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Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes, y ministros y sus congregaciones en diferentes países. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también, y nos hable por Su Palabra, nos abra las Escrituras y nos abra el entendimiento para comprender la Palabra. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Un saludo también para el misionero Miguel Bermúdez Marín allá donde se encuentra.

Leemos en San Mateo, capítulo 24, versos 27 al 31, donde nos dice:

Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Para esta ocasión, esta noche, viernes 12 de junio del 2015, tenemos la introducción del tema del próximo domingo, de la clase o escuela bíblica del próximo domingo 14 de junio; día en que estaré cumpliendo 75 años de edad; o sea, 75 años más cerca de mi transformación, 75 años más cerca de mi juventud eterna.

Algunas veces pensamos que cuando estamos cumpliendo año estamos un año más viejo; pero estamos un año más cerca de la juventud eterna.

Así que estaré con ustedes también el próximo domingo y otros domingos más, y otros viernes más, en donde estaremos teniendo la introducción... los viernes estaremos teniendo la introducción a la clase bíblica del domingo.

Nuestro tema para esta ocasión y para el próximo domingo es: “LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE COMO EL RELÁMPAGO”, como dice San Mateo, capítulo 24, verso 27:

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre”.

El oriente corresponde allá al Medio Oriente, donde está Israel. Allá fue la Primera Venida del Hijo del Hombre, la Primera Venida del Verbo hecho carne en medio del pueblo de Israel, que era el pueblo que estaba bajo el Pacto Antiguo que dio Dios a Israel a través del profeta Moisés, el pueblo que estaba viviendo al final de la Dispensación de la Ley.

Siempre al final de cada dispensación aparece un precursor, profeta precursor, y también el profeta que es enviado para cerrar esa dispensación y abrir una nueva dispensación. O sea que el profeta para una nueva dispensación viene al final de la dispensación que está llegando a su final, para cerrar esa dispensación y abrir una nueva dispensación.

En los días de Jesús, que fue el Mesías-Príncipe al cual Juan el Bautista le preparó el camino… y que fue un profeta como Moisés, un profeta dispensacional: con la plenitud de Dios en Él, con la Columna de Fuego en Él, velada en carne humana; y vino a ser el templo humano de Dios.

Él siempre hablaba de Sí mismo como el Hijo del Hombre, porque el título de Hijo de Hombre o del Hijo del Hombre es título de profeta; un profeta como Moisés, el Hijo del Hombre en Su Primera Venida; y aunque todos los profetas vienen a ser Hijos de Hombre porque en todos ellos se vela la Columna de Fuego y la Palabra prometida para esa edad... a través del cual luego es hablada esa Palabra, y cumple Dios esa Palabra prometida para esa edad.

Por lo cual, la Luz de Dios para ese tiempo está velada en el mensajero, porque ahí está Dios en esa Columna de Luz, en esa Columna de Fuego llamado el Verbo de Dios, el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, Cristo en Su cuerpo angelical teofánico, que es un cuerpo de luz.

Así como hay cuerpos del polvo de la tierra, hay cuerpos de luz. “Hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego”, dice San Pablo en Hebreos, capítulo 1, versos 5 al 7; y también dice en el capítulo 1, verso 14, que son espíritus ministradores enviados de parte de Dios.

De edad en edad y de dispensación en dispensación, Dios en esa Columna de Fuego, que es el Ángel del Pacto, Cristo en Su cuerpo angelical, llamado también el Espíritu Santo, se revela y se vela en carne humana, en el mensajero correspondiente a cada edad, y también en el mensajero correspondiente a cada dispensación.

Y esa Palabra prometida para esa edad, el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo a través del mensajero de cada edad, la hace una realidad, o sea, la trae a vida, la vivifica; y la Palabra hecha carne para esa edad en el mensajero de cada edad, es la Luz para esa edad.

Por eso Moisés era la Luz para esa Dispensación de la Ley, y también cada profeta era la Luz para la edad en que Dios los envió; y en la Venida de Jesús y de Juan el Bautista dice la Escritura que Juan era una Luz.

Juan era una Luz, una antorcha que ardía y alumbraba; y Jesús dice1: “Y ustedes quisieron caminar a su luz; mas yo tengo mayor testimonio que Juan”. Porque en Juan hubo una porción de la Palabra prometida para precursar la Palabra que vendría en toda Su plenitud velada en carne humana, en la persona del Mesías-Príncipe prometido para Israel, en y para la Primera Venida del Señor como Cordero de Dios.

Por eso luego Jesús pudo decir en el capítulo 8, verso 12 [San Juan]: “Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida”.

Era la Luz en toda Su plenitud porque en Él todo lo que fue dicho desde el Génesis hasta Juan el Bautista se estaba cumpliendo en Jesús, todo lo relacionado a la simiente de la mujer, de Génesis, capítulo 3, verso 15 en adelante.

Él era todos los profetas; por eso el mismo Espíritu que estuvo en cada uno de esos profetas estaba en Jesús en toda Su plenitud. Era el Ángel del Pacto que le había aparecido a Moisés en Éxodo, capítulo 3, en una zarza que ardía y no se consumía; era el Verbo hecho carne, el Verbo, el Espíritu Santo que había creado - por medio del cual Dios había creado los Cielos y la Tierra. Era el Verbo que era con Dios y era Dios. “Aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre, la cual vendría a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció”. (San Juan, capítulo 1, verso 9).

“Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. (San Juan, capítulo 1, verso 14).

El Verbo, la Palabra hecha carne en el mensajero para aquella Dispensación de la Gracia que iba comenzar, era la Luz hecha carne en Jesús, el cual decía: “Yo soy la Luz”. Porque la Palabra hecha carne es la Luz para la edad, cuando las personas la ven.

Cada mensajero en el cual se hizo carne la Palabra prometida para cada edad fue la Luz para cada edad. Tan sencillo como eso.

Y ahora, encontramos que Jesús usaba el título de Hijo del Hombre porque como Hijo del Hombre Él era el profeta prometido, un profeta como Moisés. Siempre cuando se usa el título de Hijo del Hombre es Dios en Espíritu Santo velado en un profeta.

Veamos lo que dice el reverendo William Branham acerca de este tema, porque en él estaba la manifestación de Cristo en Espíritu Santo; por lo cual, hubo en el reverendo William Branham una manifestación del Hijo del Hombre, de Cristo en Espíritu Santo velado en un velo de carne llamado William Branham. En la página 164, párrafo 1465, dice, del libro de Citas:

1465 - “El Hijo del Hombre será revelado en un cuerpo de carne; ustedes (gente de la) Iglesia, exactamente como fue allá antes de los días de Sodoma, un grupo llamado fuera…”.

Y en la página 165, párrafo 1471... Recuerde que el reverendo William Branham es el precursor de la Segunda Venida de Cristo, es el precursor de la Venida del Hijo del Hombre para el Día Postrero, del mismo Ángel del Pacto, del mismo Verbo que se hizo carne dos mil años atrás, del mismo Dios por medio de Su Espíritu para manifestarse en el Día Postrero.

En el reverendo William Branham se manifestó y luego vendrá otra manifestación del Hijo del Hombre. Leemos en el párrafo 1471 de la página 165 del libro de Citas… Les recomiendo que tengan el libro de Citas también, todos los creyentes, para saber lo que dijo el reverendo William Branham, que es el precursor de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida del Hijo del Hombre en poder, para el Día Postrero. Dice:

1471 – “Ese no fue Elías, eso fue el Espíritu de Dios sobre Elías; Elías fue solo un hombre. Ahora, hemos tenido los Elías, y abrigos de Elías, y mantos de Elías, y todo de Elías. Pero el Elías de este día es el Señor Jesucristo”.

¿Y cómo puede ser el Señor Jesucristo el Elías del día del reverendo William Branham y luego del Día Postrero, del tiempo final? Sencillamente porque el espíritu que estuvo en Elías Tisbita era el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, y Él es el único que tiene ministerios.

Era el Espíritu Santo operando ese ministerio en Elías Tisbita, luego lo operó en Eliseo por segunda vez, luego lo operó en Juan el Bautista por tercera vez, luego lo operó en el reverendo William Branham por cuarta vez; y lo operará en otro hombre por quinta vez, el cual será uno de los Dos Olivos de Zacarías, capítulo 4, versos 11 al 14; y Apocalipsis, capítulo 11, versos 1 al 14.

