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Muy buenas tardes, misionero, reverendo Miguel Bermúdez Marín y también pastor, reverendo Juan Ramos y todos los ministros reunidos allá en Austin, Texas y también las damas si están reunidas y jóvenes y demás hermanos y hermanas, que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes.     Pido disculpas a las congregaciones que en estos días se les estaba transmitiendo allá en... para Meryland, Washington (Meryland, Washington). Mis disculpas al reverendo Joel Ortiz y su congregación, por cuanto no salió muy bien la transmisión y también para el otro lugar que ayer estaban reunidos, San Marcos, Texas, mis disculpas también para José Angel y su congregación, y en alguna ocasión, pues iremos por allá personalmente por Austin, Texas y también por Meryland, Washington y demás lugares de Norteamérica, para compartir con ustedes momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.     Estamos en un tiempo muy importante en el cual algo grande de parte de Dios se está preparando para realizarse, lo cual será de bendición, de beneficio para todos los creyentes en Cristo, pues para los creyentes en Cristo será de grande bendición lo que Dios tenga.     Así que estamos esperando grandes bendiciones de parte de Dios, conforme a lo que Dios prometió.     Encontramos en San Lucas... Antes de pasar a leer una Escritura: mañana estaremos transmitiendo por el satélite Amazonas, y será acerca de la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén, entrando como Rey, y luego viernes, sábado y domingo estaremos en Villahermosa en las actividades de Semana Santa, las cuales fueron transferidas de Puerto Rico a Villahermosa por el reverendo José Benjamín Pérez y el reverendo, misionero Miguel Bermúdez Marín, porque para las visas de los ministros era más fácil que consiguieran las visas mexicanas que las americanas.     Por lo tanto, así se programó, así lo programaron y allí estaré con ustedes; he sido invitado para estar en esas actividades de Semana santa allí en Villahermosa, en donde estaré compartiendo con cada uno de ustedes ministros que estar´n allí, los cuales son invitados, comuníquense con el Licenciado Benjamín Cruz Alfaro para que estén al tanto de las actividades que hay de hotel y de comidas, estarán en el Hotel Hilton, y allí les cobrarán una tarifa muy baja con desayuno y cena, una tarifa que se consiguió para este evento.     Por lo tanto, allí será el lugar donde se van a reunir, a hospedar los ministros, la tarifa que el hotel les va a cobrar es muy baja comparada con la tarifa que ellos tienen, que es bastante alta porque es un hotel de cinco estrellas, y el Licenciado Benjamín Cruz Alfaro consiguió una tarifa de unos 120 dólares el día y la noche, la diaria, 120 dólares, y si están en una habitación que haya otra segunda persona, entonces bajará un poquito la tarifa, como unos 90 dólares, esto es con desayuno y cena.     Por lo tanto, no van a tener que molestar a las familias para que les den hospedaje, porque ya tendrán un lugar bien apropiado, estarán llegando jueves durante el día, desde mediodía en adelante; por lo tanto, será jueves en la noche, viernes en la noche, sábado en la noche y domingo en la noche; o los que no deseen quedarse domingo en la noche, entonces serán solamente tres días, sacarán su equipaje en la mañana del domingo o lo dejarán en el hotel en algún cuarto especial donde puedan guardar los equipajes para luego de la actividad de domingo de resurrección, poderse regresar a sus países, sus hogares, o sino, pues entonces pagan también el domingo en la noche y ya el lunes en la mañana saldrán.     Casi todos quedarán el domingo en la noche en el hotel, por lo tanto, comuníquense con el Licenciado Benjamín Cruz Alfaro para cualquier información adicional, los va el hotel a buscar al aeropuerto y después los va a llevar también, del hotel los van a llevar al auditorio, también el mismo hotel, y los regresa del auditorio también. O sea, que es una tarifa muy baja que fue conseguida, y quizás lo que ustedes pagan en una sola noche sería por lo que pagan en todas las noches que van a estar, sería lo que tendrían que pagar en una sola estadía, una sola noche.     Bueno, eso es para adelantarles las facilidades que tienen acá los ministros que han de ven ir, el mismo viernes en la mañana, ahí estaremos desayunando juntos, y ahí mismo tendremos la primera reunión de ministros: viernes en la mañana, y después nos iremos al auditorio para la conmemoración de la crucifixión de Cristo.     Ya a las 2:00 de la tarde estaremos en el auditorio para comenzar las actividades de Viernes santo, viernes de la crucifixión de Cristo nuestro Salvador. Luego el sábado, pues estaremos en la reunión de ministros todo el día, comenzando a las 9:00 de la mañana en el auditorio, y ahí estaré también con el misionero Miguel Bermúdez Marín acompañándole y hablándole a los ministros.     Luego domingo en la mañana estaré nuevamente con ustedes para compartir esa mañana hermosa de la resurrección de Cristo; ya eso es el programa para el fin de semana, comenzando desde el jueves en la noche que será que llegan ya, y se hospedan en el hotel.     Así que ya pueden ver que hay muy buenas facilidades para los ministros, podría ser Villahermosa el lugar preferido de muchos ministros luego que estén en esta reunión de ministros de este fin de semana próximo, o sea, de Semana Santa.     Estamos en un tiempo muy importante, un tiempo para el cual hay grandes promesas de parte de Dios, y para el cual también hay grandes profecías dadas por Jesucristo, el cual cuando le preguntan en San Mateo, capítulo 24 a Cristo, y esto surgió porque... el capítulo 24, verso 1 al 3, dice de San Mateo:     “Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.     Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.     Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”     Los discípulos del Señor Jesucristo estaban muy interesados en saber cuándo sería la destrucción de aquellos edificios tan hermosos: el templo y demás edificios que allí estaban, y están interesados en saber qué señal sería vista, sería llevada a cabo, manifestada, qué señal de la Venida del Señor sería vista, cuál sería la señal de y para la Venida del Señor, la Venida del Hijo de Hombre.     “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas: la destrucción del templo y demás edificios, y qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo? ¿Qué señal habrá?” Esta es la pregunta que le hacen al Señor, y encontramos que eso da lugar a que Jesucristo comience a explicar las señales que van a ser vistas en la tierra; por ejemplo nos dice en San Mateo, capítulo 24, verso 14:     “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”     La predicación del Evangelio del Reino que es la predicación del mensaje de la Dispensación del Reino, estará siendo predicado y será una señal de que estamos viviendo en el fin del tiempo o fin del siglo o tiempo final, tiempo para la venida del Reino de Dios a la Tierra.     También Él nos dice en San Lucas... aquí mismo en San Mateo, capítulo 24, verso 29 sigue diciendo... ahora, recuerden que la predicación del Evangelio del Reino corresponde a los ministerios de Moisés y Elías, y la predicación del Evangelio del Reino es la gran Voz de trompeta o trompeta final que estará sonando, estará siendo predicado el Evangelio del Reino en el Día postrero, esa será una señal muy grande para la raza humana.     Con la predicación del Evangelio del Reino serán llamados y juntados los escogidos de Dios, del pueblo hebreo son ciento cuarenta y cuatro mil, doce mil de cada tribu (doce mil por doce son ciento cuarenta y cuatro mil), esos son los elegidos de Dios del pueblo hebreo, esos son los que están tipificados en las siete mil rodillas que no se doblaron a Baal en el tiempo del profeta Elías.     Para este Día Postrero dice Cristo que el Hijo de Hombre enviará Sus Ángeles con gran Voz de trompeta, y juntarán a Sus escogidos. Los Ángeles son los mismos que aparecen en la parábola del trigo y de la cizaña en donde el Hijo del Hombre envía Sus Ángeles, esos son los ministerios correspondientes al fin del siglo, al fin del tiempo, que vienen con el mensaje de la gran Voz de trompeta, el Evangelio del Reino para llamar y juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu, y en el Día Postrero estarán también llamando y juntando a los escogidos de la Iglesia del Señor Jesucristo, a las vírgenes prudentes, para darle así la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.     Cuando veamos todas estas señales, señales en el sol, la luna y las estrellas y en la Tierra angustia por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán sobre la Tierra, por el temblor y temor de los maremotos y terremotos, Cristo dice en San Lucas, capítulo 21 lo que estará sucediendo. Capítulo 21, verso 25 en adelante de San Lucas, dice:     “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.”     O sea, de ese rugir de las olas del mar y el temor de las olas de esos maremotos, de esos tsunamis como el que vimos que ocurrió en Japón. No hace mucho tiempo vimos por la televisión lo que sucedió, y vimos lo terrible que es un tsunami, los tsunamis arrasan con todo, por lo tanto, todos los que viven en las costas sabiendo que estamos en el tiempo final, en el Día Postrero, se llenarán de temor por el bramido del mar y de las olas, ya viendo lo que ocurrió en Japón y viendo también lo que ocurrió allá en Chile, y en otras naciones. Sigue diciendo:     “Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra...”     O sea, preocupados de las cosas que van a venir, de esos problemas que vendrán sobre la raza humana; por ejemplo tenemos el caso, la preocupación del calentamiento global, ese es un problema que causa temor, que causa expectación y miedo para los seres humanos, porque el calentamiento global está derritiendo los hielos polares, y eso significa que los mares van subiendo de nivel, y al subir su nivel, entonces entrará a las costas el nivel del mar y muchas costas y muchas ciudades de diferentes naciones, desparecerán.     Las costas están sentenciadas, dice la Escritura: “Yo daré el pago a los de las costas,” por lo tanto, hay una sentencia para las naciones o las ciudades que tienen costas. Así que la población que vive en las costas está en grave peligro en todo el territorio del continente americano que colinda con el mar pacífico.     También otras costas de otros lugares, de otras naciones que colindan con el mar de otros territorios, otros mares, encontramos que también están con grave preocupación, están con temor de las cosas que van a suceder.     El problema del hueco que se ha abierto por los rayos del sol y ahora está entrando más directamente en ciertos territorios el sol y está causando graves problemas, es otra preocupación de esos territorios que son afectados y también es una preocupación de todas las naciones. Ahora, el Señor Jesucristo dice:     “Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.”     Y ahora, tenemos aquí una profecía que nos habla de que las potencias de los cielos van a ser conmovidas, de eso es que habla San Pablo en Hebreos, capítulo 12, donde nos dice capítulo 12, verso 25 en adelante. Dice:     “Mirad que no desechéis al que habla...”     ¿Quién es el que habla? El Espíritu Santo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo. Cristo dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” (Capítulo 28, versos 16 al 20 de San Mateo, sobre todo el verso número 20).     Y ahora, no pueden las personas desechar al que habla, al Espíritu Santo el cual ha estado hablando de edad en edad, ha estado hablando el mensaje del Evangelio de la Gracia para los seres humanos, ha estado hablando por medio de Sus diferentes mensajeros:     “Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra,  mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.”     Si no escaparon aquellos que desecharon a Noé y su mensaje que los amonestaba, en el cual estaba el Espíritu Santo ungiéndolo y hablando por medio de él, si aquellos antediluvianos no escaparon, pues vino el diluvio y se los llevó a todos porque ellos no entendieron, dice la Escritura: “Y no entendieron y vino el diluvio y se los llevó a todos.”     Es importante entender para evitar el juicio divino, para entonces hacer aquello que corresponde en el tiempo en que la persona está viviendo, Noé entendió que la única forma de escapar era construyendo un arca, y entrando a ella para escapar del juicio del diluvio que vendría sobre la raza humana. Sigue diciendo Jesucristo...     Ahora, recuerden que estas personas que fueron desobedientes en el tiempo de Noé, cuando Cristo murió y estuvo sepultado su cuerpo, Él en espíritu fue a los que fueron desobedientes en el tiempo de Noé, los que fueron desobedientes en el tiempo de Noé, esos espíritus fueron llevados o echados en lo que se llama el infierno o quinta dimensión; y Cristo por cuando murió con los pecados del pueblo, se hizo pecado por nosotros, Dios cargo en Él todo el pecado de nosotros, tuvo que ir al infierno, murió como pecador, con los pecados nuestros, porque Él de Sí mismo no tenía pecado; y fue y le predicó a esos espíritus encarcelados que estaban allá (de eso es que nos habla San Pedro en Primera de Pedro, capítulo 3, versos 11 al 22). Y ahora, nos dice:     “La voz del cual conmovió entonces la tierra (fue la Voz de Dios, el Espíritu Santo, la Voz del Espíritu Santo, el que conmovió en aquel tiempo la tierra en el tiempo de Noé. Dice), pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.”     ¿Ven? San Pablo nos está hablando de lo mismo que Cristo habló, que será conmovida, serán conmovidas las potencias de los cielos. Y ahora, dice:     “Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.”     O sea, las cosas que han sido hechas por los seres humanos van a ser removidas, edificios van a ser removidos, van a dejar de existir, ciudades importantes van a tener el problema que los edificios van a caer; con ese terremoto grande que va a venir porque Dios va a conmover no solamente los cielos sino la tierra, o no va a conmover solamente la tierra, sino los cielos también. Por lo tanto, va a traer lo que le llaman el juicio divino sobre la raza humana.     Y quedarán las inconmovibles, que es la Iglesia del Señor Jesucristo y todo el programa que Él ha llevado a cabo a través de los diferentes tiempos, porque estas personas van a escapar del juicio divino y van a ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Estas son las personas que creyeron en Cristo cada cual en el tiempo que le tocó vivir, lo recibió como Salvador, fue bautizado en agua en Su Nombre y Cristo lo bautizó con Espíritu Santo y Fuego y produjo en la persona el nuevo nacimiento; esas personas junto al mensajero que Dios les envió, se encuentran en el Paraíso y regresarán con su grupo y con Cristo para la resurrección en cuerpos glorificados y estar en la tierra una temporada con los creyentes en Cristo del tiempo final, los cuales cuando los vean a los santos resucitados, serán transformados y entonces todos tendrán cuerpos eternos y glorificados como el cuerpo glorificado de Jesucristo nuestro Salvador.     Ahora, nos dice la Escritura, en ese mismo pasaje sigue diciendo:     “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible...”     Recuerden que Cristo dijo: “No temáis manada pequeña porque al Padre le ha placido daros el Reino.” Por lo tanto, la parte política que es la parte de la realeza del Reino de Dios, la parte religiosa o espiritual del Reino de Dios, que es el orden sacerdotal de ese Reino, con el Sumo Sacerdote Jesucristo, y los creyentes en Cristo son sacerdotes; y para la parte política, son reyes los creyentes en Cristo como Cristo es el Rey de reyes y Señor de señores, en el orden religioso sacerdotal Cristo es el Sumo Sacerdote del templo celestial, Él es Melquisedec, y hay un Orden celestial.     Luego está la parte judicial de ese Reino del cual Cristo es el Juez supremo de ese Reino, Él es Juez, porque Dios lo ha puesto por Juez de los vivos y de los muertos, dice la Escritura; y también la Escritura dice en el libro del Apocalipsis y en el libro de Primera de Corintios, que los santos juzgarán al mundo y aun a los ángeles.     Por lo tanto, los santos con Cristo tendrán esa labor para llevar a cabo. Recuerden, en el capítulo 6 de Primera de Corintios es que San Pablo dice que “los santos juzgarán al mundo y aun a los ángeles,” porque los santos pertenecen al Orden judicial del Cielo del cual Cristo es el Juez supremo, y los creyentes en Él son el gabinete de ese poder judicial, son jueces del poder o la parte religiosa (poder sacerdotal), Cristo es el Sumo Sacerdote y los creyentes en Él son sacerdotes, real sacerdocio; real sacerdocio dice San Pedro en Primera de Pedro, capítulo 2, versos 4 al 10. Por lo tanto, de ese Orden celestial del Reino de Dios son los creyentes en Cristo.     Ahora, Cristo en San Lucas dice:     “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube  con poder y gran  gloria.     Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”     Por lo tanto, la redención que es la redención del cuerpo, que es la glorificación o transformación de los vivos creyentes en Cristo, y la resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos glorificados, está cerca cuando se estén viendo estas señales, estas cosas siendo cumplidas, las cuales fueron profetizadas por Jesucristo nuestro Salvador.     Ya hemos estado viendo el cumplimiento de estas profecías, por lo cual nuestra redención está cerca. La redención es la adopción, la coronación para cada creyente en Cristo, la coronación para el Cuerpo Místico de Cristo, la coronación para el mensaje del Día Postrero, la coronación para el ministerio del Día postrero y la coronación para el mensajero y su pueblo del Día postrero.     Por lo tanto, este es el tiempo más glorioso de todos los tiempos, es un tiempo paralelo al tiempo de Noé, porque Cristo dijo que “como fue en los días de Noé, así será la venida del Hijo de Hombre, y como fue en los días de Lot, así será la venida del Hijo de Hombre, así será el día en que el Hijo de Hombre se manifestará,” se revelará, se dará a conocer.     Por lo tanto, este es un tiempo para la coronación de cada creyente en Cristo con la adopción del cuerpo, la glorificación, y para la Iglesia del Señor Jesucristo la coronación como Cuerpo Místico con una edad de corona: la Edad de Piedra Angular, la edad donde será efectuada la adopción de cada creyente en Cristo, porque en las edades pasadas, en ninguna de las edades pasadas se efectuó la coronación, en ninguna de las edades pasadas se efectuó la adopción, o sea, la transformación de los vivos en Cristo y la resurrección de los muertos creyentes en Cristo, porque no era para aquellas edades, es para este tiempo.     Recuerden que siempre tiene que ser la adopción realizada en una edad de piedra angular, así fue la edad para Noé, así fue aquella edad también para Abraham, el cual luego de la visitación de Elohím con Sus dos Arcángeles Gabriel y Miguel, luego vino, el otro año, el hijo prometido, allí le fue confirmada la promesa del hijo prometido.     Y luego encontramos que Abraham fue rejuvenecido para poder tener ese niño y Sara también, a tal grado que cuando él se fue a otro territorio a vivir, Abimelec se enamoró de Sara, la cual tenía 89 años de edad. Ningún rey se va a enamorar de una anciana de 89 años para casarse y hacerla reina.     Por lo tanto, así como sucedió una transformación para Abraham luego de la visita de Elohím con Sus Arcángeles, así va a suceder con los creyentes en Cristo, los cuales van a ver conforme al Orden de la Venida del Señor mostrado en San Mateo, capítulo 17, versos 1 al 9, donde vieron a Jesús glorificado y vieron a Moisés y a Elías, los vieron a todos cubiertos de gloria.     Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo va a ver el Orden de la Venida del Señor con Sus Ángeles que son los Ángeles con la gran Voz de trompeta o trompeta final, los ministerios de Moisés y Elías en medio de la Iglesia y luego en medio del pueblo hebreo. Esa fue la misma señal que vio Abraham, y ahí le fue confirmada la promesa del hijo prometido.     En el Día Postrero estarán viendo el cumplimiento de esa promesa, estarán viendo la venida, la manifestación de Elohím con Sus Ángeles, los ministerios de Moisés y Elías en el Día Postrero, estarán viendo el Espíritu Santo visitando a Su Iglesia en el Día Postrero, y esa será la señal más grande que la promesa de la Venida del Señor es para este tiempo final, y la promesa para la transformación de los vivos y resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos eternos, es para este tiempo final.     Sara y Abraham, Abraham y Sara fueron rejuvenecidos y los creyentes en Cristo van a ser transformados y van a ser jóvenes eternamente, inmortales, glorificados, y los que partieron, los que murieron en Cristo resucitados en cuerpos eternos.     Por lo tanto, la promesa es que habrá una adopción, que habrá un tiempo de adopción, de coronación para los creyentes en Cristo como individuos, para la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes, para el ministerio del Día Postrero, para el mensaje del Día Postrero y para el mensajero del Día Postrero.     Ahora, cuando Cristo estuvo al final donde cumpliría la promesa, la profecía más grande en donde sería efectuada la propiciación, donde sería efectuada la expiación, donde se cumpliría, se materializaría la muerte o sacrificio del Cordero pascual, del cual Juan el Bautista dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. “(San Juan, capítulo 1, verso 28 al 36).     Ahora vean, cuando Jesús llegó al tiempo en donde tenía que ser crucificado para cumplir la misión más grande que le había encomendada, llegó a un tiempo en donde Su ministerio se veía muy débil; estaba siendo perseguido por todos los lugares, algunos de los que estaban con Él dejaron de seguirlo y muchos hablando negativamente en contra de Jesucristo, llegó a una etapa muy débil; y aun cuando lo toman preso y lo llevan para ser juzgado se ve el mensaje y el mensajero en la etapa en la hora más débil para Él y su mensaje, y parecía que todo iba a terminar allí, que todo iba a terminar para Jesucristo y Su mensaje, porque esa era la etapa o la cual se veía más débil de todas las etapas de la vida de Jesucristo, y donde parecía que Su ministerio iba a desaparecer.     Pero con Su muerte, sepultura y resurrección luego subió al Cielo para heredar el Trono de Dios y Reino celestial de Dios, y en ese Reino celestial está incluido cada planeta y por consiguiente el planeta Tierra.     Y ahora, lo tenemos adoptado en el Trono de Dios como Rey de reyes y Señor de señores, glorificado, adoptado; y adoptado como Rey de reyes y Señor de señores en el Reino celestial de Dios, se sentó a la diestra de Dios como Él lo había dicho. Todo eso ocurrió en un ciclo divino que corresponde al cincuenta, porque el cincuenta corresponde a Edad de Piedra Angular siempre, en todos los tiempos.     Y ahora, hemos llegado a un ciclo divino donde tenemos la promesa que un nuevo pentecostés será efectuado, por lo tanto, siendo que pentecostés significa cincuenta, solamente el cincuenta usted lo encuentra en la Iglesia en la etapa de Edad de Piedra Angular, ese es el número que corresponde a la Edad de la Piedra Angular.     Por eso Él hablaba acerca de una edad que vendría, la edad que vendría que sería más arriba, (esa es la edad de adopción); por ejemplo, lo tenemos hablando en el mensaje: “La Estatura del un Hombre Perfecto,” ahí tenemos al reverendo William Branham hablando y diciendo algo muy importante que ha de suceder, y esto lo podemos ver, dice en la página 6 del mensaje: “La Estatura de un Hombre Perfecto,” párrafo 31 dice:     “Ahora estamos acercándonos a los siete Sellos, apenas acabamos las siete edades de la Iglesia y este es un mensaje de enseñanza que involucra al hombre que va a ser redimido por la Sangre del Señor Jesucristo y que va a estar en esa edad de la Iglesia, en esa edad eterna de la Iglesia, al final de los Sellos.”     Al final, y ahí viene la edad eterna, la Edad de la Piedra Angular. Algunas personas pueden pensar que nunca se habló de una edad de piedra Angular, que nunca el reverendo William Branham habló de esto, pero si busca en la página 37 del libro de “Citas,” párrafo 311, dice, al final dice:     “AHORA MIRE LA EDAD QUE VIENE AHORA, HACIA ARRIBA A LA PIEDRA ANGULAR.”     ¿Y quién es el que habló de Piedra Angular? Pues el reverendo William Branham; ¿y quién más? El Señor Jesucristo; ¿y quién más? También el apóstol Pedro, San Pedro habló de piedra angular, Jesucristo habló de piedra angular; en el capítulo 21, verso 43, del 40 en adelante de San Mateo, Cristo habla de la piedra que los edificadores desecharon y ha venido a ser cabeza del ángulo, y de eso es que habla San Pedro también en el capítulo 2, versos 4 al 10 de Primera de Pedro.     Y ahora, aquí el reverendo William Branham está hablándonos en el año 1960, que hay una edad de piedra angular:     “¿Ve lo que quiero decir? La venida del Señor; LO MANIFESTADO; DIOS EN TODA CREACIÓN ESPERA QUE LA IGLESIA HALLE SU LUGAR POSICIONALMENTE.”     Y la Iglesia tiene que hallar su lugar, no puede ser su lugar en la actualidad la primera edad representada en la Iglesia de Efeso, porque ya esa edad pasó y su mensajero fue San Pablo. Y no puede ser su posición para este tiempo allá en la segunda, o tercera, o cuarta o quinta edad; no puede ser colocada en la quinta edad la Iglesia porque eso fue para el tiempo de Lutero allá en Alemania, no puede ser colocada la Iglesia en el tiempo de Wesley que es la sexta edad: la edad de Filadelfia representada en la Iglesia de Filadelfia allá en Asia Menor; y no puede ser colocada la Iglesia del Señor Jesucristo en la séptima edad, La edad de Laodicea, representada en la Iglesia de Laodicea, porque esa edad ya pasó y su mensajero ya partió también, esa séptima edad se cumplió en Norteamérica y su mensajero fue el reverendo William Branham, pero ya él se fue, ya estamos en otro tiempo. Él estuvo también en la brecha entre la séptima edad de la Iglesia y la Edad de la Piedra Angular.     Para este tiempo la Iglesia tiene que ser subida, así como fue subida, de la primera edad fue subida a la segunda edad, de la segunda edad a la edad tercera, de la tercera edad subió a la cuarta, de la cuarta edad luego subió a la quinta, de la quinta edad luego subió a la sexta, de la sexta edad luego subió a la séptima edad.     Todo esto siendo obra del Espíritu Santo hablando por medio del mensajero de cada edad, se llevó a cabo esa subida de la Iglesia de una edad a otra edad, y para este tiempo final el Espíritu Santo estará llamando y juntando a sus escogidos en una edad más arriba: la Edad de la Piedra Angular; esa es la única edad con la promesa de una transformación para los vivos en Cristo y de una resurrección para todos los creyentes en Cristo de otras edades, pues no ocurrió en otras edades la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los vivos, porque es para una edad perfecta, la Edad de Piedra Angular correspondiente a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero. Esa es la edad que viene más arriba, dice el reverendo William Branham en la página 37, verso 311 del libro de “Citas.”     Por lo tanto, ahí tenemos el lugar donde van a estar todos los que van a ser adoptados por el Señor Jesucristo en el Día postrero, y ahí será donde va a ser visto el cumplimiento de La Gran Carpa-Catedral y donde los creyentes en Cristo que van a resucitar le van aparecer a los creyentes vivos, y cuando los veamos seremos transformados.     Por lo tanto, una Gran Carpa-Catedral va aparecer en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo en una edad perfecta, la edad perfecta, la Edad de Piedra Angular. Siempre está ligado al año cincuenta o día cincuenta porque esa es la edad para la adopción, esa es la edad para sonar la trompeta y anunciar a todos los seres humanos libertad en toda la Tierra; es la liberación para los escogidos que murieron, y es la liberación para los que estén vivos creyentes en Cristo del Día Postrero.     Para tener un cuadro más claro de lo que estamos hablando, les voy a leer algo sin explicación, sin mucha explicación: página 12, párrafo 96, esto fue predicado en el mes de febrero, día 24 del año ‘56, del año 1956, dice:     “Muchas veces está escrito (entre líneas) ‘entremedio de las líneas.’ Cuando obtengamos nuestra Carpa grande y la paremos en alguna parte, entonces tomaremos el tiempo para hablar de esas cosas que están ‘entremedio de las líneas.’ (O sea, que están entre líneas) Observa la resurrección y las cosas como se mueve allí.”     Hay una promesa grande para el tiempo del cumplimiento de esa Gran Carpa-Catedral, de lo cual leímos en estos momentos; está ligada esa visión de la Gran Carpa-Catedral a la Tercera Etapa, está ligada a un Nombre que el reverendo William Branham quería recordar, está ligada a grandes bendiciones de parte de Dios; y esa Tercera Etapa y es en esa Tercera Etapa donde la Iglesia recibe la fe para transformación y rapto, y esa Tercera Etapa será realizada en una Gran Carpa-Catedral.     Por lo tanto, en algún lugar se levantará una Gran Carpa-Catedral por los creyentes del Día Postrero, los creyentes que estarán en la Edad de Piedra Angular en el Día Postrero, y serán bienaventurados todos aquellos que estarán trabajando en ese proyecto divino, serán bienaventurados y cuando se haga una realidad y Dios cumpla todo lo que Él va hacer en ese lugar, todos podrán decir: “Yo fui una de las personas que colaboré brazo a brazo en y con ese proyecto.”     Por lo cual Dios recompensará a cada uno según haya sido su obra. Recuerden que Cristo dijo que hagamos tesoros en los Cielos, es eso lo que estarán haciendo todos los que estarán trabajando en el Programa Divino correspondiente al Día postrero en la Edad de la Piedra Angular.     Por lo tanto, tenemos que estar bien apercibidos, viene una adopción, la redención del cuerpo, viene una coronación para la Iglesia, la coronación de la Iglesia con una Edad de Piedra Angular, y la coronación de la Iglesia con la Venida del Señor, y la coronación para el ministerio y mensajero del Día postrero correspondiente a la Edad de la Piedra Angular.     Ahora, hay una señal grande de cuándo llega ese tiempo, de cuándo es el tiempo para esa adopción; para Cristo cuando fue adoptado y fue, iba a ser adoptado en el Cielo en el Trono de Dios sentándose en el Trono de Dios, e iba a ser adoptado también siendo, teniendo un cuerpo glorificado, siendo glorificado, vino, entró y llegó a una etapa en donde parecía que Él y Su ministerio estaban por terminar; llegó a una etapa Su ministerio y Él, de aparente debilidad.     Pero recuerden que también así pasó con San Pablo, llegó una etapa muy débil en su ministerio en donde luego lo mataron, lo decapitaron.     Así también es en todos los tiempos, el tiempo para la adopción o coronación de un ministerio, de un mensajero, de una Iglesia, es el tiempo donde llega al ciclo o etapa más débil, pero luego Dios lo corona, lo adopta al individuo o a la Iglesia o al mensaje, las tres cosas se llevan a cabo a la misma vez.     Y ahora, veamos lo que el reverendo William Branham dice en el mensaje: “Nombres Blasfemos,” dice:     “Yo no pienso que Demas, se fue al mundo (este fue el que dejó a Pablo, eso está en la Escritura)...     Yo no pienso que Demas se fue al mundo.” Demas era... ustedes conocen la historia, él era una persona, una persona grande, una grande... o era de una grande familia, de una grande familia rica (y dice)... él era... ustedes conocen su historia, él era de una familia rica, y él quería ir con el resto del mundo, y él quería ir con el resto de la multitud, pero Pablo, pobre Pablo, ¿qué era? Dios siempre permite a un ministerio volverse así y después lo corona, Él permitió que Jesús llegara a una situación, mire allí, cuando Él pudo resucitar a los muertos, cuando Él pudo hacer cualquier cosa que quisiera y permitir que un soldado romano le arrancara la barba de su cara y le escupiera en su rostro, le pegaron a Él, le pusieron un trapo alrededor de su cara y dijeron: ‘ahora...’ tú sabes, me dicen que Tú eres un profeta, todos ellos se pararon alrededor con una caña (o sea, con un palo) y le golpearon a Él en la cabeza y dijeron: ‘Ahora dinos, ¿cuál te pegó?’ Él sabía quién le pegó, seguro Él lo sabía, ¿ven? Pero Su ministerio estaba a punto de ser coronado. Siempre llega al punto donde parece como que está bien, bien débil para acabarse (o sea, siempre llega el punto en que parece que está bien débil), en que parece que está débil, listo para acabarse (listo para acabarse ese ministerio. Dice:) entonces Dios lo corona. ¡Oh Señor! Permítelo que así pase, permítelo que así pase Señor.”     Y ahora, podemos ver que para el Día Postrero así como llegó una etapa en que el ministerio de Cristo y el mismo Cristo aparentaban estar muy débiles, Él y el ministerio, y luego encontramos que Dios lo coronó, Él cumplió todo lo que tenía que ser cumplido llevando a cabo la Obra de Redención.     Por eso es que Cristo cuando resucitó y le iban abrazar las mujeres que fueron a la tumba, a ver, el día de resurrección, a ver si estaba allí para llevarlo y colocarle las especies correspondientes, y Él no estaba en el sepulcro, ya había resucitado; y cuando las mujeres lo ven, quieren abrazarlo, quieren abrazar Sus pies y Él les dice: “No, porque aún no he sido glorificado, aún no he subido al Padre.” Él tenía que subir a Dios y ahí es donde Él fue adoptado en el Reino de Dios y en el Trono de Dios para reinar desde el Trono divino; ese es el Trono del Padre al cual Él subió y se sentó en el Trono de Dios.     Por lo tanto, amados compañeros en el ministerio, ministros, y las damas que están ahí presentes, es este un tiempo en que tenemos que estar preparados porque es el tiempo o día para la adopción.     Nuestra redención está cerca, la adopción nuestra está muy cerca, la resurrección de los muertos y la transformación nuestra está muy cerca. Esa es la adopción donde seremos coronados con la corona de Vida eterna y de un cuerpo eterno y glorificado, y todo lo que tiene que ver con el Reino de Cristo, el Reino de Dios y lo que tiene que ver sobre todo para este tiempo final.     Por lo tanto, vuestra redención está cerca, la resurrección o la revelación o la resurrección de Jesucristo, nos habla de nuestro tiempo; por consiguiente estemos preparados, no presten oídos, no presten oído a cosas que salen de la cabeza de las personas, y no salen del Espíritu de Dios y no están de acuerdo a las cosas correspondientes a nuestro tiempo.     Por lo tanto, no presten atención a cualquier persona que se levante en contra, porque les afectaría; y todos queremos ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Por lo tanto, adelante sirviendo a Cristo nuestro Salvador, y Cristo nos transformará en este tiempo final.     “VUESTRA REDENCIÓN ESTÁ CERCA.”     Estamos en la edad de redención, la edad para la adopción, la redención del cuerpo, la transformación nuestra como individuos y de la Iglesia del Señor Jesucristo como Cuerpo Místico de creyentes.     Que Dios les bendiga y les guarde, y mi aprecio y agradecimiento... mi aprecio y agradecimiento por el respaldo que le están dando a Puerto Rico, y que Dios les bendiga y les use grandemente en Su obra en este tiempo final; y nos veremos en Villahermosa Dios mediante desde lunes, martes, miércoles conforme a lo que ya fue planificado.     Que Dios les bendiga y les guarde a todos y dejo con ustedes al misionero Miguel Bermúdez Marín para finalizar nuestra parte en esta ocasión; y ya mañana me estaré dirigiendo a todos ustedes a través del satélite Amazonas, y luego viernes, sábado y domingo próximo también estaremos transmitiendo por el satélite, pero los ministros estarán en Villahermosa, y los ministros locales también llevarán a sus congregaciones para escuchar la Palabra, recibir la Palabra y recibir así grandes bendiciones de parte de Dios.     Bueno, con ustedes el misionero Miguel Bermúdez Marín si está listo ya, vamos a ver si está listo. Dios les bendiga ministros y también las damas presentes y todos los jóvenes y niños si están allá también.     Dios les bendiga y les guarde a todos.     “VUESTRA REDENCIÓN ESTÁ CERCA.”

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