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Este primer domingo del año 2011 es un día muy especial para nosotros, pues estamos en la conmemoración, en el recordatorio de Cristo muriendo por nosotros, al tomar nosotros la Santa Cena, de lo cual Cristo dijo al dar el pan a Sus discípulos para comer: “Comed, esto es mi cuerpo que por muchos, o por vosotros, es partido.” Y dando la copa de vino después de haber dado gracias al Padre, dice: “Tomad de ella todos, porque esta es mi Sangre del nuevo Pacto que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” Siendo Él el Ángel del Pacto que había dado el pacto al pueblo hebreo en el monte Sinaí, y lo había entregado a Moisés para que lo entregara al pueblo, ahora viene para dar un nuevo Pacto, establecer un nuevo Pacto como había prometido en Jeremías, capítulo 31, versos 31 en adelante (31 al 36). Y ahora, el nuevo Pacto lo establece el mismo Ángel del Pacto que se hizo carne para la Sangre del nuevo Pacto ser la Sangre de Su cuerpo físico que moriría y derramaría esa Sangre para establecer ese nuevo Pacto, es la Sangre que nos limpia de todo pecado, es la Sangre redentora para el ser humano. Al tomar la Santa Cena hemos estamos recordando Su Cuerpo y Su Sangre, y por consiguiente que Él nos limpió de todo pecado con Su Sangre preciosa, que Él llevó a cabo el Sacrificio de la Redención, el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados, y nosotros lo hemos creído; y al llevar a cabo el Lavatorio de Pies hemos estado recordando que en toda ocasión que nosotros hemos confesado a Cristo cualquier falta, pecado o error, y le hemos pedido perdón a Él, Él nos ha perdonado y con Su Sangre nos ha limpiado de todo pecado, nos ha mantenido limpios de todo pecado todo el tiempo. Por lo tanto, es un recordatorio, una conmemoración de recordatorio de todo lo que Cristo ha hecho y está haciendo por nosotros; al igual para los que han sido bautizados, recuerdan que Cristo fue bautizado, murió por nosotros, resucitó y ascendió al Cielo y está a la diestra de Dios, porque el bautismo en agua es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Por lo tanto, hemos estado recordando la muerte, sepultura y resurrección de Cristo al ver las personas que han sido bautizadas en esta ocasión; y ellas también identificándose con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Por lo tanto, este primer domingo de este nuevo año, ha comenzado con un evento conmemorativo dedicado a Jesucristo nuestro Salvador, por lo que hizo por todos nosotros, siempre recordando lo que Él ha hecho por nosotros. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también; y este nuevo año nos fortalezca espiritualmente y nos alimente bien con Su Palabra, y crezcamos grandemente como hijos e hijas de Dios en el Reino de Dios, y nos use grandemente en Su obra en este Día Postrero, y pronto complete Su Iglesia, haga Su Obra de Reclamo, resucite a los muertos creyentes en Él, y a los vivos nos transforme y nos lleve con Él a la Cena de las Bodas del Cordero. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén. Que Dios les bendiga y les guarde a todos, y continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador. Dejo con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez para ya finalizar en esta tarde este primer día y primera actividad del primer domingo del nuevo año *2011. Dios les bendiga y les guarde a todos. ORACIÓN FINAL DE DESPEDIDA Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesucristo me acerco a Ti juntamente con todos estos hermanos presentes y los que están también en otros países, dándote gracias por darnos la oportunidad de entrar con vida a este nuevo año 2011 para servirte un año más y trabajar en Tu Obra todos los días de nuestra vida, y servirte de todo corazón. Señor, gracias por la vida que nos has dado, gracias por la vida en este nuevo año. Y Señor, en Tus manos nos encomendamos, cuídanos, guíanos con Tu Palabra y Tu Espíritu, y prepáranos Señor para ser transformados pronto cuando Tú vengas con los santos resucitados y glorificados y los veamos y nos transformes como Tú lo has prometido a través de Tu Espíritu por medio de diferentes instrumentos que Tú has enviado como San Pablo y demás mensajeros que has enviado. Señor, en Tus manos nos encomendamos, guíanos y sigue añadiendo a Tu Iglesia los que faltan para completarse, y pronto Señor esté completa Tu Iglesia. En el Nombre del Señor Jesucristo te lo rogamos, y te pido nos acompañes ahora al salir de este auditorio, de este lugar rumbo a nuestros hogares o a otros lugares. Cuídanos Señor en este día y todos los días de nuestra vida en esta Tierra. En el Nombre del Señor Jesucristo te lo rogamos, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén. “ACTIVIDAD ESPECIAL DE SANTA CENA.”

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