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Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes y los que están a través del satélite Amazonas o de internet en diferentes naciones; que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Quiero presentar al ingeniero Iván Sarmiento para que haga un anuncio que tiene de Bogotá, (¿todavía no lo ha hecho verdad?) Así que vamos a dejar que él pase y nos haga ese anuncio y luego continuaremos.

Siempre es bueno tener conectado cada lugar en el satélite cuando ya pase el reverendo José Benjamín Pérez para que así escuchen también todos los anuncios que él tenga para todos. Bueno, con nosotros el ingeniero Ivan Sarmiento con un anuncio muy importante que tiene para todos.

Tienen problema con internet, así que domingo y lunes el Gran Rabino de Israel estará también allá en Colombia, por lo tanto, allá el ingeniero Iván Sarmiento les hará el anuncio de allá de Bogotá para las actividades que se llevarán a cabo con el Gran Rabino en Bogotá el domingo próximo y el lunes.

En Semana Santa estaremos en Puerto Rico y se tendrá la reunión internacional de ministros, en la cual también yo estaré con todos ustedes, ministros, que como todos los años estarán en Puerto Rico en donde esperamos grandes bendiciones de parte de Dios.

Para esta ocasión quiero extenderle un saludo muy especial al misionero Miguel Bermúdez Marín, que Dios le bendiga, que Dios te bendiga Miguel y te use cada día más y más en Su Obra en todo el trabajo que Dios te ha dado para llevar a cabo, y también Dios les bendiga a cada uno de ustedes ministros en los diferentes países y también acá en Puerto Rico.

Para esta ocasión leemos en las Escrituras, en el Evangelio según San Mateo, capítulo 25, versos 1 al 13, una Escritura que es muy familiar para todos nosotros. Dice así la parábola de las diez vírgenes:

"Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.

Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.

Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!

Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!

Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir."

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

"EL CLAMOR DE MEDIANOCHE." Ese es nuestro tema para esta ocasión.

El clamor de medianoche. Aquí en esta parábola de las diez vírgenes nos está presentando a todo el Cristianismo, el cual está compuesto por personas que tienen aceite en sus lámparas, o sea, que han recibido el Espíritu Santo y por consiguiente han obtenido el nuevo nacimiento, y por personas creyentes en Cristo, profesantes que no han recibido el Espíritu Santo y por consiguiente no han nacido de nuevo.

El apóstol Pablo en Primera de Corintios nos habla en Segunda de Corintios, capítulo 11, verso 2, que él ha desposado con Cristo a la Iglesia. Vamos a leerlo para que tengan el cuadro claro de lo que estamos diciendo:

"Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo."

La Iglesia del Señor Jesucristo está representada en una novia, la cual se casa con su novio, y por eso la novia representa a la Iglesia y el novio a Cristo, y luego, cuando ya se han casado, la esposa representa la Iglesia y el esposo representa a Cristo; Por eso se reproducen en hijos e hijas, y esa es la familia, su descendencia.

Así también Cristo y Su Iglesia se están reproduciendo, Cristo por medio de Su Iglesia se está reproduciendo en hijos e hijas de Dios, porque Cristo es el Hijo de Dios y la Iglesia, por cuanto salió de Cristo, es la Hija de Dios como Cuerpo Místico de creyentes para reproducirse en muchos hijos e hijas de Dios que son los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, la Iglesia Novia del Señor Jesucristo viene a ser representada en las vírgenes prudentes, las cuales en sus lámparas echaron aceite, tienen aceite; sus lámparas tipifican el cuerpo de cada creyente en Cristo lleno del Espíritu Santo.

Y ahora, dice que cabecearon todas y se durmieron, esto nos habla de las diferentes etapas de la Iglesia que a medida que va pasando su tiempo, van muriendo, van terminando, y las personas que forman esa edad también físicamente, van muriendo físicamente sus cuerpos físicos.

Luego nos habla que a medianoche se oyó un clamor, este clamor de medianoche es un mensajero con un mensaje precursando la venida del Señor para el Día postrero, ya que el mensaje que trae ese clamor de medianoche dice claramente su contenido. Dice el verso 6 del capítulo 25 de San Mateo:

"Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!"

