ImprimirImprimir

Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes, y los que están en diferentes naciones, ministros, colaboradores y demás hermanos en diferentes naciones, iglesias, y también simpatizantes de la Palabra. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Hoy tenemos cuatro videos que nos darán un resumen de lo que fue la Cumbre de Integración por la Paz - CUMIPAZ 2016, realizada en Paraguay el mes de octubre de este mismo año. Serán 34 minutos del documental que estaremos viendo, y luego estaré de nuevo con ustedes.

[Proyección de los videos-documentales]

Estuvimos viendo la Cumbre de Chile pasada, que se llevó a cabo en Chile, y después la del Paraguay, la Cumbre 2016 Paraguay, también vimos ahí una parte importante de lo que se llevó a cabo en Paraguay 2016.

Para esta ocasión leemos en San Mateo, capítulo 4, versos 12 en adelante, donde dice:

“Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;

y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,

para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:

Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,

Camino del mar, al otro lado del Jordán,

Galilea de los gentiles;

El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;

Y a los asentados en región de sombra de muerte,

Luz les resplandeció.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

Y el verso 23 dice:

“Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.

Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.”

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra, nos abra las Escrituras y el entendimiento para comprender. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

“EL VALLE DE SOMBRA Y DE MUERTE.”

El valle de sombra y de muerte, Galilea de los gentiles, tierra de Zabulón y tierra de Neftalí. La tierra que ha estado en tinieblas por dos mil años y aún más, ha sido la tierra de los gentiles, y fue representada en Zabulón y Neftalí.

En esa tierra, en Galilea de los gentiles, fue la representación del mundo de los gentiles, del reino de los gentiles, que ha estado desde el tiempo de Nabucodonosor hacia acá en tinieblas y sombra de muerte; pero así como resplandeció la Luz con la llegada de Cristo a Capernaum y Neftalí, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles, con la llegada del Evangelio de Cristo traído por San Pedro y San Pablo a los gentiles, la Luz ha estado resplandeciendo en el valle de sombra y de muerte de los gentiles, las naciones, pueblos y lenguas gentiles, a donde Cristo ordenó ir con el Evangelio.

“Predicad el Evangelio a todas las naciones comenzando desde Jerusalén”, es la orden de Cristo a Su Iglesia desde el comienzo.

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” [San Marcos 16:15-16]

Esto ha estado sucediendo en medio de los gentiles desde el tiempo de los apóstoles hacia acá; y ese valle de sombra y de muerte de los gentiles, del reino de los gentiles, ha estado viendo la Luz resplandeciendo. Por medio del Evangelio de Cristo siendo predicado, Cristo ha estado resplandeciendo y alumbrando el alma, el corazón de cada persona, para darle vida eterna; ha estado abriéndole las Escrituras y el entendimiento como hizo con los discípulos allá, en San Lucas, capítulo 24… versos 30 y 31 de San Lucas 24, dice:

“Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.

Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.

Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”

Cuando son abiertas las Escrituras y llegan al corazón de la persona, es como un fuego dentro de la persona: se enciende la Luz Divina en el alma de la persona, siente esa presencia de Dios abriéndole las Escrituras; la persona puede ver; porque le abre las Escrituras y les abre el entendimiento para comprender, como sucedió también aquí mismo en San Lucas, capítulo 24, versos 44 en adelante. Dice:

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras…”

Dios por Su Espíritu tiene que abrirle el entendimiento a la persona para comprender las Escrituras. Porque el entendimiento humano no alcanza para entender las Escrituras; se necesita la Obra de Dios por medio de Su Espíritu abriéndonos el entendimiento, los ojos espirituales, para ver y entender, comprender lo que dicen las Escrituras.

“…y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”

La predicación del arrepentimiento y el perdón de pecados ordenó Cristo predicarlo en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

“Y vosotros sois testigos de estas cosas.

He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”

O sea que para salir a cumplir el mandato de Cristo, de predicar en todas las naciones el Evangelio, predicando el arrepentimiento y el perdón de los pecados, tenían que ir ungidos por el Espíritu Santo, llenos de Dios, llenos del Espíritu de Dios, para ser instrumentos de Dios; para Dios, por medio de ellos, abrirles las Escrituras a las personas y el entendimiento, para que naciera la fe en el alma, en el corazón de las personas; porque la fe viene por el oír la Palabra de Dios. [Romanos 10:17]

Por lo tanto, así ha sido desde el tiempo de los apóstoles la predicación del Evangelio de Cristo: abriéndole las Escrituras a las personas, pueblos, naciones y lenguas e individuos, y abriéndole el entendimiento para comprender las Escrituras que han sido cumplidas y las que se están cumpliendo y las que se cumplirán más adelante.

Todo eso es una Obra del Espíritu Santo, del Espíritu de Dios, de Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia desde el Día de Pentecostés hacia acá. Como Él hacía estando en carne humana, luego sigue haciendo en y por medio de Su Iglesia a través de Sus diferentes mensajeros que Él ha enviado a esta humanidad.

Del tiempo de San Pablo hacia acá, como los judíos trajeron el Evangelio a los gentiles por medio del Espíritu Santo a través de San Pedro y San Pablo, y ha recorrido desde el Este hasta el Oeste… O sea, que ha tenido Su Día de Gracia, recorriendo como el sol, que sale por el Este y se pone por el Oeste.

El Este corresponde al Medio Oriente, Israel, donde salió el Sol, Cristo, y el cual dijo [San Juan 8:12]: “Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida (de la vida eterna)”; y por consiguiente, vivirá eternamente.

Cristo, el Sol de Justicia, ha estado recorriendo desde Israel, Asia Menor, Europa y el continente americano en donde se encuentra…, y donde tuvo la séptima edad de Su Iglesia, y donde permanece en la América Latina y el Caribe, Centroamérica, Suramérica, todo el territorio en donde está abriéndonos las Escrituras correspondientes a este tiempo final y el entendimiento para comprender; y en donde se ha abierto la etapa o Edad de Piedra Angular, donde son llamados y juntados los escogidos en el Día Postrero para tener las Escrituras abiertas y el entendimiento claro del Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

El Oeste, el continente americano, es el territorio donde termina el recorrido Cristo en y con Su Iglesia, donde son llamados y juntados los escogidos del Día Postrero, y de ahí se extiende a todas las naciones.

El sol termina su recorrido en el Oeste, en el continente americano, así Cristo termina Su recorrido con Su Iglesia en el Oeste; por eso la Luz del tiempo final resplandece en el Oeste, para llamar y juntar a los escogidos del tiempo final, para abrirle las Escrituras y el entendimiento para comprender el día que estamos viviendo, conocer las promesas divinas correspondientes a este tiempo final, saber qué es lo que Dios ha prometido para este tiempo, y ver cómo lo va cumpliendo gradualmente en medio de Su Iglesia y con Su Iglesia, que está en la etapa de Piedra Angular, y en donde está el Espíritu de Dios manifestándose y abriéndonos las Escrituras correspondientes al tiempo final; y así siendo preparados para nuestra transformación y arrebatamiento o rapto de la Iglesia en el Día Postrero, en el cual nos ha tocado vivir.

También el pueblo hebreo está esperando la Venida del Señor; pero primero viene a Su Iglesia para llamar y juntar Sus escogidos, y darles la fe para ser transformados y raptados; la fe, la revelación de Su Venida, para ser transformados e ir con Él a la Cena de las Bodas del Cordero.

Porque Él viene con Gran Voz de Trompeta, con Voz de Arcángel, con Trompeta de Dios. Eso es lo que está prometido y eso es Su Mensaje para este tiempo final: la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando los escogidos del Día Postrero.

La Trompeta Final, la Voz de Arcángel, todo eso es para ser cumplido en la Edad de Piedra Angular en el Día Postrero, en el continente americano, en la parte del continente americano que corresponden estas profecías, que son para ser cumplidas en la América Latina y el Caribe, Centroamérica, toda Suramérica.

Esa es la bendición grande que nos ha tocado en el Programa Divino. Por lo tanto le damos gracias a Dios por esa bendición tan grande que Él tenía guardada en Su Programa, en Su mente, en Su Palabra; y ahora nos ha abierto las Escrituras y el entendimiento para comprender, para comprender Sus promesas para nosotros para este tiempo final.

Aunque estamos en territorio de valle de sombra y de muerte, Luz ha resplandecido sobre nosotros en este valle de sombra y de muerte en donde vivimos. Porque el reino de los gentiles es un reino de sombra y de muerte, el reino de los gentiles está en su etapa final, en los pies de hierro y de barro cocido.

