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Es para mí una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión. Que las bendiciones del Dios Creador de los Cielos y de la Tierra sean sobre todos ustedes. Nos dice el apóstol Pablo en Colosenses, capítulo 1, versos 9 al 10:

“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,

para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“LOS JÓVENES ACTUANDO EN LA PERFECTA VOLUNTAD DE DIOS.”

Toda persona desea actuar en la perfecta voluntad de Dios, los jóvenes desean actuar en la perfecta voluntad de Dios. El Señor Jesucristo dijo: “Amarás a tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas,” esto es en alma, en espíritu y en cuerpo, amando a Dios no solamente en el cuerpo, o sea, con las cosas que uno hace físicamente, sino también con el espíritu, con las cosas que piensa, con las cosas que hace por medio de su pensamiento, de modo que lo que piensa sea correcto para que lo que se materialice sea correcto también; y servir a Dios con el alma, siendo que el alma tiene libre albedrío, entonces creyendo a Dios con toda el alma y siempre eligiendo lo que es correcto.

Porque con el alma que tiene libre albedrío es que usted cree o no cree lo que Dios dice, y si cree, entonces eso lo va a pasar al espíritu, va a tener pensamientos positivos, pensamientos de fe, cree lo que Dios dice y trabaja con lo que Dios dice; o sea, trabaja y vive con lo que Dios ha dicho.

El joven como individuo haciendo la obra que le corresponde en el Cuerpo Místico de Cristo como un creyente en Cristo en la edad correspondiente al tiempo en que vive, la edad que le corresponde a la Iglesia, ahí es donde se trabaja en la perfecta voluntad de Dios.

Por ejemplo, usted está trabajando en una fábrica haciendo cierta labor, pero usted dice: “Yo voy hacer esa labor, pero la voy hacer en otro sitio,” no está trabajando de acuerdo a la voluntad de la fábrica en donde usted trabaja, porque donde usted trabaja tienen lugar para trabajar.

Y así es en el Cuerpo Místico de Cristo, hay una etapa o edad para cada tiempo, donde está la Iglesia trabajando en la Obra del Señor llevando el Evangelio, dándole oportunidad a las personas para que reciban a Cristo y sean bautizadas en agua en el Nombre del Señor, y Cristo los bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en la persona el nuevo nacimiento.

Eso ocurre en el tiempo correspondiente para cada edad. Es el Espíritu de Dios el que obra en medio de la Iglesia, y se reproduce Cristo por medio del Espíritu en la Iglesia, produciendo hijos e hijas de Dios, los hijos e hijas de Dios para la edad correspondiente a cada tiempo.

Hay un tiempo de vida en la mujer, y hay un tiempo de vida en la Iglesia que está representada en la mujer, o sea, que tiene diferentes tiempos en la misma Iglesia, diferentes edades, como también ocurre en la mujer, y así es como sucede la reproducción de hijos e hijas de Dios con Vida eterna en el Cuerpo Místico de Cristo.

Recuerden que Cristo es el segundo Adán, así como el primer Adán recibió mandato por decreto divino de reproducirse, para lo cual le fue dada una compañera: Eva, la cual era parte suya, no era un yugo desigual, Dios dijo: “Le daré una ayuda idónea,” era parte suya, carne de su carne y hueso de sus huesos.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo por cuanto Cristo es el segundo Adán, pues la Iglesia es la segunda Eva para Cristo reproducirse en hijos e hijas de Dios, no se va a reproducir Cristo a través de otra persona que no sea Su Iglesia.

Es Su Iglesia la ayuda idónea de Cristo, a través de la cual Cristo se reproduce en hijos e hijas de Dios con Vida eterna, pues Dios está creando una nueva raza con Vida eterna, primero produce Dios el nuevo nacimiento y entonces la persona nace a la Vida eterna en la esfera espiritual, y luego nacerá a la Vida eterna física al tener el cuerpo nuevo glorificado. Es como nacer, nacer en otro cuerpo, un cuerpo eterno donde ya no va a tener ningún problema, pero eso vendrá por creación divina también.

