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Hemos estado conmemorando la muerte de nuestro amado Señor Jesucristo como el Cordero de Dios que quitó el pecado del mundo, quitó nuestros pecados, Él fue llevando nuestros pecados y por consiguiente con Su sangre preciosa nos ha limpiado de todo pecado que habíamos cometido y los que hemos cometido luego que lo habíamos recibido como nuestro amado Salvador.

En la Santa Cena y en el Lavatorio de pies, pues conmemoramos que Él nos ha limpiado de todo pecado luego de haberlo recibido como Salvador. Todos los pecados que de ahí en adelante cometimos también, Él con Su sangre nos ha limpiado en cada ocasión de todo pecado; o sea, que ha sido victoria sobre victoria en contra del diablo y del pecado, porque Dios siempre nos da la victoria por medio de nuestro amado Señor Jesucristo, el cual, es como dice San Pablo: “Nuestra pascua...” Dice (quiero dejar este verso) Primera de Corintios capítulo 5, verso 7, dice:

“Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”

Teniendo en mente siempre este pasaje, recordando que nuestra pascua ya fue sacrificada por nosotros, porque nuestra pascua es Cristo que fue sacrificado por nosotros en la Cruz del Calvario. Él obtuvo la victoria en favor de todos nosotros.

Que Dios les bendiga grandemente, les guarde, y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final.

Ustedes ya han visto cómo va la Obra de Dios por medio de Cristo en la esfera espiritual en donde de un momento a otro se va a completar el número de la Iglesia del Señor Jesucristo; porque no nos podemos ir a la Cena de las Bodas del Cordero sin que entre hasta el último escogido, hasta el último escrito en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, hasta que entre al Cuerpo Místico de Cristo, no podemos irnos de aquí.

En cuanto a lo físico, también hay grandes promesas en donde la Iglesia del Señor Jesucristo recibirá una bendición grande. El despertamiento más grande de la historia del Cristianismo está prometido para este tiempo final, en donde el poder de Dios va a ser manifestado en toda su plenitud, conforme a lo que le fue mostrado al reverendo William Branham en la visión de una Gran Carpa-Catedral, donde vio a la Columna de fuego y también al Ángel que le acompañaba, entrando a un cuartito pequeño, y luego el reverendo William Branham también entró allí; y las cosas que vio y escuchó allí, dice que no las podía dar a conocer. Le preguntó el Ángel “¿Recuerdas el nombre que buscabas cuando tuviste la visión”? O sea, la visión de la Carpa, o sea, que hay un nombre allí, y el Nombre más grande que puede estar es el Nombre eterno del Señor, el Nombre nuevo del Señor.

Y hay muchas bendiciones más y sabemos que esa Visión de la Carpa se va a cumplir en este tiempo final en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo en la etapa correspondiente a nuestro tiempo que es la etapa de oro de la Iglesia, es la etapa de la Piedra del Ángulo, en donde llega la Iglesia al oro, y el oro lo que nos habla es de la divinidad, donde Dios se manifestará en toda su plenitud en medio de Su Iglesia.

Es una promesa, y dijo el reverendo William Branham, orando: “Señor estremece este mundo como nunca antes lo has hecho. Sé que será fuera de tiempo, pero estremécelo.” Así va a ser, en donde la Tercera Etapa, que será para la Iglesia Novia, será también para las vírgenes insensatas, y también será para el mundo, y por consiguiente también para los judíos, ahí será que el poder de Dios en toda su plenitud estará siendo manifestado. Y todo eso está ligado a la Visión de la Carpa; y eso está ligado a la Iglesia del Señor Jesucristo para recibir todo lo que necesita para obtener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto oremos y trabajemos, para que se haga realidad lo que fue prometido, porque las promesas son de aquel que las cree y las cristaliza, o sea, para aquel que las conquista, para aquel que trabaja y las hace una realidad. Están ahí en la Biblia, pero dice la Escritura ahí en Hebreos, por ahí, capítulo 11, que seamos como aquellos que “por la fe conquistaron las promesas,” o que conquistan las promesas. Y por la fe trabajan, la hacen una realidad, y ahí está: las conquistaron. Y eso es para nosotros en nuestro tiempo, para conquistar todas las promesas que hay para la Iglesia del Señor Jesucristo.

Es una lucha, luchando por la fe y con la fe para obtener la materialización de esas promesas, trabajando en pro de esas promesas, trabajando para que se hagan una realidad. Así que Dios les bendiga y les guarde y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final; y conquistaremos todas las promesas que están hechas para este tiempo final para los creyentes en Cristo, incluyendo la transformación, el rapto o arrebatamiento de la Iglesia, y la Cena de las Bodas del Cordero.

Y de ahí para adelante, todo lo que haya de ahí para adelante, pues ya estando transformados, va a ser más fácil. Dios les bendiga y les guarde, y con ustedes nuevamente el reverendo Miguel Bermúdez Marín (El próximo año se cumplen cincuenta años de la aparición de la nube)...

 

 

 

ORACIÓN DE FIN DE AÑO 2012

Y COMIENZO DEL AÑO 2013

 

Oremos:

Padre nuestro que estas en los Cielos, en el Nombre del Señor Jesucristo venimos a Ti, vengo con Tu pueblo aquí presente y en otros países juntamente con los ministros. Y Señor, te damos gracias por todas las bendiciones que nos has dado durante este año que ha pasado y los años anteriores.

Te pedimos, Señor, perdones toda falta, todo error, todo pecado, que hayamos cometido. Y Señor, perdones a Tu Iglesia cómo Cuerpo Místico de creyentes, en toda falla, todo error, en toda cosa que hayamos fallado ante Ti, te rogamos perdones y con Tu sangre nos limpies de todo pecado, a cada uno como individuo y a Tu Iglesia como Cuerpo Místico de creyentes.

Y Señor, en este próximo año en Tus manos nos encomendamos, para que también nos uses conforme a Tu voluntad, ya que Tus manos, Tus ojos, y todo lo que hay que hacer, lo que Tú vas a hacer, lo haces por medio de Tu Iglesia desde el Día de Pentecostés hacia acá, hasta que se complete toda Tu Obra en medio de la humanidad y nos lleves Contigo a la Cena de las Bodas del Cordero.

En Tus manos nos encomendamos, en Tus manos encomiendo a toda Tu Iglesia, a todos los creyentes en Ti, a todos los ministros, a todas las congregaciones. Señor, nos reportamos a Tu servicio para este año que viene también, dándote gracias también por todo lo que hiciste a través de nosotros en este año que está ya por terminar, que terminará mañana.

Señor, gracias, por habernos cuidado, habernos dirigido, habernos alimentado con Tu Palabra, y usado grandemente en Tu Obra. Gracias por este proyecto y el desarrollo de este proyecto de la construcción de la Gran Carpa-Catedral aquí en Cayey, Puerto Rico.

Señor, envía más y más bendiciones sobre este proyecto y sobre todos los que están trabajando en este proyecto, unos de una forma y otros de otra forma, sobre todos los pastores y congregaciones que ellos pastorean, y que están brazo a brazo trabajando en este proyecto.

Y a los que no lo están haciendo, ábreles el entendimiento, los ojos espirituales, para que vean y comprendan el proyecto que Tú mostraste, que Tú has prometido, para bendición de Tu Iglesia, y se dejen usar por Ti en este proyecto tan importante para todo Tu Cuerpo Místico de creyentes en toda la América Latina, el Caribe y el Mundo entero; en el Nombre del Señor Jesucristo Te lo ruego, y Te ruego nos acompañes durante este año que viene también, nos cuides, y nos des mucha salud para trabajar en Tu Obra, y nos prosperes en todos los sentidos: espiritual, físicamente y materialmente y económicamente, para trabajar con más libertad en el proyecto de la Gran Carpa Catedral, en la evangelización y en todos los demás proyectos que hay en Tu Iglesia en este tiempo final.

En el Nombre del Señor Jesucristo te lo ruego, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén y amén.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos. Dejo por aquí al reverendo José Benjamín Pérez con ustedes.

“ACTIVIDAD ESPECIAL DE SANTA CENA.”

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