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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes, y los que están en diferentes naciones, y también al misionero Miguel Bermúdez Marín. Reciban mis saludos, y que Dios los bendiga grandemente, y nos abra a todos el entendimiento y las Escrituras para comprender el Programa de Dios correspondiente a este tiempo final. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Para esta ocasión quiero agradecer a los Activistas, a todos los Activistas que el día de ayer estuvieron conectados en toda América Latina, en la Cena de cierre del 2015, donde pudimos ver todos los trabajos que la Embajada Mundial de Activistas por la Paz ha realizado durante este año. Esperamos seguir contando con el compromiso de cada uno de ustedes en el 2016.

Para este domingo tenemos dos videos, donde veremos las últimas actividades de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en Colombia. Para lo cual pueden proyectar el video, los dos videos cortos que tenemos para esta ocasión.

[Proyección de los videos-documentales]

Hemos visto los trabajos que se llevaron a cabo (en esta ocasión) allá en Colombia, por la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

Para esta ocasión leemos en San Mateo, capítulo 2, versos 1 en adelante, donde nos dice:

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “¿DÓNDE ESTÁ EL REY DE LOS JUDÍOS, QUE HA NACIDO?”

Lo más importante de parte de Dios para el ser humano es la Venida del Mesías. Y la Venida del Mesías tiene dos partes importantes: Su Primera Venida y Su Segunda Venida. Y Su Tercera Venida será después de la gran tribulación, que viene con Su Iglesia, ya todos transformados, glorificados y jóvenes para comenzar el Reino Milenial.

Pero entre la Primera Venida y la Segunda Venida está la Venida del Señor a Su Iglesia para llevársela a la Cena de las Bodas del Cordero. O sea que ahora para este tiempo final, lo que corresponde para los creyentes en Cristo, para el cristianismo, es la Venida del Señor a Su Iglesia, lo cual ha sido un misterio por dos mil años; misterio que le será revelado a la Iglesia en este tiempo final. Por lo cual, la única esperanza que la raza humana tiene es la Segunda Venida de Cristo.

El planeta Tierra está en angustia porque está sufriendo muchos problemas, la mayor parte provocados por los seres humanos; y está la Tierra con angustia, con dolores de parto para dar a luz una Tierra nueva, una Tierra restaurada para el Reino del Mesías, para ese Reino Milenial.

Por lo tanto, lo que ocurrirá en este tiempo final será paralelo a Su Primera Venida dos mil años atrás, y también será paralelo al tiempo de Noé y también al tiempo de Abraham y Lot, cuando Dios descendió en forma visible, en cuerpos físicos, y comió con Abraham. Y luego los dos Ángeles que le acompañaban fueron a Sodoma y cenaron allá con Lot. Era el tiempo en que el juicio divino caería sobre Sodoma y Gomorra y las ciudades cercanas a Sodoma y Gomorra.

Y Cristo hablando acerca de la Venida del Hijo del Hombre para el tiempo final, dijo que la Venida del Hijo del Hombre será como los días de Noé, y también como los días de Lot.

San  Lucas, capítulo 17… Capítulo 17, verso 24 en adelante, de San Lucas, nos dice:

“Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.”

En San Mateo dice: “Como el relámpago que sale del Oriente y se muestra en el Occidente (o hasta el Occidente).” O sea que viene como el relámpago:

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.”

San Mateo, capítulo 24, verso 27.

Recuerden que cuando se nos habla de la Segunda Venida de Cristo, se nos está hablando de la Venida del Hijo del Hombre para el tiempo final.

Ahora continuamos en San Lucas:

“Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.”

O sea que la humanidad, para el tiempo en que el Hijo del Hombre se ha de manifestar en el tiempo final, la humanidad estará como el mundo antediluviano del tiempo de Noé, el cual estaba siempre con sus pensamientos hacia el mal, y la Tierra estaba con gran violencia entre las naciones.

Y en el tiempo de Lot, encontramos que la situación era degradante en medio de sus ciudadanos. Y dice Cristo que como fue en aquel tiempo, así será en el tiempo en que el Hijo del Hombre se manifestará; o sea, así será la Venida del Hijo del Hombre, así estará la humanidad: como estaban en el tiempo de Noé y como estaban en el tiempo de Lot. Y como estaban allá, el juicio divino tuvo que caer sobre aquella generación antediluviana, y también sobre aquella gente de Sodoma y Gomorra en otra ocasión.

