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[El reverendo William Soto Santiago canta junto a la congregación el himno: “Dime la historia de Cristo.”]

Y como queremos escuchar mucho de Cristo, hoy es dedicado este lugar para escuchar mucho de Cristo; por lo cual contamos hasta tres para partir esta cinta. Ya están abiertas las puertas y la cinta cortada de este lugar sagrado para escuchar mucho de Cristo. Entremos para escuchar mucho de Cristo desde estos momentos.

Y este lugar ha sido dedicado en esta ocasión, es dedicado en esta ocasión para escuchar aquí mucho de Cristo, y orar al Dios Padre en el Nombre del Señor Jesucristo, y cantar y adorar a Dios en el Nombre del Señor Jesucristo.

Al reverendo Guillermo Ramírez y su esposa Patricia, y sus hijos Jonathan y Guillermo y Abigail, que Dios les bendiga y les use grandemente en el ministerio en este lugar, en la Casa de Dios, un lugar para reunión de los hijos e hijas de Dios para escuchar mucho de Cristo.

 Para tener un cuadro claro de lo que es la dedicación de un lugar para Cristo, escuchamos al reverendo Benjamín Pérez leyéndonos lo que dijo el reverendo William Branham cuando dedicó el nuevo tabernáculo allá en Jeffersonville, Indiana, lo dedicó para Dios.

¿Ya hicieron la dedicación aquí? Así también encontramos a Moisés que dedicó el tabernáculo a Dios y fue hecho conforme al modelo que Dios le mostró en el Cielo. Y dice la Escritura que Dios habitó en ese lugar, entró a ese lugar en la Columna de Nube, y habitó en él, se posó sobre el propiciatorio donde estaban los querubines de oro, porque Dios moraría en ese lugar, en la parte del lugar santísimo.

Y también, vean ustedes, todo lo que sucedió, vamos a leerlo, dice el capítulo 25, versos 21 y 22 del Éxodo, con relación al tabernáculo que Dios le mandó a construir a Moisés, dice:

“Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.

Y de allí me declararé a ti...”

¿De dónde? De sobre el propiciatorio, dentro del lugar santísimo.

“Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.”

Aquí tenemos un cuadro claro de lo que sería ese lugar para el pueblo y para Dios. Luego cuando Moisés dedicó el tabernáculo a Dios, la presencia de Dios entró a ese lugar, y los sacerdotes no podían ministrar a causa de la presencia de Dios en ese lugar. Por lo cual dice en el capítulo 40 del Éxodo, verso 31 en adelante:

“Y Moisés y Aarón y sus hijos lavaban en ella sus manos y sus pies (o sea, eso era en el lugar donde estaba el agua, en la parte de afuera, en la fuente).

Cuando entraban en el tabernáculo de reunión, y cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Jehová había mandado a Moisés.

Finalmente erigió el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así acabó Moisés la obra.

Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo.

Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.”

Ahí podemos ver lo que sucedió (ahí lo que sucedía), y el verso 38, dice:

“Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él (sobre el tabernáculo), a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.”

Ahí era el lugar de morada de Dios.

Y ahora, encontramos que luego, más adelante, en el tiempo del rey David y del rey Salomón, le tocó al rey Salomón edificar la casa para Dios. Ahora en aquel tabernáculo que Moisés construyó, todo el pueblo contribuyó para la construcción de ese lugar para Dios con sus ofrendas, a tal grado que Dios le dijo: “Ya dile al pueblo que no ofrenden más.”

Luego cuando construyó Salomón el templo, el pueblo también contribuyó, y el más que contribuyó de todos fue el rey David, el cual almacenó oro, plata, bronce, hierro y madera y piedras también para la construcción del templo que él tenía en su corazón construir. Pero Dios le dijo: “No lo construirás tú, sino tu hijo,”y él obedeció. No dijo como hubiera dicho Saúl: “Si no lo construyo yo, no lo va a construir nadie, porque yo estoy poniendo el dinero.” El rey David era conforme al corazón de Dios y aceptó el Programa Divino. Y lo construyó su hijo Salomón.

Y cuando ya estaba listo, oró a Dios, lo dedicó a Dios, y vean lo que allí sucedió, dice (vamos a ver), verso 40 en adelante del capítulo 6, dice orando el rey Salomón... 39 en adelante dice [Segunda de Crónicas]:

“...tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti.

Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar.

Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder; oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad.

Jehová Dios, no rechaces a tu ungido (o sea, al rey); acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo.”

O sea, “acuérdate de Tus misericordias para con mi padre,” o sea, para que también tenga así misericordia de Salomón el hijo de David. Y luego, el capítulo 7 que le sigue a continuación, verso 1 al 3 dice:

“Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa.

Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.

Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre.”

