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Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes, ministros, e Iglesias en Puerto Rico y en los demás países; es para mí una bendición y privilegio grande estar con todos ustedes a través del satélite Amazonas o de internet, para compartir con ustedes que están en otros países, unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final, y juntamente también con ustedes que están aquí presentes. Para lo cual leemos una Escritura en Primera de Timoteo, capítulo 3, versos 14 al 16, donde el apóstol San Pablo habla acerca de la Iglesia del Señor Jesucristo, y dice de la siguiente manera... San Pablo escribiéndole a Timoteo, le dice:

"Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,

para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:

Dios fue manifestado en carne,

Justificado en el Espíritu,

Visto de los ángeles,

Predicado a los gentiles,

Creído en el mundo,

Recibido arriba en gloria."

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema es: "EL TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN."

La Iglesia del Señor Jesucristo es lo más grande que Dios tiene en este planeta Tierra. Lo identifica así el mismo Dios al colocar Su Espíritu Santo en ella, Dios ha colocado en la Iglesia del Señor Jesucristo al Espíritu Santo, y por consiguiente la Iglesia es lo más grande que Dios tiene en este planeta Tierra.

La Iglesia del Señor Jesucristo está compuesta por todos los creyentes en Cristo, los cuales lo han recibido como único y suficiente Salvador, han sido bautizados en agua en Su Nombre y Cristo los ha bautizado con Espíritu Santo y Fuego, y ha producido en esas personas el nuevo nacimiento, han nacido en el Reino de Dios que está en la esfera espiritual, han nacido en la Iglesia del Señor Jesucristo como hijos e hijas de Dios.

De esto fue que habló San Juan en el capítulo 1, versos... del 11 en adelante, 11 al 14, dice: "A lo suyo vino..." y aún, vean, el verso 9 también nos da una luz muy clara de esto:

"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios."

Y ahora, a todos los que creen en el Señor Jesucristo, creen en Su Nombre, lo reciben como Salvador, Dios le ha dado potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados de carne y sangre. En palabras más claras: la persona no nace como un hijo de Dios en el Reino de Dios al nacer a través de carne y sangre, a través de sus padres terrenales, sino al nacer del Espíritu de Dios, al nacer del Agua y del Espíritu, dice Cristo a Nicodemo, es que se entra al Reino de Dios, le dice en el capítulo 3 de San Juan, versos 1 al 6, a Nicodemo le dice Jesús: "De cierto, de cierto te digo, que el que no nazca de nuevo, no puede ver el Reino de Dios."

Nicodemo pensó que tenía que entrar en el vientre de su madre y nacer de nuevo, y Cristo le explica: "De cierto, de cierto te digo, que el que no nazca del Agua y del Espíritu, no puede entrar al Reino de Dios." Y toda persona desea entrar al Reino de Dios y desea vivir eternamente. Para entrar al Reino de Dios se requiere nacer del Agua y del Espíritu, o sea, nacer del Evangelio de Cristo y del Espíritu Santo, para lo cual Cristo dijo a Sus discípulos en San Marcos, capítulo 16, verso 15 al 16:

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."

Y ahora, podemos ver el motivo por el cual se predica el Evangelio de Cristo en donde se muestra la primera Venida de Cristo dos mil años atrás efectuada en medio del pueblo hebreo, y se muestra sobre todo la muerte de Cristo como el Sacrificio de Expiación por el pecado del ser humano, a través del cual el ser humano obtiene nada menos que la redención.

Por eso el Sacrificio de Cristo, la muerte de Cristo es el Sacrificio de Expiación por los pecados del ser humano, y por esa causa obtiene el perdón la persona que recibe a Cristo como único y suficiente Salvador.

Cristo llevó a cabo la Obra de Redención en la Cruz del Calvario, y se hace realidad en la persona cuando la persona lo recibe como único y suficiente Salvador, para lo cual se predica el Evangelio de Cristo mostrando lo que fue la primera Venida de Cristo y Su muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados, y se muestra que la primera Venida de Cristo no fue solamente la venida de un hombre que apareció por casualidad en la Tierra, sino que fue el Verbo que es el Ángel del Pacto, que es el Espíritu Santo, el cual había creado los Cielos y la Tierra y en el cual estaba Dios y está y estará eternamente, el cual creó en el vientre de la virgen María una célula de vida la cual se multiplicó célula sobre célula, y así se formó el cuerpo de Jesús, el cual nació y en él moró la plenitud de la divinidad, era nada menos que el Verbo hecho carne. Eso es lo que dice San Juan, capítulo 1, verso 14:

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad."

Y ahora, podemos ver quién es Jesucristo, en lo físico nació en Belén de Judea, para con ese cuerpo en el cual moraba Dios, realizarse el Sacrificio de Expiación por el pecado del ser humano, lo cual significa también que al ser sacrificado ese cuerpo, ya ese cuerpo no sería utilizado más en esa forma en que está, por lo cual al morir, ser sepultado, tenía que resucitar glorificado; resucitó glorificado como van a resucitar todos los creyentes en Cristo en el Día Postrero: resucitarán glorificados, eternos, cuerpos eternos y jóvenes para toda la eternidad.

