ImprimirImprimir

Muy buenos días, o buenas tardes para los lugares que es de tarde, a todos los ministros y congregaciones reunidos en esta ocasión para estudiar sobre el tema: “JESÚS PREDICANDO EN LA QUINTA DIMENSIÓN.”

La quinta dimensión es el infierno, donde van los pecadores, los cuales no aceptaron el plan de redención y vida eterna de parte de Dios por medio de Cristo nuestro Salvador.

En una ocasión Cristo dijo [San Juan 5:40]: “Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.” Porque la Vida está en Cristo. Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí.” [San Juan 14:6]

Así que estudiaremos por unos momentos lo que sucedió al otro día de la crucifixión de Cristo nuestro Salvador.

En Primera de Pedro, capítulo 3, versos 18 en adelante, dice:

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;

en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados,

los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,

quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

El apóstol Pedro en este pasaje nos muestra que Cristo habiendo muerto por nuestros pecados en la Cruz del Calvario el día de la crucifixión, luego en Espíritu, o sea, en cuerpo angelical, bajó al infierno, bajó a ese lugar donde están los espíritus encarcelados de personas y también de ángeles que se rebelaron en contra de Dios.

En ese lugar están en diferentes partes las almas de las personas o espíritus de las personas con el alma; en otra sección también están los ángeles que se rebelaron en contra de Dios; y así por el estilo está distribuido ese lugar, la quinta dimensión o el infierno, donde van los pecadores que no recibieron a Cristo como su único Salvador.

Cristo ya realizó el Plan de Redención en la Cruz del Calvario; y para los seres humanos dejó la parte más sencilla, que es recibirlo aceptándolo como su único y suficiente Salvador. Por la fe somos salvos, por la fe en Cristo Jesús.

Ahora, ayer hablábamos acerca de la crucifixión de Cristo, hoy hablamos acerca de la ida de Cristo al lugar donde estaban las almas encarceladas, espíritus encarcelados, y les predicó allí. Nos muestra que Jesús continuó predicando; porque cuando la persona muere, la persona mantiene su identidad. Y encontramos que va al lugar donde están las demás personas que han recibido a Cristo como Salvador; cada persona en el grupo del mensajero de cada etapa de la Iglesia.

Por eso cuando el reverendo William Branham fue al Paraíso, no se encontró con los creyentes del tiempo de Lutero o Wesley, sino que se encontró con los creyentes que habían recibido la Palabra del Señor y que habían estado, por consiguiente, relacionados con el ministerio del reverendo William Branham.

Cada mensajero tiene el grupo que Dios le dio en la Tierra, los tiene también y los tendrá en el Cielo, en el Paraíso; y cuando se regresen a la Tierra en la resurrección, el grupo estará con su mensajero; y en el Reino Milenial así también.

Y encontramos que cuando Cristo murió, Él pasó... luego de ir y predicar a los espíritus encarcelados en esa región de la quinta dimensión, luego pasó al Paraíso, el Seno de Abraham, para traer la resurrección a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los santos del Antiguo Testamento que esperaban allí que llegara el Mesías, el Señor.

Lo mismo sucede con los que están en el Paraíso actualmente, que están esperando por la Venida del Señor allí, para que los traiga a la Tierra, los resucite en cuerpos eternos y glorificados, y luego ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ahora, podemos ver la similitud que hay entre el tiempo de Jesús, Su crucifixión - Su ministerio, Su crucifixión, la resurrección y Su ascenso al Cielo, y todo lo que ha estado haciendo desde el momento que está sentado en el Trono del Padre hasta el momento presente.

Ahora, a nadie le gustaría ir a donde Cristo fue. Pues no se preocupen que no tenemos que estar allá porque Él quitó nuestros pecados, y ese lugar es para los que tenían pecado; y el Seno de Abraham ya tampoco está; Abraham, Isaac y Jacob y todos esos santos del Antiguo Testamento subieron con Cristo en el rapto, que es el primero con vida eterna, porque murieron y resucitaron para nunca más morir; por eso se le llama la primera resurrección, porque es a vida eterna.

Ahora, ahí tenemos la enseñanza de lo que pasó cuando Cristo murió y fue allá al infierno, que es la quinta dimensión, donde los espíritus... Fue y le predicó a los espíritus encarcelados, que están esperando allá hasta el Juicio Final; o sea, que todavía tienen que estar esperando allá.

