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Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes, ministros y hermanos de diferentes congregaciones y también los que están a través del satélite Amazonas o de internet en diferentes naciones, y un saludo muy especial al misionero Miguel Bermúdez Marín allá en la Iglesia "Fe Viva," en Valencia, Venezuela. Aprecio y agradezco mucho el respaldo que la Iglesia "Fe Viva" le da al trabajo misionero que el reverendo Miguel Bermúdez Marín lleva a cabo en todas las naciones.

También un saludo muy especial para el Licenciado Máximo Moscozo, invitado que está con nosotros y las personas que le acompañan.

Para estos momentos quiero pedirle al Licenciado Benjamín Cruz Alfaro, pase por aquí para que les presente un video del Medio Oriente, de Israel y Palestina, los palestinos, para que así lo veamos y él nos explique este proyecto en pro de la paz del Medio Oriente; van a ver el video y también el tema del video que es: "Alcemos la Voz: Paz en Tierra Santa," "Alcemos la Voz: Paz en Tierra Santa," y van a ver de qué se trata este video. Dejo con ustedes en estos momentos al Licenciado Benjamín Cruz Alfaro.

...Muchas gracias Licenciado. A todos los registrados: "A todos los que han registrado su endoso y apoyo a la campaña: "Alcemos nuestra Voz: Paz en Tierra Santa," les extiendo mi agradecimiento; y a todos los voluntarios de los países, de Latinoamérica mayormente, y España también, les agradezco todos sus comentarios de apoyo que han dejado en la página de internet y de facebook en favor de la campaña: "Alcemos la Voz: Paz en Tierra Santa..." pues lo que queremos es la paz para Tierra Santa, porque de ahí viene la paz para todas las naciones.

"Reconocemos que lo más importante es que tanto Israel como Palestina logren acuerdos de mutuo reconocimiento y que puedan vivir en paz en esa tierra que ha sido de bendición tanto para cristianos, judíos y musulmanes.

Acá en Occidente no podemos estar ajenos a estas noticias, y deseamos que el conflicto en el Medio Oriente se resuelva. Los próximos días les exhorto a que sigamos elevando nuestra voz y llevando este mensaje de paz en Tierra Santa, y logremos que más personas se unan a esta campaña. Entren a la página de internet www.pazentierrasanta.com http://www.pazentierrasanta.comy www.facebook.com/pazentierrasanta." http://www.facebook.com_pazentierrasantaY ahí continuarán recibiendo información de todo este proyecto que se está llevando a cabo: "Alcemos la Voz: Paz en Tierra Santa."

Ahora, leeremos una Escritura para entrar al tema de hoy, en Efesios, capítulo 4, verso 9 al 15, recordando que de Tierra Santa nos ha venido la Biblia, la Escritura, y oramos para que Dios dé paz a la Tierra Santa. Dice así capítulo 4 de Efesios, versos 8 en adelante, y dice 8 al 15:

"Por lo cual dice:

Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,

Y dio dones a los hombres.

Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?

El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema es: "LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO."

Jesucristo es el hombre perfecto, Jesucristo es el modelo de lo que serán todos los hijos e hijas de Dios, y por consiguiente, de acuerdo a ese modelo serán todos los creyentes en Cristo, por esa causa es que la Escritura nos enseña que somos coherederos con Cristo. A todo lo que Cristo es heredero, lo son también todos los creyentes en Él.

Él es mencionado en la Escritura como el segundo Adán. Así como el primer Adán por medio de su esposa Eva ha traído su descendencia y por cuanto pecaron en el Huerto del Edén y murieron a la Vida eterna, la descendencia de Adán y Eva ha sido sin Vida eterna, solamente con una vida temporera que se le acaba a las personas en cierto momento de la vida de ellos. Algunos mueren recién nacidos, otros viven y mueren siendo niños, otros mueren siendo jóvenes, otros mueren siendo ya adultos, y otros mueren siendo ya ancianos, pero todos llegan a la muerte.

