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Muy buenas tardes, amados hermanos y amigos presentes; es para mí una bendición grande estar nuevamente con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final. Para lo cual quiero leer en Efesios, capítulo 2, verso 19 al 22, donde dice San Pablo:

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Tomamos el verso 20, donde dice:

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”

LA PIEDRA DE CORONA DEL TEMPLO.”

Jesucristo es la Piedra de Corona del Templo, y fue tipificado en la piedra de corona del templo de Salomón, y fue profetizado en Isaías, capítulo 28, donde nos dice (hablando de Cristo)... en el capítulo 28 de Isaías, verso 16:

por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.”

Esta Piedra aquí es Cristo, el cual es la Piedra del Angulo del Templo Espiritual Suyo, y Su Templo Espiritual es Su Iglesia.

También en el Salmo 118, verso 22, nos dice el salmista:

La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

Este es el día que hizo Jehová.”

Aquí tenemos de nuevo esa Piedra del Angulo. Jesucristo también habló de esa Piedra del Angulo o angular, en el capítulo 21 y versos 41 en adelante, donde dice... vamos a ver, verso 38 en adelante, dice [Nota - San Mateo]:

Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad (o sea, cuando el pueblo hebreo vio a Cristo y los líderes religiosos del pueblo hebreo vieron a Cristo, dijeron: ‘Este es el Heredero, matémosle y apoderémonos de Su heredad.’ O sea, apoderarse del pueblo hebreo, que es la heredad de Dios; lo cual habían hecho los grandes líderes religiosos de aquel tiempo).

Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron (esto fue cuando crucificaron a Cristo, y lo sacaron como el Heredero del Trono de David y Dueño de la Viña).

Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? (Eso es la profecía)

Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo (o sea, que el Reino de Dios sería quitado de en medio del pueblo hebreo, y el Reino de Dios pasaría a los gentiles y entre los gentiles se obtendría el fruto del Reino, que son hijos e hijas de Dios).”

Y el Reino de Dios fue quitado de en medio del pueblo hebreo, y el pueblo hebreo ha estado sufriendo por aproximadamente dos mil años, desde que crucificaron a Cristo; ya de ahí en adelante comenzaron los problemas, ya en el año 70 Jerusalén fue destruida, el templo fue destruido y una persecución grande vino en contra de los hebreos. Y de ahí en adelante encontramos que los hebreos han estado esparcidos por toda la Tierra, y perseguidos; Hitler por poco los extermina. Encontramos también que en la inquisición por poco acaban con los judíos. Todo esto a causa del juicio divino, por haber rechazado a Cristo como el Rey de Israel.

Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:

La piedra que desecharon los edificadores,

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

El Señor ha hecho esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.

Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.”

El que cayere sobre esta Piedra es el que recibe a Cristo como su Salvador, y cae sobre la Piedra rendido a Cristo, pidiendo Su Misericordia. Pero sobre quien caiga la Piedra, eso es el juicio divino de Cristo cayendo sobre persona o naciones.

Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.

Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.”

Ahora, miren cómo la Piedra del Angulo es nuestro amado Señor Jesucristo; vino la Piedra del Angulo para coronar al pueblo hebreo, en la séptima edad; ahí estaba Juan el Bautista como precursor de la Primera Venida de Cristo, y después de esa séptima edad vino la Edad de la Piedra Angular, con el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, que fue Cristo en Su Primera Venida; y cuando rechazaron al Mensajero, rechazaron por consiguiente la edad; no entraron a esa edad (Israel como nación), por consiguiente perdió la bendición que traía el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, el Hijo del Hombre en Su Primera Venida.

Pero hubo personas que entraron, porque recibieron a Cristo y fueron colocados en una nueva dispensación. El Día de Pentecostés nació la Iglesia del Señor Jesucristo con 120 creyentes, que fueron llenos del Espíritu Santo, y así comenzó el Israel Celestial: un pueblo nacido del Cielo por medio del bautismo del Espíritu Santo; y como fundamento tiene a Jesucristo, la Piedra del Angulo rechazada por el pueblo hebreo, pero recibida por los que han recibido a Cristo como su Salvador. Y ha ido creciendo la Iglesia del Señor Jesucristo de etapa en etapa, de edad en edad. Para cada edad Cristo envió un Mensajero, a través del cual Cristo mismo en Espíritu Santo estuvo manifestado construyendo cada una de esas edades.

Siendo que la Iglesia del Señor Jesucristo es un Templo Espiritual, Cristo ha estado construyendo ese Templo Espiritual de acuerdo al diseño del Templo Celestial, el cual fue representado en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón. Por lo tanto Cristo ha estado construyendo ese Templo: durante las siete edades construyendo el Lugar Santo, y ahora para este tiempo final construyendo el Lugar Santísimo, que es la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, tenemos la Piedra de Corona del Templo, la Piedra de Corona como una Iglesia-Piedra Angular. Una Iglesia-Piedra Angular es la Iglesia del Señor Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular. Tenemos también un Mensajero-Piedra Angular, es el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular. Tenemos también a un Jesús-Piedra Angular, pues El fue la Piedra Angular en Su Primera Venida, y El fue el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular en Su Primera Venida, y El para este tiempo final estará en la Edad de la Piedra Angular, primeramente en Espíritu Santo manifestado a través de Su Angel Mensajero, así como se manifestó en cada Angel Mensajero de cada edad pasada.

Y luego, cuando se levante del Trono del Padre, El vendrá a Su Iglesia a la etapa de la Edad de la Piedra Angular, pues ya las otras etapas terminaron su tiempo aquí en la Tierra, y están descansando los Mensajeros de las siete edades con sus grupos; y si queda alguno de algún grupo, sería del grupo de la séptima edad, del Mensajero de la séptima edad, el Rvdo. William Branham.

Pero Cristo, cuando El se levante del Trono del Padre, resucitará a los muertos en Cristo en cuerpos eternos, y vendrá a la Edad de la Piedra Angular, donde estarán los escogidos que han permanecido vivos hasta ese momento, los que hayan permanecido vivos hasta la resurrección de los muertos.

Nos visitarán, estarán con nosotros, comerán con nosotros; cuando los veamos seremos transformados, estaremos unos 30 a 40 días aquí. Así como cuando Cristo se levantó de entre los muertos con los santos del Antiguo Testamento, estuvieron unos 40 días aquí en la Tierra, apareciendo en diferentes ocasiones, los santos del Antiguo Testamento aparecieron a muchos de sus familiares, y Jesucristo apareció a Sus discípulos, y por consiguiente apareció también a María y también a los hijos de José, si eran ellos solamente hijos de José o si eran hijos de José y María, pues a ellos; porque la Biblia dice que los fariseos y los sacerdotes decían que ellos conocían a la madre de Jesús y a su padre, que eran José y María, y a Sus hermanos y hermanas también.

Así que, era una familia grande; algunos dicen que eran ellos hijos de José, otros dicen que eran de José y María, pero eso no es motivo para nosotros discutir; pues cuando estemos todos transformados los vamos a ver, y entonces le preguntaremos a José y María, si estos otros hermanos de Jesús eran hijos de José y María. Así que, no hay ningún problema en cuanto a eso.

Ahora, lo importante es que Jesucristo es la Piedra Angular, El es la Piedra Angular en Su Primera Venida, y El es la Piedra Angular en Su Segunda Venida, El es la Piedra no cortada de manos que vio el Profeta Daniel, cuando él tuvo que interpretarle el sueño al rey Nabucodonosor, para lo cual Dios le mostró de nuevo el sueño y le dio la interpretación también. El rey Nabucodonosor había visto una Piedra no cortada de manos que había salido de la montaña, había venido y había herido a la imagen en los pies de hierro y de barro cocido. Aquella imagen, aquella estatua, representaba el reino de los gentiles.

Cristo, la Piedra del Angulo, la Piedra Angular en Su Primera Venida estuvo presente en la Tierra, en la etapa de las piernas de hierro del reino de los gentiles, que fue el imperio romano. Pero la promesa es que Su Segunda Venida se cumplirá como la Piedra no cortada de manos en la etapa de los pies de hierro y de barro cocido del imperio o reino de los gentiles.

Esa etapa de los pies de hierro y de barro cocido del reino de los gentiles es la etapa del anticristo y su reino, el cual consolida su reino, y los diez reyes le darán su poder y su autoridad a la bestia, como dice Apocalipsis, capítulo 17, verso 8 al 18. Y luego perseguirán de nuevo a la Piedra del Angulo, a Jesucristo, al Mesías, al Cordero, pelearán contra el Cordero pero el Cordero los vencerá, porque El es Señor de señores y Rey de reyes (Apocalipsis, capítulo 17, verso 14 en adelante).

Y ahora, vean ustedes que ahí hay un cambio de Cordero a León, de Sumo Sacerdote a Rey y Juez de toda la Tierra. Por eso también en Apocalipsis 19, dice que la bestia y los reyes de la Tierra... vamos a ver cómo lo dice aquí: capítulo 19, verso 19 en adelante, dice:

Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.”

Ahí tenemos de nuevo un cuadro de cómo el anticristo con esos diez reyes se levantarán en contra del Jinete del Caballo Blanco de Apocalipsis 19, el cual es Rey de reyes y Señor de señores, es Cristo en Su Segunda Venida, y el Ejército que viene con El son los santos del Nuevo Testamento que han resucitado, los que ya habían partido y nosotros que seremos transformados, y entonces habrá una gran batalla.

Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre (son echados al lago de fuego la bestia y el falso profeta).”

Ahí podemos ver que habrá una batalla; pero encontramos que Cristo vencerá al falso profeta, a la bestia, al anticristo, al hombre de pecado, y a los reyes que le habrán dado su poder y su autoridad, vencerá a los ejércitos de esos reyes, y Cristo entonces (esto es al final de la gran tribulación)... y entonces Cristo establecerá Su Reino Milenial, y reinaremos con Cristo por mil años como Reyes y Sacerdotes. Y luego vendrá el juicio final y la resurrección de los muertos de todos los tiempos, que no tuvieron parte en la primera resurrección.

La primera resurrección consta de la resurrección de los santos del Antiguo Testamento, consta de los santos del Nuevo Testamento, y la resurrección de los Dos Olivos y de los ciento cuarenta y cuatro mil hebreos. Todos esos pertenecen a la primera resurrección, los cuales estarán con Cristo en el Reino Milenial; el resto de la humanidad que ha muerto resucitará al final del Reino Milenial, para ir al juicio final delante del Trono Blanco, donde Cristo los juzgará, y con El estarán los Angeles Mensajeros y la Iglesia del Señor Jesucristo; ese es el Gabinete de la Corte de Cristo para ese Juicio final. Y los que salgan mal serán echados al lago de fuego, los que salgan culpables, y los que salgan bien serán colocados en el Reino de Cristo, para vivir por la eternidad.

En ese juicio no serán juzgados los santos del Nuevo Testamento, los miembros de la Iglesia de Jesucristo no serán juzgados porque ya el juicio nuestro fue efectuado en Cristo cuando murió por todos nosotros. Ya no tenemos que ser juzgados, ya hemos pasado de muerte a vida, y ya tenemos Vida eterna. Cristo dijo: “El que oye mi Palabra y cree al que me envió tiene Vida eterna.” Vamos a ver cómo lo dice:

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” (San Juan, capítulo 5, verso 24).

No seremos juzgados porque ya hemos pasado de muerte a vida, ya el juicio nuestro fue llevado a cabo en Cristo. Por eso si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas [Nota - Segunda de Corintios 5:17].

Ahora, hemos visto la bendición que hay para los que están en Cristo.

Y ahora, hemos visto a Jesús, la Piedra Angular, el cual en Su Segunda Venida herirá la imagen en los pies de hierro y de barro cocido, o sea, en la etapa del reino del anticristo en este tiempo final.

También hay un Mensaje-Piedra Angular: es el Mensaje de la Edad de la Piedra Angular, el Mensaje del Evangelio del Reino, que es el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta que llama y junta a los escogidos del Día Postrero. ¿Dónde los junta? En la Edad de la Piedra Angular, para que sean el Grupo-Piedra Angular en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

Ese es el Mensaje llamado la Gran Voz de Trompeta o Trompeta final, es el Mensaje que gira alrededor del Séptimo Sello, alrededor de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo; ese es el Mensaje que abre ese misterio de la Segunda Venida de Cristo, por eso es el Mensaje-Piedra Angular, en el Cuerpo Místico de Cristo en el Día Postrero. Como Mensaje es la Piedra Angular.

El Mensajero-Piedra Angular es el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular. La Iglesia-Piedra Angular es el grupo de escogidos del Día Postrero de la Edad de la Piedra Angular. Y un Ministerio-Piedra Angular, ese es el ministerio de Jesús, de Moisés y Elías en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular. Esos son los tres grandes ministerios prometidos para ser manifestados en este tiempo final.

Siempre que Dios ha prometido enviar un Profeta que ya había enviado en tiempos pasados, encontramos que cuando lo envía es el ministerio de ese Profeta en otro Profeta. Tenemos el ministerio de Elías repitiéndose por 5 ocasiones en la Biblia: La primera ocasión en Elías Tisbita, la segunda ocasión en Eliseo, la tercera ocasión en Juan el Bautista, del cual Cristo dijo que era el Elías que había de venir, y del cual también el Arcángel Gabriel dijo que vendría con el Espíritu y virtud de Elías, en San Lucas, capítulo 1, cuando le habló al sacerdote Zacarías.

Así que, el Elías que había de venir en los días de Jesús, el mismo Jesús dice que era Juan el Bautista, y el mismo Arcángel Gabriel dice que era Juan el Bautista. “El es aquel Elías que había de venir, si ustedes lo quieren recibir.” Dijo Cristo. Eso fue en San Mateo, capítulo 11, verso 14, y en San Mateo, capítulo 17, cuando bajaron del Monte de la Trasfiguración, Pedro, Jacobo y Juan con Jesús, donde habían visto a Jesús glorificado con Su rostro como el sol, Sus cabellos blancos, Sus vestiduras resplandecientes como la luz, y habían visto a Moisés a un lado de Jesús y a Elías al otro lado, lo cual allí era una visión de parte de Dios, la visión de la Venida del Reino de Dios. Esa es la forma en que el Reino de Dios vendría a la Tierra en el Día Postrero.

