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<p>Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes, y también los que se encuentran en diferentes naciones a través del satélite Amazonas o de internet, conectados en esta transmisión; a todos los ministros también, que se encuentran en otras naciones. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes.</p>

<p>Ayer en la noche, amanecer hoy viernes, a las 12:00 y algunos minutos, partió nuestro compañero en el ministerio allá en Colombia, el reverendo Rigoberto Osorio; ministro esforzado, muy trabajador en la Obra de Dios, y que permaneció firme en el Evangelio de Cristo, permaneció firme en la Palabra de Dios correspondiente al tiempo presente, y ha dejado una obra muy grande allá en la República de Colombia.</p>

<p>Le expreso mis condolencias a su esposa Keyla y a todos sus hijos y demás familiares, por la partida del reverendo Rigoberto Osorio; y también a la congregación que pastoreaba allá en Bogotá, Colombia.</p>

<p>Siendo que él es un creyente en Cristo, por lo cual los santos no mueren sino que pasan a otra dimensión, en estos momentos él está mirando de esa otra dimensión: la sexta dimensión, la dimensión de los ángeles, está mirando hacia acá y &nbsp;viéndonos a todos los que estamos escuchando en esta ocasión estas palabras; está mirando también hacia Bogotá y hacia todos sus familiares, porque del Paraíso se mira hacia acá y se ve, y se escucha también.</p>

<p>Por cuanto era y es un creyente en Cristo, la promesa de Cristo es para él y para todos nosotros, la cual está contenida en el Evangelio según San Juan, capítulo 11, versos 21 en adelante, cuando Cristo fue a resucitar a Lázaro luego de cuatro días, fue al cuarto día de estar ya muerto su cuerpo físico, y vean lo que allí sucedió. Capítulo 11, versos 21 en adelante de San Juan:</p>

<p><em>“Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.</em></p>

<p><em>Más también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.</em></p>

<p><em>Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.</em></p>

<p><em>Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.</em></p>

<p><em>Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.</em></p>

<p><em>Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?</em></p>

<p><em>Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.”</em></p>

<p>En estas palabras de Jesús con Marta, Cristo dice que el que cree en Él, aunque esté muerto, vivirá; por lo tanto hay una resurrección para los muertos en Cristo, prometida para ser llevada a cabo en el Día Postrero, que es el séptimo milenio de Adán hacia acá. Y dice: <em>“Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.”</em></p>

<p>O sea, que la muerte física es temporera o temporal, o sea, la persona termina en el cuerpo físico sus días aquí en la Tierra, pero en el Día Postrero, que es el séptimo milenio de Adán hacia acá, resucitará (si es un creyente en Cristo), resucitará en un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, como dijo Cristo y como dijo San Pablo.</p>

<p>Y Cristo dice que en la resurrección no se casan ni se dan en casamiento, sino que serán como los ángeles de Dios; eso está en San Lucas, capítulo 14, verso 14. Y San Pablo hablando de este tema nos dice en Filipenses, capítulo 3, de la siguiente manera, verso 20 al 21:</p>

<p><em>“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;</em></p>

<p><em>el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”</em></p>

<p>Es una promesa divina para todos los creyentes en Cristo: Para los que han muerto físicamente habrá una resurrección en cuerpos eternos, en cuerpos glorificados, como Cristo ha dicho y como Marta también creía, pues ella creía que Lázaro iba a resucitar en el Día Postrero; pero Lázaro vino a ser tipo y figura de la resurrección de todos los creyentes en Cristo que vivirían en la Tierra y físicamente morirían, pero que Cristo los resucitará en el Día Postrero, el cual fue representado en ese día en que Cristo resucitó a Lázaro.</p>

<p>En San Juan, capítulo 6 nos dice Cristo, verso 39 al 40:</p>

<p><em>“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.”</em></p>

<p>Aquí nos dice para qué tiempo va a ser la resurrección de todos los creyentes en Cristo que han muerto físicamente. Sigue diciendo:</p>

<p><em>“Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”</em></p>

<p>Todo creyente en Cristo recibe la vida eterna a través de Jesucristo, y si muere físicamente, resucitará en el Día Postrero, que es el séptimo milenio de Adán hacia acá; de lo cual nos habló también el apóstol San Pablo en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, verso 13 al 18, diciendo:</p>

<p><em>“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.</em></p>

<p><em>Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.</em></p>

<p><em>Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.</em></p>

<p><em>Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.</em></p>

<p><em>Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.</em></p>

<p><em>Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”</em></p>

<p>Estas palabras del apóstol San Pablo, que nos habla de los creyentes en Cristo y de los que mueren siendo creyentes en Cristo, y que nos dice que van a resucitar en el Día Postrero en cuerpos eternos y glorificados, es un aliento muy grande para el alma de los familiares que quedan en la Tierra, de esas personas creyentes en Cristo que físicamente mueren, pero que su alma y su espíritu no está muerto, sino que ha pasado al Paraíso, en donde se vive una vida mejor que esta que vivimos aquí en la Tierra.</p>

