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Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes y los que están a través del satélite Amazonas y de internet en diferentes naciones.

Un especial saludo al honorable Cónsul de Israel en Santa Cruz, Ingeniero Francisco Heuk, y también al honorable Alcalde Municipal de Montero, señor Mario Batista, y también al concejal Iver Rosado Garzón de Montería...

“AMISRAEL está organizando una manifestación en todos los países para el próximo domingo 18 de julio por la tarde, a las 3:00 de la tarde, en defensa de los derechos humanos y por la liberación inmediata del soldado Gilat Shalit que se encuentra secuestrado desde hace cuatro años por Hamas; todos los que entiendan la importancia del tema y logran comprender el sufrimiento de los padres en un caso semejante, están cordialmente invitados a sumarse a esta marcha, a esta manifestación pacífica.”

Hablen con el representante de AMISRAEL en su país para conocer mejor los detalles, lleven sus camisas de los Agentes de la Paz o camisas blancas para que puedan manifestar su petición pacífica en favor de la vida.

AMISRAEL no está en contra de ningún país, sino que está en favor de la vida y de los demás derechos de cada ser humano. Todos están cordialmente invitados para las 3:00 de la tarde del próximo domingo para esa manifestación pacífica.

También el día 3 de Agosto que cae martes, estaremos en Chile en el proyecto: “Los Pueblos del Mundo Escriben la Biblia,” que será allí ya concluido, completado y entregado, y también en Bogotá del 4 al 6, estaremos allá también para el día correspondiente, hacer entrega ya del proyecto: “Los Pueblos del Mundo Escriben la Biblia,” el cual ya estará completado para esa fecha; ya el delegado de AMISRAEL en Colombia les hará saber exactamente la hora y el día exacto.

Un saludo a los ministros y congregaciones que están reunidos allá en Minatitlán, República mexicana, que Dios los bendiga a todos allá reunidos, allá en el respaldo al proyecto de La Gran Carpa-Catedral. Aprecio y agradezco mucho el respaldo que le están dando a ese proyecto de La Gran Carpa-Catedral, en Puerto Rico, pues será de beneficio no solamente para Puerto Rico, sino para todas las naciones; por consiguiente para la familia humana. Desde Puerto Rico se estarán transmitiendo por el satélite Amazonas, por internet y demás medios de comunicación las actividades que allá se estarán llevando a cabo; tengo una invitación que me ha sido hecha para la dedicación o inauguración de esa gran Carpa-Catedral, para cuando esté ya lista; y por consiguiente tenemos que avanzar porque el tiempo avanza, y se requiere este proyecto que el doctor Miguel Bermúdez Marín, junto a los ministros de diferentes naciones tienen llamado Telebendición: “El Gran Empujón,” un gran empujón de respaldo para completar el proyecto de La Gran Carpa-Catedral.

En estos días allá en el Ecuador estuvimos transmitiendo, y allí ya se habló acerca de la Telebendición o telebendición: “El Gran Empujón,” un gran empujón, un empujón grande para que se complete el proyecto de La Gran Carpa-Catedral en Puerto Rico.

Para esta ocasión mirando desde la perspectiva cristiana y judía, vamos a leer algunos pasajes bíblicos y ver su significado en el Pacto en la familia humana. Unos de esos pasajes es San Juan, capítulo 3, versos 14 al 21 que nos dice de la siguiente manera:

“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,

para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“LA MUESTRA MÁS GRANDE DEL AMOR DE DIOS: EL SACRIFICIO DEL SEÑOR JESUCRISTO EN LA CRUZ DEL CALVARIO.”

A través de la Escritura sagrada encontramos que el pacto que Dios estableció con Su pueblo Israel, la única nación a la cual Dios le llama: “Mi hijo, mi primogénito,” por lo tanto, tiene una doble bendición, porque en la Bendición de la Primogenitura encontramos que el primogénito en la familia heredaba una doble porción.

Por eso es que cuando la Bendición de la Primogenitura que tenía Jacob, el cual compró la primogenitura a su hermano Esaú, y luego logró que su padre Isaac echara la bendición sobre él antes de morir, e Isaac dijo cuando vino Esaú buscando la Bendición de la Primogenitura el cual la había vendido, no sé porqué fue a buscarla, e Isaac le dice: “Ya tu hermano vino y yo lo bendije, y será bendito,” y ahí también estaba la bendición que “el que maldiga a Jacob, a Israel, será maldito, y el que lo bendiga será bendito,” esa bendición que tenía Abraham y que pasó a Isaac, pasó también a Jacob y pasó a los patriarcas y de ahí pasó a los descendientes de ellos que es el pueblo hebreo.

El que bendiga a Israel, será bendito, el que lo bendiga, ya sea hablando bendiciones o trabajando en pro de Israel, tiene bendición prometida de parte de Dios, pero el que lo maldiga o haga cosas en contra del pueblo hebreo, será maldito. Tan simple como eso.

Israel ha sido una bendición muy grande para todas las naciones en todos los campos; la tecnología de punta que tienen las naciones, está encabezada por Israel. Por lo tanto, Israel es una bendición, pues la Escritura dice que en Abraham serían benditas todas las naciones, y en “su simiente.” Está la simiente física, los descendientes de Abraham, y ahí está el Mesías Príncipe como el instrumento principal para Dios bendecir no solamente al pueblo hebreo sino a todas las naciones, aun la bendición de la paz para Israel, para el Medio Oriente completo y para todas las naciones, ¿de dónde vendrá? Del pueblo hebreo, porque la salvación viene de los judíos.

La paz verdadera, permanente para Israel y para todas las naciones, vendrá del Mesías Príncipe, el cual restaurará el Reino de Dios en la Tierra que es el Reino de David, tan sencillo como eso. Cuando el rey David colocó a su hijo en el Trono, en su Trono, señaló que ese era el Trono del Reino de Dios sobre Israel.

El Reino terrenal de Dios es el Reino de David, y el Trono terrenal de Dios es el Trono de David, son la representación del Reino celestial y del Trono celestial, por eso es tan importante el Reino y Trono de David, y por eso es tan importante Jerusalén, es la única ciudad del mundo que es llamada la Ciudad del Rey y la Ciudad de Paz, llamada bíblicamente la Capital de Israel, Jerusalén, esa es la Ciudad de paz.