Y cuando desciende del Monte de la Transfiguración le preguntan a Jesús en el capítulo 17, verso 10... verso 9 en adelante, dice:

Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.

Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.

Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.”

Ahí podemos ver que cuando Dios promete que enviará de nuevo a Elías, es el Espíritu ministerial de Elías en otro Profeta. Y ese Profeta fue Juan el Bautista, precursor de la Primera Venida de Cristo.

Luego, la profecía de la Venida de Elías, que se encuentra en Malaquías, capítulo 3 y capítulo 4, encontramos que el capítulo 3 lo cumplió Juan el Bautista. Y en el capítulo 4, encontramos que una parte la cumplió Juan el Bautista, convirtiendo el corazón de los padres a la fe cristiana, y luego encontramos que la segunda parte, convirtiendo el corazón de los hijos a la fe de los padres, eso es convirtiendo el corazón de los cristianos de la séptima edad de la Iglesia a la fe apostólica, para creer como los Apóstoles, las doctrinas apostólicas ser establecidas y creídas por los creyentes en Cristo siendo restaurados a la fe apostólica, en donde es restaurado el bautismo en la forma apostólica, en el Nombre del Señor Jesucristo y por inmersión, y así por el estilo el resto de las doctrinas apostólicas que estaban establecidas en el tiempo de los Apóstoles por los mismos Apóstoles, San Pedro y San Pablo.

Y ahora, luego que viene el precursor de la Segunda Venida, el Elías en la cuarta manifestación del ministerio de Elías, el cual fue el Rvdo. William Branham, todavía tenemos la promesa de la Venida de Elías en su quinta manifestación, como uno de los Dos Olivos de Apocalipsis, capítulo 11, para convertir el pueblo hebreo a Cristo. Ese Elías que vendrá para convertir el pueblo hebreo a Cristo, viene con Moisés.

Y ahora, veamos lo que esto es conforme a cómo dice el Rvdo. William Branham, en el Mensaje de “Los Siete Sellos,” predicado en el año 1963, en el mes de marzo en Jeffersonville, Indiana, en preguntas y respuestas, en la pregunta número 11, en la página 399 del Libro de “Los Sellos,” en español, dice (le preguntan):

11. El Elías que viene a predicar a los judíos, ¿es el verdadero Elías que estuvo en los días de Achab, o será solamente el espíritu de Elías en otro hombre?

(La contestación fue:) Yo he pensado que será un hombre de este tiempo (¿un hombre de qué tiempo? ‘Yo he pensado que será un hombre de este tiempo.’) ungido con ese espíritu; porque allá, cuando Elías ya había subido y Eliseo se encontró con los hijos de los profetas, ellos dijeron: ‘El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo.’ Es que Eliseo obró igual a Elías.”

Y ahora, ¿qué dice el Rvdo. William Branham que será el Elías que le predicará al pueblo hebreo, el quinto Elías? Dice que será un hombre de este tiempo, ungido con ese Espíritu. Y el único que tiene ministerios es el Espíritu Santo, el cual operó ese ministerio en Elías Tisbita, luego lo operó en Eliseo por segunda ocasión, luego lo operó en Juan el Bautista por tercera ocasión, luego lo operó en el Rvdo. William Branham por cuarta ocasión, y lo operará por quinta ocasión en un hombre de este tiempo, que será el Angel del Señor Jesucristo.

Así como el hombre en que operó el ministerio de Elías por cuarta ocasión fue el Angel Mensajero de la séptima edad de la Iglesia del Señor Jesucristo, el hombre en el cual operará el ministerio de Elías por quinta ocasión será el Angel Mensajero del Señor Jesucristo, para la Edad de la Piedra Angular, ése es el ministerio y misterio también de Elías en su quinta manifestación para predicarle al pueblo hebreo, pero primero estará en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, para poder pasar luego al pueblo hebreo y ministrarle.

Y ahora, cuando el ministerio de Elías pasó de Elías a Eliseo, los hijos de los profetas cuando lo vieron abriendo el Jordán, dijeron: “El Espíritu de Elías reposó sobre Eliseo,” porque Elías había abierto el Jordán, y en la misma forma lo abrió Eliseo.

Y ahora, los que vieron bajo el ministerio de Elías abriendo las Escrituras, abriendo los Sellos, cuando lo vimos abriendo los Sellos, Elías en su cuarta manifestación, cuando regrese en su quinta manifestación, abre el Séptimo Sello, que fue el Sello que no fue abierto en la cuarta manifestación de Elías.

Y ahora, los que estarán viendo el Séptimo Sello siendo abierto, por Elías en su quinta manifestación, se darán cuenta que el Espíritu de Elías ha reposado sobre un hombre de este tiempo final; porque ninguna persona puede abrir ese misterio, si no está el Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, operando el ministerio de Elías por quinta ocasión en ese hombre. El continuará abriendo los misterios que no fueron abiertos en la manifestación del ministerio de Elías en su cuarta ocasión. Por lo tanto, el Espíritu Santo continuará lo que comenzó a través del cuarto Elías, lo continuará a través del quinto Elías, y nos dará a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto en este tiempo final.

En la página 449 del libro de “Los Sellos,” en español, dice:

Y hay una sola persona quien podría dar cumplimiento a esa promesa. El único Espíritu que ha estado sobre la tierra, que yo sepa, tendría que ser Elías, como fue en su tiempo; y así fue predicho que sería, porque su Espíritu fue nada menos que el Espíritu de Cristo (fue el Espíritu Santo en el Profeta Elías). Cuando Cristo vino, El fue la plenitud, fue el Dios de los profetas.”

Ahora, podemos ver que ese ministerio de Elías fue el Espíritu Santo operando ese ministerio en Elías Tisbita, luego operó ese ministerio en Eliseo, luego operó ese ministerio en Juan el Bautista, luego operó ese ministerio en el Rvdo. William Branham; y luego para este tiempo final estaría operando el ministerio de Elías por quinta ocasión en el Angel del Señor Jesucristo. Ese es el misterio del ministerio de Elías, ministrando en 5 ocasiones.

Y el ministerio de Moisés es en la misma forma, es el Espíritu Santo que operó ese ministerio en Moisés, operándolo nuevamente en un hombre de este tiempo final.

Ahora, en Jesús, el mismo Espíritu que estuvo operando ese ministerio en Moisés, estuvo en toda Su plenitud en Jesucristo, era la plenitud de la divinidad manifestada corporalmente; por lo tanto en Jesús estaban todos los ministerios. Por eso unos decían que Jesús era Elías, otros decían que era Juan el Bautista que había resucitado, otros decían que era Jeremías, y otros decían que era alguno de los Profetas. Es que en Jesús estaban todos los ministerios, por lo tanto podía obrar como había obrado Moisés, podía obrar como había obrado Elías, podía obrar como había obrado Jeremías, podía obrar como había obrado Juan el Bautista, podía obrar como había obrado cualquiera de los Profetas.

