando y juntando a Sus escogidos en la Edad de la Piedra Angular, en este entrelace de la Dispensación del cumplimiento de los tiempos con la Dispensación de la Gracia. Y ahí es donde nosotros hemos sido llamados y juntados en este tiempo final: en la Edad de la Piedra Angular.

¿Y quién nos ha llamado y nos ha juntado? El Espíritu Santo en este tiempo final. No es una Obra humana, sino que es la Obra del Espíritu Santo, Jesucristo en Espíritu Santo en Su manifestación del Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos que se entrelaza con la Dispensación de la Gracia.

Y ahora, para nosotros este es el tiempo más glorioso de todos los tiempos, este es el tiempo más glorioso para la Iglesia del Señor Jesucristo, este es el tiempo más glorioso para nosotros como individuos, este es el tiempo más glorioso para nuestro amado Señor Jesucristo, este es el tiempo más glorioso para los Angeles de Dios que se han mantenido sirviendo a Dios. Este es el tiempo más glorioso de todos los tiempos para los escogidos de Dios.

Pero este es el tiempo más terrible para el mundo, para los que no han recibido a Cristo como su Salvador, para el reino de los gentiles, y para la bestia y la imagen de la bestia. Pero para nosotros éste es el tiempo más glorioso de todos los tiempos. Es la Edad de Oro, la Edad de la Piedra Angular para la Iglesia del Señor Jesucristo, y es en la Edad de Oro, la Edad de la Piedra Angular que están ¿quiénes? Todos nosotros en este tiempo final, en la Dispensación del cumplimiento de los tiempos entrelazándose con la Dispensación de la Gracia.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, nuestro Salvador, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y pronto se complete el número de los escogidos de Dios, y pronto Cristo se levante del Trono del Padre, tome el Título de Propiedad y reclame todos los que El ha redimido con Su Sangre, los resucite a los muertos en Cristo en cuerpos eternos y a nosotros nos transforme, y nos lleve con El a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, amados hermanos y amigos presentes y radio-oyentes, y también los que están a través de Internet, y que para la próxima actividad Cristo nos hable directamente a nuestra alma, bajo este tema y con este tema: “LAS SEÑALES DE ESTE TIEMPO.” En donde esperamos mostrar claramente el tiempo en que estamos viviendo, por las señales que Cristo dijo que estarían cumpliéndose en este tiempo final, e identificaremos este tiempo conforme a la profecía bíblica, y le daremos el nombre que le corresponde a este tiempo.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde, y hasta la próxima actividad que será dentro de una hora u hora y media Dios mediante.

Dejo con nosotros nuevamente a nuestro amigo y hermano Félix Caro, para finalizar nuestra parte o esta actividad en esta ocasión, mientras escuchamos el cántico que nos habla del Hombre que nos transformó, cántico que todos también podemos cantar en esa primera parte de ese cántico. Tenemos el cántico ya... ese es el Hombre también que nos transforma primero por dentro espiritualmente, dándonos el cuerpo teofánico, y nos dará también el cuerpo físico, eterno, inmortal e incorruptible.

“LA DISPENSACION DEL CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS.”

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