Y ahora, queda una Casa que va a ser dedicada a Dios, un Templo, la cual fue representada en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón, que son tipo y figura tanto del Templo celestial como de la Iglesia del Señor Jesucristo, que es el Templo espiritual de Jesucristo: la Casa de Dios. La cual cuando se complete su construcción, cuando se complete con el último escogido que formará parte de esa Casa, de esa Iglesia, y que corresponde a la Edad de la Piedra Angular, los últimos escogidos, luego lo que dice aquí el rey Salomón:

“Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder...”

Cuando se complete la Iglesia, Cristo se levantará del Trono del Padre para habitar en Su Casa en toda Su plenitud. Y la gloria de Dios estará en la Casa de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, y esto es para el tiempo final en el cual nosotros estamos viviendo. Y eso es lo que traerá la transformación de los vivos en Cristo y la resurrección de los muertos en Cristo, y entonces esa Casa compuesta por los creyentes en Cristo estará glorificada.

La Escritura dice: “Y glorificaré...” Vamos a verlo, Isaías, capítulo 60 ó 63 (por ahí), ahí lo vamos a conseguir ahora... capítulo 60, verso 7 al final, dice:

“...y glorificaré la casa de mi gloria.”

Y Cristo va a glorificar Su Casa, la Casa de Su gloria, que es Su Iglesia, Su Cuerpo Místico de creyentes. Siempre que se construye un templo, un tabernáculo para morada de Dios, para morada de Cristo, y Su pueblo venir para adorar a Dios y escuchar Su Palabra, es tipo y figura de la Iglesia del Señor Jesucristo y del Templo que está en el Cielo.

La Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes está por completarse su construcción, cuando entre hasta el último escogido a formar, en esa parte final de la Iglesia, en esa parte final del Templo, que es el Lugar Santísimo, formar o ser colocado en el lugar que le corresponde; y entonces se habrá completado esa construcción y la gloria de Dios vendrá, será la presencia de Cristo glorificando Su Casa, o sea, glorificando los miembros de Su Iglesia, pues estamos esperando la transformación nuestra para tener un cuerpo glorificado.

Vamos a ser glorificados como Cristo fue glorificado, y la gloria de Dios estará en Su Iglesia para producir esa transformación y producir la resurrección de los muertos en Cristo.

Y va también a surgir un Templo, un auditorio, una Carpa-Catedral gigante, en donde la gloria de Dios va a estar también allí; la Columna de Fuego entrará y la gloria de Cristo estará manifestada allí también. Por lo cual estaremos trabajando en ese proyecto divino, en el cual todos seremos bienaventurados en hacer la parte que Dios nos permite llevar a cabo.

Va a estar la gloria de Dios allí manifestada, y va a glorificar la Casa de Su gloria.

Ese es el tiempo en que la Iglesia va a ser glorificada al ser glorificados los miembros de Su Iglesia, como Cristo fue glorificado, Él siendo el Templo humano de Dios. Y ahora el Templo humano de Cristo es Su Iglesia compuesta por los creyentes en Él.

Y ahora tenemos grandes promesas de parte de Dios, por lo cual el pueblo tiene que ser llamado y juntado en diferentes lugares hasta que se complete la Iglesia del Señor Jesucristo; y algún día cuando todos estemos glorificados, transformados con cuerpos eternos, podremos hacer realidad un deseo que todos siempre hemos tenido: poder reunirnos todos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo en un lugar. Algún día eso va a ser posible cuando tengamos el cuerpo glorificado. Entonces no tendremos que sacar visas, no tendremos que tener pasaportes, ni tendremos que usar aviones para viajar, porque tendremos el cuerpo interdimensional con el cual nos transportaremos a cualquier lugar terrestre o del Universo.

A la misma velocidad, o sea, que el mismo tiempo que nos pueda tomar ir de aquí a aquella pared, nos tomará ir de aquí al planeta más lejano; porque caminaremos a la velocidad del pensamiento y a la velocidad del pensamiento, vean, yo pienso estar allí y ya estoy. Y pienso estar en el planeta más lejano y ya estoy, es la misma distancia, o sea, es como si fuera la misma distancia.

Así será algún día para mí, ¿y para quién más? Para cada uno de ustedes también.

Ahora, estamos en la etapa en que están siendo juntados, llamados y juntados todos los que formarían la Edad del Lugar Santísimo, la Edad de la Piedra Angular; y cuando se complete esa labor, entonces será dedicado ese Templo, la Iglesia, ese Templo espiritual a Cristo. Y Él vendrá a Su Templo. Y vendrá a Su Templo el Señor y glorificará la Casa de Su morada, Su Iglesia, en la cual Él ha estado todo el tiempo en Espíritu Santo, pues Él dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” [San Mateo 28:20].

Y para este tiempo final, será que Él glorificará la Casa de Su gloria, será que Él, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis 10, estará en medio de Su Iglesia hablándonos como León y siete Truenos emitiendo sus voces, para darnos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; o sea, para ser glorificados físicamente.