Por ejemplo, Moisés les dio maná por la Palabra de Dios, y carne de codornices al pueblo hebreo por cuarenta años; y Jesús en el desierto les dio peces y panes ya preparados, y comieron en el desierto, lo cual hizo en dos ocasiones.

Encontramos que Moisés con la vara abrió el mar rojo, y encontramos que Josué pasando por el Jordán, pasaron con el arca y el Jordán se abrió; y encontramos a Elías abriendo el Jordán también en otra ocasión, y a Eliseo también; y luego encontramos a Jesús hablándole a la tempestad, y la tempestad siendo calmada. O sea, que lo encontramos obrando como Moisés, como Elías, como Eliseo; así por el estilo, lo encontramos obrando en diferentes ocasiones como obraban los diferentes Profetas.

Lo encontramos resucitando los muertos, como hizo Elías Tisbita y como hizo Eliseo, y como hicieron otros Profetas. Lo encontramos sanando a los enfermos, como hicieron también otros Profetas, lo encontramos profetizando como profetizaron los Profetas del Antiguo Testamento, lo encontramos actuando como actuaban los Profetas del Antiguo Testamento. Por eso decían: “Es uno de los Profetas.” Y algunos decían: “Es Jeremías.” Otros decían: “No, es Juan el bautista.” Otros decían: “No, es Elías.” Otros decían: “No sabemos cuál es, pero es alguno de los Profetas.”

Y ahora, podemos ver que eso fue por causa de que en Jesús estaba la plenitud de la divinidad, el que había obrado esos ministerios en los diferentes Profetas ahora estaba en toda Su plenitud en un hombre llamado Jesús, por lo tanto podía obrar y operar cualquiera de esos ministerios que había operado en los Profetas anteriores. En El estaban todos los Profetas, todos los ministerios, y de El salieron todos los Profetas; y todos los Espíritus de los Profetas han salido de Jesucristo, porque El es el Dios de los Espíritus de los Profetas.

Los Espíritus de los Profetas son los cuerpos teofánicos, cuerpos angelicales de la sexta dimensión, los cuales han salido del cuerpo teofánico de nuestro amado Señor Jesucristo. Y el último Espíritu de Profeta que sale es (que sale en su manifestación en carne humana)... es el Espíritu de Profeta del Angel del Señor Jesucristo. Ese Espíritu de Profeta lo encontramos ministrando a Juan el Apóstol la revelación del Apocalipsis.

Encontramos por ejemplo las siete lámparas de fuego que están delante de la Presencia de Dios, o frente al Trono. Vamos a ver en Apocalipsis: Apocalipsis, capítulo 4, verso 5, dice:

Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios (siete Espíritus de Dios).”

Y ahora, en Apocalipsis, capítulo 1, verso 4, dice:

Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono.”

Estos siete espíritus que están delante del Trono son las siete lámparas de fuego que están delante del Trono.

Dice San Pablo en Hebreos, capítulo 1, verso 7 (dice):

Ciertamente de los ángeles dice:

El que hace a sus ángeles espíritus,

Y a sus ministros llama de fuego.”

Aquí tenemos estos siete Espíritus de Dios en forma de llama de fuego delante del Trono. Esas siete lámparas de fuego, encontramos en Proverbios, capítulo 20, verso 27, que dice:

Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre,

La cual escudriña lo más profundo del corazón.”

Y ahora, el espíritu del hombre es lámpara de Jehová.

Y ahora, estas siete lámparas de Jehová son los siete Espíritus de Dios que recorren toda la Tierra, son esos siete Espíritus que salen de Dios para recorrer toda la Tierra, y cuando se hacen carne en la Tierra son los siete Angeles Mensajeros de las siete edades de la Iglesia, son también llamados los siete ojos de Jehová que recorren toda la Tierra; porque ojos representan Profetas, videntes.

En Apocalipsis, capítulo 5, versos 5 al 6, dice:

Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.”

Los siete cuernos son las siete edades y los siete ojos son los siete Angeles Mensajeros, los siete videntes de las siete edades de la Iglesia, y se materializó cuando cada edad se cumplió y tuvo su Angel Mensajero, o sea, que en Cristo está Su Iglesia, están sus diferentes etapas, edades, y están Sus Mensajeros también. Y aquí en este simbolismo está representado Cristo y Su Iglesia con Sus Angeles Mensajeros. No era un animal, sino que era Cristo, Cristo aquí, el cual es el Cordero de Dios y también El es el León de la tribu de Judá; por eso tomó el Libro de la diestra del que está sentado en el Trono, lo abrió en el Cielo y en Apocalipsis, capítulo 10 lo trae a la Tierra y lo entrega a un hombre.

Ahora, el Cordero, en adición de tener los siete cuernos y siete ojos, uno en cada cuerno, El tiene dos ojos (como todo cordero).

Y ahora, esos son los ojos del Hijo del Hombre, son los ojos aquí de Cristo, donde dice en Apocalipsis, capítulo 1, verso 12 en adelante, dice:

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,

y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego.”

Y ahora, Sus ojos como llama de fuego, Sus dos ojos como llama de fuego; así como los siete ojos eran los siete Angeles Mensajeros, los siete Espíritus de Dios que recorren toda la Tierra, cuando se hicieron carne, uno en cada edad, cada uno en su edad; ahora, los ojos como llama de fuego son los ministerios proféticos de Moisés y Elías, los cuales estarán manifestados en el Angel del Señor Jesucristo. Por eso los Dos Olivos son también los Dos Candeleros de Oro que están delante de la Presencia de Dios, conforme a Apocalipsis, capítulo 11, verso 3 en adelante, donde dice:

Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.

Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.”

Y no se enciende un candelero para colocarse debajo del almud, sino que se coloca en el lugar correcto para que alumbre a todos en la casa. Así como fue encendida cada lámpara, cada edad, cuando Dios envió al Mensajero de cada edad encendido con el fuego del Espíritu Santo, y alumbró en esa edad.

Y ahora, el hombre que encendió la luz en cada edad fue el Espíritu Santo a través del Mensajero de cada edad. Tiene que estar el hombre, el Mensajero presente, para el Espíritu Santo encender la luz en cada edad.

Y ahora, para encender la luz en la Edad de la Piedra Angular, el Espíritu Santo, el cual enciende la luz en cada edad, enciende la luz en la Edad de la Piedra Angular, al enviar a Su Angel Mensajero a través del cual enciende la luz de la Edad de la Piedra Angular. Siempre hay un hombre de esta dimensión y hay un hombre de otra dimensión, presentes para ese gran milagro en el Templo Espiritual de Cristo.

Y ahora, la Luz del Día Postrero es la Luz del Templo Espiritual de Cristo, del Lugar Santísimo, la cual es la Luz de la Shekinah encendida sobre el propiciatorio en el lugar santísimo. Es Cristo el que enciende esa Luz en el Lugar Santísimo de Su Templo Espiritual, de en medio de los Dos Olivos, los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro, que son los ministerios de Moisés y Elías.

En Apocalipsis, capítulo 10, nos dice:

Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra.”

