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Muy buenas tardes, ministros y damas y jóvenes reunidos, aquí presentes en Cayey, Puerto Rico, y también los que están a través del satélite Amazonas o de Internet en diferentes naciones.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también.

Un saludo muy especial también para el misionero reverendo Miguel Bermúdez Marín, quien estuvo hablando palabras muy importantes hace algunos minutos, Dios te bendiga Miguel, te guarde y te use grandemente en toda la obra misionera y en el proyecto que Puerto Rico tiene de la Gran Carpa Catedral.

Para estos momentos, leemos una Escritura en San Lucas, capítulo 21, versos 25 en adelante, donde nos dice de la siguiente manera:

"Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;

desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.

Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca."

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

La humanidad está pasando en la actualidad por momentos muy difíciles a causa de los problemas económicos, a causa del problema mundial económico que está sufriendo cada nación; y eso trae problemas en la familia, problemas en los gobiernos, problemas a toda la familia humana.

También tenemos los problemas del medio ambiente a causa del calentamiento global, y eso le trae graves problemas a la familia humana; también tenemos un sinnúmero de problemas en el Universo completo, que tienen un impacto en la Tierra también.

Este es el tiempo de los problemas grandes para el reino de los gentiles, los problemas grandes para la familia humana.

Pero mirándolo desde el punto positivo, este es el tiempo más glorioso de todos los tiempos, porque es el tiempo para el cumplimiento de las grandes promesas divinas, como: el recogimiento de los escogidos, el mensaje final de Dios para llamar y juntar los escogidos, el mensaje de la gran Voz de Trompeta o Trompeta final, que antecede a la resurrección de los muertos en Cristo y a la transformación de los creyentes vivos que van a ser transformados en el Día Postrero.

También es el tiempo, por consiguiente, para la Venida del Señor, por cuanto estamos viviendo en el Día Postrero, y el Día Postrero es el séptimo milenio de Adán hacia acá o tercer milenio de Cristo hacia acá, porque un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día.

Somos bienaventurados en estar viendo y viviendo en el Día Postrero, porque es el tiempo para esperar la Venida del Señor y esperar la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos; aunque en todas las etapas o edades pasadas se tenía que estar esperando la Venida del Señor, este es el tiempo más importante para esperar la Venida del Señor, porque este es el tiempo en el cual va a ser cumplida Su Venida.

San Pedro en el capítulo 3, verso 18 al 23 del libro de los Hechos, dice que "es necesario que el Cielo retenga a Cristo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas; pero es necesario que vengan tiempos de refrigerio, antes de la Venida del Señor." Y esos son los tiempos de las diferentes etapas donde Dios envió Su mensaje para cada edad y trajo el avivamiento correspondiente a cada edad, y en donde hubo un instrumento que Dios usó, porque el socio de Dios siempre ha sido el ser humano; y cuando envió a cada mensajero, esa fue la señal más grande para ese tiempo, porque la señal más grande de parte de Dios para la raza humana es la venida y ministerio de un mensajero de Dios, de un profeta de Dios.

Esa es una señal más grande que cualquier señal en el Cielo o en la Tierra, en la Luna, en el mar, donde sea. Por eso cuando estuvo Jesús sobre la Tierra y resucitó al hijo de la viuda de Naín, de la viuda de la ciudad de Naín, la gente decía: "Dios ha visitado a Su pueblo, porque un gran profeta se ha levantado entre nosotros." Esa es la forma de Dios visitar a Su pueblo: por medio de un mensajero, de un profeta en cada ocasión, porque ahí está Dios presente, hablando a Su pueblo directamente: "Porque no hará nada el Señor sin que revele sus secretos a sus siervos sus profetas," dice Amós, capítulo 3, verso 7. Y Zacarías, capítulo 7, verso 11 en adelante, dice que Dios habló a Su pueblo Israel por medio de Su Espíritu Santo a través de los profetas; esa es la forma de Dios hablarle a Su pueblo y a la familia humana completa: por medio de Su Espíritu Santo a través de un profeta en cada tiempo, en cada ciclo divino en donde Dios se ha de manifestar en medio de la raza humana.

Es importante conocer el tiempo, pues el mismo Cristo dijo que era importante. Dice Cristo en el capítulo 16 de San Mateo, verso 1 al 4, dice:

"Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.

Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.

Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!"

