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Muy buenas tardes, ministros, colaboradores de ministros, damas y jóvenes y jovencitas y niños presentes en esta ocasión; también los que están a través del satélite Amazonas o de internet en diferentes naciones; y también al misionero Miguel Bermúdez Marín.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Para esta ocasión es un privilegio grande para mí estar con ustedes, para compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Para lo cual leemos un pasaje de la Escritura en el libro de Josué, capítulo 24, el último capítulo del libro de Josué, desde el verso 14 en adelante, verso 14 al 28, que nos dice de la siguiente manera:

"Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.

Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses;

porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos.

Y Jehová arrojó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.

Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.

Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien.

El pueblo entonces dijo a Josué: No, sino que a Jehová serviremos.

Y Josué respondió al pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis elegido a Jehová para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos.

Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.

Y el pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos.

Entonces Josué hizo pacto con el pueblo el mismo día, y les dio estatutos y leyes en Siquem.

Y escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levantó allí debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehová.

Y dijo Josué a todo el pueblo: He aquí esta piedra nos servirá de testigo, porque ella ha oído todas las palabras que Jehová nos ha hablado; será, pues, testigo contra vosotros, para que no mintáis contra vuestro Dios.

Y envió Josué al pueblo, cada uno a su posesión."

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

"AL SEÑOR NUESTRO DIOS SERVIREMOS Y A SU VOZ OBEDECEREMOS."

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos abra las Escrituras para comprender nuestro tema en esta ocasión.

"AL SEÑOR NUESTRO DIOS SERVIREMOS Y A SU VOZ OBEDECEREMOS."

El pueblo hebreo antes de Abraham llegar a la tierra prometida Abraham, encontramos que su familia servían a dioses paganos allá en el territorio de Babilonia y otros lugares donde ellos habitaban, porque Abraham salió de su tierra y de su parentela junto a su familia; y Ur de los Caldeos, por allá fue que estaba Abraham viviendo; y luego encontramos que esos territorios servían a dioses paganos, de allá fue que vino el paganismo, desde los tiempos de allá de este Nimrod y del padre de Nimrod (Cus), que establecieron la idolatría allá y de ahí es que ha venido la idolatría para todos los países. Y se pueden identificar los dioses aquellos paganos con los dioses que hay en diferentes naciones, lo único que cambian es de nombres y por eso encontramos que el paganismo se extendió por muchos lugares.

Pero Dios en la tierra prometida en donde también estaban las religiones paganas que habían sido impactadas por la idolatría que vino de Babilonia y Ur de los Caldeos y recorrió todo esos territorios; ahora, la tierra iba a vomitar a esas personas, a esas naciones que vivían en ese territorio, y Dios la iba a dar al pueblo que Él había libertado como le había prometido a Abraham en el capítulo 15, versos 12 al 19 del Génesis. Y eso Dios lo haría, los libertaría en la cuarta generación donde ellos regresarían a la tierra en donde Abraham vivía.

Veamos, Génesis 15, verso 12 en adelante, dice:

"Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.

Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años.

Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza."

Pero unos esclavos pues siempre son pobres, pero vean porqué fue que Dios le dijo a Moisés que le dijera al pueblo que pidieran prendas de vestir y prendas de oro, de plata y así obtendrían esas riquezas para salir ricos de la tierra adonde habían servido; y así estarían pagando esos cuatrocientos treinta años que vivieron en Egipto. O sea, habían acumulado riquezas sin darse cuenta en Egipto, y dice la Escritura que despojaron a Egipto en esa forma. Pero Dios tenía un plan con esas riquezas y era más adelante para la construcción de un tabernáculo en donde el pueblo tendría la oportunidad de ofrendar para Dios para la construcción de ese tabernáculo; y siempre el ser humano cuando diezma y ofrenda para Dios está haciéndolo de lo que Dios le ha dado, eso es lo que dice la Escritura. Por lo tanto, damos a Dios de lo que Dios nos ha dado.