Por lo tanto, este lugar es muy importante para Dios, porque es un lugar para los escogidos escuchar la Voz de Cristo, la Palabra de Dios, el Evangelio del Reino junto al Evangelio de la Gracia, para obtener la fe para ser transformados y raptados, que gira alrededor de la Venida del Señor para el tiempo final como León de la Tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores y Juez de toda la Tierra.

Por lo tanto, la presencia del Señor estará siempre en este lugar, y la Palabra del Señor, el alimento espiritual para el alma, estará siempre aquí para todos los que se reunirán en este lugar para alabar a Dios, cantar a Su Nombre, glorificar Su Nombre y escuchar Su Palabra.

Y ahora, pido al ministro, su esposa y a sus niños se acerquen acá, juntamente también con el reverendo Patricio Lara y el reverendo Benjamín Pérez, José Benjamín Pérez, para que así hagamos una oración, pueden pasar acá (acá cabemos). Con nuestros ojos cerrados y nuestros rostros inclinados, oramos:

Padre nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tu Nombre. Venga Tu Reino, y hágase Tu voluntad como en el Cielo también en la Tierra. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy, y perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque Tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Señor, Padre eterno, Dios eterno, en estos momentos dedicamos este lugar a Ti, a Tu Reino, y al servicio Tuyo para la reunión de Tus hijos, para la adoración a Ti y para escuchar Tu Palabra en todas las ocasiones que se realicen actividades, cultos, en este lugar.

Así como dijo el rey Salomón, Te pido, Te ruego que Te levantes y vengas y tomes, recibas este lugar. Te pedimos recibas este lugar, Señor, y lo uses para Tu gloria y Tu honra y bendición de Tu pueblo. Y que las alabanzas dedicadas a Ti sean agradables y aceptadas por Ti como sacrificio de olor suave. Y toda la adoración llevada a cabo aquí para Ti sea recibida por Ti, y Tú les bendigas y les tengas siempre aquí el alimento espiritual correspondiente a nuestro tiempo.

Te pido por el pastor reverendo Guillermo Ramírez y su esposa Patricia y sus hijos Jonathan, Guillermo y Abigail, que los uses grandemente en el ministerio, y que sean instrumentos Tuyos para bendición de Tu pueblo que se reúne en este lugar, y para la Gloria y la honra Tuya.

Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesucristo Te ruego que sigas añadiendo en este lugar hijos e hijas Tuyas, escogidos Tuyos para perseverar aquí sirviéndote de todo corazón.

Y Señor, Te pido uses al pastor, su esposa y sus hijos junto a esta congregación, en Tu Obra correspondiente a este tiempo final, en todas las cosas de Tu Obra: en la evangelización, y en la alimentación de Tus hijos en este lugar, y en todo el Programa Tuyo correspondiente a este tiempo final.

Dedicamos a Ti, dedico a Ti junto al ministro y su esposa y sus hijos, y el reverendo Patricio Lara y también el reverendo José Benjamín Pérez, dedico a Ti este lugar juntamente con ellos y esta congregación. En el Nombre del Señor Jesucristo, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén.

Y ahora, cantamos nuevamente el cántico que tuvimos hace unos minutos: “Dime qué es lo que queremos que nos digan,” pues, la historia de Cristo; y la historia de Cristo no es desde dos mil años hacia acá, la historia de Cristo es desde antes de la Creación. La historia de Cristo en Su cuerpo angelical, y la historia de Cristo en Su cuerpo de carne, y la historia de Cristo en Su cuerpo glorificado; o sea, que eso cubre desde antes de la Creación hasta la eternidad, hasta nuestros días y hasta el Reino milenial y hasta toda la eternidad; o sea, de antemano sabemos lo que será la historia de Cristo, de las cosas que todavía Él no ha cumplido, pero Él las cumplirá porque estará cumpliendo el Programa Divino, el cual está en Sus manos para cumplir.

Por lo tanto: “Dime la historia de Cristo de lo que Él hizo en el pasado, de lo que está haciendo en el presente, y de lo que será la historia de Cristo, de las cosas que hará en el futuro.” O sea, dime las profecías que Cristo va a cumplir. Esa es la historia del futuro, la historia de Cristo del futuro. “Dime la historia de Cristo.”

Vamos a pedirle por aquí se acerquen un poquito, aquí necesitamos a Patricio también, y acá ellos sí saben cantar, todos cantemos.

[El reverendo William Soto Santiago canta junto a la congregación].

Y aquí se reunirán para escuchar mucho de Cristo, y adorar a Cristo con toda el alma.

Que Dios les bendiga y les guarde, y dejo con ustedes aquí al ministro, al pastor reverendo Guillermo Ramírez.

“PALABRAS DE DEDICACIÓN.”

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