Aunque no ha tenido paz desde que Israel fue declarada una nación libre y soberana, pero es la Ciudad del Rey, la Ciudad de paz, y cuando el Mesías Príncipe se siente sobre el Trono de David que estará allí en Jerusalén, desde allí traerá la paz no solamente para el pueblo hebreo sino para todo el Medio Oriente y para todas las naciones.

Y de en año en año subirán a Jerusalén adorar a Dios y a llevar allá los diezmos, ofrendas, los tributos, porque pagarán tributos a Israel todas las naciones, ¿por qué? Porque el Reino del Mesías será mundial, y todas las naciones que se unirán al Reino del Mesías, gobernarán bajo la corona del Mesías y por consiguiente pagarán sus impuestos al Mesías.

Y la bolsa de valores de ese Reino que será mundial, será en Jerusalén, y ahí estarán también todos los ministerios: ministerios de salud, ministerio de educación, ministerio de religión y todos los ministerios; y de Jerusalén, del pueblo hebreo saldrá la ley divina del Reino del Mesías para todas las naciones, y saldrá la enseñanza religiosa para todas las naciones.

Por eso dice la Escritura en Habacuc, capítulo 2, verso 14 y también en Isaías, capítulo 11, verso 9, que “la Tierra será llena del conocimiento de la gloria del Señor, como las aguas cubren el mar.” También en Zacarías, capítulo 14, verso 9 dice que “en aquel día el Señor será uno, y uno Su Nombre, y el Señor será Rey sobre toda la Tierra,” eso está hablando del Reino del Mesías, y está hablando ahí del conocimiento que será impartido a todos los seres humanos, a tal grado que todos van a conocer a Dios y van a conocer que Dios, que el Señor es uno, y uno Su Nombre, y esa enseñanza saldrá de Jerusalén. El Cristianismo salió de Jerusalén también, el mismo Sacrificio Expiatorio efectuado por Cristo en la Cruz del Calvario, fue en Jerusalén también. Vean, el Cristianismo nació en Jerusalén.

Ahora, ¿qué es el Cristianismo, el cual se ha extendido por todas las naciones? Es el pueblo que está bajo un nuevo Pacto que estaba prometido en la Escritura en Jeremías, capítulo 31, versos 31 al 36. Por lo tanto es el fruto de ese nuevo Pacto que ha establecido Dios por medio de Cristo, del cual Cristo dijo en la última cena con Sus discípulos, tomando el pan dando gracias al Padre y partiendo y dando a Sus discípulos, dijo: “Comed, esto es mi cuerpo.” O sea, tipificó Su cuerpo en el pan.

Y luego tomó la copa de vino y dando gracias al Padre luego dio a Sus discípulos diciendo: “Tomad de ella todos, porque esta es mi Sangre del nuevo Pacto que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” Está hablando del nuevo Pacto que Dios haría con la casa de Israel y con la casa de Judá, o sea, con el reino del Norte compuesto por las diez tribus que se les llama... se le llama a ese reino y a esas diez tribus: las tribus perdidas de la casa de Israel.

Pero no están perdidas delante de Dios, porque a Dios no se le pierde nada, fueron desarraigadas de Israel, de su territorio de herencia, a causa del pecado de Jeroboam, el cual había recibido las diez tribus, y había recibido ese reino del Norte, lo cual fue también... la división del Reino de David fue a causa del pecado del rey Salomón, el cual permitió la idolatría en Israel, y él mismo, dice la Escritura, que adoró, sirvió a Astarot y también a otros dioses paganos, y por esa causa le fue dicho a Salomón que el reino sería roto, pero por amor a David, sería roto en los días del hijo de Salomón: Roboam.

Y fue roto en el tiempo del hijo del Salomón: Roboam, diez tribus le fueron dadas a Jeroboam, y quedaron dos tribus para Roboam. Pero la promesa es que van a ser restauradas esas tribus y va a ser restaurado el Reino de David.

Ahora, Jeroboam para que no fueran, no subieran a Jerusalén adorar a Dios y volvieran al rey Roboam y se juntaran otra vez las diez tribus con las otras dos tribus y se restaurara el Reino de David, Roboam cometió el mismo error que cometió Salomón y que cometió también Aarón y otras personas, cuando Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo las tablas de la Ley. Pues a petición de ciertos líderes del pueblo hebreo, Aarón le hizo un becerro de oro, un ídolo de los que el pueblo hebreo había visto en Egipto.

Recuerden que el becerro de oro es un ídolo, y eso viene desde Babilonia y viene cambiando de nombre la religión babilónica; es el mismo becerro o toro con cuernos de la religión babilónica del tiempo de Nimrod y los descendientes de ese reino.

En el mismo monte Sinaí en la parte de abajo, vean, Dios en la cima del monte le está dando la Ley a Moisés en tablas de piedra, y el pueblo abajo con Aarón están cambiando la religión, la fe en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, por la fe en la religión del becerro de oro.

Dios estuvo airado contra Aarón, y no solamente Dios, también Moisés; eso fue lo mismo que pasó con Jeroboam: cambió la religión del pueblo, del Dios verdadero a la religión del becerro de oro que viene de allá de Babilonia pasando por diferentes naciones en las diferentes etapas del reino de los gentiles que está representado ese reino en la estatua que vio el rey Nabucodonosor y la interpretó el profeta Daniel, el cual recibía del Ángel o Arcángel Gabriel revelaciones políticas de cómo sería la trayectoria del reino de los gentiles.

Recuerden que Daniel fue también un gobernador, fue gobernador de la Provincia de Babilonia, era un político, pero con el Espíritu de Dios. Y cuando hay un político con el Espíritu de Dios, Dios puede guiarlo para ser un buen trabajo en el campo político en favor de su país.

Y ahora, encontramos que conforme a esas visiones que tenía el gobernador Daniel (Beltsasar) allá en Babilonia, encontramos que en la trayectoria del reino de los gentiles aparecería en cierto tiempo el Mesías en medio del pueblo hebreo.

Las persecuciones en contra de la descendencia de Abraham, han sido a causa de que el reino de las tinieblas dirigido por el maligno desde otra dimensión, ese reino de otra dimensión... recuerden que esta dimensión terrenal está sujeta a otra dimensión invisible, porque lo que se ve, es hecho de lo que no se ve.

Así como hay seres aquí en esta dimensión, hay seres en otras dimensiones, no estamos solos existiendo. Así como hay guerras en esta dimensión, hay guerras en otras dimensiones, guerras entre el bien y el mal, entre el Reino de Dios y el reino del maligno llamado Lucero, Lucifer o el diablo.

Encontramos por ejemplo en el libro del profeta Daniel en diferentes lugares, que el pueblo hebreo tiene un Ángel guardián: el Arcángel Miguel, que está por los hijos de Israel. Y cualquier nación quisiera negociar para que el Arcángel o Ángel que tiene el pueblo hebreo, le sea pasado a cualquier nación.

El éxito del pueblo hebreo depende, ha dependido y depende de otra dimensión y de ese Arcángel con el ejército que él tiene, por eso es que Israel ha tenido éxito en las guerras, ha tenido éxito en el campo académico y en todos los campos, en el campo político también; y un país, una nación que lleva sesenta y algo de años como nación libre y soberana, ha venido a ser una nación de primer mundo, cosa que otras naciones mayores, más grandes y con siglos de existencia no lo han logrado.

Por lo tanto, Israel es un milagro, está respaldado por Dios y tiene como Ángel guardián al Arcángel Miguel con todo su ejército, el mismo Arcángel que ayudó al Ángel Gabriel cuando lo necesitó, porque el Ángel Gabriel podemos ver que tiene que ver con los cambios del reino de los gentiles, de esos imperios que están representados en la imagen que le mostró el Ángel Gabriel al profeta Daniel.

Ese Ángel Gabriel se encarga de obrar para que surjan esos cambios, y si necesita ayuda, el Arcángel Miguel con su ejército, lo ayuda; y encontramos del capítulo 8 en adelante, que Gabriel dice que nadie lo ayudó en esa batalla que tuvo contra el príncipe de Persia, sino el Arcángel Miguel, el cual está por los hijos de Israel.

Ese mismo Ángel Gabriel y con la ayuda del Arcángel Miguel, va a llevar a cabo la labor para el cambio del reino de los gentiles en los pies de hierro y de barro cocido al Reino del Mesías. Tan sencillo como eso. No será una obra humana, será una obra divina, eso está en Isaías, capítulo 9, versos 6 al 7 donde dice... vamos a leerlo para que ustedes vean que hay un Dios Creador que tiene Arcángeles con ejércitos poderosos para llevar a cabo la voluntad de Dios. Dice capítulo 9, verso 6 al 7 de Isaías:

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”

¿Ven? No será una obra humana, será una obra divina, pero estará usando también seres humanos, Dios, para efectuar ese proyecto divino en pro de la familia humana, en donde Israel vendrá a ser cabeza de todas las naciones, porque Jerusalén será la Capital del mundo, y todo el territorio de Israel que para ese tiempo va a ser más grande, será el Distrito Federal, tan sencillo como eso.

Por eso será en Israel la bolsa de valores del mundo entero y será el lugar de adoración a donde se van a dirigir todas las naciones mirando hacia Jerusalén. Toda adoración que se haga en cualquier país, va a ser mirando hacia Jerusalén, e irán de año en año a la fiesta de las cabañas o fiesta de los tabernáculos, la representación de cada nación para adorar a Dios y llevar allá sus tributos.

Y la nación que no lo haga, dice Zacarías, capítulo 14 que no vendrá lluvia sobre ellos, y un país sin lluvia, es un país sin cosecha, es un país en donde queda arruinada la agricultura y entonces entra en una etapa de hambruna en la cual pueden desaparecer millones de ciudadanos de ese país.

Así que, Israel va a ser cabeza de todas las naciones, y Dios va a estar allí en Israel en Jerusalén que es la Ciudad del Rey. Cuando una persona sabe que otra persona está bendecida por Dios y la persona quiere la bendición de Dios, se acerca a esa otra persona para trabajar con esa persona y para aprender, para que Dios también lo bendiga a él.

Y eso es lo que van hacer muchas naciones, porque la Escritura dice que muchas naciones se van a unir a Israel, y aún más, dice también la Escritura que la nación que no le sirva a Israel, será destruida, y eso lo dice la Escritura, es una profecía y así va a ocurrir.

¿Recuerdan la parábola de Jesús de San Mateo, capítulo 25, versos 31 al 46, en donde el Hijo del Hombre se va a sentar en su Trono de gloria, el Trono de David, va a reunir delante de Él todas las naciones y va juzgarlas, unas las colocará como el pastor coloca a su derecha a las ovejas, y a su izquierda los cabritos? Así va hacer Dios con las naciones, el Mesías Príncipe las va a juzgar. Unas naciones van a entrar al Reino del Mesías, y otras naciones van a ser destruidas, tan sencillo como eso.

Recuerden también en Zacarías, capítulo 2 y el capítulo 14, que está profetizado que Dios va a reunir a todas las naciones de alrededor de Israel para juzgarlas, o sea, que viene algo, y eso va a dar lugar a una tercera guerra mundial que será atómica, para que se cumpla:

“He aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará (o sea, los quemará), ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.” (Malaquías, capítulo 4, verso 1). Y el capítulo 4, verso 2 dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación.”

Nacerá el sol de justicia, eso es la Venida del Mesías que es el sol de justicia, y sus alas son los dos Olivos de Apocalipsis, capítulo 11, verso 1 al 14 y Zacarías, capítulo 4, versos 1 al 14.

O sea, que Israel para el Día Postrero tiene promesas de grandes bendiciones, y toda la familia humana, pero esas bendiciones van a estar canalizadas vía Israel.

Va también, van aparecer también las diez tribus perdidas. Muchas personas piensan que es en una forma, otros piensan que será en otra forma, pero ¿qué dice Dios con relación a la forma que Dios usará para juntar a esas tribus que fueron desarraigadas de su tierra Israel? Ocurrirá de acuerdo a como está en la Escritura. Isaías, capítulo 27, verso 13 en adelante dice:

“Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén.”

¿Con qué es que Dios va a llamar a los descendientes de las tribus perdidas? Con la gran trompeta, ¿y qué es la gran trompeta? La predicación del Evangelio del Reino que girará alrededor de la Venida del Mesías para el Día Postrero.

Eso será lo que va a juntar las tribus perdidas y las va a unir a la tribu de Judá y la tribu de Benjamín, y va a ser restaurado el Reino de David como está en Ezequiel, capítulo 37, versos 15 al 29, en donde los dos palos que están en la mano de Judá: el palo de Judá con las dos tribus: la tribu de Judá y la tribu de Benjamín, o sea, el reino del Sur o casa de Judá, y el palo de José en la mano de Efraín, con las tribus perdidas, las diez tribus, van a ser juntados, así como fueron juntados en la mano del profeta Ezequiel, van a ser juntados en la mano de Dios, y esos dos palos de mando al estar juntos en la mano de Dios, estará así unificado el reino del Norte con el reino del Sur, y así formarán o restaurará Dios el Reino de David en donde habrá paz. Ese es el Reino que traerá la paz para Israel.