<p>El apóstol San Pablo también nos dice en Primera de Corintios, capítulo 15, de la siguiente manera, y vamos a leer ese pasaje también, para que tengamos un cuadro claro de lo que es la resurrección para todos los creyentes en Cristo. Dice San Pablo en el capítulo 15 de Primera de Corintios, versos 42 en adelante:</p>

<p><em>“Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción.</em></p>

<p><em>Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder.</em></p>

<p><em>Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.</em></p>

<p><em>Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante </em>(el postrer Adán es el Señor Jesucristo)<em>.</em></p>

<p><em>Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.</em></p>

<p><em>El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.</em></p>

<p><em>Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.</em></p>

<p><em>Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.</em></p>

<p><em>Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.</em></p>

<p><em>He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,</em></p>

<p><em>en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.</em></p>

<p><em>Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.</em></p>

<p><em>Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.”</em></p>

<p>Por lo tanto, todo creyente en Cristo cuando parte, va consciente que va a regresar a la Tierra luego de una temporada en el Paraíso, va consciente que va a un lugar de reposo, de descanso, otra dimensión: el Paraíso, donde están los ángeles y donde están todos los creyentes en Cristo de otras edades, de otros tiempos, esperando allí, en un lugar de luz, de felicidad, de paz, esperando que llegue el momento de la resurrección de los creyentes en Cristo en cuerpos glorificados.</p>

<p>Allá está nuestro hermano, amigo y compañero en el ministerio, el reverendo Rigoberto Osorio, el cual regresará en la resurrección en un cuerpo nuevo y glorificado, para estar nuevamente con nosotros y también ir con nosotros a la Cena de las Bodas del Cordero.</p>

<p>Por lo tanto, todos sus familiares tengan este consuelo de las palabras de Jesucristo, de San Pablo y de los demás apóstoles, sabiendo que nuestro compañero en el ministerio y nuestro hermano, el reverendo Rigoberto Osorio, está en el Paraíso descansando de los trabajos terrenales, porque allí no se llevan a cabo estos trabajos terrenales que nosotros acá en la Tierra llevamos a cabo. Él regresará en el Día Postrero en el tiempo en que se lleve a cabo la resurrección.</p>

<p>Por lo tanto, a su esposa, sus hijos e hijas, sus hermanos, hermanas, tíos y demás familiares, estas son las palabras de consuelo para nuestras almas, en este momento en que nuestra alma y nuestro espíritu se aflige por la partida de un ser querido como nuestro amigo, hermano y compañero en el ministerio, el reverendo Rigoberto Osorio.</p>

<p>Hay palabras de consuelo para sus familiares y para todos los hermanos en Cristo en este momento; ya las hemos escuchado, y por consiguiente nuestra alma es fortalecida con esa Palabra de Dios que consuela nuestras almas y nuestro espíritu.</p>

<p>Y que la paz de Cristo sea en vosotros, y fortalezca vuestro espíritu y vuestra alma, a todos sus familiares y a todos los hermanos de la congregación que él pastoreaba, y a todos sus compañeros en el ministerio, y a todos los hermanos que lo conocían.</p>

<p>Que Dios les bendiga y les guarde, y que Dios fortalezca grandemente vuestros corazones de todos ustedes, familiares bien íntimos a él: esposa e hijos y demás familiares.</p>

<p>Al reverendo Miguel Bermúdez Marín, que Dios bendiga a Miguel, y fortalezca también tu corazón, pues yo sé que tú amabas mucho a Rigoberto al igual que yo, y estamos conscientes que ha partido una persona que trabajaba mucho en la Obra del Señor.</p>

<p>En estos días hemos tenido muchas actividades; y en diferentes países, siendo que hay problemas en el Medio Oriente, se han llevado a cabo manifestaciones por la paz del Medio Oriente, hoy viernes, a eso del mediodía allá en el Brasil, en la República Mexicana, en Chile y muchos otros países; y ha sido un éxito muy grande. Y ya el domingo estaremos dando a conocer el día y la hora y el lugar de la que corresponde a Puerto Rico.</p>

<p>Deseamos la paz del Medio Oriente, deseamos la paz para toda esa familia de Abraham, que son descendientes del patriarca Abraham, el Padre de la Fe.</p>

<p>Por lo tanto, deseamos paz en medio de la familia de Abraham.</p>

<p>Que Dios les bendiga y les guarde a todos; y continúen pasando todos una noche de paz y felicidad; y oren mucho por Israel, por el pueblo palestino y por todo el Medio Oriente, para que haya paz y felicidad.</p>

<p>Muchas gracias.</p>

<p><strong>“PALABRAS DE CONDOLENCIAS A LA FAMILIA OSORIO.”</strong></p>

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