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Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes, y los que están en otras naciones. Un saludo especial al misionero Miguel Bermúdez Marín y a todos los ministros en todas las naciones.

Es una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Para lo cual, leemos en Efesios, capítulo 2, versos 19 al 22, y dice:

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

“LA PIEDRA DEL ÁNGULO.” Este es el tema para el estudio bíblico del próximo domingo, Dios mediante. Y hoy tendremos una corta introducción al tema, para preparación, para estar preparados para el estudio bíblico del próximo domingo.

“LA PIEDRA DEL ÁNGULO.”

La Piedra del Ángulo, conforme a las palabras de la Escritura es un hombre, que fue representado en la piedra angular del templo que construyó el rey Salomón.

Todos los hijos e hijas de Dios, encontramos que están representados también en piedras. Por ejemplo, en Primera de Pedro, capítulo 2, verso 6 en adelante, dice… 4 en adelante, dice... Primera de Pedro, capítulo 2, verso 4 en adelante, dice:

“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,

vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Por lo cual también contiene la Escritura:

He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;

Y el que creyere en él, no será avergonzado.

Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen,

La piedra que los edificadores desecharon,

Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

y:

Piedra de tropiezo, y roca que hace caer,

porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.”

Aquí nos muestra la Escritura que Jesucristo es esa Piedra Viva, la Piedra del Ángulo o Piedra Angular, la cual fue rechazada por los líderes religiosos del tiempo de Su Primera Venida allá en la tierra de Israel. O sea que la Piedra es un hombre: la Piedra Angular es el Señor Jesucristo. Y el apóstol Pedro nos dice que también nosotros somos piedras vivas. Es que todo lo que es Cristo también lo son los creyentes en Cristo.

Jesucristo es el Hijo de Dios y los creyentes en Cristo son los hijos de Dios; el Señor Jesucristo es la Estrella de la Mañana y los creyentes en Cristo son las estrellas de la mañana; y así por el estilo, encontramos que todo lo que Cristo es, también lo son los creyentes en Cristo. Cristo es la Luz del mundo y Cristo dice: “Vosotros sois la luz del mundo.” [San Mateo 5:14]

O sea que todo lo que Cristo es, lo son también los creyentes en Cristo. Cristo es el Sumo Sacerdote Melquisedec del Templo celestial y los creyentes en Cristo son sacerdotes del Orden de Melquisedec. Cristo es el Rey de reyes y Señor de señores, y los creyentes en Cristo son reyes con Él. Cristo es el Juez de toda la Tierra, el Juez Supremo, y los creyentes en Cristo son jueces también. “Los santos juzgarán al mundo,” nos dice el apóstol San Pablo. [Primera de Corintios 6:2]

Ahora, la Piedra del Ángulo, encontramos que es Jesucristo, y que los creyentes en Cristo también son piedras, porque han sido cortados de Cristo, la Piedra y el Monte de esa Piedra; o sea, han sido cortados de Cristo, de esa Piedra grande de salvación, que está representada en la roca que hirió Moisés la primera vez para que diera agua al pueblo; y Cristo al ser herido ha dado el Espíritu Santo a los creyentes en Cristo.

Esa es el agua que Él le daría a los creyentes en Cristo cuando dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Esto dijo del Espíritu Santo que habrían de recibir los que creyesen en Él.” (San Juan, capítulo 7, versos 37 al 39).

Esa es el Agua, el Espíritu Santo, que le ofreció a la mujer samaritana en el capítulo 4, versos 10 al 14 de San Juan. Cristo es la Roca de la cual hemos venido como hijos e hijas de Dios.