Y ahora, sabemos que eso es para el tiempo final, para el Día Postrero en la edad que le corresponde a la Iglesia del Señor en el Día Postrero, que es la Edad de la Piedra Angular, y ahí es donde los jóvenes estarán trabajando en la perfecta voluntad de Dios.

Hay que conseguir la edad correspondiente donde se trabajará conforme a la perfecta voluntad de Dios, y entonces uno escuchar la Palabra para ese tiempo para saber cómo trabajar en la perfecta voluntad de Dios, tanto en la evangelización como también en las clases bíblicas y en todas las labores en el Cuerpo Místico de Cristo, creciendo siempre en el conocimiento de Dios, creciendo en el conocimiento del misterio de Dios en Cristo, donde están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, como nos dice San Pablo en Colosenses, capítulo 2, versos 2 al 3.

Las personas, los jóvenes no pueden conformarse con decir: “Ya yo escuché el Evangelio de Cristo, creí y lo recibí como mi Salvador, ya no necesito nada más, no necesito escuchar nada más.” Eso sería como un niño que nace y escuchó que le dijeron... la mamá le dice: “Aquí está papá.” Y el nené dice: “Papá.” Y el papá le dice: “Aquí está mamá.” Y el nené dice: “Mamá,” y ahí se quedó, “ya no necesito nada más,” no necesita seguir conociendo quién es su papá y quién es su mamá y todas las demás cosas.

Y así es con Dios y con Cristo, necesitamos ir creciendo en el conocimiento de Dios el Padre y de Cristo; y mientras más lo conocemos, más lo amamos. Así con nuestros padres también, por eso necesitamos conocer a nuestros padres para cada día amarlos más, tener ese buen compañerismo con nuestros padres.

“LOS JÓVENES ACTUANDO EN LA PERFECTA VOLUNTAD DE DIOS.”

Es sencillo, pero hay que hacerlo en la forma bíblica para que funcione bien; hay que actuar de acuerdo a lo que está establecido por Dios en Su Palabra, porque en Su Palabra tenemos la voluntad divina expresada para nosotros, la Palabra de Dios escrita es el pensamiento impreso, escrito de Dios.

¿Queremos saber cómo Dios piensa? Leamos la Biblia, esa es la forma de Dios pensar, expresada para todos nosotros, es como cuando le escriben una carta amorosa los padres a los hijos o los hijos a los padres, o alguna amistad, cuando están enamorados, en esa carta si son sinceros, le está expresando su manera de pensar en cuanto a la relación amorosa que tienen.

Y así es para con Dios, Dios nos expresa Su amor a través de Su Palabra escrita que tenemos, y nosotros le expresamos nuestro amor a Él creyendo en lo que Él nos dice y actuando en la perfecta voluntad suya, amándole con toda nuestra alma, con toda nuestra mente, nuestro espíritu y con todas nuestras fuerzas, eso tiene que ver con el cuerpo físico, y eso es trabajando y contribuyendo económicamente también, todas las formas físicas con las cuales servimos a Dios.

Así que, jóvenes, adelante actuando en la perfecta voluntad de Dios; algunos se preguntan acerca de cuando se enamoran, algunos se preguntan cuál es la perfecta voluntad en cuanto a uno enamorarse con... que el yugo desigual y yugo correcto; el yugo correcto, deben ser las dos personas creyentes en el mismo Dios.

Algunos piensan: “No, pero después va a creer,” algunas veces saca a la persona de creer y lo hace un incrédulo, porque... o lo hace una persona no como era de fiel al principio, eso es como tomar café, pone el café y la leche y juntarlos, ya la leche no va a ser igualita como se veía primero, no va a ser igual, hasta el sabor cambia, y el café tampoco va a ser igual. O sea, que lo que tienen después es un café con leche, que ni es café ni es leche, una mezcla, y eso no es lo que Dios quiere con los creyentes en Él, quiere que el creyente sea un verdadero creyente.

