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Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes, ministros y congregaciones, Iglesias en todos los países, incluyendo el Paraguay aquí presentes. Un saludo muy especial para el misionero Miguel Bermúdez Marín y el lugar donde se encuentra en estos momentos, y también un saludo muy especial para el reverendo José Benjamín Pérez y la Iglesia allá en Puerto Rico: que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes presentes y también los que están a través del satélite Amazonas o de internet en diferentes naciones.

Hemos escuchado el anuncio para el día martes próximo en el Congreso de la República del Paraguay, en donde se llevará a cabo una importante actividad del Congreso y con el Congreso. Voy a repetir el anuncio que fue hecho:

"A todos los voluntarios de diferentes países que están trabajando en la campaña: "Alcemos nuestra vos: Paz en Tierra Santa," les han informado que este próximo 10 de noviembre se presenta la oportunidad de realizar una concentración en aquellos países que sea viable, ya que se provee que el Consejo de Seguridad de la ONU presente su informe este próximo 11 de noviembre.

También es conveniente que el manifiesto con el mensaje de la campaña se publique en los periódicos de mayor circulación. En los países en que sea viable un evento solemne en el Congreso para presentar el mensaje de la campaña, así también lo pueden hacer; sigan las recomendaciones de la circular que les fue enviada.

Reciban mi agradecimiento por la labor realizada, y el éxito alcanzado en la campaña ha sido por la suma del esfuerzo de todos, y aún hay mucho por hacer."

Y ahora con lo relacionado aquí al Paraguay:

"Este martes 1 de noviembre a las 9:30 de la mañana estaremos en la Sala de sesiones del Congreso Nacional de la República del Paraguay, será una sesión solemne en la cual la campaña: "Alcemos nuestra voz: Paz en Tierra Santa," será el tema principal.

Es un acto en favor de la paz mundial, y que la creación de un Estado Palestino sea como resultado de un acuerdo bilateral con el Estado de Israel, y no de una imposición unilateral. Aquí en Paraguay están todos invitados para acompañarnos."

Eso era lo del Paraguay, esto último, así que ya el martes próximo a las 9:30 de la mañana estaremos ahí en el Congreso de la República.

Para esta ocasión... podemos ver que la Iglesia del Señor Jesucristo, el Cristianismo, tiene una responsabilidad con el pueblo y la tierra que nos ha dado el Cristianismo, que nos ha dado al Mesías, al Salvador, porque la salvación vendría ¿de dónde? Dijo Cristo: "De Israel," y por consiguiente el Salvador tenía que venir de allí, y esa bendición de la salvación y Vida eterna ha venido de Israel por medio de la simiente de Abraham: Cristo, Jesucristo el Salvador.

Ahora leemos en San Juan, capítulo 11, versos 9 al 10, donde dice, Cristo dice:

"Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él."

"EL QUE CAMINA EN LUZ, NO TROPIEZA" es nuestro tema para esta ocasión.

Para poder comprender nuestro tema: "EL QUE CAMINA EN LUZ, NO TROPIEZA," tenemos que conocer la luz; así como en lo literal, el que camina de día, pues está caminando en la etapa del día, la parte clara del día tiene 12 horas, digamos, de 6:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, y la parte que corresponde a la noche de las 6:00 a las 6:00 de la mañana, 6:00 de la noche a 6:00 de la mañana.

Está dividido, el día que tiene 24 horas, día y noche, está dividido en dos partes: la parte del día y la parte de la noche, conforme al Génesis, capítulo 1, donde a la parte de luz le llamó día, y a la parte de oscuridad le llamó noche, cuando Dios así lo hizo.

Ahora, tenemos que Cristo es la Luz del mundo, eso lo habla en el capítulo 8, verso 12 el mismo Jesucristo. Capítulo 8 [San Juan], verso 12 dice:

"Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida."

Y en el capítulo 1 de San Juan, versos 1 en adelante dice:

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella."

Y luego pasamos al verso 9 del mismo capítulo 1 de San Juan, dice:

"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad."

Y ahora, la luz que alumbra a todo hombre, es el Verbo que era con Dios y era Dios, por medio del cual Dios creó todas las cosas, "y aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre, venía a este mundo, en el mundo estaba, y el mundo no le conoció, y a lo suyo vino (al pueblo hebreo) y los suyos no le recibieron", y luego: "y a todos los que le recibieron les dio potestad de ser hechos ¿qué? hijos de Dios, los cuales no son engendrados de sangre ni de voluntad de varón, sino de Dios".

Estos son los que creen en Cristo, son bautizados en agua en Su Nombre y Cristo los bautiza con Espíritu Santo y Fuego y produce en esas personas el nuevo nacimiento, y por consiguiente han nacido de nuevo como hijos e hijas de Dios porque han nacido del Cielo, han nacido del Agua y del Espíritu, del Evangelio de Cristo y del Espíritu Santo.

Y ahora, el Verbo que era con Dios, la Luz que vendría a este mundo, aquel Verbo que es la Luz que vendría a este mundo se hizo carne y habitó entre nosotros, y fue conocido por el nombre de Jesús o Jesucristo, la Luz personificada, hecha persona, aquí en la Tierra, conocida como el profeta de Nazaret por algunos, por otros conocida como el Hijo de Dios y así por el estilo.

La persona más importante que ha pisado este planeta Tierra tiene un nombre: Señor Jesucristo, no hay otra persona más importante. Fue por medio de Jesucristo estando en Su cuerpo angelical llamado el Verbo que Dios a través de Él habló a existencia todas las cosas, por eso dice: "Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho, en Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres," vean cómo el apóstol Pablo tenía ese conocimiento tan grande, porque le fue revelado a San Pablo, el apóstol de los gentiles como él se identifica. Dice en Hebreos, capítulo 1, verso 1 en adelante, dice:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo."

La ciencia está buscando el origen de la creación, y miren, aquí lleva escrito dos mil años que el origen de la creación fue por medio de Dios hablando a través de Jesucristo, Cristo estando en Su cuerpo angelical:

"El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia..."

Vean, la imagen de Dios ¿cuál es? Cristo en Su cuerpo angelical, el cuerpo angelical de Cristo, llamado el Ángel del Pacto o Ángel de Dios que le apareció al profeta Moisés y lo envió a Egipto para la liberación del pueblo hebreo; ese Ángel del Pacto en el cual estaba, está y estará eternamente el Nombre de Dios, del cual dice Éxodo, capítulo 23, vero 20 en adelante, que escuchemos Su Voz. Vamos a leerlo para que tengan el cuadro claro, porque este es Jesucristo, y es importante saber quién es Jesucristo, para poder comprender el misterio de Dios el Padre y de Cristo; ese es el misterio más grande de toda la Biblia, el misterio de Dios el Padre y de Cristo. Vean cómo nos dice este capítulo 23, verso 20 al 23 del Éxodo:

"He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él."

¿Dónde está el Nombre de Dios? En el Ángel de Dios, ¿y qué y quién es el Ángel de Dios? Es el cuerpo angelical de Dios, es Cristo en Su cuerpo angelical; bien dijo Cristo en San Juan, capítulo 8, verso 56 al 58:

"Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy."

Y ahora, no solamente era en el tiempo de Abraham, sino antes que Abraham también, y San Pablo hablando en Hebreos, el pasaje que leímos, dice que por Él fueron hechas todas las cosas, así que es antes de la creación. En Colosenses nos dice que en Él fueron creadas todas las cosas, fueron hechas, fueron creadas para Él, por Él ¿y para quién? Para Él, Él es el heredero de toda la creación.

Por eso es que los creyentes en Cristo que son herederos de Dios, no son herederos de Dios independientemente de Cristo, son coherederos con Cristo, a todo lo que Cristo es heredero, lo son también todos los creyentes en Cristo, por ejemplo, Cristo es la estrella resplandeciente de la mañana, y los creyentes en Cristo son estrellas también, simiente de Abraham que como las estrellas del Cielo aparecerían. Cristo es la Luz del mundo, Él es la Luz, pero también Él dice de los creyentes en Él: "Vosotros sois la luz del mundo."

Podemos ver que a todo lo que Cristo es heredero y todo lo que Cristo es, también lo son los creyentes en Cristo porque son Su Cuerpo Místico de creyentes y estaban en Él. Por eso el que ha recibido a Cristo como Salvador, termina su tiempo de angustia, de angustia existencial, porque ya sabe de dónde han venido, ¿dónde yo estaba? En Cristo, ¿desde cuándo? eternamente, y por eso estoy aquí en la Tierra, porque Él me envió para estar en esta Tierra, ¿y quién más? Pues cada uno de ustedes también.

¿No dice la Escritura... San Pablo no dice que cuando... (eso está por el capítulo 7 de Hebreos), que cuando le apareció Melquisedec allá en el capítulo 14 del Génesis, cuando Abraham regresaba de la victoria sobre cinco reyes que se habían llevado a Lot y a su familia, fue y los libertó, y cuando viene de regreso, le apareció Melquisedec, Rey de Salem y Rey de paz; Abraham dio los diezmos de todo a Melquisedec, y Melquisedec le dio pan y vino.

El pan representa el cuerpo de Cristo, y el vino la Sangre de Cristo, ya está allá siendo mostrado todo ese Programa de Redención, y por eso Cristo dice: "El que no coma mi carne, y beba mi Sangre, no tiene vida permaneciente en sí," y los creyentes en Cristo mantienen la ordenanza de la Santa Cena, en donde el pan representa el cuerpo de Cristo que fue crucificado, molido por nosotros, y el vino representa la Sangre de Cristo que fue derramada por todos nosotros.

De eso fue que Cristo habló allá en San Mateo, capítulo 26, versos 26 al 28, cuando tomando el pan y dando gracias al Padre da a Sus discípulos en la última cena que tuvo con Sus discípulos, y les dice: "Comed de él todos, porque esto es mi cuerpo." San Pablo, explicando más, dice que es el cuerpo de Cristo "que fue partido."

Y tomando la copa de vino y dando gracias al padre, da a Sus discípulos diciendo: "Tomad de ella todos, porque esta es mi Sangre del nuevo Pacto que por muchos es derramada para remisión de los pecados."

Ahí Cristo, el Ángel del Pacto, está presentando el nuevo Pacto, porque no hay otra persona que pueda establecer el nuevo Pacto, sino el mismo que le dio el pacto al pueblo hebreo en el monte Sinaí, fue Dios por medio de Cristo, por eso dice la Escritura que la Ley fue dada por comisión de Ángeles (capítulo 7 del libro de los Hechos y capítulo 2 del libro de San Pablo a los Hebreos o carta de San Pablo a los Hebreos)... por comisión de Ángeles, por comisión del Ángel del Pacto, y allí con el Ángel del Pacto estaba una multitud de Ángeles celestiales también. Fue un evento muy grande allá.

Pero ahora nos habla de un nuevo Pacto, y nos habla que la Ley saldrá de Jerusalén, ¿y cómo puede ser de Jerusalén la Ley, si la Ley fue dada en el monte Sinaí, salió del monte Sinaí? Pero la ley del nuevo Pacto saldría de Jerusalén, de donde el Mesías sería crucificado por todos los que creerían en Él. Él fue crucificado allí por mí, ¿y por quién más? Pues por cada uno de ustedes también. Él estableció el nuevo Pacto, Él mismo habla del nuevo Pacto, solamente el Mesías Príncipe podía establecer el nuevo Pacto.

Y ahora, esto no era comprendido en los días en que Jesús estaba sobre la Tierra, aunque Él hablaba de estas cosas, pero los discípulos pensaban en aquel tiempo que Jesús tomaría el Reino, comenzaría el Reino; ellos no comprendían que habría una brecha en medio de la semana número setenta, en donde se detendría la semana número setenta con la muerte del Mesías, pero eso estaba en la Escritura, estaba en Daniel, capítulo 9, verso 21 al 27, en donde le sería quitada la vida al Mesías después de la semana número sesenta y dos, y a las sesenta y dos semanas le anteceden siete semanas, que sumándolas las dos partes, da sesenta y nueve semanas, y entonces entra la semana número setenta que comenzó cuando Juan el Bautista bautizó a Jesús y Jesús luego va al desierto, ayuna unos cuarenta días, fue tentado allí por el diablo; encontramos que hubo fieras allí, así que cualquier persona estaría temeroso al ver tantas fieras que comen gente, no solamente animales, sino comen gente también, pero dice que también hubo ángeles allí con Jesús, que le servían. Así que los ángeles se encargaron de esas fieras, mantenerlas a raya, como pasó cuando Daniel fue echado allá en el foso de los leones.

Y ahora, podemos ver quién es Jesucristo, no es cualquier persona, y Su Sangre no es cualquier Sangre. Cuando usted habla de la sangre que usted tiene, es su sangre, y por consiguiente usted siendo alma viviente, la sangre suya encontramos que está en el cuerpo físico; y Dios estando en Su cuerpo físico llamado Jesús, ¿dónde está la Sangre de Dios? Pues en su cuerpo físico, ¿ven? Tan sencillo como eso. Era la Sangre de Dios, porque era Dios velado en carne humana, era Dios hecho carne, el Verbo; aquel Verbo fue hecho carne y habitó con nosotros, y el Verbo que era con Dios, dice la Escritura que era Dios, Dios en Su cuerpo angelical.

Y luego cuando se hizo carne, entonces era Dios con Su cuerpo angelical dentro del cuerpo de carne; por lo tanto, la Sangre de Jesús era la Sangre de Dios, la Sangre del cuerpo físico de Dios. La única Sangre, después de la caída, la única Sangre sin contaminación por el pecado, y la vida de la Sangre, el Espíritu Santo; porque la vida está ¿dónde? En la Sangre.

Y ahora, estamos viendo quién es Jesucristo, estamos viendo que es la Luz del mundo que alumbra a todo hombre, Él es la Luz a la cual siguen personas las cuales no tropiezan en este mundo, saben de dónde han venido, porque esa Luz que es Cristo les alumbra el camino, el cual dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí." "Lámpara es a mis pies Tu Palabra, y lumbrera a mi camino." Eso también lo encontramos en la Escritura [Salmo 119:105].

Y si Él es la Luz, el Verbo, todo el que lo sigue no andará en tinieblas, sino que tienen la Luz de la vida, tienen el Espíritu Santo, y vivirán eternamente con Cristo en Su Reino. Cristo es la Luz que alumbra a todo ser humano, Cristo es la Luz del mundo, y esto hay que entenderlo en los términos espirituales, porque la luz del mundo literal que alumbra el planeta Tierra y el sistema solar, compuesto por los diferentes países, es el sol, pero el sol tipifica a Cristo, y la estrella de la mañana tipifica también a Cristo, y todas las estrellas del Cielo tipifican a los creyentes en Cristo.

También nos dice el mismo Cristo en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16: "He aquí yo envío mi Ángel..." vamos a leerlo para tenerlo claro, 22, verso 16:

"Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias (ahí hay un misterio muy grande, es un misterio paralelo al misterio del Ángel que Dios le envió a Moisés y por consiguiente al pueblo hebreo). Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana."

Y ahora, Cristo dice que Él es la estrella resplandeciente de la mañana, si lo tomamos en forma literal, entonces tenemos que decir: Jesucristo es, ¿cuál? Venus, pero Venus es un planeta y Jesucristo es una persona, pero cuando entonces comprendemos que es tipológicamente, entonces podemos ver la función que tiene la estrella de la mañana, y entonces eso tipifica la forma en el campo espiritual.

Al aparecer la estrella de la mañana, está trayendo un mensaje, un anuncio: que un nuevo día está para comenzar, y es la única estrella que aun cuando ya la luz aparece, todavía se ve la estrella, y aun si usted usa ciertas técnicas para verla ya saliendo, habiendo salido el sol, puede verla también, pero ya tiene que usar otras técnicas, porque la luz del sol es muy grande y entonces no deja ver la luz de la estrella.

Pero tanto la estrella de la mañana tipifica a Cristo, como el sol naciente tipifica a Cristo. Y el sol sale por el Este (ahí tenemos la primera Venida de Cristo), y recorre de Este a Oeste, o sea, que la última etapa del sol en su recorrido es en el Oeste, y cuando se aplica, se abre el misterio en el campo espiritual, el Este corresponde al Medio Oriente allá, la tierra de Israel, en donde la primera Venida de Cristo fue cumplida; y luego recorre la Dispensación de la Gracia con Cristo en medio de Su Iglesia en Espíritu Santo, recorre todo ese territorio desde el Este hasta el Oeste, y el Oeste es el continente americano donde se cumplió la séptima etapa o edad de la Iglesia entre los gentiles, y donde surge la etapa de Edad de Piedra Angular, la etapa de adopción para la Iglesia del Señor Jesucristo, la etapa de oro de la Iglesia del Señor; y por eso en Apocalipsis, capítulo 3, verso 20 al 21 dice:

"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo."

Por lo tanto, esto no nos está hablando del tiempo del comienzo del Cristianismo, porque comenzó en el Este, si fuera aplicado el tiempo del comienzo, diría: "Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi Voz y abre la puerta, desayunaré con él, y él conmigo," porque el desayuno es en la mañana, no se puede decir: cena, si es en la mañana.

Pero cuando se habla de cena, se habla del tiempo de la tarde, y el tiempo de la tarde es donde se pone el sol, no donde sale, sino donde se pone el sol, porque el sol sale en la mañana y se pone en la tarde, sale por el Este y se pone por el Oeste.

Por lo tanto, "cenaré con él, y él conmigo," corresponde al tiempo de la tarde y corresponde al Oeste, y ahí no vamos a explicar mucho, porque ahí hay un misterio grande, por eso para ir a la Cena de las Bodas del Cordero el Programa de Dios llega hasta el Oeste donde se pone el sol, y entonces en la resurrección de los muertos en Cristo y transformación de los vivos, a la final trompeta, al final mensaje, entonces luego serán llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. No al desayuno, sino a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y ahora, Cristo es la luz del mundo, el cual dijo: "Yo no he venido a condenar al mundo, sino a salvar el mundo," ¿y cómo Él puede salvar al mundo? Siendo Él la Luz del mundo, vean ustedes, también es el Salvador del mundo; no hay otra persona que sea identificado como el Salvador del mundo. Él es el Salvador. Vean, San Juan, capítulo12, verso 44 al 47, dice (de San Juan):

"Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí..."

¿Y cómo se puede entender eso? Sencillo: "El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió," porque está creyendo en el que está en Él, porque eso Él decía también: "El que a mí recibe, recibe al que me envió," y también dijo en San Juan, capítulo 13, verso 20:

"De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió."

Y ahora, vean cómo todo esto se entrelaza y nos da una luz clara de quién es Cristo, quién es el Padre y quiénes son los creyentes en Cristo; ahora continuamos aquí en San Juan, capítulo 12, verso 45, dice:

"Y el que me ve, ve al que me envió."

¿Por qué? Porque el que lo envió está dentro de Jesucristo: Dios el Padre, porque el cuerpo físico de Jesucristo es el velo de carne de Dios, es la semejanza física de Dios, por eso el que ve a Cristo, Él dice: "Ve al que me envió: al Padre." San Juan, capítulo 10, verso 30, dice: "El Padre y Yo, una cosa somos."

Y ahora, ¿cómo se puede entender esto? Usted y yo somos alma viviente, y somos personas que tenemos un cuerpo espiritual o angelical de otra dimensión llamado el Ángel de cada persona. Recuerden el caso cuando Pedro fue libertado de la cárcel allá en el libro de los Hechos, el Ángel lo libertó, y luego aparece en la casa donde estaban orando por él, una joven llamada Rode sale para abrir la puerta, se levanta para abrir la puerta, y cuando se acerca a la puerta y oye bien, y ya conocía a Pedro y la voz de Pedro, les había predicado en muchas ocasiones, y entonces Rode, de alegría, de gozo, no abrió la puerta, y va a los que están allí en la casa y les dice: "Es Pedro el que está tocando a la puerta," le dicen: "Rode, estás loca."

Ellos sabían que estaba preso y agarrado bien con grillos o grilletes al piso, a los soldados, agarrados, los soldados también estaban encadenados con San Pedro para que no se les escapara, pero el Ángel lo había libertado, las cadenas se habían separado de Pedro, la puerta de la cárcel se había abierto también, y había pasado las diferentes puertas las cuales se abrían al aparecer frente a esas puertas al Ángel, y Pedro acompañando al Ángel.

Luego... le dicen a Rode: "Rode, estás loca," ellas les dice: "No, no, es Pedro, es Pedro," van, abren la puerta, y era Pedro, y él les hace seña que se queden calladitos, no alboroten porque van a saber que está allí y lo van a volver a buscar.

Es que algunas veces de tanta alegría, regocijo, algunas veces hablamos cosas que en vez de ayudar, perjudican. Hay cosas que Dios nos permite saber, las cuales las tenemos que guardar en el corazón, como María, María guardaba en su corazón todas las cosas que escuchaba a través de las personas con relación a quién era ese niño que ella había tenido.

Si se ponen a hablar mucho, Herodes iba a saber dónde estaba y lo iba a mandar a matar, porque Herodes estaba más interesado en ese niño que nació, estaba más interesado que cualquier persona, ¿por qué? Porque era un Rey el que había nacido, y el enemigo de un rey es el otro rey, y no se fijan si es un recién nacido, tratan de matarlo para que no le quite el trono.

Y ahora, Jesucristo al decir: "El Padre y yo una cosa somos," muchos pensaban: "Se está haciendo Dios," es que era Dios velado en carne humana, el Verbo hecho carne, el Ángel del Pacto hecho carne, y el Ángel del Pacto es en Su cuerpo angelical la imagen de Dios, el cuerpo angelical de Dios, y en Su cuerpo físico de carne, que es Jesús, es la semejanza física de Dios.

Por lo tanto, el Nombre de Dios el Padre, está en el cuerpo angelical y luego en el cuerpo físico, recuerden que Cristo dijo: "Yo he venido en Nombre de mi Padre," estaba el Nombre de Dios en Él; y si ustedes quieren ver si es así, ustedes van al libro del Apocalipsis, capítulo 3 y capítulo 2, ahí lo encuentran claramente. Capítulo 3, verso 12 dice:

"Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios (o sea, que lo hará una persona importante en la Iglesia, en el Cuerpo Místico de Cristo, y esto es para toda la eternidad), y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo."

Y ahora, así como el misterio del Nombre de Dios para redención estaba en el Ángel, en Su cuerpo angelical y luego en el Ángel en Su cuerpo de carne, ahora Cristo está prometiendo al vencedor que escribirá Su Nombre, el Nombre de Dios y el Nombre de la Ciudad de mi Dios, y Su Nombre nuevo.

Y cuando nos habla de un Nombre nuevo, ahí se complican las cosas para muchas personas, porque muchos no han comprendido todavía el nombre de Jesús, nombre de redención, el nombre de Dios para redención; pero así como es sencillo de entender el nombre de Dios para redención, el nombre Jesús o Jesucristo, será sencillo conocer el Nombre de Dios, el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y el Nombre nuevo del Señor; eso está ahí y es una promesa.

Por lo tanto, la segunda Venida de Cristo va a tener ese misterio, el Nombre de Dios, el Nombre de la Ciudad de mi Dios y el Nombre nuevo del Señor, y si es un misterio grande la segunda Venida de Cristo, más grande va a ser al saber que Jesucristo dice que tiene un Nombre nuevo, y si Él lo tiene, eso está ligado a la segunda Venida de Cristo. Así que vamos a dejarlo ahí.

La segunda Venida de Cristo es el misterio por lo cual hubo silencio en el Cielo como por media hora en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 en adelante. Está ligado el Nombre nuevo del Señor, está ligado todo lo relacionado a Su Venida y a la Obra, Su Obra de Reclamo cuando Él toma el Título de Propiedad y lo abre en el Cielo; está ligado a Cristo como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores.

Por lo tanto, es un misterio grande y va a ser revelado a la Iglesia del Señor Jesucristo en cierto momento, principalmente en el cumplimento de la Tercera Etapa que corresponde al cumplimiento de la Visión de la Carpa, ahí será donde va a ser abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo ese misterio.

Toda la Obra de Reclamo va a ser y está ligada a la segunda Venida de Cristo con Su Nombre nuevo, por lo tanto, Apocalipsis 19 nos dice que ese Jinete del Caballo Blanco viene con la Espada que sale de Su boca (que es la Palabra) y tiene un Nombre escrito que ninguno conoce, el cual es el Verbo de Dios, un Nombre que nadie conoce, y el nombre Jesús todos lo conocen; aun los enemigos del Cristianismo conocen acerca del nombre Jesús.

Pero este Nombre con el cual viene el Jinete del Caballo Blanco del Apocalipsis, viene como Rey de reyes y Señor de señores, es un Nombre que nunca había sido revelado, que nunca había sido dado a conocer como el Nombre del Señor o Nombre nuevo del Señor, ese será el Nombre como Rey de reyes y Señor de señores, como León de la tribu de Judá, será el Nombre del cual dijo: "Y escribiré sobre él el Nombre de mi Dios, y el Nombre de la Ciudad de mi Dios y mi Nombre nuevo."

Y si Él dice que tiene un Nombre nuevo, ¿quién se atreve a decir que no es así? Por lo tanto, todo ese misterio está ligado a la segunda Venida de Cristo y va a ser abierto completamente en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, en donde la Tercera Etapa será cumplida y el poder de Dios en toda Su plenitud estará en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por eso el reverendo William Branham en el libro de "Citas," ahí, que es una cita de uno de los mensaje, dice: "Del Occidente vendrá un jinete en un caballo blanco, recorremos esta senda una vez más," si Elías va a recorrer la senda una vez más, y la estaba recorriendo por cuarta ocasión, la recorrerá una vez más por... será por quinta ocasión, y eso es lo que traerá el avivamiento del Día Postrero, el avivamiento para la Iglesia del Señor Jesucristo, ahí estarán los Truenos emitiendo sus voces y abriendo el misterio de la Venida del Señor con todo lo que conlleva la Venida del Señor, y eso dará la fe para ser transformados y raptados a todos los escogidos de Dios.

Y el que camina en la Luz, que es Cristo, no va a tropezar, ya está prometido que habrá una transformación y un rapto, por lo tanto, habrá personas que estarán caminando en la Luz para el día que les toca vivir, no en la luz de una edad pasada, porque ya esa alumbró, fue Cristo en Su manifestación a través del mensajero de cada edad pasada, y alumbró el entendimiento, la mente y el corazón de las personas, y entraron al Programa Divino del tiempo en que vivieron.

Cristo, la Luz del mundo, ha estado resplandeciendo, ha estado alumbrando por medio del Evangelio de Cristo a través de la Iglesia del Señor Jesucristo de edad en edad; ahí ha estado la Luz, Cristo, alumbrando el corazón, el espíritu, la mente, del ser humano. Así será también en este tiempo en el cual nosotros vivimos.

Para la Luz alumbrar ¿qué tiene que pasar? Cristo en Espíritu Santo tiene que estar en medio de Su Iglesia, estar usando al instrumento que Él tenga para ese tiempo, así como fue la Luz del mundo en Su primera Venida, será la Luz en Su Iglesia y a través de Su Iglesia de edad en edad.

Recuerden que Él dijo a Su Iglesia representada en Sus discípulos: "Vosotros sois la luz del mundo," es por medio de Su Iglesia que Cristo ha estado alumbrando en este mundo, así será también en este tiempo final.

Por lo tanto, es importante saber quién es la Luz, porque el que camina en luz, no tropieza; la parte física del sol alumbrando, eso es tipo y figura de Cristo, la Luz del mundo, alumbrando. Dice Malaquías, capítulo 4, verso 2: "A los que temen mi Nombre, nacerá el sol de justicia, y en sus alas traerá salud, salvación." esa es la venida de Cristo en el Día Postrero como el sol de justicia alumbrando. Y ahora... Sus alas: los dos Olivos.

Y ahora, nos habla también Oseas, capítulo 6 de lo que estará pasando en este tiempo final, y esto cubrirá a la Iglesia y también a los judíos, capítulo 6... el capítulo 5 también, verso 15 lo tenemos aquí marcado, dice:

"Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán."

"Venid (capítulo 6 ahora, verso 1 en adelante dice)... Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

Nos dará vida después de dos días..."

Recuerden que un día delante del Señor es como mil años para los seres humanos, Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 8 y el Salmo 90, verso 4, "un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día." Por lo tanto, cuando Dios nos habla de un día de los de Él, de los Suyos, para los seres humanos son mil años:

"Nos dará vida después de dos días...."

Y vean ustedes, para la Iglesia, después de dos días, que corresponde a la Dispensación de la Gracia, dos milenios de Cristo hacia acá, después de esos dos milenios, en algún tiempo, en algún año de un tercer milenio que viene, porque los tres milenios postreros, los días postreros son tres milenios: quinto milenio, sexto milenio y séptimo milenio.

En los días de Jesucristo, cuando ya tenía de 3 a 7 años de edad, comenzaron los días postreros, por eso San Pablo y San Pedro hablan de aquel tiempo como los días postreros en los cuales Dios hablaría por medio de Jesucristo, del Mesías, y derramaría también el Espíritu Santo en los días postreros, conforme a las profecías de Joel, capítulo 2, versos 21 al 29:

Así que nos dará vida después de dos días, a los creyentes la resurrección en cuerpos eternos si murieron, y a los que están vivos, la transformación de sus cuerpos, les dará entonces Vida eterna física en la resurrección.

Al pueblo hebreo como nación, le dará vida, una resurrección como nación, ya tenemos al pueblo hebreo como una nación libre y soberana, como un Estado democrático en el Medio Oriente. La única democracia en el Medio Oriente, el pilar de la democracia en el Medio Oriente, por eso hay que orar por Israel para que permanezca firme allí Israel, el único país democrático que sostiene la democracia y que lucha por esa democracia y que lucha en favor de todas las democracias del planeta Tierra.

Es el país que tiene la promesa de la restauración del Reino de Dios en la Tierra, es el pueblo que tiene la promesa de un Reino que cubrirá el planeta Tierra completo y que traerá la paz, no solamente para Su pueblo, sino para todas las naciones, pues todas las naciones desean tener el mejor líder político que los gobierne, y todas las naciones reconocen que el mejor líder político es el Mesías, todos quisieran tener al Mesías como su presidente, como su Rey, y lo van a tener, el Reino de Dios restaurado en la Tierra, y lo van a tener gobernando desde la Capital de ese Reino que será Jerusalén.

Así que, todas las naciones están esperando al Mesías, lo entiendan o no lo entiendan, por eso dice que será el deseado, es el deseado de todas las naciones, y más en este tiempo que hay tantos problemas, que algunas veces no saben porqué candidato votar, pero ya el que va a gobernar el mundo entero fue elegido, ya uno votó por Él, y el voto que vale: Dios votó por Él; no tuvimos nosotros que preocuparnos: "¿Será bueno ese candidato o no será bueno?" ya el que lo eligió, Dios el Padre, dio su voto por Él, y no lo va a cambiar.

Todos los candidatos tratan de hacer lo mejor, todos los gobernantes tratan de hacer lo mejor, pero los problemas que hay en el planeta Tierra son tan grandes, que aunque traten de hacer lo mejor, si logran un 50% está bueno, por eso San Pablo decía que los creyentes en Cristo oren por sus gobernantes, por sus presidentes, sus gobernadores, sus alcaldes, y demás personas que están en esos puestos de eminencia, para que Dios los ayude y logren hacer un trabajo bueno en favor del pueblo.

En la actualidad hay muchos que desean ser presidentes de una nación, y después dicen: "Esto era difícil, no es tan fácil," y entonces se dan cuenta que al candidato anterior que ganó y fue presidente, no le fue fácil, aunque para un nuevo candidato critica al que está, eso es política, pero después se da cuenta que él tampoco podía solucionar todos los problemas de su nación, y después, pues lo van a criticar a él también.

Así que eso es así en la política, no se va a escapar de las críticas, hará cosas buenas, pero también le saldrán algunas no muy buenas, pero eso es por la condición en que está la humanidad y el tiempo en que estamos, que es el tiempo final, en donde el reino de los gentiles será terminado y pasará a ser el Reino del Mesías en esta Tierra, porque los reinos de este mundo serán dados al Mesías.

Así que, es importante que todas las personas y todas las naciones y todos los gobernantes entiendan estas cosas y tengan sus días para orar como lo hacen algunas naciones, que se reúnen un día de la semana los mismos líderes, y en algunas naciones antes de comenzar la sesión del senado o de la cámara de diputados o algo así, en algunos lugares también hacen la oración para que Dios los ayude, y en este tiempo es que más ayuda necesitan los senadores, los diputados, todos los parlamentarios y el mismo presidente de cada nación, porque es el tiempo más difícil de todos.

Y la Iglesia del Señor Jesucristo necesita también mucha oración porque hemos llegado al tiempo más difícil para la Iglesia del Señor, no es el tiempo en que se los echan a los leones, porque echarlos a los leones, ahí terminó todo, pero es el tiempo de mucha lucha espiritual, mucha lucha mental, y en donde hay mucha confusión en el mundo político y en el mundo religioso, y en el mundo económico también.

Miren cómo se está desplomando todo en las naciones en el campo económico, es que siempre han estado así, lo que pasa es que no se sabía, han estado endeudados grandemente, y ahora, pues llega el momento en que todas estas cosas suceden, y si una nación tiene problema, eso va a afectar a otras naciones.

Por eso también, si en el Medio Oriente hay problemas, y todo este problema que hay allá del cual hemos estado hablando en la campaña: "Alcemos nuestra voz: Paz en Tierra Santa," si se agranda el problema allá, va a afectar también a todas las naciones, como el problema económico ha estado afectando todas las naciones; si una nación se afecta, se afectan otras naciones, así es en el campo económico, en el campo político, en el campo espiritual, en todos los campos de la sociedad es así.

Por eso es tan importante estar caminando en la Luz para no tropezar, "el que camina en luz no tropieza," dice Cristo. Por lo tanto, es importante que oremos por los líderes políticos que cada nación tiene, y los que pueden orar ¿saben quiénes son? Pues los creyentes en Cristo que están bajo el nuevo Pacto y que son los que Dios escucha, porque Dios no escucha a nadie, no se pueden acercar a Dios a menos que sea a través de Cristo, porque esas personas tienen el Sacrificio de Expiación con el cual sus pecados han sido limpiados y han sido esas personas reconciliadas con Dios.

Por eso es tan importante caminar a la Luz en el tiempo que nos ha tocado vivir, para saber cómo nos podemos acercar a Dios. Vean, Cristo dijo: "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí," cualquier persona puede decir: "Yo voy a ir a Dios, al Padre, para pedirle tal cosa," tiene que hacerlo a través de Cristo, San Pablo decía: "Todo lo que hagáis ya sea de palabras o de hechos, hacedlo todo en el Nombre de Jesucristo," no hay otra forma.

Él es el camino para llegar a Dios, Él es la verdad, y si es la verdad, no hay otra verdad, y Él es la Vida, la Vida eterna, por eso Él dice: "Mis ovejas oyen mi Voz y me siguen, y yo les doy Vida eterna," Él tiene la exclusividad de la Vida eterna, y hay que ir al que tiene la exclusividad de lo que nosotros necesitamos, Él tiene la exclusividad de la Vida eterna; para, entonces, recibir la Vida eterna, tenemos que ir a Cristo, y eso es caminar en luz para no tropezar.

Para buscar a Dios, conforme al nuevo Pacto, tiene que ser por medio de Cristo, para ser quitados nuestros pecados tiene que ser por medio de Cristo y Su Sangre derramada en la Cruz del Calvario, porque Él es el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Tenemos que conocer todas estas cosas que están en la Palabra de Dios para poder caminar en la luz. Les debo algo por aquí y vamos a darle esta partecita que les debo, y vamos a leerlo de nuevo para la parte que faltó sea incluida, dice:

"He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él."

Ya vimos que ese Ángel es Jesucristo en Su cuerpo angelical apareciéndole a Moisés, como le aparecía a Abraham, a Isaac, a Jacob y a otros profetas:

"Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere..."

Y vean, todo lo que Dios le decía, Él lo hacía, se lo decía a través del Ángel, a través de Su cuerpo angelical, así como todo lo que usted le dice a otra persona, lo dice a través de su espíritu usando su cuerpo físico, esa es la forma en que nos manifestamos y hablamos aquí en la Tierra. Sigue diciendo:

"Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren."

O sea, que el que escucha la Voz del Ángel está protegido, tiene la protección de Dios, dice:

"Seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren."

Ay de aquel que se levante como enemigo del o de los que están oyendo la Voz del Ángel de Dios; y el que los aflija, Dios los va afligir a esas personas, o sea que les va a retornar Dios todo lo que quieran hacer contra una persona que está oyendo la Voz de Dios, le va a retornar todo el daño que le quieran hacer, le va a retornar a la persona que quiera hacerle daño a esa persona o a ese grupo de creyentes en Cristo.

Todos los que quieran hacerle daño a la Iglesia del Señor Jesucristo, les va a retornar, en recompensa, también toda persona que quiera hacerle daño al pueblo hebreo, también, porque Dios dijo a Abraham: "El que te bendiga, será bendito, y el que te maldiga, será maldito." Por lo tanto, estaremos viendo personas que se levanten o se hayan levantado en contra del pueblo hebreo, estaremos viendo que les retorna a ellos todo el mal que le quieran hacer al pueblo hebreo.

Vean, Hitler se levantó en contra del pueblo hebreo, ¿y qué pasó con él? Desapareció de la escena, dicen que murió allá en Alemania, y también otros dicen que murió en Argentina, pero no se preocupen, ya sea que haya muerto en un lugar u otro, la cosa fue que murió, y si no murió por accidente o problema, murió de viejo, porque ya le pasó el tiempo, y vamos a conocer bien la historia cuando estemos con el cuerpo glorificado. La cosa es que el que se levante en contra del pueblo hebreo, tiene problemas.

Miren, hubo un hombre que se levantó en contra del pueblo hebreo y tuvo problemas, aunque sabía cómo acercarse a Dios, ¿cuál era? Era uno que tenía ministerio de profeta, ¿cómo se llamaba? Balaam, o Bilaam se pronuncia entre los judíos: Balaam o Bilaam, sabía cómo acercarse a Dios, sabía que era a través de sacrificios de animalitos, los cuales, pues son tipo y figura del Sacrificio de Cristo.

Y ahora, ya no se requieren los sacrificios de animalitos porque ya se efectuó el Sacrificio perfecto por Jesucristo en la Cruz del Calvario, y ahora nos podemos acercar a Dios. Pero vean, Balaam teniendo ese ministerio vendió su primogenitura, le interesaba mucho el dinero y la fama, y eso le hizo mucho daño, llegó a ver el Ángel de Dios también. ¿Saben quién más lo vio al Ángel de Dios en una ocasión? Uno que mató a su hermano: Caín.

Y ahora, podemos ver que hay dos pueblos: el pueblo hebreo y la Iglesia del Señor Jesucristo, que son la niña de los ojos de Dios, no deben pelearse el uno al otro, deben estar unidos, porque la Iglesia del Señor Jesucristo va a estar en la tierra de Israel en el Reino del Mesías, van a estar con cuerpos angelicales.

Por lo tanto, no van a necesitar nada del pueblo hebreo, no van a necesitar nada, es el pueblo hebreo quien va a necesitar de la Iglesia del Señor Jesucristo, y en la actualidad necesita de la Iglesia del Señor Jesucristo, del Cristianismo; es el único pueblo que puede defender efectivamente a los judíos, y eso lo tienen que entender los judíos, ¿por qué? Porque, vean, el continente americano, el 90% de los países tiene, digamos el 90% de cristianos, de Cristianismo, de personas creyentes en Cristo, y Europa también, e Israel depende del voto que den esos países en favor de Israel.

Israel es una nación libre y soberana, ¿por qué? Porque los países europeos y los países del continente americano votaron en favor de que se le diera una parte de la tierra de Palestina para que Israel estableciera un Estado libre y soberano, se estableciera allí como Estado.

Si la América Latina no votaba en favor, no estaría Israel allí todavía, y Paraguay fue uno de los que votó en favor. El voto de Norteamérica cuenta un punto, cuenta por uno, pero el voto de los países latinoamericanos y caribeños cuenta ¿cuánto es? 33 votos, el 20 y algo por ciento de los votos que tuvo para que se estableciera, le dieran una parte de la tierra a Israel y otra parte a los árabes para que establecieran cada uno un Estado, vean, dependió el 20%, 20 y algo por ciento de los países latinoamericanos y caribeños, o sea, que fue la América Latina y el Caribe la que aportó probablemente la votación mayor. Hay que contar también los países europeos a ver cuánto fue, si no llegó a 30, entonces el número máximo fue de la América Latina, y eso es muy importante en la historia de Israel, y en la historia de la humanidad.

Así que, la América Latina tiene una parte muy importante en todo lo que suceda en el Medio Oriente, porque la América Latina pertenece al Occidente, y por consiguiente tiene una bendición grande de parte de Dios en el Programa Divino con la Iglesia del Señor Jesucristo y con el respaldo para la paz en el Medio Oriente, y por eso hay que trabajar en favor de la paz del Medio Oriente, y trabajar en favor de la oración que Cristo dijo que orando pidamos la Venida del Reino de Dios, y si dijo que pidamos, entonces hay que pedir y trabajar para que Cristo lo haga realidad.

Por eso necesitamos todos la Luz para el Día Postrero en la Iglesia del Señor Jesucristo para que caminemos en Luz y no tropecemos. Es importante que toda persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo haga lo más pronto posible antes que se cierre la puerta de la misericordia.

Recuerden que en el capítulo 25 [San Mateo], versos 1 al 13, Cristo presenta la parábola de las diez vírgenes, "y a medianoche se oyó un clamor, he aquí el esposo viene, salid a recibirle," ese clamor sucedió en el tiempo del precursor de la segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham; precursando la segunda Venida de Cristo, ese es el clamor.

Y luego suceden los movimientos, buscando el Espíritu de Dios, de diferentes grupos del Cristianismo, y mientras eso sucede, dice la Escritura que viene el Esposo, y las que estaban preparadas, las vírgenes prudentes que tenían el Espíritu Santo, entraron con Él a las Bodas y se cerró la puerta. O sea, que la puerta se va a cerrar en algún momento. En San Lucas, capítulo 13, verso 25 al 27 también dice:

"Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois (no se donde sois vosotros)."

O sea, que viene un tiempo en que se va a cerrar la Dispensación de la Gracia, la puerta de la Dispensación de la Gracia, y luego ya no habrá oportunidad para salvación; por eso es tan importante la predicación del Evangelio de Cristo para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida eterna, para que todo aquel que escuche y nace la fe de Cristo en su alma, lo reciba como Salvador. Él dijo.

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." San Marcos, capítulo 16, versos 15 al 16.

Por lo tanto, todavía la puerta de la misericordia está abierta, pero se va a cerrar en algún momento, cuando entre al Cuerpo Místico de Cristo hasta la última persona que está escrita en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero.

Cada persona que ya ha recibido a Cristo como Salvador, ha sido bautizada en agua en Su Nombre, y Cristo lo ha bautizado con Espíritu Santo y Fuego, ya entró al Cuerpo Místico de Cristo, ya entró al Reino de Dios, al Reino de Cristo, ya confirmó su lugar con Cristo en la Vida eterna, pero faltan algunos que todavía no han recibido a Cristo, por lo cual si todavía alguno no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino y así usted camine en la luz y no tropiece nunca en su trayectoria de su vida terrenal, para lo cual pueden pasar acá al frente y estaremos orando por usted. Y en cada nación pueden pasar al frente para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo por todos los que reciben a Cristo como Salvador en estos momentos.

Vamos a dar unos minutos para que puedan pasar al frente para orar por ustedes, para que Cristo les reciba en Su Reino y así sus pecados sean perdonados y limpiados con la Sangre de Cristo, y sean también bautizados, puedan ser bautizados y Cristo los bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

La fe de Cristo nace en el corazón, en el alma, al escuchar el Evangelio de Cristo, por lo tanto ya la fe de Cristo nació en vuestro corazón, y con el corazón se cree para justicia, y con su boca se confiesa para salvación dice la Escritura, dice Dios en Su Palabra.

Cristo tiene mucho pueblo en el Paraguay y los está llamando en este tiempo final, y tiene mucho pueblo en toda la América Latina, en todo el continente del Occidente, en todo el continente americano, tiene mucho pueblo en toda la América Latina y el Caribe y tiene mucho pueblo también en Norteamérica y en todas las naciones, y estamos en el tiempo en que los está llamando para colocarlos ¿dónde? en Su redil, Su Iglesia, para así que caminen en la Luz, el cual es Cristo.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo nuestro Salvador, vamos a pedirle a los que están en las cámaras que nos indiquen cuando estén listos en las demás naciones para la oración por todos los que están recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador.

Lo más importante es la vida, sin la vida las demás cosas no tienen valor. Por ejemplo, una carrera profesional en donde la persona obtiene el diploma, el título de doctor en alguna materia: en medicina, en derecho, en donde se convierte en un abogado o en ingeniero o alguna otra profesión, tiene mucho valor, pero sin la vida no tiene valor, porque si muere la persona, el título no se lo puede llevar, y a donde va no puede decir: "Yo soy médico, soy doctor en medicina y quiero trabajar en un hospital aquí."

Allá no hay hospitales, allá no hay lugar para desempeñar la profesión que se pueda obtener aquí, porque esa profesión tiene que ver con la vida terrenal. Puede decir: "Yo soy un economista y quiero atender acá todos los problemas económicos, los problemas monetarios," allá ni se puede llevar el dinero para allá, ni hay dinero con el cual pueda comprar cosas allá, y eso lo muestra Cristo mismo en esa parábola del hombre rico y Lázaro el mendigo; era rico acá, y cuando murió, no tenía ni con qué comprar un vaso de agua y mucho menos tuvo, no tenía con qué comprar el dedo mojado de Lázaro para colocarlo en su lengua. O sea, eso nos muestra que todo lo que obtengamos acá: profesiones y todas esas cosas, no las podemos llevar para el lugar donde va la persona cuando muere su cuerpo físico.

Por lo tanto, tenemos que asegurar nuestro futuro eterno con Cristo en Su Reino eterno, todos queremos vivir eternamente, y está el Programa Divino para el cual Cristo vino a la Tierra para establecerlo bajo un nuevo Pacto para que todos tengamos acceso a la Vida eterna. Cristo es el Árbol de la Vida, por eso recibir a Cristo como Salvador nos asegura la Vida eterna, la cual todos deseamos.

Y si la vida física que es temporal es tan buena, cómo será la Vida eterna, en la Vida eterna el cuerpo será eterno para toda la eternidad y joven para toda la eternidad, no se tiene que preocupar usted por los años que transcurran en su vida estando en el cuerpo eterno.

Jesucristo está tan joven como cuando se fue al Cielo. Cuando lo veamos físicamente, lo que vamos a ver es un joven de 18 a 21 años de edad, porque Él está en Su cuerpo glorificado, así será para cada creyente en Cristo, estará en la flor de la juventud, de 18 a 21 años de edad. Esas son promesas para todos los creyentes en Cristo, para los que estarán caminando en la Luz en el tiempo que les toca vivir.

Vamos a ver si ya están listos allá en los demás países, todos puestos en pie en los demás países también, los niños también de diez en años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo nuestro Salvador, recordando que Él dijo: "Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de los cielos."

Y ahora, con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, los que han venido a los Pies de Cristo repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón, en mi alma, creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida y creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario, como el Sacrificio de Expiación por mis pecados y por los de todo ser humano; creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos.

Doy testimonio público de mi fe en Ti habiendo reconocido que soy pecador y necesito un Salvador, doy testimonio público de mi fe en Ti, y te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te pido, te ruego, perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre y sea producido en mí el nuevo nacimiento.

Quiero nacer en Tu Reino, quiero nacer del Cielo, quiero vivir eternamente contigo en Tu Reino. Sálvame Señor, hágase realidad en mí la salvación que ganaste en la Cruz del Calvario. Señor, Dios eterno, Padre celestial, te pido, te ruego todas estas cosas en el Nombre del Señor Jesucristo, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén.

Y con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo Cristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino, ha perdonado vuestros pecados y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador. Ustedes me dirán: "Quiero ser bautizado en agua lo más pronto posible," porque Cristo dijo:

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."

"¿Cuándo me pueden bautizar?" es la pregunta desde lo profundo de vuestro corazón. El bautismo en agua es tipológico, es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, por eso el agua en el bautismo no quita vuestros pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado.

El bautismo en agua en el Nombre del Señor fue ordenado por el mismo Jesucristo, y aún más: el mismo Jesucristo fue bautizado por Juan el Bautista cuando Juan predicaba, bautizaba y estuvo en el territorio de Judea bautizando en el Jordán, Cristo también fue desde Nazaret, bajó a Judea para ser bautizado por Juan el Bautista.

Cuando entra a las aguas bautismales, a las cuales estaban entrando muchas personas, cuando le toca el turno a Jesús para ser bautizado, Juan lo ve, y le dice: "Yo tengo necesidad de ser bautizado por ti, ¿y Tú vienes a mi para que yo te bautice?" Jesús le dice: "Nos conviene cumplir toda justicia," y entonces lo bautizó.

Si Cristo tuvo que ser bautizado por Juan para cumplir toda justicia, cuánto más nosotros, por lo tanto, bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

Recuerden, el bautismo en agua es tipológico, es simbólico, es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultado. Y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno. Ahí tenemos el significado del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y así es como nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección.

Por lo tanto, bien pueden ser bautizados los que han venido a los Pies de Cristo y están aquí presentes, y los que han venido a los Pies de Cristo y están en otras naciones en estos momentos, para lo cual dejo al ministro aquí presente, al reverendo Porfirio Tillería, y en cada país dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma y les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo en estos momentos.

Continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

"EL QUE CAMINA EN LUZ, NO TROPIEZA."

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