Y ahora, continuamos aquí leyendo, dice:

"Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo..."

Dios como Juez juzgaría la nación donde ellos servirían por cuatrocientos treinta años (o cuatrocientos años); ahí tenemos los treinta que vienen a ser un tiempo digamos donde José estaba en una posición importante y no eran oprimidos sino bendecidos porque José los ayudaba en todo.

Y ahora, Dios como Juez luego juzgaría toda esa opresión que durante cuatrocientos años tendrían contra el pueblo hebreo, como también juzgará en el tiempo final a los que han oprimido a los judíos, y a los que han oprimido a la Iglesia del Señor Jesucristo. Dice, hablando de la Iglesia el cual es un Templo espiritual compuesto por Piedras vivas, creyentes en Cristo, dice: "¿No sabéis que vosotros sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" [Primera de Corintios 3:16].

En la Iglesia como Cuerpo Místico y en cada creyente en Cristo como individuo mora el Espíritu Santo, se manifiesta en la vida de cada creyente y se manifiesta en la Iglesia a través de los mensajeros que Él envía y en las Obras que lleva a cabo la Iglesia en el Programa Divino. Dice: "El que destruya el templo de Dios, Dios lo destruirá a él." Primera de Corintios, capítulo 2, versos 11 al 20; y el capítulo 3, versos 11 al 20 también, por ahí encontrarán esos pasajes, y hay otros lugares como en Primera de Pedro, capítulo 2, verso 4 al 10, donde dice que somos Piedras vivas para ser un Templo para el Señor.

Sigue diciendo esta Escritura... Ahora, vean como cuando Moisés trató de libertar al pueblo hebreo y tuvo un problema todavía no se habían cumplido los cuatrocientos años, fue unos treinta años antes o podemos buscar en la Escritura unos... digamos diez años antes; porque él tuvo que irse huyendo porque se le había ido la mano por defender a un judío; y entonces ya mató al egipcio y matar a un egipcio eso era pena de muerte.

Por lo tanto, el faraón buscaba a Moisés para matarlo, pero él se fue huyendo, se fue a Madián a la casa de Jetro el sacerdote allá de Madián, y allá se casó con Séfora y vivió unos cuarenta años allá, tuvo sus hijos (dos hijos). Y luego, ya teniendo ochenta años... vean que Dios no cambió el hombre que había escogido para usarlo para la liberación del pueblo hebreo. El libertador siempre es Dios por medio del Ángel del Pacto, que es el Espíritu Santo, pero siempre usa instrumentos de carne, hombres, porque el socio de Dios es el ser humano.

Por eso es que San Pablo dice que somos embajadores de Dios, por lo tanto si somos embajadores de Dios, la embajada de Dios en la Tierra es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, en una embajada trabaja el embajador que es la única persona que puede ocupar ese puesto, uno sólo, el hombre asignado para ser embajador; y luego hay una parte de la embajada que tiene el cónsul, una sola persona puede ocupar ese lugar de cónsul; y luego hay un sinnúmero de personas que trabajan en otras labores y en esas otras labores pueden haber unas cuantas personas. Pero hay dos posiciones: el de embajador y el de cónsul, que solamente una persona a la vez ocupa ese lugar.

Así es en la embajada de Cristo en la Tierra, o sea, en la Iglesia del Señor Jesucristo; por eso es que por medio de la Iglesia es que... Su embajada, es que Dios por medio de Cristo ha estado obrando en este planeta Tierra, porque la Iglesia del Señor Jesucristo en la cual está el Espíritu Santo es la representación del Reino celestial, por eso es llamada el Templo de Dios también; porque así como el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó el rey Salomón son la representación del Templo celestial y son tipo y figura también de la Iglesia del Señor Jesucristo en el tiempo en que estaban vigentes ese tabernáculo y el templo también de Salomón. Y luego los templos, luego que fueron construídos como una restauración del templo allá en Jerusalén, pero no se ha quedado sin representación en la Tierra el Reino de Dios, el Reino celestial tiene su representación acá en la Tierra, su embajada, que es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por eso por medio de Su Iglesia es que Cristo el Espíritu Santo ha estado obrando; y fuera de Su Iglesia Él no obra; así como Dios no obra fuera de Cristo. Es por medio de Cristo el Ángel del Pacto que Dios creó los Cielos y la Tierra, que Dios libertó al pueblo hebreo y que Dios ha establecido o estableció el pacto con el pueblo hebreo allá en el monte Sinaí dándole a Moisés la ley para el pueblo; y luego el nuevo Pacto. Ese fue Cristo, el Ángel del Pacto en el cual estaba, está y estará eternamente Dios, porque esa es la imagen del Dios viviente. Por eso es que Jesús podía decir: "Antes que Abraham fuese, Yo soy." ¿Cómo era? Era el Ángel del Pacto, ese era el misterio de Dios el Padre y de Cristo.

Y ahora, encontramos que luego cuando se hace carne está ahí el Ángel del Pacto que es llamado el Espíritu Santo, y Dios el Padre está también ahí, porque Dios está con Su cuerpo angelical que es el Ángel del Pacto dentro de Su cuerpo de carne. El cuerpo de carne viene a ser el Templo físico, un Templo espiritual. Y por eso Cristo dice frente al templo allá de Jerusalén cuando sacó los mercaderes del templo: "Destruyan este templo, y en tres días Yo lo levantaré." Todos pensaron que se refería al templo de piedras y eso sería un levantamiento, una revolución en donde Jesús, el líder, manda a destruir un edificio tan importante, la representación de la religión del Judaísmo.

Por lo tanto, así cuando una persona dice que destruyan el palacio de su país, seguida lo van a buscar preso, porque tiene algunos planes para la destrucción de ese lugar y está incitando a la gente a que destruyan ese lugar, y eso es un delito; de eso era que lo querían acusar también allá cuando estaban juzgándolo; el sumo sacerdote, estaba juzgando a Jesús con el Concilio del Sanedrín, pero no prosperó esa acusación. Y luego buscaron de labios del mismo Jesús un testimonio por el cual lo pudieran acusar condenándolo y condenarlo a muerte; por eso le pregunta el sumo sacerdote: "¿Eres Tú el Cristo, el Hijo del Dios viviente, el Hijo del Altísimo, Hijo de Dios?" Cristo le dice: "Tú lo has dicho." En otros de los Evangelios dice que sí, dice: "Yo soy."

No querían saber si era para creer en Él, y decir: "Bienvenido," sino para condenarlo a muerte. No toda persona quiere conocer la verdad para creer, recibirla y seguirla. Hay algunos que quieren saberla para atacarla para ver como la atacan y condenar la verdad y al que proclama la verdad.

Y ahora, cuando Cristo dice: "Sí, Yo soy," así dice en uno de los Evangelios, creo que es en San Marcos, por ahí por el capítulo 14; y en San Mateo, capítulo 26 ó 27, verso 64 al 65, por ahí es que está esa confesión de Cristo en respuesta a la pregunta del sumo sacerdote. Y cuando escucha la respuesta, la revelación tan gloriosa de que Él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente; entonces el sumo sacerdote dice: "Ha blasfemado, ¿qué piensan ustedes?" Todos dicen en el Concilio: "Es digno de muerte," y ahí es condenado a muerte y luego llevado a Pilato, porque los judíos no podían llevar a cabo la pena de muerte. Lo llevan al gobierno romano para que efectúe la pena de muerte.

Pero recuerden que todo eso estaba en la Escritura que tenía que ser así para poderse llevar a cabo la Obra de Redención. Por lo tanto, Cristo en la Cruz dice: "Perdónalos Padre porque no saben lo que hacen." Dios los cegó para llevar a cabo el Programa de Redención.