O sea, que a la manifestación del Espíritu Santo, de Cristo en el reverendo William Branham, fue llamada también: Elías, en su cuarta manifestación; y en la quinta manifestación es llamada también, esa manifestación: Elías; porque es el Espíritu Santo que se manifestará en toda Su plenitud en el Día Postrero.

Por eso el reverendo William Branham, siendo el precursor de la Venida del Señor, de la Venida del Hijo del Hombre para el Día Postrero, identifica la Venida del Espíritu Santo en los Dos Ungidos, los Dos Olivos. No será Elías Tisbita sino el Espíritu Santo en otro hombre; no será tampoco Moisés literalmente, sino el Espíritu Santo en otro hombre; un profeta como Moisés y un profeta como Elías; y veamos:

“Pero el Elías de este día es el Señor Jesucristo. Él ha de venir según Mateo 17… Lucas 17:30 (y San Mateo, capítulo 24, verso 27 al 39), dice que el Hijo del Hombre ha de revelarse entre Su gente. No un hombre, ¡Dios! Pero vendrá en un profeta. Y Él nunca tuvo dos profetas mayores en el mundo al mismo tiempo”.

Ahora, podemos ver que hay un misterio en la promesa de la Venida del Hijo del Hombre, en la promesa de la Venida de los Dos Olivos, en la promesa de la Venida del Señor para el Día Postrero. Hay un misterio en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Y Sus Ángeles ahí son los Dos Olivos: Moisés y Elías, para llamar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu.

Recordemos que el título de Hijo del Hombre es un título del Señor como profeta. Siempre que aparezca el Hijo del Hombre será la aparición de un profeta en el cual estará Dios en Espíritu, Cristo en Espíritu manifestado. Por eso el reverendo William Branham decía que el Hijo del Hombre estaba en medio de Su pueblo, de Su Iglesia, manifestado.

En la página 22 del libro de Citas, párrafo 183, dice:

183 – “El Hijo del Hombre está ahora siendo revelado desde el Cielo. ‘¿Vendrá después de un tiempo, hermano Branham?’ Es ahora. Y yo deseo no hacer esto tan personal en esta reunión, espero que su espíritu dentro de usted, que es dado por Dios, pueda leer lo que estoy hablando. El Hijo del Hombre ya ha venido de Su gloria y se está revelando a Sí mismo por los cuantos años pasados, a Su Iglesia en Su misericordia; enseñándoles Su gran presencia, haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la Tierra, revelándose a Sí mismo como Él lo hizo a Abraham antes de la destrucción. Él ha venido ahora en misericordia revelándose a Sí mismo a la Iglesia; se han reído y lo han escarnecido. La siguiente vez que Él se revele a Sí mismo, será en el juicio al mundo y las naciones que se olvidaron de Dios y pecaron su manera de gracia... Su Día de Gracia...”.

O sea, que se reveló el Hijo del Hombre en la manifestación que fue llevada a cabo por el Espíritu Santo en el reverendo William Branham. Esa fue una manifestación o revelación en misericordia y gracia. “Y la próxima vez (dice que habrá una próxima vez) será en juicio al mundo y a las naciones que se olvidaron de Dios y pecaron su manera de gracia”.

Por lo tanto, tenemos que estar preparados porque algo grande está por acontecer en medio del cristianismo. Vean aquí en la página 22, misma página 22, verso o párrafo 176, dice:

176 – “Y allí están esos dos testigos. Y cuando ellos atormenten al mundo con sus predicaciones (predicciones), y reúnan otra vez a los judíos, trayéndolos a arrepentimiento, trayéndolos otra vez a que crean… cuando vean a Jesucristo viniendo por la Novia, ellos dirán: ‘Mirad, este es el Dios a quien esperábamos. ¡Este es Él!’ Pero Él no viene por ellos, viene por Su Novia”.

Y en el mensaje titulado “Fiesta de las Trompetas”, en español, página 41, predicado el 19 de julio de 1964 en el Tabernáculo Branham, en Jeffersonville, Indiana, en Norteamérica; nos dice... página 41, párrafo 189, dice:

“Esto será la trompeta, la fiesta será rechazada; entonces su Mesías será dado a conocer. Note, ellos conocerán a su Mesías cuando le vean. Él viene en poder esta vez, el que ellos buscaron. Él viene en poder para la Novia Gentil, y los judíos van a reconocerle a Él”.