Por lo tanto, la Venida de la Roca, de la Piedra Angular, para el Día Postrero será a Su Cuerpo Místico de creyentes en Su Segunda Venida, así como Su Primera Venida fue al pueblo hebreo, que era el pueblo de Dios del Antiguo Pacto. Y cuando llegó el tiempo para aparecer, que le prepararía el camino Juan el Bautista, precursor de la Primera Venida de Cristo, luego apareció la Piedra Angular, Cristo en Su Primera Venida, en Su ministerio terrenal de tres años y medio; aunque Él estaba ya por - cerca de 30 años ya en la Tierra, pero se manifestó en Su ministerio cuando tenía cerca de 30 años (digamos 29 años y medio); y tuvo un ministerio de tres años y medio, que corresponde a la primera parte de la semana setenta de la profecía de Daniel. Y faltan tres años y medio de trato de Dios con el pueblo hebreo, que corresponde al tiempo de la gran tribulación, donde Dios estará tratando con el pueblo hebreo. Tan sencillo como eso.

Pero antes de tratar con el pueblo hebreo estará tratando con Su Iglesia del Nuevo Pacto, el tiempo final que pasará Su Iglesia aquí en la Tierra, y que esa etapa corresponde a la Edad de Piedra Angular, en donde vendrá la Piedra del Ángulo, la Piedra Angular, a Su Iglesia, para darnos la fe para ser transformados y raptados, darnos la revelación de Su Venida.

Al darnos la revelación de Su Venida nos estará dando la revelación del Séptimo Sello, que es lo que Cristo, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis 10, habla en esos Truenos. El contenido de esos Truenos es la revelación de la Venida de la Piedra Angular a Su Iglesia, o sea, de la Venida de Cristo a Su Iglesia, para darle la fe para ser transformada y llevada con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

La Piedra Angular viene, no en la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta o séptima edad, sino en la Edad de Piedra Angular; así como fue la Primera Venida de Cristo en la Edad de Piedra Angular de aquel tiempo de la Iglesia hebrea bajo la Ley.

Y ahora, estamos ya fuera de las siete edades de la Iglesia, fuera de las siete vigilias, fuera de esas siete manifestaciones de Dios por medio de Su Espíritu a través de diferentes mensajeros; a través de los cuales cumplió, hizo realidad la Palabra prometida para cada edad, y llamó y juntó a los escogidos de cada edad.

Ya esas edades pasadas han transcurrido en el Programa Divino, y ahora nos encontramos en la Edad de Piedra Angular. Podemos ver que la Iglesia ha ido subiendo de edad en edad, y por lo tanto el Espíritu Santo ha ido subiendo de edad en edad, para llegar a la Edad de Piedra Angular, para la Venida del Señor a Su Iglesia en el Día Postrero, para darle la fe para ser transformada y llevada con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Tan sencillo como eso es el Programa de Dios para este tiempo final, como siempre lo ha sido en todas las demás etapas o edades.

El domingo próximo estaremos viendo con más detalles “LA PIEDRA DEL ÁNGULO o PIEDRA ANGULAR,” y las demás cosas que estarán sucediendo en esa Edad de Piedra Angular, en esa edad en donde se cumplirá la Venida del Señor; lo cual es un secreto, un misterio que será revelado a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, cuando Cristo tome el Título de Propiedad, el Libro sellado con siete sellos, lo abra en la Tierra y haga Su Obra de Reclamo, lo traiga a la Tierra y lo coloque en medio de Su Iglesia en el Día Postrero.

Estamos viviendo en un tiempo muy, pero que muy importante, en donde de un momento a otro se cerrará la Dispensación de la Gracia, y ya no habrá ninguna otra persona salva, porque ya habrá terminado el tiempo en que Dios habrá completado Su Iglesia; y ya Cristo entonces saldrá del Trono de Intercesión, donde está como Sumo Sacerdote, y se presentará para tomar el Libro de la mano derecha del que está sentado en el Trono de Dios, el Título de Propiedad, el Libro sellado con siete sellos, y lo abrirá en el Cielo y hará Su Obra de Reclamo.

Todo va a concluir cuando Él tome el Título, lo abra y lo traiga a la Tierra, y lo entregue a un hombre, lo entregue a Su Iglesia, lo coloque en medio de Su Iglesia, para Su Iglesia recibir la transformación, los muertos en Cristo ser resucitados, y todos ser jóvenes para toda la eternidad.

Habrá una manifestación plena del poder de Dios, de la plenitud de Dios en medio de Su Iglesia en el Día Postrero; y eso durará (luego de la resurrección)... de 30 a 40 días estaremos en la Tierra ya transformados, como Cristo luego de resucitado estuvo 40 días con Sus discípulos hablándoles del Reino de Dios y llevando a cabo también maravillas, señales.

O sea que habrá un tiempo maravilloso prometido para la Iglesia del Señor Jesucristo en la Venida de la Piedra del Ángulo, o sea, la Venida del Señor a Su Iglesia en el Día Postrero, en la etapa que corresponde luego de las siete edades de la Iglesia. Y el ciclo divino se cerrará en el Oeste.

Así como la Primera Venida de Cristo fue en el Este con el pueblo del Pacto Antiguo (el pueblo hebreo), la Segunda Venida de Cristo es a Su Iglesia en el Día Postrero, la cual se encuentra en la etapa correspondiente al continente americano, que corresponde al oeste del planeta Tierra. Es en el Oeste que la Luz resplandecerá.

Así como resplandeció allá en la Primera Venida de Cristo en el Este, resplandecerá en Su Segunda Venida en el Oeste, conforme a la Palabra de Dios. Por lo tanto, esperamos la Piedra del Ángulo para coronar la Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final.

Israel rechazó ser coronado por la Piedra del Ángulo en Su Primera Venida; pero todo obró para bien: obró para que se llevara a cabo la Obra de Redención y Dios salvar a Israel y salvar a Su Iglesia.

Por lo tanto, estemos preparados, porque de un momento a otro Cristo completará Su Iglesia, saldrá del Trono de Intercesión, tomará el Título de Propiedad, el Libro sellado con siete sellos, lo abrirá en el Cielo, y hará Su Obra de Reclamo; traerá el Título de Propiedad a la Tierra otra vez.

El que Dios le había otorgado a Adán, Adán lo perdió, Dios lo tomó: cuando pecó Adán regresó a las manos de Dios; y ha estado en la diestra de Dios por todos esos años, por seis mil años y algo; pero regresará a la raza humana, a la Tierra, para la redención física del cuerpo, para tener cuerpos eternos, inmortales, glorificados y jóvenes para toda la eternidad.

Es volviendo a como era antes de la caída en el Huerto del Edén, para ir a la Cena de las Bodas del Cordero con Cristo al Cielo, a la Casa de nuestro Padre celestial, donde será coronado Cristo y Su Iglesia para reinar sobre la Tierra, sobre el Trono de David y Reino de David, sobre Israel y sobre todas las naciones. Eso hará LA PIEDRA DEL ÁNGULO, Jesucristo en Su Venida.

Él vino dos mil años atrás al pueblo hebreo, vendrá dos mil años después a Su Iglesia; y luego de la Cena de las Bodas del Cordero regresará con Su Iglesia para establecer, comenzar el Reino Milenial. Todo eso lo hará “LA PIEDRA DEL ÁNGULO,” Jesucristo nuestro Salvador.

Ha sido para mí un privilegio estar con ustedes en esta ocasión. Que Dios les bendiga grandemente a ustedes que están presentes y a los que están en otras naciones; y nos veremos el próximo domingo, pasado mañana, Dios mediante, aquí en la mañana; y a través de la transmisión a todas las naciones.

Continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador; y lleven en su mente el tema: “LA PIEDRA DEL ÁNGULO,” conscientes que es Jesucristo nuestro Salvador. Eso será la Venida del Mesías, la Venida de Cristo a Su Iglesia en el Día Postrero, en este tiempo final, en la Edad de Piedra Angular.

Dejo con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez para continuar y finalizar.

Que Dios les bendiga a todos ustedes aquí en Puerto Rico y los que están en otras naciones.

“LA PIEDRA DEL ÁNGULO.”

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