Por eso fue que no lo pudieron conocer o reconocer Sus propios discípulos ni las mujeres que les acompañaban en los viajes misioneros, las cuales y los cuales lo conocían, pero al resucitar ya no lo conocían en ese cuerpo resucitado glorificado, porque había resucitado glorificado, y el cuerpo glorificado representa de 18 a 21 años de edad.

Esa es la clase de cuerpo que obtendrán todos los creyentes en Cristo que murieron al ser resucitados en cuerpos inmortales, cuerpos incorruptibles y jóvenes para toda la eternidad; por cuanto son inmortales, pues serán jóvenes para toda la eternidad.

Y los creyentes en Cristo en el Cuerpo Místico de Cristo en el Día Postrero en la etapa que corresponde al Día Postrero, o sea, en la posición correspondiente al Día Postrero en el Cuerpo Místico de Cristo, serán transformados y entonces todos serán jóvenes, inmortales, iguales a Jesucristo para toda la eternidad, tendrán un cuerpo glorificado como el que Cristo tiene en la actualidad, el cual encontramos que no se ha puesto viejo desde que resucitó y luego ascendió al Cielo, así ha permanecido joven, y cuando lo veamos va a estar tan joven como cuando lo vieron María Magdalena, las otras Marías, los apóstoles y todos ellos.

El cuerpo glorificado es interdimensional, puede moverse de una dimensión a otra, y por eso Cristo estando las puertas cerradas cuando los discípulos estaban reunidos por miedo a los judíos ellos cerraban bien la puerta porque ya habían crucificado a Cristo y ellos tenían miedo, pero Cristo entró, luego de resucitado entró donde ellos estaban reunidos y habló con ellos. Ellos pensaban que era un espíritu, pero Cristo les mostró que era Él, el cual había resucitado.

Pero recuerden que ya estaba glorificado y podía pasar de una dimensión a otra, y por eso podía pasar a través de las puerta que estaban cerradas sin ellos verlo pasar, porque en el cuerpo glorificado es como también en el cuerpo teofánico que no hay problemas para la transportación de un lugar a otro.

Por eso es que a los creyentes en Cristo no les preocupa si en el milenio van a haber aviones o no, ¿y habrá? No habrá. Pero nos podremos transportar de un lugar a otro sin ningún problema, como Cristo lo hacía, y como Cristo subió al Cielo más allá de donde los aviones o cohetes llegan.

Hay otras dimensiones donde hay habitantes en cuerpos teofánicos, cuerpos angelicales, cuerpos de otra dimensión; y la ciencia ya está descubriendo que hay hasta galaxias, sistemas solares, planetas que están en dimensiones invisibles.

Así que, la creación es muy amplia, y todo eso está reservado porque todo eso pertenece a la herencia de Cristo y todos los creyentes en Cristo, por eso San Pablo dice que somos herederos de Dios y coherederos con Cristo Jesús, Señor nuestro.

Ahora, podemos ver que en la herencia de los hijos de Dios hay grandes riquezas, por eso no nos apegamos a esta Tierra y a las riquezas de esta Tierra, como si fuera lo único que existe, porque existen cosas más importantes que las riquezas que podamos obtener en esta Tierra; más bien trabajamos por amor a Dios a través de Cristo, trabajamos en el Programa Divino comprendiendo que estamos aquí en la Tierra a causa de un propósito divino. Una de las cosas es que seamos rociados con la Sangre de Cristo para así ser limpios de todo pecado y ser reconciliados con Dios y restaurados al Reino de Dios.

Comprendemos que nuestra estadía aquí en la Tierra es como cuando nos vamos de viaje a otra nación y hay una escala en un aeropuerto para cambiar de un avión a otro, así estamos haciendo una escala en esta Tierra, y el vuelo a otra dimensión, a la casa del Padre celestial, porque iremos de regreso para la gran fiesta de bienvenida y de Cena de Boda, la Cena de las Bodas del Cordero.

Vean, el viaje es llamado a través de la historia del Cristianismo se le ha llamado a ese viaje el rapto o arrebatamiento de la Iglesia, y estamos aquí para saber la posición que nos corresponde en el Cuerpo Místico de Cristo para estar esperando nuestro vuelo a la Cena de las Bodas del Cordero, o sea, el rapto o arrebatamiento.

Tenemos que entender bien todo este Programa Divino, como en el aeropuerto usted tiene que entender y ver en su boleto cuál es la puerta de salida que le corresponde estar, para poder tomar el vuelo que lo va a llevar al lugar que usted desea ir y que tiene usted asignado en el boleto.

Si usted se coloca en otra puerta de salida y se monta en el avión de esa otra puerta de salida, ¿a dónde lo va a llevar? Al lugar para donde va ese vuelo, pero no al lugar que usted tiene en su boleto. Las personas que se han montado equivocadamente o que se han dormido en la puerta o gate de embarque, sin darse cuenta que ese vuelo no iba para el lugar que ellos deseaban, han tenido que parar el avión, abrir la puerta para que él salga.