Pero en el tiempo de Noé estaba Noé construyendo el arca donde se salvaría él, su familia y una cantidad de animales, aves y reptiles, para luego del diluvio comenzar una nueva generación, comenzar un nuevo tiempo, comenzar una nueva dispensación, un nuevo Programa Divino, un Plan Divino para Noé y sus descendientes.

El tiempo del diluvio tipifica también el tiempo de la gran tribulación; y el tiempo de Sodoma y Gomorra y su destrucción, tipifica el tiempo de la gran tribulación, donde el juicio divino caerá sobre toda la humanidad; fuego atómico. Como cayó fuego en Sodoma, caerá fuego atómico en una Tercera Guerra Mundial; y cómo cayó un diluvio de agua, caerá un diluvio de fuego sobre muchas naciones.

Y no sabemos otros problemas que vendrán sobre la Tierra con asteroides que puedan chocar sobre la Tierra, como estrellas cayendo sobre la Tierra y cosas así; y piedras de granizo de un peso (digamos) 50 o 60 libras, las cuales harían gran daño a la humanidad. Todas esas cosas están señaladas para caer bajo las plagas que caerán, que vendrán sobre la raza humana en el tiempo final.

Será un tiempo muy difícil para la humanidad; pero los creyentes en Cristo nacidos de nuevo que estarán vivos, serán transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y los que murieron en Cristo serán resucitados en cuerpos eternos, cuerpos glorificados y jóvenes, y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Pero la pregunta de nuestro tema es: “¿DÓNDE ESTÁ EL REY DE LOS JUDÍOS, QUE HA NACIDO?” Esa fue la pregunta allá en la Primera Venida de Cristo. Esa pregunta se repetirá en este tiempo final entre líderes religiosos, líderes políticos y también personas que esperan que el Mesías venga (como los judíos) para la redención de Israel.

Esta noticia aquí dice que los judíos, los rabinos... dice que están los rabinos cabalistas, dicen que esperan la llegada del Mesías durante el año 2016, hasta el mes de octubre del año 2016.

O sea que ese siendo desde septiembre 14 del 2015 a octubre 2 del 2016, los rabinos... dice esta noticia: “Todos los rabinos de Israel y el mundo, suponen que entre el 2015 y 2016 será la llegada del Mesías a Israel.” Y dice que la tradición rabínica mantiene que el Mesías vendría después de un año sabático.

Están los años sabáticos cada siete años: el año séptimo es un año sabático para Israel, conforme a Levítico, capítulo 25, verso 1 al 12; y también cada siete ciclos de siete años sabáticos, para lo cual se requiere un lapso de tiempo de cuarenta y nueve años. En cuarenta y nueve años hay siete años sabáticos; cada siete años, el año séptimo es sabático, y luego el año cincuenta es el año del jubileo.

Por lo tanto, luego de los siete ciclos sabáticos que cubren cuarenta y nueve años, el año cincuenta es el año del jubileo, es el ciclo de la Era Mesiánica, en la cual vino Cristo dos mil años atrás; para lo cual envió antes Su precursor, Juan el Bautista, anunciándole al pueblo que el Mesías estaba a la mano y que era el tiempo para la Venida del Mesías, y llamó al pueblo a prepararse para recibirlo en Su Venida.

Un ciclo igual es el de este tiempo final en el cual estamos viviendo. Es Año del Jubileo el tiempo de la Primera Venida de Cristo y es Año de Jubileo el tiempo para la Segunda Venida de Cristo.

Por lo tanto, los judíos se están preparando… He leído que tienen una Torá, una Biblia (o sea, el Antiguo Testamento) para entregárselo al Mesías en Su Venida.

O sea que hay un despertamiento espiritual en medio de los judíos porque la Era Mesiánica ha comenzado; y como hemos visto también, aun el presidente de Rusia, presidente Putin o primer ministro, trajo a Obama un mensaje de parte de la Iglesia Ortodoxa rusa, donde habla acerca de los tiempos mesiánicos, y así por el estilo.

O sea que todo se está moviendo, no solamente entre los judíos, sino entre las naciones también. Hay una preocupación grande sobre este tema de la Venida del Mesías para el tiempo final. Parte del cristianismo o el cristianismo está preparándose, los judíos también, y las naciones están preocupadas; y líderes de naciones también quieren prepararse para la Venida del Mesías porque hemos llegado al ciclo divino de los tiempos mesiánicos.

Y ahora, encontramos que la Iglesia del Señor Jesucristo se preparará para darle la bienvenida al Mesías, y para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Pero la pregunta sigue en la mente de las personas: “¿DÓNDE ESTÁ EL REY DE LOS JUDÍOS?”

