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Muy buenas tardes, amadas hermanas y hermanos presentes. Es para mí un privilegio y bendición grande estar con ustedes hoy, mañana, pasado mañana…, y siempre con ustedes, aquí en mi corazón.

Mañana estaré... (¿la actividad es para todos mañana?) Para todos... A las 9:30 los que se van a sentar en la parte de atrás; los que van al frente, llegan primero. Sí..., otros se quedan en la noche. Y el domingo también estaré con ustedes, para compartir con ustedes alrededor de la Palabra del Señor.

Y el miércoles…

[Rev. Miguel - Y el miércoles 1°, eso es en la Universidad Central, vamos a llenar el Aula Magna de la Universidad Central]

Y los que no quepan dentro, pues fuera. Y hay donación de sangre, ahí mismo.

También van a llevar su sándwich y su refresquito también cada persona; depende de las veces que quiera comer. Si quiere comer tres veces, pues lleva tres para él y tres para otro.

Va a ser una bendición también estar con ustedes allá en Caracas, Venezuela. Allá voy a estar tres días: lunes, martes y miércoles. El miércoles con ustedes, y los otros días en las demás… Entonces estaré lunes, martes, miércoles y jueves.

Así  pasa cuando uno le deja hacer el programa a ellos: a Ruth y a Miguel. Pero para mí es un privilegio estar con ustedes disfrutando de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador, escuchando Su Palabra y trabajando en Su Obra, en las diferentes esferas de la sociedad; tanto en el campo espiritual, como en el campo académico y político también.

Y ya pronto van a ver las actividades que se llevaron a cabo en Bogotá, Colombia, las cuales fueron muy importantes; y ustedes verán las maravillas de las cuales hablaba Miguel. Y que Dios nos abra los ojos para ver las maravillas de Dios, las cuales Él está llevando a cabo en este tiempo final.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes a través de la televisión y ahora presente. Siempre las damas saben cómo entrar a las actividades de los ministros; y si no pueden entrar, saben cómo traerlas acá, a la actividad.

Así que las felicito por el interés y hambre espiritual que tienen ustedes en este tiempo final, y saber que estamos todos siendo alimentados por Dios en este tiempo final.

Es un tiempo en que hay hambre espiritual a nivel mundial; Dios nos está alimentando en la edad que corresponde a este tiempo: la Edad de Piedra Angular. Ahí es donde está el alimento espiritual para este tiempo final, como estuvo en la primera edad en Asia Menor con San Pablo; en la segunda edad con el segundo mensajero; en la tercera con el tercero, allá eso fue en Europa; el segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto en Europa. Y el alimento espiritual estuvo allí en Europa, siendo repartido para el alma de las personas.

Y luego en la séptima edad, en Norteamérica, siendo repartido; y de ahí se extendió a otros países. Y ahora en la Edad de la Piedra Angular. Ahí es donde esta el alimento espiritual para el alma de nosotros y de todo ser humano. Y lo compartimos con todos los que tienen hambre y quieren comer de ese alimento espiritual, de ese maná escondido.

Que Dios les bendiga y le guarde, y les siga usando Dios grandemente en Su Obra en este tiempo final; y les prospere espiritualmente y materialmente en este tiempo final. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Dejo con ustedes nuevamente al reverendo Miguel Bermúdez Marín, misionero, apóstol del Señor Jesucristo. Dios les bendiga y les guarde.

[Rev. Miguel - Queremos saber cómo se siente aquí, en medio del pueblo] Miguel pregunta que cómo me siento: ¡Más que bien! Y eso en términos nuestros es: ¡Súper bien! ¡Súper, súper bien!

Que Dios les bendiga y les guarde; y que el Espíritu de Dios les llene de regocijo; porque es el Espiritu de Dios el que trae gozo al alma, felicidad y paz al alma, al corazón de cada creyente.

Dios les bendiga les guarde, y continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

“SALUDO A LAS DAMAS.”

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