Hemos visto cómo es que todo eso ocurrirá. Ahora, con relación al Cristianismo que nació en la tierra de Israel en Jerusalén, y la promesa era que de Sión iba a salir la Ley y de Jerusalén la Palabra del Señor, la Palabra, la Ley del Nuevo Pacto; porque la Ley del Pacto que Dios hizo con Israel en el tiempo de Moisés, ¿de dónde salió? No salió de Sión, no salió de Jerusalén, salió del monte Sinaí. Ahora vean tan sencillo que es todo.

Ahora, el Cristianismo está dentro del Nuevo Pacto que Dios estableció como Él lo había prometido; y en el Cristianismo encontramos un por ciento muy alto de las tribus perdidas de la casa de Israel o del reino del Norte; unos convertidos por obligación, porque fueron obligados a convertirse al Cristianismo y otros voluntariamente. Esas personas han entrado al Nuevo Pacto desde miles de años atrás y hay que dejarlos dentro de ese Nuevo Pacto; el Cristianismo y el judaísmo son hermanos, el Cristianismo y el judaísmo vienen de dos hebreos: Moisés y Jesús, tan sencillo como eso, dos descendientes de Israel. Jesús un buen judío guardador de la Ley, maestro de la Toráh, el cual dijo que Jerusalén era la Ciudad del rey, y que nadie jurara por Jerusalén.

Y ahora, vean Jesús también dijo a la mujer samaritana que la salvación viene de los judíos, no porque quería discutir con la mujer samaritana sino porque era la verdad, y la salvación para todas las naciones viene ¿de dónde? De los judíos. Y la salvación espiritual para el alma del ser humano, ¿de dónde viene? De los judíos, a través de un Hijo de Abraham: Jesús o Yeshua como correctamente es Su Nombre.

Y ahora, el profeta Daniel al igual que el profeta Isaías, hablaron del Mesías, ¿quién es el Mesías prometido? En Malaquías también nos habla del Mesías, pero vamos a ver lo que nos dice aquí en Malaquías en el capítulo 3, verso 1, el cual dice:

“He aquí, yo envío mi mensajero el cual preparará el camino delante de mi; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quién vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Y ahora, esa es la promesa de la venida de un precursor, un precursor que estará preparando el camino al Mesías, precursando la Venida del Mesías, vendrá hablando. Ese será un hombre con el ministerio de Elías; vendrá en el espíritu y virtud de Elías, y luego vendrá a Su templo el Señor, el Ángel del Pacto. Dios el Padre, el creador de los Cielos y de la Tierra vendrá, y el Ángel del Pacto; el Ángel del Pacto que le apareció a Moisés, que envió a Moisés para la liberación del pueblo hebreo, y que obró esa liberación por medio del profeta Moisés, el Ángel del Pacto, del cual el mismo Dios dice que en Él está Su Nombre. Capítulo 23, versos 20 en adelante del Éxodo, dice:

“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.

Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

Porque mi Ángel irá delante de ti...”

Y ahora, ese Ángel del Pacto vendrá, y vendrá el Señor el cual está en el Ángel del Pacto, Dios, ese es el misterio de la Divinidad, ese Ángel del Pacto es el cuerpo angelical de Dios, es la imagen del Dios viviente, la imagen de Dios es ese Ángel; ese es el Cristo, el Mesías en otra dimensión para entenderlo mejor, el ungido con la presencia de Dios, porque Mesías lo que significa es ungido.

Y vendrá, ¿cómo vendrá? Vendrá vestido de un cuerpo humano, una semejanza física, y por consiguiente eso será Emanuel que traducido es “Dios con nosotros,” Dios, el Padre, el Creador de los Cielos y de la Tierra vendrá en y en Su cuerpo angelical llamado el Ángel del Pacto, y estará dentro de un cuerpo de carne que estará en la Tierra en medio del pueblo hebreo, y eso será la Venida del Mesías para el pueblo hebreo.

Ahora, la Venida del Mesías tiene dos partes; una como Cordero y otra como León, por eso en medio del Cristianismo se conoce la Venida del Mesías como la primera Venida de Cristo y la segunda Venida de Cristo, dos partes tiene la Venida del Mesías para el Cristianismo; para el Judaísmo solamente tiene una sola, porque la primera no sería comprendida para que pudiera morir el Mesías y efectuarse el Sacrificio de Expiación por los pecados del pueblo hebreo y por los pecados de todo ser humano, lo cual estaba representado en el sacrificio de expiación que se efectuaba el día diez del mes séptimo de cada año en medio del pueblo hebreo en Jerusalén.

Aunque antes de efectuarse en Jerusalén, se efectuaba en la trayectoria del pueblo hebreo por el desierto en la misma fecha en el templo o tabernáculo que cargaba el pueblo hebreo en su trayectoria a la tierra prometida.

Ahora, es un misterio divino la primera Venida y la segunda Venida de Cristo, es un misterio divino la Venida del Mesías. Dios estaría en el Mesías en toda Su plenitud, y eso es Padre, Hijo y Espíritu Santo, eso es Dios el Padre con Su cuerpo angelical dentro de un cuerpo de carne, tan sencillo como eso; un solo Dios, con un cuerpo angelical: el Ángel del Pacto, y un cuerpo físico de carne ungido con la presencia de Dios.

Y ahora, para ver más claro este misterio, nos vamos a Isaías, capítulo 53, verso 10, dice hablando, esto es un pasaje, un capítulo mesiánico:

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.”

Ahora, poner Su vida en Expiación por el pecado, solamente lo puede hacer el Mesías, así como era puesta la vida del macho cabrío de expiación por el pecado del pueblo, tenía que ser sacrificado, y luego el sacerdote, sumo sacerdote que era el que efectuaba ese sacrificio, llevaba la sangre de ese macho cabrío al Lugar Santísimo, esparcía con su dedo siete veces sobre el propiciatorio, y luego que terminaba sus labores, salía del Lugar Santísimo, tomaba el otro macho cabrío por Azazel, confesaba los pecados del pueblo sobre ese otro macho cabrío, y lo enviaba lejos por el desierto a través de un hombre.