Y ahora, encontramos que hay señales que marcan los tiempos en donde Dios llevará a cabo promesas que corresponden a cierto tiempo en el Programa Divino. Y hasta que llegue ese tiempo, lo que Dios prometió para ese tiempo no se puede llevar a cabo; pero cuando llega el tiempo, entonces las personas tienen que estar buscando, para ver lo que Dios prometió siendo hecho una realidad. Y por consiguiente, se estarán viendo personas que estarán trabajando en pro de lo que Dios prometió para que se haga una realidad; porque el socio de Dios es el ser humano, y por consiguiente, habrá siempre personas que, cuando llega el tiempo para Dios cumplir Sus promesas, habrá personas que estarán trabajando en ese proyecto divino.

El mismo Cristo, cuando tenía unos 12 años de edad y subió con sus padres adoptivos, su padre adoptivo José, y María, dice la Escritura que se quedó en Jerusalén, y ellos pensaban que había regresado con ellos o iba de regreso con ellos pero lo buscan y no lo encuentran, y se regresaron a Jerusalén; y lo encontraron hablando con los doctores de la Ley, y haciendo preguntas a ellos y ellos haciéndole preguntas a Él, lo encontramos en una conversación muy importante, y se maravillaban de la sabiduría que veían en Jesús; y cuando llegan José y María, y María le dice: "Hijo, ¿qué nos has hecho? Te hemos estado buscando y no te encontrábamos."

Cristo les dice: "¿Por qué me buscáis? ¿No sabéis que en los negocios de mi Padre me conviene estar?"

Ahora, ¿cuáles eran los negocios de Dios? Cumplir lo que estaba prometido para aquel tiempo. Y tenía que cumplirlo por medio de un jovencito que va creciendo, y llegará a la edad de mayoría de edad, y en cierto tiempo de Su edad lo ungirá con el Espíritu Santo, y de ahí en adelante será el Mesías, que significa "El Ungido," el Ungido por el Espíritu de Dios, por Dios a través de Su Espíritu Santo para cumplir la promesa de la Venida del Mesías; pero Él era la persona, pero vino a ser el Mesías, el Cristo, cuando fue ungido.

Ahora, en lo espiritual, Él era nada menos que el Ángel del Pacto, el cual estaba vestido de ese cuerpo de carne que nació a través de la virgen María, el cual fue creado por Dios a través de Su Espíritu. Y por consiguiente, vino a ser ese cuerpo la Casa de Dios, el Templo humano de Dios, en donde y a través del cual se llevó a cabo el Sacrificio de Expiación por los pecados del ser humano; fue en el tiempo correcto, fue a la mitad de la semana número setenta que murió Jesús como el Sacrificio de Expiación por el pecado del ser humano.

El enemigo de Dios, el diablo, usando diferentes personas (porque así como Dios usa personas, el diablo también usa personas para combatir la Obra de Dios), trataron de matarlo desde que nació; pero Dios lo cuidó, porque cuando Él tuviera la edad correspondiente para el Sacrificio de la Expiación por el pecado, Él daría Su vida en expiación por el pecado del ser humano.

Mientras tanto, Él se cuidaba, tenía Ángeles también que lo cuidaban, el Ángel que le apareció a José en más de una ocasión, cuando ya Herodes iba a mandar soldados para matar a los niños de 2 años hacia abajo, el Ángel le apareció a José y le dice en sueños que Herodes va a buscar al niño para matarlo, que se vaya a Egipto, y allá se fue. Egipto representa el reino de los gentiles y representa, por consiguiente también el reino de las tinieblas.

Por lo tanto, el Mesías Príncipe mientras todavía no estaba ungido como el Mesías, fue enviado a Egipto siendo un niño, y luego que se cumplió el tiempo de estar en Egipto, que era mientras viviera el rey Herodes; cuando murió, entonces el Ángel le dice: "Regresa a la tierra (o sea, a Israel), porque los que buscaban la muerte del niño ya murieron." Es como cuando Moisés está en Madián y muere el que buscaba la muerte o los que buscaban la muerte de Moisés, ya Moisés regresa a Egipto para la liberación del pueblo hebreo.

Encontramos que hay una relación entre los judíos y los gentiles para el cumplimiento profético, y se requiere que el pueblo de Dios conozca todos esos eventos, que para el Día Postrero vendrán a ser tipo y figura de lo que estará pasando en el Día Postrero.

Por ejemplo, tenemos a José, el hijo de Jacob, que fue vendido por treinta piezas de plata o por unas piezas de plata, y fue llevado a Egipto y allá pasó por etapas difíciles, pero luego, vino a ser, digamos el primer ministro, el administrador del imperio del faraón. Y allá entre los gentiles fue que sus hermanos y aun su padre, lo vieron, lo reconocieron, cuando él se reveló a ellos; mientras tanto, lo podían ver, pero no sabían que era José.

Así también es con Cristo, Cristo ha estado en medio de Su Iglesia por estos dos mil años que han transcurrido, alrededor de dos mil años, y ha estado manifestándose y bendiciendo a Su Iglesia entre los gentiles; y ha estado supliéndole el alimento espiritual, así como José suplía el alimento para los gentiles y aun hubo alimento para los hebreos, que le suplió José.

Ahora encontramos que Cristo está tipificado, representado en José, por lo tanto, Cristo luego de pasar por Su etapa de muerte, sepultura y resurrección, vendría a Su Iglesia en Espíritu Santo y estaría en medio de Su Iglesia; y cuando se tornó Cristo hacia los gentiles en Espíritu, estaría Cristo en medio de los gentiles a través de las diferentes edades (siete edades de la Iglesia). Cristo obrando en medio de los gentiles llamando para Sí un pueblo, un pueblo para Su Nombre, y formando con ellos el Cuerpo Místico de Cristo: la Iglesia del Señor Jesucristo. Es una obra divina, que Dios por medio del Espíritu Santo, por medio de Cristo en Espíritu Santo ha estado llevando a cabo; y ha sido en forma progresiva, ha ido subiendo de etapa en etapa, de edad en edad, a través de la poderosa mano divina manifestándose a través del mensajero correspondiente a cada tiempo.

Para el Día Postrero vendrá el llamado final para subir más arriba, subir a la Edad de la Piedra Angular, para escuchar la Voz suave, una Voz como la que escuchó el profeta Elías allá en el Monte de Dios, la cueva, en el monte donde Dios le había dado el pacto al pueblo hebreo y lo entregó a Moisés en aquellas piedras, dos piedras talladas.

¿Dónde estaba Elías? En el Monte de Dios, donde Dios había dado el pacto para el pueblo hebreo cuando Dios llevó a Moisés y al pueblo hasta el Sinaí. Y Cristo ha estado en medio de Su Iglesia, ha estado en medio del Monte de Dios: la Iglesia del Señor Jesucristo.

El Monte donde el segundo Pacto ha sido establecido, que ha sido en Su Iglesia que nació el Día de Pentecostés en la ciudad de Jerusalén; pues Él había dicho: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo." (San Mateo, capítulo 28, verso 20). Él también ha dicho: "Y será predicado este Evangelio del Reino para testimonio a todos los gentiles, a todo el mundo; y entonces vendrá el fin."

Por lo tanto, la señal del fin del mundo, del fin del tiempo, del fin del siglo, será la predicación del Evangelio del Reino a través del Espíritu Santo en un hombre que le traerá, a través del cual le traerá el Espíritu Santo el mensaje final de Dios: el Evangelio del Reino. Y entonces tendrá la Iglesia del Señor Jesucristo ambas lluvias: la Lluvia temprana bajo la predicación del Evangelio de la Gracia, en donde viene el Espíritu Santo a las personas, y tendrá la Lluvia tardía de la predicación del Evangelio de Cristo, del Evangelio del Reino, para todos recibir en el Día Postrero la transformación; y los muertos recibir la resurrección en cuerpos eternos.

Ahora, no sabemos en qué año, pero cada año que pasa estamos un año más cerca de nuestra liberación, y por consiguiente, estamos en expectativa de nuestra transformación.

Estamos esperando ese cambio físico, el cual será manifestado alrededor de la Palabra prometida que cada persona habrá recibido; por lo tanto, las personas tendrán el mensaje del Evangelio del Reino juntamente con el mensaje del Evangelio de la Gracia, y tendrán por consiguiente la Lluvia Temprana y la Lluvia Tardía a la misma vez, viniendo sobre el pueblo de Dios, sobre Su Iglesia.

Este es tiempo de expectación y de liberación, o sea, de redención, tiempo del tercer éxodo para ser transformados e ir con los muertos en Cristo que estarán resucitados cuando seamos trasformados, ir con ellos y con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto, en ese tiempo de expectación, ¿qué es lo que usted está esperando? Algunos jóvenes están esperando terminar su carrera universitaria, algunos padres están esperando ver a sus hijos graduados con una profesión, lo cual está muy bien, porque todos deben estudiar para que se hagan de buenas carreras y no tengan que sufrir situaciones económicas difíciles, sino que puedan ganar mucho dinero.

Pero lo más importante es estar a la expectativa de la Venida del Señor, porque esa es la única esperanza para todo ser humano, esa es la solución al problema y a los problemas que tienen los seres humanos; pues con la Venida del Señor y con la transformación de los vivos juntamente con la resurrección de los muertos en Cristo, terminarán los problemas de los creyentes en Cristo porque tendrán cuerpos eternos y glorificados; y por consiguiente, no habrá forma para sufrir. Todos estarán glorificados, adoptados, porque esa es la redención: la redención del cuerpo, la transformación de los vivos para tener cuerpos eternos y glorificados, juntamente con la resurrección de los muertos creyentes en Cristo.

Así que, en este tiempo de expectación tenemos que saber qué estamos esperando, y tenemos que saber que estamos en el tiempo correcto para esperar lo que Dios ha prometido para Su Iglesia para este tiempo final.

La Iglesia llegará a su manifestación mayor, máxima, con la manifestación mayor de Dios por medio de Su Espíritu en medio de Su Iglesia. Será en la etapa o Edad de la Piedra Angular, ya no en la séptima edad de la Iglesia porque ya esa edad terminó, y su mensajero también ya se fue; por lo tanto es para una etapa perfecta, la etapa de Piedra Angular o Edad de Piedra Angular, por lo cual serán bienaventurados todos aquellos que estarán en esa Edad perfecta, para recibir un cuerpo perfecto en la transformación, y los muertos creyentes en Cristo recibir su resurrección en cuerpos eternos.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN." Este es el tiempo correcto para estar esperando la Venida del Señor con Sus Ángeles, con los ministerios de Moisés y Elías, y esperar la resurrección de los muertos creyentes en Cristo y la transformación de los que vivimos; porque es tiempo de liberación, de redención, es el ciclo divino para la redención del cuerpo que será la transformación de los vivos y la resurrección en cuerpos eternos de los que ya murieron físicamente. Tenemos que estar en el tiempo correcto y en expectativa, esperando el cumplimiento ¿de qué? De lo que Dios prometió: nuestra liberación, nuestra adopción, nuestra redención, la redención del cuerpo que será nuestra transformación.

Por lo tanto, estemos siempre trabajando en la Obra del Señor en pro de todo el proyecto divino que Él tenga para este tiempo final. Y siempre asistiendo a las actividades, los días de actividades, para ser alimentada el alma de cada uno de ustedes: "Porque no solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios."

Es tiempo de estar bien alimentados, por lo tanto en la Casa de Dios, como hubo en edades pasadas un siervo fiel y prudente, el mensajero de cada edad dando el alimento a tiempo el cual lo recibía de parte de Dios y él lo pasaba al pueblo, así tendrá que estar en la Casa de Dios un siervo fiel y prudente, un mensajero, dándole el alimento a tiempo a la Iglesia del Señor Jesucristo, alimento que será el Espíritu Santo el cual lo estará proveyendo a través del mensajero del Día Postrero.

Y así crecerá la fe, aumentará la fe. Los discípulos del Señor Jesucristo le dicen: "Auméntanos la fe." ¿Cómo se aumenta la fe? Recibiendo la Palabra, leyéndola, escuchándola: "El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias." O sea, escuchando la Voz del Espíritu Santo, la Voz de Dios, la Voz del Ángel del Pacto, que es el Espíritu Santo hablando en el Día Postrero la Palabra profética, siendo traída la revelación del significado de esa Palabra, y el cumplimiento de ella a medida que va siendo cumplida esa Palabra profética.

Por lo tanto, sabiendo el tiempo en que vivimos, estemos conscientes de la etapa en que tenemos que estar todos, que es la etapa de la Edad de la Piedra Angular, como en la etapa de Laodicea todos tenían que estar en esa etapa que corresponde a la edad pentecostal. Y así por el estilo en edades pasadas, hubo una etapa, un tiempo en donde las personas tenían que estar para recibir la Palabra revelada para ese tiempo; la Palabra revelada al mensajero de cada edad, y a través del mensajero revelada al pueblo esa Palabra.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN, REDENCIÓN," pues es un tiempo en donde nos dice el capítulo 23, verso 24 que se tocará la trompeta, eso es el cumplimiento de la fiesta de las Trompetas, y es una fiesta que cumplirá el Señor en el Día Postrero.