Pero encontramos que hubo algunos, como Enoc, que fue llevado por Dios y no vio muerte, y hubo otro llamado Elías, el profeta Elías, que fue llevado por Dios en un carro de fuego, un ovni o platillo volador como le llaman en la actualidad, y está todavía vivo; y luego hubo otro hombre, conocido mundialmente por el nombre de Jesucristo, que luego que murió, resucitó, y luego estuvo cuarenta días con Sus discípulos hablándoles del Reino de Dios, y luego subió al Cielo delante de Sus discípulos y todavía está vivo y está tan joven como cuando subió al Cielo.

Cristo es el hombre perfecto, es el segundo Adán, el hombre que vino a la Tierra con Vida eterna y dio Su vida terrenal por el ser humano como Sacrificio de Expiación por el pecado de los seres terrenales, para que tengan la oportunidad así de hacer contacto con la Vida eterna y pasar a formar parte de esa nueva raza descendiente del segundo Adán, el Señor Jesucristo, para ser todos a la estatura de la plenitud de Cristo, personas con cuerpos espirituales, angelicales, teofánicos, y cuerpos físicos glorificados como el cuerpo físico glorificado que tiene Jesucristo.

Esa es la meta de Dios en el programa de la Redención llevada a cabo por Jesucristo en la Cruz del Calvario, por lo cual toda persona desea ser igual a Jesucristo, a Su imagen y semejanza. La imagen es el cuerpo espiritual o angelical llamado el Ángel del Pacto, también llamado el Espíritu Santo, el Espíritu que estaba en Jesucristo, el Espíritu Santo, y ser también físicamente igual a Jesucristo, a como Él es, con un cuerpo glorificado como el que Él tiene, el cual es eterno y el cual es interdimensional. Esa es la semejanza física que todos queremos tener: un cuerpo inmortal, incorruptible, joven y glorificado para toda la eternidad, y eso es lo que Dios ha prometido para todos los creyentes en Cristo que vienen a ser los descendientes del segundo Adán.

Y la segunda Eva, a través de la cual se reproduce el segundo Adán, ¿quién es? Es la Iglesia del Señor Jesucristo a través de la cual Cristo en medio de ella en Espíritu Santo se reproduce en muchos hijos e hijas de Dios.

Esto lo habló Cristo en las palabras sencillas de San Juan, capítulo 12, verso 24, cuando dijo, representándose Él en el grano de trigo, dijo: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda; pero si cae en tierra y muere, mucho fruto lleva," porque si cae en tierra y muere, entonces nace una plantita de trigo, y esa plantita de trigo produce muchos frutos.

Cristo es el grano de trigo tipificado en el grano de trigo, y la planta de trigo es la Iglesia del Señor Jesucristo, y los granos de trigo que produce esa planta de trigo es cada creyente en Cristo que viene a formar parte de la Iglesia del Señor Jesucristo. Tan sencillo como eso es la forma de reproducción de la nueva raza con Vida eterna descendiente de Dios por medio de Jesucristo nuestro Salvador.

Esta es la raza que Adán y Eva tenían que traer a la Tierra, pero por causa del pecado encontramos que luego de cuatro mil años comenzó esta raza con Vida eterna a aparecer; cuando apareció Jesucristo, apareció el primero de esa nueva raza, y por consiguiente el segundo Adán a través del cual vendría esa nueva raza.

Y el Día de Pentecostés luego de la muerte, sepultura, resurrección de Cristo y luego la ascensión de Cristo al Cielo, luego de cincuenta días después de la resurrección de Cristo, nació el Día de Pentecostés la Iglesia del Señor Jesucristo que es la Novia, la Iglesia Novia, la Esposa del Cordero, para Cristo por medio de ella reproducirse en muchos hijos e hijas de Dios; primero la parte o fase espiritual, que es en la que estamos por unos dos mil años, alrededor de dos mil años ya llevamos en esa fase espiritual, así como Cristo estuvo en esa fase espiritual por millones y millones de años en cuerpo angelical, porque el Ángel del Pacto es el Espíritu Santo, es Cristo en Su cuerpo angelical.

Y luego se hizo carne en medio de la raza humana conforme a Malaquías, capítulo 3, verso 1 al 2, que es la promesa de la Venida del Mesías. En ese cuerpo angelical es que Dios aparecía a Adán, a Abel, a Set, a Enoc, a Matusalén, a Noé, a Abraham, a Isaac, a Jacob, a Moisés, a Josué, a los profetas, a los jueces, a los profetas y así por el estilo. Pero luego Dios se hizo carne en medio de la raza humana como dice San Pablo en Primera de Timoteo, capítulo 3, versos 14 al 16: "Grande es el misterio de la piedad, Dios fue manifestado en carne."

Y ahora, ¿cómo ocurrió esto? Vean, en San Juan, capítulo 1, verso 1 en adelante dice:

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios."

¿Qué es el Verbo? Es el Ángel del Pacto, el Ángel de Dios, el Espíritu Santo:

"Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho."

Esa es la forma en que vino a existencia toda la creación: Dios por medio del Verbo, del Ángel del Pacto, del Espíritu Santo, de Cristo en Su cuerpo angelical, creó los Cielos y la Tierra, por eso dice en Génesis, capítulo 1, verso 1: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra."

Y ahí está el misterio de la creación que todos los científicos que están dedicados a conseguir ese misterio de la creación, están buscando; pero miren, está en la Biblia. En Hebreos, capítulo 1, el apóstol Pablo también nos habla de ese misterio de la creación, y nos dice capítulo 1, verso 1 al 3:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo (o sea, por Jesucristo), a quien constituyó heredero de todo..."

¿Quién es el heredero de toda la creación? Jesucristo; ninguna otra persona tiene nada, aun las mismas personas pertenecen a Cristo, Cristo es el heredero de toda la creación:

"...y por quien asimismo hizo el universo."

¿Y por medio de quién Dios hizo el universo? Por medio de Jesucristo, ¿y para quién? Para Jesucristo:

"el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia..."

¿Quién es el resplandor de la gloria de Dios y quién es la imagen de la sustancia divina?, ¿Quién es la imagen de Dios? Jesucristo en Su cuerpo angelical llamado el Ángel del Pacto, llamado también el Espíritu Santo:

"...y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo (esto fue cuando murió en la Cruz del Calvario: efectuó la purificación de nuestros pecados), se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas."

Está sentado en el Trono de Dios, por eso Cristo cuando estaba siendo juzgado le preguntan: "¿Eres Tú el Hijo de Dios, el Hijo del Dios viviente, el Hijo del Eterno, el Hijo de Dios Todopoderoso?" Él dice: "Tú lo has dicho, y desde ahora veréis al Hijo de Hombre sentado a la diestra de Dios." (San Mateo, capítulo 26, verso 64).

Y ahora, cuando Cristo resucita y ya está para irse, luego de estar unos diez días con Sus discípulos apareciendo en diferentes ocasiones, no menos de ocho veces apareció a Sus discípulos, estando ellos en algunas ocasiones con las puertas cerradas, pero teniendo un cuerpo inter-dimesional, que es la clase de cuerpo que Él ha prometido también para todos los creyentes en Él, no hay limitaciones para un cuerpo glorificado, puede pasar de una dimensión a otra y aparecer en otro lugar, o ir a cualquier lugar del universo.

En ese cuerpo fue que Jesucristo subió al Cielo y se sentó a la diestra de Dios, se sentó en el Trono de Dios, y por eso en San Mateo, capítulo 28, verso 16 al 20 dice: "Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra." Todo poder fue dado a Jesucristo en el Cielo y en la Tierra.

Algunas personas pueden pensar: "¿Entonces Dios se quedó sin poder?" no, es que Dios está dentro de Jesucristo. Recuerden que Jesucristo decía: "El Padre que mora en mí, Él hace las obras." El cuerpo angelical de Dios, que es la imagen de Dios, es el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, es Cristo en Su cuerpo angelical, y la semejanza física de Dios es el cuerpo físico de Jesucristo, el cual ya está glorificado y por consiguiente está sentado en el Trono de Dios.

Y por eso estando sentado en el Trono de Dios, Dios no ha perdido Su poder, Él lo ha colocado en Cristo, que es tanto Su cuerpo angelical como Su cuerpo físico que ya está glorificado. Ver a Dios en imagen y semejanza, es ver a Jesucristo.