Por lo tanto, la Luz está resplandeciendo por medio del Evangelio de Cristo en este tiempo final, en el Occidente. Es el Occidente el que tiene la promesa de que la Luz resplandecerá en el tiempo final en medio de Su Iglesia; y después pasará al pueblo hebreo para nacer el Sol en la mañana de la Dispensación del Reino allá en Israel.

Recuerden que los días conforme al calendario hebreo terminan y comienzan en la tarde. No como entre los gentiles, que terminan a las 12:00 de la noche y luego comienza a las 12:00 un nuevo día. En el calendario hebreo los días terminan a la caída del sol y comienza un nuevo día en la tarde, y después amanece; la luz sale por la mañana, pero pertenece al día que comenzó en la tarde; la tarde es primero y después la mañana; y en el tiempo de la tarde hay una luz, una luz que introduce ese nuevo día; es esa luz que quizás dure una media hora o una hora luego de la caída del sol, pero de ahí en adelante ya pertenece a otro día.

Y por consiguiente, al pertenecer a otro Día pertenece a un nuevo Día dispensacional. A lo que va a salir por la mañana, ya tenemos un anticipo en la tarde, de esa Luz que viene por la mañana para el Este; para los judíos ya tenemos un anticipo en la tarde, en el Occidente. Tan sencillo como eso.

Así que “aunque andemos en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno”, porque el Señor estará con nosotros siempre. [Salmos 23:4]

La Luz siempre es la Palabra prometida para el tiempo en que uno vive, siendo materializada, siendo hecha realidad. Para lo cual, viene la revelación de esa Palabra prometida por el Espíritu Santo al mensajero de cada edad; y él la capta, la entiende, la proclama, y ahí está la Luz resplandeciendo; la Luz de la Palabra, del Verbo. La Palabra que se hizo carne en el mensajero es la Luz para esa edad.

Por eso la Palabra que se hizo carne en Jesús en Su plenitud es la Luz del mundo entero. Por eso Él podía decir: “Yo soy la Luz del mundo.” Pablo podía decir: “Yo soy la Luz de la primera edad”; porque cada mensajero en el candelabro es la mecha, que está llena del aceite del Espíritu y que es encendida con el Fuego del Espíritu Santo para alumbrar en su edad, en el Templo espiritual de Cristo, que es Su Iglesia. Ahí es donde está la Luz de Dios, la presencia de Dios.

Y luego cada mensajero puede decir: “Yo soy la Luz de esta edad a la cual Dios me ha enviado”; porque es Dios —que es la Luz— por medio del Espíritu Santo manifestado y alumbrando las Escrituras y el entendimiento de las personas para ver, para comprender. Sin esa Luz no se puede entender el Programa de Dios para el tiempo en que la persona está viviendo.

Luego de transcurridas las siete etapas de la Iglesia con los siete mensajeros en el candelabro, luego viene… eso corresponde al Lugar Santo; luego viene al Lugar Santísimo, que es la Luz de la Shekinah, la Luz de la presencia de Dios sobre el arca del pacto, en medio de los dos querubines de oro y en medio de los dos olivos que aparecen en el templo que construyó el rey Salomón; y aparecen en Zacarías, capítulo 4, versos 11 al 14, las dos ramas de olivo.

Y Apocalipsis 11 dice que esas dos ramas de olivo son los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios, los cuales son los ministerios de Moisés y Elías para el tiempo final. Y eso está en el lugar santísimo del templo que construyó el rey Salomón; por lo tanto, eso está señalado para ser cumplido en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo; y Su Templo espiritual es Su Iglesia, que tiene Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo; y el Lugar Santísimo es la Edad de Piedra Angular. Ahí es que tiene que aparecer el ministerio de los Dos Olivos, de Moisés y Elías, el ministerio de Cristo en Espíritu Santo, la Shekinah, sobre el Arca del Pacto en medio de los Dos Querubines de oro alumbrando.

Y así como el que veía la luz en el lugar santísimo era el que entraba, el sumo sacerdote, una vez al año, la veía en medio de los dos querubines de oro sobre el propiciatorio; los que entran al Lugar Santísimo del cuerpo espiritual de Cristo, la Edad de la Piedra Angular, verán la presencia de Cristo en Espíritu Santo manifestándose de en medio de los dos querubines de oro y de en medio de los dos querubines de madera de olivo; que son los ministerios de Moisés y Elías, los dos querubines de madera de olivo; y los dos querubines de oro son los ministerios de Miguel y Gabriel.