Él lo muestra también en una parábola de la vid verdadera, y nos dice que Él es la vid y nosotros somos las ramas, o sea, los gallos, sí, y los gallos o las ramas no pueden dar fruto de sí misma. Usted toma una rama y la pone en un sitio y ahí lo que hace, se seca; tiene que estar en la vid; y tenemos que estar en Cristo para que Cristo se reproduzca en frutos a través de nosotros. A través de nosotros los miembros de Su Iglesia es que los frutos de la vid verdadera aparecen, como aparecen las uvas que vienen de la vid, pero aparecen a través de las ramas, de las gallos. Sí.

Y Él dice también que estemos en Él para que llevemos mucho fruto, también dice que el Padre nos limpiará, o sea, nos quitará muchas cositas que nos estorban; por eso tampoco nosotros podemos poner cosas que nos estorben en la vida, que nos estorben para dar buenos frutos; tenemos que estar firmes en Cristo, la vid verdadera, para que Él produzca el fruto suyo a través de nosotros en todos los aspectos de nuestra vida.

También nos habla de la parábola de la simiente que fue sembrada en tierra, una no era buena tierra, era junto al camino, otra era pedregales, y otra era terreno de espinos, pero la última era buena tierra.

La única que produjo buen fruto fue la tierra buena, eso nos muestra diferentes aspectos del Cristianismo en donde se siembra la Palabra a través de la predicación, unos escuchan pero el enemigo saca del corazón de las personas lo que escucharon, otros son terrenos áridos de pedregales: escuchan la Palabra, la reciben con gozo pero al poquito tiempo las pruebas hacen que la Palabra no eche raíz ahí, se escandalizan, tropiezan y se van.

Otros, que son los representados en terrenos de espinas, de muchas matas de espinas, dice que toda esa hierba mala que rodea a esa semilla que fue sembrada, ¿ven? Si esas personas se van a rodear de plantas que no son buenas, si va a tener su medio ambiente en medio de personas que no sirven a Dios, ese ambiente va hacer que usted no lleve fruto.

Usted tiene que buscar un ambiente con gente que piense como usted, para que así en ese ambiente usted pueda trabajar con ellos y producir fruto y llevarle a otros el mensaje. No quiere decir que hay que aislarse completamente del mundo, pero no se puede estar metido de pies y cabeza en el mundo, en el ambiente del mundo. Cada cristiano tiene el ambiente de Dios establecido en el cual tiene que moverse como un creyente en Cristo. Cristo dijo: “No son del mundo como tampoco yo soy del mundo.”

Y ahora, el ambiente de terreno lleno de matas de espinos, dice que ahoga la Palabra, las riquezas también, todo ese ambiente en donde las personas logran muchas riquezas y se olvidan de Dios, no tienen tiempo para servir a Dios, hay una actividad pero dicen: “No, yo tengo un negocio pendiente para hoy,” ¿ven? Eso está ahogando la Palabra, entonces no tienen tiempo para Dios, eso no es conveniente para el creyente, tiene que el tiempo de Dios no tenerlo comprometido para otras cosas, porque si no, la Palabra que fue sembrada no va a producir el fruto que tiene que dar.

Luego está la tierra buena en donde la Palabra es sembrada y lleva fruto a treinta por uno, otros a sesenta por uno y otros a ciento por uno, o sea, siembra un granito y nacen treinta, siembra un granito y nacen sesenta, siembra un granito y nacen cien, eso es a ciento por uno.

Esa es la buena tierra, y esa buena tierra es cada creyente en Cristo que actúa en la perfecta voluntad de Dios, todos queremos ser esa buena tierra unos dando más fruto que otros como pasa en el campo, pero dando fruto.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando un día maravilloso lleno de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

“JÓVENES ACTUANDO EN LA PERFECTA VOLUNTAD DE DIOS.”

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