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El evangelismo del tiempo del fin es paralelo al evangelismo del tiempo del fin de la Dispensación de la Ley, en donde se entrelazó la Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley bajo el ministerio, primero de Juan el Bautista y luego del Señor Jesucristo. Ellos predicaban el Evangelio del Reino y por esa causa es que las personas pensaban que en aquel tiempo el Reino de Dios iba a venir e iba a ser establecido, e iba a ser restaurado, por consiguiente, el Reino de David.

Por eso cuando Cristo antes de subir, luego de Su resurrección y luego de 40 días que estuvo con Sus discípulos ya resucitado, luego le tocó el momento de subir y le preguntan: “Señor, ¿restaurarás Tú el Reino a Israel en este tiempo?”. Cristo les dijo que no tocaba a ellos: “No toca a vosotros saber el tiempo y las sazones que el Padre puso en su sola potestad”. Y entonces les dijo que se quedaran en Jerusalén hasta que fueran investidos de poder de lo alto, y entonces le serían testigos en Jerusalén, en Judea y en Samaria y en todas partes1.

Y ahora, vean cómo todo fue introducido en aquel tiempo: un Mensaje nuevo, un Mensaje para una nueva dispensación. Porque cuando hay una nueva dispensación o va a surgir una nueva dispensación, el Mensaje es el que establece esa nueva dispensación, el que trae a existencia esa nueva dispensación.

Pueden ver que la Dispensación de Ley fue establecida por Dios a través del Mensaje que Dios le dio a Moisés para el pueblo hebreo en el monte Sinaí. Luego encontramos que fue establecida la Dispensación de la Gracia con el Mensaje de Cristo: Él vino hablando de la dispensación nueva que vendría, vino hablando del final también de aquella dispensación en que estaban viviendo, vino predicando el Evangelio del Reino; y luego, el Día de Pentecostés, se trajo el Evangelio de la Gracia, con el cual se introdujo completamente la Dispensación de la Gracia.

Y vean cómo cada dispensación gira alrededor del mensajero de cada dispensación: cuando se habla del Mensaje de la Ley, ¿en quién se piensa? En Moisés, el dador de la Ley; cuando se habla del Evangelio de la Gracia, ¿en quién se piensa? En el Señor Jesucristo.

Cuando se habla del Mensaje de la Dispensación de la Inocencia, ¿en quién se piensa? En Adán. Cuando se habla del Mensaje de la Conciencia, pues en Set (para los que tienen ya ese conocimiento). Cuando se habla del Mensaje del Gobierno Humano, ¿en quién se piensa? Pues en Noé. Y cuando se habla del Mensaje de la Promesa, ¿de quién se habla? Del Padre de la Fe [Abraham]. Porque siempre el Mensaje va a girar alrededor del mensajero de esa dispensación, el cual es ordenado por Dios para recibir el Mensaje y traerlo al pueblo.

Todo girará siempre alrededor del mensajero, que viene a ser el padre de familia para esa dispensación, así como el padre de la fe, vean, es el padre Abraham para la Dispensación de la Promesa. Y luego, por cuanto la descendencia de Abraham pasa de una dispensación a otra, sigue siendo el padre de la fe para judíos, para cristianos y también para musulmanes, para islámicos; porque ellos creen en Abraham también, pues Mahoma viene de Ismael, e Ismael viene de Abraham, es hijo de Abraham también.

Y ahí podemos ver que hay una bendición grande en cada entrelace de cada edad, y entonces usted multiplica eso por miles de veces para un entrelace dispensacional. Por eso para el Día Postrero, para el tiempo final, habrá un entrelace dispensacional y se estará predicando el Evangelio del Reino, del cual Cristo dijo2:

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.

Vean, se entrelaza una dispensación con otra: la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, y hay un mensaje dispensacional para la Dispensación del Reino, que es el Mensaje del Evangelio del Reino, mensaje que abre e introduce una nueva dispensación; y ese mensaje es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta.

Se entrelaza con el Evangelio de la Gracia, o sea, con la Trompeta o Gran Voz de Trompeta del Evangelio de la Gracia se entrelaza el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino.

Con el Mensaje del Evangelio de la Gracia, el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio de la Gracia, recibimos la fe para recibir una transformación interior, para recibir a Cristo como Salvador, ser bautizado en agua en Su Nombre, Él bautizarnos con Espíritu Santo y Fuego y producir en nosotros el nuevo nacimiento; y así recibir el Espíritu de Cristo y tener un cuerpo espiritual angelical como el de Jesucristo. Esa es la imagen de Dios que es dada por Dios a través de Cristo a cada creyente en Cristo.