Ahora, ¿qué nos muestra para nuestro tiempo? Que ahí tenemos la historia, algo que ya sucedió y que está verificado en las sagradas Escrituras por las palabras del Espíritu Santo a través de los diferentes profetas, incluyendo el Señor Jesucristo y los apóstoles. Por lo tanto, ya eso está verificado que fue así. No hay lugar a dudas.

Si alguien quiere debatir eso y decir que no es así, está atrasado por dos mil años. Ya Dios ha dado testimonio de que eso fue así, los apóstoles también, los profetas lo anunciaron que sería así. Por lo tanto, así permanecerá para siempre, esa verdad histórica de la vida de Jesús, Su Ministerio mientras estuvo en la Tierra, y Su Ministerio de unas cuantas horas allá en el Paraíso, donde estaban Abraham, Isaac y Jacob, y unas cuantas horas allá donde estaban las almas con sus cuerpos espirituales encarcelados esperando la hora, el tiempo del Juicio Final.

Todo lo que sucedió en el Antiguo Testamento luego se verifica, es la verdad histórica; y luego se enseña para que sea como conmemoración de lo histórico, y para que sea de enseñanza para todos nosotros, para que no vayamos a caer en los mismos errores y problemas que cayeron los antepasados, sino que hagamos bien: como los creyentes de cada tiempo hicieron y recibieron la bendición de Dios.

Ahora, para nuestro tiempo todo aquello, esa verdad histórica, viene a ser también el tipo y figura, la sombra de lo que estaría pasando, tanto en la Dispensación de la Gracia y principalmente al final de la Dispensación de la Gracia, donde la muerte de Cristo, Cristo bajando al infierno a predicar a los espíritus encarcelados en esa región que es de espera hasta que sean llamados para el Juicio Final... en donde habrá la resurrección general y en donde es el tiempo donde ellos se levantarán, y en donde formarán una revolución también. Conforme al capítulo 20 de Apocalipsis, habrá un ataque contra el Mesías-Príncipe y Su Reino al final del Milenio.

Nos estamos adelantando mil años, a hablar de lo que ocurrirá dentro de dos mil años, alrededor de mil años; pero eso es importante saberlo, que eso será en la segunda resurrección.

En la primera resurrección solamente tienen parte los redimidos, ya sean los del Antiguo Testamento que con aquellos sacrificios de animalitos cubrían sus pecados, como también los que con el antitipo... porque aquello fue el tipo, la sombra. Y para nuestro tiempo es la realidad desde Cristo hacia acá, la realidad de lo que fue representado, tipificado allá en el Antiguo Testamento.

Por eso, así como hay un pueblo de Dios: el pueblo hebreo como nación; hay un pueblo de Dios espiritual, que es la Iglesia del Señor Jesucristo, que son hijos de Abraham por la fe en Cristo, y por consiguiente son hijos e hijas de Dios.

Israel es el pueblo de los siervos de Dios, como Abraham. La Iglesia del Señor Jesucristo con Cristo es la Iglesia bajo el Nuevo Pacto, con Cristo el Hijo de Dios, y los hijos de Dios que por medio de Cristo recibieron la salvación y vida eterna, nacieron de nuevo, nacieron en el Reino de Dios como hijos e hijas de Dios.

Ese es el pueblo de los santos del Nuevo Pacto, la Iglesia del Nuevo Pacto, la que con Cristo reinará por el Milenio y por toda la eternidad. Por esa causa hay tantas hermosas promesas para los creyentes en Cristo.

Ahora, bajo el Antiguo Pacto hubo un cordero pascual; bajo el Nuevo Pacto está el Cordero Pascual, el Cordero de Dios, del cual Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” [San Juan 1:29] O sea, que aquel cordero que sacrificó cada familia para la preservación de la vida de los primogénitos que estaban en la casa, es tipo y figura de Cristo y Su muerte en la Cruz del Calvario. Ya no necesitamos hacer sacrificios de animalitos; solamente son matados los animalitos, no como sacrificio sino como alimento.

Luego encontramos que el día sábado fue manifestado allá; día en que Cristo estuvo en el infierno predicando a las almas o espíritus encarcelados.

Bajo el Nuevo Pacto nuestro Sábado es Cristo; porque el sábado es el día de reposo, de descanso, como Dios reposó de toda Su Obra. Y así por el estilo, las cosas que estaban en el Antiguo Testamento son las mismas que luego aparecen en el Nuevo Testamento, pero son vistas desde el campo espiritual del Reino de Dios.

Allá eran animalitos literales, acá es Cristo el Cordero de Dios; y allá era la sangre de una animalito, que cubría los pecados pero no los podía quitar de la persona, acá es la Sangre de Cristo que nos ha limpiado de todo pecado y nos mantiene limpios de todo pecado.

Así por el estilo podemos ver el paralelo que hay entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, el Nuevo Pacto, dado por Dios a través de Cristo al creyente en Cristo.

Encontraremos, por ejemplo, las siete fiestas hebreas, las cuales en el Nuevo Pacto, en el Nuevo Testamento, en la Iglesia, son las siete etapas de la Iglesia, que transcurren en ese campo espiritual del Evangelio de Cristo, que se lleva por todas las ciudades, por todos los países, y se va formando o creando el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia del Señor Jesucristo.

Todas las cosas que están bajo el Antiguo Pacto son cumplidas en el Nuevo Pacto con la Iglesia del Señor Jesucristo nuestro Salvador.

¿Qué fue primero: el tipo (la sombra) o el antitipo (la realidad)? La realidad fue primero; porque la sombra suya existe porque usted existió primero que la sombra.

Y ahora, viendo ayer que Cristo fue crucificado, encontramos que eso es tipo y figura de una crucifixión espiritual que llevan a cabo los que (sea desde los púlpitos o de diferentes lugares) hablen en contra de Cristo, en contra de lo que Dios tiene para el tiempo final.

En otras edades fue una crucifixión también, pero parcial; en cada edad una parte, o sea, un crucifixión más pequeña; y luego, en este tiempo final, una crucifixión crucificando la Palabra, que es Cristo, el Verbo, en el tiempo final, en la manifestación correspondiente a nuestro tiempo. Así como también fue en la manifestación correspondiente a la séptima edad de la Iglesia, en la cual su mensajero fue el reverendo William Branham, en el cual estaba Cristo; y lo que se haya hecho en contra, cuenta... —en contra de él— fue hecho en contra de Cristo, que estaba en él; y por consiguiente, es una crucifixión; porque mata la influencia que tiene el Espíritu Santo a través del mensajero en ese tiempo.

Y luego la visita de Cristo a las regiones de sombra de muerte, a esa región donde estaban los espíritus encarcelados esperando la resurrección para el juicio, la segunda resurrección, es tipo y figura de lo que estará pasando en este tiempo final, en donde el infierno se abrirá; y entonces lo que Cristo hizo, de ir allá y predicarle a los espíritus encarcelados, los cuales ya no tenían oportunidad de salvación, es la humanidad que estará sin Cristo, y por consiguiente va a escuchar la predicación del Evangelio pero ya no habrá oportunidad de salvación: Ya Cristo habrá terminado Su Obra de Intercesión en el Cielo, habrá tomado el Título de Propiedad, el Libro de la Vida del Cordero sellado con siete sellos, lo habrá abierto, y vendrá para reclamar Su herencia, para reclamar todo lo que Él ha redimido con Su Sangre, que son los creyentes en Cristo que ya murieron, y los que queden vivos; ellos serán reclamados para vivir eternamente en cuerpos físicos glorificados.

Por eso es que para este tiempo final nos habla San Pablo en Romanos, capítulo 8, que Cristo nos adoptará; eso es la adopción del cuerpo, dice San Pablo en Romanos, capítulo 8, versos 14 al 39; la adopción del cuerpo, que es la glorificación del cuerpo, para todos tener cuerpos eternos, cuerpos glorificados, igual al cuerpo glorificado de Jesucristo.

Ahora, siendo que estamos hablando del día, del tiempo en que Cristo estuvo predicándole a los espíritus encarcelados, eso es tipo y figura de la manifestación de Cristo para el Día Postrero, dándonos Su Mensaje Final; y los que ya no tienen oportunidad también van a escuchar el porqué van a pasar por la gran tribulación, el porqué va a suceder todo este juicio divino sobre la Tierra durante el tiempo de tres años y medio, que corresponde al tiempo de la gran tribulación o tiempo de la mitad - de la segunda parte de la semana número setenta, que consta de siete años.

Siete ya se cumplieron*. En el ministerio de Cristo se cumplieron tres años y medio (corrijo*); y faltan tres años y medio para completarse la semana setenta. Tres años y medio faltan. Y en ese lapso de tiempo Dios va a estar tratando también con los judíos, bajo el ministerio de los Dos Olivos, que son los ministerios de Moisés y Elías repitiéndose en el Día Postrero.

Ahora, Cristo va a cambiar de Cordero a León, de Sumo Sacerdote a Juez. Cuando salga del Trono de Intercesión donde está como Sumo Sacerdote, será el Juez de toda la Tierra. Estando en el lugar de Intercesión es el Cordero de Dios, Cristo, el Sumo Sacerdote del Templo celestial; cuando termine Su Obra de Intercesión y salga de allí, eso será Cristo como el León de la tribu de Judá.

Por eso en el capítulo 5 de Apocalipsis, el anciano le dice a Juan: “Juan, no llores. He aquí el León de la tribu de Judá, el cual ha prevalecido para tomar el Libro y abrir sus sellos.” Juan cuando mira no ve un león; es un hombre. Y Juan cuando mira, dice que vio un cordero.

El anciano estaba viendo a Jesús como León y como Rey, y Juan cuando lo mira lo ve como Cordero, como Sumo Sacerdote. Y parece una contradicción ahí, uno lo ve de una forma y otro de otra, pero están viendo a la misma persona, el cual ha cambiado de Cordero a León, de Sumo Sacerdote a Juez y a Rey.

Por eso todo es importante verlo en la forma correcta, porque muchas veces unos tienen una óptica o visión de algo, otros otra forma; y dos verdades no se contradicen, solamente hay una verdad. A una..., una la debe tener toda, y la otra que aparezca puede tener una parte; pero si es la misma verdad entonces es la misma verdad. No hay entonces contradicciones.

Ahora, en el Programa de Dios ya todo está preparado para esa visita de Cristo en Espíritu Santo visitando al mundo, al cosmos, en donde todos van a escuchar la Palabra de Cristo como Rey, como Juez.

Por eso bajo los ministerios de Moisés y Elías encontramos que se anuncian los juicios divinos que vendrán sobre esta Tierra. Y eso será bajo lo que el reverendo William Branham llama la Tercera Etapa.

Dice que la Tercera Etapa - en la Tercera Etapa, cuando comience para el mundo, no habrá ya tiempo de redención, de salvación; pero van a escuchar las cosas que van a caer sobre la Tierra; como Egipto escuchó de parte de Dios, a través de Moisés, los juicios que le vendrían a Egipto; y en el infierno, donde Cristo bajó, escucharon allí el porqué estaban allí.

Y ahora, acercándonos al tiempo en que la Tercera Etapa..., que será la etapa de la Palabra hablada, estaremos bajo el cumplimiento de una Gran Carpa Catedral también, bajo el cumplimiento de la Tercera Etapa, en donde la Palabra vendrá para hablarle no solamente a los creyentes, sino a las vírgenes insensatas o las vírgenes durmientes, que son parte del cristianismo pero que no tenían aceite en sus lámparas; y para hablarle también al pueblo hebreo; y para hablarle a toda la humanidad bajo el Mensaje correspondiente al Día Postrero, con el cual cerrará la Dispensación de la Gracia y se abrirá la séptima dispensación; y todos los planes de la séptima dispensación se van a llevar a cabo.

Cuando un rey es elegido para rey, no quiere decir que ya es rey; es príncipe. Cuando le ponen la investidura de rey, de ahí en adelante comienza reinando.

Para esa Tercera Etapa será visto Cristo sentado sobre el Trono (visto, o sea, entendido). Él está sentado en el Trono de Dios celestial, como Sumo Sacerdote; pero Él es el heredero de los Cielos y de la Tierra, porque el heredero es el que hereda el trono; y los creyentes en Cristo son coherederos con Él.

Así que bajo la Tercera Etapa (que será para la Iglesia-Novia de Cristo, para las vírgenes insensatas o fatuas y para el mundo, y donde también veremos a los judíos) será, no para salvación, sino para dar a conocer, anunciar, lo que ha de venir, y el porqué vendrán todas esas cosas sobre la familia humana durante la gran tribulación, en donde las plagas caerán sobre la Tierra como cayeron sobre Egipto.

Estamos en el tiempo correcto. El más difícil, pero el mejor.

Quizás usted piensa: “El más difícil fue cuando se los echaban a los leones o los quemaban.” No, porque eso era a causa de ser creyentes que los mataban en esa forma; vinieron a ser mártires, pero eso lo hacían con una persona una sola vez. ¿Por qué una vez? Porque a él no lo podían matar dos veces. Y la lucha acá en este tiempo es espiritual, mental; y por eso tenemos que estar firmes en Cristo, bien agarrados del Ángel del Pacto, que es Cristo, sabiendo que nuestra lucha es contra huestes espirituales malignas, que no quieren que nosotros vivamos eternamente.

Todo ese cuadro que vio Cristo en el infierno, donde estaban los espíritus de los encarcelados que fueron desobedientes en el tiempo de Noé y también en otros tiempos, se repetirá en este tiempo final en la esfera religiosa, en la esfera espiritual, y cubrirá la esfera política también.

Por lo tanto, en el Programa Divino para nuestro tiempo hay muchas cosas que vamos a ver con nuestros propios ojos, porque ya no hay que ir al infierno para irle a predicar a ellos allá, sino que son la gente de este tiempo final a los cuales se les predicará el Evangelio del Reino, dándoles a conocer también que perdieron la oportunidad —bajo el Evangelio de la Gracia— de recibir la salvación y vida eterna lavando sus pecados.

Es importante estar a la expectativa, porque en medio del cristianismo, en y con la Iglesia del Señor Jesucristo del Nuevo Pacto, en la cual Cristo ha estado en Espíritu Santo, habrá una manifestación grande, de bendición para los creyentes en Cristo, para recibir la fe para ser transformados y llevados con Él a la Cena de las Bodas del Cordero.

Este tiempo será el tiempo en que el infierno se va a abrir sobre la humanidad, y espíritus malos de allá se apoderarán de las personas también, y así por el estilo; y ya no habrá Sangre para limpiar los pecados de las personas, porque Cristo habrá terminado Su Obra de Intercesión en el Cielo. Por lo tanto, van a saber que para su purificación pasarán por la gran tribulación, por esos juicios, las vírgenes insensatas. El infierno estará abierto sobre la Tierra.

Ahora vamos a ver lo que nos dijo el reverendo William Branham en la página 113 y 114 del libro de “Citas” en español. Esta versión dice, en el párrafo 998:

998 - “Es que sus nombres estaban en aquel Libro para ser revelados; y el Cordero había revelado el Libro. El Cordero (lo tenía en la mano) lo había redimido, pero no podía aparecer hasta que todo nombre fuese revelado y eso sucedió bajo el Sexto Sello, antes de que se abriera el Séptimo Sello. Entonces es cuando el Cordero viene por aquellos que había redimido.”

“Noten bien…” Página 114, párrafo 1002, dice:

1002 - “La mujer que vive en esta condición mundana, mientras vive está ya muerta. Y si ella rechaza la misericordia, puede cruzar la línea de separación; y entonces ya no habrá lugar para ella. Entonces, ¿adonde estará con sus ojos pintados y su cabello cortado? Es que ella ha cruzado la línea y no hay manera de volver. Y tiene que haber un ministerio que le predique. Pero recuerden, para ese tiempo ya todo habrá terminado. ¡Es una cosa horrenda! Habrá un ministerio que mostrará grandes señales...”

¿Y dónde fue que dijo el reverendo William Branham que van a ser manifestadas esas grandes señales? En la Tercera Etapa, en el cumplimiento de una Visión de una Gran Carpa Catedral.

“Todo entonces es terminado, porque el Cordero ya habrá tomado su Libro y la redención habrá cesado. Jesús predicó y fue rechazado; luego prosiguió hacia aquellos que estaban encarcelados y no podían arrepentirse; ya no había tiempo para la salvación. ¡Ese mismo ministerio tendrá que repetirse! ¿Que tal si eso pudiera ser la Tercera Etapa, a los que están perdidos eternamente?”

Ahí tenemos la profecía de lo que va estar sucediendo en este tiempo final. Y en cuanto a la Visión de la Carpa dice que allí será que la fe para el rapto vendrá, porque vendrá la fe para el rapto en la Tercera Etapa, vendrá en esa Tercera Etapa toda bendición que Dios tiene para los creyentes en Cristo.