Eso pasa algunas veces con algunas personas cuando los sacan de algún lugar: "Usted no es de aquí." O lo sacan de buena gana o de mala gana, en buena forma o en mala forma, y usted entonces está buscando: "¿Cuál será el lugar que yo tengo que estar, porque yo creo de todo corazón en Cristo y yo deseo y espero la Venida del Señor, y espero y deseo el arrebatamiento o rapto para ir a la Cena de las Bodas del Cordero."

Por lo tanto, tiene que saber y estar en la puerta de embarque correcta, estar en la posición correcta para tomar el vuelo correcto que lo llevará al lugar que usted desea: a la Cena de las Bodas del Cordero.

La Iglesia del Señor Jesucristo ha estado pasando de edad en edad, de etapa en etapa, y se ha estado predicando que viene un día en que se tocará una trompeta llamada trompeta final o gran Voz de trompeta y los muertos en Cristo van a resucitar primero, y luego nosotros los que vivimos vamos a ser transformados, y eso está señalado para el Día Postrero, porque el mismo Cristo dijo para todos los creyentes en Él: "Y yo le resucitaré en Día Postrero."

Tiene la persona que saber también cuál es el Día Postrero, aunque se ha estado predicando, desde los días de los apóstoles se ha estado predicando la segunda Venida de Cristo, está prometida la Venida del Señor para el Día Postrero, y la resurrección de los muertos para el Día Postrero y la transformación de los vivos para el Día Postrero, y el rapto o arrebatamiento para el Día Postrero también.

Ahora, en todos los tiempos pasados o días pasados se ha estado viviendo en la expectativa de la segunda Venida de Cristo, la resurrección de los muertos, la transformación de los vivos y el rapto o arrebatamiento de la Iglesia para ir a la Cena de las Bodas del Cordero, y eso está bien porque toda persona tiene que vivir esperando la Venida del Señor. Eso fue lo que enseñó Jesucristo.

Ahora, han transcurrido unos dos mil años de Cristo hacia acá, y nos dice el apóstol Pablo y el apóstol San Pedro también... por ejemplo, San Pablo nos dice en Hebreos, capítulo 1, verso 1 en adelante que Dios habló a Su pueblo, y vamos a ver cómo él dice que Dios habló, dice capítulo 1, verso 1 en adelante de Hebreos:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas..."

¿Cómo habló? Por medio de los profetas, ¿por qué? "Porque no hará nada el Señor sin que antes revele sus secretos a sus siervos sus profetas." Amós, capítulo 3, verso 7 y Zacarías, capítulo 7 también nos dice que esa es la forma de Dios hablarle a Su pueblo. Veamos para que tengamos el cuadro claro, capítulo 7, verso 11 al 12 de Zacarías, dice:

"Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;

y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos."

Dios se enoja, se molesta cuando Él habla por medio de Su Espíritu a través de Sus profetas, y las personas no escuchan. Eso es también de acuerdo a Deuteronomio, capítulo 18, versos 15 en adelante, donde dice:

"Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis."

Eso le está explicando Moisés al pueblo: profeta como Moisés Dios levantará, profeta al cual Dios le habla y él comunica al pueblo lo que Dios le habló. Y el máximo cumplimiento de esta profecía que gradualmente se cumple en diferentes profetas, luego llega a su máximo cumplimiento en el Mesías Príncipe, que tiene que ser siempre un profeta el Mesías en Su Venida. En Jesucristo se cumplió plenamente esta profecía. Dice:

"Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare."

¿Dónde Dios coloca Su Palabra? En la boca de los profetas que Él envía, y sobre todo cuando envía un profeta como Moisés en todo el sentido de la Palabra, que tiene que ser entonces un profeta dispensacional, cuando Dios lo envía, ahí viene la Palabra de Dios para el pueblo para ese tiempo y para toda la dispensación para la cual envía ese profeta mensajero. Y ahora vean:

"...él les hablará todo lo que yo le mandare."

Todo lo que Dios tiene que decir al pueblo, se lo va a decir a ese profeta, y ese profeta se lo va a decir al pueblo. Es a través siempre de un hombre, de un profeta que Dios por medio de Su Espíritu Santo le habla al pueblo, el Espíritu Santo es el Ángel del Pacto que le apareció a Moisés y que le había aparecido a Abraham, a Isaac, a Jacob, y también era el mismo que le hablaba a Adán y que le hablaba a Abel.

Y ahora, continuamos aquí leyendo:

"Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta."

O sea, que toda persona responderá a Dios por lo que haya hecho con relación a lo que Dios hable a través de ese profeta mensajero. Toda persona está responsabilizada a escuchar lo que Dios está hablando por medio de Su Espíritu a través de ese profeta. Por eso en el libro del Apocalipsis en diferentes lugares dice: "El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias."

Por lo tanto, tendrá siempre un mensajero en cada etapa de Su Iglesia a través del cual el Espíritu Santo venga y le diga lo que tiene que hablar, y ponga en la boca y corazón de ese hombre esa Palabra, y ese hombre habla inspirado, ungido por el Espíritu Santo esa Palabra, y esa es la Palabra de Dios para la Iglesia del Señor para ese tiempo.

Y ahora, continuemos acá en Hebreos, capítulo 1, estábamos viendo la forma en que Dios habla por medio de Su Espíritu, y recuerden que el Espíritu Santo es el Ángel del Pacto, el cual es un hombre de otra dimensión, de la dimensión angelical, por eso es llamado el Ángel de Dios o Ángel del Pacto a través del cual Dios le dio la Ley al pueblo hebreo en el monte Sinaí.

¿Y saben quién es ese Ángel del Pacto? Es nada menos que Jesucristo en Su cuerpo angelical, en Su cuerpo físico cuando estaba hablando con los judíos y les dice a ellos: "Abraham vuestro padre, deseó ver mi día, lo vio y se gozó," (San Juan, capítulo 8, verso 56 al 58). Le dicen los judíos: "Aún no tienes cincuenta años, ¿y dices que has visto a Abraham?" Jesucristo les dice: "Antes que Abraham fuera, yo soy."

¿Cómo era Jesucristo antes de Abraham? Era el Ángel del Pacto, era ese hombre de otra dimensión en un cuerpo angelical; por eso en Malaquías, capítulo 3, verso 1 en adelante cuando nos habla de la Venida del Mesías, y dice que "enviará delante de Él un mensajero, un profeta mensajero el cual le preparará el camino (el cual sabemos que fue Juan el Bautista), y luego vendrá a Su templo el Señor al cual vosotros buscáis, y el Ángel del Pacto a quien deseáis vosotros."

¿Quién viene? El Señor, Dios el Padre y el Ángel del Pacto, que es el cuerpo angelical de Dios, es la imagen del Dios viviente, la Escritura dice que muchas personas vieron a Dios: Adán, Abel, también Noé habló con Dios y Dios habló con él; encontramos también a Abraham al cual le aparecía en diferentes ocasiones, el cual pagó los diezmos a Melquisedec, el cual también recibió de Melquisedec pan y vino, tipo de la Santa Cena allá, y tipo del cuerpo y la Sangre de Cristo. Eso fue en el capítulo 14 del Génesis cuando Abraham regresaba de la victoria sobre unos reyes que habían venido con sus ejércitos y habían peleado contra los habitantes del territorio donde Lot estaba viviendo, territorio de Sodoma y Gomorra y esos lugares, y se habían llevado cautivos a personas de ese territorio, entre ellos a Lot el sobrino de Abraham. Pero Abraham salió para libertar a Lot, tipo y figura de la simiente de Abraham trabajando por las vírgenes insensatas. Las vírgenes prudentes haciendo algo en favor de las vírgenes insensatas.

Y ahora, encontramos que luego en el capítulo 18 y 19 del Génesis le aparece a Abraham, Elohím con dos personas más, habla con Abraham, Abraham lo invita a Él y a Sus acompañantes los cuales era: Elohím (Dios) y Sus acompañantes los Arcángeles Gabriel y Miguel, los invita a un almuerzo; es aceptado, es aceptada la invitación, les prepara una becerra o un becerro tierno, una ternera asada con panes, y también preparó queso, leche, de todo lo que se le prepara a un invitado, a un huésped especial.

Y almorzaron con él, y allí le reconfirmó la promesa del hijo que le había prometido, y le dijo que para el año próximo vendría el niño, para lo cual, pues Sara tenía que ser rejuvenecida y Abraham también; ya Abraham tenía 99 años y Sara tenía 89 años, pero Abraham había estado esperando lo que Dios había prometido (ese hijo) por 25 años, y no desmayó en la fe, creyó a Dios y esperó la promesa esperanza contra esperanza.

¿Y qué significa esperanza contra esperanza? Pues esperando lo que no se puede esperar, porque nadie puede esperar teniendo 99 años, tener un hijo a través de una señora que tiene 89 años; pero Abraham no miraba la edad de Sara ni su propia edad, él miraba lo que Dios había prometido.

Es lo mismo que podría pasar en nuestro tiempo en donde muchas personas podrían decir: "El Cristianismo, la Iglesia del Señor Jesucristo ha estado esperando la segunda Venida de Cristo, la venida del Hijo prometido por dos mil años y no ha venido, y ya han transcurrido tantos siglos, tantos años, que ya no puede ocurrir." Pues miren, si Dios lo prometió, Dios lo va a cumplir, y Dios lo prometió.

Ahora, la Iglesia se colocará en la posición correcta en la edad que le corresponde para el cumplimiento de la Venida del Mesías para recibirlo y recibir su transformación en el Día Postrero, y recibir el arrebatamiento o rapto prometido.

Cualquier persona puede decir: "Pero si no se cumplió en los días de los apóstoles la segunda Venida de Cristo, ni en lo días de otros mensajeros," pues no era para aquel tiempo, era para el Día Postrero; delante de Dios un día es como mil años para los seres humanos.

Ahora, San Pablo dice que Dios habló a los padres por medio de los profetas, dice: "En estos postreros días, o sea, que ya en los días de Jesús eran los días postreros, los días postreros delante de Dios para los seres humanos son: quinto milenio, sexto milenio y séptimo milenio, y cuando Cristo ya tiene de tres a siete años de edad, comienza el quinto milenio y por consiguiente comenzaron los días postreros.

Y cuando predica Cristo al comenzar Su ministerio, comienza la semana número setenta de la profecía de Daniel, y ahí Él lleva a cabo Su ministerio de tres años y medio; a la mitad de esa semana número setenta la vida al Mesías le fue quitada en la Cruz del Calvario, y quedan, restan tres años y medio para el pueblo hebreo, porque allí con la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario se detuvo la semana número setenta, y le han sido reservados tres años y medio para el pueblo hebreo de esas setenta semanas.

Por lo tanto, se abrió una brecha en la mitad de la semana número setenta, se abrió una brecha para Dios llamar un pueblo para formar la Iglesia del Señor Jesucristo, y la mayor parte han estado en medio de los gentiles los que formarían la Iglesia del Señor Jesucristo, no importa que sean descendientes hebreos o no, es que sus nombres están escritos en el cielo, en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo, aunque esas personas no lo sabían, pero siendo que tienen sus nombres escritos en el Cielo, de lo cual habló Cristo también, que los nombres están escritos en el Cielo, esas personas responderían al llamado de Cristo.

Cristo dijo: "También tengo otras ovejas que no son de este redil, las cuales también debo traer, y oirán mi Voz, y habrá un rebaño y un pastor." La Voz de Cristo es el Evangelio de Cristo que es predicado para llamar las ovejas del Señor, y habrá un rebaño que es la Iglesia del Señor, y habrá un pastor que es Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia.

Por eso Él también dice: "Mis ovejas oyen mi Voz y me siguen, y yo las conozco, y yo les doy Vida eterna." Cristo es el único que le puede dar Vida eterna a esas ovejas que el Padre le dio para que las busque, las llame y les dé salvación y Vida eterna (San Juan, capítulo 10, verso 27 en adelante).

Ahora, entendiendo estas Escrituras podemos ver que hay un Programa Divino, y lo importante es que estamos en ese Programa Divino, porque no importa lo grande y hermoso que sea un Programa Divino, si la persona no está en él, pues no va a recibir los beneficios de ese Programa Divino, como en los gobiernos en diferentes países se establece un programa de beneficio para personas, pero si la persona no pertenece a ese grupo, el beneficio de ese programa no llega a esa persona.

Y ahora, conscientes de que la promesa de la Venida del Señor es para Su Iglesia, para la resurrección de los muertos creyentes en Cristo en cuerpos glorificados y la transformación de los vivos, la Iglesia tiene que saber que aunque ya han transcurrido unos dos mil años, el Día Postrero es el séptimo milenio de Adán hacia acá, como lo es el sábado, el séptimo día de la semana y también el tercer milenio de Cristo hacia acá como el jueves, viernes y sábado son los días, los tres días postreros de la semana.

Y ahora, podemos ver porqué no ocurrió la Venida del Señor en tiempos pasados, siglos pasados, porqué no ocurrió la resurrección de los muertos creyentes en Él y porqué no ocurrió la transformación de los vivos y el rapto, ¿por qué? Porque la promesa es que será para el Día Postrero, y no sabemos en qué año del Día Postrero.

Conforme al calendario gregoriano ya estamos en el Día Postrero, pero no sabemos en qué año del Día Postrero será la venida del Señor, la resurrección de los muertos creyentes en Cristo y la transformación de los que vivimos, y luego el rapto o arrebatamiento, pero las señales que Cristo dio nos indican que estamos en el tiempo para que de un momento a otro se cumplan estas profecías.

Por eso Él dice que cuando veamos suceder estas cosas, esas señales que Él dio, esas señales como la higuera reverdeciendo que es Israel, la cual la encontramos o al cual encontramos ya como una nación libre y soberana y otras naciones liberándose para ser naciones libres y soberanas, los otros árboles, podemos ver que ya está muy cerca la hora, el momento para la Venida del Señor con los muertos creyentes en Cristo resucitados y la transformación de los que estén vivos creyentes en Cristo.

Recuerden que la transformación será exclusivamente para los creyentes en Cristo, por eso son los creyentes en Cristo los que están esperando la transformación y el rapto será exclusivamente para los creyentes en Cristo cuando estén transformados; es una promesa para los creyentes en Cristo.

Y ahora, hemos visto lo que es el Día Postrero, el séptimo milenio de Adán hacia acá, y por esa causa es que estamos esperando la Venida del Señor en este tiempo final, la resurrección de los muertos creyentes en Cristo en cuerpos glorificados, y nuestra transformación y el rapto.

Estamos en el tiempo correcto, pero no sabemos en qué año va a ocurrir. Estamos en el milenio correcto, en el Día Postrero. Por lo tanto, la humanidad está colocada en el día correcto, el Día Postrero.

Luego la Iglesia ha estado pasando por diferentes etapas o edades, edades que se cumplieron a través de estos dos mil años que han transcurrido, y Su Iglesia, la Iglesia del Señor Jesucristo ocupó la posición que le correspondía en cada edad, es como subiendo una escalera como la que vio Jacob, por allá por el capítulo 28 del Génesis, y de lo cual también habló Cristo en San Juan, capítulo 1, verso 51 cuando dice a Felipe: "De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los Ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo de Hombre." Vamos a leerlo a ver cómo es que dice Jesús (la referencia, eso es Génesis, capítulo 28). Vamos a ver aquí el capítulo 1 de San Juan, verso 51, dice:

"Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre."

Y en Génesis, capítulo 28 Jacob vio una escalera que se apoyaba en Tierra y la parte alta llegaba al cielo y Ángeles de Dios subiendo y bajando por esa escalera, y en la parte alta estaba Dios, y Jacob escuchó la Voz de Dios hablándole desde la parte alta de la escalera, Jacob, Israel; de la parte alta de la escalera es que Dios le hablará a Israel en el Día Postrero.

Y ahora, Ángeles de Dios, mensajeros de Dios de edad en edad han estado subiendo y bajando por esa escalera y también todos los creyentes en Cristo que son como los Ángeles han estado subiendo por esa escalera, y por ahí mismo será que vendrán en la resurrección.

Esa escalera de Jacob, vean ustedes, es Cristo en la forma de Su Iglesia, porque la Iglesia de Jesucristo es el Cuerpo Místico de Cristo, y Jacob cuando despertó dice: "Esto es casa de Dios y puerta del cielo, y yo no lo sabía."

Lo que Israel comprenderá en el Día Postrero, que la Iglesia del Señor Jesucristo es la casa de Dios y puerta del Cielo, por eso es que tiene Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo, como cada persona tiene cuerpo, espíritu y alma, y la persona es también templo de Dios.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo durante las diferentes etapas desde el día de los apóstoles hacia acá ha estado en el Lugar Santo, y luego en el Día Postrero pasará, subirá a la etapa del Lugar Santísimo que es la etapa de la Edad de la Piedra Angular, es ahí en esa etapa donde Cristo va a cumplir Sus promesas, así como cuando Moisés dedicó el tabernáculo a Dios, descendió Dios en la Columna de Fuego, esa nube que los acompañaba de día y les cubría del calor, del sol, y de noche les alumbraba el camino; estaba, descendió sobre el tabernáculo y moraba allí en el tabernáculo, y se manifestaba, le aparecía a Moisés en el Lugar Santísimo, y de ahí le hablaba a Moisés todo lo que tenía que decirle para el pueblo hebreo.

De ahí le hablará Dios en el Día Postrero desde el Templo espiritual de Cristo, y por eso es que como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles, los gentiles lo llevarán a los judíos, y luego acontecerá el rapto o arrebatamiento de la Iglesia.

Eso está en la página 30 del libro de "Las Edades" en español, de "Las Edades de la Iglesia," y en la página 34 y 35 también nos habla de lo mismo, y en la página 256 también nos habla algo y también en la página 458 y 459 nos habla de la forma en que Dios se va a revelar, le va hablar al pueblo hebreo: por medio de los dos Olivos, por medio de los ministerios de Moisés y Elías.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero no va a estar en una edad que ya pasó, porque para edades pasadas Dios tuvo personas que ocuparían esa posición o esas posiciones cada uno en la edad correspondiente para ellos, ahora la posición correcta para la Iglesia del Señor Jesucristo es la Edad de la Piedra Angular, la edad de oro para la Iglesia, la edad para las grandes bendiciones de Cristo prometidas para el Día postrero.

Por eso se requiere saber el tiempo en que estamos viviendo: el Día Postrero, y conocer cuál es la posición que le corresponde a la Iglesia del Señor Jesucristo para colocarse la persona en esa posición en el Cuerpo Místico de Cristo, y estar ahí escuchando la Voz de Cristo hablándole desde la parte alta, desde la Edad de la Piedra Angular, la Edad de Piedra Angular, así como ha sido prometido, y el que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Es importante estar conscientes de la posición que le corresponde a la Iglesia, y estar como creyentes en Cristo en esa posición, y cuando la Iglesia reconozca su posición entonces se van a cumplir todas esas promesas para esas personas miembros de la Iglesia de Jesucristo que estarán en la posición correcta para este tiempo final.

"EL TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN."

Es tiempo de reconocer la posición correspondiente a la Iglesia en el Cuerpo Místico de Cristo, estamos en el tiempo más glorioso de todos los tiempos para el cual tenemos la promesa que Dios va a darle a Su Iglesia la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

La Iglesia del Señor Jesucristo estará escuchando la Voz de Cristo en la posición correspondiente a este tiempo; en ninguna otra etapa o edad estará escuchando la Voz de Cristo porque ya las otras etapas pasaron.

Por lo tanto, ya hemos visto desde dónde va a estar Cristo hablándole a Su Iglesia y dónde va a colocar a Su Iglesia en este tiempo final, y Su Iglesia no va a estar escuchando otra u otras voces, sino la Voz de Cristo por medio de Su Espíritu Santo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular o Edad de Piedra Angular, que es la edad de oro de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Es la edad o etapa más alta de la Iglesia y la más importante de todas, por eso es la edad de oro para la Iglesia del Señor Jesucristo, la edad en la cual va a ocurrir la resurrección de los muertos creyentes en Cristo, la transformación de los creyentes vivos, el arrebatamiento de la Iglesia y así por el estilo, y por consiguiente es importante estar conscientes en qué edad, en qué etapa del Programa Divino se encuentra la Iglesia del Señor Jesucristo.

A través de Su Iglesia Cristo estará obrando manifestándose, porque estará manifestándose en Su Iglesia trayendo bendiciones, trayendo Su Palabra revelada y así por el estilo, también esta edad o etapa de la Iglesia es la edad o etapa o edad de oro, la edad del Amor Divino, la edad más gloriosa de todas las etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, estemos conscientes de la posición de la Iglesia de este Día Postrero, y esperemos en esa posición, en esa etapa, en esa edad todo lo que Cristo ha prometido para todos los creyentes en Él.

Toda persona tiene que estar en el Cuerpo Místico de Cristo para poder obtener la salvación y Vida eterna, porque es ahí donde Cristo se manifiesta de etapa en etapa, es en la Iglesia del Señor Jesucristo donde las personas nacen de nuevo, nacen del Agua y del Espíritu, es en la Iglesia del Señor Jesucristo tipificada en la planta de trigo, por lo cual los hijos del Reino de Dios que son los miembros de la Iglesia, están representados en el trigo. En la parábola del trigo y de la cizaña Cristo dice que el trigo son los hijos del Reino.

Y ahora, encontramos que los granos de trigo nacen ¿dónde? Pues nacen en la planta de trigo, Cristo dijo: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda; pero si cae en tierra y muere, mucho fruto lleva." (San Juan, capítulo 12, verso 24).

Y ahora, cuando Cristo murió, estaba muriendo, siendo sembrado el grano de trigo que fue crucificado y sepultado luego, y el día de pentecostés nació la planta de trigo que es la Iglesia del Señor Jesucristo para llevar muchos granos de trigo, muchos hijos e hijas de Dios, ¿ven? Usted nace en la Iglesia del Señor Jesucristo como un hijo o una hija de Dios, nace como un grano de trigo, ¿dónde? En la planta de trigo donde está la vida del grano de trigo, y la vida del grano de trigo es el Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo que está en la planta de trigo, la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, estamos en el tiempo final, tiempo de y para la cosecha, para la siega, para el tiempo en que Él dijo que enviará Sus Ángeles para llevar a cabo esa labor. Solamente estando en esa etapa es que se podrán comprender estas promesas y se podrán ver a medida que van siendo cumplidas por el Señor, y se podrá recibir los beneficios de cada promesa divina a medida que es cumplida.

"EL TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN," o "ES TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN." Ya reconociendo la posición de la Iglesia, la etapa de la Iglesia correspondiente a este tiempo final, las personas pueden entonces recibir la Palabra correspondiente a nuestro tiempo y obtener todo ese conocimiento y crecer espiritualmente en el conocimiento de la Palabra de Dios, y así crece la fe, porque la fe viene por el oír la Palabra. Mientras más Palabra escuche, más crece la fe.

Muchas personas dicen: "Yo quiero tener mucha fe," pues entonces escuchar más y más Palabra de Dios, sobre todo la Palabra de Dios correspondiente al tiempo en que la persona está viviendo; y a medida que se desarrolla todo el Programa Divino, Dios siegue añadiendo a Su Iglesia los que han de ser salvos en este tiempo final, por lo cual, si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino, para lo cual puede pasar acá al frente y oraremos por usted.

Recuerden que la fe nace por el oír la Palabra, viene por el oír la Palabra, ya usted la escuchó y ahora tiene la oportunidad de dar testimonio público de su fe en Cristo recibiéndole como único y suficiente Salvador.

Cuando se complete el número de los escogidos de Dios, el número de la Iglesia del Señor, entonces Cristo terminará Su Obra de Intercesión en el Cielo, saldrá del Trono de Intercesión, tomará el Título de Propiedad, el Libro sellado con siete Sellos de Apocalipsis 5 y hará Su Obra de Reclamo, resucitará a los creyentes que murieron, en cuerpos glorificados los resucitará, vendrá con ellos a la tierra y transformará a los vivos, y estaremos una temporada de 30 a 40 días.

Recuerden que Él estuvo unos 40 días después que resucitó, y habían resucitado también con Él los santos del Antiguo Testamento, y luego subieron con Él al Cielo 40 días después de la resurrección de Cristo.