O sea, que habrá una manifestación grande en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, la manifestación del Espíritu Santo en toda Su plenitud en medio de Su Iglesia; y eso será en el cumplimiento de la Visión de la Carpa que está prometida para ser manifestada, cumplida esa visión en medio de Su Iglesia, en la etapa correspondiente a esta tiempo final. No será en la primera etapa, ya esa pasó en el tiempo de San Pablo; la segunda etapa, tercera etapa, cuarta etapa, quinta etapa y sexta etapa se cumplieron en Asia Menor y en Europa; no será tampoco en la séptima etapa, la séptima edad de la Iglesia; esa fue - se cumplió en Norteamérica, y su mensajero fue el reverendo William Branham. Será en la etapa de Edad de Piedra Angular, la edad más alta, la edad que corona la Iglesia del Señor Jesucristo.

Ahí será el cumplimiento de la Visión de la Carpa y será el cumplimiento de la victoria en el amor divino; ahí será la manifestación del Hijo del Hombre viniendo en poder a Su Iglesia en el Día Postrero. Y los judíos van a ver esa manifestación de Cristo en Espíritu Santo viniendo a Su Iglesia, la manifestación del Hijo del Hombre como el relámpago que sale del oriente y se muestra en el occidente.

Allá hubo una manifestación del Hijo del Hombre en Cristo Jesús, y habrá una manifestación más, del Hijo del Hombre en Su Iglesia en este tiempo final; y nos fue dada la muestra en el reverendo William Branham, en donde estaba la manifestación del Hijo del Hombre, manifestado en Gracia para Su Iglesia; y vendrá la manifestación nuevamente en medio de la Iglesia, y los judíos lo van a ver manifestado en el tiempo final.

Continuaremos hablando de este tema el próximo domingo, Dios mediante. Esto solamente fue la introducción al mensaje de escuela bíblica del próximo domingo, 14 de junio del 2015, aquí mismo, para estudiar en la escuela bíblica este tema de: “LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE COMO EL RELÁMPAGO”.

Ahí veremos más detalles para estar preparados para la Venida del Hijo del Hombre en medio de Su Iglesia, que está bajo el Nuevo Pacto. No queremos que se nos pase la visita del Hijo del Hombre a Su Iglesia en el Día Postrero, en el cual estamos viviendo. Queremos saber todo lo que necesitamos para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Queremos escuchar la Voz de los Siete Truenos, que revelan el misterio de la Venida del Señor en el Día Postrero. Porque lo más importante para el Día Postrero es la Venida del Señor a Su Iglesia, para resucitar a los muertos creyentes en Él en cuerpos glorificados, y transformar a los creyentes que están vivos en este tiempo final, los cuales recibirán la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Oren mucho por la actividad de escuela bíblica del próximo domingo, Dios mediante. Queremos estar preparados para la Venida del Señor y para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y en el tiempo del cumplimiento de la Visión de la Carpa, ahí estarán siendo abiertos los misterios que hablaron los Siete Truenos, o sea, Cristo, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, para darle la fe a Su Iglesia para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Pero estamos tocando estos temas que tienen que ver con lo que será revelado en la Visión de la Carpa, para que estemos preparados para esa etapa que viene de bendición para la Iglesia del Señor Jesucristo. Como el relámpago que sale del oriente y se muestra, ¿dónde? En el occidente. El occidente es el continente americano, donde el sol se pone.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, con ustedes que están aquí presentes y con los que están en otras naciones, ministros y sus congregaciones.

Que Dios les bendiga grandemente, les guarde, les guíe y les proteja grandemente, y les abra siempre las Escrituras y el entendimiento para entender, para comprender las Escrituras, las promesas Divinas correspondientes a este tiempo final. Porque lo que el Señor estará haciendo será cumpliendo lo que está prometido para este tiempo final.

Continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dejo con ustedes al ministro aquí presente, José Benjamín Pérez, y en cada país dejo al ministro correspondiente a continuación.

Que Dios les bendiga y les guarde grandemente a todos. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE COMO EL RELÁMPAGO”.

[Revisión enero 2018]

1 San Juan 5:33-36

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