Este es Cristo, el Angel del Pacto, el cual viene a Su Iglesia en el Día Postrero, y viene con el Librito abierto en Su mano, clamando como cuando ruge un león y siete truenos emiten sus voces. Luego encontramos que le entrega el Librito de los Siete Sellos ya abierto, se lo entrega a Juan el Apóstol, Juan el Apóstol representa a la Iglesia del Señor Jesucristo pasando por sus diferentes etapas, juntamente con Sus Angeles Mensajeros.

Para el tiempo de la materialización de este capítulo 10, estará Juan el Apóstol representando a la Iglesia del Señor Jesucristo, del Día Postrero, de la Edad de la Piedra Angular, y al Angel de la Edad de la Piedra Angular; porque cada etapa de la Iglesia tiene un Angel Mensajero, que recibe de parte de Cristo el Mensaje, y que es el Instrumento de Cristo para la Obra que Cristo lleva a cabo en esa edad.

Y ahora, para el Día Postrero Cristo entregará a Su Angel Mensajero el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos ya abierto. Por eso el Rvdo. William Branham cuando en el Libro de los Sellos habla acerca del Libro de los Siete Sellos, él dice: “Esto todavía está en el futuro.” El dice: “Así será algún día.”

Y ahora, por cuanto esto está en el futuro, habrá un tiempo en que esto vendrá a ser, no un futuro sino un presente para los hijos de Dios que viven en la Tierra.

Vamos a ver algunos lugares donde el Rvdo. William Branham dice que esto todavía está en el futuro. En la página 89 del libro de “Los Sellos,” dice:

Ahora todo esto todavía está en el futuro. Esta noche El todavía es un mediador, pero esto le queda en el futuro.”

O sea, que lo que el Rvdo. William Branham está dándole al pueblo con la revelación que recibió de parte de Cristo, es algo anticipado, con relación a lo que ha de acontecer cuando Cristo se levante del Trono del Padre. O sea, que está él previendo lo que va a suceder en el futuro, y se lo está mostrando a los que están allí presentes y a los que están a través de la radio, o de la línea telefónica, y los que luego lo escucharán en cintas magnetofónicas o lo leerán en libros. Está dando una revelación de cosas que sucederán más adelante.

Ahora todo esto todavía está en el futuro. Esta noche El todavía es un Mediador, pero esto le queda en el futuro.”

Cuando Cristo se levante del Trono del Padre, ya entonces será presente y en el presente todo esto. Y cuando suceda eso, ya la historia del Séptimo Sello se habrá realizado, y estarán ya dentro del Cuerpo Místico de Cristo todos los escogidos de Dios, ya se habrá completado el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, y ya se habrá cerrado la Puerta de la Misericordia, y entonces Cristo se levanta del Trono del Padre y toma el Título de Propiedad y se convierte en Juez de toda la Tierra y Rey de reyes y Señor de señores, para llevar a cabo Su Obra de Reclamo, reclamar toda Su herencia, reclamar todo lo que El ha redimido con Su Sangre, resucitar a los muertos en Cristo, El pasará por el Paraíso y traerá con El a los santos que están en la sexta dimensión, les dará un cuerpo físico y glorificado, nos aparecerán a nosotros, y nosotros entonces seremos transformados. Y entonces veremos a Cristo en medio nuestro, porque ya entonces El estará con nosotros en Su cuerpo glorificado.

Mientras tanto, mientras llegue ese momento, El estará en Espíritu Santo manifestado por medio de Su Angel Mensajero, llevando a cabo la Obra correspondiente a este tiempo final; pero Su cuerpo glorificado todavía está sentado en el Trono de Dios en el Cielo, haciendo Intercesión por cada persona que tiene su nombre escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Hay más lugares donde el Rvdo. William Branham dice que esto todavía está en el futuro.

Y ahora, todavía Cristo está llamando a Sus hijos en este tiempo final. Vamos a ver otro lugar donde es dicho que todo eso está en el futuro. Vamos a buscarlo rápidamente:

Y el Cordero, aquel semejante ensangrentado y santo que salió del Trono y bajó por las luces místicas de los corredores del Trono de Dios, salió para reclamar Su herencia.” [Nota - página 93 del libro de “Los Siete Sellos.”]

Ahí podemos ver que eso es lo que estará sucediendo cuando entre hasta el último de los escogidos de Dios. Por eso cuando el Rvdo. William Branham terminó de predicar el Mensaje de los Sellos, muchas personas pensaron que ya la Misericordia había terminado; pero él les dice que no piensen en esa forma, que sigan llevando el Mensaje, porque todavía Cristo está en el Trono del Padre, haciendo Intercesión, y les está dando una revelación de cosas que han de suceder más adelante, cuando se complete el número de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

En la página 101, dice el Rvdo. William Branham, en el libro de “Los Sellos:”

Entonces el Libro es una revelación; y una revelación es algo que es dado a conocer tocante a algo previamente oculto, es algo revelado. Y ahora note bien para que no se le olvide: Este Libro está cerrado hasta los últimos tiempos. El misterio del asunto está cerrado hasta los últimos tiempos; hallamos eso aquí en las Escrituras. Los misterios del Libro son revelados cuando los Sellos son abiertos. Y cuando los Sellos son abiertos completamente, entonces el tiempo de la redención cesa porque el Cordero sale del lugar de Intercesión para reclamar lo Suyo. El es el Mediador entre Dios y los hombres, pero cuando sucede la verdadera revelación en cuanto a los Sellos, cuando se empieza a abrir, el Cordero está saliendo del santuario. Eso es conforme a la Palabra, así lo vimos anoche. El vino de en medio del Trono y tomó el Libro. Entonces ya no es Mediador, pues aun allá lo llamaron el ‘LEÓN,’ y ese es el Rey; por eso ya no es mediador.”

Esto es para cuando sean abiertos completamente los Sellos. En el tiempo del Rvdo. William Branham él dijo que habían sido abiertos seis Sellos, pero el Séptimo Sello no había abierto todavía.

Por lo tanto, sin la apertura del Séptimo Sello los Sellos no están abiertos completamente; pero cuando sean abiertos completamente, esto es cuando el Séptimo Sello se cumpla, entonces ese misterio, en cuanto a su cumplimiento, completa el Libro de los Siete Sellos y la Obra que tiene que ser llevada bajo el Séptimo Sello; y luego Cristo habrá completado Su Iglesia y terminado Su Obra de Intercesión, y entonces tiene que levantarse del Trono del Padre, tomar el Título de Propiedad, abrirlo en el Cielo y reclamar Su herencia, reclamar todo lo que El ha redimido con Su Sangre, resucitar a los muertos en Cristo, desciende, de la séptima dimensión pasa a la sexta dimensión, donde juzgará a los Angeles Mensajeros, porque habrá un juicio, y entonces resucitará a todos los Angeles Mensajeros con Sus grupos.

Recuerden: ellos van a ser juzgados, pero ellos van a salir bien, porque encontramos que esos son los siete Espíritus de Dios que recorren toda la Tierra con las manifestaciones del Espíritu Santo operando esos ministerios en cada Angel Mensajero en el cual ha estado un Espíritu ministrador, un Espíritu de Profeta, un Espíritu de esos siete espíritus que están delante del Trono, como las siete lámparas de fuego y como los siete Espíritus de Dios que están delante del Trono, y como los siete ojos del Cordero en los siete cuernos del Cordero.

Ahora, podemos ver que también en Zacarías, capítulo 3, dice que en aquella única Piedra hay siete ojos, y también en Zacarías, capítulo 4, nos habla de esos Mensajeros, y también nos habla de los Dos Olivos, que son los Dos Ungidos que están delante del Dios de toda la Tierra. Zacarías, capítulo 4, verso 1 al 14, da testimonio de todo esto que estaría sucediendo en la Iglesia del Señor Jesucristo desde su nacimiento, hasta que se completa la Iglesia de Jesucristo, hasta que aparecen también los Dos Olivos en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y es en este tiempo en donde los Sellos (en cuanto a su cumplimiento) son abiertos, y luego Cristo tomará el Título de Propiedad y lo abrirá en el Cielo, luego lo trae a la Tierra, lo entrega a un hombre, él se lo come, y luego le es dicho: “Es necesario que profetices sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes;” por lo tanto estará profetizando los juicios divinos que vendrán sobre esas naciones, pueblos y lenguas, y estará también hablando las bendiciones que van a venir sobre algunas naciones.

Así como hubo en medio del pueblo hebreo ciudades de refugio para los que habían derramado sangre, encontramos que habrá países y ciudades de refugio para la gente durante la gran tribulación. Esas áreas de refugio tendrán que ser principalmente territorios donde la Obra de Dios del Día Postrero se esté llevando a cabo, que es la América Latina y el Caribe.

Ahora, las costas corren mucho peligro, a causa de los terremotos y maremotos que han de ocurrir. No hace muchos días vimos lo que sucedió en la India, y esto fue un terremoto de 7.9, en donde estuve viendo en el periódico que eran unos cien mil los que perdieron la vida, y no se sabe cuántos más, a medida que vayan descubriendo más muertos. También hay desaparecidos, que si no aparecen luego, los dan por muertos, que puede aumentar el número.

Y si esto está ocurriendo y todavía no ha comenzado la gran tribulación, ¿cómo será durante la gran tribulación?, donde ya Cristo no estará en el Trono del Padre en el Cielo para hacer Intercesión. Por lo tanto, a la humanidad le espera un tiempo muy difícil en este siglo XXI, porque en este siglo XXI ocurrirán todas estas cosas.

Ahora, no sabemos en qué año del siglo XXI, pero tienen que ocurrir en este siglo XXI todas estas cosas.

¿Y por qué tienen que ocurrir en este siglo XXI? Porque los escogidos del Día Postrero pertenecen a la Edad de la Piedra Angular, y es la única edad que permanecerá en pie, viva en este tiempo, y es la única edad que ha entrado al nuevo Milenio, Tercer Milenio de Cristo hacia acá y Séptimo Milenio de Adán hacia acá. Las otras edades murieron antes de llegar el siglo XXI.

Por lo tanto, es la Edad de la Piedra Angular la que está vigente en este siglo XXI, y continuará vigente por todo el Milenio que ha comenzado, y continuará vigente el Mensaje de la Edad de la Piedra Angular y el Mensajero de la Edad de la Piedra Angular.

Y es en esa edad que habrá personas que no verán muerte hasta que Cristo haya terminado Su Obra de Intercesión en el Cielo, se levante del Trono, resucite a los muertos en Cristo y nos transforme a nosotros los que vivimos. Las demás edades no tienen personas para ser trasformados, pues ya Cristo no está obrando con ninguna de las siete edades, está obrando con la Edad de la Piedra Angular. Pero Cristo tiene creyentes de las edades pasadas para ser resucitados en cuerpos eternos.

Y ahora, los que hayan quedado de la séptima edad para ser transformados (si permanecen vivos), tienen que subir a la Edad de la Piedra Angular y recibir la fe para el Rapto, que es la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Segunda Venida de Cristo, como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

No hay otra forma para ser transformados en este tiempo final sin ver muerte; aunque algunos de los nuestros por alguna causa partirán y verán muerte, pero serán resucitados en cuerpos eternos y glorificados, y serán testigos para nosotros de la resurrección, porque nosotros no hemos conocido a los santos de las edades pasadas que han partido, para que cuando resuciten nosotros podamos decir: “Este es fulano de tal.” O ellos puedan decirnos, ellos puedan decir a nosotros: “Yo soy fulano de tal.” Pues si no conocíamos a fulano de tal, aunque nos diga: “Soy fulano de tal.” Es como si nos dijera que es alguna persona pero no la conocíamos.

Pero si algún familiar nuestro que ha partido nos aparece cuando resucite, que nos diga: ‘Yo soy quien fui tu papá,’ o ‘tu mamá,’ o ‘tu hermano,’ o uno de los hermanos que asistía a las actividades.” Y cuando usted lo vea y recuerde a esa persona, y piense: “Pero si era un ancianito, una ancianita, cuando se fue; y ahora lo que yo estoy viendo es una jovencita o un jovencito de 18 a 21 años.” Usted recordará que en la resurrección el cuerpo glorificado es jovencito y representa de 18 a 21 años de edad. Aun los niños que hayan partido resucitarán en cuerpos glorificados, representando de 18 a 21 años de edad.

Así que, a nuestros niños que han partido, a nuestros jóvenes que han partido, a los adultos que han partido, nuestros adultos que han partido y a nuestros ancianos que han partido, los esperamos en cuerpos jovencitos; lo que esperamos es que lleguen jovencitos, un grupo de jóvenes viniendo de la sexta dimensión y recibiendo un cuerpo eterno, inmortal y glorificado, jovencito, para estar con nosotros; y para nosotros al verlos ser transformados y ser jovencitos también. Tanto los niños vendrán a ser jovencitos, como los jóvenes, jóvenes de nuevo pero en cuerpos eternos, y los adultos y ancianos transformados, para ser eternos y ser jóvenes y vivir por toda la eternidad. Y así el grupo de nuestra edad ser el Grupo-Piedra Angular.

Por eso lo que estarán haciendo los santos que resucitan, estará encabezado, dirigido, por el Grupo-Piedra Angular del Día Postrero, con el Mensajero-Piedra Angular, con el Mensaje-Piedra Angular del Día Postrero. Y así será coronada la Iglesia del Señor Jesucristo con la Piedra de Corona, que es la Piedra Angular, la Piedra Angular como edad, la Piedra de la Edad de la Piedra Angular, la Edad de la Piedra Angular.

Con esa Edad de la Piedra Angular es coronada la Iglesia como Iglesia, y con el ministerio de Piedra Angular del Angel de Jesucristo, son coronados los ministerios de los Angeles Mensajeros. Y con el Mensaje-Piedra Angular del Evangelio del Reino es coronada la Iglesia y el Mensaje que la Iglesia ha tenido durante las siete edades. Y con el Ministerio-Piedra Angular de Moisés y Elías y Jesús, es coronada la Iglesia de Jesucristo. Con Cristo nuestro Salvador, viniendo cuando se levante del Trono del Padre, viniendo en Su cuerpo glorificado, queda coronada la Iglesia de Jesucristo en toda Su plenitud.