Por eso Jesucristo decía: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre," porque ese es el velo de carne de Dios, el templo humano de Dios. El cuerpo físico de Dios es Jesucristo, el cuerpo físico de Jesucristo, el cual ya está glorificado, y esa es la clase de cuerpo que Él ha prometido para mí, ¿y para quién más? para cada uno de ustedes también, y entonces es que estaremos en la estatura de la plenitud de Cristo, no solamente en lo espiritual (primero es lo espiritual y después viene lo físico).

Estamos en la esfera espiritual desde el Día de Pentecostés hasta este tiempo, en donde millones de seres humanos que han recibido a Cristo como Salvador y han sido bautizados en agua en Su Nombre, y Cristo los ha bautizado con Espíritu Santo y Fuego y ha producido en ellos el nuevo nacimiento, han nacido en el Reino de Dios.

Recuerden que Cristo dijo a Nicodemo en el capítulo 3 de San Juan: "De cierto, de cierto te digo que el que no nazca del Agua y del Espíritu, no puede entrar al Reino de Dios." Nacer del Agua es nacer del Evangelio de Cristo, y nacer del Espíritu es nacer del Espíritu Santo, así es como se nace en el Reino de Dios, no hay otra forma para entrar al Reino de Dios, así como no hubo otra forma para usted entrar a esta dimensión terrenal y venir a ser un ser humano con vida, aunque temporal, pero que es buena y nos da la oportunidad de hacer contacto con Cristo para que Él nos dé la Vida eterna.

Recuerden que Él dijo: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen, y Yo las conozco y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre." (San Juan, capítulo 10, versos 27 al 30). Y dice: "Mi Padre y Yo, una cosa somos," (verso 30 de ese mismo capítulo), porque Dios el Padre estaba ¿en quién? En Jesucristo.

Y ahora, encontramos que millones de seres humanos han estado entrando al Reino de Dios. Hay un número establecido por Dios, así como los padres de familia en su mayoría establecen los hijos que van a tener, cuánto más Dios, y aun los padres de familia les ponen el nombre aún antes de ser concebidos, dicen... planifican: "Vamos a tener un niño y le vamos a poner por nombre: tal nombre. Pero si nace niña, entonces el nombre sería éste," (y tienen planificado cuántos niños van a tener, y más en este tiempo en que la situación económica es un poco difícil, con más razón planifican cuántos niños van a tener de acuerdo a los ingresos que tienen para mantenerlos en buena salud y con buena educación), cuánto más Dios: dice la Escritura que nuestros nombres están escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, por lo tanto, Dios los colocó allí desde antes de la fundación del mundo.

Por eso es que San Pablo, conocedor de este misterio de la familia de Dios, que son los creyentes en Cristo, dice en Hebreos, capítulo 13, verso 22 en adelante:

"Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos."

La congregación de los primogénitos que están inscritos en el Cielo son los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo nacidos de nuevo, el nuevo nacimiento no es terrenal, es celestial, por esa causa es que el apóstol Pablo nos dice en Filipenses, capítulo 3, versos 20 al 21:

"Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra..."

Vean, ¿para qué estamos esperando a Cristo en Su segunda venida? Para la transformación de nuestro cuerpo, dice:

"el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya."

Para que sea semejante al cuerpo que Él tiene glorificado, Él nos va a transformar y entonces tendremos cuerpos glorificados, cuerpos jóvenes que representarán de 18 a 21 años de edad, y cuerpos incorruptibles, cuerpos inmortales, como el de Jesucristo nuestro Salvador.

Recuerden que siendo Jesucristo la persona, el hombre modelo, así van a ser todos los hijos e hijas de Dios, los creyentes en Cristo, porque así como el modelo que se hace para fabricar, ya sea un carro o un edificio, o lo que sea, así va a salir el producto, y así van a ser todos los creyentes en Cristo, de acuerdo al modelo que es Jesucristo nuestro Salvador:

"...por el poder (¿con qué poder?) con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas."

Por lo tanto, Él tiene el poder para llevar a cabo esa transformación. Él va a resucitar a los muertos creyentes en Él en cuerpos glorificados, y a los que estén vivos en ese tiempo creyentes en Él en la Tierra, los va a transformar, y entonces todos habremos llegado, no solamente en lo espiritual sino en lo físico también, a la estatura de la plenitud de Cristo, y esa será la nueva raza descendiente de Dios por medio del segundo Adán, de Jesucristo nuestro Salvador.

En el Programa Divino está el que vivamos eternamente, y vamos a vivir eternamente conforme a ese Programa Divino, y esto es para todos los creyentes en Cristo. El mismo Cristo lo dijo, cuando dijo: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen, y Yo las conozco y Yo les doy vida eterna."

Primero recibimos Vida eterna aquí en el alma, y recibimos Vida eterna espiritual, recibimos el Espíritu de Cristo, un cuerpo espiritual, y luego en el Día Postrero, cuando se complete el número de los escogidos, el número de los creyentes en Cristo, el número de la Iglesia del Señor Jesucristo, cuando se complete, Cristo habrá terminado la intercesión en el Cielo como Sumo Sacerdote y entonces saldrá del Trono de Intercesión en el Cielo y se convertirá en el León de la tribu de Judá, Rey de reyes y Señor de señores, y tomará el Título de Propiedad, el Libro de los siete Sellos de Apocalipsis, capítulo 5, lo abrirá en el Cielo y hará Su Obra de Reclamo, reclamará todo lo que Él ha redimido con Su Sangre preciosa, a todos los creyentes en Él que han muerto los reclamará y los resucitará en cuerpos eternos, y a los que estén vivos los transformará.

Estas son las personas de las cuales el apóstol Pablo dice en Filipenses, capítulo 3, versos 20 al 21 donde leímos: "Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra para que sea semejante al cuerpo de su gloria."

¿Por qué nuestra ciudadanía está en el Cielo? ¿Y por qué la persona puede decir: "Mi ciudadanía está en el país que yo nací?" Su ciudadanía terrenal del cuerpo físico mortal, está en la nación donde usted nació. Pero el nuevo nacimiento, que es del Cielo, tiene cada creyente en Cristo nacido de nuevo, ha nacido del Cielo y su ciudadanía ¿de dónde es? Del Cielo, de la Jerusalén celestial, ciudadanos celestiales viviendo en la Tierra en cuerpos mortales esperando la glorificación, la transformación de sus cuerpos, lo cual será cuando se complete el número de los hijos e hijas de Dios escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Las personas, cuando llegan a la Tierra, ni saben si son o no son hijos de Dios, pero cuando llega el momento clave para la persona saber si es hijo o hija de Dios, es cuando se predica el Evangelio de Cristo y la persona escucha el Evangelio de Cristo siendo predicado, nace la fe de Cristo en su alma porque la fe viene por el oír la Palabra y cree y luego da testimonio público de su fe en Cristo recibiéndole como único y suficiente Salvador.

Ahí se cumple la Escritura: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen," hay otros que oyen, escuchan la predicación, pero no siguen a Cristo. Pero los que oyen y siguen a Cristo, quedan identificados como hijos e hijas de Dios en el Cuerpo Místico de Jesucristo y ya entonces la angustia existencial desaparece, porque la angustia existencial es por causa de que la persona no sabe de dónde vino, no sabe por qué está aquí en la Tierra y tampoco sabe a dónde va cuando muera físicamente su cuerpo.

Pero cuando la persona recibe a Cristo, ya sabe que vino del Cielo, su nombre está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, y luego sabe que está aquí en la Tierra para escuchar el Evangelio de Cristo, recibirlo como Salvador, ser lavado con la Sangre de Cristo de todo pecado, ser bautizado en agua en Su Nombre y recibir el Espíritu Santo y obtener así el nuevo nacimiento, nacer del Cielo, y por consiguiente entrar al Cuerpo Místico de Cristo, que es Su Iglesia, porque se nace del Cielo por la unión de Cristo y Su Iglesia.

Como no puede el grano de trigo nacer en otra planta que no sea la planta de trigo, no puede nacer de nuevo una persona a menos que sea en la Iglesia del Señor Jesucristo, porque ahí es donde está la vida de la Sangre, ahí es donde está el Espíritu Santo que es la vida de la Sangre para reproducirse en muchos hijos e hijas de Dios.