También tenemos la fiesta del Año del Jubileo que estará cumpliéndose, haciéndose una realidad en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo; por eso la Edad de la Piedra Angular está representada también en el cincuenta, y en el ocho. Estamos en el tiempo más glorioso, en expectación, en expectativa, esperando el cumplimiento de cada promesa divina.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

Siendo que Dios le reveló, le mostró, lo llevó al reverendo William Branham a una Gran Carpa Catedral, pues entonces el pueblo tiene que estar esperando el cumplimiento de esa promesa. Y él para el año ‘64, ‘65 dijo que esa visión todavía no se había cumplido; y partió sin que fuese cumplida en su tiempo y su ministerio esa visión. Pero Dios tiene un plan, un Programa para cumplir esa fiesta señalada del Jubileo.

Tenemos también la promesa de una Gran Carpa Catedral, la promesa de esa gran Carpa Catedral que les dije corresponde para el Día Postrero o al Día Postrero, y corresponde a los ministerios de Moisés, Elías y Jesús; son los ministerios que estarán ahí en el cumplimiento de la Visión de la Carpa.

Por lo tanto, va a ser de mucha bendición, de grande bendición para los creyentes en Cristo en el Día Postrero el cumplimiento de esa Visión de la Carpa. Y estarán trabajando para que se haga una realidad la Visión de la Carpa, así como cuando Moisés construyó el tabernáculo el pueblo estuvo trabajando en ese proyecto, y también en el tiempo del rey Salomón cuando construyó el templo.

Así que, en este tiempo final estarán a la expectativa de esa Gran Carpa Catedral, y estarán trabajando en pro de esa construcción de esa Gran Carpa Catedral. Después no hay otro proyecto para construir cosas, porque después, ya de ahí en adelante, algo va a pasar; porque se va a recibir la fe para ser transformados, la fe de rapto. No sabemos cuántos años transcurrirán con la Visión de la Carpa siendo hecha una realidad, y después nuestra transformación se llevará a cabo.

Así que, de esa Visión de la Carpa o de esa Gran Carpa Catedral van a salir grandes bendiciones de parte de Dios para todas las naciones, todas las iglesias.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

Vamos a ser liberados, libertados, y entonces tendremos cuerpos eternos, cuerpos glorificados, y ahí ya se acabaron los problemas; no que se haya acabado en la Tierra, sino para los creyentes en Cristo.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

Y eso corresponde a la etapa de la Edad de la Piedra Angular, eso corresponde para este tiempo en el cual nosotros estamos viviendo. Por lo tanto, estemos trabajando en la Obra del Señor, en todo proyecto que ha sido mostrado a nosotros; y siempre escuchando la Voz de Cristo por medio de Su Espíritu Santo en el Día Postrero, sabiendo que nuestra redención está muy cerca.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

Ha sido para mí un privilegio y bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de nuestro tema: "TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

Continúen pasando todos una tarde feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Y mañana estaré nuevamente con ustedes, ¿dónde? En este mismo lugar, y con ustedes que están a través del satélite Amazonas o de Internet estaré nuevamente con ustedes a través del satélite Amazonas o de Internet, para continuar platicando sobre la Palabra de Dios para nuestro tiempo; va ser una bendición muy grande para todos nosotros estar escuchando la Palabra de Dios mañana.

Que Dios me los bendiga y les guarde, y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final.

Y estemos siempre en expectación y liberación. Y tenemos que saber qué estamos esperando, y tenemos que saber qué hacer para ser liberados o libertados, o sea, ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos, y continúen pasando una tarde feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador, hoy primer *sábado del mes, que como siempre hacemos el primer sábado del mes, siempre hay actividad de ministros y se transmite a través del satélite.

Que Dios les bendiga a todos y les guarde, y adelante trabajando en todos los proyectos divinos correspondientes al Día Postrero. Y felicito a todos los que están trabajando en el proyecto de la Gran Carpa Catedral, este proyecto de la Gran Carpa Catedral de Puerto Rico que ya comenzó y va a llegar a su cumplimiento; por lo tanto estén respaldando ese proyecto, yo también lo respaldo y estoy muy feliz de que la Iglesia en Puerto Rico, la Gran Carpa Catedral, esté trabajando en ese proyecto de acuerdo a lo que le fue mostrado al reverendo William Branham.

Bueno, que Dios les bendiga y les guarde, y dejo nuevamente con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez para continuar.

Y Miguel, que Dios te bendiga y te guarde, y te use siempre en Su Obra sin limitaciones; y a todos ustedes ministros también, presentes y también los que están en otras naciones; y también ustedes damas y jóvenes y niños presentes y también en otras naciones.

Que Dios les bendiga y les guarde, y con ustedes el reverendo José Benjamín Pérez.

"TIEMPO DE EXPECTACIÓN Y LIBERACIÓN."

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