Y así los pecados del pueblo eran llevados lejos porque Dios se olvidaría de los pecados del pueblo, porque la sangre de ese sacrificio había cubierto los pecados del pueblo y Dios al mirar las personas y a su pueblo Israel, no veía los pecados porque estaban cubiertos con la sangre de la expiación.

Pero todo eso tipo y figura de lo que el Mesías Príncipe tenía que efectuar en Su Venida, tenía que efectuar ese Sacrificio de Expiación, poner Su vida en Expiación por el pecado de Su cuerpo Israel y de todo ser humano.

Luego, encontramos en Daniel, capítulo 9, verso 20 en adelante dice (del capítulo 9 de Daniel):

“Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;

aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.

Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.”

Cualquier persona quisiera tener como profesor al Ángel Gabriel, el cual es enviado por Dios a Daniel. Recuerden que Gabriel es uno de los Ángeles de la presencia de Dios, uno de los Ángeles de la diestra de Dios, al igual que el Arcángel Miguel:

“Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.

Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas...”

Siete semanas y sesenta y dos semanas, son sesenta y nueve semanas, son semanas de años, setenta semanas de años son cuatrocientos noventa años; sesenta y nueve semanas de años son cuatrocientos ochenta y tres años:

“...se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.”

Y ahora, hasta el Mesías Príncipe, hasta llegar el Mesías Príncipe, hasta comenzar Su ministerio del Mesías Príncipe transcurrirían sesenta y nueve semanas, o sea, cuatrocientos ochenta y tres años desde que fue dada la orden para la restauración de Jerusalén y del templo:

“Y después de las sesenta y dos semanas (y siete anteriores son sesenta y nueve semanas)... después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí...”

Y ahora, aquí tenemos la profecía traída por el Ángel Gabriel de que setenta semanas están determinadas para el pueblo hebreo, para los judíos y desde la salida de la orden para restaurar a Jerusalén y el templo, hasta la Venida del Mesías, transcurrirían siete semanas más sesenta y dos semanas que son sesenta y nueve semanas.

Luego aparecería el Mesías en Su ministerio. Recuerden que el Mesías no es Mesías hasta que no es ungido con el Espíritu Santo, porque Mesías lo significa es ungido. Y ahora, en la semana número setenta el Mesías tenía que estar en la Tierra. Y al Mesías le sería quitada la vida, pondría Su vida en Expiación por el pecado (como dice Isaías, capítulo 53, verso 10).

“...y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario...”

El príncipe que vino y el pueblo que vino y destruyó la ciudad y el templo, fue Tito Vespasiano, por lo tanto fue el imperio romano el que destruyó a Jerusalén y el templo en el tiempo señalado en la profecía.

Ahora, Jesús murió en la semana número setenta en los primeros tres años y medio de esa semana, y ahí se detuvo la semana número setenta, y se abrió una brecha y surgió en Jerusalén el Cristianismo el Día de Pentecostés.

A Israel le quedan tres años y medio de esa semana, porque es un trato de Dios de setenta semanas con el pueblo hebreo, setenta semanas que están determinadas; la semana número setenta es la semana mesiánica, ya la primera parte se cumplió y luego más adelante en el año setenta de la era cristiana, fue destruido el templo y la Ciudad de Jerusalén por el imperio romano encabezado por el general romano Tito Vespasiano y su ejército.

Si no hay ninguna persona que se pueda reconocer que haya cumplido la profecía del Mesías, excepto Jesús, entonces no hay duda que Jesús fue el Mesías que tenía que venir, que tenía que tener Su ministerio en la semana número setenta y morir como el Sacrificio de Expiación por el pecado de Israel y del pueblo gentil.

Por eso Jesús dijo en la Cruz: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen.” Y si Jesús pidió el perdón, entonces el Cristianismo no puede estar acusando al pueblo hebreo por algo que ellos hicieron sin saber lo que estaban haciendo: se estaba cumpliendo la profecía, Dios los cegó para que no solamente el pueblo hebreo sino toda la humanidad tuviera el Sacrificio de Expiación por el pecado del ser humano.

Y ahora, no hay ni se requiere tampoco un sacrificio de expiación por el pecado el día diez del mes séptimo en Jerusalén, ¿por qué? Porque no hay templo, y ese sacrificio se tenía que efectuar en el templo.

Pero no hay ningún problema, hay un Sacrificio de Expiación para todo ser humano efectuado en la Cruz del Calvario por Jesucristo, el cual es reconocido como el Mesías Príncipe que tuvo que venir, tener tres años de ministerio en la primera mitad de la semana número setenta, y morir.

Ya se cumplió esa primera parte, ya Su cuerpo está glorificado, resucitó glorificado y está a la diestra de Dios como Sumo Sacerdote en el Templo celestial haciendo intercesión por toda persona que lo recibe como único y suficiente Salvador.

Por eso fue tan importante la primera Venida del Mesías, la Venida de Yeshua o Jesús y Su muerte, aun cuando Jesús le dice a Sus discípulos que subiría a Jerusalén el Hijo del Hombre, Él, y sería tomado por los ancianos, sería juzgado y sería condenado y sería muerto, matado, Pedro le dice: “Tal cosa no te vaya a ocurrir a ti,” y Jesús le dice: “Apártate de mi Satanás, no sabes, no entiendes las cosas de Dios, lo que debe suceder.”

Jesucristo sabía, Jesús sabía que Él tenía que morir, Él lo dijo en una parábola sencillita, San Juan, capítulo 12, verso 24 donde dice:

“Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”

Cristo, Jesús es la simiente original, y tenía que morir para que pudiera nacer una planta de trigo que es la Iglesia del Señor Jesucristo, el Cristianismo, y en la Iglesia, a través de la Iglesia, Cristo por medio de Su Espíritu, reproducirse en muchos granos de trigo, en muchos hijos e hijas de Dios; la Iglesia del Señor Jesucristo, el Cristianismo es esa planta de trigo, producto de Cristo el grano de trigo que murió para que pudiera nacer el Día de Pentecostés la Iglesia del Señor Jesucristo.

Jesús o Yeshua es el segundo Adán, y la Iglesia es la segunda Eva, y los hijos del segundo Adán y de la segunda Eva son todos los creyentes en Cristo, y que son y serán la bendición más grande para Israel.