Ahora, podemos ver la Corona, la Piedra de Corona del Templo de Jesucristo, de la Iglesia del Señor Jesucristo. La Piedra de Corona como Iglesia es la Edad de la Piedra Angular. La Piedra de Corona como Mensajero es el Angel del Señor Jesucristo. La Piedra de Corona como Mensaje, es el Mensaje del Evangelio del Reino, que es el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta o Trompeta final, el Mensaje del Séptimo Sello, ese es el Mensaje de Corona, de Piedra Angular. Y el ministerio de Piedra Angular: el ministerio de Jesús, Moisés y Elías.

Y Jesús, la Piedra Angular de Su Iglesia, porque El es la Cabeza. Cuando El venga del Trono del Padre, El vendrá en Su cuerpo glorificado, y entonces lo veremos en Su cuerpo glorificado, lo veremos como El es en Su cuerpo glorificado, porque nosotros también tendremos un cuerpo glorificado, y entonces descubriremos que nosotros seremos como El y El como nosotros. Eso es: a imagen, cuerpo teofánico, y a semejanza, cuerpo glorificado, lo cual pronto se cumplirá.

Y ahora, en nuestro tiempo tenemos una Iglesia-Corona, una Iglesia-Piedra Angular, la Iglesia en la Edad de la Piedra Angular. Por lo tanto, todo lo relacionado a la Piedra Angular se cumplirá en la Edad de la Piedra Angular, a la cual todos nosotros pertenecemos; y eso es saber, conocer, en qué parte del Cuerpo Místico de Cristo nosotros estamos, eso es saber en qué fase del Cuerpo Místico de Cristo estamos, en qué etapa.

Y ahora, encontramos que los escogidos de Dios adoraron a Dios en la edad que les tocó vivir; y de esa edad y desde esa edad se llevaba a cabo la adoración a Dios. En cada edad se ha llevado a cabo la adoración a Dios.

Y ahora, el Rvdo. William Branham pregunta en el Mensaje: “El lugar escogido de Dios para adorar,” página 12, pregunta... vamos a ver página 12 y página 16, hace una pregunta muy importante. Recuerden que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y verdad, y esa adoración tiene que ser en Cristo y a través de Cristo, porque El es el lugar escogido de Dios para adorar.

Y ahora, el Rvdo. William Branham hace una pregunta muy, pero que muy, importante para todos los seres humanos, él pregunta: “¿DONDE ADORA USTED?” Tiene que ser en la Casa de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo.

En el mundo hay gente buena, iglesias buenas. Pero hay una Señorita Jesucristo, y por ésa es que El viene. Ahí es donde se halla Su Nombre. Ahí es donde está Su adoración, en Ella y únicamente en ella.”

Así como la adoración era en el Templo, ahora la Iglesia del Señor Jesucristo es el Templo Espiritual de Cristo, por eso la adoración a Dios es en ese Templo Espiritual.

Y ahora, la pregunta que hace el Rvdo. William Branham es muy importante, por cuanto la adoración es en esa Casa, la Iglesia del Señor Jesucristo.

Ahora, vamos a ver en la página 142, párrafo 1276 del libro de “Citas,” habla el Rvdo. William Branham, pregunta, dice:

Pudiéramos decir esto: Se nos ha prometido conforme a Malaquías 4 otro águila, con la columna de Fuego siguiendo para mostrarle a la iglesia errada en este día que El es Hebreos 13:8, el mismo ayer, hoy y para siempre. ¡Se nos ha prometido otro el cual vendrá volando del desierto!”

O sea, otro Aguila, otro Profeta; porque los Profetas son tipificados en Aguilas.

Cuan propio y conveniente es Lucas 17:30 donde el Hijo del Hombre-Aguila se estará revelando para dejar en ruina todos los otros lugares de adoración tal como denominaciones y así sucesivamente. Dios escogió su lugar. Juan dijo: ‘allí está’ y se nos ha prometido la misma cosa en este día, para regresar el corazón de los hijos, para hacer ver que él no está muerto; el bautismo en el nombre de Jesús y estas otras cosas no son para otra edad sino para esa edad porque Ahora él es El mismo. ¡Amén! Para dejar en ruina todos los otros lugares de adoración, eso es lo que el águila del último día ha de hacer, para mostrar que todo el resto de ello es tontería... denominación es bobería... pero para señalarles otra vez con la misma señal que él hizo, que El es el mismo ayer, hoy y para siempre.”

Aquí tenemos que el Aguila del último día dejará en ruina todos los demás lugares de adoración, porque ya las demás edades han terminado; en cada edad se adoró a Dios, pero cuando se denominacionalizó murió, y dejó de ser un lugar de adoración. Pero va subiendo de etapa en etapa el lugar de adoración hasta que llega a la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, en la página 167 del libro de “Citas,” dice el Rvdo. William Branham, párrafo 1491:

Ninguna levadura entre Uds., eso trae la plenitud entera de la deidad corporalmente entre Uds. No podía hacerlo en la edad de Lutero, no podía hacerlo en la edad de Wesley, no podía hacerlo en la edad Pentecostal; pero en el día cuando el Hijo del Hombre será manifiesto, revelado regresa a la Iglesia junto con la entera Deidad de Dios entre Su gente, mostrando las mismas señales visibles, manifestándose como El hizo al principio cuando El fue manifiesto en la tierra en una forma de un Profeta-Dios. ¡Oh! ¡Gloria! Prometido por Malaquías 4, prometido por el resto de las Escrituras. ¿En dónde adoran Uds.? La casa de Dios, sentados (en tiempo presente).”

Y ahora, nosotros adoramos a Dios en la Casa de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo en tiempo presente. Y la única edad o etapa de la Iglesia en tiempo presente es la Edad de la Piedra Angular, las otras están en tiempos pasados.

Y ahora, en la Casa de Dios en tiempo presente, o sea, en la Casa de Dios en la Edad de la Piedra Angular, adoramos a Dios en espíritu y en verdad, para así estar glorificando a Cristo y estar orando a Cristo y dándole gracias a Cristo por Sus bendiciones.

Ahí es donde Dios recibe Su adoración: en y desde la Casa de Dios en tiempo presente, que es la etapa de la Piedra de Corona del Templo, la Edad de Corona, la Edad de la Piedra Angular.

Y ahí nuestras oraciones por la Redención del cuerpo, la transformación nuestra, es recibida nuestra oración por Dios en Su Trono, para pronto ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Y ahora, hemos visto: LA PIEDRA DE CORONA DEL TEMPLO en Sus diferentes aspectos. Y hemos visto la bendición tan grande que nos ha tocado a nosotros, de estar en la Edad de la Piedra Angular, adorando a Dios en tiempo presente y orando a Dios para nuestra Redención, la Redención del cuerpo, que es nuestra transformación.

Desde la Casa de Dios en tiempo presente clamamos a Dios, y El contesta nuestras oraciones, y contestará nuestra petición de nuestra transformación, porque estamos en la Casa de Dios en tiempo presente. Estamos en la Edad de la Piedra de Corona del Templo de nuestro amado Señor Jesucristo, por lo cual podemos decir que en la Casa de Dios las cuerdas nos han caído en lugares deleitosos y grande es la heredad que nos ha tocado a todos nosotros. Somos de la Realeza Celestial, y somos de la parte más importante del Templo Espiritual de Cristo, que es la parte de la Edad de la Piedra Angular.

