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Muy buenos días, damas que tienen el mismo lenguaje de Cristo. Y también un saludo a los caballeros que se encuentran aquí en esta ocasión.

Es para mí un privilegio y bendición grande ver tantas damas con el mismo lenguaje, con el mismo Mensaje de Cristo para este tiempo final. Como dice Apocalipsis, capítulo 22, verso 17:

“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Es un lenguaje para y de vida eterna. Por eso el Mensaje de vida eterna de Cristo para el ser humano, es dado por los creyentes en Cristo que fueron enviados por todo el mundo a predicar el Evangelio; y todo el que creyera y fuera bautizado, sería salvo. Es un Mensaje de salvación y vida eterna el que tienen las damas para sus hijos, para toda su familia, para la comunidad, para todo ser humano.

Por lo tanto, damas teniendo el mismo lenguaje de Cristo: Que Dios les bendiga, les guarde, y les use siempre en Su Obra grandemente.

Recuerden que bajo el ministerio de Cristo hubo un grupo grande de damas que siguieron a Cristo y trabajaron en el Programa de Dios que se estaba llevando a cabo en esos días.

Trabajaron arduamente, estuvieron también allí cuando Cristo fue crucificado, y estuvieron pendientes para comprar las especies o especias que se usaban para cuando había una persona que había fallecido, y lo envolvían luego en una sábana; esa era la forma en aquel tiempo.

O sea que ellas estuvieron pendientes al Mensaje de Cristo, a la labor que Él llevaba a cabo; y aun en el momento de Su muerte allí estaban también presentes. Fueron las primeras que llegaron a la tumba el día domingo de resurrección.

Pedro y Santiago corrían mucho, pero las damas llegaron primero; salieron corriendo cuando escucharon la noticia, pero las damas no tuvieron que correr, ellas estaban presentes.

Siempre las damas son muy importantes en el Programa Divino. Así como Eva fue la ayuda idónea para Adán, encontramos que la Iglesia, representada en el sexo femenino, es la ayuda idónea de Cristo; por eso es que tienen tanta participación activa las damas, en el Programa Divino.

Son muy trabajadoras en el Programa Divino y tienen el lenguaje de Cristo para sus hijos, para toda su familia, sus padres, sus abuelos, sus nietos, sus sobrinos…; porque siempre desean que todos obtengan la salvación y vida eterna.

Por lo tanto, la enseñanza con las palabras de Cristo comienzan a darlas en el hogar: “Instruye al niño en su carrera y aun cuando sea viejo (o adulto), no se apartara de ella.” [Proverbios 22:6] Y la carrera en el Programa Divino es la que nos da el premio, el galardón más grande: la vida eterna.

Las damas siempre son una bendición. Son siempre las más que madrugan, las primeras que se levantan y las últimas que se acuestan. Hacen muchas cosas, muchos trabajos durante el día, y algunas veces a la misma vez; y ahora cuando ya está el teléfono, algunas veces están con el teléfono hablando y con la estufa prendida trabajando, y con la lavadora también trabajando.

Siempre Dios da como ayuda idónea lo mejor para el hombre,y por consiguiente para Cristo. Las damas son un tesoro.

Que Dios les bendiga y les use grandemente en Su Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

¿Y cuándo nos volvemos a ver con ellas?

[Rev. Patricio Lara: Ahora mismo, ahora mismo –Editor]

O sea que van a tener también la libertad de estar en la actividad de ministros.

Y mañana también nos veremos, y el viernes que viene y el domingo que viene también.

Que Dios les bendiga; y continúen pasando un día feliz, lleno de las bendiciones de Cristo, lleno de la Palabra de Cristo.

Continúen pasando un día feliz, y ¡buen provecho!

“DAMAS TENIENDO EL MISMO LENGUAJE DE CRISTO.”

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