Y ahora, podemos ver lo importante que es la Iglesia del Señor Jesucristo, porque Cristo está en ella, en Su Iglesia, reproduciéndose en muchos hijos e hijas de Dios. El mismo Cristo dice a Sus discípulos antes de subir al Cielo en San Mateo, capítulo 28, verso 20, dice: "Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Y luego se va.

Cualquier persona dice: "Pero les dice que va a estar con ellos hasta el fin del mundo y luego desparece, se fue," ¿pues cómo estaría? en Espíritu Santo, "vendré a vosotros nuevamente," pero en Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, regresaría, el cual estaba vestido de carne humana y el cual ya tenía Su cuerpo físico glorificado, ahora ese cuerpo tiene que subir al Cielo para sentarse en el Trono de Dios y hacer allá la Obra de Intercesión como Sumo Sacerdote según el Orden de Melquisedec.

Porque así como el templo terrenal, tanto en el tabernáculo que construyó Moisés como en el templo que construyó el rey Salomón hubo un orden sacerdotal y correspondía a Aarón y a su descendencia, lo cual es tipo y figura de un orden sacerdotal que hay en el Cielo en el Templo celestial, ese orden del Templo celestial es el Orden de Melquisedec, y de ese orden es Cristo Sumo Sacerdote.

Él siempre en Su cuerpo angelical ha sido el Sumo Sacerdote del Templo celestial, por eso cuando le apareció a Abraham en el capítulo 14 del Génesis y le dio pan y vino, y Abraham dio, pagó a Melquisedec los diezmos de todo, está ahí Melquisedec apareciendo, el Sumo Sacerdote del Templo celestial, al cual Abraham oraba y al cual Abraham sacrificaba en diferentes ocasiones sacrificios a Dios.

Ese Sumo Sacerdote Melquisedec, es Cristo en Su cuerpo angelical apareciéndole a Abraham en aquella ocasión. Él es el Sumo Sacerdote del Templo celestial, de la Jerusalén celestial, y está en el propiciatorio haciendo intercesión con Su propia Sangre por todos los que lo reciben como único y suficiente Salvador, y también haciendo intercesión por todo cristiano que en su vida en algún momento comete alguna falta, error o pecado, y lo confiesa a Cristo, Cristo lo limpia de todo pecado con Su Sangre y así mantiene limpio de todo pecado al creyente, con Su Sangre preciosa nos mantiene limpios todo el tiempo delante de Dios, y por eso la Iglesia del Señor Jesucristo es una Iglesia sin mancha y sin arrugas.

Por lo tanto, es importante que toda persona que escucha la predicación del Evangelio de Cristo y nace la fe de Cristo en su alma, porque la fe viene por el oír la Palabra, y cree, dé testimonio público de su fe en Cristo recibiéndole como único y suficiente Salvador, porque la fe viene por el oír, y luego por confesión, con la boca se confiesa para salvación, se confiesa a Cristo como su Salvador, ¿para qué? Para salvación.

Por lo tanto, ya yo le recibí como mi Salvador, le confesé como mi único y suficiente Salvador, Él efectuó, hizo real Su salvación en mí, ¿y en quién más? en cada uno de ustedes también. Él es nuestro Salvador, Él es nuestro Redentor, Él ha efectuado nuestra salvación, la ha hecho una realidad en nuestra vida, la cual ganó por nosotros en la Cruz del Calvario y con Su Sangre nos ha limpiado de todo pecado y nos mantiene limpios de todo pecado.

Esa es la garantía que nos da Cristo al recibirlo como nuestro único y suficiente Salvador, y la vida de la Sangre, que es la vida de Cristo, que es el Espíritu Santo, viene al creyente y produce el nuevo nacimiento.

Y ahora, toda persona que ha recibido a Cristo como Salvador, ha sido bautizado en agua en Su Nombre y Cristo lo ha bautizado con Espíritu Santo, ha nacido del Cielo, su ciudadanía es celestial, y ha asegurado su futuro eterno con Cristo en Su Reino eterno, esa es la forma para asegurar nuestro futuro eterno y estar conscientes de que viviremos eternamente en el Reino de Cristo.

Ya yo aseguré mi futuro eterno con Cristo en Su Reino eterno, ¿y quién más? Cada uno de ustedes también. Si hay alguna persona que todavía no ha asegurado su futuro con Cristo en Su Reino eterno, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino, le perdone y con Su Sangre le limpie de todo pecado, sea bautizado en agua en Su Nombre y Cristo lo bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en usted el nuevo nacimiento y entre en el Programa Divino que nos llevará a la estatura de la plenitud de Cristo. Porque todos queremos ser iguales a Cristo, con Vida eterna y con cuerpos inmortales, cuerpos glorificados, como el que tiene Jesucristo nuestro Salvador.

Cristo es el modelo de todos los cristianos, Cristo es nuestro modelo, y ese modelo lo hizo ¿quién? Dios, y Dios es el que está haciendo millones de seres humanos iguales a Jesucristo, por lo tanto, pueden pasar al frente y estaremos orando por usted, todos aquellos que no habían recibido a Cristo y que nació la fe de Cristo en su alma, en estos momentos pueden pasar al frente para que Cristo les reciba en Su Reino, les perdone y con Su Sangre les limpie de todo pecado.

Si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón, Él te está llamando porque tu nombre está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida, por eso estás aquí escuchando y por eso estás en la nación donde te encuentras escuchando el Evangelio de Cristo y ha nacido la fe de Cristo en tu alma y ahora tienes la oportunidad de dar testimonio público de tu fe en Cristo recibiéndole como tu único y suficiente Salvador.

Los que están aquí presentes pueden venir a los Pies de Cristo, y los que están en otras naciones también, y los niños de diez años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo, para que Cristo les reciba en Su Reino. Cristo dijo: "Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de los cielos."

Cristo tiene mucho pueblo en la ciudad de Villahermosa, en todas las comunidades de Villahermosa y del Estado de Tabasco, en todo el Estado de Tabasco tiene muchos hijos, mucho pueblo, y en toda la República Mexicana Dios tiene mucho pueblo, muchos hijos; en toda la América Latina Dios tiene muchos hijos, en Norteamérica también y en todas las naciones tiene muchos hijos, y los está llamando en este tiempo final.

"Si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón," Él te está llamando porque tu nombre está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida, y Dios lo colocó allí desde antes de la fundación del mundo. Por lo tanto tienes la oportunidad de dar testimonio público de tu fe en Cristo para que Cristo te reciba en Su Reino y te dé Vida eterna.

Si está vida terrenal es tan buena, cómo será la Vida eterna en un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y joven para toda la eternidad. Cuando uno piensa en el cuerpo eterno que Él ha prometido para los creyentes en Él, nos damos cuenta que la vida en estos cuerpos mortales es demasiado corta y con muchos problemas, muchas dificultades para sobrevivir.

Hay que trabajar todos los días, hay que madrugar para ir al trabajo, hay que descansar, hay que comer, hay que comprar comida, ropa, o sea, que es una vida de lucha, de trabajo, y es corta y con muchas dificultades. Pero esto nos da la oportunidad en estos cuerpos mortales de recibir a Cristo como Salvador y ser limpiados con la Sangre de Cristo, rociados con Su Sangre y ser colocados en Su Cuerpo Místico de creyentes con Vida eterna, y así entrar al Reino de Dios que es el único Reino que tiene Vida eterna.

Los reinos terrenales solamente tienen vida temporal para sus ciudadanos. El Reino de Cristo lo que tiene es una sola clase de vida: Vida eterna, y se entra al Reino de Dios recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador y naciendo del Agua y del Espíritu, naciendo del Evangelio de Cristo y del Espíritu Santo.

No hay otra forma para entrar a la Vida eterna, no hay otra forma para entrar al Reino de Dios, así como no hubo otra forma para nosotros entrar a esta vida terrenal, sino naciendo a través de nuestros padres terrenales. Y así también no hay otra forma para entrar al Reino de Dios sino naciendo de nuevo del Agua y del Espíritu, naciendo por medio de nuestros padres espirituales que son Cristo y Su Iglesia, el segundo Adán y la segunda Eva, y nosotros Sus hijos descendientes de Dios por medio del segundo Adán y la segunda Eva.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos, los que están presentes y los que están en otras naciones puestos en pie para orar ya por las personas que han venido a los Pies de Cristo nuestro Salvador.

Todavía estamos esperando unos segundos porque vienen personas todavía que, como ustedes, quieren vivir eternamente con Cristo en Su Reino eterno.

Lo más importante es la vida, y sobre todo, la Vida eterna. El mismo Cristo preguntó en San Mateo, capítulo 16, versos 26 en adelante:

"Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras."

El alma es lo que es en realidad la persona, el espíritu de la persona es un cuerpo de otra dimensión, espiritual; y el cuerpo físico, el cual ya nosotros conocemos. Son dos cuerpos: el cuerpo físico y el cuerpo espiritual llamado el espíritu de la persona; pero el alma es lo que en realidad es la persona: alma viviente, por eso es que Cristo dice:

"Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?"

Porque el alma es lo que en realidad es la persona, y nosotros tenemos que asegurar nuestro futuro eterno con Cristo en Su Reino eterno para vivir por toda la eternidad. No queremos perder la vida, la Vida eterna, es única oportunidad que tenemos mientras vivimos en la Tierra para recibir la Vida eterna a través de Cristo nuestro Salvador.

Recuerden que la venida y muerte de Cristo en la Cruz del Calvario es la expresión máxima del amor divino hacia la raza humana, por eso dice San Juan, capítulo 3, verso 16:

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Es para que tengamos Vida eterna que Dios mandó a Jesucristo para morir por nosotros en la Cruz del Calvario llevando nuestros pecados.

Con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos los que están presentes y los que están en otras naciones, y los que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos, repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón, creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida, creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos, y creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, un Redentor. Doy testimonio público de mi fe en Ti y te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre, y sea producido en mí el nuevo nacimiento.

Quiero nacer de nuevo, quiero nacer en Tu Reino, quiero vivir eternamente contigo en Tu Reino. Sálvame Señor, te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén y amén.

Con nuestras manos levantadas al Cielo, a Cristo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino, ha perdonado vuestros pecados y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado porque ustedes lo han recibido como vuestro único y suficiente Salvador. Por lo cual ustedes me dirán: "Escuché la predicación del Evangelio de Cristo y nació la fe de Cristo en mi alma y lo he recibido como mi único y suficiente Salvador, y Cristo dijo: ‘El que creyere y fuere bautizado, será salvo.’ ¿Cuándo me pueden bautizar?" es la pregunta desde lo profundo de vuestro corazón.

Aun el mismo Cristo fue bautizado por Juan el Bautista, Juan no lo quería bautizar cuando entró Jesucristo a las aguas del Jordán y Juan estaba bautizando y le tocó el turno a Jesús, y Juan le dice: "Yo tengo necesidad de ser bautizado por ti, ¿y Tú vienes a mi para que yo te bautice?" Jesús le dice: "Nos conviene cumplir toda justicia," y entonces lo bautizó, y cuando subió de las aguas bautismales, el Espíritu Santo descendió en forma de paloma sobre Jesús y permaneció sobre Jesús, y Juan lo vio descender al Espíritu Santo sobre Jesús, y dijo: "Este es del que yo dí testimonio que después vendría uno mayor que yo, el cual yo no conocía, éste es el que les bautizará con Espíritu Santo y Fuego."

Y es Cristo el que bautiza con Espíritu Santo y Fuego, por lo tanto, el bautismo en agua es un mandamiento del Señor Jesucristo. Es tipológico, el agua en el bautismo no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado, pero es un mandamiento del Señor, y por consiguiente ha estado siendo efectuado el bautismo en agua en todos los que han recibido a Cristo como Salvador, desde el Día de Pentecostés hacia acá.

El bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, tan sencillo como eso es la tipología, el simbolismo del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo; por eso cuando la persona es bautizada en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, se está identificando con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección.

Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Y cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente, simbólicamente, está siendo sepultado. Y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno.

Ahí está el simbolismo del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y si Cristo tuvo necesidad de ser bautizado por Juan el Bautista para cumplir toda justicia, cuánto más nosotros.

Por lo tanto, bien pueden ser bautizados. Y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento; y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el Reino glorioso de Jesucristo nuestro Salvador.

Continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo. Dejo al ministro, reverendo Andrés Cruz Gallego para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y en cada país dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una tarde llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

"LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO."

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