Aunque todavía no comprendemos plenamente la grandeza de la bendición que hay en la Edad de la Piedra Angular, para todos los miembros de Edad la Piedra Angular, les puedo decir que es la bendición más grande que grupo alguno pueda tener. Del Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, lo más grande le toca a los escogidos de Dios de la Edad de la Piedra Angular.

Cuando estemos transformados comprenderemos mucho mejor esa bendición tan grande. Es la única Edad en donde Cristo le habla abiertamente, cara a cara, a Sus escogidos y les muestra estos misterios del Séptimo Sello, estos ministerios de la Trompeta final, de la Gran Voz de Trompeta y del ministerio del Angel de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, los ministerios de Moisés y Elías, el ministerio de Jesús. Todos estos ministerios nos muestra a nosotros abiertamente en este tiempo final, y nos habla abiertamente del misterio del Séptimo Sello, y nos muestra que estamos viviendo bajo el cumplimiento del Séptimo Sello.

El Séptimo Sello está llevando a cabo Su Obra en este tiempo final; y luego cuando sea abierto el misterio del Séptimo Sello, veremos, descubriremos, que el Séptimo Sello estuvo obrando en medio de Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular.

Ahora, podemos ver que es una bendición grande vivir en este tiempo y ser parte del Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de la Piedra Angular, es la bienaventuranza más grande que un ser humano pueda tener en este tiempo final; porque con esa bienaventuranza vienen todas las demás bienaventuranzas. Los que están y los que vendrán a la Edad de la Piedra Angular son invitados, llamados a la Cena de las Bodas del Cordero en este tiempo final, son los escogidos de Dios del tiempo final; por lo cual son llamados y juntados en la Edad de la Piedra Angular, la Piedra de Corona del Templo Espiritual de Cristo como edad.

Y ahora, yo puedo darle gracias a Cristo por estar en la Edad de la Piedra Angular, la Edad de la Piedra de Corona del Templo Espiritual de Cristo. ¿Y quiénes más pueden darle gracias a Cristo por estar en la Edad de la Piedra Angular? ¡Todos ustedes también! Este es un misterio, pero que ha sido revelado a todos nosotros.

Nadie más podrá comprender este misterio, porque para poder comprender este misterio hay que estar en la edad donde está llevándose a cabo este misterio; fuera de esa edad es imposible comprender, entender completamente ese misterio de la Edad de la Piedra Angular, que es el misterio del Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo, es el mismo misterio del lugar santísimo del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó el rey Salomón, y es el mismo misterio del Lugar Santísimo del Templo Celestial, manifestado en la Edad de la Piedra Angular, en el Lugar Santísimo del Templo Espiritual de Cristo, en la Piedra de Corona del Templo.

LA PIEDRA DE CORONA DEL TEMPLO.”

Que las bendiciones contenidas en la Piedra de Corona del Templo, vengan desde el Lugar Santísimo del Templo de Dios en el Cielo sobre cada uno de ustedes y sobre mí también, y pronto seamos transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Bueno, ha sido una bendición grande darles testimonio de: “LA PIEDRA DE CORONA DEL TEMPLO (o sea, de la Iglesia del Señor Jesucristo).”

Continuaré con ustedes en estos días. Así que, sigan orando por mí, para que Cristo continúe dándome más Palabra para ustedes, y así Cristo continúe abriéndonos las Escrituras y revelándonos todos estos misterios de este tiempo final.

Hemos visto en esta ocasión los siete ojos del Cordero, que son los siete ojos de Dios que recorren la Tierra, que son los siete Angeles Mensajeros en los cuales estuvo cada uno de esos espíritus teofánicos de Dios enviados a la Tierra, que fueron los Angeles Mensajeros, los cuerpos teofánicos de los Angeles Mensajeros, los cuales estaban como siete lámparas encendidas delante del Trono, luego fueron materializados en la Tierra, en la Iglesia del Señor Jesucristo. Ese es el mismo orden que ocuparán ellos en el Reino de Cristo.

Ahora, podemos ver que hay muchas bendiciones para nosotros, Cristo está materializando todo lo que Juan vio en el Cielo, Cristo lo ha estado materializando en la Tierra en Su Iglesia. Todos nosotros somos la materialización de lo que Juan vio en el Cielo, materializado en la Iglesia del Señor Jesucristo. El nos vio a nosotros, porque El vio a los escogidos de Dios en el Cielo.

Así que, nuestro lugar en el Cielo es seguro. Ya Juan en la visión apocalíptica que le dio el Angel del Señor Jesucristo nos vio en el Cielo. Por lo tanto se materializa lo que está en el Cielo aquí en la Tierra, y luego nos vamos con Cristo al Cielo, para estar con El en la Cena de las Bodas del Cordero.

Hemos visto estos misterios de los siete ojos, de los siete espíritus, de los siete cuernos, que son las siete edades. Y hemos visto también el misterio de los dos ojos del Cordero. Si uno no examina bien o no conoce, no sabe lo que es un cordero, entonces puede pensar que solamente tiene los siete ojos y los siete cuernos, y no tiene dos ojos en su frente, en su frente para mirar. Con cada uno de esos ojos miró en cada edad; y para el Día Postrero estará mirando con los dos ojos que vendrán en Su frente.

Los ojos de Jehová recorren toda la Tierra, los ojos de Jehová son mencionados en el Antiguo Testamento. Y ahí vamos a detenernos, porque si no tendríamos que hablar de cómo los ojos de Jehová estuvieron en el Antiguo Testamento manifestados. Vamos a dejar eso quietecito ahí para otra ocasión; porque los dos ojos del Cordero, miren ustedes, son la manifestación de los ministerios de Moisés y Elías en el Angel de Jesucristo, el Angel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis.

Ahora, los vemos (esos ojos) manifestados allá en el tiempo de Juan, dándole a Juan la revelación del Apocalipsis.

Bueno, vamos a dejar eso quietecito ahí, porque tendríamos que entrar en muchos detalles de cómo esos dos ojos del Cordero, los ojos de fuego del Hijo del Hombre en este tiempo final estarán obrando. Recuerden que son como llama de fuego en el tiempo final, cuando el Cordero haya dejado el Trono de Dios. Cuando haya dejado el Trono de Dios ya estarán como llama de fuego, y ya el Hijo del Hombre estará como Juez de toda la Tierra.

Bueno, que Dios, Jesucristo, el Angel del Pacto, les continúe bendiciendo a todos ustedes y a mí también, y a todos los que están a través de la línea telefónica o de Internet también. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Bueno, muchas gracias por vuestra amable atención, y nuevamente el cántico que nos habla del Hombre que nos transformó, y nuestro Hno. Félix estará ahí con ustedes también cantando, y luego algún otro cántico, y luego Félix terminará esta actividad, este culto; y luego nos veremos durante la semana nuevamente, para continuar viendo el Programa de Dios para nuestro tiempo.

El domingo estaré con ustedes aquí, en la mañana y en la tarde también. Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos y les guarde a todos.

LA PIEDRA DE CORONA DEL TEMPLO.”

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