Por lo tanto, Dios tiene misericordia del pueblo hebreo y por consiguiente no se debe menospreciar al pueblo hebreo; es el pueblo terrenal de Dios, es el pueblo donde el Reino del Mesías será establecido y donde tendrá la Capital ese Reino y que será Jerusalén, allí estará el Trono del Mesías, el cual gobernará no solamente sobre el pueblo hebreo sino sobre todas las naciones; por lo tanto que Dios bendiga al pueblo hebreo.

El nuevo Pacto saldría de Israel, de Jerusalén, de Sión, porque de Sión saldría el Rey y de Jerusalén la Palabra del Señor. El nuevo Pacto, la Palabra del Señor del nuevo Pacto, la ley divina del nuevo Pacto saldría de Jerusalén porque la ley dada por Dios al profeta Moisés no salió de Jerusalén sino que salió de un territorio gentil, de entre los gentiles, del Sinaí que pertenecía a Egipto, pertenece a la actualidad, a Egipto.

Por lo tanto, vean ustedes cómo las profecías se cumplen cada una en su tiempo correspondiente. Esa parte de cómo va a salir la ley del pueblo hebreo, de Israel, de Jerusalén la Palabra del Señor y todas estas cosas todavía el pueblo hebreo no las puede comprender, son un misterio, pero algún día las va a comprender cuando Dios así lo desee, cuando así lo determine porque Dios tiene en Su Programa tiempo para cada una de las cosas que Él ha prometido.

Y ahora, pasando al tiempo de Josué, encontramos que allá habían tenido la trayectoria de cuarenta años por el desierto donde tuvieron muchos problemas, y luego Dios en el capítulo por ahí, 8 de Deuteronomio, dice que los pasó por esas pruebas para saber lo que había en el corazón de ellos, si iban a servir a Dios o no lo iban a servir; y luego encontramos que se revelaron durante esos cuarenta años en diferentes ocasiones y por poco matan a Moisés, por poco apedrean a Moisés en diferentes ocasiones; y dice Dios que el pueblo llevaba el tabernáculo de Moloc y la estrella de su dios y no le sirvieron a Dios, sino que sacrificaron niños también a esos ídolos. O sea, que una parte del pueblo se inclinó a la idolatría, la cual habían aprendido en los cuatrocientos treinta años que vivieron en Egipto, habían conocido la religión pagana egipcia y muchos estaban convertidos al paganismo; creían en los ídolos y todas esas cosas falsas que están bajo la operación de espíritus de las tinieblas, de demonios con doctrinas de demonios.

Recuerden que los demonios son religiosos y traen las religiones paganas, diferentes religiones paganas y se manifiestan y la gente pueden sentir sensaciones y tener visiones y ver personajes de otra dimensión, ángeles caídos, espíritu del reino de las tinieblas.

Por eso es que el apóstol Pablo dice que examinemos los espíritus si son de Dios o no son de Dios, porque no todo el que tiene visiones y ve personas de otra dimensión está viendo personajes del Cielo, personajes angelicales que sirven a Dios, pueden estar viendo personajes del reino de las tinieblas que se hacen pasar como personajes de Dios para espiar a los hijos de Dios. Dice la Escritura que si es posible los escogidos serían engañados, si es posible, pero no es posible que los escogidos sean engañados porque los escogidos escucharán la Palabra del Señor, ellos reconocerán el Programa Divino y no les va a interesar otra cosa.

Pero habrá algunos que como Eva le prestaran atención a espíritus de error como fue el espíritu de error que estaba en la serpiente y ese espíritu de error era el mayor, el diablo, Satanás en la serpiente; y la serpiente no era un reptil como en la actualidad son las serpientes, sino que era un animal erecto, el mas parecido al ser humano, era el eslabón perdido que busca la ciencia entre el ser humano y la raza animal, era el animal más perfecto de los animales. Pero la corona de la creación es el ser humano.

¿Cuál es al diferencia entre el animal y el ser humano? En que el animal no tiene alma; por eso no tenía corazón la serpiente para engañar a Eva y hacerles perder la Vida eterna, como no tienen corazón los que matan a otras personas, o sea, se les dice así: "No tienen corazón," los que actúan de esa forma, no que no tengan alma, pero ese es un término que se usa que no tiene corazón.

Y ahora, encontramos que los creyentes en Cristo tiene que ser como Josué: "Yo y mi casa serviremos al Señor, no importa que los demás busquen otras religiones, pero yo y mi casa serviremos al Señor, al Dios de Israel, al Dios de Abraham, Isaac y de Jacob, al Dios que libertó al pueblo hebreo a través del profeta Moisés;" a Dios por medio del Ángel del Pacto de Su cuerpo angelical que es la imagen del Dios viviente el cual creó los Cielos y la Tierra por medio y a través de Su cuerpo angelical, a través del cual habló a existencia todas las cosas; ese era el Verbo, el Ángel del Pacto que era con Dios y era Dios, el cuerpo angelical de Dios, la imagen del Dios viviente; un cuerpo, un hombre pero de otra dimensión el cual dice la Escritura: "Y aquel Verbo se hizo carne (fue hecho carne), y habitó entre nosotros."

Cuando se hizo carne fue conocido por el nombre de Jesús, Jesús es la traducción que hacen a otro idioma; pero en hebreo sería Yoshua, y son las cuatro consonantes que les fueron dadas a Moisés en el capítulo 3, verso 13 al 16 como el Nombre de Dios, del cual preguntó Moisés a Dios: "Yo voy a los hijos de Israel y les digo: el Dios de vuestros padres me ha aparecido; si ellos me preguntan cuál es su nombre ¿qué les voy a responder a ellos?" Y Él les dijo: "Les dirás: Yo soy el que Soy, Yo Soy me ha enviado a vosotros, Yo Soy el que Soy, le dirás: Yo Soy me ha enviado a vosotros. Este será mi memorial para siempre."

Por lo tanto, Moisés conocía el Nombre de Dios y conoció la pronunciación del Nombre de Dios, por eso Moisés es el que le cambia el nombre a su siervo, su sirviente Oseas, hijo de Num y le coloca por nombre Josué. Josué y Jesús es: Salvador, Redentor.

Y ahora, encontramos que en medio del pueblo hebreo estaba la verdad divina revelada para el pueblo; pero también se había metido doctrinas paganas que arrastraban no solamente de la salida de Egipto las cuales habían aprendido en Egipto, sino que las arrastraban también del tiempo de Abraham, Isaac y Jacob; porque si usted lee la historia encontrará que la esposa de Jacob, Raquel, se trajo los ídolos de su padre. O sea, que practicaban, el padre de Raquel, practicaba también religión pagana y por consiguiente no conocían realmente al Dios de Abraham, Isaac y de Jacob.

Y ahora, Jacob manda a recoger todos los dioses paganos que tenían, los cuales habían heredado de sus padres y sus abuelos, la esposa de Jacob; y por consiguiente por lo que se ve pues tenía también creencia así paganas ella, porque sino no se carga con algo en lo que igual no se cree; y entonces quitan todo eso de entre ellos. Y lo mismo pasó en el tiempo de Moisés y de Josué, Josué aquí vean aun después del tiempo de Moisés, aun entrando a la tierra prometida todavía continúan muchas personas con la idolatría.

En este pasaje de Josué que hemos leído, miren lo que Josué les dice; el verso 14 del capítulo 24 dice, de Josué:

"Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová."

Y luego, el verso 23, dice:

"Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, (o sea, que los tenían) e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.

Y el pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos."

La Voz de Dios es por medio del Ángel del Pacto, por medio del cuerpo angelical de Dios, que es el Espíritu Santo, porque un espíritu es un cuerpo parecido a nuestro cuerpo pero de otra dimensión.

"Entonces Josué hizo pacto con el pueblo el mismo día, y les dio estatutos y leyes en Siquem.

Y escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levantó allí debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehová.

Y dijo Josué a todo el pueblo: He aquí esta piedra nos servirá de testigo, porque ella ha oído todas las palabras que Jehová nos ha hablado; será, pues, testigo contra vosotros, para que no mintáis contra vuestro Dios."

Y ahora, eso fue un poco antes de morir Josué.

Ahora, veamos lo que pasó en el tiempo de Moisés, vamos a ver en el Éxodo. En el Éxodo nos habla acerca de todas estas cosas que sucedieron en medio del pueblo y están ahí escritas para que nosotros sepamos que Dios es un Dios celoso que no acepta que nos desviemos de Su Programa. Vamos a ver un pasaje, capítulo 33, versos 1 en adelante, dice:

"Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré;

y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo

(a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.

Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos.

Porque Jehová había dicho a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer.

Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb.

Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo levantó lejos, fuera del campamento, y lo llamó el Tabernáculo de Reunión. Y cualquiera que buscaba a Jehová, salía al tabernáculo de reunión que estaba fuera del campamento."

Hay un lugar donde Dios también habla. Por ejemplo, el caso del becerro de oro, Dios ahí se enojó contra el pueblo y contra Aarón porque le había hecho el becerro de oro. Eso era de la religión pagana de Babilonia la cual había pasado también Egipto, y estaba en todas las naciones pero con nombres diferentes; le cambiaban el nombre del dios al cual servían, se lo cambiaban en diferentes países por otro nombre, pero era el mismo ídolo, era la misma religión pagana, y tenían muchas religiones paganas que servían a muchos dioses. Pero Dios quiere que Su pueblo sirva al único Dios verdadero creador de los Cielos y la Tierra que es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Y ahora, todos los creyentes en Dios de todos los tiempos tienen que vigilar para que no le coloquen una doctrina equivocada y que vayan a desviarlo del servicio al Dios verdadero, y vayan a desviarlo hacia un servicio idolátrico que por consiguiente es un servicio al príncipe de las tinieblas, el diablo. A la verdad, a la Palabra de Dios no se le puede ni añadir ni quitar, tiene que permanecer como ha venido de parte de Dios para el pueblo por medio del Espíritu Santo.

Y ahora, la Escritura hablando de la Venida del Mesías dice que "una virgen concebiría y daría a luz un hijo y se llamará su nombre Emanuel que traducido es: Dios con nosotros." (Isaías, capítulo 7, verso 14). Y también San Mateo nos habla acerca de esto cuando el Ángel le apareció a José, en el capítulo 1, verso 18 al 24, el 23 dice, 22 al 23, dice:

"Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,

Y llamarás su nombre Emanuel,

que traducido es: Dios con nosotros."

Y ahora, Emanuel lo que significa es: Dios con nosotros. Ese niño que nacería de la virgen María sería Emanuel, Dios con nosotros, y Su nombre dado por el Ángel Gabriel a la virgen María fue que le pusiera por nombre Jesús que significa Salvador, Redentor, y sería ¿qué? Dios con nosotros en un cuerpo de carne humana llamado Jesús para llevar a cabo la Obra de Redención en la Cruz del Calvario. Todo ese Programa divino, todo ese proyecto divino estaba sellado en Jesucristo; por eso Él decía: "nadie me quita la vida, Yo la pongo por mí mismo para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi padre." (San Juan, capítulo 10, versos 14 al 18).

Por lo tanto, Él vino ya con una comisión divina la cual nadie comprendía aunque estaba en las profecías, pero las profecías no son entendidas por conocimiento humano sino por revelación divina, y hay profecías que no pueden ser comprendidas, entendidas su significado hasta que llegue el tiempo para cumplirse, y algunas veces solamente las conoce aquella persona en la cual y a través de la cual Dios vaya a cumplir esas profecías, y lo que los demás hablen son opiniones humanas; pero cuando habla aquel a través del cual Dios estará cumpliendo esa profecía, ya eso es revelación divina para el pueblo.

Y ahora, el Señor Dios Todopoderoso es aquel al cual Cristo en el capítulo 4, dice a la mujer samaritana, cuando ella dice: "Los judíos dicen y los samaritanos dicen que hay que servir en este monte (en el monte allá de la tierra de Efraín), y los judíos dicen que tiene que ser en Jerusalén porque allá está el templo." O sea, que había una idea diferente de unos y otros; y así hay ideas diferentes en medio del pueblo, en medio de la familia humana en donde unos dicen que el lugar principal es tal lugar o tal nación; pero Cristo dice: "La hora viene y la hora es cuando los verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad." O sea, ni en este monte de aquí de Efraín ni en Jerusalén sino en espíritu y en verdad, en todos los lugares donde se encuentren ahí adorarán a Dios, al Dios verdadero, del cual todos los creyentes en Cristo siempre dirán: "Al Señor Jesucristo serviremos y a Él obedeceremos."

Y si alguno piensa en otra forma y deja a Cristo, pues ese no dijo: "Amén," a esto que en el tiempo de la dispensación de la Gracia dirían todos los creyentes en Cristo; y por lo tanto se va a apartar de Cristo, va a tener la Sangre de Cristo como inmunda, va a pensar que la Sangre de Cristo es la sangre como de cualquier hombre; pero esa es la Sangre divina, la Sangre de Dios en Su velo de carne creado por Dios, la única Sangre sin estar contaminada con el pecado; y por consiguiente la única Sangre que podía ser derramada para limpiarnos de todo pecado, porque sin derramamiento de Sangre no hay remisión de pecados, por tanto tenía que venir una Sangre perfecta derramada en un Sacrificio Expiatorio, tipificado allá en los sacrificios que se efectuaban de los animalitos en medio del pueblo hebreo. Pero aquellos animalitos no eran perfectos porque los animales no tienen alma, y por consiguiente el espíritu del animal no puede venir sobre el creyente en esos sacrificios para guiarlos.

Por lo tanto, la sangre de aquellos animalitos solamente cubría el pecado, pero el pecado estaba en la persona pero cubierto, y cuando Dios miraba a la persona lo veía sin pecado porque estaba cubierto con la sangre de esos animalitos. ¿Y por qué funcionaba así? Porque aquellos animalitos y su sangre derramada en el sacrificio, representaban a Cristo y Su Sacrificio en la Cruz del Calvario, el Sacrificio perfecto que vendría más adelante con el cual serían redimidos los seres humanos que recibirían a Cristo como único y suficiente Salvador. Ya la Obra Cristo la hizo en el Calvario y ahora cada individuo tiene la oportunidad de echar mano de la Vida eterna, del Árbol de la Vida que es Cristo nuestro Salvador para obtener el perdón de sus pecados, ser limpios de todo pecado con la Sangre de Cristo y ser bautizados en agua en el Nombre del Señor y Cristo bautizarlos con Espíritu Santo y Fuego y producir en la persona el nuevo nacimiento; y así nacer en el Reino de Dios. Al nacer en el Reino de Dios se nace en y a la Vida eterna porque el Reino de Dios es eterno.

La vida en el Reino de Dios es la Vida eterna de la cual cayó Adán y Eva cuando pecaron en el Huerto del Edén, pero ahora por medio del primer Adán es que venimos a la Tierra al nacer de nuestros padres terrenales; y por lo tanto nacemos como mortales para vivir una temporada aquí, la cual queremos que sea lo mejor posible, lo mas cómodo posible porque nadie quiere que su vida terrenal sea mala, todos queremos que sea buena, pero el estar aquí en la Tierra tiene un propósito divino en el Programa de Dios, y es que hagamos contacto con la Vida eterna a través de Cristo que es la Vida eterna, y seamos sellados en el Reino de Dios con Vida eterna al obtener el Espíritu Santo y obtener por consiguiente, el nuevo nacimiento.