Por eso en este tiempo final en el cual vivimos, habrá un acercamiento entre el Judaísmo y el Cristianismo, es que son hermanos y vienen del mismo Padre Abraham; son hijos de Abraham los creyentes en Cristo, como también los judíos, no deben de estar peleándose, aunque haya diferencias, deben amarse y ayudarse el uno al otro.

Recuerden que Israel es una bendición para el Cristianismo, y el Cristianismo una bendición para el pueblo hebreo, aunque hayan tenido diferencias en tiempos pasados, pero son problemas de familia.

Y ahora, el amor de Dios manifestado, demostrado para el ser humano, lo encontramos en la Venida de Yeshua o Jesús o Jesucristo para morir como el Sacrificio de Expiación por el pecado de Su pueblo Israel y de todo ser humano.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito , para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, la serpiente de bronce, así el Hijo del Hombre será levantado para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida eterna. En el tiempo en que Moisés levantó aquella serpiente de bronce, el pueblo hebreo allá en el desierto estaba siendo mordido por serpientes venenosas, y eso significa muerte para toda persona que es mordido por una serpiente venenosa.

Moisés oró a Dios y Dios le dio la solución: fundir, construir una serpiente de bronce y colocarla en una vara alta, y toda persona mordida por una serpiente venenosa, el cual quedaba condenado a la muerte, miraba esa serpiente de bronce y era anulado el veneno, era anulada la muerte y entonces vivía.

Ahí usted no puede ver una química, no puede ver una inyección o un suero colocándole a la persona, sino usted puede ver una mirada de fe, a una serpiente de bronce que Dios le dijo a Moisés que construyera y que toda persona que mirara esa serpiente de bronce, si estaba mordida por una serpiente venenosa, quedaba sanado. Eso es un milagro de fe.

¿Por qué funcionaba? Porque esa serpiente de bronce representa la Venida del Mesías muriendo por todo ser humano que habita o habitaría en el planeta Tierra, por los que habitaron en el pasado y los que habitan en el presente y los que habitarán más adelante, era el tipo y figura, la sombra. Y si así funcionaba el tipo y figura, cuánto más la realidad, cuánto más el anti-tipo que es Cristo, el Mesías muriendo como la Expiación por el pecado de todo ser humano.

Hay muchos tipos y figuras en medio del pueblo hebreo, como la del macho cabrío que tipifica también al Mesías siendo sacrificado como el Sacrificio de Expiación por el pecado de todo ser humano, para ser rociados con la Sangre de Cristo y ser limpiados de todo pecado.

La vida de la Sangre es el Espíritu, el Espíritu de Cristo viniendo a la persona, está la persona recibiendo la vida de la Sangre, y por consiguiente la persona queda justificada como si nunca en la vida hubiese pecado.

Y ahora, la muestra más grande del amor de Dios ha sido la primera Venida de Cristo y Su Sacrificio de Expiación en la Cruz del Calvario, de lo cual el apóstol San Pablo nos dice en el capítulo 5, verso 6 al 11, dice:

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles , a su tiempo murió por los impíos.

Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.”

Y ahora, la reconciliación que se efectuaba el día diez del mes séptimo de cada año en el sacrificio del macho cabrío por Jehová, por el Eterno, ahora era el tipo y figura del Sacrificio que el Mesías Príncipe efectuaría en la Cruz del Calvario, lo mismo que la becerra bermeja: tipifica a Cristo, al Mesías, a ese Sacrificio que el Mesías efectuó.

Esto ha estado oculto de los ojos del pueblo hebreo en su mayoría, pero va a ser abierto en el tiempo correspondiente en la Venida del Mesías para este tiempo final, o sea, en la segunda parte de la segunda parte de la semana setenta que va a comenzar en algún momento para el pueblo hebreo, en donde estará Elías, conforme a Malaquías, capítulo 4, donde dice:

“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.” (Malaquías, capítulo 4, verso 5 al 6).

Elías será un hombre que aparecerá en la Tierra ungido por el Espíritu Santo y con el ministerio que el Espíritu Santo estaba operando en Elías, por eso se le llama Elías, no será Elías literal, sino un hombre del tiempo final en donde Dios estará operando el ministerio de Elías nuevamente.

Y también aparecerá Moisés, o sea, el ministerio de Moisés siendo operado por el único que tiene ministerios y opera ministerios que es el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, que libertó al pueblo hebreo, ese es el Espíritu Santo, ese Ángel del Pacto donde está el Nombre de Dios; y por consiguiente será un hombre, un profeta como Moisés, será un profeta dispensacional en el cual Dios habrá colocado Su Palabra, esa Gran Voz de Trompeta o trompeta final, el mensaje de las buenas nuevas, buenas noticias del Reino de Dios que va a ser restaurado para el pueblo hebreo.

Y por consiguiente Elías vendrá proclamando la paz imperecedera y proclamando que será en el Reino del Mesías, porque no es en otra forma que vendrá la paz permanente, la paz imperecedera.

La paz temporera viene por tratados humanos, pero la paz permanente vendrá por el Programa Divino en el Reino del Mesías, será Dios el que hará que todo esto se haga una realidad, y aparecerá por consiguiente el Mesías Príncipe en el tiempo final.

Y como estuve hablando en Israel, en el edificio antiguo del Rabinato, que si Israel y la humanidad está esperando al Mesías, tiene que ver qué está esperando: está esperando un niñito, un joven o un hombre, un adulto ministrando la Palabra de Dios.

Si está esperando un bebé, un niñito, pues tiene que estar pendiente a los niños que nacen. Si está esperando un jovencito de 5 a 12 años, pues tiene que estar pendiente a los jovencitos de esa edad. Si está esperando un joven de 15 a 21 años, entonces tiene que tener la vista puesta en los jóvenes de esa edad.

Pero ¿qué tiene que estar buscando? Tiene que estar buscando qué está hablando, qué está haciendo; y lo que está haciendo para poder ser identificado como el Mesías Príncipe, tiene que ser de acuerdo a lo que Dios haya prometido en Su Palabra.

Lo que Dios ha prometido que hará a través del Mesías, será lo que vamos a estar viendo que estará haciendo la persona que sea identificada como el Mesías. Pero no será el Mesías hasta que haya sido ungido con el Espíritu Santo, porque Mesías lo que significa es, ungido.

Y él no sabrá que es el Mesías hasta que sea ungido con el Espíritu Santo. Si están esperando una persona ya de 21 años a, digamos a 80 años, pues hay que estar vigilando en esas edades y ver lo que están hablando, y el Mesías por cuanto será Rey y también Sacerdote, Sumo Sacerdote entonces hay que ver lo que habla en el campo espiritual o religioso, y lo que habla en asuntos políticos, porque el Mesías será Rey y Sumo Sacerdote, un Rey-Sacerdote.

Por lo tanto, Israel tiene que estar atento porque ya estamos en un tiempo en que las profecías se han estado cumpliendo gradualmente, aun las señales en el Cielo hablan de que estamos en un ciclo mesiánico, una era mesiánica.

Por lo tanto, tiene que aparecer el líder de esa era mesiánica que será el Mesías que Israel está esperando y que el Cristianismo también está esperando, ¿y saben ustedes una cosa? El Islam está esperando también a Jesús, a Yeshua, pues los líderes religiosos, imanes, con los cuales he conversado, dicen que Jesús está vivo, y el Cristianismo también dice que Jesús está vivo.

Así que, hay una expectativa en medio del Cristianismo, del Islam y del Judaísmo en este tiempo final; y los líderes del Islam con los que hemos hablado, dicen que el Mesías va a establecer un Reino, dicen que Jesús va a establecer un Reino, y se les ha preguntado acerca de ellos si van a pertenecer o no a ese Reino, y hablan que si.

Es que son descendientes de Abraham también por medio de Ismael, y de Ismael viene hasta su líder máximo de la religión del Islam: Mahoma. Tres grandes líderes religiosos: Moisés, Yeshua o Jesús, e Ismael, del cual viene Mahoma, o diríamos Moisés, Jesús y Mahoma; por lo tanto hay una expectativa muy importante y por eso ustedes ven un acercamiento, y en los diálogos religiosos que lleva a cabo AMISRAEL, ustedes han visto líderes del Cristianismo, rabinos del Judaísmo y también imanes, o sea, líderes del Islam, y una buena relación, una buena amistad y líderes de otras religiones también.

Así que algo está sucediendo en la esfera religiosa y la esfera política en este tiempo. Todos sabemos que la humanidad necesita un Reino mundial y que hay una promesa de un Reino mundial en la Escritura en donde el Mesías Príncipe, un descendiente de Abraham se sentará en el Trono de David y reinará sobre el pueblo hebreo y sobre todas las naciones.

Para el Cristianismo eso será la segunda Venida de Cristo, para el Islam será Jesús volviendo, para el Judaísmo será un hombre ungido con el Espíritu de Dios que aparecerá en este tiempo. Los tres y las tres religiones esperan al mismo hombre, será el mismo hombre: el Mesías Príncipe, no importa cómo lo hayan interpretado, y eso será Dios visitando nuevamente a Su pueblo Israel y visitando la raza humana.

Y eso será así como la primera Venida de Cristo fue la muestra del amor divino máxima de Dios para el ser humano, la segunda Venida de Cristo para el Cristianismo, la Venida del Señor o de Jesús que verá el Islam, porque saben que vendrá, así lo creen, y la venida de un hombre con el Espíritu de Dios que será el Mesías para el Judaísmo; eso será la muestra del amor de Dios para la humanidad.

Necesitamos un Reino de paz, de armonía que traiga la felicidad para el ser humano. Ahora, la paz y la felicidad para el alma del ser humano la obtenemos por medio de Jesús o Jesucristo o Yeshua, y Su Sacrificio en la Cruz del Calvario con el cual el ser humano obtiene la reconciliación con Dios, y la angustia existencial del ser humano desaparece, pero la parte física para la felicidad de la humanidad, la paz para Israel, para todo el Medio Oriente y para todas las naciones vendrá en la Venida del Señor, la Venida del Mesías para este tiempo final.

Por eso es tan importante la promesa de la Venida del Mesías para el Día Postrero, en donde la muestra más grande del amor de Dios para el Día Postrero, en adición a la muestra del amor de Dios enviando a Jesucristo en Su primera Venida, la muestra adicional del amor de Dios para la humanidad, para el pueblo hebreo, para el Cristianismo, para el Islam y para todas las naciones, será la Venida del Señor, la Venida del Mesías en este tiempo final.

Para los creyentes en Cristo que murieron, será de bendición porque resucitarán en cuerpos inmortales y jóvenes para toda la eternidad, y para los creyentes que estén vivos nacidos de nuevo, la transformación de sus cuerpos para ser inmortales y jóvenes por toda la eternidad, esas son promesas para el Cristianismo; para el Judaísmo la restauración del Reino de David, donde Israel obtendrá la paz y como meta la felicidad. Será Israel la nación más importante del mundo, y Jerusalén será confirmada como la Ciudad eterna, la Ciudad de Dios, la Ciudad del Rey, donde estará el Trono del Rey, del Mesías.

Y ahora, por cuanto no hay otra persona que dos mil años atrás haya cumplido con todos los requisitos para ser reconocido como el Mesías Príncipe, excepto Yeshua o Jesucristo, todas las personas que han estado recibiendo a Cristo, han estado recibiendo el perdón de pecados y han sido limpios de todo pecado con la Sangre de Cristo, y han nacido en el Reino de Cristo, se ha producido en ellos el nuevo nacimiento.

Bien dijo Jesús a Nicodemo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no nazca de nuevo, no nazca del Agua y del Espíritu, no puede entrar al Reino de Dios.” Millones de seres humanos han estado entrando al Reino de Dios por medio de Cristo y Su Sacrificio Expiatorio en la Cruz del Calvario, y todavía hay lugar en el Reino de Dios.

Si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos porque ha nacido la fe de Cristo en su alma por cuanto la fe viene por el oír la Palabra, el Evangelio de Cristo, el Evangelio de nuestra salvación, el Evangelio de la paz, y estaremos orando por usted, para lo cual puede pasar acá al frente para orar por usted, y los que están en otras naciones, también pueden venir a los Pies de Cristo, para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo por todos los que estarán recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador.

Por cuanto la fe viene por el oír la Palabra, ya viene la fe a vuestro corazón, a vuestra alma, ya nació la fe en su corazón, ya usted está creyendo en Cristo si antes no lo había recibido, y con la boca se confiesa para salvación; con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Por lo tanto, pueden venir al frente y estaremos orando por usted, puede venir para confesar a Cristo como su boca como vuestro único y suficiente Salvador. Los niños de diez años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo, pues Él dijo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de los Cielos.” por lo tanto, los niños también tienen lugar en el Reino del Señor. Comenzar sirviendo a Dios desde muy pequeño, es algo glorioso. La Escritura dice de los niños, o sea, de los pequeños: “Y de los que maman, fundaste la alabanza.”

Dios tiene mucho pueblo en esta ciudad de Santa Cruz, Bolivia y los está llamando en este tiempo final, y el Reino de Dios se está llenando de bolivianos, lo cual es una bendición grande para la República de Bolivia, porque todos los creyentes en Cristo en Bolivia oran por Bolivia, para que Dios bendiga a Bolivia.

Por cuanto Bolivia al igual que otras naciones latinoamericanas son naciones jóvenes y de jóvenes, podemos ver muchos jóvenes viniendo a los Pies de Cristo. Naciones del nuevo mundo son naciones jóvenes y por eso ustedes pueden ver que hay muchos jóvenes también, tienen muchos niños y por consiguiente tiene una bendición muy grande. Naciones muy antiguas no tienen muchos jóvenes por un sinnúmero de razones.

Jesucristo dijo que cuando un pecador se arrepiente hay gozo en el Cielo, cuando las personas vienen a recibir a Cristo como Salvador, hay gozo en el Cielo, es una de las cosas que causa gozo entre los Ángeles, entre los muertos en Cristo que están en cuerpos angelicales en el Paraíso y también en Dios, el Creador de los Cielos y de la Tierra, porque ve a Su simiente, a Sus hijos regresando al hogar.

Cristo dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este redil, las cuales también debo traer, y oirán mi Voz, y habrá un rebaño y un pastor.” El buen Pastor es el Señor Jesucristo, el rebaño es la Iglesia del Señor Jesucristo, y las ovejas ¿quiénes son? Todos ustedes y yo también.

Él dijo en este mismo capítulo 10 de San Juan, en el verso 27 en adelante, desde el verso 27 en adelante:

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,

y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”

El ser humano sin Cristo no sabe de dónde ha venido, no sabe porqué está en la Tierra y no sabe hacia dónde va cuando muere su cuerpo físico, y por eso es que tiene la angustia existencial, pero el que recibe a Cristo como Salvador sabe que ha venido de Dios, está aquí en la Tierra para escuchar la predicación del Evangelio de Cristo, el Evangelio de nuestra salvación, el Evangelio de la paz, y recibir a Cristo como Salvador para ser rociado con la Sangre de Cristo y ser reconciliado con Dios, y entonces porqué está aquí y sabe hacia dónde va cuando muera su cuerpo físico: va al Paraíso donde están todos los creyentes en Cristo que han muerto físicamente, y saben que resucitarán en el Día Postrero, en la resurrección en cuerpos eternos, cuerpos glorificados, esperanza que no tienen otras personas.

Todavía vienen más personas que como ustedes desean vivir eternamente, desean ser reconciliados con Dios. Los que están en otras naciones pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo también, y los niños de diez años en adelante también pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo.

Dios tiene mucho pueblo en Bolivia, en toda la América Latina y en todas las naciones, y los está llamando en este tiempo final, por medio de Cristo y Su Sacrificio en la Cruz del Calvario somos reconciliados con Dios.

La muerte de Cristo es el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados, para ser reconciliados y obtener la Vida eterna, reconciliados para vivir eternamente, así como eran reconciliados en el sacrificio de expiación el día diez del mes séptimo de cada año en medio del pueblo hebreo para vivir un año más, pero eso era tipo y figura del Sacrificio de Cristo para vivir por toda la eternidad.

Vimos cómo no solo en el sacrificio de expiación estaba tipificada la muerte de Cristo, sino también en la serpiente de bronce que fue levantada la cual o a la cual al mirar a ella la persona mordida por serpientes venenosas, quedaba libre del veneno y del efecto del veneno que era la muerte, así como queda libre toda persona que recibe a Cristo, queda libre de la mordedura de la serpiente antigua, el diablo, y del veneno del pecado que fue inyectado en los seres humanos, y por consiguiente queda libre de la segunda muerte, queda libre de la muerte.

Recuerden que la paga del pecado es muerte, pero si el pecado es quitado entonces la muerte es anulada. Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos.

Hemos estado viendo desde la perspectiva del Cristianismo la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario y la manifestación del amor de Dios hacia la humanidad. Así es en medio del Cristianismo.

Vamos a preguntarle a la persona de la cámara si están listos ya en los demás países, en los demás países también puestos en pie para la oración en favor de todos los que han venido a los Pies de Cristo nuestro Salvador.

Con nuestras manos levantadas al Cielo, a Cristo y nuestros ojos cerrados los que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos, repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón, creo en Tu primera Venida, creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo en que podemos ser salvos, creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, doy testimonio público de mi fe en Ti y te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre y sea producido en mi el nuevo nacimiento.

Quiero nacer en Tu Reino, quiero vivir eternamente, sálvame Señor, te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén.

Con nuestras manos levantadas en alto, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador, ustedes me dirán por cuanto Cristo dijo:

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” (San Marcos, capítulo 16, versos 15 al 16).

Ustedes me dirán: “Quiero ser bautizado en agua en el Nombre del Señor lo más pronto posible. ¿Cuándo me pueden bautizar?” Por cuanto ustedes han creído en Cristo, bien pueden ser bautizados.

En el bautismo en agua que es a semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Y cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultada. Y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno. Tan simple como eso es el simbolismo, la tipología del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, bien pueden ser identificados con Cristo siendo bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego luego que sean bautizados en agua en Su Nombre.

San Pedro dijo a los que lo escucharon predicar el Día de Pentecostés y creyeron, y le preguntan a Pedro y a los apóstoles:

“Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”

Y con otras muchas palabras testificaba y les decía que escaparan de la generación pecadora, y como tres mil personas fueron bautizadas en agua en el Nombre del Señor Jesucristo y fueron añadidas a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, les ha tocado a ustedes en esta ocasión. Por lo tanto, bien pueden ser bautizados y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento, y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el glorioso Reino de Jesucristo nuestro Salvador.

Dejo al ministro Joel Lara con ustedes para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y en cada nación dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma.

Que Dios, el Creador de los Cielos y de la Tierra, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob les continúe bendiciendo a todos.

“LA MUESTRA MÁS GRANDE DEL AMOR DE DIOS: EL SACRIFICIO DEL SEÑOR JESUCRISTO EN LA CRUZ DEL CALVARIO.”

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