Y por cuanto el poder está en el Espíritu, recibe cada individuo y la Iglesia el poder de Dios; y por cuanto la vida está en el Espíritu, entonces recibe la vida la persona. Al recibir el Espíritu Santo recibe la vida, porque el Espíritu Santo es la vida de la Sangre, es la vida de la Sangre de Cristo, y por consiguiente nos da vida eterna.

Y ahora, en este tiempo final la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final es una señal grande para la humanidad y sobre todo para los creyentes en Cristo, por cuanto dice que no todos dormiremos sino que todos seremos transformados: “a la final trompeta, porque será tocada la trompeta, y los muertos en Cristo resucitarán incorruptibles, y nosotros los que vivimos seremos transformados”3.

Es para la Final Trompeta, la Final Trompeta del Evangelio del Reino que estará siendo sonada en el Día Postrero; y ahí es donde se juntan las dos lluvias: la Lluvia Tardía se junta con la Lluvia Temprana. La Lluvia Temprana del Evangelio de la Gracia, de la enseñanza del Evangelio de la Gracia, de la predicación del Evangelio de la Gracia, a esa lluvia se junta la Lluvia Tardía.

Ambas lluvias caerán al mismo tiempo en la predicación del Evangelio del fin: la lluvia del Evangelio de la Gracia y la lluvia del Evangelio del Reino, Lluvia Temprana y Lluvia Tardía. En Oseas, capítulo 6, dice4: “Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana”.

O sea que vendrá con el Mensaje del Evangelio de la Dispensación del Reino y con el Mensaje del Evangelio de la Gracia. Eso es lo que está prometido en Oseas, en Zacarías5 también y en otros lugares de la Escritura.

Son lluvias de bendición. La lluvia de la predicación del Evangelio de la Gracia es una lluvia de bendición para todos los seres humanos, porque reciben el conocimiento de la Obra expiatoria de Cristo en la Cruz del Calvario, para recibir a Cristo como único y suficiente Salvador.

De la enseñanza del Evangelio de la Gracia depende que las personas reciban la fe, que nazca la fe de Cristo en sus almas, crean en Cristo y lo reciban como único y suficiente Salvador, y Cristo los reciba en Su Reino y les dé vida eterna. Es la misma Voz que Cristo dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este redil, las cuales también debo traer, y oirán mi Voz; y habrá un rebaño y un pastor”6.

Esa Voz de Cristo es la Voz del Espíritu Santo por medio del Evangelio de la Gracia siendo predicado el Evangelio de la Gracia por el Espíritu Santo a través de cada mensajero de cada edad, al cual se unen ministros y llevan hacia adelante ese Mensaje; y el Espíritu Santo usa al mensajero y a todos los ministros que unidos a ese mensajero llevan el Evangelio de Cristo.

Y para el Día Postrero estaremos escuchando el Evangelio de la Gracia y el Evangelio del Reino, Lluvia Temprana y Lluvia Tardía. Con ese mensaje del Evangelio del Reino recibimos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, con ese Mensaje Dios abrirá el entendimiento y el corazón de las personas para creer en el Mensaje, para creer en la Obra que el Espíritu Santo estará haciendo en este tiempo final. Ese es el Mensaje que nos prepara y nos da la fe para creer en la Venida del Señor para el Día Postrero.

Así como el mensaje del Evangelio de la Gracia gira alrededor de la primera Venida de Cristo, el Evangelio del Reino gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como León de la tribu de Judá en Su Obra de Reclamo, para reclamar todo lo que Él ha redimido con Su Sangre preciosa y traer de regreso a todos los creyentes en Cristo, traerlos a vida eterna física. Por eso les trae el Título de Propiedad, para la restauración a la vida eterna.

Es bajo la predicación del Evangelio del Reino, para el tiempo en que el Evangelio del Reino se estará predicando, que el Título de Propiedad regresará al ser humano, a la raza humana. Será el tiempo en que el Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10, que es Cristo con el Librito abierto en Su mano (el cual tomó en el capítulo 5 del Apocalipsis y lo abrió en el Cielo, lo abrió en el capítulo 6 y capítulo 7 y capítulo 8), y luego lo trae abierto en Su mano para entregarlo a un hombre que estará representando a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero.