Así que, también tendremos una temporada estrenando acá el nuevo cuerpo que Él nos va a dar, y los que murieron estrenando el cuerpo que Él les dará, el cuerpo glorificado, y eso será la adopción, la redención del cuerpo cuando estemos o recibamos el nuevo cuerpo, y lo estaremos estrenando aquí en la tierra por unos 30 ó 40 días, y después nos iremos de aquí a la Cena de las Bodas del Cordero. Tan sencillo como eso.

Ahora, hay promesas para la Iglesia, de que la Iglesia del Señor Jesucristo va a tener en algún lugar, el Cristianismo va a tener en algún lugar una Gran Carpa-Catedral que vio el reverendo William Branham, en donde va a estar la presencia de Dios, de Cristo, del Espíritu Santo manifestándose y trayendo grandes bendiciones para la Iglesia del Señor Jesucristo y para todo ser humano. Y por consiguiente van a estar personas y ministros y congregaciones trabajando en ese proyecto divino. Que pronto se haga una realidad.

Va a ser de grande bendición para todos los creyentes en Cristo, y no habrá problemas por cuanto hay satélites, comunicaciones que se hacen a través de los satélites, en todos los países podrán ver lo que estará sucediendo en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, y aún más, podrán recibir los beneficios, todos los beneficios aunque estén en otros países escuchando.

Así que hay grandes bendiciones prometidas para la Iglesia del Señor Jesucristo para este tiempo final, ¿y por qué no se hizo realidad en tiempo pasado? Porque no era para tiempo pasado, es para nuestro tiempo, y si es para nuestro tiempo esta bendición, no la podían recibir en otro tiempo, es para bendición de cada uno de nosotros.

Así que, oren mucho para que Dios pronto cumpla esa profecía, esa promesa de la Visión de la Carpa que le fue mostrada al reverendo William Branham, porque hay grandes bendiciones para todos los creyentes en Cristo en el cumplimiento de esa visión.

"ES TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN."

En los demás países si ya pasaron al frente las personas, estaremos orando por todos los que en diferentes países ya han pasado al frente; pueden continuar pasando al frente para recibir a Cristo como Salvador en las demás naciones, y los niños de diez años en adelante también pueden pasar al frente; y los que están aquí presentes, si hay alguno que todavía no ha recibido a Cristo, puede pasar al frente para recibirlo para orar por usted.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en diferentes naciones para que Cristo les reciba en Su Reino. Con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, y nuestros ojos cerrados repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, traigo a Ti todas estas personas en diferentes países que te están recibiendo como único y suficiente Salvador. Te ruego los recibas en Tu Reino. En el Nombre del Señor Jesucristo te lo ruego, oh Dios Todopoderoso.

Y ahora los que han venido a los Pies de Cristo repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón, creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida, creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, doy testimonio público de mi fe en Ti y te recibo como mi único y suficiente Salvador, te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre y sea producido en mí el nuevo nacimiento.

Quiero nacer en Tu Reino, quiero vivir eternamente, sálvame Señor. Haz realidad la salvación que ganaste para mí en la Cruz del Calvario, hazla realidad en mí; yo te creo, creo en Ti y en Tu Sacrificio de Expiación por mis pecados.

Sálvame Señor. Te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén.

Con nuestras manos levantadas a Cristo, al cielo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino tanto a todos los que ya han creído y fueron bautizados, como también a ustedes que en estos momentos han estado recibiendo a Cristo en diferentes lugares. Ustedes me dirán: "Quiero ser bautizado en agua lo más pronto posible, porque Cristo dijo: ‘El que creyere y fuere bautizado, será salvo.’ ¿Cuándo me pueden bautizar?" Es la pregunta de cada uno de ustedes que en estos momentos han recibido a Cristo como Salvador.

El bautismo en agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado, el bautismo en agua es tipológico, es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo.

Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo; y cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultada la persona; y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno.

Por lo tanto, bien pueden ser bautizados los que han recibido a Cristo como Salvador en estos momentos. Y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento; y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el glorioso Reino de Jesucristo nuestro Salvador.

Dejo al ministro correspondiente en cada país para que haga en la misma forma, le diga cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo.

Que Dios les bendiga a todos, les guarde, les acompañe y les fortalezca y les llena del conocimiento de Su Programa y les dé esa fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, que crezca esa fe a medida que escuchan la Palabra, a tal grado que sean transformados cuando los muertos en Cristo resuciten primero y luego nosotros los que vivimos seamos transformados conforme a lo prometido por Dios.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Y nos continuaremos viendo por toda la eternidad.

El próximo domingo con ustedes, ya sea a través del satélite, a través de la pantalla o en persona, en algún lugar estaré en persona y en otros lugares estaré a través del satélite.

Así que Dios les bendiga y les guarde, y con ustedes dejo al reverendo José Benjamín Pérez para continuar y finalizar.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

"EL TIEMPO QUE LA IGLESIA RECONOZCA SU POSICIÓN."

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