Eso es lo que se estará cumpliendo en nuestra edad para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Ahí es donde está el alimento espiritual escondido, el Maná escondido, la revelación de Cristo para el Día Postrero, para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto, aunque vivimos en un mundo que está y que es un valle de sombra y de muerte, tenemos Luz; así como cuando Egipto fue lleno de tinieblas en el tiempo de Moisés, en Gosén, donde estaban los hebreos, hubo Luz. O sea que estamos como en Gosén.

Aunque la humanidad, el mundo, el reino de los gentiles, está en tinieblas y sombra de muerte, Luz ha resplandecido para nosotros en nuestro territorio en este tiempo, en nuestra Edad. Ahí está la Luz, donde hemos sido colocados para tener las Escrituras abiertas y el entendimiento abierto para comprender las Escrituras correspondientes a este tiempo final, y lo que Dios está llevando a cabo en este tiempo en medio de Su Iglesia en la Edad de Piedra Angular.

“EL VALLE DE SOMBRA Y DE MUERTE.”

Hemos visto que así como el territorio de Zabulón y Neftalí, Galilea de los gentiles, fue un territorio de sombra y de muerte, siendo que era en Galilea de los gentiles, la parte de Galilea de los gentiles representa también a todos los gentiles a través de la historia del cristianismo, que fue hacia donde se fue el Evangelio de Cristo, hacia los gentiles, para sacar de la sombra de muerte, del valle de sombra y de muerte a los que están escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, y colocarlos en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Hemos sido trasladados al Reino de Cristo, como nos dice Colosenses, capítulo 1, versos 12 al 14. Dice:

“…Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo…”

Hemos sido trasladados al Reino de Jesucristo nuestro Salvador.

“…en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”

Hemos sido sacados del reino de las tinieblas y colocados en el Reino de Jesucristo el amado Hijo de Dios, en Su Cuerpo Místico de creyentes, que es Su Iglesia.

“EL VALLE DE SOMBRA Y DE MUERTE.”

Hemos visto a la ligera, así, sobre este tema: “EL VALLE DE SOMBRA Y DE MUERTE” como todos los pueblos, naciones y lenguas gentiles; representados allá en Galilea de los gentiles.

Se ha estado viviendo un Galilea de los gentiles a través de la historia, el Evangelio viajando entre los gentiles. Y todavía Dios está llamando y juntando Sus escogidos que faltan, para completar Su Iglesia en este tiempo final.

Por lo cual, si hay alguno que todavía no ha recibido a Cristo, lo puede hacer en estos momentos; y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino, le perdone y con Su Sangre le limpie de todo pecado, sea bautizado en agua en Su Nombre, y Cristo lo bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en usted el nuevo nacimiento; para lo cual puede pasar al frente y estaremos orando por usted.

Y en los diferentes países e iglesias pueden también venir a los Pies de Cristo los que todavía no lo han hecho, para que Cristo les reciba en Su Reino, le perdone y con Su Sangre le limpie de todo pecado, sea bautizado en agua en Su Nombre y Cristo le bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en usted el nuevo nacimiento.

Y los niños de 10 años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo, para que Cristo les reciba en Su Reino. Cristo dijo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” [San Mateo 19:14]

Los niños están incluidos en el Reino de los Cielos también, por eso dice: “Si no son como niños, no entrarán en el reino de los cielos.” [San Mateo 18:3] Para lo cual hay que nacer de nuevo. Se nace como un niño espiritual por medio del nuevo nacimiento; se nace en el Reino de Cristo, el Reino de Dios.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en esta ocasión.

Dios tiene mucho pueblo en la República de El Salvador, y los está llamando en este tiempo final; y tiene mucho pueblo en toda Centroamérica, y los está llamando en este tiempo final; y tiene mucho pueblo en todo el Caribe, y los está llamando en este tiempo final; y tiene mucho pueblo en Suramérica, y los está llamando en este tiempo final; y tiene mucho pueblo en Norteamérica, y los está llamando en este tiempo final; tiene mucho pueblo en México, y los está llamando en este tiempo final.

“Las cuerdas nos han caído en lugares deleitosos y grande es la heredad que nos ha tocado.” [Salmos 16:6]

La bendición más grande está para este tiempo; y es para la Edad de la Piedra Angular que tiene la promesa de recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; tendrá la fe, la revelación de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia en este tiempo final; le dará bienvenida y recibirá la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Con nuestros ojos cerrados y nuestros rostros inclinados:

Padre celestial, vengo a Ti con todas estas personas que han oído Tu Palabra en esta ocasión, les has abierto las Escrituras y el entendimiento para comprender, y vienen para recibirte como único y suficiente Salvador. Te ruego les recibas en Tu Reino, Padre celestial. Te lo ruego en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Ahora repitan conmigo esta oración que estaré haciendo por ustedes, los que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos en este lugar y en demás lugares en todas las naciones:

Padre celestial, bendito Tu Nombre para siempre.

Señor Jesucristo, vengo a Ti con todas estas personas que te están recibiendo como único y suficiente Salvador. Recíbeles en Tu Reino.

Señor, dales la salvación y vida eterna que está prometida para todos los que te reciben como Salvador.

Señor Jesucristo, he creído en Tu Nombre como el único nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvos. Creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el único Sacrificio de Expiación por mis pecados y por los pecados de todo ser humano.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador.

Escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón. Creo en Ti con toda mi alma.

Señor, te recibo como mi único y suficiente Salvador. Dando testimonio público de Tu fe en mí y de mi fe en Ti, te recibo; y te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego, luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre, y produzcas en mí el nuevo nacimiento. Te lo ruego en Tu Nombre Eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y ahora, preguntarán todos los que han venido a los Pies de Cristo en esta ocasión: “¿Cuándo me pueden bautizar?” Porque Cristo dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

“Quiero ser bautizado. ¿Cuándo me pueden bautizar?” Es la pregunta desde lo profundo de vuestro corazón.

El bautismo en agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado; pero el bautismo en agua es un mandamiento de Cristo, en el cual nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Por lo tanto, siendo un mandamiento de Cristo, entonces es muy importante en el Programa Divino; porque cuando Cristo murió, fue sepultado y resucitó, estábamos nosotros en Él.

Estábamos en Él; así como cuando nació nuestro padre terrenal, ahí estábamos en él como genes, genes de nuestro padre; y así, Cristo es el Padre de familia de los hijos e hijas de Dios.

Genes del pensamiento divino somos, y por consiguiente Cristo murió por nosotros. Estábamos con Él allá cuando Él murió, cuando Él fue sepultado también y cuando resucitó. Cuando resucitó, nos levantamos con Él. Y ahora nos tocó a nosotros vivir esta vida física para confirmar nuestro lugar en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Cuando recibimos a Cristo, somos bautizados en agua en Su Nombre y Él nos bautiza con Su Espíritu Santo, produce el nuevo nacimiento; y queda confirmado cada persona como un hijo o una hija de Dios, queda confirmado su lugar en el Reino de Cristo nuestro Salvador; ha sido trasladado del reino de las tinieblas al Reino de Luz, al Reino de Cristo; ha sido sacado del valle de sombra y de muerte, a la Luz verdadera, que es Cristo nuestro Salvador.

Bien pueden ser bautizados; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Y nos continuaremos viendo eternamente en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Cuando estemos transformados vamos a entender mejor lo que hemos hablado en esta ocasión; porque cuando ya estemos transformados entenderemos todas las cosas, no habrá limitación en cuanto al conocimiento que hemos de tener, todas las cosas las conoceremos.

Por lo tanto, agárrense bien de Cristo nuestro Salvador. No hay otra esperanza para el ser humano, solamente Jesucristo es la única esperanza para el ser humano. Y nos veremos pronto, cuando seamos transformados, y nos reuniremos todos con cuerpos glorificados; y nos iremos de aquí de la Tierra en carros de fuego, como se fue el profeta Elías.

Carros de fuego son platillos voladores, que eso es historia en la Biblia; es el libro que más apariciones de carros de fuego, ángeles viniendo en el pueblo de Dios… es el libro que más evidencia tiene de los carros de fuego, de los platillos voladores, y más evidencia de los ángeles de Dios. Es el Libro de Dios, la Biblia, el libro más importante que tienen los seres humanos que le fue otorgado por Dios.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos; y continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dejo con ustedes aquí al reverendo David Escobar, y en cada país dejo al ministro correspondiente, para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo.

Que Dios les bendiga a todos; y Dios te bendiga, Miguel, allá en el Perú. Pasen todos muy buenas tardes.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

“EL VALLE DE SOMBRA Y DE MUERTE.”

Encuéntrenos

Carretera No.1 Km 54.5
Barrio Monte Llano
Cayey, Puerto Rico
00736

Twitter