El Rey de los judíos en Su Primera Venida estuvo en medio del pueblo hebreo, que era el pueblo que estaba bajo la Ley, era el pueblo que estaba bajo el Pacto Antiguo; y llegó a la etapa de Piedra Angular, de Edad de Piedra Angular, donde apareció el Mesías siendo bautizado por Juan el Bautista y siendo ungido por el Espíritu Santo (que descendió sobre Él en forma de paloma); y allí ya estaba el Mesías comenzando Su ministerio.

Pero cuando nació, solamente un grupo pequeño de personas supo que había nacido en la Tierra. Veintinueve años y medio tardó para comenzar Su ministerio. Esos veintinueve años y medio, casi treinta años, se sabe muy poco de la vida de Jesús.

En una ocasión, cuando ya tenía unos 12 años, estuvo en el templo en Jerusalén, porque José y María iban al templo a Jerusalén cada año para allí llevar a cabo ciertas actividades, estar en ciertas actividades religiosas espirituales; y cuando José y María se regresaron con la multitud de gente que vino de diferentes lugares, se regresaron a sus lugares (camino de unos cuantos días), se dieron cuenta que Jesús no iba con ellos. Regresaron José y María a buscar al niño y lo encontraron en el templo hablando con los sacerdotes, los doctores de la Ley.

Con estos hombres, digamos teólogos, estaba un niño de 12 años hablando con ellos, y preguntándole a Él acerca de las cosas prometidas de la Biblia; y Él contestándoles con Sabiduría de Dios. Y de seguro Él le preguntó muchas cosas a ellos también. Se maravillaban de la sabiduría que tenía ese niño. Y cuando llegan José y María, le dicen a Jesús: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto?”

No sé si a alguno se le ha quedado un niño o una niña en alguna ocasión en alguna tienda o centro comercial, que se haya puesto a buscar y a ver las ropas o los juguetes, y usted se haya ido sin el niño; y después lo esté buscando y no lo encuentre. El que ha pasado esa experiencia sabe lo difícil, la angustia que siente la persona que se le ha extraviado un hijo.

Así estaban José y María: “¿Por qué nos has hecho esto? Te hemos buscado.”

Cristo les dice: “¿No sabéis que en los negocios de mi Padre me conviene estar?”

María le había dicho: “Tu padre y yo te hemos estado buscando.”

Pero ahí Cristo enseguida corrige a María, y le dice: “¿No sabéis que en los negocios de mi Padre (o sea, no es los negocios de José; en los negocios de Su Padre celestial)... No saben que en los negocios de mi Padre me conviene estar?” ¿Estar haciendo qué? Cumpliendo lo que Él tiene que cumplir en Su Venida.

Por lo tanto, cuando nació fue encontrado en un pesebre. Luego, cuando tenía 12 años, fue encontrado en el templo trabajando en los negocios del Padre, o sea, en lo que estaba prometido que el Mesías haría en Su Venida. Y ya estando a la edad de 12 años, vean, conocía las Escrituras, estaba creciendo en sabiduría y conocimiento y en gracia delante de Dios y de los hombres.

Lo encontramos en el pesebre, luego lo encontramos en el templo, y luego lo encontramos siendo bautizado por Juan el Bautista y comenzando Su ministerio mesiánico, para cumplir todo lo que el Mesías llevaría a cabo en Su ministerio mesiánico.

Es importante saber estas cosas para poder saber dónde buscar al Mesías en Su Segunda Venida. Los judíos lo están esperando, están orando para que venga el Mesías; el cristianismo también lo está esperando; y así por el estilo, todos están esperando la Venida del Mesías.

La pregunta de los magos está correcta: “¿Dónde está?” Eso es la pregunta desde lo profundo del corazón y la mente de todos los seres humanos.

Habrá un grupo de personas que sabrá, conocerá dónde estará y lo reconocerá; porque allá hubo un grupo de personas que supieron dónde estaba y lo reconocieron. Y si hubo allá un grupo de personas, lo habrá en este tiempo final también, a los cuales les será revelado el misterio del Séptimo Sello, que es el misterio de la Segunda Venida de Cristo, la Venida de Cristo a Su Iglesia en el tiempo final. Pues Él viene como ladrón en la noche; porque la humanidad está en oscuridad, en tinieblas en el campo espiritual, y por consiguiente no saben dónde buscar al Mesías en Su Venida en el tiempo final.

Cristo dijo: “Yo estaré...” Ahora vean, Él dijo dónde va a estar: “Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” [San Mateo 28:20] Él ha estado en medio de Su Iglesia en Espíritu, manifestándose a través de los diferentes mensajeros que Él ha enviado a Su Iglesia; y ha estado por medio de ellos llamando y juntando Sus escogidos de cada etapa de Su Iglesia.