Ahí es donde los Truenos... en la Tercera Etapa es donde los Truenos serán abiertos, serán dados a conocer, y en donde recibiremos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Así, vean, como Cristo cuando salió de la visita a los espíritus encarcelados, luego pasó por el Paraíso y se trajo a los que estaban en el Paraíso, a los creyentes, se los trajo en la resurrección. Cuando Cristo resucitó, dice la Biblia que resucitaron también muchos de los santos que habían dormido y aparecieron a muchos en la ciudad de Jerusalén. Eso está en San Mateo, capítulo 27, verso 51 en adelante.

Cuando los muertos en Cristo del Israel espiritual bajo el Nuevo Pacto, la Iglesia del Señor Jesucristo, cuando resuciten aparecerán a todos los creyentes de este tiempo; y cuando los veamos en esos cuerpos jovencitos, jóvenes de 18 a 21 años, seremos transformados.

Ya eso corresponde al tema de mañana, pero estamos viendo que viene una etapa difícil, como para Cristo allá tuvo que ir al infierno mismo, en espíritu, en cuerpo espiritual, para quitarle las llaves del infierno y de la muerte al diablo; y de ahí en adelante se ha mostrado que Cristo es el Jefe.

Y ahora, hay unas llaves todavía pendientes. “Le daré la llave de David.” Así que eso vamos a dejarlo pendiente. Ya si Dios nos permite mañana hablar sobre eso, lo veremos.

“CRISTO PREDICANDO EN LA QUINTA DIMENSIÓN: EL INFIERNO (la dimensión de los perdidos).”

Todo eso se materializará en este tiempo final con seres humanos; que aunque estén vivos estarán muertos espiritualmente, y sin esperanza de salvación y vida eterna; y también el Mensaje llegará a las vírgenes insensatas; y también el Mensaje llegará a los judíos. Ellos van a ver esa manifestación y van a decir: “Este era y esto es lo que nosotros estábamos esperando.”

Y la Novia, la Iglesia-Novia de Cristo: recibiendo la fe, la revelación para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Los carros de fuego están preparados; falta que estemos nosotros listos con nuestra transformación, y los muertos en Cristo que resuciten en cuerpos glorificados.

Mañana veremos algo más acerca de la resurrección y acerca de la ida al Paraíso, de Cristo visitando a Abraham, a Isaac y a Jacob, que estaban esperándolo allí.

Y ahora, bajo el Nuevo Pacto, la Iglesia del Señor Jesucristo del Nuevo Pacto tiene millones esperando en el Paraíso, los cuales han partido en las diferentes etapas de la Iglesia. Y nosotros que estamos aquí vivos: esperando la resurrección de Cristo en este tiempo final; esa resurrección espiritual tipificada en la resurrección física que Él tuvo; y ese cambio de Cristo de Cordero a León, de Cordero a Rey, de Cordero y Sumo Sacerdote a Juez de toda la Tierra.

“JESÚS PREDICANDO EN LA QUINTA DIMENSIÓN,” las regiones de los perdidos.

Que Dios les bendiga y les guarde, y dejo con nosotros al misionero Miguel Bermúdez Marín para continuar.

Dios les bendiga y les guarde a todos. Y oren mucho por mí, para mañana estar en mejor condición física de la que hoy estoy, porque estoy un poco afectado de la garganta; pero lo importante es que escuchen y entiendan lo que se está hablando.

Que Dios les bendiga y les guarde, y con nosotros el misionero Miguel Bermúdez Marín.

Yo sé que Miguel no viene porque (como siempre, es dulcero) siempre espera el postre, y en lo espiritual también es así: espera como un resumen de lo que se habló; y el resumen es que pronto Cristo cambiará de Cordero a León, de Sumo Sacerdote a Juez y Rey de toda la Tierra; y eso está muy cerca. Y que... para este tiempo final Cristo tendrá el cumplimiento de la Visión de la Carpa, que son buenas noticias para todos nosotros que estamos esperando esa manifestación. Y recibiremos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, la transformación que tanto yo necesito, ese nuevo cuerpo glorificado y joven para toda la eternidad. ¿Y quién más? Cada uno de ustedes también esperan y desean ese nuevo cuerpo que Él ha prometido.

Ahí tenemos el resumen, Miguel, el postre.

Que Dios les bendiga, y buen provecho espiritual.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

“JESÚS PREDICANDO EN LA QUINTA DIMENSIÓN.”

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter