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Pastor Ángel; muy buenas noches también a Juan Ramos y a todos los ministros que allá están presentes, y también a todos los hermanos y amigos allá reunidos; es una bendición grande estar con ustedes a través del satélite o a través de Internet, para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios con cada uno de ustedes.     También si me están escuchando allá en Maryland, Washington, disculpas, porque no se pudo tener una buena comunicación, una buena grabación, o sea, una buena comunicación la noche que fue la actividad en Maryland. Mil disculpas, y en otra ocasión estaré personalmente con ustedes, para compartir allá con el reverendo Joel Ortiz y la congregación, los cuales son un apoyo muy grande para el proyecto de La Gran Carpa Catedral, y para todos los proyectos que el reverendo Miguel Bermúdez Marín lleva a cabo en la Obra de Dios.     Es una de las congregaciones colaboradoras, grandes colaboradores están allí en esa congregación de Maryland, Washington. Dios te bendiga, Joel, y a todos los hermanos allá en la congregación de Maryland, Washington; y también Dios bendiga a todos los ministros y sus congregaciones en toda la América Latina, y en todo Norteamérica y demás naciones.     Ya nos estaremos viendo la próxima semana, el fin de semana: viernes, sábado y domingo, en las actividades que se llevarán a cabo en Semana Santa allá en Villahermosa, estaré con ustedes, he sido invitado para estar con ustedes, y así será. Ya desde el jueves (próximo jueves) estaré llegando, porque el viernes en la mañana comenzaremos a las 9:00 de la mañana, de 8:00 a 9:00 de la mañana, comenzaremos con una reunión de ministros, los que estarán hospedados en ese hotel, el “Hotel Hilton,” y a los demás ministros que lleguen hasta allí también.     Así que, comenzaremos con una reunión el viernes en la mañana, de 8:00 a 9:00 de la mañana más o menos, lo más tarde a las 9:00, y luego en la tarde será viernes Santo, a las 2:00 de la tarde será la conmemoración de la Crucifixión de Cristo en la Cruz del Calvario, el viernes Santo próximo, o sea, el próximo viernes ya estaremos allí reunidos; y sábado reunión de ministros, y domingo el mensaje de domingo de Resurrección, domingo de la Resurrección de Cristo; así que, estaré Dios mediante allí en Villahermosa.     Lamento mucho no haber podido estar allá en Austin en esta noche con ustedes, pero a través de Internet estoy con ustedes, para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.     Para lo cual leemos en San Lucas, capítulo 21, verso 25 en adelante, que dice:     “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;     desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.     Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.     Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.     También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles.     Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.     Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.”     Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.     “VUESTRA REDENCIÓN ESTÁ CERCA.”     Es lo que Jesucristo dice, cuando habla de estas señales en la luna, el sol y las estrellas, y en la Tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del temor y la expectación por las cosas que sobrevendrán en la Tierra; dice que habrá estas señales, y que la gente estará en angustia. Dice:     “…y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas…”     Esto tiene que ver con los maremotos, tsunamis, que vienen cuando ocurre un terremoto en algún lugar.     Por lo tanto, al ver que todas estas señales están siendo vistas en la Tierra, vimos el terremoto y el tsunami de Japón; y podemos ver los problemas que surgieron luego de eso, con las centrales que producen energía por medio del sistema atómico, estas plantas nucleares, estas plantas para producir energía eléctrica, vean todo lo que sucedió allá en Japón, y en todos los países que hay estas usinas nucleares, plantas nucleares para producir energía eléctrica, pueden tener el mismo problema.     Así que, la gente está confundida, preocupada, viendo lo que está sucediendo, y temiendo las cosas que han de suceder. Pero Cristo dice que cuando sean vistas estas cosas, que levantemos nuestras cabezas al Cielo porque nuestra redención está cerca, o sea, la redención del cuerpo, que es nuestra transformación.     Y por consiguiente, es un tiempo de estar firmes en Cristo, sirviéndole todos los días de nuestra vida, alabándole, glorificándole, y escuchando Su Palabra.     Y nunca escuchar otra cosa que no sea la Palabra de Dios, nunca escuchar cosas que nos desanimen, nunca escuchar cosas que nos vayan a apartar del amor de Cristo, que es lo más grande para todos nosotros. Nadie nos puede apartar del amor de Dios, que es en Jesucristo nuestro Salvador.     Por lo tanto, toda cosa que le pueda apartar de Cristo, más bien usted apártese de esas cosas, y no reciba cosas contrarias al Programa de Dios.     Y cualquier persona que trate de apartar de usted el amor de Dios por medio de Cristo, cualquier persona que trate de apartarlo de Cristo, no estar recibiéndolo, no estar prestándole atención porque puede afectarle grandemente, como le afectó a Eva al prestarle atención a las palabras negativas, contrarias, que la serpiente antigua: el diablo, le hablaba a Eva.     Por lo tanto, cualquier persona que usted sepa que esté hablando mal de la Palabra, de Cristo, del Evangelio de Cristo, de la Dispensación de la Gracia, de la Iglesia del Señor Jesucristo y del mensaje de nuestro tiempo, no esté dándole atención a esas personas, ni siquiera recibiéndolos, porque sabe usted que le van a hacer daño; van a tratar de apartarlo a usted de Cristo, y eso no puede usted permitirlo.     Estamos en un tiempo en que tenemos que estar cada día más firmes en la fe de Cristo. Estamos en la dispensación en que se une, se entrelaza la Dispensación del Reino con la Dispensación de la Gracia, un tiempo paralelo al tiempo en que estaba Jesucristo, y se entrelazó la Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley; ahora estamos en el tiempo de un entrelace dispensacional.     Por lo tanto, manténgase firme en Cristo, todos los días de su vida, sabiendo que no hay otro Salvador sino UNO, y Su Nombre es SEÑOR JESUCRISTO, “y que no hay otro Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos,” dice San Pedro lleno del Espíritu Santo, en el libro de los Hechos, capítulo 4, verso 12.     Por lo tanto, adelante, firmes en el Señor Jesucristo, y trabajando siempre en la Obra del Señor, trabajando en la obra misionera, trabajando en la obra evangelística, siempre, para que siga Dios añadiendo a Su Iglesia los que han de ser salvos, los que están escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero.     Por lo tanto, adelante, misionero Miguel Bermúdez Marín, y también todos los que están allá presentes en esta actividad de esta noche, y que Dios les bendiga y les guarde; y si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador puede hacerlo en esta noche, y el reverendo Miguel Bermúdez Marín estará orando por usted.     Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una noche feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Dejo con ustedes al misionero reverendo Miguel Bermúdez Marín, para continuar y orar por las personas que están recibiendo a Cristo como Salvador en estos momentos; pueden pasar al frente para que el reverendo Miguel Bermúdez Marín ore por ustedes.     Pasen todos una noche feliz llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador.     “VUESTRA REDENCIÓN ESTÁ CERCA.”

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