Y por consiguiente estará la Iglesia recibiendo en la persona del mensajero que Él tenga para ese tiempo el Título de Propiedad, para poder regresar a la vida eterna física. Tan sencillo como eso, todo es muy sencillo.

Así que podemos ver que hay un Programa Divino para el Día Postrero. La restauración espiritual, la parte de la redención en el campo espiritual, lo que tiene que ver con la restauración en donde la persona recibe el Espíritu de Cristo y por consiguiente recibe un cuerpo angelical, gira alrededor de la primera Venida de Cristo; y la transformación física, donde la persona recibirá un cuerpo físico glorificado, gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo.

Vean, la Venida del Señor tiene dos partes, por eso se le llama la Primera Venida de Cristo (ocurrida dos mil años atrás): Cristo es el Ángel del Pacto velado en carne humana en el velo de carne llamado Jesucristo o Jesús. Y la segunda parte corresponde a lo que se le llama la Segunda Venida de Cristo como León.

Allá fue como Cordero y acá será como León. Como Cordero y luego como Sumo Sacerdote llevando Su propia Sangre a la presencia de Dios y haciendo intercesión; dos mil años y algo ya lleva allá haciendo intercesión con Su Sangre por todos los que lo reciben como su Salvador.

Y en la Segunda Venida viene como León para hacer Su Obra de Reclamo y reclamar todo lo que Él ha redimido con Su Sangre; reclamar Su Trono y Su Reino y reclamar Su herencia: todas las naciones.

En el Salmo 2 dice7: “Pídeme, y te daré por heredad todas las naciones”; y también dice que Él pone Su Rey, ¿dónde? En Sion; y también dice: “Tú eres mi hijo”.

Así que eso ahí se cumplió dos mil años atrás, y se cumplirá en este tiempo final como Rey heredando todas las naciones y siendo colocado en Sion o sobre Sion. Él pondrá Su Rey en Sion. Por eso es que Cristo en el capítulo 21 de San Mateo8 tuvo Su entrada triunfal allá como Rey y no lo recibieron; por supuesto, es que el tiempo en que lo recibirán es para el Día Postrero.

Y por esa causa en el capítulo 23, versos 34 al 39, dice: “Ahora no me verán más hasta que digáis: Bendito el que viene en el Nombre del Señor”. ¿Ven? Eso es para la Segunda Venida de Cristo, porque luego que Él dijo esas palabras no entró de nuevo a Jerusalén para ser recibido, no fue recibido como Rey; eso es para este tiempo final.

Todo en este tiempo final va a estar preparándose para esa bienvenida, para ese recibimiento. Recuerden que el pueblo hebreo está esperando la Venida del Mesías.

Así que todo se está preparando para ese cumplimiento de esa Escritura. Y todo va a ocurrir bajo la predicación (¿de qué?) del Evangelio del Reino, bajo EL EVANGELISMO DEL TIEMPO DEL FIN. Pero primero le toca la bendición a la Iglesia del Señor Jesucristo, que son los primogénitos escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, ¿desde cuándo? Desde antes de la fundación del mundo. (Hebreos, capítulo 12, versos 18 al 29, y otras escrituras que ustedes pueden conseguir).

Así que estamos viviendo en un tiempo muy importante, en el tiempo en que conforme a la promesa Divina el Evangelio del Reino se estará entrelazando con el Evangelio de la Gracia. Vamos a decirlo en otras palabras: el Evangelio de la Segunda Venida de Cristo se va a estar entrelazando con el Evangelio de la Primera Venida de Cristo. Tan sencillo como eso.

Así que vamos a estar viendo cosas maravillosas en el Programa Divino correspondiente a este tiempo final. Y todos estaremos recibiendo la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Y recuerden que la fe para ser transformados gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo (para la transformación física), como para la transformación espiritual gira alrededor de la Primera Venida de Cristo.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y nos use grandemente en Su Reino, nos bendiga espiritualmente y materialmente también.

EL EVANGELISMO DEL TIEMPO DEL FIN”.

[Revisión enero 2019]

1 Hechos 1:6-11

2 San Mateo 24:14

3 Primera de Corintios 15:51-52

4 Oseas 6:3

5 Zacarías 10:1

6 San Juan 10:16

7 Salmo 2:6-8

8 San Mateo 21:1-11

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