ImprimirImprimir

La Santa Cena y el Lavatorio de Pies es un mandamiento de Cristo nuestro Salvador, es simbólico, la Santa Cena, o sea, el pan representa el Cuerpo de Cristo, y el vino la Sangre de Cristo, y el Lavatorio de Pies también es simbólico, tiene un simbolismo, el cual ya les estuve diciendo, hablando en la conferencia, en donde tanto la Santa Cena y el Lavatorio de Pies nos recuerda que Cristo murió por nosotros y que con Su Sangre nos limpió de todo pecado, y así nos ha redimido y nos ha presentado ante la presencia de Dios como hijos e hijas de Dios, y nos mantiene limpios de todo pecado con Su Sangre, porque Él está como Sumo Sacerdote en el Templo celestial.

Así como hacía el sumo sacerdote en la Tierra en medio del pueblo hebreo, el cual intercedía por el pueblo e intercedía por él mismo y su familia, porque no era un sacerdote perfecto, porque el único sacerdocio perfecto, y Sacerdote, Sumo Sacerdote perfecto, es Melquisedec, el cual se hizo carne y habitó en medio de la raza humana y ha sido conocido por el Nombre de Jesucristo, Él es el Melquisedec que le aparecía a Abraham, el cual se hizo carne, se hizo hombre en medio de la raza humana, con cuerpo humano, para redimirnos, y ya lo tiene glorificado porque resucitó glorificado luego de Su Obra de Redención ser efectuada, y permanece en el Templo celestial, en el Lugar Santísimo en el Trono de Dios.

El Trono de Dios en el cielo está representado en el propiciatorio sobre el cual el sumo sacerdote esparcía sangre por siete veces con su dedo, y ahí estaban los dos querubines de oro, uno a cada lado en el propiciatorio; y todo eso es tipo y figura de lo que está en el Templo celestial, y esos querubines allá en el Cielo, uno a cada lado, son los que están a la derecha y a la izquierda del Señor en el Cielo, los que están ligados a ese Templo celestial y a todo ese programa que se lleva a cabo. Pero también los creyentes en Cristo son sacerdotes de ese Orden celestial de Melquisedec, del cual Cristo es el Sumo Sacerdote.

Hay un misterio ahí, pero de eso hablaremos en otra ocasión más adelante porque el tiempo que nos falta de aquí a nuestra transformación es para aprovecharlo bien obteniendo todo el conocimiento que necesitamos para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Permaneceremos tomando la Santa Cena y el Lavatorio de Pies que nos recuerdan que Cristo murió por nosotros y con Su Sangre nos limpió de todo pecado, y en Su cuerpo llevó nuestros pecados, y nos mantiene limpios haciendo intercesión por nosotros en el Cielo en todo momento que necesitemos que Él interceda por nosotros y nos limpie de todo pecado, y así permanecemos firmes en la fe en Cristo, sabiendo que no vamos a mirar hacia atrás, porque el que mira hacia atrás no es apto del Reino.

Continuaremos hacia adelante no importa los problemas que tengamos en la vida, no importa los problemas; problemas tuvo una persona más que nosotros: Jesucristo, y sin embargo dijo: "Padre, hágase no como yo quiero, sino como Tu quieras."

Así que los problemas nuestros son pequeñitos al lado de los problemas por los cuales pasó Jesucristo nuestro Salvador, para qué? Para salvarnos a todos nosotros.

Así que en las buenas y en las malas seguimos a Cristo todos los días de nuestra vida, y conmemoramos Su muerte, sepultura y resurrección, conmemoramos todo lo que Él ha hecho por todos nosotros, ¿y cómo conmemoramos Su muerte, sepultura y resurrección? En el bautismo, como ha sido llevado a cabo con algunas personas en la tarde de hoy.

Ya todos también lo hicimos: el bautismo, por lo tanto, permanecemos firmes en la fe de Cristo, sabiendo que nuestra redención del cuerpo está muy cerca. Dice:

"Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención." Efesios, capítulo 4, verso 30.

Para el Día de la Redención, la redención de nuestro cuerpo, para regresar físicamente a eternidad; porque hemos venido de la eternidad y regresamos a eternidad con cuerpos eternos y glorificados, lo cual no teníamos antes y por eso tuvimos que pasar por acá, para ser redimidos interiormente y también recibir la redención física que será nuestra transformación.

Por lo tanto, hoy conmemoramos la muerte de Cristo, el cual murió por nosotros, en el pan representando el cuerpo, y en el vino representando Su Sangre, con la cual nos limpió de todo pecado, en Su cuerpo Él llevó nuestros pecados, por eso tuvo que morir.

Dejo al misionero, reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar; y recuerden: tenemos también unos momentos para conectarnos con Dios, con Cristo, para que Él perdone toda falta, error o pecado que hayamos cometido, ya sea de hechos o de pensamiento nada más, porque los pensamientos en el Cielo hablan más fuerte que nuestras palabras.

Por lo tanto, pedimos perdón a Cristo por nuestros malos pensamientos que hayamos tomado en nuestra mente, y también por toda falta, error o pecado que hayamos cometido, y así la tomamos dignamente la cena, porque el que la tome indignamente le vienen problemas de salud o cualquier otro tipo de problema, ya dice Pablo, es castigada la persona para que no sea condenada con el mundo.

O sea, es para bien, un problema para bien, para que así la persona recapacite, se arrepienta, pida perdón a Cristo y queda arreglado el problema, y ya entonces sale del problema que le vino, pero nadie quiere problemas, y tenemos la solución a los problemas: Cristo con Su Sangre nos limpia de todo pecado, por eso tenemos, antes de tomar, de recibir el pan o de comer el pan, unos momentitos, unos minutos o segundos, para conectarnos con Dios y pedir perdón a Cristo por todo pecado, falta o error.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo, y dejo con ustedes al misionero Miguel Bermúdez Marín.

PALABRAS DE CIERRE EN SANTA CENA Y LAVATORIO DE PIES

 

Hoy, el primer día del año ha sido un día maravilloso, hemos tenido la dedicación de este lugar, juntamente con todas las personas que están presentes y estaban también allá cuando lo hicimos, y con todas las que han de venir también más adelante al escuchar la predicación del Evangelio de Cristo.

Y hemos tenido la Santa Cena y Lavatorio de Pies, en donde conmemoramos, recordamos, el Sacrificio de Cristo por nosotros llevando nuestros pecados y derramando Su Sangre preciosa para limpiarnos de todo pecado, y luego conmemorando también Su resurrección y Su ascensión al Cielo para estar como Sumo Sacerdote representándonos e intercediendo por nosotros en todo momento, las 24 horas del día Cristo está allá en el Lugar Santísimo.

Por lo tanto, tenemos un Sumo Sacerdote en el Templo eterno, en el Templo celestial, en Lugar Santísimo, que es el lugar más importante en donde Él hace intercesión por todos nosotros, todo eso lo hemos conmemorado en la Santa Cena y el Lavatorio de Pies.

Por lo tanto, ha sido un día maravilloso hoy, el primer día del año, hemos comenzado bien, y continuaremos bien con Cristo a nuestro lado, y siempre Él ayudándonos y vivificando Su Palabra prometida, o sea, haciendo realidad, cumpliendo lo que Él ha prometido para Su Iglesia para este tiempo final, y usándonos en Su Obra para cumplir lo que Él ha prometido. Los instrumentos son los creyentes en Cristo para cumplir lo que Él ha prometido.

Algunas veces pensamos: "Dios va a hacer tal y tal cosa," y esperamos que surja sin tener un instrumento para Dios usar, siempre Él tiene instrumentos para Él usar; y para ver lo que Él prometió siendo cumplido, pues entonces vemos la persona a través de la cual lo esté cumpliendo, y las personas a través de las cuales lo está cumpliendo, toda la Obra que Él ha prometido, en dónde están? Somos nosotros los que estamos aquí presentes y los que están en otras naciones.

Así también será el cumplimiento de qué? De la visión de la carpa. Es Dios como obró por medio de Cristo, Cristo en Espíritu Santo obrando por medio de Su Iglesia, a unos los usará en una forma y a otros en otra forma, cumpliendo lo que Él prometió; y todo, al ser todo reunido, es Dios usando Su Iglesia por medio de Cristo, Cristo en Su Iglesia usando a todos los miembros de Su Iglesia para cumplir Sus promesas.

Oremos unos minutos:

Dios eterno, Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesucristo venimos a Ti dándote gracias por esta bendición tan grande que nos has dado en este día. Esperamos, Señor, cada día más bendiciones que Tu has prometido para nosotros para este tiempo final.

Ayúdanos, fortalecénos, danos buena salud, y prospéranos a todos espiritualmente, materialmente, para cada día servirte más ampliamente y de todo corazón, y continúa trayendo los que faltan para completar Tu Iglesia, ya sea añadiéndolos aquí a esta congregación, o añadiéndolos a otra congregación, la que Tú tengas para añadirlos, ya sea en Puerto Rico o en otras naciones, ** todas las naciones con Tu Iglesia y en Tu Iglesia en este Día postrero.

Y que pronto se complete Tu Iglesia para que así pronto Tu puedas salir del Trono de Intercesión, tomar el Libro de la Vida del Cordero que es el Libro de los siete Sellos, abrirlo en el Cielo, allá en el Reino celestial, frente al Trono divino, y hacer Tu Obra de Reclamo, reclamarnos, y transformarnos en este Día Postrero, y resucitar a los muertos creyentes en Ti que partieron en diferentes ocasiones y todos juntos ir contigo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Prospera también el proyecto de la Gran Carpa-Catedral, prospera esa construcción, provee en abundancia Señor para tener todo lo que se necesita para la construcción de esa Gran Carpa-Catedral que será para la gloria y honra Tuya en este tiempo final.

Y ahora Señor, nos despedimos en estos momentos, pero no de Tu presencia, que Tu presencia vaya con nosotros, nos cuide de todos los peligros, y nuestro corazón vaya lleno de la alegría y felicidad y gozo Tuyo por lo que nos has dado para la salvación y todas las bendiciones que nos has dado juntamente con la salvación.

Acompáñanos Señor, cuidanos de todo peligro, y llévanos hasta nuestros hogares seguros y todos los días estemos llenos del gozo y felicidad Tuya. En el Nombre del Señor Jesucristo Te lo ruego, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. amén.

Que la paz y bendición del Señor sea con todos ustedes y con ustedes también, y conmigo también y con todos los que están a través del satélite o de internet en diferentes lugares. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

"SERVICIO DE SANTA CENA Y LAVATORIO DE PIES."

 

 

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter