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Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos, ministros, compañeros del Reino de Dios, allá en Brasil, Sao Paulo; es para mí una bendición grande saludarles a ustedes, ministros, y al misionero Miguel Bermúdez Marín y al reverendo Joel Lara, y a todos los allá reunidos.

Estamos en un tiempo en que podemos ver a través de las Escrituras que David decía: “Cantaré las obras de Dios.” O sea, que el Cántico incluye no solamente sonido musical sino las Obras de Dios que Él está llevando a cabo en esa dispensación; y cuando hay un entrelace dispensacional, un Cántico con las Obras que Dios está llevando a cabo en la introducción de esa nueva dispensación, surgen siempre inspiradas por Dios para enseñar al pueblo por medio de los cánticos también, y el pueblo cantar las Obras de Dios que está llevando a cabo en ese tiempo, y recordando las que llevó a cabo en tiempos pasados, y también señalando las que llevará a cabo en el futuro.

Y aunque se concentra en las Obras de Dios para el tiempo y dispensación que ha comenzado, también trae la parte de historia cantada, porque Dios dijo: “Le enseñarás a tus hijos todas estas cosas por donde Dios te ha traído todos estos años,” y por consiguiente, las obras que Dios llevó a cabo durante todos esos años; para que así tengan el conocimiento del Dios de Israel, el cuidado de Dios con Su pueblo, la Obra de Dios con Su pueblo, y las leyes y mandamientos divinos para Su pueblo; recordándole siempre el Pacto correspondiente al tiempo y a la dispensación que están viviendo, para que vivan de acuerdo al Pacto Divino para esa dispensación.

Por lo tanto, el Cántico trae al pueblo amor, paz, felicidad, armonía, entre los hermanos, y vienen a ser un pueblo de una sola forma de pensar y un solo corazón, amándose los unos a los otros; porque la música que contiene la Palabra, y las victorias de Cristo en favor de Su pueblo, traen paz, traen felicidad, traen armonía y traen esperanza, para el pueblo de Dios de esa dispensación que ha comenzado, aunque está siendo introducida entrelazándose una dispensación con la dispensación que está llegando a su final.

El salmista David decía: “Enseñad a los pueblos las obras de Dios,” y también hablaba que él cantaba las Obras de Dios; por eso encontramos en los salmos del rey David las Obras de Dios siendo exaltadas de una manera inspirada por Dios; a tal grado que los Salmos vienen a ser también profecías bíblicas, las cuales vimos también cumpliéndose en la crucifixión de Cristo, en la sepultura y resurrección; y también hablándonos no solamente de Su Primera Venida sino de Su Segunda Venida, como el Salmo 2 lo da a conocer.

Así que la música para la paz de la familia humana es la música que está ligada al Dios de Israel; porque la música viene de Dios, para alabar a Dios y traer paz y felicidad al ser humano.

Que Dios les bendiga y les guarde, y la paz y felicidad la sientan al escuchar la música para y en este tiempo final.

Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

“CANTANDO LAS OBRAS DE DIOS DEL PRESENTE.”

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