¿Dónde fue encontrado en Su Primera Venida cuando nació? En Belén de Judea. Belén tipifica a Cristo. Cristo es nuestra Belén. Es en Cristo que nacen todos los hijos e hijas de Dios. Por medio de la unión de Cristo y Su Iglesia, Cristo se reproduce en hijos e hijas de Dios, de etapa en etapa, de edad en edad, en cada manifestación de cada etapa de Su Iglesia. Es ahí, en la Belén espiritual, en Cristo nuestra Belén, que nacen los hijos e hijas de Dios.

Recuerden que Cristo es el segundo Adán y Su Iglesia es la segunda Eva; por lo tanto, Su Iglesia también es la Belén; porque Cristo y Su Iglesia son una misma carne, porque Su Iglesia es Su Cuerpo Místico de creyentes, donde nacen los hijos de Dios en el Reino de Dios.

¿Dónde vamos a esperar la Venida del Señor? En la Belén espiritual, que es Cristo en Su Iglesia. Recuerden que Su Iglesia está representada también en Belén, porque “Belén” es la Casa del Pan de Dios, la Casa del Pan de vida eterna. Cristo dijo: “Yo soy el Pan de vida.” [San Juan 6:35] Por lo tanto, Cristo es nuestra Belén, la Casa.

Recuerden que cuando Cristo estuvo frente al templo en una ocasión (en San Juan, capítulo 2, versos 16 al 23), dijo: “Destruyan este templo y en tres días yo lo levantaré.” O sea que Cristo es el Templo de Dios, la Casa de Dios. Él es el Pan de Vida Eterna. “Y el que come de este Pan (de Cristo) vivirá eternamente.”

Y ahora, Cristo en Su Iglesia produce el nuevo nacimiento de millones de seres humanos, de edad en edad, durante la Dispensación de la Gracia.

Ya estamos viendo dónde vamos a poner la vista para ver la Venida del Señor, para así decir dónde Él está en el tiempo final. Así como Él estuvo en medio del pueblo hebreo, el pueblo que estaba bajo el Pacto de Dios bajo la Ley, ahí era que tenía que nacer en medio del pueblo, allá en Belén de Judea, como estaba escrito. Y ahora bajo el Nuevo Pacto Su Venida será a Su pueblo, Su Iglesia, en la etapa final de Su Iglesia, la etapa de Piedra Angular.

Para lo cual envió también un precursor, el precursor de la Segunda Venida de Cristo, el reverendo William Branham, en la etapa de la séptima edad de la iglesia, representada en la iglesia de Laodicea allá en Asia Menor; esa iglesia en Asia Menor representa la etapa o Edad Pentecostal.

Cada una de esas iglesias de Asia Menor representa las diferentes etapas por las cuales pasaría la Iglesia del Señor Jesucristo; y sus ministros o pastores representan los mensajeros que Cristo tendría para cada edad, un mensajero para cada edad; por eso son llamados ángeles mensajeros, porque “ángel” lo que significa es: mensajero. Y son llamados también estrellas, así como todos los creyentes en Cristo están representados en las estrellas del cielo.

Dios le dijo a Abraham: “Mira las estrellas y cuéntalas si las puedes contar; así será tu descendencia, como las estrellas del cielo.” Y en una ocasión, en el capítulo 24, verso 17, de Números, Dios le mostró a Balaam que de Jacob saldría una estrella; y Balaam así lo habló en ese capítulo 24, verso 17. Esa Estrella es el Mesías.

Y ahora, los creyentes en Cristo están representados en estrellas, los mensajeros están representados en estrellas o luceros, y encontramos que el mismo Cristo es la Estrella resplandeciente de la Mañana, o sea que está representado en el Lucero de la Mañana. Y Cristo dice en Apocalipsis, capítulo 2, verso 26 al 28… 26 al 29, dice:

“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

y le daré la estrella de la mañana.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Aquí nos muestra que Él va a dar autoridad sobre las naciones, y van a ser regidas con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de alfarero. Cristo dice: “Así como yo también he recibido de mi Padre.” De la misma forma en que Cristo recibió autoridad sobre toda la Creación, pues Él mismo dijo en San Mateo, capítulo 28, verso 16 en adelante: “Todo poder me es dado en el Cielo y en la Tierra,” en esa misma forma es que Cristo promete dar al vencedor autoridad, poder, sobre todas las naciones; porque Cristo tiene el poder sobre los Cielos y la Tierra, y va a dar poder sobre todas las naciones al vencedor, y le va a dar la Estrella de la Mañana.

¿Y qué significa darle la Estrella de la Mañana? Vamos a ver lo que es la Estrella de la Mañana; porque el vencedor va a tener la Estrella de la Mañana. Capítulo 22, verso 16 del libro del Apocalipsis, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

Si le va a dar la Estrella resplandeciente de la Mañana, ¿qué va a tener ese que va a recibir esa autoridad sobre todas las naciones? Va a tener la Estrella de la Mañana, va a tener a Cristo en él manifestado.

Es el mensajero, el Ángel que viene con el Sello del Dios vivo en Apocalipsis, capítulo 7, para llamar y juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu. Así vamos a encontrar a Cristo manifestado en el Día Postrero para llamar y juntar los escogidos del tiempo final.

Recuerden que Cristo ha estado todo el tiempo en medio de Su Iglesia, pero Su cuerpo glorificado ha estado en el Trono celestial de Dios haciendo intercesión por todos los que lo recibirían como su único y suficiente Salvador; pero Él ha estado en Espíritu en medio de Su Iglesia.

Por eso ha aparecido en diferentes ocasiones en forma de Luz, esa Columna de Luz o Columna de Fuego que vio San Pablo cuando iba para llevar preso a los creyentes y pregunta: “Señor, ¿quién eres?” Porque desde esa Luz salió la Voz que dijo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.”

Pablo sabía que ese era el Dios mismo que le había hablado a Moisés en aquella zarza que ardía y no se consumía, de Éxodo, capítulo 3, verso 1 en adelante. Y desde la Luz, aquella Luz más fuerte que el sol, sale la Voz que dice: “Yo soy Jesús a quien tú persigues.” La misma Luz que vio Moisés ahora la ve Saulo de Tarso, y pregunta: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” Le fue dicho lo que tenía que hacer y vino a ser el apóstol de los gentiles.

Cristo ha estado en Su Iglesia en Espíritu todo el tiempo, desde el Día de Pentecostés hacia acá.

Ahora, el misterio de la Segunda Venida de Cristo es el misterio por el cual hubo silencio en el Cielo cuando fue abierto en el Cielo ese Séptimo Sello, en Apocalipsis, capítulo 8, verso 1.

Por lo cual, ese secreto ha quedado sellado hasta que sea abierto en el tiempo final bajo una Tercera Etapa mencionada por el reverendo William Branham, en donde lo que los Truenos hablaron en Apocalipsis, capítulo 10, que es el contenido o misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Venida del Señor, será abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo bajo lo que el reverendo William Branham llama la Tercera Etapa, la cual se cumplirá en una Gran Carpa Catedral.

Por eso fue visto por el reverendo William Branham en esa Gran Carpa Catedral que vio en visión, que la Columna de Fuego, el Ángel del Pacto, se movió de donde estaba hacia un lugar pequeño de madera, donde… lugar donde entraban personas enfermas y salían sanas por la otra puerta, en esa manifestación de la Tercera Etapa donde Cristo en toda Su plenitud, Dios en toda Su plenitud se va a manifestar.

Por lo tanto, en medio del cristianismo tiene que aparecer el cumplimiento de esa Visión de la Carpa entre los creyentes que habrán subido de las diferentes edades y que se encontrarán en la Edad de Piedra Angular. Es en esa edad y con la gente de esa edad que va a ser cumplida la Visión de la Carpa. Y serán ellos los que van a recibir la revelación del misterio de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia en el Día Postrero.

¿Dónde va a estar? Va a estar en la Edad de Piedra Angular. ¿Dónde va a manifestarse? En la Edad de Piedra Angular, en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, que está prometida para ser cumplida en medio de los creyentes en Cristo. Tan sencillo como eso.

Y así habrá pasado como pasó de Juan el Bautista a Jesús; la Obra de Dios para ser llevada a cabo, pasa del precursor de la Segunda Venida de Cristo a esa etapa de Piedra Angular, para ser cumplida ahí la Venida del Señor.

Por eso el Mensaje que prepara a todos los creyentes en Cristo para darle la bienvenida a Cristo en Su Segunda Venida, es el Mensaje del reverendo William Branham, precursor de la Segunda Venida de Cristo. El Mensaje, por eso, continúa en la Edad de Piedra Angular. La Espada en la mano, la Palabra, pasa del precursor, del cuarto Elías al quinto Elías, para así cumplirse el Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

En la lectura que tuvieron hace algunos minutos, del mensaje del reverendo William Branham titulado: “El Espíritu de verdad,” página 7, párrafo 43, dice:

“Puede que sea mi tiempo de partida al hogar. Parece ser mucho de esa manera. Si es así, alguien se levantará después de mí que llevará el Mensaje adelante (o sea que después de él tiene que aparecer otra persona que lleve adelante el Mensaje).”

Después del cuarto Elías lo que hay es el quinto Elías, segundo Moisés y el ministerio de Cristo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo. O sea que son el ministerio de Elías por quinta ocasión, el ministerio de Moisés por segunda ocasión (si contamos que en Jesús se contó el ministerio de Moisés, entonces es el ministerio de Moisés por tercera ocasión) y el ministerio de Cristo nuevamente sobre la Tierra.

Todo eso corresponde a la Edad de Piedra Angular. Ahí es donde vamos a encontrar a Cristo manifestado en el Día Postrero para darnos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

“...alguien se levantará después de mí que llevará el Mensaje adelante. Él será una persona rara, pero él se levantará después de esto y llevará el Mensaje adelante. Y ustedes escúchenlo. Mientras sea escritural, quédense con eso.”

O sea, que él recomienda... Dice que: “Alguien se levantará.” Recomienda que lo escuchen.

Eso también… y de eso también es de lo que habló aquí en la página 479 del libro de “Los Sellos” en español, donde dice:

“Estoy comenzando a decaer. Sé que mis días sobre esta Tierra ya no pueden ser muchos. Ruego que me ayudes y me concedas ser sincero, honesto y verdadero, para que así pueda llevar el Mensaje hasta donde me es ordenado llevarlo. Luego, cuando me llegue el tiempo de descanso, cuando llegue allá al río y me lleguen las olas, oh Dios, concede que pueda entregar esta Espada a otro que sea honesto y que lleve la verdad. Concédelo Señor.”

La Espada, la Palabra, el Mensaje - Está pidiendo en oración, ahí cuando está hablando en el Séptimo Sello, que le conceda entregar a otro la Espada, la Palabra, el Mensaje.

¿Y quién puede ser el que recibe esa bendición y responsabilidad tan grande? En Apocalipsis, capítulo 10 y capítulo 11, nos enseña que son los Dos Olivos los que aparecen para predicar la Palabra de Dios. Por lo tanto, son los ministerios de Moisés y Elías los que aparecen con la Palabra, la Espada en la mano, trayendo el Mensaje de Dios para el tiempo final; el quinto Elías y el segundo Moisés o tercer Moisés.

Y por consiguiente, eso será lo que está prometido para cumplir lo que el reverendo William Branham dice, de alguien que vendrá después de él, al cual él le está preparando el camino.

Cuando él habla de la Venida del Señor, siempre nos muestra que viene con Sus Ángeles, que son los ministerios de los Dos Olivos, los ministerios de Moisés y Elías, para llamar y juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu de los hijos de Israel. Y para la Iglesia la bendición es: el ministerio de Cristo llamando y juntando Sus escogidos en el Día Postrero, para darles la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

¿Dónde estará Cristo en el Día Postrero? Pues en Su Iglesia, donde ha estado de edad en edad; y para el Día Postrero estará para tener la manifestación más grande, la manifestación del poder de Dios en toda Su plenitud, a tal grado que seremos transformados y llevados con Él a la Cena de las Bodas del Cordero, y los muertos en Cristo serán resucitados y llevados con Él a la Cena de las Bodas del Cordero también.

Ya sabemos dónde es que tiene que aparecer Cristo en Su Segunda Venida para buscar a Su Iglesia. Él viene como ladrón en la noche, dice Apocalipsis, capítulo 22, verso 12; y otros lugares de la Escritura nos habla lo mismo.

Es a Su Iglesia que viene el Hijo del Hombre como el relámpago que sale del Oriente y se muestra en el Occidente. Sale del Medio Oriente, allá de Israel, y se mostrará en el Occidente, donde esté cumpliéndose la etapa final de la Iglesia, la etapa paralela a la Edad de Piedra Angular de la Primera Venida de Cristo dos mil años atrás.

O sea que hasta el territorio está puesto en el Programa de Dios, y está ya todo programado para que sea así; como fue así la edad, cada edad de la Iglesia, y el mensajero de cada edad de la Iglesia, y el territorio donde se cumplió cada edad de la Iglesia. Tan sencillo como eso.

Y más sencillo que las edades será la Edad de Piedra Angular y todo lo que Cristo estará haciendo en la Edad de Piedra Angular, en el Día Postrero.

Ya el tiempo se nos está acabando, pero en lo que falta de tiempo todas esas promesas van a ser cumplidas, y también para el pueblo hebreo las promesas que hay van a ser cumplidas también.

Por lo tanto, nos van a apurar; o sea, los hebreos, los judíos, de seguro nos van a apurar bastante, porque ellos quieren entrar también al Programa de Dios correspondiente al Día Postrero.

Dice el reverendo William Branham: “Cuando ellos vean a Cristo viniendo por Su Iglesia, ellos dirán: ‘Este es el que nosotros estamos esperando.” Pero Él viene por Su Iglesia, para la transformación y arrebatamiento al Cielo, para estar en la Cena de las Bodas del Cordero.

Aprovechemos bien el tiempo. Estemos al tanto del Mensaje del reverendo William Branham, que precursa la Segunda Venida de Cristo con los Ángeles, y estemos al tanto de lo que Dios nos esté dando en este tiempo final, para que así recibamos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Nadie se quiere quedar en la Tierra para la gran tribulación. Por lo tanto, estaremos preparados. Dios nos va a ayudar para que estemos preparados para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Cristo ha estado en Espíritu Santo por estos dos mil años en medio de Su Iglesia, de edad en edad. ¿Dónde ha estado el Rey de los judíos, que nació en Belén de Judea? Durante estos dos mil años ha estado en medio de Su Iglesia, de edad en edad, manifestándose por medio de cada mensajero en medio de la edad correspondiente, en donde ha estado reproduciéndose en hijos e hijas de Dios a través de Su Iglesia, que es la segunda Eva, así como Cristo también es el segundo Adán.

O sea que ha estado produciendo el nacimiento en el Reino de Dios, de millones de seres humanos que han sido sacados del reino de las tinieblas y colocados en el Reino de Dios por medio del nuevo nacimiento que produce el Espíritu Santo en medio de Su Iglesia.

Por lo tanto, así como Cristo a los 12 años luego estuvo en la casa de Dios, el templo de Dios, Cristo está en medio de Su Iglesia, de Su Casa, de Su Templo espiritual, en los negocios del Padre. Él dijo que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Él está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, en la edad que nos corresponde vivir en este tiempo final. Ya no está en edades pasadas, porque ya esas edades han concluido; Él ha ido subiendo de edad en edad y ahora está en la Edad de Piedra Angular.

¿Dónde está el Rey de los judíos? En la Edad de Piedra Angular con los creyentes del Día Postrero, dándonos la Palabra revelada para darnos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Y lo vamos a ver manifestado en toda Su plenitud, en el cumplimiento de la Visión de la Carpa que tuvo el reverendo William Branham. Esa visión va a ser cumplida en este tiempo final.

Por lo tanto, estemos bien agarrados de Cristo, como lo estuvo Jacob, agarrado del Ángel del Pacto; hasta recibir la bendición de Dios él estuvo agarrado; y estemos nosotros bien agarrados de Cristo hasta recibir la bendición del cambio, la bendición de la transformación de nuestros cuerpos en este tiempo final. Porque sin la transformación de nuestro cuerpo no podemos ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

No hay aviones que nos puedan llevar a la Casa del Padre celestial; tiene que ser que seamos transformados y entonces ser llevados en los carros de fuego, como los carros de fuego llevaron al profeta Elías a la Casa de Dios. Fue llevado en carros de fuego, que son los ángeles enviados de Dios en carros de fuego o platillos voladores, como le llaman actualmente en diferentes lugares; también les llaman ovnis, o sea, objetos desconocidos o no reconocidos.

Y Elías se fue en uno de ellos, Enoc también fue, desapareció, y así por el estilo; y Cristo subió al Cielo, fue llevado también a la Casa del Padre celestial; y los santos que resucitaron con Cristo también fueron llevados a la Casa de Dios.

Y nosotros vamos a ser llevados a la Casa de Dios para la Cena de las Bodas del Cordero; o sea, una Cena de familia, una Cena de Boda, una recepción de Boda que va a ser llevada a cabo allá en el Cielo, donde van a ser investidos como reyes Cristo y Su Iglesia, para reinar con Cristo en el Milenio y por toda la eternidad.

Si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos, y estaremos orando por usted para que también Cristo esté en vuestro corazón. Y cuando pregunten: “¿Dónde está Cristo? ¿Dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido?” También pueda decir como individuo: “Cristo está aquí en mi corazón, en mi alma. Él ha nacido en mi alma, en mi corazón.” Como individuo, ese es el pesebre para Cristo nacer en la persona.

Y para el Día Postrero en el cual vivimos, grandes bendiciones vienen de parte de Dios por medio de Cristo para colocarnos más firmes en Su Reino y aumentar nuestra fe, darnos la fe para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Es ahí donde vendrá la fe para ser transformados y raptados; la fe de rapto vendrá en la Edad de Piedra Angular, ahí es donde Cristo traerá la fe de rapto, la fe de transformación y rapto en el Día Postrero en el cual nos ha tocado vivir a nosotros.

Cuando Cristo nos abra el misterio del Séptimo Sello, vamos a ver que todo es más sencillo de lo que nosotros pensábamos. El reverendo William Branham dijo que el Séptimo Sello, la Venida del Señor, será en simplicidad. Todo será sencillo; y lo vamos a creer, lo vamos a entender y vamos a recibir todas las bendiciones que Él tenga en Su Venida a Su Iglesia en este tiempo final.

Y los judíos van a decir: “Esto es lo que nosotros estamos esperando.” O sea, “¿por qué allá, entre los gentiles?” Eso lo entenderán después. Lo importante es saber dónde Cristo estará en este tiempo final, para bendecirnos con la fe para ser transformados y raptados, y poder obtener nuestra transformación o glorificación.

En las diferentes naciones también pueden recibir a Cristo como Salvador, para lo cual pueden pasar al frente para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo por todos los que están recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que están viniendo a los Pies de Cristo en diferentes países y también aquí.

Con nuestros rostros inclinados y nuestros ojos cerrados:

Padre nuestro que estás en los Cielos, en el Nombre del Señor Jesucristo vengo a Ti con todas estas personas que están viniendo a los Pies de Cristo nuestro Salvador. Recíbeles en Tu Reino. Te lo ruego en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Y ahora repitan conmigo esta oración que estaré haciendo en estos momentos:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón.

Creo en Ti con toda mi alma. Creo en Tu Primera Venida. Creo en Ti, en Tu Nombre, como el único nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvos. Creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, un Redentor. Te ruego perdones mis pecados, y con Tu Sangre me limpies de todo pecado.

Doy testimonio público así, de Tu fe en mí y de mi fe en Ti, y te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego, Señor, guíes mi vida y hagas una realidad en mi vida Tu salvación, la salvación que ganaste para mí en la Cruz del Calvario. Te lo ruego, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Ahora, los que han venido a los Pies de Cristo preguntarán: “¿Cuándo me pueden bautizar? Porque Cristo dijo: ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” (San Marcos, capítulo 16, versos 15 al 16).

Por cuanto ustedes han creído de todo corazón, bien pueden ser bautizados; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Y nos continuaremos viendo eternamente en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Por lo tanto, bien pueden ser bautizados, para lo cual dejo al ministro correspondiente aquí en Puerto Rico, al reverendo José Benjamín Pérez, y en cada país dejo al ministro correspondiente, para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

El viernes y domingo próximo estaré nuevamente con ustedes aquí para continuar. Jueves y domingo. ¿Jueves a qué hora? A las 10:00 de la mañana, y domingo también a las 10:00; o sea, vamos a hacer del jueves como si fuera domingo. Así que será hasta el próximo jueves, Dios mediante, que estaré nuevamente con ustedes.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando un día, una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Recordemos también que el reverendo William Branham partió el 24 de diciembre en la madrugada, a las 5:00 y algunos minutos, y eso fue una señal muy grande en medio del cristianismo.

¿Por qué exactamente en la mañana del 24 de diciembre de 1965 partió el reverendo William Branham? Algún día Dios nos permitirá saber exactamente todo lo que significa su partida en el 1965, como también saber lo que significa la partida de Juan el Bautista allá en el tiempo de Jesús.

Juan dijo: “A Él le conviene crecer y a mí menguar.” Puede ser que tenga que ver esas palabras de Juan con su partida, la cual no pensaban que iba a ocurrir en aquellos días, pero así sucedió. Así también pudo haber sucedido que convenía que él partiera, el reverendo William Branham, en ese tiempo, pero que lo que él dijo se cumplirá como fue dicho: “El Mensaje continuará.”

Por lo tanto es importante estar bien al tanto del Mensaje del reverendo William Branham, porque es el Mensaje que precursa la Segunda Venida de Cristo.

Que Dios les bendiga y les guarde; y dejo con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez, y en cada país dejo al ministro correspondiente para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor, a todos los que han venido a los Pies de Cristo en esta ocasión.

“¿DÓNDE ESTÁ EL REY DE LOS JUDÍOS, QUE HA NACIDO?”

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