Ese clamor es un mensaje claro que está anunciando la venida del Señor y llamando al pueblo a recibir al Señor. Dice:

"¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!"

Es el mensaje que precursa la Segunda Venida de Cristo viniendo a Su Iglesia y viniendo por Su Iglesia que es Su Novia, Su Esposa, la desposada con el Cordero, el Hijo de Dios: Jesucristo.

Este mensaje, ese clamor de medianoche, hemos visto en la Escritura que está ligado a la preparación para recibir al Señor en Su segunda venida, precursa la Segunda Venida de Cristo. Esto ha sido cumplido con la venida del Espíritu Santo manifestándose en el reverendo William Branham, y por medio del reverendo William Branham precursando la Segunda Venida de Cristo. Ese es el clamor de medianoche juntando y preparando al pueblo para la Segunda Venida de Cristo.

La humanidad está viviendo en oscuridad, de noche, está viviendo la humanidad en la hora de la medianoche durante el tiempo del ministerio del reverendo William Branham. En el 1933, mientras bautizaba a la persona número 17 en el río Ohio, allá en el área de Jeffersonville, Indiana, al final de la calle Spring, la Columna de Fuego descendió y dijo: "Así como Juan el Bautista precursó la primera venida de Cristo, tu eres enviado para precursar la segunda venida de Cristo", o "tu mensaje precursará la segunda venida de Cristo."

Todas las personas que en el tiempo de Juan el Bautista vivieron, escucharon a Juan el Bautista predicando, estaban viendo y escuchando el mensaje que precursaba la Primera Venida de Cristo. Los que lo rechazaron no estuvieron preparados para recibir a Cristo en Su primera venida, no estuvieron preparados para recibir al Mesías en Su primera venida, el Mesías, el Cristo, el Ungido; o sea, no estuvieron preparados para recibir al hombre, al profeta, ungido, que vendría después de Juan el Bautista. El tiempo del reverendo William Branham fue paralelo al tiempo de Juan el Bautista.

Ahora, es un misterio muy grande, así como fue un misterio muy grande la aparición de Juan el Bautista precursando al Primera Venida de Cristo, así fue un misterio muy grande la aparición del reverendo William Branham precursando la Segunda Venida de Cristo; pero el misterio más grande en el día de Juan el Bautista fue la aparición de Jesús como el ungido por el Espíritu Santo, y Ungido significa el Cristo, el Mesías; el Mesías, el Cristo, significa: el Ungido, el ungido con el Espíritu Santo, con el aceite del Espíritu Santo para llevar a cabo el ministerio señalado para ese tiempo, el ministerio mesiánico.

Y el misterio más grande para el Día postrero, luego del misterio del precursor de la Segunda Venida de Cristo, el misterio más grande es la Segunda Venida de Cristo, en la forma en que Juan el Bautista dijo que aparecería el Mesías en aquel tiempo, apareció, y dijo que el que vendría después de él, era mayor que él, el cual los bautizaría con Espíritu Santo y Fuego, o sea que produciría el nuevo nacimiento en las personas que lo recibirían y serían bautizados en agua en Su Nombre. Aun los mismos discípulos de Juan el Bautista luego fueron bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo.

Las personas que creyeron el mensaje de Juan el Bautista, precursor de la Primera Venida de Cristo, luego también creyeron el mensaje de Jesucristo (la mayoría). Para recibir el Espíritu Santo, las bendiciones que traería el Mesías, no solamente podían quedarse con creer en el precursor, sino en aquel que el precursor dijo que vendría después de él, y con Su Palabra, Su mensaje, él lo identificó cuando vio el Espíritu Santo descender sobre Jesús al ser bautizado por Juan el Bautista, y dijo: "Éste es aquel del cual yo dije (que vendría después de él), uno mayor que yo, que vendría después de mí, uno mayor que yo, Éste es el que les bautizará con Espíritu Santo y Fuego, Éste es el que bautiza con Espíritu Santo y Fuego," y por consiguiente el que produce el nuevo nacimiento, el que produce esa redención física o espiritual en el interior de la persona, el que produce esa redención.

Y por consiguiente sin Él no puede efectuarse el nuevo nacimiento, es Él por medio de Su Espíritu el que produce el nuevo nacimiento en la persona, y ahí obtiene la persona la primera parte de la redención, de la adopción recibe la parte espiritual.

Pero todavía nos falta la parte física de la adopción, de la redención, que es la redención física, la redención del cuerpo, en donde los creyentes en Cristo obtendrán, los que murieron la resurrección en cuerpos eternos, inmortales, glorificados, igual al cuerpo glorificado de Jesucristo, y los que estén vivos cuando ocurra la resurrección y sean creyentes en Cristo, serán transformados.

Por eso es que en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, verso 11 al 21, el apóstol Pablo nos dice: "Porque el mismo Señor descenderá del cielo con aclamación, Voz de Arcángel y trompeta de Dios, y los muertos en Cristo serán resucitados (¿resucitados cómo?) incorruptibles, y nosotros los que vivimos seremos arrebatados juntamente con ellos para recibir al Señor en el aire."

Para ser arrebatados, pues vamos a ser transformados y luego podremos ser llevados al Cielo para ir a la Cena de las Bodas del Cordero. Ya la primera parte de esas tres cosas que Cristo por medio de Su Espíritu hace, ya la parte de la Aclamación vimos cuál es: es el mensaje de Dios por medio de Su Espíritu a través de un profeta que aparece precursando la Segunda Venida de Cristo, ya tenemos esa Aclamación que es el mensaje que el Espíritu Santo trajo por medio del reverendo William Branham; y por consiguiente en ese mensaje, en esa Aclamación, están todos los detalles de cómo será la venida del Señor, y están todos los detalles con relación a la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y están todos los detalles para la resurrección de los creyentes en Cristo que han partido, están todos los detalles para identificar al Señor en Su venida en el Día postrero.

Veamos algo aquí, porque la única esperanza para el ser humano, para la familia humana, que hay, es la Segunda Venida de Cristo, no hay otra esperanza para la familia humana, solamente hay una, y es la venida del Señor prometida para el Día postrero. Por lo tanto, tenemos que estar al tanto de lo que Dios ha prometido para este tiempo, lo que Dios le ha prometido a Su Iglesia, y por consiguiente no dejar que se nos escapen las cosas que están prometidas que Dios hará en este tiempo final.

Conscientes de que el misterio más grande para el tiempo final es la Segunda Venida de Cristo, ese es el misterio que causó silencio en el Cielo cuando el Séptimo Sello fue abierto en el capítulo 8 del libro del Apocalipsis, ese es el misterio también que los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, que son la Voz del Ángel Fuerte que desciende del Cielo y clama como cuando un león ruge y siete truenos emiten sus voces, y Juan iba a escribir, y le fue dicho: "No escribas lo que los siete truenos han hablado." Apocalipsis, capítulo 10, versos 1 al 11.

Hablando de este capítulo 10 y de este Ángel Fuerte que desciende del Cielo, que es Cristo descendiendo del Cielo, viniendo en el Día postrero, dice en el libro de "Los Sellos," página 57 del libro en español, dice:

"Este libro sellado con siete sellos es revelado en el tiempo de los siete truenos de Apocalipsis 10. Demos lectura allí también para tener un mejor entendimiento antes de entrar más profundamente. Ahora, esto ya es el tiempo del fin, porque dice así:

Y vi otro ángel fuerte descender del Cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza...

Ahora, si Ud. se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento El fue llamado el Angel del Pacto; y El ahora viene directamente a los Judíos porque la iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando..."

Ahora vean, el Ángel Fuerte, que es Cristo, el mismo Ángel del Pacto que le apareció al profeta Moisés en una zarza que ardía y no se consumía, Éxodo, capítulo 3, verso 1 en adelante:

"...y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

¿Recuerdan el ángel de Apocalipsis capítulo uno? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel..."

El Ángel del Pacto, Cristo, el cual libertó a Israel, al pueblo hebreo, de la esclavitud en Egipto, es el Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10, y es un mensajero a Israel:

"¿Ve Ud.? La iglesia está a punto de ser raptada (o sea, que ocurre antes del rapto), El viene por Su iglesia."

Esto es Cristo viniendo por Su Iglesia.

"Y tenía en su mano un librito abierto...

Ahora, acá estaba cerrado..."

O sea, en el capítulo 5, al comienzo del capítulo 5, el Librito sellado con siete Sellos estaba cerrado, luego lo toma Cristo, que es el Cordero y también es el León de la tribu de Judá, y lo abre en el Cielo, y luego desciende en Apocalipsis, capítulo 10, con el Librito abierto en su mano. Y dice que este Ángel es Cristo y el Librito que trae abierto en su mano es el Libro que estaba sellado con siete Sellos en Apocalipsis, capítulo 5.

Ese Libro es el Título de Propiedad de los Cielos y de la Tierra, de toda la creación. Es el Título de Propiedad de la Vida eterna, es el Libro de la Vida del Cordero donde están escritos los nombres de todos los que formarían la Iglesia del Señor Jesucristo, pues los nombres, sus nombres, están escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero. Ese Libro pertenece al Cordero, a Cristo.

Y ahora, hemos visto aquí al Ángel Fuerte que desciende del Cielo con el Librito abierto en su mano, el cual clama como cuando un león ruge, ¿por qué? Porque viene como León de la tribu de Judá, viene como Rey de reyes y Señor de señores; Él como León es el Rey, porque el león es el rey de la selva, el rey de todos los animales, y representa a Cristo.

Y ahora, leemos en el libro de "Citas" en español, página 22, un pasaje de preguntas y respuestas que fue hablado en el año 1957, y dice así:

"Y allí están esos dos testigos. Y cuando ellos atormenten al mundo, con sus predicaciones, y reúnan otra vez a los judíos, trayéndolos a arrepentimiento, trayéndolos otra vez a que crean..."

Porque vienen dando a conocer las plagas, los juicios divinos, que vendrán sobre la Tierra, como hizo Moisés en Egipto dando a conocer en cada ocasión cada plaga que vendría sobre Egipto, y eso eran los juicios divinos cayendo sobre Egipto, el pueblo que tenía oprimido a Israel por muchos años, pues así le había dicho Dios a Abraham en Génesis, capítulo 15, versos 12 al 19, que su simiente, su descendencia, sería esclava en tierra ajena, en tierra extraña, por 400 años, pero Él los libertaría con mano fuerte, mano dura, y castigaría a la nación a la cual ellos servirían.

Era una promesa divina la cual se estaba cumpliendo en los días de Moisés, y Moisés era el instrumento de Dios para Dios por medio de Moisés libertar al pueblo hebreo. Siempre la Obra de Dios para cada tiempo descansa en lo que Dios ha prometido para cada tiempo, es siempre el cumplimiento de las promesas divinas, es la Palabra prometida siendo cumplida, siendo vivificada, traída a vida, traída a cumplimiento.

Por eso es tan importante conocer lo que Dios ha prometido para este tiempo final, porque el que no sabe lo que Dios ha prometido puede pensar: "Bueno, ¿qué estará Dios haciendo en este tiempo? ¿Estará Dios haciendo algo en la Tierra?" si la persona conoce las Escrituras, conoce lo que Dios ha prometido, entonces dice: "Si está haciendo algo en la Tierra, tiene que ser lo que Él prometió, por lo tanto, vamos a ver si está cumpliendo, si está haciendo esto en algún país, en alguna ciudad, con algunas personas, con qué, con cuáles personas está haciendo lo que Él prometió."

Ahora, continuamos leyendo aquí, dice:

"Cuando vean a Jesucristo viniendo por la Novia, ellos dirán (o sea, los judíos): ‘Mirad, este es el Dios a quien esperábamos. ¡Este es El!’ Pero El no viene por ellos, El viene por Su Novia."

Al que Israel está esperando para el Día postrero, vendrá por Su Novia, por Su Iglesia, para transformar a los que estén vivos, y a los que murieron resucitarlos en cuerpos eternos para llevarlos a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Por eso es tan importante estar al tanto de lo que habla la Aclamación; la Aclamación que es la Voz de Cristo hablando por medio de un profeta precursor de la Segunda Venida de Cristo. Y conforme a lo que fue hablado por el Espíritu Santo a través del precursor con relación a la Segunda Venida de Cristo será que se cumplirá la Segunda Venida de Cristo.

Por lo tanto, el mensaje de Aclamación, que viene por medio de un hombre, de un profeta, a través del cual el Espíritu Santo estará hablando, trayendo el mensaje a Su Iglesia, para prepararla para la venida del Señor, ese mensaje está a la disposición de todas las personas, y sobre todo de todos los creyentes en Cristo, para ser preparados para la Segunda Venida de Cristo.

La Segunda Venida de Cristo no va a ser de acuerdo a la imaginación de las personas, va a ser de acuerdo a la Palabra de Dios, a lo que está prometido en la Palabra de Dios, de lo cual nos dio más luz el Espíritu Santo por medio del reverendo William Branham, precursor de la Segunda Venida de Cristo, y por consiguiente a través de lo que habló por medio del reverendo William Branham el misterio de la Segunda Venida de Cristo nos da más luz, nos da más Palabra que nos llena de más conocimiento con relación a la Segunda Venida de Cristo.

La Segunda Venida de Cristo para venir a buscar Su Iglesia es antes de la gran tribulación, en la gran tribulación la Iglesia Novia del Señor estará en el Cielo, en la Casa del Padre celestial, con Cristo en la Cena de las Bodas del Cordero o Recepción, la Cena de las Bodas del Cordero, a la cual han sido invitados millones de seres humanos de diferentes tiempos, de diferentes edades, los cuales y de entre los cuales millones han recibido la invitación, han sido convidados, a la Cena de las Bodas del Cordero, y recibieron la vestidura de boda que es el Espíritu Santo y por consiguiente obtuvieron el nuevo nacimiento y obtuvieron el cuerpo angelical llamado el Ángel de Dios que acampa en derredor de los que le temen y los defiende.

Es importante estar al tanto de lo que la Aclamación, la Voz de Cristo por medio del precursor, habló para la Iglesia Novia del Señor Jesucristo, porque de acuerdo a lo que habló será que se cumplirá la Segunda Venida de Cristo viniendo a Su Iglesia. Dice que mientras las vírgenes insensatas fueron a comprar aceite, pero no dice si lo encontraron, dice:

"Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta."

Y ahora vean cómo luego del clamor de medianoche la venida del Señor en esta parábola se cumple, se lleva a cabo, y las que estaban preparadas entraron con Él a las Bodas, entraron con Él a esa unión espiritual entre Cristo y Su Iglesia Novia, y se cerró la puerta, la puerta de la misericordia, que es Cristo, el cual dijo: "Yo soy la puerta, el que por mí entrare, será salvo," San Juan, capítulo 10, verso 9. También en San Mateo Él dice que la puerta que lleva a la vida es angosta, y por consiguiente Él es esa puerta angosta. Él también dice: "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí," San Juan, capítulo 14, verso 6, y donde Él dijo que la puerta que lleva a la Vida eterna, a la vida, es angosta, es San Mateo, capítulo 7, verso 13 al 15.

Y ahora, esa puerta que fue abierta el Día de Pentecostés, el cual tenía las llaves del Reino de los Cielos y abrió la puerta al Reino de Dios, abrió el misterio de la Primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención, de salvación, de salvación en la Cruz del Calvario, esa puerta de misericordia será cerrada en el tiempo final cuando haya entrado hasta el último con el cual se completará la Iglesia del Señor Jesucristo.

De esa puerta que será cerrada también habló en San Lucas Cristo, del verso 25 en adelante donde dice:

"Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois."

No serán reconocidos por Cristo las personas que mientras está abierta la puerta de la misericordia no entren por esa puerta al Reino de Dios. Es importante que toda persona que escucha la predicación del Evangelio de Cristo despierte a la realidad y reciba a Cristo como único y suficiente Salvador.

La humanidad está muerta aunque en el sentido físico están vivos físicamente, pero espiritualmente están muertos, muertos a la Vida eterna, y aún el cuerpo físico está muerto a la Vida eterna, solamente tiene vida temporal que se le termina en una cantidad corta de años.

Por eso Efesios, capítulo 5, verso 14, nos dice que los muertos se levanten: "Despiértate tu que duermes, y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo." Despertarse de entre los muertos espirituales y de entre los que murieron y están muertos a la Vida eterna ¿para qué? Para despertar a la Vida eterna en el Reino de Cristo, porque nos alumbrará el camino de la vida, el cual es Él mismo.

"EL CLAMOR DE LA MEDIANOCHE."

Hemos visto que el clamor de la medianoche es el mensaje que precursa la Segunda Venida de Cristo dado por el Espíritu Santo a través de un profeta: el reverendo William Branham, el profeta más grande que ha sido levantado en Norteamérica, la persona más importante que ha pisado, que ha nacido y ha pisado, el territorio Norteamericano; es la persona más importante de Norteamérica.

Aunque haya partido, en la historia del Programa divino Norteamérica no ha tenido un hombre más grande que el reverendo William Branham, es como dijo Jesús acerca de Juan el Bautista: "De los nacidos de mujer no hubo o no hay ninguno mayor que Juan."

El precursor siempre es una persona muy importante en el Programa divino, aun el Ángel Gabriel le dijo a Zacarías, el padre de Juan el Bautista, que Zacarías y su esposa Elisabet tendrían un niño, un hijo, y sería grande delante de Dios, porque un profeta es grande delante de Dios, y de acuerdo al ministerio que Dios coloque y opere a través de él, es la forma en que Dios lo ve.

Cuando Cristo estuvo sobre la Tierra, decía: "Uno mayor que Jonás, uno mayor que el templo, uno mayor que Salomón, está aquí," decía Jesús, porque Jesús era mayor que el templo, era mayor también que Salomón, ¿por qué? Porque era el Mesías, Jesús, y cuando aparece el Mesías, es la persona más grande que aparece sobre el planeta Tierra, es la persona más grande de todos los tiempos, en donde está el Espíritu Santo manifestado, en donde está Dios en toda Su plenitud.

Y ahora, bajo el clamor de la medianoche despiertan todas las vírgenes, hay un movimiento espiritual o religioso en todos los territorios donde llega el mensaje del clamor de la medianoche para preparar al pueblo para recibir al Señor en Su segunda venida.

Por lo tanto, es importante conocer el mensaje del clamor de la medianoche que prepara al pueblo para la venida del Señor. Sin ese mensaje, sin ese clamor, ninguna persona comprendería ni estaría preparado para la venida del Señor en el Día postrero, pues el misterio del Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo, y lo que la Voz de los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10, hablan, es la revelación divina del Séptimo Sello, la revelación divina de la Segunda Venida de Cristo.

Por lo tanto, en el Día postrero vamos a estar escuchando la Voz del Ángel Fuerte que desciende del Cielo, dándonos a conocer el Séptimo Sello, dándonos a conocer la Segunda Venida de Cristo, y así dándonos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

"EL CLAMOR DE LA MEDIANOCHE."

Luego en otra ocasión estaremos hablando de la Voz de Arcángel; y luego en otra ocasión, en otro mensaje, de la Trompeta de Dios. Por hoy es suficiente con el tema: "EL CLAMOR DE LA MEDIANOCHE."

Si hay alguna persona que todavía no ha escuchado la Voz de Cristo, el Evangelio de Cristo, o no lo había escuchado y en estos momentos ha escuchado la predicación del Evangelio de Cristo y están presentes o en otras naciones y están escuchando en estos momentos y no han recibido a Cristo como Salvador todavía, lo pueden hacer en estos momentos y estaremos orando por usted.

El que es de Dios, la Voz de Dios escucha, la Voz de Dios oye: "Mis ovejas oyen mi Voz y me siguen, y yo las conozco y yo les doy Vida eterna," dice Jesucristo en San Juan, capítulo 10, verso 27 al 30, y también en el capítulo 8, verso 47 en adelante.

Por lo tanto, usted ha estado escuchando la Voz de Dios, la predicación del Evangelio de Cristo, porque el nombre suyo está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida, y por eso la fe de Cristo ha nacido en vuestro corazón a medida que ha estado escuchando la predicación del Evangelio de Cristo, porque la fe viene por el oír la Palabra, el Evangelio de Cristo, y con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Ya nació la fe de Cristo en vuestra alma y ahora puede dar testimonio público de su fe en Cristo recibiéndolo como único y suficiente Salvador, para lo cual puede pasar acá al frente y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino, le perdone, y con Su Sangre le limpie de todo pecado, sea bautizado en agua en Su Nombre y Cristo le bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en usted el nuevo nacimiento; por lo tanto, pueden pasar al frente y estaremos orando por usted.

Los niños de diez años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo, tanto niños, jóvenes, adultos y ancianos pueden pasar al frente si todavía no han recibido a Cristo como Salvador, ustedes que están presentes y los que están también en otras naciones en estos momentos.

Vamos a dar unos minutos mientras pasan al frente en diferentes naciones, y también acá los que todavía no han recibido a Cristo, para que Cristo les reciba y los coloque en Su Reino. Dios tiene mucho pueblo en Puerto Rico, en todo el Caribe y en toda la América Latina y también en Norteamérica y otras naciones, y los está llamando en este tiempo final.

La Iglesia va a ser completada y no sabemos cuándo entrará el último que completará la Iglesia del Señor Jesucristo. Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que están viniendo a los Pies de Cristo aquí y en otras naciones.

El ser humano hace muchas decisiones en su vida, y todas las decisiones son importantes, pero ninguna de esas decisiones lo coloca en la Vida eterna, excepto recibir a Cristo como único y suficiente Salvador. Por eso esa es la decisión más importante que un ser humano puede hacer mientras vive en la Tierra, porque esa es una decisión que solamente se puede hacer mientras la persona vive en este planeta Tierra.

Si mientras vivió en la Tierra no la hizo, luego nunca más tendrá la oportunidad de hacerla luego que haya muerto físicamente la persona. La decisión de recibir a Cristo como Salvador es para las personas que están viviendo en la Tierra en el tiempo que les toca pasar por este planeta Tierra, recordando que nuestra estadía en la Tierra es para hacer una conexión, es una pasada, estamos en tránsito, como cuando uno va para otra nación y tiene que hacer parada el avión en algún aeropuerto de otra nación, usted está en tránsito.

Si sale del avión para tomar otro avión, la conexión con otro avión, otro vuelo, usted está en tránsito para hacer la conexión con el otro vuelo que lo llevará al país que usted ya determinó y compró el boleto para ese vuelo, ese viaje.

Y nosotros en la Tierra estamos de tránsito, por eso vivimos un tiempo y nos vamos físicamente de esta vida terrenal, estamos para hacer una conexión, llegamos a la Tierra en nuestro vuelo de otra dimensión enviado por Dios, y para estar aquí en la Tierra tomamos el vuelo en el cuerpo que nos fue asignado, y estamos aquí para hacer la conexión con el otro vuelo, el otro cuerpo, que nos llevará a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por eso es tan importante estar conscientes del porqué estamos en esta Tierra; estamos en esta tierra para escuchar la predicación del Evangelio de Cristo, que nazca la fe de Cristo en nuestra alma, creamos en Cristo, y lo recibamos como nuestro único y suficiente Salvador, seamos bautizados en agua en Su Nombre, y Él nos bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en nosotros el nuevo nacimiento.

Recuerden que Juan el Bautista dijo: "Este es el que los bautizará con Espíritu Santo y Fuego," hablando de Jesucristo. No hay otro que nos pueda bautizar con Espíritu Santo y Fuego, no hay otro que nos pueda perdonar los pecados y no hay otro que nos pueda limpiar de todo pecado, solamente Cristo con Su Sangre nos limpia de todo pecado, y no hay otro que nos pueda llevar a la Cena de las Bodas del Cordero, solamente hay uno, y Su Nombre es: Señor Jesucristo.

Por lo cual, conscientes del propósito por el cual Dios nos ha enviado a vivir en esta Tierra, recibimos a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador. Si hay alguna otra persona, puede venir, pasar al frente, para dar testimonio público de su fe en Cristo recibiéndolo como único y suficiente Salvador.

Y ustedes que están en otras naciones también, si no han recibido a Cristo, lo pueden hacer en estos momentos y pueden pasar al frente allá en el lugar donde ustedes se encuentran en otra nación. Vamos ya a orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo nuestro Salvador. Con nuestras manos levantadas al Cielo y nuestros ojos cerrados, oremos:

Padre celestial, Padre nuestro que estás en los Cielos, vengo a Ti en el Nombre del Señor Jesucristo con todas estas personas que han pasado al frente para recibir a Cristo como único y suficiente Salvador.

Padre celestial, ellos han creído en la Primera Venida de Cristo y en Su Sacrificio en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por sus pecados. Te ruego los recibas en Tu Reino.

Y ahora repitan conmigo esta oración:

Padre celestial, recibo en estos momentos a Cristo como mi único y suficiente Salvador. Creo en la Primera Venida de Cristo Jesús, creo en Su muerte en la Cruz del Calvario como el único Sacrificio de Expiación por mis pecados, creo en Su Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos.

Señor, reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, por lo cual doy testimonio público de mi fe en Ti Jesucristo, doy testimonio público de mi fe en Jesucristo, y lo recibo como mi único y suficiente Salvador.

Señor Jesucristo, Te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre, y produzcas en mi el nuevo nacimiento.

Quiero nacer en Tu Reino, quiero vivir eternamente contigo en Tu Reino. Sálvame Señor, haz Tu salvación una realidad en mi vida, Te lo ruego oh Dios eterno en el Nombre del Señor Jesucristo todas estas cosas que Te he pedido, sálvame Señor Jesucristo, haz una realidad Tu salvación en mi. En el Nombre del Señor Jesucristo Te lo ruego, para quien sea la gloria y la honra, por los siglos de los siglos. Amén y amén.

Y ahora con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino, ha perdonado vuestros pecados y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador. Ustedes me dirán: "Quiero ser bautizado en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, porque Él dijo: ‘El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado.’ ¿Cuándo me pueden bautizar?" es la pregunta desde lo profundo de vuestros corazones.

Por cuanto ustedes han creído en Cristo de todo corazón, bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

El bautismo en agua es tipológico, el bautismo en agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado, pero el bautismo en agua es un mandamiento del Señor Jesucristo en el cual nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección, porque el bautismo en agua es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo.

Por eso cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Y cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultado. Y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida, a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno.

Tan sencillo como eso es el simbolismo, la tipología, del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo. Es como la Santa Cena también, tipológica, simbólica, es un memorial la Santa Cena que representa, en el pan el cuerpo de Cristo, y en el vino la Sangre de Cristo.

Por lo tanto, siendo un mandamiento del Señor el bautismo en agua, es importante que todos los creyentes, los que creen y reciben a Cristo como Salvador, sean bautizados en agua en Su Nombre.

El mismo Jesucristo, cuando Juan el Bautista predicaba y bautizaba las personas, y estaba predicando y bautizando en Judea y bautizando allí en el Jordán, llegó Jesús y fue bautizado por Juan el Bautista, aunque al comienzo Juan le decía: "Yo tengo necesidad de ser bautizado por Ti, ¿y Tu vienes a mi para que yo Te bautice?" y no lo quería bautizar, y Jesús le dice: "Nos conviene cumplir toda justicia y entonces lo bautizó.

Si Cristo para cumplir toda justicia tuvo que ser bautizado por Juan el Bautista, cuánto más nosotros necesitamos ser bautizados en agua en el Nombre del Señor para identificarnos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección.

Por lo tanto, bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento, y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el glorioso Reino de Jesucristo nuestro Salvador.

Continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador, y nos continuaremos viendo eternamente en el Reino de Cristo con cuerpos eternos cuando ya los recibamos, mientras tanto nos continuaremos viendo en las actividades y continuaremos escuchando la predicación del Evangelio de Cristo nuestro Salvador.

Dejo aquí al ministro correspondiente, reverendo José Benjamín Pérez para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor a los que han recibido a Cristo como Salvador en estos momentos, y en cada país dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma.

Continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador, y escuchando siempre la Aclamación, el mensaje final de Dios, de Cristo, que prepara al pueblo para la venida del Señor, que precursa la Segunda Venida de Cristo.

Con nosotros el reverendo José Benjamín Pérez para indicarles cómo hacer. Dios les bendiga y les guarde a todos.

"EL CLAMOR DE MEDIANOCHE."

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