Por lo tanto, estamos aquí para hacer contacto con Cristo la Vida eterna, obtener el perdón de pecados y ser limpios con Su Sangre de todo pecado; y por consiguiente quedar justificados ante Dios como si nunca en la vida hubiésemos pecado.

Y ahora, eso es una Familia, la Familia de Dios con Vida eterna que viene por medio del segundo Adán, Jesucristo nuestro Salvador, Él es el segundo Adán y Su Iglesia ¿qué es? la segunda Eva, a través de la cual Cristo se manifestaría y se reproduciría en muchos hijos e hijas de Dios. El hijo de Dios ¿en qué se puede reproducir? Pues en hijos de Dios, en más hijos de Dios; así es como vienen los hijos de Dios al Reino de Dios: vienen por medio de Cristo al tenerse esa relación espiritual de etapa en etapa, de edad en edad. Y por medio de la Palabra que es traída para cada edad a través de la predicación del Evangelio de Cristo, se produce el milagro de la creación de una nueva raza en donde Dios le da el Espíritu Santo a cada creyente en Cristo.

Como colocó el espíritu en Adán y como se coloca el espíritu, es colocado el espíritu cuando el niño nace, ahora Dios en la nueva raza que está siendo creada, coloca el espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, y vienen a ser una nueva raza, una nueva criatura en el Reino de Dios, los cuales en el tiempo que les toca vivir dicen como Josué: "Yo y mi casa serviremos al Señor. Yo y mi casa serviremos al Señor Jesucristo." Así dice el mensajero de cada edad y el pueblo que en cada edad está con el mensajero de cada edad.

Y así decimos nosotros en este tiempo final: "Yo y mi casa serviremos al Señor Jesucristo." Y obedeceremos Su Voz, la Voz del Ángel del Pacto, del Ángel de Dios que nos estará hablando Su mensaje para este tiempo final, y nos estará dando la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Yo y mi casa serviremos al Señor Jesucristo y obedeceremos Su Voz.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, y estaré nuevamente con ustedes dentro de algunas horas, ¿a qué hora? Mañana. Son pocas horas, no pasan de 20 horas, ¿verdad? Así que, de 6:00 a 6:00 son 12, ¿y qué hora es? ¿5:30? 3:30, así que, 2:30 y 12:00, 14:30, eso sería a las 6:00 de la mañana. Ya yo estaré por aquí por lo menos a las 7:00 a 8:00 ya estudiando para estar nuevamente con ustedes en el tema correspondiente a mañana que es, mañana el tema: "JESUCRISTO, EL AUTOR DE VIDA ETERNA, SALVACIÓN PARA TODOS LOS QUE LE OBEDECEN. "JESUCRISTO EL AUTOR DE VIDA ETERNA Y SALVACIÓN PARA TODOS (¿quién) LOS QUE LE OBEDECEN."

Bueno, que Dios les bendiga y oren mucho por la actividad de mañana, Dios mediante, en donde esperamos grandes bendiciones de Dios.

Y recuerden: cuidándose siempre de toda cosa contraria a la Palabra de Dios para que nunca se desvíen del Señor. Recuerden que sin Cristo no hay Vida eterna, sin Cristo no hay esperanza de resurrección para los muertos y de transformación para los que vivimos. Cristo es la única esperanza para el ser humano y la única esperanza que queda para la familia humana es la segunda Venida de Cristo. De la segunda Venida de Cristo depende el futuro de la raza humana.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también.

Muchas gracias y buenas tardes.

"AL SEÑOR NUESTRO DIOS SERVIREMOS Y A SU VOZ OBEDECEREMOS."

 

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